sábado, 28 de junio de 2014

Crítica: "Venetia", de Georgette Heyer



© Fine Art Photographic Library Ltd / Private Collection
"Bajo el muérdago", portada de Arrow Books

Esta novela se acerca mucho al Regencia tradicional al que estamos acostumbrados. Con un libertino de mala fama redimido por una damisela franca y jovial.

En la portada de Arrow Books, detalle del cuadro "Bajo el muérdago" de Edward Frederick Brewtnall (1846-1902), perteneciente a una colección privada (© Fine Art Photographic Library Ltd),... te imaginas perfectamente al infame Demerel forzando un beso de la (casi) siempre correcta Venetia. 

DATOS GENERALES

Título original: Venetia
Fecha de publicación original en inglés: 1958
Subgénero: histórica – Regencia
Puesto en la lista AAR 2013: 45

SINOPSIS (de la contraportada)

En sus veinticinco años de edad, la encantadora Venetia Lanyon nunca ha ido más allá de Harrogate, ni ha disfrutado de las atenciones de nadie salvo dos fastidiosos pretendientes. Entonces, en un encuentro extraordinario, se encuentra con un vecino al que sólo conoce por su reputación: el infame Lord Damerel. Y, antes de que se dé cuenta, se encuentra entusiasmada por un libertino cuyo estilo de vida ha escandalizado la región de North Riding desde hace años.

CRÍTICA

“Venetia” es una novela de la Regencia publicada, originalmente, en inglés en el año 1958. La protagonista, Venetia Lanyon, una joven ya talludita de 25 años, administra las propiedades familiares para su hermano mayor, Conway. Este se fue a luchar a las Guerras Napoleónicas y le ha cogido tanto gusto a estar fuera de casa que, tres años después de Waterloo, todavía sigue danzando por Europa.

Con Venetia vive su hermano de dieciséis años, Aubrey, cojo, pero muy inteligente y con un acerbo sentido del humor; muestra resentimiento a cualquiera que lo trate como un inválido. La vida cotidiana de la prota se ve aderezada con dos pretendientes,  que rivalizan entre sí a ver quién de ellos dice o hace la tontería mayor. El uno es un pomposo y el otro es un jovenzuelo imitador de Byron.

Un día, mientras pasea por las tierras de un vecino, se topa con este, el infame Lord Damerel. El cual, por cierto, hace honor a su reputación forzando un beso de la joven que, por su apariencia, cree que es una joven de clase baja y no una damisela. Vaya cretino clasista, ¿una sirvienta? ¡Barra libre! 

La cosa es que Venetia se sorprende a sí misma. Debería estar horrorizada, enfurecida, indignada,… pero no ocurre nada de eso. Más bien,… le gustó. Un accidente de su hermano menor le obliga a estar en estrecha relación con Damerel, se van conociendo y resulta que se gustan. Venetia es bastante sincera y franca en su expresión, algo que desde luego gusta a Damerel. Le cuenta cosas como que no apreciaba a su padre.

“-De hecho, no me gustaba. No puede imaginar lo cómodo que es ser capaz de decir eso y no temer que me digan que no puedo decirlo en serio, ¡o que era mi deber quererlo! Tanta tontería, ¡cuando él nunca pretendió preocuparse lo más mínimo por ninguno de nosotros!”

Y Damerel, que se ha refugiado en Yorkshire huyendo de unas tías casamenteras, se encuentra sorprendido, a sus 38 años, por el humor, la inteligencia y la franqueza de esta casi solterona de 25 años.

Hasta aquí la primera parte de la novela en la que, realmente, no pasa nada. Eso sí, está muy bien escrita, con encanto, diálogos ingeniosos y perfilando con agudeza la psicología de los personajes. ¡Ese adorable Aubrey! Se asemeja más a lo que sería una novela de la Regencia más actual, en contraste con otras novelas de Georgette Heyer anteriores a ésta. Damerel es un libertino, así que ha pasado por orgías, amantes y demás. Pretende seducir a Venetia, o al menos flirtear con ella sin importarle demasiado un corazón roto.

Pero luego algo así como a mitad de novela, ya por fin pasa algo. Aparece un personaje muy peculiar. ¿Sabéis esa gente que yo llamo “personas-medicina”, que te ponen de buen humor y alivian tus penas sólo con hablar con ellas? Bueno, pues imaginaos justo lo contrario: una tipa insoportable, puro veneno que te amarga la vida con sólo abrir la boca. Vamos, lo que sería la típica cuñada o suegra.

Ahí se empieza a animar la novela. Pero pronto la señora detestable se te hace cansina. Entonces, los acontecimientos se aceleran, y pasan muchas más cosas, que te dejan sin respiración y no puedes dejar de leer hasta el final con un capítulo final que te deja sonriendo cuando cierras el libro.

Para mí es un libro muy difícil de valorar. Me ha resultado tremendamente irregular. Pasé buena parte de la lectura en un puro sufrimiento. No pasaba nada, ni Damerel me resultaba atractivo ni le veía el encanto a Venetia. Cuando la cosa mejora, hay auténticos momentos diez de arrebatado romanticismo, y (¡oh, sí, sorry, lo tengo que decir de nuevo porque es mi expresión favorita!) “sutil humor inglés”. El Damerel “sobrado” del principio se convierte en un tipo enamorado, que quiere cambiar, por Venetia, pero ésta acepta que quizá su libertino no se reforme del todo, y eso es un punto de realismo muy moderno, y hasta algo escandaloso. Ojo, que hay quien piensa que sí, que está totalmente reformado y que las sutiles referencias a futuras orgías en su matrimonio es sólo una cuestión de puro humor cómico en plan… no sé, como una película de Cary Grant y Katherine Hepburn.

Advierto: no he leído otra crítica en la que a la gente le resulte aburrida la primera mitad, así que igual el problema es mío. Los únicos peros que le ponen algunos es a esa duda de si el libertino realmente está reformado o no y si le será infiel a Venetia o no en el futuro, algo que a mí, por la forma en la que está narrada la última escena, me importó un comino.

Después de “Devil’s Cub”, “Venetia” es la novela más apreciada de Georgette Heyer. Estaba en el puesto 39 de la lista de las mejores románticas del siglo XX que hizo The Romance Reader a finales de los noventa. En AAR ha obtenido la máxima valoración (“Desert Island Keeper”) su versión en Audiobook. Ha aparecido en las listas Top 100 de AAR en el año 2000 (n.º 96), en 2004 (n.º 60) y en 2007 (n.º 95). No apareció en la de 2010 y ahora de nuevo entra con fuerza en la mitad noble de la lista, puesto 45. ¡Ah, y en la Mini-Poll del año 1999 sobre el romance de la Regencia tradicional ocupó el puesto 6!

Está traducido, pero he preferido leerlo en la edición inglesa de Arrow Books 2004, así que no puedo decir qué tal está la traducción de Editorial Salamandra.

Valoración personal: en conjunto, buena, un 3, aunque hay momentos de 2 y 1 y otros de 5.

Se la recomendaría a: los fans de Georgette Heyer y de los regencias tradicionales.

Otras críticas de la novela:

En español, sólo he encontrado la del Rincón de la Novela Romántica

En inglés, además de All About Romance y las Smart Bitches Trashy Books, encontramos dos críticas de blogs austenitas: Jane Austen's World y Austen Prose. Y en otro con un título muy regencia Rakehell ("Libertino").

Y last but not least, Rosario's Reading Journal.   A pesar de ser uruguaya, Rosario escribe su bonito blog en inglés.


Ficha en la FictionDB.  

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:


Ediciones en España:

-         Venetia    (2009)  Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A.
-         Venetia    [Archivo de Internet]   (2011)  Salamandra Digital

martes, 24 de junio de 2014

Crítica: "El affaire de la institutriz", de Courtney Milan




Portada española (2014)



Courtney Milan en su mejor forma. Una de mis favoritas. Nos despedimos de ella en este Desafío AAR. Pero será un “hasta pronto”, porque voy a seguir leyendo todo lo suyo.


DATOS GENERALES

Título original: The Governess Affair
Fecha de publicación original en inglés: 2012
Subgénero: histórica – 1835
Puesto en la lista AAR 2013: 87
Parte de una serie: Precuela de los Hermanos Sinister
Traductora: Ángeles Aragón López

SINOPSIS

El comienzo de una nueva serie de Courtney Milan...

Ella no se dará por vencida…

Hace tres meses, la institutriz Serena Barton fue despedida. Incapaz de encontrar un nuevo trabajo, exige una compensación al hombre que hizo que la despidieran: un duque mezquino, egoísta y más bien cerdo. Pero no es al duque a quien ella teme, sino a su despiadado hombre para todo: el hombre conocido como el Lobo de Clermont. El formidable ex boxeador tiene mala reputación por manejar todos los asuntos sucios del duque, y cuando el duque deja este tema en sus manos, Serena no tiene la menor posibilidad. Pero no puede dejar de intentarlo: todo su futuro está en juego.

Él no puede ceder...

Hugo Marshall es un hombre de ambición implacable: una característica que le ha sido bien útil, elevándolo desde su humilde nacimiento como hijo de un minero del carbón hasta ser la mano derecha de un duque. Cuando su empleador le ordena librarse de la fastidiosa institutriz por las buenas o por las malas, es sólo su trabajo. Por desgracia, “por las buenas” no sirve con Serena. Y cuando llega a conocerla mejor, descubre que no puede soportar lograrlo “por las malas”. Pero todo aquello por lo que él ha trabajado depende de que consiga echarla. Tendrá que elegir entre la vida que él necesita, y la mujer a la que está empezando a amar…

CRÍTICA

“El affaire de la institutriz” es un relato corto, unas 33.000 palabras más o menos. En la encuesta anual de la página web All About Romance fue votada como “la mejor historia corta del año 2012”.

Es una precuela de la saga dedicada a los Hermanos Sinister. Para que nos hagamos una idea del momento histórico en el que se desarrolla, baste decir que se ambienta en el Londres de 1835. Lejos queda la Regencia y aún faltan dos años para la subida al trono de la reina Victoria.

El protagonista masculino es Hugo, un ex púgil. Le llaman “el Lobo de Clermont”. Es la mano derecha del duque, al que resuelve sus problemas económicos, personales y de todo tipo. El último quebradero de cabeza del duque es Serena, una institutriz que aparece de repente a las puertas de su casa londinense, sin intención de marcharse. El duque le cuenta una historia que Hugo no se cree. Pero da lo mismo. Su trabajo consiste en librarlo de estas incomodidades. Sus propios sueños dependen de ello.

Serena se resiste a las presiones de Hugo. No quiere ser una víctima: “Estoy harta de que me pasen cosas. De ahora en adelante, yo voy a pasarle a las cosas.”

Su forma de aguantar la que se le viene encima, y de exigir una reparación consiste en aparecer, día sí, día también, enfrente de la casa del duque. Un scrache silencioso como enojado recordatorio de sus maldades. Hugo intentará, por medios pacíficos, desalojarla de la placita.

Cuando Hugo empieza a tratar a la joven, descubre la verdad: las cosas no son como el duque le ha contado. Serena está en una situación bastante difícil. Entre ellos surge algo más, que ninguno quiere pero quizá sea justo lo que necesitan. No pueden enamorarse, él tiene que echarla, alejarla, como sea, por las buenas o por las malas. Tiene que seguir el plan de vida que se había trazado antes de conocerla. Esa mujer, por decirlo con claridad, no puede costarle quinientas libras.

Pero pasan los días, y hablan, y se conocen un poco mejor. A Hugo le resulta cada vez más difícil ser cruel con ella. Hay una fantástica química entre ellos, que culmina en una escena muy cálida, dulce y sensual. Te hará mirar de otra manera a las horquillas del pelo.

“The Governess Affair” es diferente de lo habitual: un romance histórico protagonizado por gente corriente, de clase media o baja. Los nobles decimonónicos aparecen como creo yo que debían ser, débiles e inmorales, unos necios vividores que no querían asumir las consecuencias de sus actos y preferían que otro lavase los trapos sucios.

Courtney Milan te transporta bastante bien a esa época, con las limitadas posibilidades de las mujeres que no tenían dinero ni posición social. Lo que en aquella época entendían como violación. Lo complicado que era progresar en la sociedad por tus propios méritos. O cómo vivir de menguadas rentas sin poder trabajar porque las damas no hacen eso. Hay situaciones en las que ganar es imposible: no todo se soluciona, no todo encaja. El conflicto entre ellos es real: Serena está en una situación difícil, y Hugo, si la ayuda, corre el riesgo de perder aquello por lo que tanto ha luchado. Hay un tono agridulce en la historia, a pesar del enamoramiento y del final feliz.

Sus personajes, para ser una novela corta, están bastante bien desarrollados. La ansiedad de Hugo por superarse y demostrar que puede llegar a ser “el más rico hijo de minero de Inglaterra”. Serena lucha, muy dignamente, por lograr que el duque le compense por lo que ha hecho, pero lo hace sin estridencias, simplemente estando allí, tenazmente, día tras día.

Gracias a este relato, descubrí a esta autora. Y me hizo ver que yo no había perdido el gusto por el romance histórico. Es sólo que me aburría lo formulaico, la reiteración de esquemas, más y más Regencias sosos sin chispa ni interés. Hay varias autoras nuevas que están escribiendo histórica con otro aire, como Courtney Milan, Sherry Thomas o Meredith Duran.

Leí este libro en edición digital en inglés. En su epílogo, aparece un anticipo de la siguiente historia, “The Duchess War” (“La guerra de la duquesa”, Sinister #1). Cronológicamente, le seguiría otro relato corto, “A Kiss for Midwinter” (“Un beso a mediados del invierno”). Las dos fueron publicadas en 2012. Y le han seguido, ya en 2013 “The Heiress Effect” (“La ventaja de la heredera”, Sinister #2) y “The Countess Conspiracy” (“La conspiración de la condesa”, Sinister #3). El 15 de julio de este año 2014, sale “The Suffragette Scandal” (“El escándalo de la sufragista”, Sinister #4), sobre Frederica "Free" Marshall.

Según explica la propia Courtney Milan, la serie se llama “Hermanos Sinister” por los protagonistas masculinos, pero en realidad cada libro individual tiene su título basándose en la heroína, una mujer que de una u otra forma está arruinada para aquella sociedad victoriana.

Valoración personal: sobresaliente, un 5.

Se la recomendaría a: los aficionados a la novela histórica romántica que busquen algo diferente.

Otras críticas de la novela:

En español podemos encontrar varias en, al menos, dos blogs: Mis libros y otras historias y en Amor, libros y sueños.

En inglés, encontramos las críticas de RT Book Reviews, All About Romance, las Smart Bitches Trashy Books, en Dear Author y Respiring thoughts

Comme d'habitude, aquí la ficha en la base de datos FictionDB.


Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:


Nota: Una versión anterior de esta crítica apareció en El Rincón de la Novela Romántica, cuando la leí en original. No tengo ni idea de qué tal está la traducción al español.

Ediciones en España

Editor: CreateSpace Independent Publishing Platform (2014)

viernes, 20 de junio de 2014

Crítica: "Danza de pasión", de Judith McNaught



Portada DeBols!llo, 2004.

Una buena de Judith McNaught. No muy apasionada. 

DATOS GENERALES

Título original: Almost Heaven
Fecha de publicación original en inglés: 1990
Subgénero: histórica
Puesto en la lista AAR 2013: 94
Traducción © 2004 Carme Geronès i Planagumà.

SINOPSIS (de la contraportada)

Elizabeth Cameron, condesa de Havenhurst, posee una singular gallardía y un fuerte coraje que acompañan su exquisita belleza. Pero su reputación se verá manchada cuando se la descubre en brazos de Ian Thorton, un conocido apostador y paria social.

Es un hombre peligrosamente apuesto, de misterioso linaje, y su viaje al corazón de Elizabeth estará plagado de intriga, escándalo y venganza. Destinados el uno para el otro, aunque condicionados por oscuras motivaciones, Ian y Elizabeth se verán enfrascados en una danza de sospechas y pasión que pondrá a prueba la fuerza de sus corazones.

Un amor apasionado teñido de sospechas.


CRÍTICA

“Almost Heaven”, literalmente “Casi el Paraíso”, se publicó en 1990. El título original tiene su lógica, explicada en el epílogo, cuando Ian considera que su bucólica vida familiar, si no es el Paraíso, se le acerca mucho: “esto es algo así como el paraíso”. En España, por esas razones propias de las editoriales que no comprendo mucho, le cambiaron el título a “Danza de pasión”. Aquí no entiendo muy bien el porqué. No he encontrado ninguna danza apasionada, ni un clímax que tuviera lugar en una pista de baile.

Novela histórica, ambientada en la Regencia y que, definitivamente, es ya un clásico. Con unos cuantos tópicos y estilos de narrar propios de las novelas de la vieja escuela old skool.

La verdad es que la novela comienza de forma bastante intrigante. Elizabeth Cameron debutó en sociedad con un éxito impresionante: nada menos que quince propuestas de matrimonio. Era guapa, agradable al trato, tenía un título propio, heredera... Pero se buscó la “ruina” al ser pillada en una situación comprometida con el consiguiente escándalo. Dos años después, su tío y tutor Julius desea casarla de una vez. Así que se la ofrece a esos quince señores, a ver si estaban dispuestos a casarse con ella. Sólo un par de ellos contestan afirmativamente. Bueno, en realidad tres, pero respecto al tercero las circunstancias son un poco confusas,… Y mira por donde, es justo el caballero que la comprometió.

Inmediatamente, a través de flashbacks, nos cuentan cómo la bella Elizabeth consigue arruinar su reputación, sin ser consciente de ello y gracias, en parte, a unas encantadoras “amigas” a las que cualquiera, salvo esta inocentona, vería venir de lejos.

Se refugió en sus tierras y logró sacarlas más o menos a flote, después de que problemas de juego en la familia las dejara en la ruina. Y hete aquí que su tío metomentodo quiere casarla. Como tres caballeros han contestado, ahora tiene que ir de casa en casa a ver quién la quiere como esposa. No quiere casarse, claro, así que tendrá que desanimarlos de la mejor manera posible. Con dos de ellos la cosa sale más o menos bien, y hasta un punto divertida.

Pero con el tercero, ¡ay, el tercero! Ese es Ian Thornton. Vamos a ver. Hete aquí el prototipo de héroe romántico de la vieja escuela: rico hecho a sí mismo, noble (por supuesto, heredero de un ducado, nada de vulgares baronías), guapo, moreno, fantástico tirador, hábil jugador de cartas, estupendo en cálculo mental y en lectura veloz de libros, un tanto orgulloso...

A los dos segundos de conocerse, como quien dice, él ya había decidido que estaban enamorados. Elizabeth discrepó porque, al fin y al cabo:

“Una inglesa de ilustre cuna no experimenta más sentimiento que el afecto. Nosotras no nos enamoramos”

A lo que él contesta:

“-Yo soy escocés. Nosotros sí”

Porque ese es su otro atractivo: es medio escocés,… Ya se sabe que en las novelas románticas, los escoceses son siempre muy románticos, y los ingleses más fríos que un bacalao. En otro momento de la novela, Ian dice:

“-Los escoceses lo llamamos hacer el amor. A diferencia de los ingleses, que prefieren considerarlo como “cumplimiento del deber conyugal”.”

A mí, ni uno ni otro prototipo nacional me parecen particularmente románticos, pero bueno, cada cual tiene sus prejuicios.

Cuando Elizabeth Cameron llega a la casita escocesa de Ian, se encuentra con que él ni la está esperando, ni ha dicho que sí a la propuesta de matrimonio. No quiere verla ni en pintura. Ian tiene su orgullo y el rechazo de dos años atrás no le sentó nada bien. A partir de ahí, se sucede los encuentros y desencuentros, y como eje de la historia, “tontos malentendidos” que se alargan innecesariamente.

Todo ello envuelto en la típica ambientación Regencia, con unos cuantos bailes para que los protagonistas luzcan palmito y se vea lo mucho que la gente cotillea. Y lo fácil que cambia de opinión cuando la manipulan.

La parte sensual de la historia no está a mi juicio a la altura de la romántica. Se nota que Ian y Elizabeth se aprecian, se estiman, se quieren. Se ve su amor mutuo, pero no tanto un apasionado deseo. En la mayor parte del libro sólo hay aisladas escenas de besitos más adolescentes que turbadores. Es, en conjunto, una novela más bien templadita, con escenas sexuales explícitas en la parte final, pero todo muy moderado.

Poco más hay que decir de la novela. A mi modo de ver, se centra mucho en un gran y tonto malentendido que se alarga demasiado. Aunque, por otro lado, resulta entretenida porque no sabes muy bien por dónde va a ir la historia. J. MacNaught la lleva por unos derroteros que no parecen en principio predecibles.

Como está incluida en este Top 100, cabe concluir que es una de las novelas más apreciadas de su autora. The Romance Reader la eligió en el puesto 15 de las mejores románticas del siglo XX. Ha aparecido en casi todas las listas Top 100 AAR: el n.º 12 en 1998, el n.º 24 en 2000; no entró en el Top 100 de 2004, pero regresó en el del 2007 (n.º 35) y 2010 (n.º 29). En 2013 bajó hasta el n.º 94.

Hay detalles de originalidad en el libro. Como que ella sea noble por derecho propio y no haya perdido su título a favor de un pariente masculino, que defienda a sus criados y los trate como personas o incluso que tenga mano para el jardín. De Ian destacaría su distanciamiento cínico respecto a la nobleza y su lucidez a la hora de valorar las vanidades de esa sociedad pero siendo realista: están ahí, y no puede simplemente despreciarlas, sino que ha de saber usarlas en beneficio propio y de su amada Elizabeth.

La novela tiene un momento muy romántico: cuando Ian hace lo que menos desea y lo hace por amor a ella. Claro que Elizabeth también sabe renunciar a lo que más quiere para mandarle un mensaje a él. Para mí, esa es la esencia del romanticismo: que un personaje haga lo que menos desea, o renuncie a aquello que más aprecia, precisamente por amor al otro.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: como todas las de McNaught, es apropiada para fans de la novela romántica años 70-80, y para los que gusten del subgénero Regencia.

Otras críticas de la novela:

En El Rincón de la Novela Romántica y en el blog En Mil Batallas, encontrarás críticas en español.

Para críticas en inglés, tenemos las Gossamer Obsessions, la de All Readers, con un breve resumen que analiza algunos puntos concretos en plan estadístico, y en All About Romance.

Y, como de costumbre, la ficha en FictionDB.

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:
AAR 28. Judith McNaught – Paradise / Paraíso robado / Paraíso (1991)
AAR 43. Judith McNaught – A Kingdom of Dreams / Un Reino de ensueño (1989)
AAR 71. Judith McNaught – Perfect / Perfecta (1993)
AAR 81. Judith McNaught – Something Wonderful / Un amor maravilloso (1988)
AAR 99. Judith McNaught – Whitney, My Love / Tú eres mi amor (1985)

Ediciones en España (según el ISBN):

-       Danza de pasión (2004) DeBolsillo, Col. Cisne, 202/8. Biblioteca Judith McNaught, 8

Nota: Una versión anterior de esta crítica se publicó en El Rincón de la Novela Romántica