viernes, 29 de noviembre de 2019

Crítica: “La jugada perfecta”, de Jaci Burton


Una de amor y lujo
O amor, lujo y sexo
O amor, lujo, sexo y deportes

DATOS GENERALES

Título original: The perfect play
Subgénero: contemporánea / erótica
Fecha de publicación original en inglés: 2011
Parte de una serie: 1.º de Play-by-Play
324 págs.

En España
Título: La jugada perfecta
Traductora: María José Losada Rey
Fecha edición: 2/2014
Editorial: Pàmies
Colección: Phoebe [Ver títulos]
320 págs.

SINOPSIS (según La Casa del Libro)

El jugador de fútbol americano Mick Riley es un all-star tanto en el campo como en el dormitorio, pero cuando conoce a la atractiva Tara Lincoln encuentra la horma de su zapato: ella no muestra ningún interés en él. Así que Mick, que nunca se rinde, tendrá que preparar la jugada perfecta...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas del año 2017, en el puesto 832, aunque luego para 2019 ya había bajado de esa posición. Cuando se publicó, fue RT Top Pick! en Romantic Times, que incluso la escogió lo mejor del mes con aquello que tenían de RT Seal of Excellence. Ganó el premio entre las lectoras de All About Romance en la categoría mejor erótica, de 2011, empatada. Cuando se publicó en España, también fue premiada, en el Rincón Novela Romántica, como mejor romance erótico internacional de 2014, empatada con Calle Jamaica de Samantha Young. También fue de las mejores novelas de ese año, para la misma página Rincón Novela Romántica.

CRÍTICA

Me apetecía leer algo contemporáneo y deportivo y recuperé esta novela que tenía yo perdida en mi Kindle desde sabe Dios cuándo.

Pertenece a una serie, Play by Play, que gira sobre un equipo de fútbol americano, los Sabers de San Francisco. Esta primera entrega se dedica al quaterback, que tiene todos los elementos del típico deportista de élite de romántica: centrado en su trabajo, millonario con pasta que se le sale de las orejas, y una vida sexual muy animada de mujeres de usar y tirar.

Mick, el protagonista, conocerá a Tara, una atractiva planificadora de eventos, en una fiestuqui organizada por ella. Casi sin decirse «ojos negros tienes» ya están dándole alegría al cuerpo, Macarena.

Parece que es cosa de una noche, o así se lo toma Tara, pero resulta que Mick no hace más que volver a buscarla, una y otra vez, como un cometa que no puede cambiar de órbita, y acaban teniendo una relación sexual que,… bueno, vale, igual no es un rollo de una noche, lo dejamos en un ligue de verano, ¿vale?

Bueno, pues como es romántica, obviamente las cosas se alargarán más allá de la noche, la semana, y los meses estivales.

Tara tiene sus razones para no querer implicarse en una relación. Es madre soltera y tiene que sacar adelante su negocio. No es el momento oportuno para una relación. Además, seamos realistas, ¿ella… y una megaestrella del deporte? ¡Anda ya!, ¿quién se lo va a creer?

Mick, ya en la treintena, tiene muy claro lo que quiere: acabar bien los años de carrera que le queden, que le respeten las lesiones y luego, cuando se retire, ya se planteará eso de sentar cabeza. Ahora, no toca.

Aparte de eso tiene un secreto secretísimo que nunca ha contado a ninguna mujer y claro, compartirlo con Tara sería confiar demasiado. El misterio no es para tanto, porque te va dando pistas a lo largo del libro que, a poco que conozcas del tema, está claro por dónde van los tiros.

Ya se sabe que las cosas no siempre salen como uno quiere. Mick vuelve siempre a los brazos de Tara, quien no tiene el menor inconveniente de abrírselos. También le deja entrar en su casa, que él trate a su hijo adolescente, que ella conozca a la familia de él. No, no son novios, solo están saliendo…

La parte romántica está muy bien llevada, desarrollándose sin prisa pero sin pausa. Se ve cómo cada uno va viendo al otro y a su relación. De las escasas expectativas al comienzo, a cómo la cosa toma cuerpo, a cómo les entran las dudas sobre a dónde va su historia, si es que va a algún sitio, incluso si tienen que replantearse las cosas.

La sexual, qué queréis que os diga, a ver, tensión sexual, cero.

El formato en sí, en lo externo, es erótica. Diría que cada capítulo lleva su escena sexual. No me he puesto a contarlas, pero vamos, que aquí follan antes, durante y después, en todo momento y lugar. Por eso, en cuanto al número y detalle de escenas de sexo explícito, y cumplir con la indispensable tríada vaginal-anal-bucal, yo diría que sí es erótica.

Sin embargo, no lo es en cuanto a que lo sexual no tiene relevancia en su relación. Para mí, la verdadera novela erótica es la que explora la relación a través del sexo, las escenas sensuales hacen avanzar la historia, tienen sentido dentro del argumento. No es eso lo que pasa en esta novela. Las escenas están fantásticamente bien escritas, son muy excitantes, pero no aportan nada a la historia. Así que se quedaría en una romántica muy hot.

Los personajes resultan interesantes, el argumento romántico bien llevado, y todo se ambienta en un entorno «de amor y lujo». Sí, es de esas fantasías en que Tara, pequeña empresaria con hijo a cargo, que procede de un entorno duro y pobretón, de repente tiene el sueño de verse viviendo como «acompañante de millonario». Jets privados, estrenos de cine, outfit de marca, hasta una isla privada en el Caribe, o sea, tiene ese punto de fantasía de supermillonario. A diferencia de harlequines que van por la misma línea, aquí Tara es consciente de que esto es solo un sueño y tarde o temprano, Cenicienta volverá a la calabaza.

Lo que más me incomodaba, y en esto era parecido a Prohibido enamorarse de Elle Kennedy, es que, para resaltar que Tara es la mujer especial que se hace con el corazón de Mick, el resto de mujeres con las que se ha relacionado este destacado deportista son superficiales, solo sexo, no interesadas por él sino por el estatus. No sé, creo que no hace falta despreciar a todas esas otras mujeres como cabezas de chorlito simplemente para que se vea lo buenaza que es Tara.

Luego es novela con niño (adolescente), algo que no me gusta especialmente. Encima, el niño es solo una excusa para que se vea lo buenazo que es Mick, pero siempre está oportunamente pasando la noche en casa de un colega cuando los protas van a tener tema (que es prácticamente siempre). El niño no es realmente un personaje, sino solo una excusa argumental.

Además, ¿para qué voy a engañaros? El fútbol americano no lo entiendo, así que algunas escenas simplemente me las salté.

Por lo demás, he leído la novela en inglés original, así que no sé cómo estará la traducción. La traductora no es de las que a mí me haga mucho tilín.

Con todo, he disfrutado de esta novela, y creo que seguiré leyendo los libros de Burton que vengan recomendados.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los que quieran novelas contemporáneas con sexo explícito a mogollón.

Otras críticas de la novela:
En español, tenemos los 5 libros que le dieron en Sueños de papel.
Positivas son las críticas en El rincón de la novela romántica y en Promesas de amor
Pasamos al inglés.
Book Binge le da 4 estrellas sobre 5. 
4 estrellas también según Under the covers
En Dear Author, una B-

1 comentario:

  1. Pues no sé decirte. Creo que, como a mí, te parecería que sobra tantísimo sexo. Las escenas están muy bien escritas, pero nada aportan a la historia. Ahora, la parte romántica, como poco a poco van enamorándose, a pesar de que ninguno daba un duro por su relación, ni siquiera estaban buscando una,... esa es modélica.

    ResponderEliminar