Una pérdida considerable de tiempo
DATOS GENERALES
Título original: Touching Evil
Subgénero: suspense
1.ª publicación: Bantam, 8/2001
Páginas: 384
Parte de una serie: Bishop/Special Crimes Unit #4
ISBN13: 9780739420249 (mass market paperback)
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL ITALIANO (Il volto del male), ALEMÁN (Die Augen des Bösen), ESLOVACO (Maggie), RUSO (Послание из ада), Y EL JAPONÉS (あやつられたスケッチ)… lo que me hace preguntarme «¿pero qué le encontraron a esta novela que yo no fui capaz de ver?».
SINOPSIS (según FictionDB)
A VECES EL MAL ACECHA TAN CERCA QUE SE PUEDE SENTIR...
Maggie Barnes, dibujante forense de la policía de Seattle, posee un don extraordinario. Escucha atentamente a las víctimas de crímenes traumatizadas mientras describen sus terribles experiencias, y luego utiliza esos horribles recuerdos para dibujar retratos fidedignos de los agresores.
Algunos policías creen que Maggie es telepática, que puede entrar en la mente de las víctimas. Solo Maggie conoce la verdad sobre su singular talento... y no piensa revelarla.
Pero su secreto podría salir a la luz cuando un demente aterroriza Seattle. Secuestra mujeres y las ciega, dejándolas al borde de la muerte.
La policía tiene una esperanza: la única víctima que podría recuperar la vista. Pero desconocen que Maggie tiene una oscura conexión con el monstruo, un vínculo inquietante que podría remontarse a una serie de asesinatos sin resolver.
Para detener el terror creciente, Maggie tendrá que llevar sus habilidades al límite, incluso si eso significa enfrentarse a un depredador cuyos poderes parecen no tener límites...
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sorprendentemente para mí, entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 969, en 2017. Ahora ya no pasa el corte, pero sigue bastante arriba (la 3.400 más o menos). En The Romance Reader tuvo crítica de FHK, que creo que es la misma que publicó Wendy the Superlibrarian, le puso una A. También está entre los keepers de Mrs. Giggles, con una puntuación de 90 sobre 100. Finalmente, la he encontrado en más de una lista de buenas novelas de suspense (good mystery).
CRÍTICA
¿Cómo es posible que críticas tan exigentes como Mrs. Giggles o Wendy the Superlibrarian le dieran puntuaciones altísimas? Se vende como novela de suspense cuando es una paranormal, en realidad.
He tardado meses en acabarla y si no lo abandoné, sino que seguí adelante, es porque la novela sí tiene una cualidad indudable: hace que quieras saber quién comete esos crímenes tan desagradables.
No es espóiler si os digo que no lo averiguaríais ni en un millón de años. Algo tan rebuscado no se le ocurre a ningún lector medianamente normal.
No me parece suspense porque no encuentro trabajo policial que descubra lo que ocurrió. Sí es verdad que hay policías haciendo preguntas, pisando la calle, elucubrando hipótesis, pero en realidad, lo que les orientan son las personas con poderes psíquicos, así que todo queda en extraños fenómenos paranormales.
El malo resulta muy desagradable, hace cosas muy crueles a las víctimas, todas mujeres, a las que secuestra, viola y mutila… Más de una vez te lo cuentan desde esa perspectiva, del victimario o la víctima. Esto hizo que sintiera aún más asquito.
Se supone que hay una pareja protagonista, dos que se conocen, se gustan, intiman y acaban juntos, o sea, la parte romántica de este suspense romántico.
Él es el poderoso hombre de negocios John Garrett, cuya hermana fue víctima del malo. Se entromete en la investigación policial, se le admite en diligencias de investigación, lo cual me escandaliza. ¡No tiene el menor sentido que se deje intervenir a un civil de esa manera! Veía mucha revelación de secretos, causas de nulidad. Es como si se aceptara que en realidad nunca habría un juicio, porque si no, no me explico cómo contaminar tantas diligencias.
Bueno, y además si como causa probable de una línea de investigación pones fantasmas o visiones, ya me contarás cómo se lo va a tragar un juez, o un jurado.
Ella, Maggie Barnes (31), artista y «psíquica empática» que siente el dolor de las víctimas, conecta con ellas de tal manera que puede hacer retratos robot del criminal.
No sentí la atracción, física ni emocional, entre estos dos, ni cómo se enamoran ni nada; es un contenido mínimo. No se usan muchas palabras porque, total, Maggie ya sabe lo que siente John sin que él se lo diga, que para eso es una empath. Por otro lado, el poquísimo romance anda perdidísimo entre páginas y páginas de (lo siento) idioteces.
Se ambienta en Seattle, que en aquella época (los noventa-dos mil) sonaba muy moderno, como centro tecnológico, la moda grunge y la Nueva Era. Se ve en las novelas de JAK de entonces.
Hay un público para este tipo de historias paranormales, pero no soy yo. A mí lo que me gusta ver —en una novela negra o de suspense— es a personas competentes en lo suyo, que desentrañan misterios usando los recursos de su inteligencia, su habilidad con las armas, o el camuflaje o la huida, acción, pistas, análisis del comportamiento o de las evidencias físicas que dejan los crímenes, trabajo policial o militar, en suma, acción y deducción.
NO que te lo den resuelto con cosas inexistentes en el mundo real; para mi es un deus ex machina que revela bastante pereza por parte del autor.
Si quieres inventarte cosas, escribe fantasía o ciencia ficción.
Esto de meter cosas paranormales en suspense romántico es algo que les dio por hacer a finales de los noventa y el primer lustro del siglo XXI. Por eso dejé de leer a JAK y Nora Roberts, que se apuntaron a esta manía.
Pero vamos, que la cosa era general.
Alguna novela aislada de Linda Howard (Premonición mortal) o Karen Robards (Después de la medianoche, Un solo verano) metían el elemento «rarito» con habilidad y no molestaba demasiado.
Sin embargo, la regla general era que este tipo de libro me irritara bastante.
En esta novela, en concreto, hay una filosofía absurda que subyace en la intriga: en el mundo hay tanto mal como bien, que deben estar equilibrados.
Si el universo está… en equilibrio,… entonces el mal es la fuerza negativa, siempre contrarrestada por una fuerza positiva, siempre controlada, al menos hasta cierto punto. Pero ¿qué sucede si una fuerza positiva en un lugar y momento determinados no hace lo que se supone que debe hacer, lo que está previsto, diseñado para hacer? Hay… un fallo en alguna parte, una vacilación, un error. Y ese mal no está equilibrado, no es anulado por nada positivo. Nada lo detiene.
Pues no, en una especie gregaria y social como la nuestra, a la fuerza el bien tiene que abundar más que el mal. Nunca pueden «estar en equilibrio», porque entonces habríamos desaparecido hace miles de años.
Eso sí, el mal es más poderoso, precisamente porque no tiene las trabas morales o legales del bien, puede hacer más cosas y llega más lejos. Hacen falta muchas acciones buenas para contrarrestar y superar las maldades.
En esta historia encuentro más cosas estrafalarias, como transmigración de almas, reencarnaciones, llámalo como quieras.
—El cuerpo muere, ¿pero la fuerza negativa que hay en él sobrevive? ¿Es eso lo que dices?
—Sí. Sobrevive. Encuentra otro cuerpo para renacer en la carne. Y vuelve a destruir. Se convierte en un mal eterno.
O sea, unas ideas muy —pero que muy— alejadas de mi sensibilidad. Por eso no le pongo dos estrellas, que es lo que reservo a las novelas que me aburren pero les encuentro algún mérito. No, lo dejo en una estrella porque estas magufadas me cabrean.
Total, que por todo esto he tardado tantísimo en acabarla, leyendo a ratos perdidos.
Hace tantos años que compré esta novela que estaba en mi Kindle viejo. Espero que la adquiriese rebajada de precio, porque si no, ¡vaya dinero tirado!
Ahora, si tú eres de quienes creen en esas cosas o, sin creer, no te molestan en una historia, entonces debo reconocer que posiblemente la encuentres lo suficientemente intrigante como para que te de esos «buenos ratos escalofriantes» del suspense gore. Da mucho miedo y es terriblemente cruel con las víctimas, que es algo que muchos lectores agradecen.
Valoración personal: aburrida, 1 estrella
Se la recomendaría a: quienes gusten de suspense paranormal truculento.
Otras críticas de la novela:
En español, no he encontrado críticas.
Paso al inglés, y recomiendo que leáis las críticas para ver otra perspectiva, algo que recomiendo sobre todo en casos así, en que a mí me parecen novelas horribles y otros le encuentran el mérito. Puede que esas otras opiniones os sean más útiles:
Wendy the Superlibrarian le puso 5 estrellas / una A, cuando la leyó en 2001, y lo cuenta aquí, en 2014. Considera que «Touching Evil es una lectura trepidante, que te mantiene en vilo y rebosa suspense», aunque —admite—, no es para todos los lectores.
Mrs. Giggles, 5 Oogies. Encantadísima quedó de haber pasado la noche en vela con tanto miedo.
All About Romance, B-.
The Story Graph, 3.89 de media
Publishers Weekly considera que este thriller paranormal no se eleva más allá de lo tibio. O sea, escaso entusiasmo.


