lunes, 4 de mayo de 2026

Crítica: “My kind of guy” de Sarina Bowen

 

La que es buena, es buena, y enamora

 


 

My Kind of Guy

Por SARINA BOWEN Fecha: marzo de 2026

 

Me duran un suspiro las novelas de esta señora. Qué rebuena que es. Estoy un poco agotada ya del male/male romance de hockey sobre hielo. Pero las de Bowen las tengo que leer, sí o sí. Siempre cumple, además de poner sus libros a un precio razonable, que todo ayuda.

Aquí hay diferencia de edad entre los protagonistas. Seth Forrester (34) es un camarero bi, padre de familia, que después de una malísima experiencia, no está por más rollos de una noche... por mucho que este chico, joven, guapetón y atlético, le tire los tejos. 

Es Becker James (25), portero en horas bajas. Iba para estrella, pero se ha quedado estancado en el equipo B, con poca esperanza de subir a la NHL. 

Uno quiere lío y otro no, que no y que no.

Claro que el hombre propone y Romancelandia dispone,...

Los porteros de hockey tienen fama de ser un poco raritos.

«But all goalies are weirdos» (sueltan aquí). Entrenan diferente, su equipación es más cara, y están a varias cosas, no sólo defienden la portería, sino que están en situación para ver el juego, entenderlo, y gritar a sus compañeros lo que tienen que hacer. Necesitan un ego y una confianza en sí mismos tremenda. Eso es un poco lo que le falla a Beck, en este momento. Se supone que es superbueno... pero no le acompañan las estadísticas.

Lo que vienen a decir es que, parte de su trabajo ser raro. Ahora, la extravagancia marca propia son sus gustos musicales. Resulta que a este chico le van cosas como OMG, «Just can’t get enough» de Depeche Mode. Hay referencias aquí y allá al pop británico de los ochenta que claro, como una ya tiene unos años, es lo que suelo escuchar. Es extraño que los protagonistas lo vean como algo casi histórico.

Seth, el camarero mazáo, participa en un equipo de aficionados. Becker acaba echándoles una mano. Ese es justo el pequeño impulso que necesita para soltarse sus dudas. Tiene que aprender eso tan difícil que marca la diferencia en los deportistas profesionales, que es superar lo pasado, no pensar en ello, mirar adelante. Aquí se lo dicen claramente a Beck:

La única parada que importa es la próxima.

Si te quedas dándole vueltas tus errores te paralizas, pierdes confianza, te descentras y no das lo mejor de ti. Parte de la fortaleza mental de los grandes campeones radica en esto, en pensar en lo próximo, no en lo pasado.

No sé cómo lo hace, pero Bowen sabe usar la palabra adecuada, nunca se pierde en rumiaciones, a pesar de escribir NA (eso sí, muchas veces no sabes qué personaje está hablando en cada momento), y los diálogos son ágiles, todos con su chispa, su cosita. Lo dicho, qué rebuena.

Mi experiencia: buena, 4 estrellas.

 

Audio / eBook / Print, 307 páginas

Tuxbury Publishing LLC (3/2026)

Parte de una serie: Hockey Guys #4

ISBN13: 9781950155972 (del ebook)

 

Love Bytes Reviews, 4.75 corazones

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

viernes, 1 de mayo de 2026

30 años de…“Jackson Rule”, de Dinah McCall

 

Un héroe muy sufrido

 


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Jackson Rule

Subgénero: contemporánea

1.ª publicación: HarperTorch, 5/1996

Páginas: 384

ISBN13: 9780061083914 (mass market paperback)

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, AUNQUE SÍ AL FRANCÉS (Toi qui a cru en moi) Y AL TAILANDÉS (บาปลวงบ่วงรัก)

 

SINOPSIS (de Fiction Data Base)

 

ELLA LE OFRECIÓ UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD...

Jackson Rule había pasado casi la mitad de su vida tras las rejas por asesinato. Ahora intentaba empezar de nuevo. Pero en cuanto vio a su nueva jefa con deseo, su propósito de llevar una vida sencilla y solitaria se desvaneció, reemplazado por anhelos de una pasión feroz y prohibida.

 

¿QUÉ PODÍA DARLE SINO PROBLEMAS?

Rebecca Hill, hija del predicador, había sido educada para dar a la gente el beneficio de la duda, aunque quizás esta vez había llevado la caridad demasiado lejos. Es cierto que Jackson Rule había pagado su deuda con la sociedad y era un trabajador honesto y diligente. Lo que amenazaba con destruirla era el ardiente deseo que sentía en su presencia y la terrible sensación de que su corazón sería cautivo de él para siempre.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí. Entró en mi primera lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 152, y aún pasa el corte (estaría en torno al puesto 700). Cuando The Romance Reader escogió los cien romances del siglo XX, estaba la 64. También entró en una de las encuestas de All About Romance, la del año 2000, justo al final, 100. Tiene crítica de DIK A en esa página. En la encuesta que All About Romance hacía entre sus lectores, ganó en la categoría de héroe más torturado. Obtuvo el premio Romantic Times 1996 al mejor romance contemporáneo; en aquella página web era un «favorito de toda la vida». Aparte de eso ha aparecido en dos top 1000 de romántica, el de Book Binge (la 85) y el de RomanceNovels.Me (la 176). No es de extrañar que sea la favorita de más de un lector. Fue finalista en el premio RITA. Ganó Daniel’s gift (El regalo de Daniel), de Barbara Freethy, que también debe estar bien, pero que no he leído.

 

 

CRÍTICA

Se cumplen tres décadas desde la publicación de esta novela romántica bastante celebrada, creo que la más popular de su autora. Dinah McCall es el apodo que asume Sharon Sala, más conocida por novelas de suspense romántico. Curiosamente, hasta la fecha no la había leído en ninguno de los dos géneros.

 

El fuerte de esta novela, y ya veo que así lo valoraron en su día los lectores de All About Romance, es Andrew Jackson Rule (31), el protagonista. Tras quince años de condena, sale del trullo y sólo quiere un poco de paz. Echad las cuentas, sí, lo condenaron cuando aún era menor de edad, algo que aquí nos suena rarísimo. Bueno, simplemente imposible. Aunque creo recordar que en los años noventa, aquí sí que se podía condenar a cárcel a quienes estaban entre los 16 y los 18, aunque no me hagáis mucho caso.

 

Pretende no meterse en líos, encontrar dónde vivir, trabajar y así poder reconstruir una vida junto con su hermana. La pobrecita está en una clínica psiquiátrica, enajenada de la vida.

 

Ese futuro juntos con el que Jackson ha estado soñando tanto tiempo, no parece fácil. Buscar trabajo diciendo que es un exconvicto no resulta fácil. Pero Jackson no lo oculta, no busca excusas, dice lo que es y por lo que le condenaron. Va con la verdad por delante.

 

Y eso, claro, escandaliza a la gente.

 

Al final, quien le da una oportunidad, sin saber muy bien por qué, es Rebecca Ruth Hill (29), que tiene un vivero de plantas y anda sobrecargada de trabajo. Ni ella misma sabe el motivo, por qué lo contrata, qué ve en este tipo tan reservado para decidirse a tenerlo en su empresa. Lo mismo la mata a ella también. Aunque no parezca un tipo particularmente violento.

 

Rebecca quiere ser independiente, pero tiene un padre (relligioso, para más señas) que constantemente la trata como si fuera aún una niña. Le busca novios «adecuados». Por supuesto, esto de que su niña trabaje junto a un parricida le horroriza lo que no está escrito.

 

Lo que Jackson demuestra, una y otra vez, es que es trabajador, entregado, generoso, héroe que constantemente anda salvando a la gente. 

 

Aquí a veces tienes la impresión de que se le va la mano a la autora para conseguir que Jackson te caiga bien. De verdad, es que una y otra vez ayuda a todo el mundo, salva a Rebecca, a su compañero de trabajo, a… un montón de gente.

 

Uno creería que con eso está hecho, pero no. Le siguen mirando con recelo porque fue condenado por ejem, matar a su padre, o sea parricida confeso y eso, caramba, no es moco de pavo.

 

Aunque Rebecca le gusta más que comer con los dedos, asume que todo entre ellos es imposible. Él es un exconvicto, bueno y trabajador, pero sin un duro. Y ella tiene una empresa, es hija de un predicador, tiene una posición social, y mucho que perder si se lía con él.

 

Así que es ella la que toma la iniciativa. Con eso, ha caído en la peor pesadilla de su difunta madre, «un hombre inapropiado».

 

O, como le dice a Jesusito: «Querido Dios, la primera vez que me enamoro en toda mi vida, y haces imposible que él me corresponda».

 

Pero él se cierra en banda: no, nada, no es posible, que no se engañe. Insiste: que no lo convierta en héroe, que él es un asesino, que no le conviene nada, pero nada de nada.

 

A ver, esto es Romancelandia y sabéis que por muy berroqueño que sea Jackson, por mucho que se resista con uñas y dientes, acabará… «Que Dios nos ayude a ambos, porque yo también te quiero».

 

Aunque es una novela contemporánea, tiene eso tan propio de leerla ahora que nos suena a histórica, porque no hay móviles, ni internet ni esas cosas que ahora son tan cotidianas que en cuanto no aparecen en una novela ya nos suena la historia como viejuna.

 

Tiene su poquito de suspense que te tiene en vilo. Pero la obra trata, sobre todo, de amor y redención personal entre los protagonistas. Se lee todavía con gusto, porque es una historia con enjundia, los personajes no son unidimensionales, hay todo un mundo detrás de cada uno, su arco personal es enorme, no son los mismos al principio del libro que al final y los cambios vienen, en buena medida, por el hecho de que se han conocido y se han enamorado.

 

Una gozada de historia, Gustó mucho hace treinta años y puede seguir gustando ahora, si la lees sin prisas, dejando que vayan calando en ti estos personajes, con sus dudas, los desafíos cotidianos, la voluntad de seguir adelante, pase lo que pase…

 

Tampoco puedo entrar en mucho detalle, porque como dicen en la crítica de A Maldivian, si entras en mucho detalle sobre Jackson, puedes acabar destripando, y lo siento, yo no necesito ningún pacto de confidencialidad para saber que no puedo arruinarle la experiencia lectora a nadie. Por mucho que hayan pasado treinta años.

Valoración personal: notable, 4

 

Se la recomendaría a: quienes gusten de historias con enjundia con héroes de una pieza.

 

Otras críticas de la novela:

En español no he encontrado nada. Y, siendo tan antigua, tampoco es que haya mucho por internet.

All About Romance, DIK A.

A Maldivian’s Passion for Romance, 4 estrellas. Advierte que claro, si tuviera que hablar de las razones de por qué Jackson es un personaje que invadió su corazón desde el principio, acabaría destripando cosas, y arruinaría la vida para el resto de los lectores. Lo comprendo,

The Story Graph, con una media de 3.79, hay varios comentarios. 

En cambio, a Wendy the Super Librarian, no le gustó, y le casca una D+. Ojo, es una crítica con spoiler, mejor no leer si vas a darle una oportunidad a este libro.

Y como no he encontrado más, pues os dejo enlace a la página de Goodreads, con una media de 4.10 estrellas, 2.230 valoraciones y 153 reviews.