Cierre de serie OK
DATOS GENERALES
Título original: False evidence
Subgénero: suspense
1.ª publicación: Janus Publishing Company, 2024
Parte de una serie: Evidence #12
Páginas: 404
ISBN13: 9781944571900
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL
SINOPSIS (según Fiction DB)
Las vacaciones pueden ser mortales.
Alexandra Vargas no ha hablado con JT Talon en siete años. Ha superado el desamor y ahora tiene el bebé —y la vida— que siempre quiso. Pero todo cambia una fría tarde de diciembre cuando una parada conduciendo sale terriblemente mal, y Alexandra se encuentra huyendo con un único lugar posible donde esconderse: la remota cabaña de montaña de JT, el mismo lugar donde, hace once años, rompió su compromiso una semana antes de la boda.
JT debe enfrentarse a su peor pesadilla al descubrir que no solo el amor de su vida es una fugitiva de la policía, sino que también debe intervenir y poner a salvo a una niña, cuando nunca quiso hijos.
El pasado y el presente chocan mientras JT y Alexandra luchan por reencontrarse y sanar la brecha que los ha separado durante tanto tiempo. Pero su pasado aún amenaza su futuro, y nadie está a salvo hasta que se revele la verdad detrás de cada engaño.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, está perdida en mi base de datos, por el puesto 20.000 y pico o más allá. Tiene el tópico de second chance.
CRÍTICA
Con este libro cerró Rachel Grant su serie de Evidence. Cuenta la autora en una nota al final que es la novela que le pidieron los lectores. Se ve que la historia de JT y Alex quedó un poco colgando en la primera de la serie, Concrete evidence. Esa la leí hace años y no recuerdo gran cosa. Esta False evidence sería como una continuación de Concrete evidence.
Alexandra Vargas (41) se ve metida en un lío, la busca la policía. No se le ocurre otra cosa que buscar refugio en el último lugar donde creen que podrían buscarla: la cabaña de su ex, Joseph Talon Jr. (47). Su ruptura fue muy pública y muy desagradable. No se han vuelto a ver en años, salvo en ocasiones esporádicas, por tener amigos comunes.
JT tiene sus propios planes para Navidad. Estos dos acabarán reencontrándose. La huida de Lex les da la oportunidad de hablar. JT conocerá así a Gemma, la nena de dos años de Lex, y cuidará de ella. Él, que nunca quiso tener hijos, se queda flipado con la bebita.
La novela tiene un par de cosas que me resultan atractivas: es una historia de segundas (o terceras) oportunidades y con personajes ya cuarentones. Estos dos se conocieron cuando ella tenía 25 años y él 31. Durante cinco años salieron juntos y se iban a casar, pero la cosa se torció: él no quería hijos y además tenía ambiciones políticas que ocultaba a su novia. Después de suspenderse aquella boda volvieron a estar juntos un tiempo, como pareja de amantes, amigos, cuando él pasaba por un mal momento y ella intentó ayudarlo pero… El fue bastante gilipollas y ella lo dejó. Se buscó la vida, lejos de él, realizó su deseo de ser madre, y no hubiera vuelto a tratarlo si no fuera por esta situación límite en la que se encuentra.
Ahora está ya en su madurez, han cambiado, y cumple bien el second chance: tenía lógica que rompieran en el pasado, también que no se volvieran a ver entremedias, y su final feliz es creíble.
Hay otras dos cosas en esta novela que me llaman bastante menos: es novela con niña (ya sabéis que soy un poco Herodes) y el suspense y el romance no me parece que se entrelacen muy bien. Parece seguir el esquema: suspense-romance-suspense.
Empieza con el misterio.
Luego toda la parte central se dedica al reencuentro romántico, con flashbacks, retazos de su historia anterior, y vuelta al hoy, con JT repitiendo cuánto lo siente. En el tiempo que no han estado juntos, él ha cambiado, ha ido a terapia, y ahora está todo el rato pidiendo perdón por su necedad. Incluso tiene momentos de llorar. Pero, ¿sabéis?, es como cuando lloran los tíos en las de Brockmann, no suena auténtico. No es como los protas de Tal Bauer, cuyo derrumbe emocional el lector nota y siente y comparte. Aquí queda un poco frío, forzado, como si lo sintiera necesario para que vieras que JT se ha deshecho de su masculinidad tóxica, o cosa semejante, y resulta poco convincente.
Como no han dejado de quererse, con facilidad vuelven a emparejarse. Entonces regresa el suspense a primer plano. Es como si la autora se acordara de que había dejado una trama de misterio bastantes páginas atrás y se le ocurriera ahora seguir.
Grant sigue soltando de vez en cuando algún mítin, no puede evitar ser preachy. A mi me sacaba de la historia, por ejemplo cuando Alexandra le pregunta a JT por qué no quiere tener hijos, e inmediatamente corrige algo que suena políticamente incorrecto ya que nadie pregunta al que quiere hijos su porqué. Es como si ofendiera a los que no quieren ser papás.
Yo no lo veo así. Las preguntas se hacen cuando hay algo que se sale de lo habitual, eso es lo que causa curiosidad. Nadie se pregunta por qué está mojado el suelo cuando llueve, pero sí cuando lo ve húmedo un día de sol. Claro que no tener hijos es una opción vital tan respetable como no tenerlos. Sin embargo, entra dentro de lo lógico que alguien pregunte por qué otro no quiere tenerlos, cuando al final, la mayoría de los seres humanos parece que acabamos queriendo hijos.
O sea, no le doy tantas vueltas. Más de una vez dice algo y parece como que la autora se estuviera autocorrigiendo. Le gusta Love Actually, aunque como es una peli no muy PC, ya tiene que decir que la ve aunque la mayoría de las historias no le gusten.
O que pasa algo de una mujer brillante y ya te suelta lo difícil que es la vida académica de las mujeres en STEM. Vale, OK, pero no me lo cuentes, show me!
Es que parece que se les olvida el ABC de contar una historia.
En fin, para mí es evidente, como ya dije al comentar Broken Falcon, que esta serie llegó al final por agotamiento, sin ideas, ni vitalidad, ni garra.
Suelo decir que las series de televisión se van a garete cuando empiezan a sacar niños. No por el tema infantil, sino porque demuestra que a los guionistas se les han acabado las ideas. Pienso lo mismo de las sagas románticas.
Al final, es una novela de Rachel Grant, que suele ser muy competente. La recomiendo si la encuentras rebajada (como me pasó a mí, a 0,99 € la adquirí en Google Play, hay veces que hay cosas rebajadas ahí que no lo están en Amazon). Pasarás un buen rato.
Se lee bien, aunque no me parece de lo mejor de la autora, ni de lejos.
Valoración personal: buena, 3 estrellas
Se la recomendaría a: quienes gusten de novelas con bebés.
Otras críticas de la novela:
En español, no he encontrado nada.
En inglés.
All About Romance, B-.
Becky on Books… and Quilts, A- / 4 estrellas.
En The Story Graph, comentarios para todos los gustos.
A Nikki’s Book Nook le gustó.
Y como no he encontrado más, os dejo con enlace a Goodreads, donde tiene 4.28 estrellas de media, con 532 ratings y 159 reviews.


