Ayer,
veintiuno de febrero de 2026, se cumplieron DOCE años desde que empecé este
blog.
¿Qué he hecho este último año?
Empiezo por lo que NO he hecho: ni retos, ni suscripciones, ni actualización de mi lista de mil novelas románticas más apreciadas.
He leído algunas de
las novelas recientes de autoras como Loretta Chase y Susan Elizabeth Phillips.
De cosas más antiguas, seguí con unas cuantas de Georgette Heyer.
Pero creo que
ha sido el año Eva Ibbotson. La he leído por primera vez, y me gustó tanto que
me compré todos sus libros de romántica adulta. Lo más parecido al encanto (y
la mala leche) vienesa de un Billy Wilder, pero en romántica; toque Lubitsch incluido. Ahora se pueden ver viejunas y hasta cursis pero, considerando cuándo se publicaron, resultan una preciosidad. Me quedan un par de libros por leer y comentar. También creo que, por
curiosidad, echaré un ojo a El secreto del andén 13, de fantasía
infanto-juvenil.
Sigo leyendo
en papel y en digital, unos libros los compro, otros los tengo a mi disposición en
la biblioteca pública. Ahora, en esta última no suelo coger romántica, porque hay poco de este género y, la verdad, no de mis favoritas.
Sigo leyendo mis
géneros preferidos: contemporánea, suspense e histórica.
De contemporánea,
destacaría las que he leído de Tessa Bailey, me gusta su toque sexi y divertido.
En
suspense, me zampé toda la serie Mobile Intelligence Team #1, de Louise Dawn. ¡Qué pena que no siguiera escribiendo! Este tipo de suspense tan
internacional y cosmopolita está en mi onda. Luego, unas cuantas de autoras prácticamente
desconocidas, que consigo gratis o muy rebajadas, como Riley Edwards o Carmen DeSousa; de esta última, me encanta
la ambientación alaskeña.
Por lo que se
refiere a la histórica, este año he renunciado a las cosas nuevas, salvo alguna rarísima excepción. Tiro de lo antiguo. Destacaría la tetralogía de Seductores de Madeline Hunter, enaguas de calidad pero de la que, al español, se vertieron sólo las tres primeras. Me ha dejado con
ganas de probar más cosas suyas.
Han caído por aquí novedades de mis escritores favoritos: Last guy on Earth de
Sarina Bowen, Blood moon de Sandra Brown o The fall, de Tal
Bauer. Cuando algo te gusta, no te decepciona, creo yo. Y estos tres autores
tienen algo que me hace tilín.
De
romántica escrita originalmente en español me parece que no he leído más que a
Elena Bargues, muy a gusto, la verdad. Con ella me ocurre lo mismo que con los otros tres mencionados antes: cuando un
escritor hace el tipo de novela que a ti te llama, lo disfrutas.
Sigo haciendo
comentarios en Goodreads, que me sirve mucho para anotar cosas cuando no tengo
tiempo de escribir la crítica o reseña larga del blog. Ahora me estoy
preguntando si merece la pena escribir reseñas más extensas para mi blog que las de
Goodreads cuando los libros no son tan relevantes. Ya os dije que también me había metido en Babelio, pero ahí comento otro tipo
de libros.
Artículos
Como todos los
años, a principios de 2026, dediqué un par de artículos a hablar de lo mejor
del año, según la crítica, páginas, blogs y lectores a los que yo sigo: Lo mejor de 2025 (según la crítica) y La pedrea (2025). Comprobé, de nuevo, el valle del Rift que lenta, pero
fatalmente, va separándome del continente romántico. Estoy en una placa
tectónica y el grueso de lectores de romántica (o, al menos, de los que hablan
del género en RR. SS. modernitas), en otra. Acabará abriéndose un mar entre
nosotras, ¿qué digo?, ¡un océano! Asumo que, en mi placa, no estoy totalmente sola.
Excurso: efemérides
Como es
habitual, dediqué críticas a libros que hacían años redondos, lo que yo
califico de efemérides:
·
Cien años de El castillo azul de Lucy Maud
Montgomery.
· Treinta años de Amor mágico de Amanda Quick; El señor de la guerra, de Elizabeth Elliott, y Tiempo de rosas, de Julie Garwood.
· Diez años de Four nights with the
duke, de Eloisa James; The other side of midnight, de Simone St. James;
Everything I left unsaid de M. O’Keefe.
Siguen siendo básicamente críticas, pero me da juego para pensar un poco en el género: lo que perdura y lo que desaparece, parecidos y diferencias. O sea, comento novelas pero con las perspectiva del tiempo.
Sigo con los artículos
A partir de un
comentario de Pepa pensé en que quizá fuera interesante hacer una lista de las
trescientas novelas históricas traducidas que son más apreciadas. Mi objetivo fue dar ideas a quienes gusten de leer romántica histórica y lo actual les resulte
insuficiente. En septiembre y octubre publiqué cuatro entregas; aquí os dejo enlace a la primera.
A mi elenco de escritores favoritos de romántica, añadí este año otro nombre. El primer varón, algo que jamás pensé que ocurriría: Tal Bauer. Tanto, que el tag es «mis favoritas», espero que me lo perdone. He de rendirme a la evidencia: este autor de male/male romance, se ha
convertido en un auto-buy para mi, sin leer ni siquiera las sinopsis. En cuanto saca
novela nueva, la compro y la leo en un pispás. Me las he leído todas, salvo una.
A raíz de
comentarios en redes sobre lo poco diversos que fueron los candidatos de los
premios Goodreads, escribí un par de posts (aquí, el primero) señalando lo que para mi es
evidente: no son prescriptivos sino descriptivos. Simplemente, reflejan lo que la gente lee y prefiere. Claro que hay otras novelas románticas mejores que las candidatas a estos premios, verbigracia, bastante male/male romance. Pero si no están como candidatas es, simplemente,
porque la gente las lee menos. Esos premios son un concurso de popularidad, sin más. Si
quieres que se nominen cosas más diversas, lee cosas más diversas.
Para mi, que hay mucho postureo, gente que afea al resto que no vote cosas diversas, pero ellos mismos ni leen ni promueven lo diferente. Es la impresión que me da. Como siempre, puedo estar equivocada.
Acabo mencionando un par de posts que vienen de la tele. Se ha
convertido en serie uno de mis libros de romántica favoritos de la última
década, Heated rivalry, traducido en España como Más que rivales. Una
adaptación audiovisual muy digna. Da gusto verla. Se produjo entonces un incremento de las visitas a
mi blog. He supuesto (sin saberlo seguro) que se debe a que, hasta entonces, éste debía ser de los pocos sitios en español que hablaban de estas
novelas.
Para esos
visitante, que no han leído los libros, escribí el artículo «Para quienes no leen romántica: ¿Qué es eso de HEATED RIVALRY?». Luego, pensando más en los lectores de romántica, comenté qué libros de male/male
romance de hockey son recomendables: «Y después de “Heated rivalry”, ¿qué?».
Libros
cinco estrellas
Asumo que con
el paso del tiempo es menos probable encontrarse con libros cinco estrellas. Al
fin y al cabo, lo mejor del género ya lo he leído y comentado a lo largo de
todos estos años. Con eso en mente, este año decidí ser un poco más generosa a
la hora de valorar con cinco estrellas. Eso sí, me llama la atención que varias
son efemérides, es decir, libros de hace años de los que hablo ahora y son
estupendos. Pero también un par de mis favoritas, del mismo 2025.
Desde 21 de febrero de 2025,
hasta hoy, han sido ocho:
1) El castillo azul (1926) de
Lucy Maud Montgomery. Histórica ambientada a principios del siglo XX.
2) Arabella (1949), de
Georgette Heyer. Un regencia tradicional de los de toda la vida.
3) y 4) Dos de Eva Ibbotson: La
danza del amor (1985), histórica ambientada a principios del siglo XX, en un Manaos en plena fiebre del caucho; y El
regalo de un nuevo amanecer (1993), protagonizada por una refugiada austriaca, judía huida
del Anschluss, que llega al Londres anterior a la Segunda Guerra
Mundial. Recoge muchos elementos que debió vivir la propia autora, lo que le da —para mi gusto—, un sabor especial.
5) Más moderna, el misterio histórico con toque paranormal de Simone St.
James, The other side of midnight (2015), un lujazo que mezcla magufadas psíquicas con la dolorosa pérdida humana que fue la Primera Guerra Mundial, el dolor de las familias...
6) El encargo del maestro Goya
(2021), de Elena Bargues, histórica ambientada en las
guerras napoleónicas (1810) y que discurre casi en su integridad en estas tierras
cántabras, lo que para mí le da un atractivo extra.
Acabo con dos de mis favoritas, que salieron en 2025 y me encantaron:
7) The last guy on Earth, de
Sarina Bowen, la tercera entrega de los Hockey Guys #3, un
second chance de antología. Y 8) de Sandra Brown, Blood Moon, que me pareció un auténtico page-turner, con su dosis justa de pasión y romance.
¿Planes para el futuro?
Seguir sin
hacer retos, ni meterme en suscripciones.
Tiraré de mi tríada: contemporánea-suspense-histórica. Creo que voy a
centrarme más en lo que sé que me funciona, las autoras contrastadas, y dejarme
de experimentos. Algo que se promocione como «la rom-com más popular de Tik-Tok»,
pues ya sé que no es para mí, así que espero no ceder a la tentación de probar
a ver si resulta que… Porque luego al final, son bodrios.
En suspense,
este año pretendo dedicarme a Toni Anderson, principalmente.
En
contemporánea, mejor leer a Sarina Bowen, Tessa Bailey, y autoras así, y me dejo de experimentos. Si pruebo algo diferente, será porque lo cuentan en tercera persona y tenga uno de mis tópicos favoritos, un second chance, un enemies, esas cosas.
Creo que
debería retomar la idea inicial de este blog, que era traer aquí la parte de
romántica que pueda considerar buena. Ya sabéis que mi lema es el de Sturgeon, 90
% is crap, y lo que quería era hablar es del 10 % que es tan
bueno como cualquier otro género de ficción. Dejarme de tonterías e inanidades,
y esas, todo lo más, apuntarlas en Goodreads para saber que las he leído. ¿Lo conseguiré?
Estaría claro, hablar de:
1) Libros que el tiempo ha decantado como lo mejor o
lo más apreciado del género. Eso es algo más o menos estadísticamente objetivo;
2) Cosas que a mí me
parezcan buenas, especiales, aunque no sean tan conocidas; aquí es un criterio subjetivo.
Me temo que al final seguiré hablando de cualquier cosa... Aunque no está mal tener buenas intenciones.
Un año más,
dejo sin actualizar mi lista de 1000 mejores. Parece que definitivamente este
año 2026, All About Romance hará su nuevo Top 100. Será el último, porque echan el cierre. No sé si escribir algo al respecto; el cuerpo me lo pide. Cuando saquen su Top 100, ya veré, si tengo
tiempo para sacar yo mi Top 1000.
Mi montaña de
libros adquirido pendientes de leer (tsundoku que padece una) sigue ahí, en mi Kindle nuevo y en las
diversas apps de mi móvil (Book
Funnel, Google Play, mi Kindle viejo, Kobo). No
quiero ni contar cuántos son. Es curioso, pero últimamente me dedico al papel
más que antes. Quizá porque en ensayo y literatura también estoy leyendo más en
ese formato.
Es más, en los últimos días se me ha ocurrido que igual mejor, en papel, compro en La casa del libro, y dejo más de lado a Amazon. Una empresa que considera a la romántica como unsafe, no se merece que me gaste mi dinero en ella. Lo haré cuando no me quede otro remedio. También le estoy dando vueltas a esto, a hablar del borrado de la romántica. Son ideas que se me ocurren, ya véis, como que quisiera escribir más artículos sobre romántica y no tanta crítica de libros concretos.
En cualquier caso, seguiré actualizando el blog, creo yo, al mismo ritmo. El número de
visitas se mantuvo estable durante casi todos los últimos doce meses, entre las
30.000 y las 40.000 al mes. Ahora, coincidiendo en el tiempo con el tema Game
changers resulta que se han disparado las visitas pero a lo loco, muy a lo
loco, algún mes, más de cien mil. Este mes, 173.831, y en lo que llevamos de
febrero, 41.148. Eso no es normal.
Por primera
vez, la mayoría de las visitas sale de EE. UU. (un 53 %), y no de España (el 15
%) o las repúblicas hispanoamericanas del otro lado del charco. Para sorpresa mía, me
vienen más visitas de Vietnam, Singapur o Canadá que de Argentina, México o Colombia. Ojiplática estoy. 😕
Para mí que no pueden ser de verdad. Porque, ¿quién
va a estar interesado en leer sobre romántica, escrito en español, en esos
lugares asiáticos tan lejano? ¿O son visitas fake? La cosa es que las pocas reviews que tengo escritas en inglés están siendo muy leídas últimamente... 😏 Si alguien sabe algo
de esto, que me lo cuente.
Hoy comienza
mi decimotercer año de blog. Como siempre, espero encontrar libros estupendos, me queda mucho
por leer y compartir con tod@s vosotr@s.
Un besazo
virtual a tod@s.😘