miércoles, 20 de mayo de 2026

Revisitando favoritos: «Tentación» de Sandra Brown.

 




Adam’s mouth dropped open in astonishment. Once he’d convinced himself that she wasn’t a nightmare, his head hit the pillow behind it with a defeated plop. He laughed mirthlessly. “God, I must have done dome serious sinning to find myself in this hell.”

“Hello to you too.”

[…]

“What the hell are you doing here?”

“I go out of my way to visit sick friends. It’s one of my virtues.”

“You don’t have any virtues. I doubt you have any friends. And if you do, I doubt you’re that conscientious about paying sick calls.”

Así presenta Sandra Brown la primera interacción entre Lilah y Adam en esta novela, en la que se reencuentran. No sé como lo traducirían en su momento en Harlequin Ibérica. Yo os pongo mi propia traducción:

Adam se quedó boquiabierto de asombro. Una vez convencido de que no era una pesadilla, dejó caer la cabeza sobre la almohada con un golpe derrotado. Se rio sin alegría.

—Dios, debo haber cometido algún pecado grave para acabar en este infierno.

—Hola a ti también.

[…]

—¿Qué coño estás haciendo aquí?

—Hago lo que sea por visitar a mis amigos enfermos. Es una de mis virtudes.

—Tú no tienes ninguna virtud. Dudo que tengas ningún amigo. Y si los tienes, dudo que seas tan consciente como para visitarlos cuando están enfermos.

Ella chasqueó la lengua.

—Vaya, estamos de mal humor hoy.

«Adam’s fall» es una novela romántica corta, genérica, tipo harlequín, publicada por primera vez en mayo de 1988, era el n.º 252 de Loveswept. La segunda de un dúo dedicado a las hermanas Mason.

A Sandra Brown la descubrí precisamente con una de sus novelas cortitas genéricas, en inglés. Luego vi que tenía traducidas novelas de suspense romántico y me las esnifé, una tras otra. Yo vivía por entonces en Barcelona, lo que podía encontrar en el Fnac de L’illa. Ya con internet, me fui poco a poco haciendo con todas sus novelas, las cortitas y las largas, gracias a la posibilidad de comprar en el extranjero. Entre todas sus novelas genéricas, esta es la que se convirtió en mis favoritas. La leí por vez primera…en abril de 2003, creo.

La comenté en este blog en el año 2017, cuando estaba repasando toda la bibliografía de Sandra Brown. 

Las chispas de hostilidad entre estos dos se convirtieron para mi en prototipo de bantering entre enemies. Sí, es una de esas novelas de esas «qué divertido es ver lo mal que se llevan algunos».

Básicamente Adam es un millonario que ha sufrido un accidente y necesita fisioterapia. Como los profesionales sanitarios le duran menos que un caramelo a la puerta de un cole, Lilah acaba siendo el último recurso. Así que ella viaja hasta Hawái, donde Adam vive, recluido en su casoplón, para recuperarlo, quiera él o no quiera, a pesar de que no pueden ni verse (desde el libro anterior).

La he leído, al menos, cuatro veces. La última, en el mes de abril de 2026. Escribir sobre mis héroes favoritos de romántica (aquí y aquí me ha hecho pensar en releer algunos de estos libros, a ver qué impresión me dan. Siempre he pensado que pocas novelas románticas aguantan una relectura. Cosas que te enamoraron la primera vez, a la segunda o tercera ya han perdido su brillo.

No sólo comentaba héroes de romántica, sino también parejas. Son novelas cuyos protagonistas principales funcionan de manera espectacular como pareja. Por separado, con otros personajes, no habrían tenido esa química.

Mencioné a Adam Cavanaugh & Lilah Mason como uno de esos casos que no tendrían el mismo feeling con otros. Esta novelita genérica «de enemigos a amantes» demuestra que no hacen falta mil páginas para una historia de amor resultona. 183 páginas tiene mi ejemplar.

Siempre la leí en inglés, no la tengo en español. Mi ejemplar es la versión que Bantam Books publicó en diciembre de 1994, cuando el original es de mayo de 1988. Las esgrimas verbales, y el tono de humor, son difícilmente traducibles. No creo que merezca la pena gastarme el dinero en la versión española.

Durante años ha sido, para mí, una novela de cinco estrellas. 

He vuelto a leer esta novela, y la anterior, Fanta C (Fantasía), la primera de las hermanas Mason, donde Lilah y Adam se conocen. Al volver a Adam’s fall, veo que la chispa sigue estando allí. Es sexy y resulta muy divertido ver el enfrentamiento entre estos dos personajes. Ahora, también soy consciente de que alguien que la lea hoy, en 2026, ex novo, se va a fijar en cosas en entonces no llamaban la atención.

Lo sé. Hay besos y toquiteos sin consentimiento previo, aunque tú sabes que desde el minuto uno (¿qué digo? ¡desde el libro anterior!) que estos dos están deseando echarse la zarpa encima, pese a que no sean muy conscientes de ello.

También, hay un personaje de origen extranjero, y no pronuncia bien el inglés. Se supone que da toque humorístico, pero a día de hoy incomoda.

Que ella sea la fisioterapeuta hace que más de una vez parezca escasamente profesional, en su deseo de pinchar a Adam y que reaccione, que se esfuerce para recuperarse.

Por eso, si la leyera hoy, quizá se quedara en cuatro estrellas. Me sigue pareciendo increíble que en un formato tan corto sea capaz de crear personajes inolvidables, manteniendo la tensión romántica y sexual en todo momento.

¿Se escriben novelas así hoy en día?

Solo en un sentido muy laxo. Obviamente, las cosas que suenen incorrectas políticamente no se podrían publicar hoy en día. Tampoco adoptan formato de harlequines, pero hay mucha contemporánea de menos de 200 páginas con otro tipo de portadas. Recurren muchas veces al NA, que quita todo ese misterio que aquí ves entre líneas, y es ese delicioso saber que, por debajo de toda esa hostilidad, estos dos se desean, muy a su pesar. Lilah y Adam son perfectos el uno para el otro, por mucho que les separen cienes y cienes de cosas. 

Aquí os dejo, a la izquierda, la portada original de Loveswept n.º 252, mayo de 1988, o sea hace... 38 años. A la derecha, mi ejemplar de 1994. 




lunes, 18 de mayo de 2026

Crítica: “Enemies like you” de Annika Martin & Joanna Chambers

 

                                            Requetesexi

 


 

Enemies like You

Por ANNIKA MARTIN Y JOANNA CHAMBERS Fecha: mayo de 2017

 

Una de suspense, de alto voltaje erótico.

En su día leí la precuela, «Enemies with Benefits», que vienen a ser los ocho primeros capítulos de la novela, el 25 % aproximadamente. Me pareció muy sexy e intrigante. Me dije que algún día leería esta novela, pero me echaba para atrás el precio.

Ahora no sé si es que estaba más barata o que he cambiado un poco de criterio respecto a lo que me puedo gastar en romántica, pero me la compré y leí en menos de 24 horas.

Es suspense romántico... que al principio es muy hot, yo diría que hasta directamente erótica. Parece que lo principal son las escenas sexis, y la trama es una mera excusa argumental. O sea, momentos eróticos muy bien escritos, pero malamente hilvanados.

Luego llega un momento en que la cosa cambia y Kit y Will se relacionan más sin que todo sea sexo. 

En vez de ➽ intentar todo el rato matarse (y acaban dándole al tema), 

... se plantean lo de ➽ ➽ colaborar para lograr sus objetivos (y seguir dándole al tema, aunque un poco menos)...

...en el camino, ➽ se enamoran (sin dejar de darle al tema de vez en cuando, entre mimitos).

Escrito a dos manos por dos autoras que, sin ser de mis favoritas, me han gustado en algunas de las novelas que han escrito por separado. No sé de qué forma se organizarán, si las dos escriben todo o si es que, como cada personaje es de un país, y está escrita en primera persona dual, cada una hace los capítulos de un personaje. Así no hay problema ni riesgo de confundirse con quién está hablando/pensando en ese momento.

El suspense tiene alguna sorpresa, pero puedo decir que los giros de la trama los ves venir de lejos. Excepto el primero, la sorpresita que aparece en la precuela y que yo no me esperaba para nada.

Thriller de espías, contado NA (primera persona dual, que para mí no le pega ni con cola al suspense), mucho sexo chorreante, algo raruno (más de dominación que sadomaso de hacerse sangre y esas cosas),...

Como la precuela está formada por los ocho primeros capítulos, puedes prescindir de ella y entrar directamente con este libro. Tenía un toque especial que luego no se ha mantenido del todo en la novela completa.

A la hora de valorar, estuve dudando entre las tres y las cuatro estrellas. ¿Tres y media? Sería un 7/10.

Como curiosidad, de verdad, ¡qué negados son para el español en otros sitios! Llega un momento en que dicen, … «has steel cajones, no question about that». Pues sí que hay una cuestión, querido, no creo que se estén refiriendo a un armario metálico.

 

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

Print / eBook, 321 páginas

Createspace (trade paperback, 5/2017)

Parte de una serie: Enemies with Benefits #1

ISBN13: 9781546431541 (del trade paperback)

 

All About Romance, una B+

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL ITALIANO (Nemici per la pelle) Y AL FRANCÉS (Ennemis avec bénéfices) 

sábado, 16 de mayo de 2026

Crítica: “The impossible princess” de Keira Dominguez

 

Royals nórdicos, romántica y actual, kisses only


 

The Impossible Princess

 

Por KEIRA DOMINGUEZ Fecha: mayo de 2021

 

En sí, la historia de amor es muy bonita y bien romántica. 

A Clara Reike (24), la más joven de las princesas del imaginario Sondmark (país que, a veces, recuerda a Dinamarca, y otras a los Países Bajos), no la toman muy en serio. 

Desde hace un tiempo tiene echado el ojo a un oficial de la Armada, comandante teniente Max Andersen, desde que lo vio en un acto oficial. Lo que ella no sabe es que él también fue cosa de conocerla y sentir que, en el fondo, ella podría ser la mujer de su vida.

Cuando coinciden de nuevo, hay un pequeño problemilla y a partir de ahí interactúan el uno con el otro, viéndose en secreto. Se dicen que son amigos, pero en realidad los dos saben que esto es algo que va más allá. Vamos, que si Max no está pensando ya en los nombres de sus futuros Lutheran babies, poco le falta.

La cosa es complicada: ella está luchando por que se la tomen en serio como una working royal, y él podría ver frustrada su aspiración a comandar un buque alguna vez, al menor escándalo.

Da gusto ver cómo hablan estos dos, sus diálogos son adultos, y aunque se narra en primera persona dual, no se pierde la autora en rumiaciones inútiles. Ambos conocen cual es su deber y están dispuestos a asumirlo, pero al mismo tiempo querrían luchar por sus sentimientos, darles una oportunidad a lo suyo. Y, sin embargo, corren el riesgo de que, entre periodistas y políticos (aquí, los malos de la película y además uña y carne conchavados como están) les amarguen la fiesta.

Resultan graciosas algunas referencias por ejemplo cinematográficas, cómo a ella le van las comedias tontas y él prefiere, ejem, el cine de «viejas películas en blanco y negro de Sondmark, presentando brujería y airados protestantes, o cine de mediados de siglo con ajedrez que se juega en playas solitarias» (o sea, ¿cómo no voy a morirme de gusto ante una referencia a Ingmar Bergman, uno de mis cineastas favoritos ever?).

Max está totalmente enamorado, y siempre respeta los límites que ella le marca, pero dejando claro en todo momento, que él está dispuesto a luchar por ella, a arriesgarse a lo que sea. Es el primero en confesar sus sentimientos, pero siempre está calculando cómo hacer las cosas para que ella no salga corriendo, asustada por lo que se le viene encima. 

Lo sé, es precioso cuando en una romántica, los personajes se resisten con uñas y dientes a enamorarse. Pero también cuando lo ven desde el principio y no se engañan a sí mismos, aunque asuman que hay fuerzas mayores que ellos mismos que les pueden impedir que aquello llegue a buen puerto.

Una de mis debilidades, como buena monárquica, son los romances de royals. Lamentablemente, pocas veces pillan el papel constitucional del monarca, sino que acaban haciéndoles parecer como unas celebrities sin más.

No puedo decir que Keira Dominguez sea particularmente buena en la parte política. Hay una escena en que la reina tiene que salir corriendo a hablar por teléfono con el primer ministro, por nada particularmente importante. No me sonó realista. Sí que se nota que la autora se toma un poco más en serio la institución monárquica. Parece que comprende los riesgos de que cualquier escándalo por nimio que sea la ponga en entredicho. Algo que, entre nosotras, siempre me ha parecido muy injusto, porque si fuera por eso, las democracias estarían en entredicho desde hace décadas. No hay partido ni gobierno sin su escándalo de corrupción, algunos aliñados con temas de prostitución y drogas; me parece mucho más grave que con quién se acuesta qué royal, o si ha acertado con la ropa adecuada para el evento de turno.

Eso sí, con esta novela he aprendido cómo se pone una tiara, y que hay que asegurarla «cosiéndola» al cabello.

Añado que por varios detalles, Domínguez me parece una autora bastante más culta que la media de escritora estadounidense de romance.

Y con un cierto humor muy de agradecer.

La parte sensual es kisses only, así que ya podéis ir olvidando de chorreos. Sin embargo, no suena viejuna, sino muy actual, porque son personajes que viven en la sociedad de hoy en día, con la insoportable presión de los medios y de internet.

Aunque esta la conseguí gratis, creo que me anima a leer las siguientes de la serie, intrigada por ver cómo consiguen su happy ending el resto de las hermanas. ¡Y esa historia de amor que se entrevé, del hermano, el príncipe heredero,... enamorado de una mujer eficiente, muy entregada a la reina, y totalmente inapropiada para él! Me ha picado un montón.

Queridas autoras, ¿veis cómo, a veces, poner gratis una novela os encuentra lectores que de otra manera no tendríais? Y luego os compran el resto de la serie...

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 

Print  / eBook, 273 páginas

Klickitat Canyon (paperback, 4/2022)

El eBook de Kindle es de mayo de 2021

Parte de una serie: Royals of Sondmark #1

 

Crítica en A Library Girl’s Familiar Diversions

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL