miércoles, 4 de agosto de 2021

Lo mejor de 2020 (Premios VIVIAN®) o Cosas feas que pasan por ahí (4)

 

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Habiendo dicho esto, valor y al toro.

Presentación

Después de la polémica #RitaSoWhite y la crisis que surgió en la asociación Romance Writers of America (RWA) a finales de 2019, principios de 2020, cambiaron el nombre a sus premios. Ahora, se llaman VIVIAN.

Para los que seáis nuevos en esto de la industria del romance, la RWA es una asociación profesional de escritores de romántica. Su finalidad es ayudarse entre sí y promocionar el género. 

Entre sus actividades se encuentra premiar, en una convención anual, a lo mejor del género, con los RITA, que ahora se llaman VIVIAN.

 
Vivian Stephens de joven (fuente: Bowling Green State University)


Cambiaron el nombre y pusieron este por Vivian Lorraine Stephens (nacida en 1932). Traduzco lo que dice la Wikipedia en inglés sobre esta señora: una editora estadounidense de romance, fundadora de la Romance Writers of America (RWA). Cuando estaba en la editorial Dell, creó y fue editora de Candlelight Ecstasy, un sello de romántica que revolucionó el género en los años ochenta. En 1980, como parte de Candlelight Romance, publicó Entwined destinies, de Rosalind Welles, la primera novelita genérica de autora afroamericana con protagonistas afroamericanos.

«Una editora negra en una industria predominantemente blanca, Stephens buscó incorporar las voces de mujeres de color en la pujante industria del romance».

En homenaje a esta pionera de la industria, pues, renombraron los premios que reconocen la excelencia en la escritura romántica y muestra el talento y la creatividad del autor. De esta manera celebran el poder del género romántico con su mensaje central de esperanza, porque los finales felices son para todos.

Anunciaron a los ganadores el 31 de julio a las 8 de la tarde, hora central de los EE. UU. O sea, aquí ya estábamos en la madrugada del 1.º de agosto. Esta vez no hubo convención, claro, no está el horno para bollos. Así que el anuncio se hizo por internet, con una ceremonia en línea, y a través de redes sociales.

Creo que las reglas de los VIVIAN son un poco diferentes a las de los RITA. Hay que recordar, ante todo, que es el propio autor quien presenta su libro al concurso. Tantos libros como quiera. El primero, gratis, pero los posteriores cotizan a 50 dólares si eres asociado y 100 si no asociado. El concurso Vivian se abre tanto a miembros de la RWA como a los que no son miembros. Por si tenéis curiosidad, las reglas para juzgar, están aquí.

Premiadas (a fecha 31.7.2021)



Mejor primer libro publicado. Love Me Like a Love Song de Annmarie Boyle. 

Contemporánea

Larga. False Start de Jessica Ruddick.

Longitud media. Tempting Taste de Sara Whitney. Serie Tempt Me #2

Corta. Engaging the Enemy de Reese Ryan. Bourbon Brothers #3 / SD-2657


Romance erótico. Pure Satisfaction de Rebecca Hunter. Fantasy Island #3 / HD-140

Histórica

Larga. Ten Things I Hate About the Duke de Loretta Chase. Difficult Dukes #2

Longitud media. A Study in Passion de Louisa Cornell.



Ficción general con un romance central. An Everyday Hero de Laura Trentham. Heart of a Hero #2

Romance más esperado. Burning Caine de Janet Oppedisano.

Romance con elementos religiosos o espirituales. At Love's Command de Karen Witemeyer. Hanger's Horsemen #1

Suspense romántico

Larga. Hail Mary de Hope Anika.

Longitud media. Storm de Janie Crouch. Linear Tactical #10 / Special Forces: Operation Alpha

Romance especulativo

Larga. A Stitch in Time de Kelley Armstrong. Stitch in Time #1

Longitud media. Betwixt de Darynda Jones. Betwixt & Between #1

 

Algunas de estas novelas ya las he leído, aunque aún no he publicado la crítica. Son, en concreto, la de Loretta Chase y la de Janie Crouch. Califiqué ambas con tres estrellas. Ya he comentado que Janie Crouch ha sido uno de mis descubrimientos de este año. Ya me he leído toda la serie Linear Tactical gracias a la prueba de tres meses en Kindle Unlimited. Storm me parece un poco diferente a otras de la serie, así que igual anticipo la publicación de esa crítica, ahora que ha ganado el Vivian.

Echaré una ojeada a las otras novelas premiadas. Quizá alguna me atraiga.

¿Esto significa que se acabaron los problemas? Noooooo, qué va. La cosa ha empeorado. 😐

Las polémicas

Hay dos polémicas, que en cierto sentido son la misma.

Una, que solo una de las catorce autoras premiadas es lo que allí llaman «de color». Leo en un tuit que los finalistas eran los más diversos de la historia, el 17% eran autores «marginalizados» en comparación con el 4% de los últimos premios RITA. Pero luego el 95 % de los premiados son blancos. En realidad 13/14 es el 92.86 %, pero bueno, las matemáticas no es lo de todo el mundo y realmente a lo que aquí se trata, unos decimales no hacen diferencia.

Dos, el protagonista de la novela premiada como inspiradora (romance cristiano) se dedicó a matar nativos americanos, o sea, lo acusan de genocidaPara saber más, podéis leer el artículo al respecto en Book Riot. 

La RWA hizo una primera declaración pública,  diciendo que ninguno de los jueces vio ningún problema en el libro y que, al fin y al cabo, el género inspirador va de eso, de que una persona se redima de sus errores pasados, incluido el participar en un crimen contra la humanidad, y que lo haga a través de la religión. En cuanto a la diversidad, quieren ver cómo mejorarla.

La cosa ha seguido liándose y la RWA ha decidido quitarle el VIVIAN a esa novela problemática y crear una nueva estructura para evitar que esto vuelva a pasar. Si queréis saber más sobre este último acontecimiento, en Romance Daily News hablan de ello. Lo cual por cierto ha dado lugar a más quejas, sobre el poder que tiene el consejo de administración para quitar premios que unos jueces supuestamente independientes han concedido. 

Tal como yo lo veo, en cierto sentido es la misma polémica porque, a mi parecer, el problema subyacente es el mismo. Las críticas parten de la idea de que la RWA es un feudo de señoras blancas de la derechona que quieren el dinero de sus socias «de color» pero no premiarlas ni promoverlas. Por su racismo innato, estas nice white ladies serían incapaces de ver que un héroe genocida le parece a mucha gente irredimible, y por eso hiere sus sentimientos. Esta es idea que subyace en las quejas. Vamos, creo yo. Podría estar equivocada en mi apreciación.

En mi opinión personal, y con todas las reservas del mundo, ya que hablo de un país que no conozco, si la RWA es una asociación racista o poco inclusiva, esperar que cambie «espontáneamente» es absurdo. Por mi experiencia de medio siglo atenta sobre todo a las reivindicaciones feministas, solo veo tres soluciones: o toma el poder un grupo de personas más abiertas, o estableces cuotas o te montas otra asociación. 

La primera opción es, a mi modo de ver, poco efectiva. Al fin y al cabo, la crisis estalló con un hombre gay como presidente. Sí, por qué una organización abrumadoramente femenina entendió que merecían un presidente hombre escapa de mi comprensión. Bueno, sí que tengo una explicación, pero tampoco lo voy a contar aquí, porque no es el tema de hoy.

En mi experiencia, las organizaciones no cambian porque sí, «espontáneamente». Porque hay una cultura en toda organización o grupo humano, que es indiferente a las personas concretas que estén ahí, sea un claustro de profesores, una fábrica, un juzgado, una comisaría, un banco o el Congreso de los Diputados. Cambiarán las personas, pero no la atmósfera que se respira. Los nuevos aprenden de los viejos y asumen, consciente o inconscientemente, su forma de ver y hacer las cosas.

Así que no te queda otra que poner cuotas. Sí, de joven me horrorizaban. Pensé que era solo cuestión de tiempo y educación que los méritos de las mujeres se valorasen como los de los hombres y, ¡por fin! llegáramos a ciertos sitios. Ahora, pasado el medio siglo de vida, veo que no. Me parece a mí que el cambio solo es posible si, para ocupar cargos o ser premiado, pones un baremo objetivo de méritos; y, allí donde no llegue, las cuotas. En España, hay cuotas en política y es uno de los campos donde más paridad encontramos. Igual luego resulta que tampoco es la solución pero, al menos en ciertos campos de mi país, podría intentarse. Total, sea cual sea el sistema que nos ha llevado hasta aquí, intentemos este otro por un tiempo, a ver si funciona mejor para que todos podamos participar de la fiesta.

A mí no se me ocurre otra solución, si quieren seguir dentro de la misma organización. Si no, van a seguir dándose de cabezazos contra la pared.

En un enfrentamiento pared-cabeza, siempre gana la primera.

Fuera de ello, no te queda otra que irte y montar otra asociación que sea inclusiva y diversa. O bien exclusiva, solo para autoras que se definan «de color», tal como lo entienden en EE. UU.

Le he echado una ojada a Twittera ver qué anda diciendo la gente sobre los Vivian Award, asumiendo que Twitter es una fuente muy sesgada. Solo van a protestar allí quienes se sienten ofendidos o decepcionados, pero nunca sabes si esos son mayoría o no. 

Con esa prevención, os cuento un poco la impresión que me da. Hay autoras que se van de la organización, o dan a entender que ya se han ido. Kristan Higgins, Anna Zabo, Lisa Kessler o Alyssa Day son algunas de esta tendencia. Esta última ha rechazado el premio Emma Merritt por servicios a la organización, que aceptó el sábado pasado.

Otra que ha devuelto su premio es Sara Whitney. Ha explicado públicamente sus razones.

Hay grupos de escritores que dejan claro que no tienen que ver con la RWA. Zoe York, por ejemplo, recuerda que @TRW_Writers es una organización de escritores de romance independiente, y que ya el año pasado se separaron de una organización nacional (supongo que se refiera a la RWA). Chicago-North Romance Writers (@ChicagoNorthRW) también ha dicho, por si alguien se lo perdió, que desde el mes pasado, ya no es filial de la RWA, sino una organización independiente.

Otra gente se cuestiona las categorías del premio, y en particular por qué debería haber uno espiritual/cristiano.

Por otro lado, no falta quien se pregunta cuánta gente que protesta ha leído realmente el libro, y si no estaremos ante un caso de woke virtue, lo que aquí llamaríamos postureo. Es decir, que se trataría de gente que asume la tendencia que parece políticamente más correcta en cada momento. Y se sienten ofendiditos porque toca, en relación con un libro que ni siquiera han leído. 

Son solo unos picoteos de una selección ya por sí sesgada, vuelvo a advertir.

¿Mi opinión?

No estoy cualificada para darla porque se refiere a una sociedad que no conozco bien. Solo quería daros noticia de esto que está pasando en la blogosfera romántica en inglés. 

Además, tiendo siempre a ver las diferentes caras de un problema.

Por ejemplo, lo primero que me sale es que, quien ha sido premiado, no debería ni renunciar al premio, ni deberían quitárselo porque haya gente proteste. Me parece una forma de reescribir la historia, de intentar borrar el pasado a la desesperada. Si ha sido un error premiar un determinado libro, lo asumes y sigues adelante. Te esfuerzas en ver cómo impedir que vuelva a pasar esto en el futuro. Lo que han hecho a mí me suena a censura. Aunque no lo es, en sentido estricto, porque estamos hablando de una asociación privada. 

Y sin embargo, comprendo que esto es una industria, un negocio. La mala publicidad la tienes que compensar cuanto antes. Si has puesto en el mercado un producto dañado, es lógico retirarlo cuanto antes, para evitar más perjuicios a tu marca. Lo mismo si eres un autor premiado y entiendes que tus potenciales clientes (los lectores) ven como algo negativo que no renuncies al premio.

Como consumidor, tengo derecho a que un libro se corresponda con lo anunciado y que no me cause daño alguno, sea este emocional o de otro tipo.

Cada escritora valorará si el público que atraiga con un libro premiado va a ser mayor que el que le rechace por no renunciar al premio. Preferiría que no tuvieran que elegir, que a la gente le diera lo mismo si un determinado autor hace o no el gran gesto. Para mí no tiene ningún valor una toma de postura que nunca voy a saber si se basa en la sinceridad o en el mero cálculo comercial.

lunes, 2 de agosto de 2021

Reto Rita 5 – Judith Krantz: «Amantes»

En el mes de agosto, la autora del Reto RITA es Judith Krantz.

Judith Krantz es una de esas autoras ochenteras que llevan hombreras hasta en el cardado.

Nació en Nueva York el 9 de enero de 1928 y falleció en Los Ángeles el 22 de junio de 2019. Publicó diez novelas, muchas de las cuales fueron llevadas al cine, bueno más bien a la televisión, bien telefilmes o bien series.

Son, ya digo, historias de esas que te parece estar viendo una temporada de Dinastía, Los Colby o Falcon Crest. Recuerdo especialmente Scruples y Princesa Daisy.

Aunque, si he de ser sincera, pasó hace tanto tiempo que ya no sé si leí los libros o me vi las series.

Yo me dije, ¿y qué leo de esta buena señora? No tiene ningún premio RITA, ni de otro tipo, ni finalista, ni Romantic Times ni best of the year ni nada de nada. Se ve que en aquella época no se hacían listas, o nadie se ha acordado de pasarlas a internet.

Pero es que tampoco puedo recurrir a mi base de datos. Solo aparece una, Hasta que volvamos a encontrarnos, a la que en Smart Bitches Trashy Books hicieron una crítica de A

Me tuve que hacer una lista ad hoc para ver cuáles son más valoradas, cogiendo datos de los sospechosos habituales, Amazon y Good Reads. Lo que me salió fue esto, valorado de más a menos:

   La hija de Mistral (Mistral's Daughter, 1983)

   Hasta que volvamos a encontrarnos (Till We Meet Again, 1988)

   Princesa Daisy (Princess Daisy, 1984)

   Escrúpulos (Escrúpulos, 1979)                               

   Joyas de familia (The Jewels of Tessa Kent, 1998)           

   Paraíso privado (Dazzle, 2/1992)                

   Escrúpulos II (Scruples II, 6/1992)  

   Modelos (Spring Collection, 1996)               

   Amantes (Lovers, 1994)

   New York, New York (I'll Take Manhattan, 1987)

También publicó una autobiografía, en 2000, creo, Sex and Shopping: The Confessions of a Nice Jewish Girl: An Autobiography.

Los precios, aun en digital, me parecían demasiado caros para una autora que no sé si me va a gustar. Así que recurrí a mi propia biblioteca. Allí vi que tenía uno Amantes, compré en Fnac Callao… en 1998, según pone en la etiqueta. La debí leer en su momento, pero no recuerdo nada. Así que será como leerla de nuevo

 


Amantes

Título original: Lovers

Fecha: 4/1994

Páginas: 542

Parte de una serie: Scruples (Escrúpulos) #3

 

1.ª edición en España

ISBN 13: 978-84-7888-283-0

Traductora: Raquel Albornoz

Edición: 7/1996, Salamandra

Páginas: 432

Parte de una serie: Scruples (Escrúpulos) #3

 

Sinopsis (en La casa del libro

Sexo, dinero, romance, talento, ambición, glamour y hasta un intento de asesinato son algunos de los ingredientes que Judith Krantz pone en juego en esta ágil y cautivante novela.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No.

Crítica

Pues eso, una novela con hombreras. Tal ochentero como Ronald Reagan y la Madonna de Who’s that girl. A pesar de publicarse en 1994, la ambientación en 1983.

La protagonista, Gigi, es una muchacha superlativa. Guapísima, salerosa, rica, hasta sabe cocinar,… cualquier cosa que se le ocurre, cualquier negocio o aventura profesional que emprende, le sale bien porque ella es más lista que nadie. Y más ingeniosa, y más guapa, y más todo.

Prácticamente, todos los hombres que la conocen se enamoran de ella. Al principio del libro tiene un novio, un egocéntrico director de cine. Luego ya va teniendo sus rollos, pasando de un amante a otro. Sí, su final feliz implica casarse con uno en concreto, pero no entro en detalles por no destripar.

Si miras la definición de Mary Sue en el diccionario, aparece la foto de Gigi Orsini.

Esta es una de amor y lujo de toda la vida, con sus jetsetters (literal). Se ambienta en un mundillo en principio atractivo, el del cine y la publicidad, de la costa Oeste principalmente.

Seguiremos a Gigi a lo largo y ancho del mundo occidental, de Los Ángeles a Venecia, pasando por Nueva York. Siempre con cuidadosos looks de los cuales te dan hasta el último detalle, que si una cenefa por aquí, que si un bordado por allá, unas sandalias doradas para rematar el outfit

Qué queréis que os diga, es como verse toda una temporada de Dinastía, entretenido pero viejuno, y con más brilli-brilli que un desfile del orgullo.

Lo peor es que Gigi acaba siendo muchas veces mero hilo conductor y desaparece de escena durante más de un capítulo.

Por ejemplo, te presentan a su antagonista, una ejecutiva de publicidad llamada Victoria, y entonces te empiezan a contar su vida con pelos y señales, cómo era de niña, su relación con su madre, cómo se deshizo de su virginidad, el amante del que está enamorada, los otros que se va echando porque sí…

O tomemos otro personaje, Zach, el director de cine. Está rodando una película en Montana y te cuentan lo que les ocurre con esta actriz, que si el tramoyista, que si pasión y celos, que si tal escena con Newman es así y la de Eastwood asao

Si dejaras esto en la historia de Gigi y su amante XX, la cosa se te quedaría en la mitad.

Hubo un tiempo en que me leía estas cosas y me gustaban.

Hombre, creo que era sobre todo por contraste con otras novelas de la época. Aquí, las protagonistas eran mujeres pluscuamperfectas, que sabían cómo vestir, que montaban negocios y se hacían ricas, que se echaban a la espalda cuanto amante les hiciera tilín.

No pedían permiso para triunfar ni tampoco el perdón por ser sexualmente activas.

Era lo que entonces se llamaba una mujer liberada, por el movimiento women’s lib que quemaba sujetadores. Se trataba de mostrar modelos diferentes de mujer, independientes, con ambiciones, que vivían la vida a su manera.

Autosuficientes. Algo radicalmente opuesta a esa figura sentimental de la mujer-víctima y débil, con necesidad constante de protección.

Tomemos a Gigi, una chica que va por la vida sin complejos ni remordimientos. Va a su aire, rompiendo corazones, emprendiendo negocios, cortando cuando le tocan los ovarios… Que le den a esos cretinos si pretenden controlarla o que ella esté a su servicio. Si ellos se enamoran, es su problema, el corazón y el cuerpo de Gigi no son de nadie.

O son de quien ella quiera a cada momento. Y si rompe con alguien, adiós, el duelo por el amor perdido no le dura ni medio segundo.

Vemos a su amiga Sasha, ahora casada pero que en su soltería llegó a simultanear hasta a tres amantes a la vez: dos noches por semana para cada uno y el domingo, a descansar. La anécdota de esta muchacha da para reflexionar sobre el doble rasero.

(Que yo digo, de dónde sacaba energía para tanto).

Sería lo único que salvaría un poco la cosa, ese desenfado sexual de mujeres independientes. Encuentro refrescante ese descaro emocional en comparación con la ñoñería actual. Tengo la impresión de que, por mucha gimnasia sexual que metan ahora, en lo emocional deben resultar virtuosas, impecables, consideradas por los sentimientos ajenos, con cuidadín de no ofender a nadie, siempre políticamente correctas.

Pero bueno, dejando a un lado esas cosas que me distraían mientras estaba leyendo, la verdad es que este libro se me hizo muy cuesta arriba. No consiguió entretenerme lo más mínimo. Mi interés por las vidas de los ricos y famosos es bastante limitado. Lo puedo entender en un harlequín que no llega a doscientas páginas, pero tenerme más de cuatrocientas con estas cosas…

En fin, que me costó muchísimo acabar esta novela. Me paraba, leía otra cosa, volvía… Creo que me he leído tres novelas en los paréntesis que he ido haciendo con esta.

Me impacientaba, quería que algo me llamase la atención pero nada, que no progresaba.

Y si no fuera porque quería acabarla para escribir esta reseña, la habría dejado.

Se queda en una estrella. He intentado buscarle algo más que la redimiera, el estilo, los personajes, algo de intriga… sin encontrárselo. Salvo ese modelo de mujeres liberadas, que aprecio; no obstante, se me queda en muy poco. Insuficiente, desde luego, para ponerle una estrellita adicional.

Me sabe fatal escribir una reseña así de un libro de una autora tan popular, tan superventas. Me pregunto si, en otro momento, hubiera encajado mejor esta historia. Al fin y al cabo compré este libro, voluntariamente, hace más de veinte años… Cuánto he cambiado yo, o el género, o ambos.

Igual en formato teleflín es más llevadero. Por escrito… es otra cosa.

Lo que es a día de hoy, no sé la verdad qué le pueden encontrar los lectores a estos novelones en plan Jackie Collins.

Estoy deseando leer otras reseñas del Reto RITA, de este y otros libros de Krantz, a ver cómo se toma gente más joven estas cosas.

Valoración: soporífera, 1 estrella

La recomendaría a: los fans de las “novelas con hombreras”.

Otras críticas de la novela

De algo así de antiguo no encuentro prácticamente nada en internet.

Hay una breve referencia a esta novela en Mulher portuguesa

Reseña en Publishers Weekly

Crítica estupenda en LA Times de Margo Kaufman que empieza así: “Creo que la prueba de fuego de cuán grande es un mal libro es que no te odias a ti misma hasta que lo has terminado”.

A mí no me queda ni ese consuelo, la verdad.

Análisis detallado en AllReaders.com 

Amazon, hoy, 3.9 estrellas

Good Reads, hoy, 3.47 estrellas. 


Portada de la edición Bantam de enero de 1995. No he encontrado la de la primera edición, tapa dura, Crown, abril de 1994.

sábado, 31 de julio de 2021

Las cien mejores traducidas

Mi intención es que este sea un artículo para quienes se inician en el tema este de las lecturas románticas. A los veteranos, no creo que les diga mucho.


Si eres nueva en el género romántico, igual te apetece saber por dónde empezar, o más bien por donde seguir, si ya has leído un puñado de novelas que te gustan.

En mi lista de las mil mejores abundan las novelas que son solo en inglés. Aquí hago una selección de las cien mejores que sí están traducidas al español, para quienes no lean en la lengua del “Chéspir”.

Son fenomenales para iniciarse en romántica y picotear un poco entre los diversos subgéneros.

Prácticamente todas tienen su crítica en mi blog, por si alguna os pica la curiosidad. Como hice con las mil mejores sin traducir, voy a organizar por géneros.

 

Histórica



Jennifer Ashley: La locura de lord Ian Mackenzie (The madness of lord Ian Mackenzie, 2009) MacKenzie #1 

Mary Balogh, emocionalmente intensa:

      La perla secreta (The secret Pearl, 1991) 

   Ligeramente peligroso (Slightly dangerous, 2004) Los Bedwyn #6 

Joanna Bourne: Desarmado por un baile (The spymaster’s lady, 2008) Spymasters #1 

Connie Brockway, ligera:

 Amarte es mi destino (As you desire, 2/1997) Braxton #1 

Noches de pasión (All through the night, 10/1997) Royal Agents #2 

Del odio al amor (My dearest enemy, 1998) 

Loretta Chase, ligerita, entre Bribones y Carsington

 Abandonada a tus caricias (Lord of scoundrels, 1995) Bribón #3 

    Todo por un beso (The last hellion, 1998) Bribón #4 

    Imposible (Mr. Impossible, 2005) Hermanos Carsington #2 

    Perfecto (Lord Perfect, 2006) Hermanos Carsington #3 



Tessa Dare: Siete días de locura (A week to be wicked, 2012) Cala Espinada #2 

Jude Deveraux: El caballero de la brillante armadura (A knight in shining armor, 1989) Los Montgomery #11 

Diana Gabaldon y su saga Forastera, de viaje en el tiempo:

-         1 Forastera (Outlander [Cross stitch], 1991) 

-         3 Viajera (Voyager, 1994)

Julie Garwood, ligerita:

   La novia rebelde (The bride, 1989) Escocesa #1 

   Honor y pasión (Honor’s splendour, 1987) 

    El secreto (The secret, 1992) Maitland #1 

    Lady Johanna (Saving Grace, 1993)

    El rescate (Ransom, 1999) Escocesa #2 

 

Laura Lee Guhrke: Y entonces él la besó (And then he kissed her, 2007) Las chicas de Little Russell #1 

Elizabeth Hoyt: El príncipe cuervo (The raven prince, 2006) Trilogía de los príncipes #1 

Laura Kinsale, densa, profunda, y nivel literario:

    Sombra y estrella (The shadow and the star, 1991) Corazones victorianos #2 

    Flores en la tormenta (Flowers from the storm, 1992) 

 


Lisa Kleypas, la reina de las enaguas ligeras… Derek Craven, Las florero y luego ya, si eso, sigues con los Hathaway y los Ravenel

      Cuando tú llegaste (Then came you, 1993) Jugadores del Craven #1 

      Sueño contigo (Dreaming of you, 1994) Jugadores del Craven #2 

      El amante de Lady Sophia (Lady Sophia’s lover, 2002) Bow Street #2 

    El precio del amor (Worth any Price, 2003) Bow Street #3

      La antigua magia (Again the magic, 1/2004) Las florero #0.5 

    Secretos de una noche de verano (Secrets of a summer night, 11/2004) Las florero #1 

    Sucedió en otoño (It happened one autumn, 2005) Las florero #2 

    El diablo en invierno (Devil in Winter, 3/2006) Las florero #3 

    Escándalo en primavera (Scandal in spring, 7/2006) Las florero #4 

    Tuya a medianoche (Mine till midnight, 2007) Los Hathaway #1 

    Amor en la tarde (Love in the afternoon, 2010) Los Hathaway #5 

    Casarse con él (Marrying Winterborne, 2016) Los Ravenel #2 

    El diablo en primavera (Devil in spring, 2017) Los Ravenel #3 

 


Stephanie Laurens: Diablo (Devil’s bride, 1998) Cynster #1 

Johanna Lindsey: Amable y tirano (Gentle rogue, 1990) Los Malory #3 

Sarah MacLean, ligerita y sensual:

   Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja (Nine rules to break when romancing a rake, 2010) Love by Numbers #1 

      Un canalla siempre es un canalla (A rogue by any other name, 2012) Las reglas de los canallas #1 

    Lady Hattie y la bestia (Brazen and the Beast, 2019) Los bastardos Bareknuckle #2 

Judith McNaught, más o menos ligera, la reina del cliché, ahora no siempre suena políticamente correcta:

    Tú eres mi amor (Whitney my love, 1985) Westmoreland #2 

    Para siempre (Once and always, 1987) Fielding #1 

    Un amor maravilloso (Something wonderful, 1988) Fielding #2 

    Un reino de ensueño (A kingdom of dreams, 1989) Westmoreland #1 

    Danza de pasión (Almost Heaven, 1990) Fielding #3 

Courtney Milan: La conspiración de la condesa (The countess conspiracy, 2013) Hermanos Siniestros #3 

 


Mary Jo Putney, histórica intensa emocionalmente:

      Pecado y virtud (The rake [The rake and the reformer], 1989) Los Davenport #2 

      Tormenta de pasiones (Thunder and roses, 1993) Ángeles caídos #1 

      Arco iris roto (Shattered rainbows, 1996) Ángeles caídos #5 

      Una rosa perfecta (One perfect rose, 1997) Ángeles caídos #7 

 

Amanda Quick: Fascinación (Ravished, 1992) 

Julia Quinn y sus Bridgerton, ligeros y brillantes cual pompas de jabón:

    1 El duque y yo (The duke and I, 2000) 

    2 El vizconde que me amó (The viscount who loved me, 2000) 

    4 Seduciendo a Mr. Bridgerton (Romancing Mr. Bridgerton, 2002) 

    6 El corazón de una Bridgerton (When he was wicked, 2004) 

Paullina Simons: El jinete de bronce (The bronze horseman, 2001) El jinete de bronce #1 

LaVyrle Spencer: Maravilla (Morning glory, 1989) 

 


Sherry Thomas: Acuerdos privados (Private arrangements, 2008) The London Trilogy #2 

 

Contemporánea



Jennifer Crusie, comedia con mala leche:

     Una apuesta peligrosa (Bet me, 2004) 

    Tentación (Welcome to Temptation, 2000) 

Rachel Gibson: Jane juega y gana (See Jane score, 2003) Chinooks Hockey Team #2 

Alexis Hall: Se busca novio (Boyfriend material, 2020) 

Helen Hoang, especialista en TEA, en sus dos entregas de The Kiss Quotient

   1 La ecuación del amor (The kiss quotient, 2018) 

    2 El test del amor (The bride test, 2019) 

Linda Howard: Lecciones privadas (Mackenzie’s mountain, 1989) SIM-281 / Los Mackenzie #1 

Lisa Kleypas, amor y lujo en torno a los tejanos Travis:

    1 Mi nombre es Liberty (Sugar daddy, 2007) 

    2 El diablo tiene ojos azules (Blue-eyed devil, 2008) 

E. L. James: Cincuenta sombras de Grey (Fifty shades of Grey, 2011) Cincuenta sombras #1

Judith McNaught, con Segundas oportunidades de plan ricos y famosos:

     1 Paraíso (Paradise [Paraíso robado], 1991) 

    2 Perfecta (Perfect, 1993) 

Casey McQuiston: Rojo, blanco y sangre azul (Red, White and royal blue, 2019) 

 


Susan Elizabeth Phillips, deportiva con humor, ella y sus Chicago Stars:

    1 Tenías que ser tú (It had to be you, 1994)  

    2 Heaven, Texas (Heaven, Texas, 1995) 

     3 Sólo mío (Nobody’s baby but mine, 1997) 

     Besar a un ángel (Kiss an angel, 1996) 

   4  Apenas un sueño (Dream a little dream, 1998) 

     Este corazón mío (This heart of mine, 2001) 

     Cázame si puedes (Match me if you can, 2005) 

    7 Nacida para seducir (Natural born charmer, 2007) 

 

Nora Roberts, sagas familiares:

     Nacida del fuego (Born in fire, 1994) Hermanas Concannon #1 

    Arrastrado por el mar (Sea swept, 1998) Bahía de Chesapeake #1 

Sally Thorne: Cariño, cuánto te odio (The hating game, 2016) 

 

Paranormal (y rarito, así, en general)



Thea Harrison: El beso del dragón (Dragon bound, 2011) Razas arcanas #1 

Sherrilyn Kenyon: Aquerón (Acheron, 2008) Cazadores Oscuros #15

Karen Marie Moning: El beso del highlander (Kiss of the highlander, 2001) Highlander #1

Nalini Singh, Psi/Cambiantes:

    1 La noche del cazador (Slave to sensation, 2006)  

    10 La llamada del deseo (Kiss of snow, 2011)

J. R. Ward y sus vampiros hermanos de la Daga Negra:

    1 Amante oscuro (Dark lover, 2005) 

    3 Amante despierto (Lover awakened, 2006)  

    10 Amante renacido (Lover reborn, 2012)


Suspense


Linda Howard:

   Premonición mortal (Dream man, 6/1995) 

    Secretos en la noche (After the night, 12/1995) 

    El hombre perfecto (Mr. Perfect, 2001) 

    Obsesión y venganza (Cry no more, 2003) 

Suspense futurista: J. D. Robb: Desnuda ante la muerte (Naked in death, 1995) In Death / Eve Dallas #1 

Estas son las de suspense romántico que entran en las cien mejores. Pero si de verdad estás empezando con este subgénero, se me queda coja. No, no puedo resistirme. Tengo que recomendar a unas autoras fuera de lista hors de categorie.

  Sandra Brown (Odio en el Paraíso,  Sedas de Francia, Maldad latente)

  Nora Roberts (Aurora boreal, La fuerza de la pasión )

Desafiando las normas, de Suzanne Brockmann.

 

Cositas viejunas

 

Jane Austen: Orgullo y prejuicio (Pride and prejudice, 1813) 

Georgette Heyer: Venetia (Venetia, 1958) 

Kathleen Woodiwiss: El lobo y la paloma (The wolf and the dove, 1974) 

 

Espero que esta lista ayude a aquellos que se adentran por vez primera en el género romántico y quieren ver qué cosas buenas hay publicadas en español.