viernes, 9 de octubre de 2026

Crítica: “Sombra nocturna”, de Nora Roberts

 

Qué competente e intrigante

 


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Night Shadow

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 1991

Editorial: Silhouette

Páginas: 250

Parte de una serie: Night Tales #2 / Silhouette Sensation #275 / Silhouette Intimate Moments / Harlequin Romantic Suspense #373

 

En España

Título: Sombra nocturna

ISBN 13: 978-84-396-9105-1

Traductor: Elías Sarhan

1.ª ed.: 2001, Harlequin Ibérica

Páginas: 256

Encuadernación: cart.

Colección: Biblioteca Nora Roberts, 2

Parte de una serie: Historias nocturnas n.º 2

 

SINOPSIS (tomada de Goodreads) 

Desde la noche en que había sido atacada por un desconocido, la implacable fiscal Deborah O’Roarke no podía quitarse de la cabeza a su agresor, pero tampoco al misterioso hombre que la había defendido y que había surgido de la oscuridad como una sombra nocturna.

Se hacía llamar Némesis. Caminaba por las calles oscuras solo, como una sombra entre las sombras, y así era como le gustaba vivir. ¿Podría aquella abogada idealista amar al fantasma que la vigilaba cada noche?

  

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sin estar entre las mil mejores, la tengo bastante arriba en mi base de datos, en torno al puesto cuatro mil trescientos. En Romantic Times la escogieron entre las favoritas de todos los tiempos, Rosario le hizo crítica de A-, es la favorita de más de un lector y tiene ese tópico que gusta de cross-dressing & in disguise

 

CRÍTICA

Al hacer la lista de las mejores novelas de suspense romántico traducidas (que comenté en julio, aquí os dejo enlace al primero de los artículos), me encontré con que había alguna que otra de Nora Roberts de la serie Historias Nocturnas. Estas novelas (el título de la serie en inglés es Night Shades) que escribió para Silhouette a principios de los años noventa.

O sea, eran novelas genéricas, tipo harlequín, de esas destinadas a pasar un par de semanas en el kiosco y desaparecer. Así empezaron autoras como Jayne Ann Krentz, Sandra Brown, Linda Howard o Suzanne Brockmann. 

Fue una escuela fabulosa para saber contar una historia en formato breve.

En 250 páginas había que desarrollar un argumento, con su intriga, sus posibles culpables, y también unos personajes con un arco personal que se conocen y se enamoran, luchando contra sus propios demonios.

La inmensa mayoría son prescindibles, pero alucinas lo buenas que son algunas, como esta Sombra nocturna, igual que su predecesora Turno de noche.

Hace más de veinte años, Harlequín Ibérica sacó una colección de novelas de Nora Roberts, no sé si eran veinte o treinta, muchas, sobre todo las que escribió en los ochenta y noventa, series formadas por tres, cuatro, cinco novelitas genéricas tipo harlequín, con su toque de intriga en muchos casos.

Me compré la colección, porque entonces todavía era una de mis novelistas favoritas. Entre ellas estaba esta novela. Al escribir aquellos artículos me apeteció rebuscarlas, porque todavía las tengo por casa, y darles una relectura.

Supongo que la leí cuando salió, en el año 2001, pero no sé la fecha, porque no lo apunté, y eso que siempre he ido anotando lo que leía. Lo cierto es que, a diferencia de Turno de noche, de esta no recordaba nada. ¿Es posible que no la leyera?

Es una novela sencilla, pero con su intríngulis.

La protagonista Deborah O'Roarke, es una brillante fiscal que persigue el crimen organizado. Aparece en la anterior como la hermana menor de la protagonista. Ahora han pasado los años, ha estudiado derecho, en Denver, y es una abogada muy brillante. Podía haber entrado en un bufete potente, para ganar pasta a mansalva (de esos que llevan divorcios a trescientos dólares la hora, dice). 

Pero no.

Como hija de abogado y policía, que murieron en acto del deber, ha preferido convertirse en fiscal y luchar contra los malos, en la ciudad de Urbana (Illinois).

Claro que en vez de quedarse en su despacho, o negociando en comisaría, o en los juzgados, Deborah acude allá donde están los malos… lo que la lleva a lugares inadecuados donde corre peligro.

En una de esas conocerá a un enmascarado justiciero tipo Batman, que se hace llamar Némesis. Se siente atraída por él (el sentimiento es mutuo) pero al mismo tiempo no le gusta lo que él hace, porque Deborah considera que sólo existe una forma adecuada de hacer las cosas, siguiendo el recto camino de la ley.

Al tiempo, en un evento, conocerá al chico de la película, el expolicía millonario Gage Guthrie. También este señor le calienta las entretelas, y ella se queda bastante perpleja, porque le parece muy inadecuado sentirse atraída por dos hombres al mismo tiempo.

Lo que es evidente para el lector, desde el minuto uno, es que Némesis y Gage son el mismo hombre. Ambos luchan contra los malotes, pero cada uno a su modo, y Deborah no ve que pueda hacerse fuera de los cauces legales. Pero Gage es un hombre que tiene una venganza que cumplir. Cuando era policía, infiltrado, una traición hizo que muriera su compañero, y a él lo dejó largo tiempo en coma. Cuando despertó, algo especial le ocurrió, algo sobrenatural que no se explica, pero que le convierte en una auténtica Sombra nocturna, lo que le ayuda en su particular cruzada contra el crimen.

Deborah y Gage son, los dos, atractivos, listos, con carácter, sentido moral... Solo que sus caminos son tan distintos que, ¿cómo van a poder vivir juntos, estar juntos, si las ideas son tan diferentes…?

Una historia de suspense, muy competente, dentro de lo que es un formato tirando a breve.

Me lo chafa un poco (y por eso le quito una estrella) que meta algo sobrenatural, manías que tiene una.

Sin embargo, ¡qué bien escrito! Por favor... Qué manera de caracterizar personajes con un par de frases, de describir toda una situación con una sola metáfora.

Hay un personaje secundario, la vecina de Deborah, a la que te presentan diciendo que acaba de ver el programa de Letterman, «con setenta años y una cómoda pensión para protegerla de las tormentas de la vida, Lil Greenbaum tenía su horario personal y hacía lo que le gustaba. En ese momento llevaba una bata de franela, zapatillas y un lazo de un rosa intenso en su pelo teñido». Es que no necesitas más para saber que es la típica mujer liberal, independiente, decidida, que ha tenido una vida interesante y que sigue su propia conciencia… lo sabes incluso antes de que te cuenten, un poco más allá, que «estaba orgullosa de haber marchado contra el gobierno en los años sesenta. Igual que había protestado contra los reactores nucleares, la Guerra de las Galaxias, la quema de los bosques tropicales y el aumento del mantenimiento de los servicios médicos públicos».

Hay un momento que me dejó bastante colgada, por su sobriedad y concisión. Al lado de las actuales incontinencias verbales, la Nora suena casi hemingwayana. Ejemplo: Gage y Deborah acaban de tener relaciones sexuales. Deciden desayunar.

Lo hicieron [desayunar, se entiende] en la cocina, riendo, como si siempre hubieran compartido la primera comida del día. El sol brillaba y el café era fuerte. Deborah tenía docenas de preguntas, pero las contuvo. Durante esa hora quería que fueran dos personas normales enamoradas.

Frases cortas, narración directa, escasos adjetivos, sin rebuscamientos. «El sol brillaba y el café era fuerte»... Lo dicho, hemingwayano, que es lo que mejor le va al suspense, en mi opinión. Hace años no me fijaba en esas cosas. Ahora sí. Cada vez llevo peor que se escriban mal las novelas románticas.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de suspense romántico breve bien escrito.

Otras críticas de la novela:

Empiezo con lo que he encontrado en español, más bien poco.

Opinión de cinco estrellas en El rincón de la novela romántica.

Solo yo, un blog demasiado lleno de cosas, y corta en la crítica, pero bueno, parece que le gustó. 


En español no he encontrado más.

Paso al inglés.

Rosario’s Reading Journal, una A-.

En The Story Graph, varios comentarios. 

The Independent Review, no muy positiva.

Life of this city girl, 6/10.  

  

Aquí, a la derecha, os dejo la portada original en inglés, marzo de 1991 👉

miércoles, 7 de octubre de 2026

Crítica: “The Montana doctor”, de Paula Altenburg

 

Un héroe casi perfecto, de los que «cae» primero


 

The Montana doctor

 

Por PAULA ALTENBURG ‧ Fecha: mayo de 2022

 

A esta autora la descubrí con The cowboy’s redemption, en la antología Hot, hard and impossible cowboys, que se anuncia como spicy. Así que cuando vi esta rebajada (o igual gratis, no lo recuerdo), la cogí por el buen sabor de boca que me dejó la otra, que es de la misma serie Grand, Montana.

También tira a corta, y se ambienta en el Oeste actual, en concreto en el estado de Montana, como dice su título. Se narra en tercera persona, lo cual da mucho gusto en estos días.  Entretenida si la coges, y no pasa nada si la ignoras.

En el doctor (y condueño de un rancho) Dallas Tucker tenemos a uno de esos héroes casi perfectos que además «cae primero». De hecho, es amor a primera vista cuando la conoce en una boda, y se enrollan, pero...

Hannah Brand (30) no está en ese lugar, ni de lejos. Acaba de romper con su novio, y quiere realizar su sueño de una cervecería, bueno una brewery, que es hacer tu propia cerveza y venderla en tu bar. Así que fue una noche loca estupenda pero ¡hasta luego, Maricarmen!

Dallas y Hannah se reencuentran tiempo después. Él intentó que lo suyo tuviera una continuidad, pero ella no quiso saber nada.

Ahora, Dallas es millonario (por una herencia, además de trabajar como médico y sexy, que se pagó parte de los estudios haciendo... Eh... Magic Mike, si me entendéis). Hará falta mano izquierda y mucha paciencia y comprensión por parte de Dallas para que Hannah acepte que pueden tener una relación y que ésta, encima, vaya a ser algo permanente.

Como en la anterior novela que leí de ella, mi impresión es de una autora que coge una historia algo harlequinera y, sin embargo, le insufla cierta vida. Hace que los personajes suenen como personas reales. Y lo cuenta con competencia, sin nada de escenas aburridas de relleno.

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

eBook / trade paperback, 234 páginas

Tule Publishing Group (mayo/2022)

Parte de una serie: The Endeavour Ranch of Grand, Montana / Grand, Montana #2

ISBN13: 9781956387650

 

Goodreads, 4,42 estrellas de media con 477 valoraciones y 34 criticas

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

 

lunes, 5 de octubre de 2026

Crítica: “Al rayo de la luna”, de Laurie McBain

 

Arqueología romántica: se me hizo bola

 


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Moonstruck madness

Subgénero: histórica/1746-1751

Fecha de publicación original en inglés: 1977

Editorial: Avon

Páginas: 396

Parte de una serie: Dominick #1

 

En español

Título: Al rayo de la luna

ISBN 13: 9789501506808

Traductor: Raúl E. Acuña

1.ª ed.: 1987, Javier Vergara

Páginas: 348

Encuadernación: tapa blanda

 

SINOPSIS (El rincón de la novela romántica)

Un amor tierno y sensual,

Un amor que va mas allá del tiempo,

Un amor que va mas allá de la entrega.

En el siglo pasado los salteadores de caminos abundaban. La hermosa y aristocrática lady Sabrina se ve rodeada de villanos y asesinos... se ve obligada a defender su casa... A luchar contra la crueldad de su padre... Y a luchar por ocultar su irresistible pasión por Luciano, duque de Camareigh, quien debe conquistarla con su audacia... hasta verse unidos en un ardiente y eterno amor.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Entró en mi lista de mil mejores novelas, la primera, la de 2017, en el puesto 627. Ahora creo que ya no pasa el corte. Estuvo entre las mil mejores novelas románticas para Book Binge, la 71. En El rincón de la novela romántica la incluyeron en El ajuar de la lectora romántica, y estaba en la lista de los mejores. Sweet Savage Flame considera que es uno de los quince romances históricos «que revolucionaron el género». Para Regan Walker, es uno de los mejores romances históricos clásicos, y también la incluyó en las mejores ambientadas en Escocia. Es la favorita de más de un lector. Por ejemplo, ví que Analía en Goodreads le puso cinco estrellas. Por último tiene un tópico atractivo, cross-dressing & in disguise, o sea, travestismo y disfraz.

 

CRÍTICA

De vez en cuando echo la vista atrás y busco cosas de hace años que nunca tuve la oportunidad de leer. Ahora, con las ediciones digitales es mucho más fácil. Si no, ¿cómo hacerte en papel con un romance histórico que salió en 1977? ¡que es el año en que se estrenó La guerra de las galaxias, chicas, ya ha llovido!

Al español se tradujo en 1987, por Javier Vergara, creo que en Argentina, ya sabéis que Vergara era muy fuerte en Buenos Aires, yo tengo más de una novela romántica de las antiguas que tradujeron allí.

Lo que me ocurrió con ella es lo típico: no le puedo dar más de dos estrellas a una novela de la que me he saltado partes. Había momentos más dignos e interesantes, pero en otros... me resultó soporífera.

Al final me acabó aburriendo, los personajes me interesaban más bien poco... Le veo el mérito, de verdad que sí, y para ser una de 1977 no tiene demasiado machismo. Creo que es una histórica aceptable.

Lady Sabrina Verrick es la típica protagonista de la época: una pizpireta sílfide de ojos violetas, de sangre escocesa, muy tozuda y algo botarate.

Lucien Dominick, duque (¡por supuesto!) de Camareigh me recordó un poco a esos aristócratas bastante cínicos de una Georgette Heyer.

A pesar de que es un romance histórico de los años setenta, no es de las que se regodee en largas descripciones del paisaje o los eventos históricos. En ese sentido, no se hace pesada, la autora llena el libro de peripecias y aventuras, ahora pasa esto, luego lo otro, sin que pare la acción. Empieza en la batalla de Culloden, 1746, con nuestra protagonista como una chiquilla que ve la derrota de los suyos… Bueno, de algunos, porque ella tiene raíces escocesas, sí, pero también inglesas.

Un poco desgalichado, sí, como si a veces la autora dijera, ¿y ahora qué meto? Y va saltando de un tópico a otro: disfraz (ella se pone como salteador de caminos), peligro, secuestro, intentos variados de asesinato, una herencia loca, amnesia, asaltos en el campo y bailes en Londres, matrimonio de conveniencia, un tesoro oculto en las Tierras Altas de Escocia, y algún toque paranormal con la prescencia de Mary, la hermana de la prota...

Lo mismo que va de un sitio a otro, de Escocia al campo inglés, a Londres, de vuelta a las Tierras Altas…

El duque de Camalreigh es una de las víctimas del bandolero, y como es un tipo con cierto carácter, decide atraparlo. Cuál será su sorpresa descubrir que, en realidad, es una mujer, una jovencita. Entonces la idea que se le ocurre es otra diferente.

Los malos muy malos son los primos de Lucien, hermano y hermana que tienen una relación que suena algo rarita. Traman de todo contra Lucien para hacerse con una herencia tan golosa.

No sé, lo cogí con ganas y era razonablemente entretenido hasta que me di cuenta de que los protagonistas no acababan de caerme del todo bien. Me parecían demasiado cabezotas, y el enamoramiento surge así como de la nada.

Se te puede hacer larga. Quizá si la hubiera leído por entonces, en contraste con los tochos de una Woodiwiss, me habría parecido algo fresco, más vivaz. Por lo visto, en aquel momento vendió un millón de ejemplares, según he leído.

Ahora, ya con tanta agua bajo el puente, va a ser que no. Pese a que empecé con ganas, se me acabó haciendo bola.

La leí en inglés, así que no sé qué tal estará la traducción. He leído en alguna crítica que la traducción deja que desear un poco.

Forma parte de una trilogía, pero no creo que vaya a leer las demás.

 

Valoración personal: mejorable, 2 estrellas

 

Se la recomendaría a: quienes gusten de románticas old skool.

 

Otras críticas de la novela:

Empiezo con lo que he encontrado en español, más bien poco.

Dos opiniones, una más favorable que otra, en El rincón de la novela romántica.

Y no he visto más en español, si vosotras sabéis, me decís.

Paso al inglés. 


Historical Romance Review, 5 estrellas.

Sweet Savage Flame, 4.8 estrellas

Royal Reviews, 4,5 crowns (coronas).

Opiniones diversas en The Story Graph.

History Undressed, una crítica más tibia, con cosas que le gustó.