lunes, 13 de abril de 2026

Crítica: “The payback plan” de Amy Andrews

 


Una catenaria: empieza arriba, va bajando y remonta al final

 


The Payback Plan

 

Por AMY ANDREWS Fecha: febrero de 2025

 

Esta novela, en cierto sentido, me recuerda a «Extraños en un tren» de Hitchcock, en la que dos desconocidos quieren deshacerse de alguien que les molesta pero, para no ser sospechosos de los asesinatos, cruzan los delitos: cada uno librará al otro de aquella persona que les incordia. 

Mi milenial de cabecera dice que hay una película de jovencitos «muy de principios de los 2000» que se le parece más: «John Tucker must die», unas chicas que planean vengarse del tipo que liga con varias a la vez, desconociéndolo éstas.

Paige Barker (25) iba para abogada, pero ahora trabaja de asistente virtual. Cuando se queda atrapada en el aeropuerto de Chicago en medio de una tormenta de nieve, conocerá a otras mujeres que se convierten en sus amigas. Las cuatro van a coger la última mesa libre. Acaban compartiendo mesa y mantel... bueno, más bien copazos de alcohol, y hablando de sus desastrosas experiencias amorosas. Han tenido cretinos que no las saben valorar y además que se las han liado de mala manera.

Bella, por ejemplo, tuvo un novio que la dejó el día de la boda, ¡y lo hizo mediante un mensaje!, ni siquiera en persona... Es Oliver Pendergast (28), el improbable héroe de esta historia. Lo de Paige fue peor: su ex publicó en redes sus actos sexuales. No sabía yo que existía eso, pero que debe ser algo habitual porque hasta tiene un nombre propio: revenge porn.

Lo que hacen estas muchachas es aliarse para hacer que estos idiotas paguen su crueldad. No es que planeen un asesinato, sino que se trata de incomodarles, de complicarles la existencia. Para que no sospechen, cada una se dedicará a amargarle la vida al ex de otra. A Paige le toca incomodar al ex de Bella, o sea, a Oliver.

Éste es hijo de una estrella de cine fallecida, y vive recluido en un casoplón en Cornualles. Tiene esta vaga idea de que quiere escribir guiones de cine. Pero se dedica más a ver pelis que otra cosa. 

Como me suele pasar con gente supuestamente cinéfila de Romancelandia, las películas que ven son muy de ficción comercial estadounidense, vamos, nada de los grandes maestros, tipo Hawks, Ford o Welles, ni japoneses como Ozu o Kurosawa, ni neorrealistas italianos, o nouvelle vogue ni Ingmar Bergman. Y si se supone que va a ser un guionista, ¿cómo ignorar a Billy Wilder, que escribió posiblemente algunos de los mejores de la historia? 

Es lo típico que crean un personaje cinéfilo sin serlo las autoras y claro, de historia del cine saben menos que cero. Ya sabéis eso de que no puedes crear un personaje más inteligente que el autor, pero aplicado a todo. 

En este rincón húmedo y frío se plantará Paige, en pleno invierno. Se supone que vivirá con él, incordiándole. Oliver, que tiene un complejo de culpa enorme por lo que hizo a Bella, acepta compartir casa con esta amiga de su ex.

Es una de esas novelas que yo califico como «tipo catenaria»: fuerte al principio y al final, y más bajo el nivel en el medio. La cosa arranca con chispa, y remata con una remontada. En medio vas viendo cómo cada uno influye en el otro, a Paige se le va olvidando lo de vengarse por su amiga, y él va saliendo de su cascarón, de esa parálisis emocional en que le sumió la muerte de su padre primero y la rotura con Bella después.

Toda esa zona media es bastante anodina. El enamoramiento va muy poco a poco, el deseo físico está latente pero también avanza a paso de caracol. 

Se supone que es gracioso las cosas que ella le hace, como desordenarle las cosas cuando él es muy meticuloso, o ensuciarle toda la cocina, o llevarle un hámster, o mandarle todo el rato mensajes al móvil con absurdos datos... Más que hacerme gracia, estas cosas me ponían algo nerviosa.

Me suele gustar Amy Andrews porque es contemporánea, escribe en tercera persona y tiene momentos sexis, pero sobre todo por su sentido del humor, sus juegos de palabras, su poquito de mala leche... Algo de eso hay aquí, pero un poco perdido aquí y allá. No me aburrió, no, me gustó leer esta historia; sin embargo, la cogía y la dejaba sin dificultad. No, no es de las que te atrape y no puedas dejar de leer. También es verdad que me coincidió con un viaje de trabajo, y no tuve mucho tiempo libre.

En resumen, una típica novela tres estrellas. Si la coges, es una experiencia agradable y no lo lamentas. Pero si pasas de ella, tampoco pasa nada, porque no te pierdes la gran novela romántica del año.

Me intriga un poco qué pasará con las otras amigas, pero esta es una serie multiautor y no estoy segura de que el estilo de las otras autoras lo vaya a disfrutar.

Acabo señalando que Amy Andrews es australiana, y esta novela ha gustado tanto allí que le han dado nada menos que dos premios ARRA (Australia Romance Readers Association), al romance contemporáneo favorito y a la historia más original en un romance (esto último, en el subapartado de los premios elegidos de los miembros, sea lo que sea, ¿igual que lo dan escritoras y o el público?).  

Debe ser de los pocos premios de romántica que quedan junto con el RoNa Award de la Romantic Novelists' Association británica. Que no tendrán el nombre del Romantic Times o el RITA, pero al menos han sabido conservarlos.

 

Mi experiencia: notable, 3 estrellas.

 

Print / eBook / Audio, 317 páginas

Boldwood Books, 2/2025

ISBN13: 9781836179641

Parte de una serie: The Karma Club #1

 

Sweet and Dog Reads, escribe una crítica positiva; considera esta novela como una «hilarante rom-com enemies-to-lovers». 

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

viernes, 10 de abril de 2026

Crítica: "Bossman", de Vi Keeland

Esta novela la leí en el año 2021, y escribí entonces esta crítica. Sin embargo, no la publiqué en su momento, se me pasó. Así que ahora, con cinco años de retraso, os hablo de lo que me pareció esta novela. 

   

Contemporánea entretenida, sin más


 

BOSSMAN

 

Por VI KEELAND Fecha: julio de 2016

 

Es un romance de oficina. Una de mis debilidades.

Como fantasía, ¿eh? No puedo imaginarme nada menos cómodo que enrollarte con alguien del trabajo. En la vida real.

Después de estrenarme con Vi Keeland en el RITA de noviembre (de 2020, entiendo), decidí probar otra que estaba en Kindle Unlimited.

Y sí, la verdad es que estaba leyendo y es una contemporánea, agradable, aunque al final sin nada especial.

La historia nos la cuenta en primera persona Reese, ¡otra más! Qué pesaditos son, de verdad. Así le quitan la mayor parte del misterio a la historia, ¿cuándo lo entenderán? 

En algún momento (muy poquitos) cede la palabra a Chase

Reese está en una mala cita. Intenta contactar con su amiga para que la llame y así pueda irse. La escucha entonces Chase, que también está en ese restaurante, y pegan la hebra. Así se conocen.

Luego ella pasa a trabajar en una empresa de publicidad en la que él es el jefe.

A Chase le gusta Reese, e intenta seducirla. Pero ella se resiste heroicamente, cual mártir cristiana en los tiempos de Diocleciano. No porque no le guste, que sí, que le gusta, que le hace tilín y le vuelan mariposas en el estómago, no, se niega porque tiene novio.

Bueno, sale con alguien.

Aunque luego cortan y sigue que no.

Y luego es que sí.

Pero pasan más cosas. Tienen sexo, se gustan. Intentan ocultarlo en el trabajo.

Y cuando ya parece que sí, que se quieren, que están a gustito el uno con el otro, pues llega el momento de separación por cosas que no voy a destripar.

Un romance de oficina para pasar un buen rato, entretenida. Contemporánea, agradable, con sus momentos sexis muy bien escritos, aunque al final no tanto como para que la califiquen de erótica, como he visto por ahí. No entiendo cómo le dieron el premio a la mejor novela erótica en los premios ARRA. Vale que hay sexo explícito, pero casi como cualquier novela contemporánea actual.

Los personajes son de esos que te caen bien, sus momentos desenfadados y divertidos (Chase es capaz de contar las cosas con total desparpajo) y luego, al final, otros más acongojantes (a Chase le mataron a su novia hace unos años). 

Hay una parte más emocional, más intensa, por cosas que le ocurrieron a Chase hace años, cuando perdió a su novia. Ahí sí que pierde el tono ligero, desenfadado, porque ves que estas personas están sufriendo, y por razones reales.

Resumiendo: la recomiendo si quieres algo más o menos ligero y bien escrito. Tampoco te va a cambiar la vida, no nos engañemos. No es una de esas novelas que vayas a recordar a los quince días de haberla leído. Pero mientras la lees, es muy agradable. Que ya es mucho.

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

Bossman, 326 páginas

1.ª edición: 7/2016, Everafter Romance

Trade paperback & ebook

ISBN13: 9781682304303

 

En España:

ISBN13:97884945570-4-0

Traductora: Scheherezade Surià López

Edición: 11/2017, Terciopelo

320 págs, rúst solap. 

 

A la cama con… un libro le dan 4 Gandys

Os dejo a continuación la portada de este libro en español:

 

miércoles, 8 de abril de 2026

Crítica: “The ideal man” de Julie Garwood

 

Suspense romántico resultón


 

The Ideal Man

 

Por JULIE GARWOOD Fecha: agosto de 2011

 

Julie Garwood fue una de las grandes del género romántico. Es recordada sobre todo por las novelas históricas ambientadas en la Escocia medieval, como La novia rebelde (1989), El secreto (1992) o El rescate (1999).

No obstante, a mí me parecían muy de cartón piedra, demasiado pseudohistóricas. Pero en el siglo XXI, y ya lo comenté en su obituario (2023), se inclinó por el suspense romántico con la serie Buchanan-Renard, y en este subgénero sí que me gusta.

Esta es la entrega n.º 9 de la serie. Me la leí hasta el final, y luego volví a las novelas intermedias que me faltan. Pero he preferido publicar las críticas, en la medida de lo posible, en orden de publicación de la autora. Si hice primero las últimas de la serie, es porque de ese segundo tramo conseguí varias a muy buen precio.

En esta novela, tenemos como protagonista a un niña prodigio, muy inteligente, Eleanor Kathleen Sullivan, que es médico brillante, una cirujana jovencísima que por esas cosas que pasan acaba siendo testigo de un tiroteo.

Entra en escena el agente del FBI Max Daniels, alto, armario empotrado, un tipo algo seco y que va a lo práctico. Tendrá que saber de qué manera Ellie puede ayudar en la investigación y, al mismo tiempo, mantenerla con vida, porque los malos no quieren dejar un testigo detrás.

Es una chica que además ha pasado lo suyo, con un admirador enloquecido que la atacó de niña, varias veces, y que anda por ahí libre. Por eso ella ha tenido que irse a vivir lejos de su casa. Rara vez vuelve donde sus padres, en Carolina del Sur, donde podría ser más vulnerable.

El contacto estrecho entre Max y Ellie hace que salgan chispas entre ellos. Lo suyo es algo muy orgánico, muy natural. Está claro que se gustan, se desean, y en cuanto pueden (que no es algo fácil, con lo exigentes que son sus trabajos) se dedican a darse una alegría al cuerpo.

Lo suyo no parece posible. Max no es hombre para comprometerse y, además, viven bien lejos, él en Honolulu y ella en San Luis, así que ya me dirás…

Da gusto ver una novela de suspense romántico que está tan bien escrita. Tiene argumento, personajes interesantes, muy bien caracterizados, un cierto sentido del humor, diálogos estupendos, momentos sexis que sin ser chorreantes, tensión sexual no resuelta muy bien llevada … Se enlaza bien la parte de romance con la intriga, como a mí me gusta.

—Algo huele bien— señaló Max cuando pasó al lado de ella.

—Acabo de hacer un salteado.

—Sí, eso huele bien, también.

 

Quizá lo que le falla es que el misterio no es tanto. No es de esas novelas en que te devanes los sesos preguntándote cosas. Sabes que todo se desarrollará de forma más o menos previsible, que habrá un momento (o más) de peligro, y que al final ella se salvará, o Max lo hará, el mal quedará castigado, etc. etc.

Pero Max es tan romántico, en el formato papel de lija, claro:

—Te quiero. Nos vamos a casar, y así son las cosas. Hazte a la idea.

Es un suspense competente de tres estrellas. Le añado una porque tiene esa cualidad de engancharte e impedirte dejar de leer. Al menos, es lo que me pasó a mí. Me ha durado un suspiro.

Ya digo que después de leerme esta novela, seguí la serie por la parte final, novelas de la 9 a la 14. Luego ya fui hacia atrás y empecé la serie por el principio, con relectura de las ya leídas y leyendo las que me faltaban.

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 

Hardcover (1.ª ed.) / eBook / audio, 344 páginas

Dutton

Parte de una serie: Buchanan-Renard #9 [también la he visto como Buchanan / Renard / MacKenna]

ISBN13: 9780525952251

 

 

Bookpushers, una A-.

Pero en honor a la verdad, debo señalar que en Dear Author y en All About Romance le ponen una C.

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, aunque sí al búlgaro (Идеалният мъж), al rumano (Bărbatul ideal), húngaro (Az ideális férfi), así como al checo (Ideální muž). Qué cosa más curiosa, es como si este tipo de suspense molara mucho en la Europa del Este, ¿no os parece?

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