Qué competente e intrigante
DATOS GENERALES
Título original: Night Shadow
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 1991
Editorial: Silhouette
Páginas: 250
Parte de una serie: Night Tales #2 / Silhouette Sensation #275 / Silhouette Intimate Moments / Harlequin Romantic Suspense #373
En España
Título: Sombra nocturna
ISBN 13: 978-84-396-9105-1
Traductor: Elías Sarhan
1.ª ed.: 2001, Harlequin Ibérica
Páginas: 256
Encuadernación: cart.
Colección: Biblioteca Nora Roberts, 2
Parte de una serie: Historias nocturnas n.º 2
SINOPSIS (tomada de Goodreads)
Desde la noche en que había sido atacada por un desconocido, la implacable fiscal Deborah O’Roarke no podía quitarse de la cabeza a su agresor, pero tampoco al misterioso hombre que la había defendido y que había surgido de la oscuridad como una sombra nocturna.
Se hacía llamar Némesis. Caminaba por las calles oscuras solo, como una sombra entre las sombras, y así era como le gustaba vivir. ¿Podría aquella abogada idealista amar al fantasma que la vigilaba cada noche?
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sin estar entre las mil mejores, la tengo bastante arriba en mi base de datos, en torno al puesto cuatro mil trescientos. En Romantic Times la escogieron entre las favoritas de todos los tiempos, Rosario le hizo crítica de A-, es la favorita de más de un lector y tiene ese tópico que gusta de cross-dressing & in disguise
CRÍTICA
Al hacer la lista de las mejores novelas de suspense romántico traducidas (que comenté en julio, aquí os dejo enlace al primero de los artículos), me encontré con que había alguna que otra de Nora Roberts de la serie Historias Nocturnas. Estas novelas (el título de la serie en inglés es Night Shades) que escribió para Silhouette a principios de los años noventa.
O sea, eran novelas genéricas, tipo harlequín, de esas destinadas a pasar un par de semanas en el kiosco y desaparecer. Así empezaron autoras como Jayne Ann Krentz, Sandra Brown, Linda Howard o Suzanne Brockmann.
Fue una escuela fabulosa para saber contar una historia en formato breve.
En 250 páginas había que desarrollar un argumento, con su intriga, sus posibles culpables, y también unos personajes con un arco personal que se conocen y se enamoran, luchando contra sus propios demonios.
La inmensa mayoría son prescindibles, pero alucinas lo buenas que son algunas, como esta Sombra nocturna, igual que su predecesora Turno de noche.
Hace más de veinte años, Harlequín Ibérica sacó una colección de novelas de Nora Roberts, no sé si eran veinte o treinta, muchas, sobre todo las que escribió en los ochenta y noventa, series formadas por tres, cuatro, cinco novelitas genéricas tipo harlequín, con su toque de intriga en muchos casos.
Me compré la colección, porque entonces todavía era una de mis novelistas favoritas. Entre ellas estaba esta novela. Al escribir aquellos artículos me apeteció rebuscarlas, porque todavía las tengo por casa, y darles una relectura.
Supongo que la leí cuando salió, en el año 2001, pero no sé la fecha, porque no lo apunté, y eso que siempre he ido anotando lo que leía. Lo cierto es que, a diferencia de Turno de noche, de esta no recordaba nada. ¿Es posible que no la leyera?
Es una novela sencilla, pero con su intríngulis.
La protagonista Deborah O'Roarke, es una brillante fiscal que persigue el crimen organizado. Aparece en la anterior como la hermana menor de la protagonista. Ahora han pasado los años, ha estudiado derecho, en Denver, y es una abogada muy brillante. Podía haber entrado en un bufete potente, para ganar pasta a mansalva (de esos que llevan divorcios a trescientos dólares la hora, dice).
Pero no.
Como hija de abogado y policía, que murieron en acto del deber, ha preferido convertirse en fiscal y luchar contra los malos, en la ciudad de Urbana (Illinois).
Claro que en vez de quedarse en su despacho, o negociando en comisaría, o en los juzgados, Deborah acude allá donde están los malos… lo que la lleva a lugares inadecuados donde corre peligro.
En una de esas conocerá a un enmascarado justiciero tipo Batman, que se hace llamar Némesis. Se siente atraída por él (el sentimiento es mutuo) pero al mismo tiempo no le gusta lo que él hace, porque Deborah considera que sólo existe una forma adecuada de hacer las cosas, siguiendo el recto camino de la ley.
Al tiempo, en un evento, conocerá al chico de la película, el expolicía millonario Gage Guthrie. También este señor le calienta las entretelas, y ella se queda bastante perpleja, porque le parece muy inadecuado sentirse atraída por dos hombres al mismo tiempo.
Lo que es evidente para el lector, desde el minuto uno, es que Némesis y Gage son el mismo hombre. Ambos luchan contra los malotes, pero cada uno a su modo, y Deborah no ve que pueda hacerse fuera de los cauces legales. Pero Gage es un hombre que tiene una venganza que cumplir. Cuando era policía, infiltrado, una traición hizo que muriera su compañero, y a él lo dejó largo tiempo en coma. Cuando despertó, algo especial le ocurrió, algo sobrenatural que no se explica, pero que le convierte en una auténtica Sombra nocturna, lo que le ayuda en su particular cruzada contra el crimen.
Deborah y Gage son, los dos, atractivos, listos, con carácter, sentido moral... Solo que sus caminos son tan distintos que, ¿cómo van a poder vivir juntos, estar juntos, si las ideas son tan diferentes…?
Una historia de suspense, muy competente, dentro de lo que es un formato tirando a breve.
Me lo chafa un poco (y por eso le quito una estrella) que meta algo sobrenatural, manías que tiene una.
Sin embargo, ¡qué bien escrito! Por favor... Qué manera de caracterizar personajes con un par de frases, de describir toda una situación con una sola metáfora.
Hay un personaje secundario, la vecina de Deborah, a la que te presentan diciendo que acaba de ver el programa de Letterman, «con setenta años y una cómoda pensión para protegerla de las tormentas de la vida, Lil Greenbaum tenía su horario personal y hacía lo que le gustaba. En ese momento llevaba una bata de franela, zapatillas y un lazo de un rosa intenso en su pelo teñido». Es que no necesitas más para saber que es la típica mujer liberal, independiente, decidida, que ha tenido una vida interesante y que sigue su propia conciencia… lo sabes incluso antes de que te cuenten, un poco más allá, que «estaba orgullosa de haber marchado contra el gobierno en los años sesenta. Igual que había protestado contra los reactores nucleares, la Guerra de las Galaxias, la quema de los bosques tropicales y el aumento del mantenimiento de los servicios médicos públicos».
Hay un momento que me dejó bastante colgada, por su sobriedad y concisión. Al lado de las actuales incontinencias verbales, la Nora suena casi hemingwayana. Ejemplo: Gage y Deborah acaban de tener relaciones sexuales. Deciden desayunar.
Lo hicieron [desayunar, se entiende] en la cocina, riendo, como si siempre hubieran compartido la primera comida del día. El sol brillaba y el café era fuerte. Deborah tenía docenas de preguntas, pero las contuvo. Durante esa hora quería que fueran dos personas normales enamoradas.
Frases cortas, narración directa, escasos adjetivos, sin rebuscamientos. «El sol brillaba y el café era fuerte»... Lo dicho, hemingwayano, que es lo que mejor le va al suspense, en mi opinión. Hace años no me fijaba en esas cosas. Ahora sí. Cada vez llevo peor que se escriban mal las novelas románticas.
Valoración personal: buena, 3
Se la recomendaría a: quienes gusten de suspense romántico breve bien escrito.
Otras críticas de la novela:
Empiezo con lo que he encontrado en español, más bien poco.
Opinión de cinco estrellas en El rincón de la novela romántica.
Solo yo, un blog demasiado lleno de cosas, y corta en la crítica, pero bueno, parece que le gustó.
En español no he encontrado más.
Paso al inglés.
Rosario’s Reading Journal, una A-.
En The Story Graph, varios comentarios.
The Independent Review, no muy positiva.
Life of this city girl, 6/10.
Aquí, a la derecha, os dejo la portada original en inglés, marzo de 1991 👉




