Si la formula
funciona, ¿para qué cambiar?
DATOS GENERALES
Título original: The exception
Subgénero:
contemporánea
1.ª publicación: C. Scott Publishing Corp, 2026
Páginas: 359
ISBN13: 9781966867111 (trade paperback)
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL
SINOPSIS (según Goodreads)
Él
vive según un conjunto de reglas. Ella podría ser su única excepción.
Solo
quería distraerme, algo para relajarme antes de enfrentarme a una boda que me
aterraba. Así que, en el vuelo de regreso a Nueva York, me registré en una
aplicación de citas. Bastante inofensivo, ¿verdad?
Error.
Resulta
que no era una aplicación cualquiera: estaba dirigida a personas con gustos muy
específicos. Cuando me di cuenta, ya estaba en mi cita.
Alto,
seguro de sí mismo y tremendamente guapo, Jagger Langston parecía perfecto. La
química entre nosotros fue instantánea, tan eléctrica que podría haber
incendiado toda la ciudad. Sin embargo, las cosas dieron un giro inesperado
cuando nos dimos cuenta de que había entendido mal quién debía unirse a la
aplicación. Nos reímos, nos despedimos y cada uno siguió su camino.
O
eso creía.
Hasta
que el lunes por la mañana entré a mi nuevo trabajo de prácticas, lista para
dejar atrás el fin de semana, y allí estaba él: mi jefe.
Ahora
me encuentro atrapada entre las reglas por las que se rige y la tentación de
hacerle romper todas y cada una de ellas.
¿Entra dentro
de “Lo mejor de la novela romántica”?
No. Anda por ahí perdida en mi base de datos, la 13.400 más o menos,
por una A que le dieron en The good, the bad and the unread y 5
smooches en Red Cheeks Reads.
CRÍTICA
Mi experiencia con este libro ha
sido buena, 6/10. Para el tipo de historia que es, vale. Ahora, no te saca
absolutamente de nada, y para mí tuvo tres cringes.
Me acuerdo de las
palabras de Kimberly en A la cama con... un libro comentando Egomaniac:
Las novelas de esta escritora me
parecen el día de la marmota literario, todas son iguales: maromazo muy
palotista y de dirty talking, chica que se ve arrollada (y fornicada) por él,
acontecimiento del pasado que traumatiza al maromo (puede haber bonus de trauma
femenino, pero no es imprescindible), muchas ganas de trincarse vivos a las
primeras de cambio y momentos en los que la fuerza de su amor será puesta a
prueba.
Que me perdone la cita, pero es que clava
la fórmula Keeland–Ward, juntas o por separado. Podría poner ese párrafo en
todos los libros de estas autoras y no haría falta comentar más.
Maromazo — Jagger Langston (32), un
chico que lo tiene todo: listo, millonario, ex militar, genio matemático,
malote rehabilitado, de toma pan y moja, y a quien le va el sexo raruno. Esto
último se supone, porque luego en la página no hay nada llamativo, no es
sadomaso, por mucho que en GR la tengan en esa balda. De hecho, vi una crítica
de esta novela que le ponían sólo dos ¿guindillas? ¿pimientos? ¿chiles? en
cuanto al grado de spicyness.
Chica —Sutton Holland (24), virgen.
Otra suposición, éstos tienen una idea muy clintoniana del sexo. Sí que tuvo
sexo con su ex, sólo que no penetrativo. De hecho, tampoco es técnicamente
virgen, pero bueno, ella se quiere definir así, esa es su identidad, así se
percibe, aunque la realidad objetiva sea otra. Tenemos en Sutton también otra perfección:
niña rica, guapa, también lista en esas cosas matemáticas y computacionales, un
encanto con todo el mundo...
Acontecimiento traumático del pasado de él — Problemas
familiares por salud mental, delincuencia juvenil, pérdida de sus hombres
cuando estaba en el ejército...
Bonus de trauma femenino — Hace años, un
tipo abusó de Sutton y aún no lo han atrapado.
Ganas de… — Desde el primer momento. Se conocen
a través de una app para ligoteo que está especializada en gustos
sexuales peculiares.
El amor está puesto a prueba —
Because reasons, que si no, no hay novela. Tampoco os lo puedo contar
todo.
Al final estas novelas son como
harlequines con esteroides. Hay más sexo y más explícito
que una novelita genérica habitual, pero los tópicos argumentales y el tipo de personaje son los mismos. Tiene esa cosa peculiar de él en la cama,
que le va lo manduquita y algo de brusquedad, aunque luego con Sutton resulta
mucho más dulce. Igual quiere dar a entender que con Sutton no necesita tanta
extravagancia sexual, que es la excepción en ese sentido.
Es la fantasía de millonario, jet
privado, ropa de diseño, viajes exóticos, joyones... «Los ricos también
lloran», sí, materia de culebrón.
Te meten también unas niñas (las
sobrinas de Jagger) por hacer bonito, como recurso argumental cuando se le
acaban las ideas, por rellenar, o para que veas que él es tierno con más gente.
No sé, por algo, no tengo claro qué, toda esa parte es un poco repollo con
lazos (ya sabéis que soy un poco Herodes).
Con ellas me rechinaron algo los
dientes, porque es como si las niñas solo quieren cositas de ropa, o hacerse
una trenza guay, o pasadores para el pelo. Suena muy cursi, como el estereotipo
de esas que quieren tener una hija «para poder hacerse la mani-pedi juntas». Cringe
1.
Contado en NA, la mayor parte
en primera persona de ella, y alguna vez, flashbacks de él. Se le da un
aire a Bossman. Ninguno de los personajes resultan particularmente
gracioso o interesante, pero lo bueno es que tampoco hay rumiaciones inanes y
aburridas. La novela sabe ser sexy cuando toca, tierna y romántica por
momentos; en ese sentido, Keeland sabe lo que hace y la lectora pasa unas horas
muy buenas con este libro. Para mí, es el típico comfort read que
desengrasa las neuronas de cosas más complejas.
Ya digo que equivale a un harlequin
con el trope «romance de oficina», de los de toda la vida, es igual de
genérico, solo que con más sexo explícito. «En la cama con el jefe». Sí, aunque
se encuentren en una app de contactos, luego resulta que él es el dueño
de la empresa en la que ella hace unas prácticas. Eso da lugar a
comportamientos que yo encontré algo irritantes, como que ella le intente dar
celos con Jack, un compañero de trabajo, en un momento en que su relación con
Jagger está tensa. Sutton le da cuerda al compañero, sabiendo que a Jack le
gusta ella. Me pareció cruel, insensible. Cringe 2.
Ahora, aquí no encontrarás la escena
habitual de Jagger y Sutton dándose el lote en el lugar de trabajo. Hay un
amago, pero se ve interrumpido. Igual lo hacen, pero no se cuenta. En más de un
momento me dio la impresión de que la autora iba a meter más cosas en la
historia y luego no lo hizo, o lo puso y lo quitó.
Cringe 3. Lo menciono de pasada. El mejor
amigo de Sutton es un chico gay de lo más estereotipado que te puedas imaginar.
¿Metido con calzador? Ahora, es majo, eso sí, y a veces pienso que me habría
interesado más su historia de amor con Rodrigo, el actor en paro, que la de
Sutton.
En fin, una de esas novelas que lees
porque están en KU, que te hace pasar un buen rato, pero olvidas a los dos
segundos de terminar. Yo no me gastaría los euros en ella salvo que sea justo
esto lo que te pide el cuerpo. Sencilla, contemporánea, sexy, pura
fantasía de millonario.
Iba a hacer una reseña corta, pero
al final me ha salido así de larga. Hay que ver lo mucho que escribo sobre una
novela que tampoco me parece que tenga gran cosa.
Valoración personal: buena, 3 estrellas
Se la recomendaría a: quienes
gusten de contemporáneas un poquito sexis.
Otras críticas de la novela:
No
encontré nada en español, así que todas mis referencias son a críticas en
inglés. En general, ha gustado bastante, así que si queréis leer críticas más
entusiastas que la mía, aquí van.
The Good, the Bad and the Unread, una A.
Red Cheeks Reads, 5 smooches.
The Mary Reader, 5 estrellas.
Life of a simple reader, 5 estrellas.
Ana’s Attic escuchó el audiolibro, y le da 4.75 estrellas al libro, 3.75 al heat
y 5 a la narración.
Por
tener otra perspectiva, Nad’s Book Nook, 2 estrellas.