Hay amor, sexo y misterio pero, sobre todo, una pandilla
DATOS GENERALES
ISBN 13: 9788411058742 (tapa blanda)
1.ª ed.: 1/2022 (electrónico); 9/2022 (tapa blanda)
Editorial: Harlequin Iberica, S. A.
Páginas: 512 / 498
Encuadernación: tapa blanda / electrónico
HQÑ 261
SINOPSIS (tomada de La casa del libro)
¿Qué hago yo aquí, en un piso desconocido con un escritor desnudo que no quiere escribir?
Sara es ejecutiva en una editorial londinense y se siente mayor para hacer de niñera de un escritor díscolo. Pero, si quiere recuperar la vida que su jefe ha estropeado, debe conseguir que ese joven autor escriba la novela contratada y salve de la quiebra a la editorial a la que ella ha dedicado toda su vida.
Pero Bruno Maqueda, su gran esperanza, no es solo un escritor con talento, sino un hombre que se comporta como un adolescente y que vive atormentado por la desaparición de su novia, Rebeca, un año atrás. Sara no está dispuesta a marcharse sin su novela y tampoco sin respuestas, aunque para ello tenga que recurrir a un detective privado.
¿Querrá Sara volver a su vida después de conocer a Bruno y a toda su pandilla de pirados? ¿Conseguirá que Bruno vuelva a ejercer su magia y escriba otro bestseller? Y, sobre todo, ¿qué pasó con Rebeca? ¿Está desaparecida o muerta? Uno de sus amigos tuvo algo que ver y otro conoce el secreto. ¿Qué pasará si se descubre?
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Pues no, la tengo por ahí perdida en mi base de datos.
CRÍTICA
Muchas veces, los personajes de románticas contemporáneas made in USA me suenan adolescentes, aunque sean ejecutivos de Wall Street. ¿Esos grupos de amigos que se cuentan todo y esas familias entrañables? Más falsos que un duro de madera. La realidad estadounidense me suena más individualista, personas solitarias que pasan horas en su coche, de casa al trabajo.
No es como España, donde cada uno somos el centro de una constelación de relaciones. Aunque vivas fuera, tu cultura es el contacto humano, salir, andar por la calle, estar con otros, piel con piel.
Entiendo que es lo que le pasa a la protagonista de esta novela Sara Martín (35), cuando entra en contacto con Bruno Maqueda (25). Necesita que Bruno le escriba una novela, ya, para salvar su editorial.
A través de él, conoce a una pandilla de veinteañeros, de Carabanchel (no satánicos, el chiste se hace solo).
El libro va más del grupo que de la pareja protagonista aislada. La historia de amor está ahí, pero no es lo único. Aunque se cuenta en tercera persona, adopta el «punto de vista profundo» de los diferentes miembros del grupo. Entre todos construyen la historia.
Sara cae entre ellos no como una bomba, sino como una lluvia que les va calando. Es la nueva que altera las dinámicas a las que estaban acostumbrados, aunque les causasen infelicidad.
Son amigos de toda la vida y han llegado a ese momento en que sus caminos se van separando. Unos sienten que se quedan atrás, mientras otros avanzan en la vida y padecen como un lastre esas relaciones antiguas.
La sensata Sara ha vivido lo suyo y ha sabido reinventarse, cambiar rumbo cuando hizo falta. No necesita patear culos para ser una mujer fuerte. Ojalá aprendieran autoras como Sarah MacLean: no hace falta que la heroína sea violenta para demostrar lo «empoderada» que está.
Al personaje de Bruno lo he sentido algo distante, no acierto a saber quién es, más allá de un hombre enamorado y alicaído, … y un hijo que no le dice a su madre que cocina fatal. Me falta el plano corto de una emoción, aunque sea reprimida.
Es suspense romántico en el sentido de que hay una desaparición que desentrañar, la de la novia de Bruno: «¿Qué pasó con Rebeca?». El misterio queda como inquietante ruido de fondo, con eventos inexplicables, de aire paranormal. No tenía ni idea de por dónde van los tiros hasta poco antes de que la autora resolviera el enigma sobre la página.
Como toda historia romántica, tiene la inevitable ruptura del tercer acto. No tuve muy claro a qué obedecía. Las tontadas que hacemos los humanos, supongo.
Por cierto, que me encanta que la novela acabe con una boda gay, que no es de los protagonistas. Un detalle muy español.
Una novela que me parece bastante buena, muy bien escrita, con pocos errores y cero machismos.
Los personajes suenan muy auténticos. Destacaría lo bien que sabe reproducir la voz masculina, como La Nora o Sandra Brown. Algo en lo que fallan tantísimas autoras de romántica. Y cada vez más, ahora que construyen personajes masculinos como si fueran la mejor amiga de la protagonista.
Lo admito, a veces, decir de un libro «¡Qué bien escrito está!» es el equivalente «si a ti te gusta...» de una madre.
Suena a poco. Pues sí, a mí me gusta, sí, me hace feliz, aunque sepa que esta relación literaria no va a acabar bien.
Como toda novela escrita en español, siempre hay detalles que me parecen incorrectos. A diferencia del primer libro, la autora sí saca aquí la odiosa expresión «punto y final» (pos. 4.483, 67 % de mi Kindle). Y alguna errata: «alienación de planetas» (por alineación de planetas) o «avocada» (por abocada, que usa correctamente en otros lugares).
Pero vamos son detalles mínimos.
Esta pandilla de Carabanchel con la que he convivido unos días se ha quedado conmigo, como el cansancio después de una buena caminata. No estás segura de que te guste del todo, pero ha merecido la pena.
Sería un sólido cuatro estrellas si no fuera porque la primera mitad se me hizo bola. No acababa de entender de qué iba el libro. La segunda parte ya cogí carrerilla, una vez que acepté que esto no era solo la historia de Bruno y Sara, o de que no se trataba sólo de saber qué pasó con Rebeca.
No me acabó de sentar bien cierto estereotipo judío que para mí está a puntito de ser antisemitismo, y algo de incomprensión hacia la enfermedad mental, que no sé si es de la autora o de los personajes. Detalles jurídicos me sacaban un poco de la historia, y eso que la autora es licenciada en Derecho. Me sonaba como si no hubiera pisado un juzgado en su vida. De un personaje dice que es «secretaria judicial», algo que no existe desde 2015 (ahora se los llama «letrados de la Administración de Justicia»). Se supone que ésta LAJ trabaja desde hace menos de un año, ¡y ya está en Madrid! Ya me dirás cómo lo ha hecho. La llama «alta funcionario del sistema judicial» (¿me estás tomando el pelo, o es sarcasmo y no lo pillo?). Habla del juez con el que trabaja como «su» juez, o «el jefe». No, los magistrados no son jefes de nadie; el superior de un LAJ es otro LAJ. Ni se dedican a hacer llamadas urgentes a los LAJ ni a buscarlos por el edificio para nada, más bien con quienes tratan es con los funcionarios.
Cuando, tirando al final, habla de «un premio literario de prestigio, a la altura de un Planeta o un Goncourt», me pregunto de nuevo si no será una ironía que no capto.
Lo mío con la romántica en español es curioso.
Lo poco que he leído de ciertos grandes nombres de romántica en español me han dejado tan horrorizada que ni los comento en internet. Normalmente las encuentro machistas y su forma de usar el español me da dentera.
Las autoras que me enamoran en mi idioma rara vez son de las más populares. Me gustan por su forma de escribir, por el tipo de historias que cuentan (generalmente, ambientadas aquí), y con cero machismos. A los nombres de Marisa Sicilia, África Ruh y Elena Bargues puedo bien a gusto sumar, ahora, a esta Allegra Álos.
Valoración personal: buena, 3
Se la recomendaría a: quienes gusten de pandillas castizas
Otras críticas de la novela:
Ya me gustaría ponerlas, pero no he encontrado nada más que Goodreads. Y aún así, muy poquito: puntuación media de 3.38, con 13 valoraciones y 5 críticas.
¿Qué demonios está haciendo la editorial que no le hace publicidad? Entiendo que la autora quiere conservar el anonimato, y lo respeto, pero se puede mover un libro sin necesidad de ponerle cara al autor, de verdad. Moverlo un poco por redes tampoco creo que les costase tanto, ¿no?
En general, me parece a mi que las novelas del sello o colección HQÑ no salen mucho en páginas y blogs de romántica. Será que están sobrados de público, y no les interesa que hablemos de ellas.
Como siempre que reseño un libro en español, me siento obligada a poner esto:
Para que veáis cómo anda el patio, os enlazo una lista de 50 libros de romántica imprescindibles según Planeta, que encontré hace poco en Babelio. Mi opinión al verlo: Si eso no es ridículo que venga Dios y lo vea. Vaya tomadura de pelo. No las he leído, salvo excepciones, pero me suenan a bodrios, a juzgar por cosas que he ojeado de esas autoras. Si esa es la mejor romántica, está claro que yo leo otra cosa.
Por cierto, si la has leído y te preguntas sobre el palacete Casa-Asilo Goicoechea e Isusi, de la calle General Ricardos, si es real o no, te lo contesto: sí, existe. Ahí van enlaces a dos noticias, una en El Español, y otra en el diario El Mundo, este artículo del año 2023.


