Estudio de una traducción
desastrosa que arruina una novela que -en
inglés- debe estar muy bien.
DATOS GENERALES
Título original: A Fallen Lady
Subgénero: histórica
Fecha de publicación
original en inglés: 2015
1.ª edición en español:
Amazon Media EU S.à r.l., 2017
“Traductora”: Rebeca
Barroso
SINOPSIS (según Amazon)
Hace seis años, ante la indignación de su familia y el deleite de la
sociedad frívola londinense, Lady Helen
Dehaven rehusó casarse con el hombre al que estaba prometida. Aún más
sorprendentemente, su rechazo sucedió tras noticias de conducta escandalosa: su
prometido y ella fueron descubiertos en una posición muy comprometedora.
Dejando su reputación en guiñapos y sus motivos un misterio, Helen se retiró a
una vida sencilla en un pequeño pueblo entre amigos, donde sus secretos
permanecieron privados.
Por razones propias, Stephen Hampton,
Lord Summerdale, está decidido a
aprender la verdad detrás de la enredada historia de la ruina de Helen. No hay
nada que aborrece tanto como el escándalo - nada que apremie tanto como la
discreción - por lo que se sorprende al descubrir, tras encontrar a Helen, que
no puede evitar admirarla. Contra todas sus expectativas, se encuentra a sí
mismo perdonando su historia escandalosa en favor de tan sólo estar cerca de
ella.
Pero el amargo pasado no dejará ir tan fácilmente al corazón de Helen.
¿Cómo puede confiar en un hombre tan impregnado de la cultura de la alta
sociedad, alguien que oculta tanto? ¿Y cómo puede él, alguien tan dedicado a la
apariencia del decoro, amar a una mujer arruinada?
¿Entra dentro
de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la he leído porque la autora me facilitó una copia cuando la publicó
en español.
CRÍTICA
No suelo aceptar libros para hacer críticas, porque luego pasa lo que pasa,
como me ha ocurrido con este: no ha sido una lectura agradable y a ver ahora
cómo se lo digo a la autora.
Me sabe mal.
En este caso, una bloguera a la que yo sigo me aseguró que el libro estaba
bien, que a ella le gustó en inglés. Por eso dije que sí.
***La historia y los
personajes***
La novela en sí, parece bastante buena: una trama interesante, personajes
de los que te enamoras y un estilo pausado que va a tono con la historia.
Lo que ocurre es que ha sido como entrever un precioso palacete Biedermeier
entre nubes de humo negro. Ves de vez en cuando ese edificio nítido, sencillo,
armonioso, y te dices, ¡qué encanto! Pero luego viene el borrón espantoso del
humo de las hogueras donde la traductora ha quemado sus diccionarios,
ortografías y gramáticas de la lengua española.
Por contaros un poco de qué va la historia.
Tenemos por un lado a Lady Helen Dehaven, una mujer arruinada, por aquello
de ser pillada en situación comprometida. Se negó a casarse con su novio. Repudiada
por su familia, vive desde hace años en un pueblo perdido, junto a un par de
amigas.
Allí llega Stephen, conde de Summerdale, a ver si es posible una
reconciliación entre esta dama y su hermano. Cuanto la conoce, atractiva pero reservada,
independiente en su pobreza, apreciada por quienes la rodean, se pregunta si no
habrá algo más que lo que le han contado.
Lady Helen rompió el compromiso siendo muy jovencita, por ciertos
acontecimientos traumáticos que vivió. Intentó explicárselo a su hermano, su
único pariente, pero este no la creyó. Su rechazo la dolió casi más que lo de
su impresentable novio. Se ha aislado, creando su propio mundo de aldea, sencilla,
con amigas y lugareños que la estiman. Como desconfía de Stephen, mantiene la
distancia, pero al mismo tiempo no puede evitar sentirse atraída por él.
Todo el mundo tiene buena opinión de Stephen. Conoce los secretos de la
aristocracia, aunque no los revela, sino que les echa una mano, benevolente.
Gracias a su prudencia y amabilidad, goza de una estupenda imagen social.
En lo íntimo hay que decir que su madre es francamente horrible, así que
procura evitarla. Tuvo una novia que lo abandonó para casarse con un duque. El
corazón le quedó algo “tocado”; sin embargo, esa experiencia le sirvió para
reconocer lo que es el amor, de manera que no se engaña respecto a lo mucho que
llega a amar a Helen.
La historia se va desarrollando de manera bastante interesante, poco a poco
se van descubriendo el uno al otro y se enamoran, y superan los problemas. Eso
sí, la parte final se me hizo un poco alargada.
Si hubiera leído esta novela en inglés, habría sido un sólido 3 estrellas,
quizá hasta 4.
Pero la traducción es horrenda, y a ello voy.
***La “traducción”***
No sólo soy yo la que ha encontrado defectos. De seis críticas que hay en Amazon.es, cuatro (y tres de una sola estrella) mencionan la traducción. Una llegó a
devolver el libro al cabo de dos capítulos, diciendo “una traducción horrible,
no se entiende nada, parece traducido por alguien que no sabe español”.
Más que traductora este libro tiene lo que yo llamo “perpetradora”. ¿Qué
cosa tan terrible ha hecho? Mogollón de ellas, pero empiezo por las más
relevantes.
Las tres cositas
que debería mejorar sí o sí
Primero, no pone rayas y puntos y aparte en las conversaciones. Mantiene
las comillas que ponen en inglés. Voy a poner un ejemplo de esto con Odio en el Paraíso, que la tengo en
español y en inglés. Donde Sandra Brown escribe
He said, “They know the best places to bite.”
Schyler pretended to be unmoved by his insinuating stare. She said, “You’re as ornery as ever, aren’t you?”
En español traducen poniendo rayas, puntos y aparte, y prescinden de “él dijo”, “ella dijo”:
—Sabe cuál es el mejor sitio para picar.
Schyler fingió no advertir la insinuante mirada que él le lanzó.
—Sigue tan obstinado como siempre, ¿verdad?
Cuando lees un libro como Una dama arruinada, supuestamente en español, pero usando comillas, resulta incómodo. Ejemplos:
“No, no, madeimoselle. ¡Hay que siempre mantenerlos en orden!” la reprimenda era humorosa. Helen se lamentó, “¡Nunca aprenderé! Voy a terminar haciendo un nido para ratones.” Se disolvió en risas quejumbrosas al ver el resultado de su esfuerzo. De verdad, era terrible. “Y un nido para roedores no debería tomar tanto tiempo ni esfuerzo. ¡Ni hilo!”
Uso de la raya, según las Normas académicas: 2.3. En
la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de
cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos: —¿Cuándo volverás? —No tengo ni idea. —¡No
tardes mucho! —No te preocupes. Volveré lo antes posible. Normalmente, en
las novelas y otros textos de carácter narrativo, las intervenciones de cada
uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el
ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de
cada una de las intervenciones.
Segundo, en inglés se pone el pronombre todo el rato (he/she), pero en español preferimos
omitir el sujeto de la frase si no hay posibilidades de confusión. La
traductora en cambio no nos ahorra ni uno solo de los “él” y “ella”. Muy cansino.
Ejemplos:
Ella debió haber corrido. Ella no debía haber estado allí. Parecía haber mil cosas que él debió haber esperado en este encuentro, pero él nunca esperó la fuerte impresión de que ella lo hubiera juzgado y sumariamente descartado en un instante. Porque yo pensé que yo sabía.
Una variación de esto es cuando hay una breve frase al final, con lo que
añade el desorden sintáctico de la frase:
Era completamente encantadora, con su acento francés y sus ojos azul profundo, él consideró.
Siempre surgiría, por el resto de su vida, ella supo.
Tercero, las mayúsculas. Se empeña en poner mayúsculas en
palabras que las llevarán en inglés, pero no en español, como gentilicios (Irlandesa,
Americanas, mitología Griega, el amante de un duque Alemán, soy Francesa, las
Inglesas…), meses
del año (Noviembre) o títulos
nobiliarios (Baronesa… el Conde de Summerdale… la sobrina del
Marqués… el Duque era famoso).
En otros casos reconozco que no sé de dónde provienen las mayúsculas: con
la Tarea que he emprendido… mi Investigación… los rumores de la Ciudad… la
Sociedad… una Amazona… en Buena Sociedad… liberarte un poco de tu Represión
Inglesa…
De nuevo, las Normas académicas:
6. Casos en que no debe usarse la
mayúscula inicial. Se escriben con minúscula inicial, salvo que la
mayúscula venga exigida por la puntuación, las palabras siguientes:
6.1. Los nombres de los días de la
semana, de los meses y de las estaciones del año: lunes, abril, verano.
6.9. Los
títulos, cargos y nombres de dignidad como rey,
papa, duque, presidente, ministro, etc., se escriben con minúscula cuando
aparecen acompañados del nombre propio de la persona que los posee, o del lugar
o ámbito al que corresponden (el rey
Felipe IV, el papa Juan Pablo II, el presidente de Nicaragua, el ministro de
Trabajo), o cuando están usados en sentido genérico (El papa, el rey, el duque están sujetos a morir, como lo está
cualquier otro hombre). Existen casos, sin embargo, en que estas palabras
pueden escribirse con mayúsculas.
Esos son mis principales “peros” a la traducción. Con que hubiera corregido
estos tres defectos, el libro habría sido tolerable.
Lo que a mí me
parecen errores, ¿y a ti?
En una de esas críticas de Amazon se quejan de que es español de México. Según
leo en Compartelibros, al parecer hay en la versión definitiva una nota de la
traductora diciendo que podía utilizar
palabras propias de su país de nacimiento y que quizás le podían molestar a
personas de otras regiones.
No, sinceramente creo que ese NO es el problema.
Sí que hay palabras del español de América como chaperón, charola, chongo, jalar, platicar, recámara, recamarera, rentarle una carreta, saco de papas,…
Quizá lo único chocante para los españoles de España es el reiterado uso de
regresar en el sentido de devolver, por ejemplo sonrisas. No pudo regresarle la sonrisa.
Pero creo yo que los españoles estamos tan acostumbrados a leerlas en
libros u oírlas en películas y series que, francamente, no lo vemos como algo
extraño. Yo, particularmente, las encuentro enriquecedoras y de vez en cuando
me apropio de expresiones del otro lado, porque me encantan. Tengo que decir lo
obvio: nunca tuve problemas con Juan Rulfo, Octavio Paz o Carlos Fuentes. Ni
con ningún escritor o escritora del otro lado del charco.
No, mi impresión es que la traducción está mal,
en algo que no admite ninguna de las academias de la lengua española. Porque, hasta
donde yo sé…
La gramática y la
ortografía están consensuadas por todas las academias de la lengua española, la
de aquí y las de allá.
Precisamente para que podamos seguir entendiéndonos.
Igual estoy equivocada.
Me gustaría saber si es sólo cosa de los lectores españoles, o también son
cosas que no les parecen bien a los hispanoamericanos.
Para hacer la prueba, paso a enumerar bastantes de las cosas que me
hicieron poner los ojos en blanco.
Luego me podéis decir, si queréis, si a vosotros también os choca o no.
Palabras inventadas
Habría montado todos los caballos posibles
hasta el borde del colapse. Aquí ha hecho un
engendro, a la palabra inglesa collapse
le quita la “elle” pero deja la “e”. Se tendría que haber traducido como colapso, derrumbe, caída, desmayo, síncope…
Cartas
acrimoniosas. Aquí está claro que el
adjetivo original era acrimonious. Se
puede traducir como cáustico, mordaz,
agrio o amargado. “Acrimonioso”
no lo veo en el DRAE.
Su
risa cual champagne. Champagne tampoco viene en mi DRAE; sí, en
cambio, champán.
Él
hizo una moción como para levantarse. Sí,
una moción de censura, no te… Motion significa
movimiento.
Las
esquinas de su boca curvearon hacia abajo. Se inventa el verbo curvear
cuando en español es curvar. Aparte
de que en la boca no tenemos esquinas,
sino comisuras.
Este
absurdo estratagema. Eh, ¿estratagema no es sustantivo femenino?
Las
Leyes de los Granos. No, o bien dices las Leyes del maíz o conservas la
denominación original, Corn Laws. He
encontrado las dos formas en libros
de historia,… y en la Wikipedia. Lo más habitual en historiografía es dejar Corn Laws.
Usted
está perdiendo su mente. La expresión inglesa Lose your mind se traduce como perder la cabeza o volverse loco.
Evitar
ser captivado por ella. Captivated es
cautivado, no captivado.
Falsos amigos
Les
ruego a ambas no molestarse tratando de resolver mi predicamento. Yo les
agradezco su cortesía. La palabra “predicamento”
existe en español, pero no con ese significado. Predicament se suele traducir como apuro, dilema o aprieto.
No
le debía dar la bienvenida sin reservaciones. Está claro que traduce reservation por “reservación” cuando
tendría que ser cautela o reserva.
¿Tiene
mucho tiempo de ser amiga de Madame de Vauteuil? Sería mejor haber escrito ¿Es amiga de Madame de Vauteuil desde hace
mucho tiempo?
Se
sintió horriblemente provincial. Aquí
la traducción correcta sería más bien
provinciana, porque se refiere a la actitud o apariencia de una persona, y
no al ente administrativo.
Deja
de ser tan gálica, Marie-Anne. Ha
traducido Gallic por gálico, que es admisible sólo si te
refieres a la provincia romana de la Galia. Para otros períodos de la historia,
se traduce mejor como gala o francesa.
El
collar de su chaqueta. Más que collares, las chaquetas tienen cuellos.
Madame
de Vauteuil asentó ligeramente. ¿Será
una mera errata por asintió? Ya no me
fío.
Miembros
de su familia intrigantes pero ultimadamente benignos. Creo que en origen era ultimately, y
la traducción correcta sería básicamente
o al final, finalmente, o al fin y al cabo.
Los
rumores más recientes son viciosos. Vicious se traduciría, en este
contexto, por mezquino, malicioso o cruel.
En
el evento de que haya pasado desapercibido. La expresión inglesa In
the event of se traduce como en
caso de, así que la frase sería más bien “En caso de que haya pasado
desapercibido”.
Su
belleza mercurial. Mercurial existe en español, pero no con ese
significado de volátil o voluble, que habría sido la traducción
correcta.
Mujer
sin morales. Quiere decir sin moral, en español se dice así, en
singular.
Severas
meneadas de dedos. ¿No querrá decir meneos
o movimientos? Aunque lo de severas me despista.
El
fantasma de una sonrisa. Tengo la impresión de que
en el original debía ser algo así como the
phantom of a smile, y que sonaría mejor como la sombra de una sonrisa o una
sonrisa fantasma.
Su
estación en la vida. De nuevo un falso amigo.
Que no, que station, cuando te
refieres a posición social, como es el caso, se traduce como posición, rol o papel, y no como si fuera una parada de tren.
Hablar
silenciosamente. Que no, que quietly, cuando de
hablar se trata, no es silenciosamente
sino bajito o en voz baja.
Tómame
a mi palabra. Supongo
que quiere decir Créeme.
Hablé
fuera de turno. ¿Hablar de más?
Las
palabras simplemente se le habían fugado… Sí, de Alcatraz
¿Cómo
enroscarás eso hasta convertirlo en algo siniestro? No, no está enroscando
tapones, sino retorciendo palabras hasta
que tengan un sentido siniestro.
Le
comandó con una ligera sacudida. A
ver, no, en español sólo se comanda un ejército, una plaza, un destacamento o una
flota. A las personas se las manda u ordena.
Otras rarezas
Preposiciones escogidas un poco… ¿al azar?: Su familia de impenitentes
snobs nunca aprobó de ella, pero… Confirmar que él pertenecía con
ella…
“Entrégate
conmigo” (y
no, no se refiere a dos delincuentes rindiéndose a la autoridad).
Reflexivos que me dejaron perpleja: Ella simplemente se rehusó (rehusó casarse, no es que se rechazara a sí misma). No
parecía poder pausarse en el sendero (por detenerse, pausar es además intransitivo).
Unas veces son frases, simplemente,
feas, cacofónicas, como la siguiente: Lo cual era la razón por la
cual Stephen se encontraba ahora aquí.
Otras veces, las palabras son correctas pero anticuadas, o de las que el DRAE
da otras como preferibles:
Dentando (por
salir los dientes). En sí no es incorrecto, pero el diccionario da como
preferible endentecer a dentar. La verdad es que en España
decimos “salir los dientes” y ya está.
Flamas por llamas o innocuo en vez de inocuo.
Esperando
placarme con sus regalitos. Placar está en desuso, es preferible aplacar.
En ocasiones, me pareció que omitían palabras. No que hubiera muchos (en vez de no es que hubiera
muchos) o Ni siquiera estaba segura que quería hablar con él (en lugar de segura de que).
Pone una “s” a los apellidos (Los Huntingdons), cuando la regla general es
que, si te refieres a los miembros de una misma familia, los apellidos
conservan la forma singular (tendría que decir los Huntingdon).
Es incoherente en los tratamientos de los personajes, a veces usa “Mr.” (Mr.
Thompkins), pero
otras veces Sr. (Sr. Shipley). Para mí, en español
queda mejor traducirlo señor Thompkins,
señor Shipley. Pero si escoges mantener el tratamiento en inglés, hazlo de
forma coherente a lo largo de toda la traducción.
Otra inconsistencia es el empleo del término miladi (no admitido en el DRAE,
sería mi lady) pero en cambio dice mi
lord (cuando
justo en el DRAE sí que está admitido milord).
Usa “ver” cuando aquí diríamos “mirar”. Ejemplos: Lo
veía de frente con un desprecio… Evitó verlo a él y se refirió directamente a
su amiga… Él la vió a los ojos.
Pensé que era un error, pero luego leí una consulta a Fundéu que dice que
no. Aunque, en principio, ver alude a
la recepción de estímulos externos por parte de los sentidos, mientras que mirar, indica un acto del sujeto, lo
cierto es que ya desde antiguo se usan
ver y oír con los sentido de mirar y escuchar (y a la inversa), y no se
considera incorrecto. La elección puede depender del lugar o de giros
concretos.
Encontré también un problema de puntuación en el uso del paréntesis. En
español, a diferencia del inglés, el punto va detrás del paréntesis y no antes.
Escribe la traductora “engreído.)” cuando tenía que ser “engreído).”
Vuelvo a las normas académicas. Uso
de paréntesis, 3. c) Independientemente de que el texto entre paréntesis
abarque todo el enunciado o solo parte de este, el punto se colocará siempre
detrás del paréntesis de cierre: Se fue
dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).
Frases
incomprensibles
Y acabo con ejemplo de frases que simplemente no entendí. Igual la culpa es
mía.
Era
lejos de ser un acto. Creo que quiere
decir que estaba lejos de ser una simulación, un fingimiento, que no hacía
teatro, pero no lo tengo claro.
La
idea de que tendría abismales prospectos no comparaba con el peligro al que
estaba expuesta.
Marie-Anne
deteniendo la botella de vino (¿colocando? Ni idea, no
era una botella que estuviera cayéndose ni nada).
Deslizándose
a través del suelo en pequeños incrementos.
Se
encajó a sí mismo en su vida.
Terminó
siendo extraña en vez. Creo que aquí la palabra final era instead,
y debe querer decir algo así como En
lugar de eso, acabó siendo extraña. Vaya usted a saber.
Su
cuerpo se empuñó alrededor del de él.
Ella
absorbió esa herida, permitiéndole ir profundamente.
No soy filóloga, por lo tanto puede que alguna de mis apreciaciones sea
errónea. Esas son las cosas que me parecieron, simplemente, mal traducidas. Mi
impresión es que no es sólo cosa de las lectoras españolas, sino que alguien de
Argentina, Perú o México también las encontrará chocantes.
Como no puedo asegurarlo, yo lo dejo aquí, por si alguien tiene otra
opinión o sabe más de estas cosas, y me puede explicar que no, que en tal o
cual sitio sí se dice así.
En cualquier caso, creo que os hacéis una idea de la traducción que ha
hecho que la lectura de este libro me resultara una experiencia muy dolorosa.
Valoración personal: prescindible, 2
Se la recomendaría a: los masoquistas del idioma.
Otras críticas de la novela:
En español, sólo he
encontrado tres comentarios en Comparte libros, los tres insistiendo en lo mala
que es la traducción, hasta el punto de considerarla una “novela arruinada”.
Pongo enlaces a A Fallen Lady, la novela original, que
tuvo críticas muy aceptables en inglés.
En Audio Gals me entero
que está narrado el audiolibro por Nicholas Boulton (¡todo un lujo!) . Le dan A+ por la narración y A- por el contenido. Al audiolibro se dedica
también esta crítica en AudioFile magazine.
All About Romance, B+.
Dear Author, una B.
Bookworm no puntúa pero parece que le
gustó.
Pero, ¿quién me mandaría a mí incumplir mi norma de no
aceptar libros de autores?