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viernes, 14 de marzo de 2025

Crítica: “The last guy on earth”, de Sarina Bowen

 

 

Un second chance antológico

DATOS GENERALES

 

Título original: The Last Guy On Earth

Subgénero: contemporánea

1.ª publicación: Tuxbury Publishing, 2025

Parte de una serie: Hockey Guys #3

Páginas: 344

ISBN13: 9781950155828

 

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

 

SINOPSIS (según Fiction DB)

Un frío día de diciembre, dos hombres se ven sorprendidos por un traspaso de jugadores de hockey; uno es el portero más condecorado de la liga, mientras que el otro es el entrenador más joven de la NHL.

Jethro Hale es el último jugador que el entrenador Clay Powers quiere ver en su plantilla, pero el gerente general les hace una mala jugada. Y ni siquiera puede explicar el porqué. Nadie sabe nada de su historia de amor de hace quince años. A eso se le añade la incomodidad del jugador estrella, los recuerdos dolorosos y el despertar de sentimientos profundos en ambos lados.

Desafortunadamente, su atracción aún arde con fuerza. Pero es algo que no puede ser. ¿Un jugador y un entrenador? El escándalo eclipsaría el año estrella del equipo. Si tan solo pudieran resistirse el uno al otro...

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Acaba de salir, así que no lo sé. Ha tenido buenas críticas, pero el tiempo verá si se mantiene el entusiasmo o se diluye y en dos meses nadie se acuerda de ella.

 

CRÍTICA

Poco a poco, Sarina Bowen se ha convertido en una de mis autoras favoritas en contemporánea. Me está encantando esta serie de Hockey guys, male/male romance en el mundo del hockey. Adquirí esta novela en preventa y apareció mágicamente en mi Kindle el día de su lanzamiento. Menos de veinticuatro horas me duró.

Sí, ha sido una de esas lecturas que está a punto de hacerme llegar tarde al trabajo.

La cosa empieza con uno de esos traspasos relámpago propios del hockey. A mitad de temporada, una carambola a tres bandas hace que, de la noche a la mañana, el portero Jethro Hale (37) tenga que subirse a un avión, de Detroit a Denver.

No lo vio venir. Ha sido campeón con el equipo más de una vez, y aunque esta temporada ha empezado algo más lento, todavía le queda año y medio de contrato. Es un atleta en su segunda década de profesión. Espera cierta estabilidad y de repente esto, se ve lanzado a otro estado, lejos de casa.

Es muy embarazoso empezar otra vez a los treinta y siete.

Atrás deja a su padre y a un niño. A los que tendrá que buscar acomodo.

Enfrente le espera un entrenador que no quiere verlo ni en pintura. El sentimiento es mutuo. De hecho, llevan quince años evitándose.

Es Clayton Powers (39), el entrenador más joven de la liga. Está decidido a llevar a su equipo hasta los play-off y ganar la Copa Stanley. Lo que menos necesita es un portero suplente que él no ha pedido.

¿Qué pasará con estos dos? ¿Por qué se llevan tan mal? ¿Qué ocurrió en el pasado? Domina la novela el anhelo frustrado, el languidecer por el otro sin saber exactamente qué ocurre, una segunda oportunidad que ninguno de los dos buscó. Porque una vez que están juntos, las cosas no pueden ser más tensas.

Lo que ocurrió en el pasado nos lo cuenta Sarina Bowen a través de flashbacks intercalados con los capítulos del «hoy». Emplea en ellos la tercera persona, y, de esta manera, consigue una mejor caracterización de los personajes. Distingues mejor a aquellos jovencitos, Jethro de 22 años y Clay de 24, que cuando te hablan en primera persona a sus treinta y tantos. Es un relato friends to lovers.

Esa hostilidad mutua del «hoy» te tiene en vilo porque quieres saber qué ocurrió entonces. Lo mejor es que el lector lo descubra por sí mismo. Es un viaje que hay que hacer de la mano de los personajes, poco a poco. Con ritmo pausado, sin prisa, pero sin pausa, y sin perder altura.

El romance y la parte sexual, tanto del pasado, como del ahora, están muy bien logrados. Es delicioso comprobar ese anhelo continuo por querer algo del otro, por esperar algo que no sabes si está ahí o no.

Y no sé si reír o llorar, porque es el mismo problema de siempre: él me importa más de lo que yo le importo a él.

La parte deportiva la mete muy bien. Una cosa es la dinámica de Jethro y Clay como examantes que siguen sintiendo algo el uno por el otro. Otra diferente, la relación que tienen que tener como segundo portero y entrenador. Lo mejor de todo, lo maduros que son, cómo ya tienen una edad que les fuerza a separar todo lo posible lo personal de lo profesional.

Al mismo tiempo que ellos viven su conflictiva relación, el equipo tiene que clasificarse para los play-offs, si quiere ganar la copa Stanley. Los partidos que te relata tienen sentido, contribuyen a que avance la historia. Claro, lo ves desde la perspectiva del portero. Algunas veces era como estar viendo un partido en directo y sentir la desolación de ver pasar la pastilla y encenderse la lucecita.

Cumple bastante bien los requisitos de un second chance.

1 Es lógico que rompieran en su momento, eran demasiado jóvenes, y cada uno estaba en un punto emocional diferente.

2 Su final feliz resulta creíble, ¡después de tres lustros!, van a vivir felices y comer perdices.

3 Y, ¿tiene sentido que entre medias no se hayan reencontrado? En esto fallan muchas novelas. Aquí tiene una explicación lógica. Uno bloqueó al otro, algo que deja bastante claro «no quiero saber nada de ti». De ahí no supieron volver. Luego, trabajando cada uno en un lado, han procurado no reencontrarse, porque en el fondo ambos están dolidos y se conocen, saben lo que puede pasar si vuelven a estar juntos.

Me suele gustar Sarina Bowen. Pero hay novelas que me sorprende lo buenas que son. Como si esperase algo rutinario y me doy cuenta de que no, de que sabe hacer de la historia algo especial. Me hace decir eso de «la que es buena, es buena». Qué lujo leer algo así, una romántica de esas que cuida cada palabra, cada escena, no hay diálogos triviales, todo tiene sentido y nada sobra ni falta. Parece sencillo, ¿verdad? Y es dificilísimo lograrlo.

Se nota que no publica lo primero que le sale. Veo una buena labor de edición aquí, quitando lo que sobra, para dejar la novela en lo esencial. Cada frase, cada escena, tiene sentido. Los diálogos no son trillados, sino que tienen su chispa, notas gozosa que, por debajo de las palabras que dicen, vibran sentimientos. Con sus momentos sexis, otros de humor, otros de desesperada sinceridad.

Creo que se nota un poco la edad que va teniendo Sarina Bowen, que usa a personajes ya cercanos a la cuarentena, con situaciones vitales y familiares complejas, cosas que lógicamente no ves en los universitarios, y que, si lo meten, suena un poco forzado.

Últimamente, me parece que las veteranas empiezan a recurrir a personajes algo más mayores, adultos con problemas y actitudes de personas hechas y derechas. Con la seguridad de que, siendo Sarina Bowen la autora, al final todo acaba saliendo bien, de la mejor manera posible.

Una delicia de novela, con toda la tensión romántica y sexual que esperas de una buena romántica.

Valoración personal: excelente, 5 estrellas

 

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas deportivas.

 

Otras críticas de la novela:

En español, no he encontrado nada. 

Closet Romance Reader, 5 estrellas

Mia the Book Addict, 5 corazones.

All About Romance, DIK A- al audiolibro.

The Escapist Book Blog, 4 ½ estrellas.

Romance Reviewed, positiva.

lunes, 16 de septiembre de 2024

Crítica: “Golden touch”, de Sarina Bowen

 

Inicio muy bueno con toque enemies

 


Golden Touch

 

Por SARINA BOWEN Fecha: julio de 2024

 

Segunda entrega de la serie dedicada a los cerveceros más cuquis de todo Vermont, los Giltmaker. Tienen una fábrica de cervezas artesanas de esas que vuelven locos a los aficionados a ese líquido elemento. Son capaces de conducir cien kilómetros por tener la oportunidad de probar su magnífica Goldenpour.

Después de la historia de Leila, la hermana mayor (Good as gold), ahora le toca el turno al hermano mediano, Nash (34). Se supone que es el olvidado, el que se queda ahí en mitad, sin recibir especial atención de sus padres, por lo que acaba siendo el más independiente y desapegado.

Seguimos en el mundo True North, ese universo creado por Sarina Bowen, y que es tan generosa que deja que otras escritoras ambienten historias en él. Tiene de bueno que así no tienen que explicarte quién es este personaje o qué es el Speakeasy. De otros libros vienen aquí principalmente los Rossi. A los Shapley, que es por donde empezó, los tiene un poco descansando; creo que los usó demasiado. Los Rossi (Benito, Zara, Matteo) son mucho más interesantes.

Nash Giltmaker vive en Boston, trabajando para una compañía cervecera como ejecutivo. La enfermedad de su padre le hace volver a casa, ya que Leila está en la fase final de su embarazo. A regañadientes, Nash acepta, porque sabe que le necesitan en la fábrica de cerveza, pero no está en buenos términos con su padre, un tipo gruñón y muy erre que erre, si no se hace todo a su manera, no se hace.

Hace años, quiso trabajar con él en la fábrica, pero chocaron demasiado y al final, Nash lio el petate y se largó. Pero no se le ha olvidado cómo es eso de fabricar cerveza con tus propias manos.

Ahora, no puede decirse que su entrada en la cervecería sea un éxito porque nada más llegar le detiene la policía... Llamada por Livia, contable de la empresa y que le ha confundido con un matón enviado por su ex.

El comienzo, pues, no es muy auspicioso, y le da un toque enemies to lovers muy gustoso. Estos dos tendrán que trabajar juntos para sacar adelante el negocio, lo que hace que intimen un poco más de lo debido.

Lo que ocurre es que Livia viene de una relación malísima, de hecho corre riesgo su vida, así que ni se plantea otra relación estable. En cualquier momento, tendrá que coger sus cosas y darse a la fuga, así que más vale no encariñarse con el hijo del jefe. 

Nash pilla su reticencia y no le importa esperar. Le dará todo el tiempo del mundo, pero le deja claras sus intenciones desde el principio.

Todavía no sé qué demonio de la vida real te tiene tan asustada. Pero no me van los juegos, cariño. Veo que necesitas un poco de espacio, así que te lo doy. Cuando finalmente estés preparada para mí, entonces es cuando sucederá. Cuenta con ello.

Vale, suena muy chulito, pero es que pocas cosas resultan tan atractivas como una persona segura de sí misma. Con los melindrosos no hay forma de jugar.

Como es habitual en ella, Sarina Bowen resulta muy competente, es de las pocas autoras que, a pesar de usar estilo NA (primera persona dual, presente de indicativo) no me destroza la historia. Claro que preferiría que narrara de otra manera. La tercera persona y narrativa en pasado se le da muy bien; lo demostró en otros libros. Pero sobrellevo el NA (que pasará, como todo en esta vida) porque es hábil construyendo personajes interesantes, recreando un mundo propio (el de True North) y con diálogos realistas y sexis.

La primera parte del libro me enganchó bastante, viendo cómo estos dos conectan y empiezan a trabajar juntos, cómo Nash recupera la costumbre de hacer cerveza, incluso logra extraer de su padre la receta (que solo sabe él) de Goldenpour.

Luego llega un punto en que la cosa pierde fuelle. Está todo el pescado vendido y más bien se trata de ver cómo Livia se enfrenta a su ex y consigue librarse de él. La forma concreta me parece bien construida y le da un toque de suspense. 

Afortunadamente, Nash no va de héroe y deja ciertas cosas en manos de otros más competentes. No es su función el rescate físico de la heroína, sino el emocional.

La parte final me pareció algo alargada. Y tuvo un toque un poco, … como cuando empezó a descarrilar la serie de los Brooklyn Bruisers / Brooklyn Hockey, que pasó a ser más harlequín de amor y lujo, y menos de personas más o menos normales (al fin y al cabo, seguían siendo millonarios jugadores de hockey) con sus luchas cotidianas.

Ahora, en cuanto salga el tercero de la serie, que se dedicará al hermano menor, Mitch, a poco que tenga un precio razonable, seguiré leyendo.

Lo que no sé es para cuándo está previsto. En marzo del año que viene publicará la tercera de los Hockey Guys, The last guy on Earth, y para mayo tiene previsto otro thriller, Dying to Meet You.

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

eBook / audio, 284 páginas

Tuxbury Publishing LLC (julio/2024)

Parte de una serie: Giltmaker #2

 

The Escapist Book Blog, 4.5 stars.

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

viernes, 30 de agosto de 2024

Crítica: “Good as gold”, de Sarina Bowen

 

La que es buena, es buena, y se nota


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Good as Gold

Subgénero: contemporánea

1.ª publicación: Tuxbury Publishing LLC, 6/2023

Parte de una serie: Giltmaker #1

Páginas: 310

ISBN13: 9781950155644

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

 

SINOPSIS (según Fiction DB)

Leila:

Lo que quería hacer: divorciarme silenciosamente del patán de mi marido y luego tener un hijo yo sola.

Qué es lo que, en cambio, sucede: la persona que me gusta regresa a la ciudad cuando estoy en mi momento más vulnerable. Después de demasiados cócteles, le pido que sea el padre de mi bebé.

En mi defensa, debo decir que han sido un par de meses difíciles. Ver a Matteo Rossi de nuevo después de catorce años ha afectado mis emociones. Y mi libido.

Por la mañana espero que se haya olvidado de todo. Pero no hubo tanta suerte. De hecho, Matteo tiene algunas preguntas aclaratorias. Y también algunas ideas traviesas...

 

Mateo:

Lo que quería hacer: visitar Vermont para la boda de mi hermano. Hacer las paces con mi familia y llorar la pérdida de un amigo.

Qué es lo que, en cambio, sucede: un romance apasionado con la chica que perdí. Pero no puede durar. Mi vida está a tres mil kilómetros de distancia y Leila se lo merece todo. Ella es tan buena como el oro.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No, para mi gran sorpresa, no ha tenido críticas estratosféricas, y eso que me parece una novela estupenda. La tengo perdida en mi base de datos más allá del puesto 10.000 y eso porque es, a su modo, un friends to lovers, tópico que me gusta muchísimo.

 

CRÍTICA

Este verano, ya os lo he contado en otras críticas, gracias a una newsletter de Mira Lyn Kelly, me apunté a un medio reto veraniego, un «Summer Romance Reading Challenge», consistente en leer al menos diez de una serie de novelas gratis de autores superventas que participaban y tienes que contar que lo has hecho y se supone que te mandan luego una pegatina «Romance & Pizza».

Normalmente me apunto a estas cosas para ver si encuentro nuevas autoras que me puedan enamorar. Con esta novela, obvio es decirlo, no andaba yo a la caza de ningún descubrimiento, porque de Sarina Bowen he leído unas cuantas y ya sabéis que me suele gustar mucho.

Tanto, que este libro ¡¡ya lo tenía yo en mi Kindle desde hace tiempo, pendiente de leer!! Al final, mira, lo leí en Book Funnel, en el móvil, mientras estaba de vacaciones lejos de mi Kindle.

En contraste con otras novelas flojitas que he leído en este reto veraniego, con Sarina Bowen tuve que quitarme el sombrero y empezar diciendo en Goodreads que «La que es buena, es buena, y se nota más cuando acabas de leer libros malonchos».

Bowen es de las pocas escritoras de romántica con un mundo propio (fuera de la romantasía), el Vermont de True North. Es tan generosa que hasta otras autoras ambientas sus novelas en él. Ha sido una gozada volver a True North.

La serie empezaba por los Shipley, pero luego se iba ampliando a otras familias, como los Rossi. Y ahora a los Giltmaker con esta especie de spin-off situado en ese mismo mundo.

En esta novela tenemos al mayor de los Rossi, el ausente Matteo (36). Vive en Colorado, dedicado a su negocio de esquí de alta montaña, que montó con su socio.

La boda de Alec y May hace que Matteo vuelva a casa después de tres lustros sin aparecer por Vermont.

Ahí se entera de que la chica que siempre le gustó, Leila Giltmaker (35), se ha divorciado. Es cosa de verse de nuevo y conectan con naturalidad, como si no hubieran pasado años sin hablarse.

Es un friends to lovers variedad «dos tontos muy tontos»: de esos que siempre estuvieron enamorados el uno del otro y nunca se lo dijeron.

Leila quiere ser madre, y visto lo cara que es la inseminación artificial con donante anónimo, acaba planteando a su amigo Matteo que le haga el favor. A ver, hay que entenderlo, no está en un buen lugar emocional, ha bebido más de la cuenta y está afectada… Claro que qué más quiere el ciego que ver, el manco que tocas o el hambriento que catar...

El planteamiento es muy de historia loca de Romancelandia. Y, sin embargo, consigue transmitir auténtico amor, y amistad, en personas reales, con sus problemas, sus toques de humor, con tragedias cotidianas y todo ello contado de forma que engancha.

Luego hay mucho de la fatalidad de la vida, la irreversibilidad de los acontecimientos. Hay cosas que pasan y no se pueden arreglar, hay que aceptarlo y seguir adelante, aunque no desaparezca nunca el sentimiento amargo al recordarlo.

Al comparar esta novela con los últimos dos bodrios (de Nana Malone y Adriana Locke) que había leído, me doy cuenta de que hay más lugares comunes que ese que dice que «nadie puede escribir personajes mas listos que uno mismo».

Yo lo ampliaría a que no puedes tampoco escribir personajes más maduros, ni más interesantes. Si el autor no es persona compleja, adulta, sensata, me parece muy difícil que le salga algo que no sea bidimensional, torpe. Es por ello que, a algunos autores me parece a mí que les falta un hervor, o de la vida saben cuatro superficialidades...

O, al menos, los libros les salen así, ñoños y sin gracia ni sustancia. No es el caso de Sarina Bowen. No siempre conecto con lo que escribe. Pero cuando se pone a hablar de gente corriente, me encanta.

Luego hay en este libro curiosidades digamos culturales o sociales que me resultan llamativas. Por ejemplo, que hablen de un plan de financiación para dar a luz, así de pasada, como asumiendo que lo normal es pedir préstamos para pagar el parto. Cosas muy USA, que aquí en España (no me digáis que no) suenan rarísimo.

Obviamente como es propio de la época, utiliza la autora el estilo NA, primera persona dual, de esa en que unos capítulos te los cuenta Matteo y otros Leila. Y como suele pasar, no distingues la «voz narradora» de uno u otro. Pero hay flashbacks sobre lo que ocurrió hace años entre Leila, Matteo y otro amigo, Rory, y eso va en tercera persona, ¡Ay, qué descanso...! ¿Cuándo se les pasará la tontería del dual POV?

Una última cosa para autoras y editoriales en español. Para que veáis que esto de ofrecer libros gratis funciona. A pesar de que yo ya tenía este libro en mi Kindle, no lo leí hasta este verano. Y me ha gustado tanto que acabo de comprarme el segundo de la serie Giltmaker, la historia de Nash y Livia, que se anticipa un poco aquí.

No te digo que estés todo el rato regalando libros, al fin y al cabo los escritores profesionales tienen que ganar dinero con esto. Pero de vez en cuando una promoción como esta no me parece mala idea. Varias autoras se unen para poner gratis a disposición de los lectores una de sus novelas pasadas. De diez novelas igual al final solo un par de ellas son autoras con las que conectas, o sea, que de diez autoras solo dos consiguen nuevos lectores, pero no se pierde nada por intentarlo.

No sé, merece darle una vuelta, a ver.

Valoración personal: notable, 4 estrellas

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas con entrañas.

Otras críticas de la novela:

En español, no he encontrado nada. Así que paso a las críticas en inglés, que salvo AAR, el resto son de blogs poco frecuentes que creo que hasta la fecha no habían pasado por aquí.

All About Romance, una B-.

Totally addicted to Reading, 4 estrellas.

Books another pursuits, 4 estrellas.

Lenoreo, de Celebrity Readers, 3.5 estrellas.

Book Bruin, 3 estrellas.

Reseña en Medium.