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viernes, 22 de agosto de 2025

Crítica: “Al amparo de la noche”, de Linda Howard

 

 

 

 

 

 


 

Una de acción y supervivencia

Al amparo de la noche

Cover of night

 

Por Linda Howard Fecha: julio de 2006

 

Lo bueno de Linda Howard, —como de otras grandes damas del suspense romántico, como Sandra Brown o Karen Robards—, es que nunca sabes qué historia te va a contar

Pueden repetir tipos de personajes, o algunas ambientaciones, pero siempre se han esforzado en que cada libro sea único, con personajes de personalidad propia.

Aquí te cuentan un suspense romántico que es, sobre todo, acción. No hay un gran misterio que desentrañar, aunque sí te preguntes cosas que luego te va resolviendo poco a poco. Lo que te mueve a seguir leyendo, sin embargo, no es saber esto o aquello, sino qué pasará después.

Se ambienta en Trail Stop, una localidad de Idaho pegada a las montañas, una estación termini, pues allí mismo acaba la carretera. Ahí vive Cate Nightingale (29) una viuda con sus dos mellizos de cuatro años. Lleva una posada frecuentada por escaladores y cazadores, además de los habitantes locales, atraídos por su café y bollería.

Un día, uno de sus huéspedes desaparece misteriosamente. Y la cosa se lía más cuando aparece gente muy interesada en ese señor y en las cosas que dejó atrás.

Pronto las cosas se tuercen en un episodio de violencia y con todo el pueblo cercado por unos malotes que disparan a todo lo que se mueve.

El interés romántico será Calvin Harris (treinta y tantos), un manitas que se ruboriza y tartamudea. No ha hecho saber a Cate el interés que siente por ella. Así que ésta está in albis... Para gran regocijo del resto de habitantes del pueblo, que lo saben de sobra. 

Hará falta una situación límite para que se descubran las inesperadas cualidades de Cal, su firmeza, su solidez, lo buena persona que es, que sabe hablar, y pensar, educado y muy muy listo y hábil a la hora de luchar con los malos

Aparte de esta pareja, hay otra secundaria un poco mayor (él, de cincuenta), también muy tierna.

Los delincuentes están muy presentes en la página. Ahora, no sabes si reír o llorar con ellos. Por un lado, son sociópatas indiferentes a la vida humana. Pero por otro, a veces son como «dos tontos muy tontos», no veo claro su plan, no sé cómo pretenden que las cosas se resuelvan.

Un libro estupendo en el que estás todo el rato pendiente de ver cómo logrará el pueblo librarse de los malos. Un sólido tres estrellas, buen suspense romántico. Si le añado otra estrella adicional es por mi gusto particular: hay montañas, escalada, y un grupo que se reúne y organiza para sobrevivir antes una situación de crisis, necesitando agua, calor, comida, protección frente a las balas, etc.

Eso sí, la parte del romance es pequeñita y muy acelerada. Una vez que Cate se da cuenta de que Cal está por ella, se sorprende pero a los dos días ya casi están fijando la fecha de la boda.

Siempre digo que Linda Howard da una de cal y otra de arena. Merece la pena dar una oportunidad a sus historias, porque cuando resulta de tu agrado, no puedes dejar de leerla.

La leí en inglés, así que no sé cómo estará la traducción.

 

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 

1.ª edición, 7/2006

Ballantine

Print (tapa dura y rústica) / eBook / Audio

Páginas: 428

ISBN13: 9780345486509

En España:

ISBN 13: 978-84-96711-50-1

Traductora: Mireia Terés Loriente

11/2008, Titania

Descripción: 352 págs., rústica

Colección: Titania contemporánea

 

Críticas en El rincón de la novela romántica

 

 Cover of Night

 

 

 

  Portada que le pusieron a la edición original, en tapa dura (2006), los de Ballantine. Sin ilusionarme mucho, creo que la española es más acertada, ya que ésta hace parecer una cosa muy sexi y subida de tono, como si la relación apasionada de los protagonistas fuese lo primero del libro... Y luego resulta que no, que queda en segundo plano.

viernes, 13 de junio de 2025

Crítica: “Mentiras piadosas”, de Linda Howard

 

 

Suspense ochentero que mantiene muy bien el tipo

 


Mentiras piadosas

White lies

 

Por Linda Howard Fecha: mayo de 1988

 

Suspense romántico con el tópico amnésico de esas que te tiene todo el rato preguntándote ¿será él, no será…? ¿La amnesia es cierta? ¿Y qué pasará después cuando…?

Es una de esas novelas que tengo en mi descomunal TBR pile, porque la compré baratita y luego, como me suele pasar, tuve que buscar un momento adecuado para leerla, que me apeteciera, vaya. 

Como Linda Howard es un hit or miss, no sabes qué te vas a encontrar. Esta me parece a mí uno de sus aciertos, porque sabe mantener el suspense de una manera sobresaliente, y enlazarlo muy bien con lo que es el deseo y el enamoramiento.

Parece mentira, pero es otra de esas novelas que escribió al principio de su carrera, romances genéricos tipo harlequín, aunque ella, como otras autoras estadounidenses, publicaba en Silhouette.

Esta es del año 1988, un Silhouette Special Edition, el 452, y la cuarta de la serie Rescues (Kell Sabin).

Varias de las grandes empezaron así, con relatos cortitos. Siempre he pensado que es una escuela estupenda para aprender a narrar una historia con lo básico, la trama bien hilada, reducida a lo esencial, y la descripción de los personajes con un par de cosas.

Aquí me parece que acierta totalmente, y me parece increíble cómo puede meter tanta tensión y misterio en un formato tan sencillo. Vamos, con deciros que la he leído un par de veces en menos de un año…

Janet Jean Granger (30) ha tenido un mal día. A pesar de todo lo que se ha esforzado ella en el trabajo, suprimiendo aquellos aspectos de su carácter que podrían no encajar, dedicándole horas y poniendo toda su inteligencia y buen hacer… la echan. Porque tiene que hacer hueco al hijo del jefe.

Así que no está de muy buen humor cuando llega a su casa. Y encima aparece el FBI a su puerta para decirle que necesitan su ayuda. Ha habido un atentado en el extranjero en que han muerto varias personas y el único sobreviviente se cree que es su exmarido Steve, ¿podrían decirle si tiene parientes o alguien para identificarle? Las huellas no es posible porque tiene quemadas las manos. ¿Y el dentista? No, Steve era ofensivamente sano.

Así que al final tiene que acompañarlos ella para identificar al herido. El problema es que está vendado como una momia, y solo puede fijarse en el pelo, la estatura, la complexión general… podría ser. De alguna forma, queda convencida de que, en efecto, ese es Steve.

Y empieza a hablarle. La consciencia de ese hombre reacciona ante ella, sus palabras, emerge del dolor y la desorientación, con voluntad de vivir, agarrado a ella y lo que le va diciendo.

Como ahora no tiene trabajo, Jay se compromete a estar con Steve hasta que recupere la consciencia, y le puedan operar de la vista. Entonces es cuando viene la segunda sorpresa, y es que el muchacho ha perdido la memoria, sí amnésico casi total.

Es un tópico que me fascina. Toda la primera parte del libro es la duda constante. Lo identifica como su marido, pero ¿lo es realmente? Hay cosas de este hombre que la desconciertan. Empieza a preguntarse exactamente qué era a lo que se dedicaba su marido cuando se iba, sus ausencias, ¿había en él algo más que ella no supo ver? ¿Algo peligroso detrás de esa distancia que él mantuvo siempre con ella? ¿O es que no es él?

Aquí la intriga viene de esas preguntas que se hace ella y el lector también. A qué se dedicaba realmente su marido. O, si no era su marido, ¿por qué la llamaron a ella? Y, ¿de donde viene ese fuego, esa pasión, que sienten el uno por el otro? ¿Qué pasará cuando recupere la memoria?

Luego este hombretón, contra todo pronóstico, se va recuperando, se enamora apasionadamente de ella, de quien depende en tantos sentidos. Y da lugar a escenas muy explícitas entre ellos.

No puedo decir mucho más, porque, bueno, al fin y al cabo, el gusto en este tipo de planteamientos de intriga es ir preguntándose y respondiéndose cosas, al mismo tiempo que la protagonista. Y todo, mientras se enamoran el uno del otro y se desean lo que no está escrito. A pesar de que por ahí revolotea la amenaza de un malo malote.

Luego habrá una parte muy chula, tirando al final, ya fuera del hospital naval de Bethesda, que se ambienta en las montañas de Colorado, y claro, ahí me dieron más gusto, todavía.

Me parece que aguanta bien el tipo, para ser una novelita de los años ochenta. Y cuenta las cosas con mucha solidez, siendo un formato más bien tirando a breve. Yo la recomendaría si la encuentras rebajada y te gusta este tipo de historias. Ya digo que yo la he leído y releído con gusto.

La leí en inglés, así que no sé qué tal estará la traducción.

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 

1.ª edición, 5/1988

Silhouette

Mass market paperback / eBook / Audio

Parte de una serie: Rescues #4 / SSE-452

Páginas: 256

ISBN13: 9780373094523

 

 

En España:

ISBN 13: 978-84-671-2081-3

Traductor: Fernando Hernández Holgado

11/2004, Harlequin Ibérica

Descripción: 320 págs., rústica

Colección: Harlequín grandes autoras, 42

 

Rosamina escribe la crítica en El rincón de la novela romántica, y le pone 4/5. 

 

 White Lies

Para que veáis que no os engaño, os pongo aquí, a la derecha, la portada de la primera edición, ne mayo de 1988. Es formato mass market paperback de Silhouette.