Mostrando entradas con la etiqueta Mary Stewart. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mary Stewart. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de abril de 2022

Crítica: “Nueve carruajes esperan”, de Mary Stewart

 

La novela más apreciada del romance gótico del siglo XX


 

DATOS GENERALES

Título original: Nine coaches waiting

Subgénero: gótica

Fecha de publicación original en inglés: 1958

 

En España

ISBN 13: 978-84-7386-192-2

Traductor: Maricel Ford

Edición: 7/1979, Ultramar Editores, S.A.

Páginas: 320

Encuadernación: rústica

Colección: Best seller, 193

SINOPSIS (según la contraportada)

Cuando Linda Martin va a Francia para enseñar inglés a un huérfano millonario, sobrino de Madame de Valmy, no sospecha que también encontrará a su amor: Raoul.

Extraños accidentes comienzan de pronto a sucederse en el misterioso castillo del siglo XVIII que administra el anciano y paralítico León de Valmy. Por casualidad, Linda se entera de que existe un complot para asesinar al pequeño Philippe. El horror aumenta cuando el propio Raoul aparece involucrado en la conspiración.

Una entretenida novela gótica, plena de acción e intriga. Mary Stewart, autora de NO TOQUEN EL GATO es sin discusión una de las escritoras románticas más leídas en Inglaterra y los Estados Unidos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, la primera versión, la de 2017, en el puesto 361. Y allí sigue. La incluyeron en la lista Top 100 de NPR del año 2015 de las cien mejores novelas/series de romántica. También en dos listas top 1000, la de Book Binge, la n.º 47, y RomanceNovels.Me, la n.º 295. Buenas críticas que puedes ver son la de All About Romance (DIK A) y para Rosario (Rosario’s Reading Journal) tiene igualmente 5 estrellas. Es la favorita de más de un lector, entre ellos, críticas de AAR, como Jean y Rike.

CRÍTICA

Como conté al comentar La llama y la flor, claro que había novelas románticas antes de 1972. Estaban las regencias de Georgette Heyer, y las góticas de Mary Stewart. Estas dos novelistas británicas influyeron en muchas autoras posteriores. Sandra Brown llegó a escribir un prólogo para una edición de Nueve carruajes para Chicago Review Press en 2006.

A diferencia de los bodice rippers, que nos cabrean, las novelas de Heyer o Stewart aún se pueden leer con gusto. Sí, son antiguas, pero no encontrarás violaciones

Esta novela ejemplifica perfectamente lo que era una novela gótica de mediados del siglo XX. Tenemos a una muchacha pizpireta y sensata, la típica inglesa con mucha flema que no pestañea cuando el peligro llama a su puerta. Lo cual no le impide seguir apareciendo como «delicada y femenina».

La historia tiene ecos de Jane Eyre (incluso bromean más de una vez con ello) y del cuento de Cenicienta.

Linda Martin es medio inglesa y medio francesa. Acepta ser institutriz de Philippe, conde de Valmy, niño huérfano tutelado por sus tíos. De Londres viaja a París, y de allí a Ginebra, para llegar a los Alpes franceses. Poco a poco vas viendo cómo ella se aleja de la civilización para internarse en una naturaleza impresionante.

Linda conecta bien con el niño, pequeño y frágil. Mira que no me gustan las novelas con niño, pero aquí lo vi tan vulnerable, que despertaba ternura. Aquí la criatura no sobra, el misterio, al fin y al cabo, viene de que el niño sufre accidentes que resultan intentos de asesinato. Linda lo protege como puede.

Raoul de Valmy, el chico de la película, es primo de Philippe. Un playboy rico de la época, que conduce un coche veloz con soltura. Tan atractivo que no es de extrañar que Linda, una sencilla huérfana londinense, se derrita a la primera atención que Raoul le presta.

Eso sí, él no juega con ella. Le gusta arriesgarse, y a la primera de cambio se lanza, enamorado, a besar a Linda como si no hubiera un mañana. Sin pedir permiso.

Sí, sorprendente, para lo blancas que suelen ser estas novelas, ¡aquí hay roce, besos

Y ya, ¿eh? No más. Aquí te encuentras frases así:

Se dio la vuelta y me atrajo hacia él, sin suavidad. Lo que dijimos entonces es sólo para nuestros recuerdos. Hablamos durante mucho tiempo.

Tu cabeza puede meter en esas escuetas frases todo lo que se te ocurra. Con todo, es la novela suya que más romance mete, al menos, de las que yo he leído. Raoul me recordó, en algún momento, a los héroes de Sandra Brown. Un tipo con su encanto, pero no muy expresivo, a veces algo papel de lija. Se da la situación de que tú, acendrada lectora, sabes de sobra lo que hay debajo de su actitud, que está colado por Linda.

Creo que es la novela más apreciada de Mary Stewart porque equilibra muy bien el romance con el misterio. Predomina el suspense, te preguntas quién amenaza al niño Philippe, si Raoul supone un peligro para la criatura,… algo que a Linda la desespera, porque está tan enamorada… Lo que no le impide hacer lo que entiende necesario para proteger al niño.

Escribe en el estilo superventas de la época. Se esforzaban en escribir una novela de cierto nivel. Como Somerset Maugham, o Robert Graves o cualquier otro novelista comercial de la época. Quieren entretener al público pero manteniendo cierta calidad.

Stewart narra en un ritmo pausado que te permite crear atmósfera... Todo tenía su misterio, desde el paisaje, el entorno, hasta los personajes, que no puedes estar seguro, como lector, que sean lo que parecen. Unos ejemplos:

Llegamos a París al atardecer. Había sido un día gris y suave de marzo, con olor a primavera en el aire. El pavimento húmedo brillaba bajo mis pies; sobre la pista, el cielo parecía estar muy alto, lavado y desteñido por la lluvia del mediodía que lo había dejado celeste…

… Pero la diferencia se apreciaba en seguida: Léon de Valmy se mantenía como un fuego secreto, mientras que Raoul era un fuego abierto lleno de potencia. En ese momento estaba ardiendo con algo más que personalidad, estaba tan asustado como yo, y eso le ponía furioso.

Al principio de cada capítulo mete una cita, bien traída, de literatura clásica en inglés. Es lógico que aparezca aquí, dada la formación libresca de Linda. Veo en la Wikipedia (en inglés) que el título viene de una obra atribuida a Thomas Middleton, The revenger’s tragedy

También mencionan que esto se refleja en la estructura de la novela. Se divide en nueve partes, y en cada hay un «carruaje», un vehículo que usa Linda:

El primer y segundo carruaje son los dos taxis toma en París (capítulo I), el tercero es el «gran Daimler negro» propiedad de los Valmy de Ginebra, el aeropuerto más cercano, al Château Valmy en la Alta Saboya en los Alpes franceses, conducido por Bernard, el hombre de Léon de Valmy (Capítulo II), etc. El autor solo cuenta a un vehículo como carruaje si nos permite acceder a los pensamientos de Linda mientras ella va en él, sin importar que sea un viaje breve, como en el del «Renault maltrecho» en el capítulo XVI que empieza el Séptimo carruaje.

Está relatado en una primera persona que no molesta. Es un tipo de primera persona vista en mucha novela anglosajona de la época, o anterior incluso. Desde Poe hasta Somerset Maugham, ya que lo cité antes, muchas novelas recurrían a esta voz narrativa.

Pero es que se trata de una primera persona que simplemente cuenta cosas, narra acontecimientos, quizá alguna impresión personal, un pensamiento aislado. Algo alejado de tanta NA o romántica actual, que todo son rumiaciones de personajes neuróticos que solo saben mirarse el ombligo.

Algo que jamás haría una Linda, que se sorprendería bastante del millennial ennui.

Si la ves en tu biblioteca, dale una oportunidad, pero teniendo paciencia. Es una novela slow reading.

Valoración personal: notable, 4

Mass market paperback 
(Fawcett, 1987)

Se la recomendaría a: novelas clásicas con toque romántico.

Otras críticas de la novela:

En español he encontrado poquito.

En Librópatas la incluyen en su lista de 100 mejores novelas policíacas de todos los tiempos. 

Claudia Cortez: la escribiente. 

En inglés, tengo que empezar por la Wikipedia… en inglés, donde tiene artículo propio, dado que es novela clásica. 

All About Romance, DIK A

Strange and Random Happenstance, 4 estrellas

Books A True Story, 2 estrellas

Comentario al libro en un blog dedicado a Mary Stewart ‘Queen of plots’

lunes, 22 de marzo de 2021

Crítica: "Las hilanderas de la luna", de Mary Stewart

 

Suspense romántico con poco misterio y menos romance

 


LAS HILANDERAS DE LA LUNA

 

Por MARY STEWART Fecha: 1962

 

Stewart es reconocida como la madre del suspense romántico, aunque no será por esta novela.

Nicola Ferris trabaja en la embajada inglesa de Atenas. Decide pasar sus vacaciones en la isla de Creta, junto a su prima Frances.

Antes de reunirse con ella, no obstante, emprende lo que cree que será un plácido camino por las montañas Blancas. Se topará con un joven inglés malherido, un niño desaparecido y todo un misterio para resolver. ¿Quién ha herido a Mark y secuestrado al niño Colin?

En primera persona, Nicola nos va contando y describiendo con detalle todo lo que encuentra: el paisaje, las plantas, los arbolitos, los animales… En medio de todo ese detalle de folleto turístico, se sucederán situaciones de peligro.

Nada que una sensata muchacha inglesa no pueda resolver y superar.

Otras novelas de Stewart las he disfrutado. Las descripciones detalladas de los entornos exóticos me suelen gustar, cuando están tan bien escritas. Asumo que el romance será escaso y nada explícito.

Estas Hilanderas…, sin embargo, se me hicieron bola. Lo más animado era seguir el vuelo de las aves sobre el carrascal cretense, así que ya podéis imaginaros.

Ninguno de los protagonistas me parecieron particularmente despiertos, no hay investigación hábil que vaya descubriendo cosas, ni sorpresas inesperadas, hasta los malotes son anodinos y de cartón-piedra… Como suspense, esta historia naufraga en un mar de irrelevancias.

Pero es que si vamos a la parte de romance, me quedo aún más perpleja.

Nicola y Mark se relacionan poco. Él solo aparece al principio y al final. El resto del tiempo Nicola va de acá para allá, intentando desentrañar, sin mucho espíritu, dónde está el niño desaparecido y por qué intentaron matar a Mark.

En algún momento aparece como una muchacha más intrépida, pero la energía no le dura mucho.

Así que el romance, de existir, lo pone la lectora en su cabeza, suponiendo que se han gustado, enamorado y decidido seguir juntos.

Mi experiencia: decepcionante, 2 estrellas, y eso porque me gustan los paseos por las montañas.


 

The moon-spinners, 303 páginas

Edición: 1/1962, Fawcettt

ISBN13: 9780449027950

 

Las hilanderas de la Luna, 399 páginas

Edición: 11/1963, Bruguera (Ediciones B)

ISBN 13: 978-84-02-00102-3

Traducción: Jaime Piñeiro

Cubierta: Lozano Olivares


 

 

miércoles, 16 de agosto de 2017

TBR Challenge: ‘THUNDER ON THE RIGHT’, by Mary Stewart


The topic of this month is Kicking It Old School (publication date 10 years or older)

Published: 1957
Genre: romantic suspense
My Rating: 4 stars


In August the topic is a novel that was published more than ten years ago. So I went to my kindle and looked for the oldest thing there that can still be considered a romance novel.

And there I found it, a Mary Stewart’s gothic. I don’t know why I bought it. I guess I it was cheap and I enjoyed other things written by her.

As usual, the heroine is a young English woman abroad. In this case is Jennifer Silver, daughter of the Bullen Professor of Music at Oxford. A couple of years ago she had a beau, Stephen Masefield. He had fought in Korea –I guess it was in the Korean War that lasted from 1950 to 1953, but later on he talks about having been in the WW2, so I’m not sure-. Anyway, he came from war with a little limp and wanted to keep on studying music, went to Oxford, met Jenny and were very good friends. He had to go to Vienna, and did it alone, as Jenny’s mother doesn’t want him as a son-in-law.

The beginning of the book is two years later, with Jenny, now 22 years old, in the astounding landscape of Gavarnie, in the French Pyrenees. She’s gone there in order to meet her cousin, Gillian. This girl is half French and she’s the widow of a Frenchman. Jenny has received quite perturbing letters from her, talking about illness, and a convent in the mountains and that perhaps she will profess as a nun, something that absolutely has no sense for Jennifer.

So there she goes, to talk to her cousin. In the hotel she meets Stephen again and discovers they still feel very comfortable with one another. But Jennifer has to go to the nunnery, looking for her cousin. There she goes and in an impressive description of a totally gothic atmosphere, she meets what she supposes is a nun, Doña Francisca. In very few and harsh words, she’s told that her cousin is dead. It's quite a shock for Jennifer, who just does not understand it.

Jennifer asks questions, and wanders through the dark aisles and frightening rooms of this convent isolated in a stormy valley in the mountains. And she starts doubting everything, she cannot accept that her cousin is dead, she dislikes that woman –who is not as a matter of fact a nun but the bursar and some things she’s told make her think that the dead woman cannot be her cousin.

I enjoyed this book a lot. It’s a gothic novel that instead of a mansion in, say, Cornwall, you’ve got a convent in the Pyrenees, with a sinister woman all dressed in black that, by the way, is Spanish and reminded me of certain old women that I know of, with very bad character and that think that religion justifies anything when, as a matter of fact, they are only satisfying their own ambitions and vices.

These old writers knew how to engage you in a story. It’s like being told a tale before the fire, slowly and creating the entire needed atmosphere. You feel intrigued and a little bit frightened. Many books published nowadays sound like a movie script.

And she adds a very subtle –o so British! - sense of humour, that you can smile, even in the midst of the dreadful things that happen in the book.

The quality of the writing in authors like Mary Stewart and Georgette Heyer, even if the plots lack something, is the reason why they keep on being published and enjoyed. I wonder how many contemporary romance writers will still be read in fifty years time by fans of the genre.

Yes, her forte is the style. She knows how to create an atmosphere that catches you. She uses the necessary descriptions, but she also knows how to use very skilful dialogues now and then. Her heroines are lively, resolute, and brave but never lose the good sense and the composure of a lady. The hero, in this case, is rather beta. He warns Jennifer not to turn him into a hero. But of course, in the end he also has his heroic moment.

It was a nice change to read some Spanish expressions without misspellings. That’s something that usually happens when reading in English. Hundreds of million people speaking Spanish in the world and they cannot find one who writes it correctly. For instance, I’m reading Beauty like the night, by Joanna Bourne and even she has misspellings in the few sentences in Spanish included in her book. But not with Mary Stewart, she had her Spanish well written. I only found one word wrong –I don’t know why the Spanish name ‘Jesús’ is written as Gésus, a strange word that mixes Italian and Spanish and it does not belong to any of these languages.

It's an entertaining three-star novel, but I give it one more star for the setting. The Cirque de Gavarnie is a splendid cirque in the central Pyrenees, and is part of the World Heritage landscape called Pyrénées - Mont Perdu, which spans the contemporary national borders of France and Spain. The author knows how to take you there with her seductive words. Mountains, valleys, rivers, peaceful mountainous meadows, winds and storms are brought into life in your sitting-room, which is a wonderful thing for a mountain lover like me.

Cirque de Gavarnie, by Guimir (2010), via wikicommons

jueves, 18 de septiembre de 2014

Obituario: Mary Stewart



Mary Stewart falleció el 9 de mayo pasado. En España es una escritora ignorada o, más bien, olvidada, puesto que muchas de sus obras sí que se tradujeron hace años.
Contraportada (detalle) de la edición Ultramar, 1978, de Nueves carruajes esperan
Sin embargo, es muy reconocida en el mundo anglosajón, donde la consideran la autora que lanzó el suspense romántico como un género nuevo. No es de extrañar que Sandra Brown escribiera el prólogo para la edición de 2006 de Nine Coaches Waiting (1958), en el que dijo que “El libro no sólo encantó a los lectores, sino que también definió el género del suspense romántico al combinar, hábilmente y sin que se note, los elementos góticos y de misterio con una historia de amor clásica”.

Las hilanderas de la Luna
Portada de la edición Bruguera 1973


Aparte de los obituarios en diversos periódicos, como The Guardian, The Telegraph, The New York Times o The Scotsman, Mary Stewart ha sido recordada en la blogosfera romántica en páginas web como All About Romance, las Word Wenches (Jo Beverley et alii), o el blog Mysterious Musings de Julia Buckley.



Protagonizan sus novelas educadas jóvenes británicas que se enfrentan con flema e intrepidez a los obstáculos que se cruzan en su camino. Son muchachas que combinan aplomo, elegancia y valentía con mucho sentido común y un férreo sentido moral… Y son recompensadas con el amor de caballeros misteriosos, apuestos y ricos. Todo, en un ambiente elegante, algo sofisticado, que recuerda a la estética de las películas Hitchcock de la época.

Aunque su suspense romántico recuerda a la producción gótica de una Victoria Holt, el entorno es contemporáneo. O lo era cuando se escribieron. Como azafatas de la serie Pan-Am, sus protagonistas salen a la calle con sus bolsitos colgando del codo y guantes, vestidas en plan New Look de Dior, y conduciendo rápidos coches a juego.

Extraordinaria narradora, integraba hábilmente el romance en una trama de suspense. Para los ojos actuales, la parte de romance se limita a unas pocas escenas, predominando la atmósfera gótica sobre la interacción entre los dos protagonistas que, por supuesto, no tienen sexo antes del matrimonio. Lo mejor es el estilo y la ambientación. Elegante en su escritura, las descripciones sumergen al lector en esos mundos que tan exóticos y extraños resultaban a las heroínas. Situó sus historias en la Alta Saboya (Nueve carruajes esperan, 1958), Creta (Las hilanderas de la Luna, 1962), Viena (Comenzó en Viena, 1965) hasta en las islas Canarias (The Wind Off the Small Isles, 1968) o el Líbano (Los sabuesos de la muerte, 1967). Estos lugares no se usaban como mero decorado, sino que el lector se sumerge totalmente en estos entornos, sintiendo que está allí mismo, compartiendo aventuras y desventuras con la heroína de turno.

Tras varias novelas de suspense romántico, cambió un poco de dirección emprendiendo la aventura de un ciclo sobre el mago Merlín. Estas obras le dieron enorme fama. En esta trilogía que recreaba el siglo V britano-romano se narra la historia arturiana, pero desde la perspectiva de Merlín. Está formada por La cueva de cristal (1970), Las colinas huecas (1973) y El último encantamiento (1979). Volvió otras dos veces a tratar la leyenda, con The Wicked Day, que  recreaba la historia de Arturo y Mordred, y En busca del Grial (1995).

Hoy, sus libros traducidos están descatalogados. Pero se pueden conseguir algunos, a un precio razonable, en librerías de segunda mano. En inglés, muchos se pueden encontrar tanto en papel como en electrónico. Aunque alguno, como el relato corto ambientado en las Islas Canarias es difícil de encontrar y bastante caro. Sólo apto para coleccionistas fervorosos.

Mary Florence Elinor Rainbow nació el 17 de septiembre de 1916 en el condado de Durham (Sunderland, Escocia). Era hija de un vicario. Estudió en la universidad de Durham. Trabajó en la enseñanza y tenía lo que se suele llamar “una sólida formación clásica”, destacando su interés por la Britania romana. En 1945, en el castillo de Durham, conoció al que pronto sería su marido: el geólogo Frederick Stewart. Llegó a ser uno de los científicos más destacados del Reino Unido, hasta el punto de que lo nombraron caballero en 1974. Él murió en 2001. No tuvieron hijos.

Si tenéis la oportunidad de leer alguno de sus libros, no la desaprovechéis. Están traducidos los siguientes libros de suspense romántico: Nueve carruajes esperan (1958), Mi hermano Michael (1959), La hiedra (1961), Las hilanderas de la Luna (1962), Magia negra (1964), Comenzó en Viena (1965), Los sabuesos de la muerte (1967),  No toquen al gato (1976) y La mansión embrujada (1988).

Y cuatro de los cinco libros arturianos: La cueva de cristal (1970), Las colinas huecas (1973), El último encantamiento (1979) y En busca del Grial (1995).

Tiene página en la wikipedia en español. Aquí se encuentra el enlace.  Y también puedes leer su ficha en FictionDB, con el listado de todas sus publicaciones.