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lunes, 12 de octubre de 2026

Crítica: “En el lecho del deseo”, de Laura Lee Guhrke

 

 

Incómoda

 


 

DATOS GENERALES

 

Título original: The marriage bed

Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: 2005

Editorial: Avon

Páginas: 384

Parte de una serie: Guilty #3

En España

Título: En el lecho del deseo

ISBN 13: 978-84-08-07200-3

Traductora: Anna Turró i Casanovas (según ISBN, en Goodreads dicen Ana González)

1.ª ed.: 2007, Editorial Planeta, S. A.

Páginas: 336

Encuadernación: rúst.

Colección: La romántica Booket

Parte de una serie: Seducción n.º 3

 

SINOPSIS (tomada de El rincón de la novela romántica)

La noche en que lady Viola conoció al apuesto vizconde John Hammond, se enamoró perdidamente de él. Embebida por los efluvios de un apasionado cortejo, Viola no conoció la verdad hasta que pronunciaron el «sí, quiero»: su querido John nunca la había amado, se había casado con ella por su fortuna... y peor aún, él no veía nada malo en ello. Con el corazón destrozado, juró no volver a permitir que aquel sinvergüenza decepcionante compartiera su lecho.

Ahora, tras años de matrimonio fingido, John necesita un heredero, por lo que se enfrentará a un desafío delicioso, intrigante: seducir a su propia mujer. Debe persuadir a Viola de que vuelva al lecho del deseo, pero esta vez, será él quien pierda el corazón.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Más bien no. La tengo bastante abajo en mi base de datos, en torno al puesto seis mil y pico. Book Binge la incluyó la 95, nada menos, de su Top 1000. A Book Lover le hizo crítica de A-. Y tiene un tópico que suele gustar, second chance.

 

CRÍTICA

El título original le va más: el tálamo nupcial o la cama matrimonial o el lecho conyugal, como prefieras. 

Porque ese es el campo de batalla de John Hammond (35) y su mujer Viola (26), por lo que se separaron hace años. Ahora, John necesita un heredero y busca reconciliarse con una mujer que le odia.

Como veis, el tópico de esta novela es «matrimonio en crisis», la variedad que menos disfruto del second chance. No es una historia muy cómoda de leer. El final feliz exige que te creas que él de verdad ha cambiado.

La novela en sí es buena porque te atrapa en su amargura y soledad. Entiendes a ambos personajes, al menos te explicas cómo son y por qué. Os lo cuento aquí resumido, lo que pasó antes, porque el libro empieza cuando John decide reconciliarse con Viola.

 

Perspectiva de Viola

Una chica de diecisiete años, hermana de un duque, apasionada, se enamora hasta las cachas de un tipo encantador y guapetón, que profesa amarla y adorarla,… solo para enterarse, ya casados, de que ha tenido una amante en el tiempo del cortejo, a la que ha dado el finiquito… con el dinero de ella. Efectivamente, él se casó por la pasta. 

Así que, pese a que ella descubre con alegría los goces del tálamo nupcial, echa a su marido de la cama. Después de un mes sin sexo, él se larga dando por terminada su relación, pero sin divorcio, que esas cosas no se estilaban en la época.

A lo largo de los años, John le pone los cuernos con diversas amantes, con las que encima Viola tiene que relacionarse socialmente. Poco a poco, consigue recuperar su corazón roto, le da sentido a su vida con obras de caridad y una digna vida social. Sin amantes, por supuesto. Sus sueños de un matrimonio feliz e hijos se rompieron junto a su corazón.

Así pasan nueve años... ¿Y ahora él le viene con que necesita un heredero? Por las buenas o por las malas,... No, no la forzará. Pero sí que manipula, amenaza, ignora sus deseos y sentimientos, seduce con un tono que nunca sabe si es de verdad o no.

Perspectiva de John

Tuvo una infancia dura, y una juventud canalla. Gastó sin preguntarse de dónde venía el dinero. Cuando muere su padre, descubre a los veintiséis la realidad: una herencia cargada de deudas y con responsabilidades. Solución: una joven heredera que le financie la reconstrucción de su patrimonio. Que ella sea bonita y apasionada, totalmente enamorada de él, es un bonus inesperado que aprovecha. Hasta ha dejado de tener amantes porque ella lo satisface. No entiende por qué se siente traicionada. 

Así que, después de esperar un mes, como no tiene sexo dentro del matrimonio, se va a buscarlo fuera, porque un hombre tiene sus necesidades, ¿no?

Cuando no le queda otra que volver con esa mujer a la que no quiere (no es que la odie, es que no parece capaz de amar a nadie), usará todo su ingenio, fuerza y coacción, y también encanto y seducción para que ella lo acepte.

Viola le pregunta con franqueza que, si vuelve con él, para ser su leal esposa y madre de sus hijos, ¿será un marido fiel?

Entre mentir y ser sincero, John se decanta por esto último, … con la misma delicadeza que la proposición de Darcy:

 Pues no sé, la verdad —contesta John—. Siempre que la fidelidad merezca la pena… Pero si vuelves a cerrarme la puerta de tu dormitorio, no, no voy a tolerar chantaje sexual e iré a satisfacer mis necesidades a otro sitio. ¿Amor? ¿De qué me hablas?

 

Es fácil para Viola juzgarle mal, porque ella nunca ha sentido la desesperación de la pobreza y la responsabilidad. También para John es cómodo no entenderla, porque no comprende ni siente el amor, ni la importancia de que él la mintiera y le faltase al respeto.

Al final, como esto es romántica, el final feliz lo tiene a él enamoradísimo de su mujer. 

Pero te quedarás con la duda. Si, en algún momento de sus vidas, el deseo de ella fluctúa, o tiene un embarazo difícil, o una enfermedad, o la menopausia, y pase por una época menos sexual, ¿qué hará él? ¿Buscará el abrazo de otra?

Ese es el truco del second chance. Lo que los separó tiene que haber sido algo serio, sí, pero tienen que superarlo de forma creíble para que el final feliz sea satisfactorio.

El elemento de haberse mantenido separados tantos años está más o menos logrado. La cabezonería, el orgullo, la frialdad e incomprensión… explican los escasos, tibios y poco entusiastas intentos previos de reconciliarse.

Las opiniones están muy divididas entre los lectores: o una estrella porque no soportan el egocentrismo de John, o cuatro porque creen que la reconciliación es definitiva, que John ha aprendido de sus errores.

Me pregunto si el hecho de estar en una relación larga y estable influye o no en estas valoraciones. ¿Qué te hace más comprensiva ante las debilidades humanas y la realidad del sexo en las relaciones largas? ¿El estar en una o el no haberla tenido nunca?

Mientras lees algo así te planteas cosas: el significado del compromiso, la fidelidad, lo que nunca tolerarías, lo que dejas pasar por tener la fiesta en paz, las faltas de respeto, el dinero, la dinámica del poder en la relación heterosexual, las leyes misóginas del pasado, la impotencia de estar a merced de otro... La incapacidad masculina de reconocer que han estado equivocados, la tentación femenina de usar lo que parece su única arma, de Lisístrata para acá: decidir cuándo tener relaciones sexuales.

A veces está bien que la romántica te haga pensar. Otras, pues no, porque aquí no hemos venido a sufrir.

Es una novela muy lograda, aunque no sé si yo la recomendaría.

La he leído en inglés original, así que no sé cómo estará la traducción.

 

Valoración personal: buena, 3 estrellas

 


Se la recomendaría a: quienes gusten de romance histórico de relaciones tormentosas.

Otras críticas de la novela:

Empiezo con lo que he encontrado en español.

Otro romance más, 4,5 estrellas. 

El rincón romántico tiene dos críticas, una de 4 y otra de 5 estrellas. 

Sin libros no soy nada, una estrella.

Paso al inglés.

B+ en All About Romance.

Gossamer’s Obsessions, otra B+. 

A Maldivian’s passion for romance, 4 estrellas, great read!

viernes, 26 de junio de 2026

Crítica: “Todos sus besos”, de Laura Lee Guhrke

  

Un calavera al que sólo le cambia… ser padre


 

Todos sus besos

His every kiss

 

Por Laura Lee Guhrke ‧ Fecha: octubre de 2004

 

Dylan Moore (27) es guapo y rico, de buena familia etc... y un músico de éxito, aunque hace años que no compone. 

Tiene un problema de salud (un irritante tinnitus o acúfeno) y, en su desesperación, piensa hasta suicidarse.

En Grace Cheval (née Grace Anne Lawrence, 25) cree encontrar su musa, y como la quiere a su lado —por eso y porque desea acostarse con ella—, la contrata de institutriz de su hija.

Porque sí, es «novela con niño», para quien guste de esas monerías.

Grace ya tuvo un marido artista y no quiere ser la musa de nadie, gracias. Sólo aspira a una vida tranquila, alejada de todo, en un cottage cuqui. Toca el violín, pero como de eso no se vive, acepta lo de ser institutriz de una niña muy resabiada. Si no, sus opciones laborales son más bien limitadas.

Vivir en el mismo casoplón londinense hace que se conozcan mejor, sin cambiar un ápice de actitud. 

Dylan es un juerguista, un vivalavirgen que intenta compensar sus problemas con todo tipo de excesos. No se le pasa por el magín dejar de ser un libertino, por mucho que la virtuosa Grace le muestre que se puede vivir de otra manera. 

Y Grace no está dispuesta a ceder al deseo. Ella, una chica responsable, ordenada, que ayudó a criar a sus hermanos menores en un rincón de Cornualles, enloqueció por amor y se fugó y no quiere que el amor y el deseo le hagan descarrilar de nuevo. No hay futuro en una relación con Dylan. Sólo le puede ofrecer su amistad, algo que Dylan no quiere.

Ser amiga de Dylan Moore era como hacerse amiga de un tigre. Puede que te haga compañía durante un rato, pero al final, acabará zampándote de cena.

La novela se deja leer bien, a ver cuándo estos dos acaban cayendo el uno por el otro,... El cambio de Dylan viene curiosamente no tanto por Grace sino por la paternidad.

Este romance histórico es tu típico tres estrellas: distrae sin tener nada especial. Si la coges, no te arrepientes, pero si pasas, no te pierdes nada.

La leí en inglés original, así que no sé qué tal estará la traducción.

Con una experiencia tan mñé no sabía yo si seguir o no leyendo la serie. Pero me he dado cuenta de que sólo me falta una por leer (tengo leídas la 1.ª y la 4.ª, además de esta), y como soy tan obsesiva con estas cosas, creo que acabará cayendo The marriage bed (la 3.ª).

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

1.ª edición, 10/2004

Avon

Print / eBook / Audio

Parte de una serie: Guilty #2

Páginas: 384

ISBN13: 9780060541750 (mass market paperback)

 

En España:

ISBN 13: 978-84-08-07099-3

Traductora: Anna Turró i Casanovas

2/2007, Editorial Planeta, S. A.

Descripción: rúst., 416 págs.

Colección: La romántica Booket


 

Esta novela estuvo en su momento incluida en mi lista de Las mil mejores, en el año 2017, en el puesto 584. Ahora ya no supera el listón, aunque me sigue pareciendo buena. 

Normalmente en novelas tan apreciadas me esfuerzo en hacer crítica larga, pero es que de esta tampoco tuve mucho que comentar. 

Para una reseña que le saca más punta a la historia, podéis leer la de All About Romance donde la calificaron con una B+. 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

Crítica: “Breathless” de Laura Lee Guhrke

 

Distinta, especial, una histórica, pero de otra manera

 


 

Breathless

Por LAURA LEE GUHRKE ‧ Fecha: agosto de 1999

 

Descubrí este libro gracias a Wendy the Super Librarian. En su crítica de Conor's way (Un lugar para Conor), comentó: «Breathless de Laura Lee Guhrke es (hasta la fecha) mi novela romántica favorita de todos los tiempos. Punto.»

Por lo visto, tiene dos copias, y una autografiada por la autora. Eso decía en 2012. Así que después del buen sabor de boca que me dejó Conor's way, le tenía que dar una oportunidad y lo hice, aprovechando que estaba yo en período de prueba gratis de KU.

Y eso que es una novela que estuvo en la primera lista de las mil mejores novelas románticas, la que hice en el año 2017, en el puesto 479. Ahora ya no pasa el corte.

Es un romance histórico especial, muy muy bueno, de esos que me deja casi llegando tarde a trabajar porque estaba enganchadísima a ver qué pasaba después. Resultan originales muchas de las cosas que salen. Es como los de Lavyrle Spencer o Catherine Anderson, en los cuales se toman en serio la ambientación de época sin que ello coma la trama principal o diluya el romance.

Entiendo perfectamente que cualquier bibliotecaria adore este libro. En eso trabaja, precisamente, la protagonista, Lily Morgan.

Es una mujer impetuosa, no se calla las cosas, y eso, junto al hecho de ser una divorciada, le da mala fama en este pueblito sureño de principios del siglo XX.

Considera que la ruina de su matrimonio vino por una casa de lenocinio, así que se ha empeñado en que eche el cierre. Cuando por fin lo logra, aunque sea de forma provisional, entra en escena Daniel Walker (34), brillante abogado de Atlanta, contratado por el dueño para conseguir revocar la decisión judicial. Por lo tanto, esos dos andan enfrentados desde el principio. Es más, hay animadversión desde antes porque... Daniel fue el abogado de su exesposo en el divorcio, y Lily no puede ni verlo, siente por él un odio púnico.

(Si conocéis a alguien que haya pasado un mal divorcio, preguntadle a ver qué opinión tiene del abogado o abogada de su ex, seguro que echa sapos y culebras).

En este libro hay hostilidad, desconfianza, pasión, y el inicio del feminismo, que estuvo, entre otros, en aquellos movimientos femeninos por la reforma social y la templanza. Muchas mujeres consideraban que actividades como el juego, la prostitución o la bebida arruinaban familias. Así que se organizaron para, sin tener derecho a voto, influir en la legislación que prohibiera esas actividades.

El activismo de un tipo les llevó a entender que podían poner encima de la mesa otras cuestiones que les afectaban a ellas, como mujeres.

Como toda cuestión política, hay que advertir que no todo el mundo está por la labor. Ya lo advierte Daniel:

—Crees que puedes cambiar el mundo, y siempre te llevas la sorpresa cuando descubres que el mundo no quiere ser cambiado.

—¿Has sido siempre tan cínico?

—Si. Y tú, ¿has sido siempre tan hermanita de la caridad?

También contiene muchas reflexiones de Daniel sobre el Derecho o el papel del abogado que compartirían creo que la mayor parte de picapleitos del mundo. Por ejemplo, algunas frases sueltas:

Lo que la gente cree que sabe y lo que se puede acreditar con pruebas son dos cosas diferentes.

No voy a pedir disculpas por hacer mi trabajo.

Rara vez los testigos coinciden… Porque es la verdad tal como ellos la recuerdan. Todo depende de tu punto de vista.

No soy yo quien decide la culpabilidad o la inocencia.

Eso es porque tu aún crees que tu propia opinión es lo que importa. No es así. La única opinión que significa algo es la de los doce hombres del jurado.

 

Y... hay un crimen que al final se resuelve (no digo cómo) en buena medida, gracias al ingenio de una bibliotecaria muy lista.

¡No me extraña que a Wendy lo ensalce!

Pero vamos, lo fundamental es que son unos personajes atractivos, que te cuenta una historia que te tiene enganchada, y que las chispas entre estos dos, de hostilidad y algo más, se  expresan en diálogos de esos que te tienen sonriendo, porque tú ya sabes lo que hay debajo…

Si no le doy lo máximo es porque no me dejó resacosa, pero vaya, es uno de esos cuatro estrellas que es 4,5 seguro.

Mi experiencia: buena, 4,5 estrellas.

 

Print / eBook, 413 páginas

Pocket (8/1999)

ISBN13: 9780671023683 (del mass market paperback)

 

Rosario’s Reading Journal, una A-. 

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL , PERO SÍ AL ITALIANO (Una donna scandalosa) Y AL NORUEGO (Fienden hun elsket).