viernes, 31 de agosto de 2018

Crítica: “What it takes”, de Jude Sierra


Aunque te lleve muchos años, siempre queda tiempo para el amor de tu vida
Novelstream, 2016

DATOS GENERALES

Título original: What it takes
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2016

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Justo nada más trasladarse a vivir a Cabo Cod, Milo Graham conoce a Andrew Witherell –poniendo en marcha una amistad que les durará toda la vida, construida en torno a unos cimientos de profundos lazos, fuertes secretos, y planes para el futuro. Cuando Milo regresa a casa para atender al funeral de su dominante padre, Andrew y él finalmente actuarán sobre la atracción mutua que sienten. Pero, dudando de su propia valía, Milo decide cortar los lazos con su amigo de la infancia. Las circunstancias harán que ambos regresen a casa años después, y sus sentimientos, largamente controlados, ya no pueden negarse. ¿Pero tendrán lo que hace falta para un amor duradero?

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, es solo una de esas novelas que he leído porque forma parte de un reto. Pero tiene ese tópico que a tantos gusta de «amigos a amantes». 

CRÍTICA

Sigo con este peculiar reto, Doce meses, doce pares de boas, organizado por A la cama con… un libro.
Este mes toca autora que yo no conocía, y la verdad es que ha resultado un descubrimiento muy agradable. Quizá no para leer de continuo, pero sí para cuando quieres algo lento, intenso y profundo.
Cuando comencé a leer este libro, el uso del presente como forma de narrar fue un zasca en la cara. No me gusta. Otra de mis manías. No tanto como la narración en primera persona, pero casi.
Me fui metiendo en la historia y me olvidaba de la incomodidad de esa forma de narrar. Pero de vez en cuando volvía y  eso me impidió disfrutar plenamente de la historia.
Me ha encantado que es diferente al male/male romance que he leído. Habitualmente es cosas de conocerse, tener sexo antes de decirse ni cómo se llaman y luego, el libro se dedica a ver cómo se enamoran.
Esta es una historia distinta. Abarca muchos años de relación. Empieza cuando Miles, «Milo», Graham, llega a una nueva ciudad siendo un crío. Conocerá a Andrew, quien se convierte en su mejor amigo.
Milo es un niño maltratado por su padre, con ataques de pánico. Andrew le ayuda a superar los malos momentos. Es su apoyo constante.
Cuando crecen, llegará un momento en que Andrew salga del armario. A Milo le da igual, pero a su maltratador padre no, así que no le deja verlo. Pero Milo consigue mantener la amistad.
Y Milo, ¿qué es? Pues Milo es Milo, operan los dos bajo la suposición de que es hetero. Sería impensable otra cosa, con el padre que tiene.
Andrew y Milo son los mejores amigos del mundo. Se aman y sí, también se desean, pero lo suyo es imposible, así que mantienen la amistad hasta que la vida los distancia, para poder crecer como personas, y encontrar la felicidad por separado, ya que juntos parece que no puede ser.
Y pasa los años…
Y se reencuentran…
Tampoco voy a entrar en más detalles. Sería una historia de esas que yo llamo «dulces», de dos personas que se aprecian y se quieren, pero que por sus propios bloqueos interiores, no pueden estar juntas.
Andrew es más abierto, conoce a Milo del derecho y del revés. Y cuando advierte que no está preparado, aprende a desligar el sexo del amor y luego a buscarse la vida emocionalmente por otro lado.
Milo está dañado por una infancia cruel, intentado ser perfecto para un padre al que teme, fracasando, claro, porque al maltratador no le importa cómo seas o lo que hagas. Cualquier excusa es buena para controlar, reñir o pegar. Para Milo, confiar en alguien es imposible.
Apenas hay sexo en este libro, aunque te cuentan que lo han hecho, no te lo describen, salvo una escena, al final. Por eso es más bien una historia dulce, de sentimientos, de cómo deben crecer y evoluciona y cambia dos amigos antes de estar preparados para comprometerse el uno con el otro.
Lo que no me ha gustado, aparte de ese incómodo relato en tiempo presente, ese típico epílogo cursi de novela rosa con niños y no solo eso,… Más allá hay preguntas para que reflexiones sobre lo que has leído. Será para hablar de libro en clubes de lectura o así, pero a mí me suena como si fueran a hacerme un examen, algo que detesto.
Si no fuera por estos detalles, habría adorado esta historia tan intensa. Como están ahí, fue una experiencia notable aunque no excelente ni me dejó resacosa.
O sea, no es de las que me hagan lanzarme a comprar todo lo suyo, pero sí para leer aquellas novelas de Jude Sierra que vengan recomendadas, porque es bastante agradable.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los amantes de historias dulces con un trasfondo duro.

Otras críticas de la novela:

He buscado críticas, pero en español no he visto más que la de A la cama con… un libro, que le ha dado 4 Gandys.
En inglés, tampoco hay mucho más. Encontré reseña en Publisher’s Weekly, y una crítica de 4 estrellas en Joyfully Jay, que es una de mis referencias en male/male romance.
Una entrevista en The novel approach.
Brevísimo comentario y 4.5 stars en Interlude Press.

jueves, 30 de agosto de 2018

Crítica: “El valor de una condesa”, de Elena Bargues

Entretenida novela histórica en una ambientación inusual


DATOS GENERALES

Título original: El valor de una condesa
Subgénero: histórica / 1871
Fecha de publicación: 09/2016
Editor: B de Bolsillo (Ediciones B)

SINOPSIS (según la página web de la autora)
FINALISTA DEL VI CERTAMEN DE NOVELA ROMÁNTICA VERGARA – RNR
1871. Juan Martín abandona la antigua colonia española de California, que ha pasado a ser estadounidense, huyendo de un sangriento pasado para asentarse en España. El político Sagasta, informado de sus necesidades y al tanto de su pasado, le propone un matrimonio de conveniencia durante seis meses con una condesa de Ramales (Cantabria) con la finalidad de que detenga el avance carlista por el valle cántabro y de que proteja una red de espionaje, Brezal, que es fundamental para conocer los planes de los seguidores de don Carlos.
Begoña es forzada a contraer matrimonio con el conde de Nogales, un hombre mayor. A la muerte de éste, se encuentra en un aprieto cuando los carlistas pretenden obligarla de nuevo a casarse para hacerse con el título, las tierras y el control del valle. Deseosa de cobrarse venganza por el asesinato de su padre y por el horrible matrimonio impuesto con el conde de Nogales, propone a Sagasta un matrimonio pactado con la persona que él juzgue idónea para evitar que los sediciosos se adueñen del valle. Cuando conoce al falso marido, descubre que oscuros secretos los separan irremediablemente, a pesar de la atracción que ejerce sobre ella.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No entre lo mejor-mejor, pero sí entre las –digamos– diez mil mejores novelas, gracias a que en El rincón de la novela romántica la consideraron de lo mejor de 2016 y además, la recomiendan entre las históricas españolas.

CRÍTICA

Leo poca romántica en español y hablo aquí todavía menos, porque la mayor parte de las veces me hacen sentir tan mal que ni ganas tengo de hablar de ellas.
Decidí leer alguna de estas recomendadas, a ver si encuentro alguna historia que me enamore. Mi primer intento, la verdad, ha sido bastante satisfactorio.
La historia se ambienta en la época en que era rey de España Amadeo de Saboya. Juan Martín, un damnificado por el tratado de Guadalupe Hidalgo ha decidido dejar su nativa California para arraigar en la península, junto con sus hermanos. El presidente del Consejo de Ministros, Sagasta, le hace una propuesta que no puede declinar: a cambio de una rápida instalación que solucionará todos sus problemas, le pide que cumpla una misión para tener un poco controlado al carlismo en un perdido valle cántabro.
Para ello, tendrá un matrimonio de conveniencia con una condesa liberal amenazada precisamente por las fuerzas de la reacción de la zona.
Esa es Begoña, una mujer de armas tomar que fue casada con un viejo y que ahora ve en este matrimonio de conveniencia su pasaporte hacia la libertad.
Porque se supone que será cosa de ser marido y mujer solo de nombre durante seis meses, y luego, tras la nulidad, cada uno tendrá lo que espera.
Solo que las cosas, en romántica, ya sabemos que no van así ¿verdad?
Juan Martín es un protagonista estupendo. Atrevido, valiente, cariñoso, que no se engaña a sí mismo cuando se descubre atraído por esta mujer de rompe y rasga. Una de las cosas que me resulta muy cansino (y que me ha hecho abandonar más de una novela española, dejándola sin finalizar) es el machismo. Las autoras a menudo no distinguen entre la firmeza y el borderío, o lo que son discusiones ingeniosas con faltar al respeto o humillar. Afortunadamente, aquí encontramos un tipo respetuoso con la protagonista, lo cual no le impide ser un tipo duro que comete homicidios si cree que está justificado.
Begoña me pareció al borde de un ataque de nervios a cada momento. No acaba de comprender a este hombre misterioso que se ha convertido en su esposo. Recela de él porque su experiencia con los hombres no ha sido muy buena. Ciertamente, él tampoco habla mucho de sí mismo. Al mismo tiempo, Begoña tiene miedo de que lo maten, como si fuera cosa de ella haber metido a este atractivo colonial en este lío tan autóctono y terrible que era el carlismo.
La ambientación está genial, es lo que realmente más me ha gustado, yo que soy tan galdosiana. Me apasiona todo ese turbulento y cutre, y cruel, siglo XIX español. Sabe trazarte, con solo unas pocas pinceladas, cómo era la cosa entre carlistas y liberales, cómo lo más reaccionario se alineó con la facción, por ejemplo.
Sin embargo, no os creáis que aquí hay un montón de infodump, ni de coña, no es de esos libros que emplean párrafos y párrafos hablando de historia o política. No toma a la lectora por tonta, y eso siempre es de agradecer. Explicaciones, las justas.
Lo que me ha ganado, por completo, han sido las montañas, montañas cercanas aunque no del todo las mías, porque se ambienta en la parte oriental de Cantabria, y los que somos del Occidente, tiramos más para Asturias que para las Encartaciones.
Pero vamos, que es fabuloso encontrar una novela romántica histórica ambientada en paisajes que conozco, con esas nieblas que se agarran a las brañas y que luego el sol de la mañana va desvaneciendo, con esas sombras que avanzan por el valle mientras que en las cumbres aún resplandece el sol del atardecer,… ¡ay, que regusto!
El estilo competente, en general me ha gustado. La autora no es de las que parece escribir con un Tesauro al lado, no. Se contiene y consigue, en la mayor parte de los casos, no poner más de un adjetivo junto al sustantivo. (Sí, adjetivos y adverbios son uno de mis caballos de batalla con las escritoras españolas).
¿Qué parte me ha convencido menos? Un par de cosillas. La parte romántico-erótica es más flojita. El proceso de enamoramiento cumple, pero no es nada especial. La parte erótica, olvidaos, un poquito de prosa muy metafórica, rozando la purple prose. Mi pensamiento fue más o menos: Un parrafillo y, ¿ya está? ¿Pero ha habido sexo o no? Bueno, menciona la palabra orgasmo así que supongo que al menos la muchacha se lo habrá pasado bien.
Lo que no acabé de entender muy bien era la parte legal, que para mí no tenía ningún sentido. Se supone que el marido de Begoña era conde, él muere ¿y ella es condesa y lo hereda todo? Es más, encima dicen que el conde ahora será Juan. ¿Comorrrr…?
Los títulos de nobleza española tienen unas normas sucesorias que se establecen en la carta de creación del título. Me parece improbable que el título pase de un marido a la mujer y de esta al segundo marido.
Y luego está el hecho de que el marido muere y ¿resulta que le hereda la mujer? Me sonó raro, y leyendo Las Partidas (esto es antes del Código civil) tengo la impresión de que la heredera sería la hermana, y no la esposa. Le estaba dando yo vueltas todo el rato, porque cada vez que salía me sonaba raro, y esperé una explicación que no llegó. Este detallito me sacó de la novela en más de una ocasión.
En conjunto, la recomiendo. Es muy amena a la hora de leer (a mí me duró un par de días). Además, tiene una ambientación original, distinta a lo que estás acostumbrado.
Eso sí, si esperas sexo apasionado o momentos intensamente románticos, pues no.
Posiblemente lea más novelas de la autora en el futuro.
Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: quienes quieran buscar escenarios insólitos.

Otras críticas de la novela:
Todas son, obviamente, en español: tenemos crítica en El rincón de la novela románticaEtéreo Romántica BlogOtro romance másPortal Literario.comEs.Paperblog.com. Si no pongo valoración es porque los blogs en español no suelen calificar, no sé por qué motivo.
3.8 tenía en Goodreads la última vez que miré. 
 
El Pico San Vicente desde Ramales de la Victoria
Por Unersis, 2000 (via wikicommmons)



 Como reseñar un libro escrito en español es meterse en territorio comanche, me siento obligada a poner esto:

WARNING!

Para autoras en español
Mis críticas son para los lectores, no para los autores. (Para saber más, ver pestaña Sobre mí y mi blog, sección Público).
No critico a personas, sino libros concretos.
Un libro NO es un hijo.
Es un producto que tú, profesional, pones en el mercado. Aprovecha el feedback gratis que te damos los consumidores para reconocer tus fortalezas y tus puntos débiles. Así podrás mejorar en tu producción futura y ganar potenciales clientes.
Es lo que hacen las empresas, algo por lo que pagan si no lo pueden tener gratis. Eres una empresaria autónoma, mejora la gestión de tu negocio.
No le des importancia a una sola mala crítica. Ahora, si son varias las que te indican el mismo defecto, reflexiona un poco antes de reaccionar como una foca. Igual hay algo que no estás haciendo del todo bien.
Si eres autor conocido, una crítica negativa puede hacer bajar tus ventas un 15% PERO si eres autor no conocido la reseña negativa aumenta las ventas en un 45%, casi tanto como una buena crítica. 
Piénsalo.

Para fans de autoras en español
Aquí explico mi experiencia lectora. Si la tuya ha sido distinta, me alegro por ti. Es más, enriquece mi blog con tu opinión, así mis lectores conocerán otros puntos de vista sobre el mismo tema.
Cada lector es un mundo, y el mismo libro que yo adoro puede que a ti te aburra. Y el que a ti te encanta, a mí me parece un pestiño.
No es algo personal. Ni me estoy metiendo contigo ni pienso mal de ti.

A tod@s
Sí, a mí también me puedes sacar fallos pero yo no le cobro a nadie por leerme.
Otrosí digo: Este es mi espacio de internet. Los comentarios ofensivos e irrespetuosos, los borro. Es mi casa, así que intentaré que no la pisen los trolls.


miércoles, 29 de agosto de 2018

Crítica: “Long hard ride”, de Lorelei James


Pues hoy termino con las críticas retrasadas que he ido publicando en este mes de agosto, con una novela que leí hace un par de meses y que es…


Lo más cercano al porno que puedes encontrar en romántica erótica (creo yo)

DATOS GENERALES
Título original: Long Hard Ride
Subgénero: erótica
Fecha de publicación original en inglés: 2007

Parte de una serie: Rough Riders #1

NO TRADUCIDA EL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la página web de la autora)
Una mujer afortunada busca la cabalgada de su vida con tres sexis vaqueros…
Durante sus vacaciones de verano, Channing Kinkaid, que quiere convertirse en una mujer atrevida, recibe una oferta que le permitirá liberarse de sus inhibiciones y lanzarse a la carretera con auténticos vaqueros de rodeo, de los que llevan chaparreras y espuelas.
Desde el momento en que Colby McKay – auténtico vaquero de rodeo que lo mismo se dedica a la monta de toro que al caballo con montura y al lazo sencillo – le pone sus hambrientos ojos encima a la dulce y fiera Channing, sabe que ella está a la altura para convertirse en su admiradora personal. Pero también exige que sus compañeros de viaje, también vaqueros de rodeo, Trevor y Edgard puedan unirse en sus aventuras sexuales sin límites.
Aunque en secreto Channing aspira a ser el centro de atención de las pasiones de más de un hombre, no todo es lo que parece en este sexy trío. La exigencia de Colby de sumisión total detrás de puertas cerradas pondrán a prueba su voluntariosa naturaleza, y su hábil forma de hablar se abrirá paso hasta su corazón.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, bueno, estaría como mucho entre las diez mil mejores, por aquello de que Long Hard Ride fue escogida como la número 1 en los libros eróticos que en cierta ocasión escogieron en la página web Heroes & Heartbreakers.

CRÍTICA
¿Cómo fui yo a dar con semejante libro…?
Estas cosas no sueles recordarlas, pero curiosamente aquí, sí.
El origen está en un podcast en Book Thingo: «BT055. Sarah: You should be getting loose» en el que una lectora contaba sus preferencias en novela erótica, muy alejada del sexo vainilla, con abundancia de tríos, y explicando la diferencia entre m/m/f, m/f/m y demás malas hierbas que francamente no acabé de entender del todo.
Comentaba varias novelas eróticas, unas más interesantes y otras de las que solo recomendaba leer las «partes guarras».
Lorelei James es una autora de la que había visto buenas críticas, es de esas de tercera fila que ves mencionadas de vez en cuando, pero no tenía ni idea de qué clase de novelas escribía. Así que cuando vi que se citaba este libro, me lo apunté con otros, y lo compré al ver que estaba a un precio razonable.
¿De qué va? Bueno, las eróticas no dan para mucho detalle. Aun así, intentaré un poco hablar de los personajes.
Tenemos a Channing, una joven de la costa Este a la que espera un trabajo como profesora, y un entorno muy tranquilo, convencional, novios aburridos, existencia tediosa,…
Así que este su último verano en libertad decide dedicarlo a vivir la vida. Y no se le ocurre otra cosa que enrollarse con un vaquero australiano que hace el circuito del rodeo.
Cuando empieza el libro, vemos a Channing ganando un concurso de miss camiseta mojada en algún sitio del Oeste americano. Poco después se enterará de que el australiano está casado, y ella se cabrea un montón. Acaba con las maletas en la calle.
No hay problema. Se ofrece a recogerla Colby McKay, una estrella del rodeo.
Todo el libro se ambienta dentro de ese deporte-espectáculo, así que si no tienes mucha idea (como me pasa a mi) bien puedes echarle una ojeada a la página «Rodeo estadounidense» la Wikipedia. Para saber un poco de qué va.
Tampoco es que estar en la ignorancia supina te entorpezca leer la novela. Francamente, lo importante aquí es lo que ocurre cuando se quitan (o no) los zahones y las espuelas.
En fin la cosa es que como todo deporte se ve que las estrellas tienen en todo momento a chicas que se les ofrecen, y su vida sexual es de lo más variopinta.
Desde que vio llegar a Channing con su jinete australiano, a Colby le ha entrado por el ojo. Ha tonteado, sin hacer nada más hasta que al verla Sola, perduta, abbandonata, le tira los tejos.
Le ofrece que siga su aventura veraniega. Con él. Aunque hay un detallito de nada:
Él viaja con sus caballos y otros dos vaqueros, Trevor y Edgar, y comparten experiencias. ¿Que qué te parece?
Channing, que va de intrépida, dice que bueno, pues vale.
Comienzan así una relación puramente sexual, indistintamente con uno o dos (alguna vez tres, aunque Edgar no está muy involucrado en estas cosas). Channing tiene nuevas experiencias y, poco a poco, se va enamorando de Colby.
Y él de ella.
Yo no tenía muy claro si en estas novelas de menage el final feliz es quedarse con todos o solo con uno, o cómo va la cosa. Bueno, en este caso concreto es muy aventurera en su desarrollo, pero convencional al final, con Channing y Colby.
Básicamente es una de esas novelas románticas que está a un pasito muy pequeño de ser puro porno, en el que sólo te interesa ver escenas eróticas, con mucho sexo, excitante y apasionado. Una fantasía erótica de lo más entretenida. Ese es el fuerte de la novela, creo que una escena sexual (al menos) por cada capítulo.
¿Lo demás? Bueno, pues importa menos pero está bien, pasable. El envoltorio, ese mundo tan absolutamente ajeno como es el del rodeo, tiene su interés. Los personajes en sí de Channing y Colby están más trilladetes.
Ella: chica correcta y de buena familia que quiere vivir una aventura.
Él: gañán de rancho que entretiene su juventud follando como loco y en plan estrella del deporte, hasta que le llegue el momento de dedicarse al negocio familiar al cien por cien.
No es que sean amebas pero vamos, que ascenderían como mucho a la categoría de paramecio ciliado.
La parte romántica la verdad es que se queda en nada. Hablan un poquito de ellos mismos y ¡zas! en no sé qué momento, deciden que están enamorados y que a partir de ahora serán exclusivos el uno con el otro.
Resumiendo. A lo que aquí importa, que es novela erótica, con mucho sexo, bien contado, de lo más intrépido y de fácil lectura, pues sí, eso cumple de sobra. Es de esas novelas que agradeces tener a tu marido cerca cuando la lees (y él, de paso, encantado de que prefieras esto antes que, no sé, el Ulysses de Joyce o El plantador de tabaco de Barth, para ser francos).
Tiene muy poquito más.
Si lo que quieres es una novela con un episodio excitante tras otro, con debilidad por los tríos o cuartetos, con sexo vaginal, anal y bucal, pues sí, es una novela muy adecuada.
Echare un veo a las demás recomendaciones de ese episodio Bookthingo que podríamos llamar «eróticas de sexo raruno». Y no descarto que en el futuro lea alguna otra de Lorelei James.
Valoración personal: buena (dentro de lo que es), 3

Se la recomendaría a: quienes tengan debilidad por los ménage à trois.

Otras críticas de la novela:

Como no está traducida al español, no he encontrado críticas en nuestro idioma. No obstante, si alguien conoce alguna, siéntase libre de apuntarlo abajo. Se lo agradezco.
5 estrellas le dan en Buggy Book Blog, donde resumen: Just about anything goes here sexually speaking including light bondage, ménage a cowboy, partner sharing, partner swapping, oral, anal and some fine M/M lovin. Cheers
About that story4 estrellas.
Under the covers, 3 estrellas.
KD did it edits, 3 estrellas también.
3.97 tenía en Goodreads la última vez que miré.
Y 4.4 en Amazon.com.

martes, 28 de agosto de 2018

Crítica: “After hours”, de Cara McKenna

Sigo publicando cada día una de esas críticas que se me han ido quedando atrasadas.


Ya veis que esta primavera me dediqué a leer lo más granado de la producción de Cara McKenna. «After hours» fue la última lectura de ese maratón, en junio de 2018. Otra novela ganadora, pero tan intensa que tuve que parar de leer a esta autora, darme un descansito.
El sexo como vía de escape en una vida dura de por sí

DATOS GENERALES

Título original: After Hours
Subgénero: contemporánea, ¿erótica?

Fecha de publicación original en inglés: 2013

NOVELA NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Es peligroso sentirse atraída por un hombre áspero y preparado…
Erin Coffey ha sido enfermera durante años, pero nada la preparó para las exigencias físicas y emocionales de su nuevo trabajo. Por estar cerca de su disfuncional familia, asume un trabajo peligroso en el hospital psiquiátrico de Larkhaven, donde pronto aprenderá que necesita protección, y encuentra a un compañero fuerte y muy seguro de sí mismo, que está más que deseoso de proporcionársela.
Kelly Robak es justo la clase de tipo con la que Erin juró no implicarse nunca. Lo ha visto en el lío de su hermana, qué caos llevan esa clase de tipos a la vida de una mujer. Pero se siente atraída por él, de todas formas, incluso cuando él aparece en su puerta, poco dispuesto a aceptar un «no» por respuesta.
Lo que Erin encontrará aún más sorprendente que la propuesta indecente de Kelly es lo mucho que ella disfruta sometiéndose a sus órdenes. Pero no puede hacerse el tipo duro indefinidamente. Si quieren que lo suyo sea algo más que una aventura de fin de semana, tendrán que abrirse el uno al otro y revelar lo que de verdad necesitan.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas que hice en 2017, pero ahora sí que estaría incluida, en el novecientos y pico. Rudi (de Book Thingo) la leyó en 2017, y la recomendó. Ha tenido críticas máximas en Fiction Vixen, Rosario’s Reading Journal y The Badass Reviews. No es extraño que, a la hora de escoger el top 100 de All About Romance, los lectores se acordaran de ella… solo que no pasó de la segunda ronda.

CRÍTICA

Como adelanta la sinopsis, Erin Coffey ha aceptado un trabajo como enfermera en un hospital psiquiátrico para poder estar cerca de su hermana pequeña y el hijo de esta. Nunca había tenido un curro así. Es difícil, largos turnos de doce horas en los que no te puedes despistar. Siempre alerta y concentrado, para no equivocarte con la medicación y porque, en cualquier momento, siempre puede surgir una crisis.
Encima, sales y el entorno es de lo más deprimente: una de esas zonas industriales de EE. UU. que son cascarones vacíos, cuando de antes eran ciudades bulliciosas y llenas de gente.
Su primer día será difícil, pero confía en que –con el tiempo– aprenda a que esto no le pase factura emocionalmente.
Un compañero de trabajo, que la ve afectada, le dice que por qué no se van a tomar algo. Lleva anillo de casado, así que parece una apuesta segura. Lo último que quiere en ese momento es tener que rechazar propuestas sexuales.
Se trata de Kelly, un tipo impresionante con unas manazas enormes, fuerte, tipo armario empotrado, de esos que pasan con holgura del metro noventa… En su trabajo, un hombre tranquilo, una masa de músculos que sirve para controlar a los enfermos que, en pleno brote, se enfurecen y a los que hace falta dominar físicamente para que los enfermeros puedan ponerles una inyección.
¿Cómo se diría en España…? ¿Ordenanza, camillero, ATS,…? Ni idea. Tengo la impresión de que han cambiado tanto los nombres de las profesiones sanitarias que no lo tengo claro.
No es un hombre que hable con medias tintas. Contesta a sus preguntas sin inmutarse. No, no está casado. Sí, le gusta el sexo… a su manera. Y no admite otra.
Aparentemente, la clase de hombre dominante y un tanto machista que trajo a la madre y hermana de Erin por la calle de la amargura. Siempre los ha evitado. Aunque Kelly le atrae, sería un precio demasiado alto por puro sexo.
Claro que al final sí, Erin aceptará desfogar con sexo apasionado y sin compromiso.
¡Qué bien se le dan esas escenas eróticas a McKenna! Son largas, explícitas y excitantes. Me parecen difíciles porque, por un lado, tienes que contar con pelos y señales la mecánica exterior y, por otro, lo que pasa por dentro, cómo eso les cambia, o les influye.
La gente cree que las novelas románticas en general y las eróticas en particular, son fáciles de escribir. Como yo digo: que lo intenten. Traten de describir un momento que estimule físicamente al lector y, al mismo tiempo, le implique y absorba emocionalmente.
Realmente complicado, ¿y McKenna? De lo mejorcito que he leído.
Ni Kelly ni Erin vienen de familias normales. La vida les ha hecho fuertes e independientes, tienden a no preocuparse por lo que piense la gente. Se bastan por sí solos, y lo último que necesitan, al parecer, es una relación estable con nadie.
No están dispuestos a sacrificarse. Erin lo explica de una manera bastante divertida:
Preferiría ser Rizzo antes que Sandy, sin dudarlo. Rizzo encontró en amor sin cambiar ni un ápice. Sandy tuvo que vestirse de fulana, hacerse una permanente horrorosa y empezar a fumar.
El sexo entre ellos es fantástico, potente. Aunque parece que la cosa acaba nada más empezar. No será así, pero para llegar a su final feliz (o su «felices de momento») tendrán que aceptar que desnudarse emocionalmente es más difícil que hacerlo físicamente.
Y más comprometido, más arriesgado, más peligroso porque hay más riesgo de que a uno lo hieran y quede al final solo y dolido.
De nuevo, me parece que McKenna escribe de fábula. Sabe montarte una historia de amor muy intensa con personas que viven en un entorno modesto, con trabajos sencillos, y vidas complicadas.
Aunque la venden como erótica, no lo acaba de ser del todo. No es «porno escrito», uno de esos libros «chorreantes de sexo» con escena sexy por cada capítulo. No. De hecho, si me pongo a contar, igual escenas eróticas hay dos o tres en todo el libro. Eso sí, la sensualidad es superior a la media de una novela contemporánea.
Un libro totalmente recomendable. El estilazo me encanta, el ritmo de cómo narra, las palabras que usa, y esa ambientación tan normal, tan de la vida misma…
No me moló demasiado la narrativa en primera persona, ni los personajes me gustaron tanto como los de otras novelas suyas.
Y luego que Kelly es un sexista, más que machista, pero aún así... hay cosas que un hombre puede (y debe) hacer, y una mujer simplemente no puede. Reconoce que las novias le dejan porque tiene esa actitud de que «o las cosas son como yo quiero, o no hay nada que hacer» y claro, en una relación todo el mundo tiene que ceder algo, ¿no?
Por ejemplo, en su opinión hay cuatro cosas que un verdadero hombre tiene que ser capaz de hacer por una mujer:
Arreglarle el coche. Asar un filete a la parrilla. Patear el culo de cualquier tipo que la haga llorar. Y follar tan duro que ella se levante medio lisiada.
Luego resulta ser un perro más ladrador que mordedor. Con una mujer fuerte como Erin, las cosas salen mejor si conserva su libertad. Hacer el bruto está muy bien siempre que haya una palabra de seguridad para parar la cosa cuando haya algo que a ella le disguste.
Erin se reprocha a sí misma verle más de una vez como un animal, y ceder a sus deseos. Siente que es un poco traicionar su feminismo. Pero su auténtico problema es su hermana, a la que intenta proteger, defender, salvar,…
Seguiré leyéndome los libros de McKenna. Tiene muchas cosas que me hacen tilín: vidas contemporáneas normales, entornos descarnados, sentimientos intensos y sexo fabuloso. Con toques de dominación pero siempre desde el respeto y sin hacer sangre.
Un «erotismo Ikea» en toda su crudeza que me gusta más que el «erotismo de postureo gore» de clubes sado-maso y sangre por todos lados.
No es de esos libros que te dejen resacosa, creo que porque es demasiado intenso emocionalmente, duro el entorno, y entonces deseas que esto acabe ya, descansar un poco de algo tan potente.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas duras con toque sexy.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado ninguna crítica en español, así que si alguien conoce de alguna, siéntase libre de contármelo más abajo.
En Dear Author, B+, y Recommended read.
Y luego, dos artículos-críticas que demuestran que esta novela da mucho de sí para sentir y reflexionar:
En Wok-O-Mance, «Terrible Love: Cara McKenna’s AFTER HOURS» escrita por Mary Ann Rivers, novelista y enfermera, y le encanta, porque refleja la dureza de los turnos de 12 horas.
En Romance Novels for Feminists, se reflexiona sobre seguir siendo feminista cuando accedes a prácticas sexuales en las que la fuerza bruta del macho te domina y encima te gusta «Feminism and Male Aggression: Cara McKenna's AFTERHOURS» en Romance Novels for Feminists.