Mostrando entradas con la etiqueta Robin Schone. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robin Schone. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de marzo de 2026

Crítica: “El despertar del amor”, de Robin Schone

  

Una primera novela bastante lograda


 

El despertar del amor

Awaken, my love

 

Por Robin Schone Fecha: julio de 1985

 

Compré esta novela en papel, en español, de segunda mano, porque me la recomendó una compañera de Romancelandia, creo que fue Pepa. 

Es una de esas novelas que me interesó sobre todo como muestra de arqueología romántica, cómo eran las cosas hace treinta años. Sigue siendo original en su planteamiento.

Hubo una época, allá por los años noventa, en que se pusieron de moda los romances con viaje en el tiempo. Igual que ahora me imagino que a cualquier novelista de romántica le piden romantasía, que es lo que se lleva (sea o no lo que quiere escribir), por aquel entonces todo quisque y su madre se dedicaba a los viajes en el tiempo. Hasta Linda Howard escribió una, Hijo de la mañana, muy peculiar pero muy intrigante. 

Así que no es de extrañar que esta primera novela de Robin Schone, de 1995, recurriera a ese tópico.

Elaine Metcliffe (39) es una informática que un día se despierta en pleno siglo XIX, por razones que ella desconoce, y en un cuerpo ajeno, el de una tal Morrigan, de veintiún años. Aunque ella ya tiene un marido en el siglo XX, bastante poco apasionado, pronto descubrirá que quien le atrae y puede hacer realidad sus fantasías sexuales es el marido este que tiene en el siglo XIX, Charles Mortimer, guapetón y rico, con conocimientos de las exóticas modas sexuales de la India (sí, aquí hay cierto «orientalismo»). 

Si dejas a un lado esa transmigración de Elaine a otro cuerpo y otra época histórica, lo que te encuentras es con un «matrimonio en crisis», por mucho que el «cuerpo» de la esposa sea de una y «la mente», por así decirlo, de otra. A través del sexo y del furioso interés que ahora tiene la esposa (Elaine en el cuerpo de Morrigan) por ese tema, conectan y se enamoran. Porque, aunque se hable poco de amor, y mucho de sexo, al final de lo que se trata es de eso, de que acaben enamorados, y no solo dándole al manubrio.

Estuve dudando si ponerle dos o tres estrellas. La forma que tiene de escribir Schone es estupenda. Lo sensual se le daba de fábula (utilizo el pasado porque creo que ya no publica).

Tiene su punto de interés que sea bastante naturalista en cuanto a los aspectos cotidianos en el siglo XIX. Aparecerán aquí con cierta crudeza los orinales y su contenido, malos olores corporales, escasa higiene, por supuesto piernas y axilas sin depilar, y los trapos que usaban para la menstruación, por no hablar de personajes muy desagradables con tal obsesión religiosa que agobian al lector más que a la protagonista. No es para estómagos delicados. Los trigger warnings, si se hubieran llevado hace treinta años, habrían ocupado hoja y media.

Hasta la propia ambigüedad de los protagonistas principales, que a veces te exasperan, y otras los comprendes, podría ser otro punto a favor.

Pero al final lo he dejado en dos estrellas, porque me tuve que saltar algunas partes aburridas, aparte de que las magufadas druídicas me dan cierta risa floja.

Ahora, como primera novela me parece que está muy lograda. Ya les gustaría a muchas autoras con solera escribir tan bien.

Mi experiencia: mejorable, 2 estrellas.

 


1.ª edición, 7/1995

Avon

Print / eBook

Páginas: 372

ISBN: 0380782308 (mass market paperback)

 

En España:

ISBN: 9788496787193

Traductora: Laura Ibáñez García

9/2008, Talismán

Descripción: tapa blanda, 424 págs.

 

 

Para que podáis leer otras opiniones, os dejo enlace a la crítica en Océano de Libros, 5 estrellas. En inglés, DIK A en All About Romance, donde me entero que en su momento fue algo polémica por una controvertida escena inicial, en la que la heroína se masturba en la cama, al lado de su marido que está roque.

martes, 27 de agosto de 2019

Veinte años de…“El tutor”, de Robin Schone


Lo que era la erótica, por entonces

DATOS GENERALES

Título original: The Lady’s Tutor
Subgénero: histórica / erótica
Fecha de publicación original en inglés: 8/1999

1.ª Edición en España
Traductora: Juana Bueno
Fecha Edición: 3/2006
Publicación: Suma
Colección: Manderley

SINOPSIS (según Lecturalia)

Una alumna deseosa de aprender, un maestro de la seducción, una lección de placer. Elizabeth Peter es la honorable esposa de un aspirante a primer ministro del gobierno británico. Aunque en sociedad tiene que desempeñar el papel de la perfecta esposa, en su casa su marido se muestra desdeñoso cuando no indiferente con ella. A Elizabeth cada vez se le hace más penoso que su esposo la mantenga alejada de su corazón y de su lecho, y está obsesionada con la idea de volver a seducirlo, de hacer que olvide a sus numerosas amantes aprendiendo las mismas artes que ellas. Para conseguirlo recurre a Ramiel Devington, el hijo bastardo de una noble inglesa y un jeque árabe. Repudiado por la sociedad británica, acepta el reto que le propone la dama, pues intuye que bajo su fría apariencia, Elizabeth esconde un espíritu libre y apasionado que, aunque prisionero de los convencionalismos, ansía escapar y disfrutar de todo lo que la vida le puede ofrecer. Día a día, lección a lección, Ramiel le irá mostrando a Elizabeth un mundo desconocido, le irá enseñando los secretos del arte de la seducción y, muy sutilmente, irá atizando el fuego de la sensualidad con consecuencias inesperadas y dramáticas para ambos

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 107.  Tuvo crítica de DIK A- en All ABout Romance, y a lo largo de los años ha ido teniendo buenas críticas, como los 5Gandy que le dieron en A la cama con… un libro, 5 estrellas en Rakes and Rascals, o la recomendación de Lady Marian… La lista no acabaría. En la encuesta que hicieron en AAR aquel año la escogieron como el romance del año, la historia más luscious («sabrosona»), con menciones honoríficas al héroe torturado (Ramiel) y villano favorito (Edward); curiosamente tuvo también la desgracia de ganar en la categoría «Purple-est Prose» (o sea, prosa cursi y relamida. Fue elegida en uno de los Top 100, el del año 2007, en el puesto 80. También cuando NPR escogió, en 2015, las 100 mejores series/novelas de romántica, esta estuvo en la selección. Romantic Times la incluyó entre sus All-Time Favorites. En el Top 1000 que publicó una vez Book Binge, estaba la 162. Tiene uno de esos tópicos que gusta a algunos, como el que se trate de una older couple.

CRÍTICA
Este mes se cumplen veinte años desde la publicación de El tutor. Yo creo que, a estas alturas, puede considerarse una novela clásica dentro del género romántico. Aprovecho la ocasión para releer y comentar esta historia.
La leí en su momento en la edición mini de Punto de Lectura, estamos hablando de 2007 y recuerdo que me gustó mucho. Pero no me animé a leer más de ella. Para el Reto íntimo de Patricia Marín le di una oportunidad a otra de la autora, Amantes del escándalo, y me pareció demasiado irregular
Y me entró cierto miedo
¿Habría envejecido mal o bien esta historia?
Tenemos a Elizabeth, una mujer ya de mediana edad para la época, treinta y pico años, con dos hijos, que no conoce varón desde hace doce años. Sí, su marido la tiene a palo seco durante más de una década. Entonces empieza a pensar que igual debería aprender a seducir a su marido.
Ni corta ni perezosa, recurre a uno al que llaman Jeque Bastardo, Ramiel, hijo de señor árabe y aristócrata inglesa y que es muy atractivo físicamente. Se le conocen numerosas relaciones, así que Elizabeth piensa que es perfecto para que le enseñe a seducir a su marido.
Ramiel improvisa un cierto plan de estudios. El ofrece un libro de literatura erótica árabe, El jardín perfumado. Tendrá que leer un capítulo al día y, en las madrugadas, se encontrarán en casa de él para comentar y resolver dudas. Él no puede tocarla. Así que dedican buena parte del libro a hablar de sexo, pero nada de catarlo.
La atracción entre ellos es evidente, y acabarán cayendo en la tentación. Como ella está casada, pero su marido no es el chico de la película, lógicamente acaba siendo el malo, el villano.
Su marido es ministro, su padre primer ministro. Ella ha sido educada para ser útil en la vida política de su marido. Así era su madre y, al parecer, también su abuela. Cualquier otro comportamiento es inadmisible. Un divorcio, impensable. Y de prosperar, le quitan a los niños.
Cómo consigue Schone lidiar con esos obvios (y muy realistas) obstáculos para que Ramiel y Elizabeth logren su final feliz requiere un poquito de trama complicada, que tampoco voy a desvelar porque está en la parte final del libro, e implica algo de suspense, peligro y una especie de sociedad secreta para trepas políticos.
En su momento, esta historia se me quedó grabada porque era un planteamiento diferente a las románticas históricas a las que yo estaba acostumbrada. Tenía un alto nivel de sensualidad. Luego, si te pones a verlo, igual no tiene más escenas eróticas que por ejemplo una de Kleypas de la misma época.
Es erótica porque andan todo el rato hablando de sexo, pero no porque haya sexo explícito sobre la página, ya que de eso, poco, y bien entrada la segunda parte del partido. Y la verdad que no siempre de una manera muy realista, con cosas algo fantasiosas como aquello del orgasmo cervical, que siempre me ha sonado algo tan escasamente realista (o estadísticamente improbable, que no hay que descartar casos raros)  como el vaginal.
Con cierta perspectiva temporal, ahora me fijo en cosas que pueden ser problemáticas y que en su momento creo que me tragué sin pestañear. El orientalismo ese de un personaje tan prototípico como Ramiel, con todos los estereotipos del jeque de novela romántica: sensual, algo brutal, mestizo porque claro cómo va a ser un «moro-moro», no, por Dios, tiene que ser un tipo occidentalizado.
Ni de él ni de Elizabeth sabes gran cosa sobre quiénes son o qué quieren de la vida. Tampoco resultan personajes simpáticos: ella más sosa y brusca que un tentetieso y él algo desconcertante, a veces parece muy seguro de sí mismo y otras incómodo por su fama y su relación amor-odio con la sociedad inglesa, como si estuviera allí sin querer pero sin tampoco animarse a ir a otro sitio más afín a sus gustos.
En su relación, parecen más enamorados del cuerpo del otro que de su personalidad o sus cualidades morales, por así decirlo.
A mí me resultó incómodo cuando se toca la homosexualidad en esta novela. Tal como yo lo recuerdo, en aquella época los personajes gais eran prácticamente siempre negativos, o eran los malos o figuras trágicas que acababan de mala manera. Un personaje de una minoría puede ser el villano, sí, pero cuando en un subgénero casi siempre el de la minoría es negativo (y nunca hay ninguno normal y positivo) pues la imagen que te da es que este sector de la ficción comercial era, básicamente, homófobo.
Es una novela que, con todo, es de esas que ha pasado al canon de la romántica y que creo yo que merece que todo aficionado le dé una oportunidad, porque es verdaderamente muy buena. Creo que con todos los caveats del mundo, ha envejecido bien y merece la pena una lectura.
Siempre que no te despiste lo de erótica, claro. Ahora las eróticas se espera que sean como de una escena subida de tono en cada capítulo, con sexo vaginal, anal y bucal a tutiplén, con tríos, y toda la parafernalia… En aquella época era otra cosa, más básica, pero también más sutil.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: las anticuarias.

Otras críticas de la novela:

Empiezo con las críticas en español. 5 Gandys como cinco soles le plantaron en A la cama con… un libro
Para Lady Marian, fue un libro de 10. Lamentó que fuese su primer libro erótico, ¿por qué? Porque se pensó que dentro del subgénero erótico podía encontrar novelas tan buenas como ésta. Y fue una desilusión porque no es así ya que nadie escribe novelas románticas eróticas como Robin Schone
En El rincón de la novela romántica hay críticas variadas, a unas gusta más que a otras. 
Paso a las críticas en inglés.
En All About Romance hicieron la crítica con la reedición de 2002, y consideraron que era un DIK A-
5 estrellas mereció para Rakes and Rascals
En otro tono totalmente diferente, explicando cuán horrenda le resultó esta novela, tenemos la crítica de Mrs. Julien Presents

sábado, 13 de abril de 2019

Crítica: “Amantes del escándalo”, de Robin Schone


 Puf demasiado irregular para recomendarla
Punto de Lectura, 2013

DATOS GENERALES

Título original: Scandalous Lovers
Subgénero: histórica / victoriana
Fecha de publicación original en inglés: 2007

Edición en España
Traductor: Pedro-José Lama Lama
Fecha Edición: 5/2008
Publicación: Suma
Colección. Manderley


Casada a los quince y viuda a los cuarenta y nueve, la pueblerina Frances Hart sólo ha conocido los deberes de una esposa y madre, y nunca las alegrías de una mujer. Decidida a ampliar sus horizontes, se atreve a irse sola a explorar Londres en toda su sensual gloria...
Un exitoso abogado y ahora viudo londinense, James Whitcox, sabe qué es el deber pero nunca ha conocido la pasión. Se une a una exclusiva sociedad que se dedica a discutir las relaciones sexuales –pero hablar de los placeres de la carne es algo distinto de experimentarlo–. Entonces Frances Hart, accidentalmente, entra en una de sus reuniones y aporta sus ideas al Club de los Hombres y las Mujeres sobre las necesidades que tiene una mujer, lo cual hace que James ponga en práctica sus teorías...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Más bien no. Estaría como mucho por las quince mil mejores, por aquello de que tuvo una crítica de A en Dear author. Aparte de eso tiene ese tópico que resulta atractivo a algunos de «parejas mayores».

CRÍTICA

@patycmarin, en su #RetoÍntimo, propuso para abril esta novela, Amantes de escándalo.

La cogí con cierto optimismo. Tenía buen recuerdo de El tutor, que leí hace años. Era una erótica de la época anterior a Cincuenta sombras, elegante, más construyendo el deseo y la tensión sexual y sin la abundancia de escenas explícitas que hay ahora.

Tenemos a Frances, una mujer de pueblo que, recién enviudada, ha decidido ir a distraerse a Londres. Irrumpe en la reunión de un Club de Hombres y Mujeres, y entonces uno de sus miembros, el abogado James, le pregunta qué desean las mujeres.

A partir de ahí Frances acabará formando parte del club, en el que se habla con franqueza de cosas sexuales, de aquello que excita al hombre o a la mujer, y los objetos destinados a despertar el interés sexual en la época victoriana.

Me resultó muy confuso tanto personaje de ese club interviniendo, la verdad. Tuve la impresión de que era como el primero de una serie en la que te presentan todos los personajes de las futuras entregas, pero creo que Schone no ha publicado más que un par de novelas después de esta.

En medio de toda esa confusión de reuniones del club, que van de aquí allí, que si un picnic, que si una visita a una librería con material pornográfico, y tal,… hay escenas de James por su cuenta en un juicio muy importante en el que defiende a una mujer acusada de matar a su marido… Y sí, hay escenas muy tórridas entre James y Frances.

No sé, me resultó muy irregular.

Había momentos en que me encantaba, sobre todo por la cuidada reconstrucción de ciertos aspectos de la vida victoriana, particularmente dolorosos para la mujer. También me parece un punto a su favor que los protagonistas fueran un par de viudos que, a sus cuarenta y muchos años, descubren lo que es la pasión y el deseo, el estar totalmente colado por el cuerpo del otro.

Pero, en otras ocasiones, me perdía por completo en escenas inanes que no me enganchaban para nada. Incluso en momentos sexuales, acababa leyendo de través porque me parecía un poquito soporífero.

Luego está esa forma tan extraña de escribir de Schone. La leí en inglés y me resultaba muy repetitiva, una y otra vez hablando de los hazel eyes de James, y de si ella está moist o dry, y que si el sperm se queda o se sale, o la llena o la resbala... TMI, querida. Cansina me resultaba la reiteración de que ella era madre y abuela pero que quería ser mujer, ¡vale, ya lo pillé las primeras diez veces que lo dijo…!

No entiendo tampoco esa forma de escribir tan entrecortada, con párrafos de una o dos frases como mucho. Si lo usas solo en determinadas escenas, da un resultado muy evocador. Mas si te tiras todo el libro contándolo así suena de lo más sentencioso.

Así que, francamente, me resultó demasiado irregular para recomendarla a nadie, ni siquiera como novela erótica.

Ahora me da miedo releer El tutor (cosa que pensaba hacer en algún momento) no vaya a ser que me decepcione y me amarga el buen recuerdo que le guardo.

Valoración personal: mñé, 2

Se la recomendaría a: los aficionados al erotismo sentencioso.

Otras críticas de la novela:
Como siempre que una novela no me gusta, recomiendo leer otras críticas, por si alguna es más de vuestra línea.
En español, tenemos crítica en El rincón de la novela romántica
A la cama con… un libro le dio 3 Gandys
6 sobre 10 le ponen en el blog de Lady Marian, aunque parece ser que la crítica no la escribió ella. 
En Dear Author le dieron una A
En All About Romance, una B
A Avid Book Reader se le quedó en una C-