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lunes, 15 de abril de 2024

Crítica: “Luck be a lady”, de Meredith Duran


Aburridilla

 


Luck Be a Lady

 

Por MEREDITH DURAN Fecha: agosto de 2015

 

Meredith Duran es una escritora de romántica histórica, de la que yo llamaba «Novísima romántica histórica». Creo que he disfrutado prácticamente todo lo que he leído de ella. Es de las que no entran en mi lista de «favoritas» por poco.

Tiene catorce títulos y no ha publicado nada nuevo desde 2018. Pocas me faltan por leer, pero, a los precios que están...

Así que cuando vi esta en Kindle Unlimited, no me lo pensé dos veces.

Vaya chasco. Me ha costado acabar esta historia.

A Catherine Everleigh (26) la llaman la «Reina de Hielo», porque a pesar de su belleza, es inasequible. Mantiene la distancia porque lo único que le interesa es la casa de subastas, el arte, algo que está en peligro por culpa de su hermano.

Para poder controlar el negocio familiar recurriría al mismo Demonio. Y eso hace, hablar con Nicholas O’Shea (31), de profesión «sus delitos». Nicholas es todo complacencia, lo que la señora quiera, él lo hará, porque le gusta, en secreto, desde hace tiempo.

Ahora, Catherine está todo el rato despreciándolo, y eso que él le hace más de un favor.

El problema que tuve con esta novela se centra, creo yo, en los personajes, que no me enamoraron. Ella me parece borde, y obsesionada por su casa de subastas hasta el punto de no ver nada más allá.

Él, por su parte, es un delincuente, y yo esto de la romantización del delito nunca lo he llevado bien.

Esta novela la tengo bastante arriba en mi base de datos, así que gustó a mucha gente. Por eso me hace pensar que igual el libro en sí no es malo, sino que sería más bien que no es mi tipo de libro, o que me pilló en mal momento. No sé.

Mi experiencia: mñé, 2 estrellas.

 

eBook / mass market paperback, 368 páginas

Pocket (agosto/2015)

Parte de una serie: Rules for the Reckless #4

ISBN13: 9781476741369

 

 

The Romance Dish, 5 estrellas

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, pero sí DANÉS (Isdronningen), ITALIANO (La fortuna di una lady), RUMANO (Regina de Gheata) y FRANCÉS (Lady Liberté).

viernes, 2 de octubre de 2015

Crítica: "Engáñame otra vez", de Meredith Duran


Una obra de romántica histórica muy buena. Del tipo "héroe torturado rescatado por una heroína pizpireta".
Diseño: Penguin Random House Grupo Editorial/
Ruxandra Duru
Fotografía: © Ilona Wellmann / Arcangel Images
 

DATOS GENERALES
 
Título original: Fool Me Twice
Subgénero: histórica / Victoriana

Fecha de publicación original en inglés: marzo 2014
Editorial: Pocket
Páginas: 400

Parte de una serie: 3.º de Los temerarios

Edición en español:
Primera edición en Debolsillo: mayo, 2015
© de la edición en castellano: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.
Traductora: Nieves Nueno Cobas
Col. Cisne

 SINOPSIS (de la contraportada)

Se llama Olivia Holladay, pero también la conocen como Olivia Mather y Olivia Johnson. Durante muchos años esperó que ocurriera un milagro, pero ahora está decidida a acabar con su miseria. Está a punto de convertirse en una ladrona. El corazón le palpita con intensidad mientras trata de convencerse a sí misma de que robar a Alastair de Grey, duque de Marwick, un político aristócrata lunático y arrogante, no es un delito tan grave. Su objetivo: unas cartas que la difunta duquesa se cruzó con lord Bertram, un hombre que le está haciendo la vida imposible. Para llevar a cabo su plan, Olivia se las ingenia para entrar a formar parte del servicio d la mansión de Marwick en Londres. Está convencida de que no fallará… pero entonces ocurre algo inesperado. El duque no es el tirano que imaginaba, es un hombre a quien le han roto el corazón y por el que se siente profunda e irremediablemente atraída.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Pues parece que sí, que estaría dentro de las trescientas mejores novelas del género, allá por el puesto doscientos setenta y tantos. Aparte de críticas estupendas ha Ganado el premio RITA® 2015 al mejor romance histórico largo (como dije aquí). En la encuesta anual de All About Romance (también lo conté) logró premio en las categorías de mejores escenas de amor (en un romance mainstream, esto es, no específicamente erótico, empatado con It Happened One Wedding de J. James) y héroe más torturado. Además, para Romance Novels For Feminists fue de los mejores libros del año 2014.

CRÍTICA

A los protagonistas de esta tercera novela de los temerarios ya los conocimos en la segunda entrega, Aquel verano. Alastair era el hermano del protagonista, Michael de Grey. Un duque que se está hundiendo en su propia desesperación y rabia tras la muerte de la esposa, con la humillación pública al saber que ella le engañaba con todo bicho viviente. Está encerrado en casa desde hace meses y rechaza todo contacto con el exterior, enloquecido y humillado. Olivia, que se apellidaba Maher en aquella novela, actuaba de secretaria de la protagonista.

Cuenta Meredith Duran en su página web que: ni la pedante secretaria ni el duque autocrático y malvado iban a tener su historia.


Y sin embargo, estos personajes secundarios asumieron vida propia, y... cuando me senté a pensar en ellos, me pareció claro que estaban hechos el uno para el otro puesto que cada uno de ellos es la pesadilla absoluta para el otro.


Y así es como empezó la historia. Pero no hace falta haber leído el anterior: este se mantiene perfectamente como libro individual.

Olivia busca trabajo precisamente en casa del duque, porque sólo quiere una excusa para entrar en la vivienda. Hace unos años intentaron asesinarla. De hecho, la dieron por muerta y desde entonces anda huyendo por su propia supervivencia. Ahora, se le ha ocurrido la idea de que, en vez de huir, puede luchar, plantar cara, y conseguir que la dejen vivir en paz. Su arma serían determinados documentos que el duque de Marwick guarda en su casa.

Así que planea registrar la vivienda, hacerse con los papeles y largarse. Lo que ocurre es que Marwick vive encerrado, no sale ni de su habitación y todo anda manga por hombro. Esto complica su plan. Para que pueda tener la oportunidad de robar los documentos, tendrá que poner un poco de orden y eso pasa por hacer que el duque salga a que le dé el aire.

Alastair es una persona inteligente y cultivada. Estudioso, sabe escribir y hablar casi de cualquier tema de interés político y social. Muy bien considerado en círculos políticos, y con gran influencia, ha llevado una vida parecía haber superado el escándalo asociado con la familia. Se casó con una hermosa mujer de buena familia que era la perfecta esposa del político. Pero cuando ella murió, vino la debacle: le era infiel, y no sólo le traicionaba sexualmente, sino también desde el punto de vista político. Así que no es de extrañar que se le haya derrumbado su vida. Su concepto de sí mismo, y de su papel en la sociedad, se está derrumbando.

Es un animal herido al que Olivia, poco a poco, conseguirá sacar de su guarida. La tensión entre ellos dos, cómo interactúan, creo que es lo mejor del libro. Lo que ocurre en esa mansión victoriana es casi como una obra teatral de dos personas picándose, desafiándose, haciéndose reaccionar.

Y también con sus momentos sexis, de una atracción que los dos saben que no puede ser. Por parte de Olivia, porque la situación sólo puede acabar con ella robándole y huyendo. Por parte de Alistair, porque seducir al servicio es algo que un caballero no hace, y le convertiría en una mala bestia como su padre. Pero claro está, llega un momento en que el tema es inevitable y, en fin, me explico perfectamente por qué le dieron un premio a la novela con escenas más sensuales en un romance mainstream.

Nuevamente, hay que aplaudir la capacidad de Meredith Duran para explicar la tensión psicológica entre los personajes, que esto sea una aventura del ánimo, aunque hay ciertamente su peripecia e intriga de por qué quieren matar a Olivia, con un par de giros de la trama que,… bueno, tampoco es que sean muy inesperados, pero que le dan interés a la lectura.

Otra vez, me ha atrapado con su forma de contar las cosas y me la leí de un tirón. Suele ser una alabanza, pero por otro lado te hace pensar si realmente le haces justicia al libro. Cuántos meses se tiró la autora para escribirlo y a mí no me ha durado ni veinticuatro horas…

Si entras en el melodramático planteamiento, todo funciona: la trama, los personajes, la tensión. Además, como las dos últimas que me he echado al coleto de Meredith Duran, la he leído en español, en papel y en una traducción estupenda. La autora es una estilista fantástica, de esas en las que no falta ni sobra nada, cada palabra y cada gesto está ahí porque esa es la forma de contar esta historia. Y las traducciones de la colección Cisne están a su altura.

Si para mí no es una novela de diez es porque en el fondo no es de esas que me dejen resacosa y para releer, ni de las que quiera que parezcan más páginas por arte de magia, ni tampoco los personajes se me hagan tan reales que tengan que existir en algún universo alternativo, que son mis requisitos para entender que una novela es realmente de lo mejor-mejor. Quizá sea porque en el fondo el tema sigue siendo jovencita pizpireta y virginal, de humilde origen, que seduce a todo un duque, más sabio, más experimentado y más todo. Prefiero heroínas con un poquito más de experiencia, y que no sea el héroe el que tenga que acabar salvando a la damisela en peligro. Hay un cierto tono de folletín de cabo a rabo. Le quitas el sexo y casi podría ser una de la vieja escuela.

La verdad es que el personaje de Olivia me interesó bastante menos que el torturado Alastair, en el cual se pueden ver ramalazos de auténtica enfermedad mental, angustia, paranoia, ¡hasta agorafobia! Creo que será el personaje que recordaré de esta novela, porque puedes sentir su humillación, su dolor, sus sentimientos y su lucha interior por saber qué va a ser de su vida de ahora en adelante.

Por estas cositas es por lo que, creo yo, Engáñame otra vez me gustó un poquito menos que la anterior, Aquel verano, pero aún así me pareció notable.
Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la romántica histórica con héroe dañado y sensualidad explícita.

Otras críticas de la novela:

  
En inglés, Smart Bitches Trashy Books, la calificaron con una A; en All About Romance, una B+. Dear author, una B, y lo considera lectura recomendada; Willaful señala que “Fool Me Twice tiene un tono sorprendentemente de vieja escuela, lo que no es algo que yo esperaría en una historia de Duran”. Una de B la consideraron en Smexy Books.

En RT Book Reviews le dieron 4 ½ estrellas, lo consideraron un "Top Pick!" y estuvo nominado a los Premios RT en la categoría de romance histórico ambientado en las islas Británicas. La reseñadora dijo que “Cautivadora e inesperada, esta podría ser la mejor novela de Duran hasta la fecha”. 

Acabo con dos blogueras, Angiegirl y Miss Bates Read Romance

viernes, 4 de septiembre de 2015

Crítica: “Aquel verano”, de Meredith Duran



Hoy comento una novedad, traducida este mismo año. Me pareció entretenida, aunque es más de personajes que de trama. Moraleja: ser una "belleza oficial" no asegura que tengas dinero, así que no te conviene enamorarte de un médico rural sin un duro.
Diseño: Penguin Random House Grupo Editorial/
Yolanda Artola
Fotografía: © Malgorzata Maj / Trevillion Images

DATOS GENERALES

Título original: That Scandalous Summer
Subgénero: histórica / Victoriana

Fecha de publicación original en inglés: febrero 2013
Editorial: Pocket
Páginas: 372

Parte de una serie: 2.º de Los temerarios

Edición en español:
Primera edición en Debolsillo: marzo, 2015
© de la edición en castellano para todo el mundo: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.
Traductora: Nieves Nueno Cobas
Col. Cisne
 
SINOPSIS (de la contraportada)

Alastair, duque de Marwick, está absolutamente abatido: al poco de fallecer su esposa descubre que le era infiel. Ahora se niega a volver a casarse, y con ello la responsabilidad de asegurar una línea sucesoria recae en su hermano, el doctor lord Michael de Grey. Es más, Alastair lo amenaza con cancelar los fondos con los que sufraga su hospital si no sienta la cabeza y busca esposa.

Michael decide huir a Cornualles donde se hará pasar por un médico modesto. Sin embargo, todo se tuerce cuando la hermosa y problemática Liza Chudderley se cruza en su camino. La atracción es inmediata, sin duda, pero él se niega a una relación; y en cuanto a ella, una viuda de la alta sociedad londinense sin un penique en el bolsillo, le urge volver a casarse con un hombre rico… pero un médico de pueblo no encaja con los requisitos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Estadísticamente, parece que no. La he leído porque me gustan las novelas de esta autora, aunque no sea para deslumbrar. Creo que, con Pérfido corazón, es de las menos apreciadas de la autora. Y sin embargo, una vez leída no puedo dejar de sorprenderme que no tuviera mejores críticas, algún premio, que pasara tan desapercibida. Tal vez la sombra del duque sea demasiado alargada..

CRÍTICA

Aquí tenemos a Michael de Grey, médico, soltero, lleva un hospital para pobres, joven y de buen ver, ¡la alta sociedad está encantada con él! Su hermano, el duque de Marwick, se está hundiendo en su propia desesperación y rabia tras la muerte de la esposa, con la humillación de saber que ella le engañaba con todo bicho viviente. En su obcecación, le lanza un ultimátum a Michael: será este segundón el que deba proveer a la familia de herederos. Que se busque una buena muchacha, que él apruebe, o si no, le quitará el dinero, y su querido hospital para pobres.

Creyendo que la distancia hará reaccionar a su hermano, Michael se marcha a Cornualles, donde pasará el tiempo trabajando de médico rural. Un día se encuentra entre sus rosales a una mujer que ha perdido el conocimiento de lo borracha que está. Resulta que es Elizabeth Chudderley, una belleza famosa y, más o menos, la señora del lugar.

Se gustan en cuanto se ponen la vista encima. Y rápidamente empiezan a flirtear. Cuando se conocen un poquito más, les seduce también el interior del otro. Eso sí, cada uno callándose quienes son. Michael no le dice que es el hermano de un duque y que está allí de paso, y Liza no le confiesa que, a pesar del tren de vida que lleva, está prácticamente en la ruina.

Así que se da una extraña situación, porque se enamoran al conocerse “por dentro” pero sin saber quién es el otro “por fuera”. Esto mantiene la tensión a lo largo de buena parte del libro, aunque saber la verdad tampoco cambia nada. Los modestos recursos de él como médico no le sirven a Liza para salvar su forma de vida y seguir responsabilizándose de lo que, en versión un poco paternalista-medieval, considera “su gente”.

Su ambientación principal es Cornualles, y, en particular, la casa de Liza, donde se celebra una fiesta para gente que es, como ella misma, un poco escandalosa. Liza espera pescar, entre sus invitados, a un marido rico que le arregle la situación. No es muy original, pero al menos nos hemos alejado de Londres, sus salones de baile, y la Regencia.

El atractivo de esta novela radica en la tensión erótico-emocional entre los personajes. El mayor erotismo radica en muchos momentos de pequeños gestos como un roce, un beso, un abrazo desesperado… Aunque también tienen sus escenas explícitas. Con bastante carga emocional, por cierto; por una cosa u otra, están convencidos de que será la última vez: una primera en plan “vamos a hacerlo una vez para tener un buen recuerdo”, otra que viene a ser un “polvo de despedida”, y así…

Intriga seguir todo el proceso mental de ambos personajes: lo que piensan y sienten, respecto a sí mismos y al otro, y cómo esos pensamientos y sentimientos van cambiando conforme avanza la novela. Con el ejemplo de unos padres espantosos que se divorciaron de la forma más amarga posible, Michael es de los que piensa que el matrimonio es la tumba del amor,… hasta que se encuentra con Liza. Esta, en cambio (¡afortunada ella!), tuvo el ejemplo de unos padres que se quisieron y fueron felices, así que sabe que es posible una relación amorosa duradera. Pero… su matrimonio no fue un éxito, otra relación que tuvo después le salió rana y ahora lo que necesita es dinero, no amor.

Los problemas que se les plantean son reales, y no se resuelven con un “te quiero”. No hay que olvidarse el aspecto social. Un mal matrimonio podía dañar gravemente la reputación de toda una familia, como se ve en La rendición de un caballero, de Cecilia Grant. El conflicto es tan realista, está tan bien construido, que su resolución en un tono un poco de vodevil me resultó algo anticlimática. No entro en ello por no destripar el asunto.

Esta novela me enganchó totalmente, no pude parar de leer hasta que la terminé en menos de un día. Los personajes me parecieron muy de carne y hueso. Liza resulta compleja e interesante. Es una "belleza oficial" de esa que reproducían en fotos y otros objetos como recuerdo. Pero eso no le impide tener sus problemas económicos, y un amante cretino que la acaba de dejar. Pero eso lo puede superar. Más llamativo es que está pasando por una fase de duelo, pues su madre murió un año antes de que empezara la novela, y aún oye su voz, constantemente, juzgando lo que hace con su vida; su melancolía se revela en que, por ejemplo, aún no ha sido capaz de ir a ver su tumba. Podría haber sido una novela más oscura, porque se dejan sin explorar aspectos como que su infeliz matrimonio o su problema con la bebida. Pero la autora ha preferido dotar a estas dos personas adultas con gran capacidad para la alegría y para disfrutar de la vida.

Dice Meredith Grant que es de las pocas novelas suyas que, al repasarlas, la hizo a veces reír y a veces llorar. Sí, yo me impliqué emocionalmente y en alguna ocasión me puso un nudo en la garganta. Al modo Balogh.

De las de su autora, no me gustó tanto como El duque de las sombras, pero sí más que Marcado por tus caricias y Pérfido corazón.

La he leído en español, en papel y en una traducción estupenda. Cada vez estoy más convencida de que “Cisne” es la mejor colección de novelas románticas históricas que se publican en español. ¡Vaya cambio con respecto a Marcado por tus caricias, penosamente traducida por Planeta!

Definitivamente, Meredith Duran se ha convertido en una de mis favoritas, aunque no todas sus novelas mantengan este nivel. La incluyo en la “Novísima escuela” de romántica histórica, como autoras como Cecilia Grant, Courtney Milan o Rose Lerner. Un grupo que se diferencia tanto de la “Vieja escuela” (la violación como parte del cortejo y “héroes” gilis y avasalladores) como de la “Nueva escuela” de Julia Quinn, Tessa Dare y otras autoras parecidas, que son encantadoras, ligeras, y totalmente ajenas a las adversidades de la vida.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la romántica más de personajes que de peripecia.

Otras críticas de la novela:


En inglés ya digo que no hubo particular entusiasmo por esta novela.

RT Book Reviews le dio 4 ½ estrellas y fue nominada ese año en la categoría romance histórico ambientado en la Regencia, algo que es un disparate porque estamos en 1885; dicen en la crítica que es estilo Mary Balogh y sí, me lo parece totalmente.

A la escritora Rose Lerner (autora ella misma muy interesante y de la que tendré que poner aquí más cosas) le gustó mucho, y considera a Meredith Duran un ejemplo a seguir.

B+ le dieron en Smexy Books, en All About Romance una B, para Dear Author fue un libro C+. Meoskop la consideró “una lectura aceptable” y, además de mencionar a Balogh en su crítica, encontró el final insatisfactorio.

Para una crítica del audiobook, aquí las Audio Gals: el final le pareció algo apresurado