viernes, 16 de enero de 2026

Crítica: “Una canción para el verano”, de Eva Ibbotson

 

Qué buena y qué personal,

aunque el romance se te puede quedar escaso


 

Una canción para el verano

A song for summer

 

Por Eva Ibbotson Fecha: septiembre de 1997

 

Me voy racionando los libros de Eva Ibbotson porque tiene tan poquitos para adultos… Me encantan, pero no quiero tragármelos todos en un mes, quiero que siempre quede la esperanza de descubrir otra preciosidad más.

Esta novela, en concreto, empieza más bien lento, a su ritmo. Y entre los protagonistas tú ves que hay atracción, pero muy perdida en momentos puntuales, porque en realidad te está hablando de otra cosa.

Ahora, cuando estás en la última parte todo se acelera, y… casi llego tarde al trabajo por estar leyéndolo.

La protagonista es Ellen Carr (23), una muchacha inglesa educada por sufragistas que, sin embargo, asume un rol muy estereotípicamente femenino, le gusta cuidar del hogar, de la casa, de la gente, cocinar, la gente, los animalitos… 

Entrará a trabajar como gobernanta en una escuela austriaca muy liberal, un internado para niños que hoy llamaríamos pijoprogres, muy izquierdosos, en los años treinta. Están en plena naturaleza, entre montañas, junto a un lago, y pronto Ellen pondrá algo de lógica, equilibrio y mucha ternura en sus algo desordenadas vidas.

Allí conocerá a un montón de niños, y chicos, y adultos muy interesantes, y a Marek Tarnowsky (29), chico para todo, muy manitas, que está de incógnito, porque es un músico famoso, persona non grata en Alemania. 

Ahora no ejerce como tal porque tiene su propia misión encubierta que cumplir. Algo que le hace arriesgarse. Ha tenido sus líos, y está claro que le gusta Ellen, pero tiene Cosas Muy Importantes que hacer y no sería compatible con una relación con esta encantadora muchacha inglesa.

Me ha encantado, la he disfrutado a cada momento. Me resulta difícil clasificar un libro de Ibbotson.

Esto es una novela romántica porque tiene su historia de amor con final feliz, aunque ocupe poco espacio en la página. Muy poco, de verdad, lo que quizá lo lastre, te puede parecer muy escaso; aunque, por otro lado, el que no te den todo mascadito permite que vuele la imaginación.

Pero también es novela histórica que recrea muy bien una determinada época (Austria en los tiempos inmediatamente anteriores al Anschluss y luego, brevemente, la Segunda Guerra Mundial, con un epílogo en la posguerra). El típico libro que no te podría escribir una autora anglosajona, aunque quisiera. Sí, ya sé que Ibbotson era británica, pero nació en Viena, en una familia judía laica, sólo alguien así podría escribir una novela como esta.

Tiene un aire de cuento de hadas (con su cocinera-princesa, su músico/manitas-príncipe, personajes que podrías figurarte que son magos, villanos o brujas), con cierta irrealidad, aunque en algunos momentos resulta terriblemente auténtico...

Encontrarás ironías sobre ciertos libertarios de los años treinta, algunas alusiones muy tópicas a la Guerra Civil española, referencias culturales (en particular musicales) a tutiplén...

Por un momento alzó la vista al cielo buscando la inspiración, no de Dios, cuyos gustos musicales no estaban documentados, sino de su antiguo representante en la tierra, el Kapellenmeister de Leipzig.

¿Cómo no voy a adorar a alguien que escribía frases así?

En fin, una de Ibbotson, un cuento de hadas para adultos.

Si le pongo «sólo» cuatro estrellas, es porque hay otras de Ibbotson que me gustaron aún más. Si esto lo publicase hoy cualquier otra, sería lo máximo. Ibbotson tenía 72 años cuando salió (1997, nació en 1925), lo cual me abruma. Ser capaz de escribir tan bien en la recta final de su vida. ¡Qué joya!

La he leído en español, en traducción masculina algo pedestre. No descarto que, con el tiempo, me las compre y las relea en inglés.

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 


1.ª edición, 9/1997

Random House (UK)

Print / eBook / Audio

Páginas: 416

ISBN13: 9780099258629 (tapa dura)

Portada de la primera edición, en tapa dura, St. martin's, septiembre de 1998. 

  

En España:

ISBN 13: 978-84-253-3352-1

Traductor: José Antonio Soriano Marco

Edición: 1/2000, Grijalbo

Descripción: 348 págs, cart.

Colección: Bestseller oro

 

Crítica en El rincón de la novela romántica, donde Anasy entiende que es «bueno». 

miércoles, 14 de enero de 2026

Crítica: “Arabella”, de Georgette Heyer

 


Qué bien escribía esta señora, por diorrrr

Portada española

 

 

DATOS GENERALES

 

Título original: Arabella

Subgénero: Regencia tradicional

Fecha de publicación original en inglés: 1949

Editorial: William Heinemann

Páginas: 288

ISBN13: 9780434328185 (de la edición de 1952)

 

En España

Título: Arabella

ISBN 978-84-9838-133-7

Traductora: Gemma Rovira Ortega

1.ª ed.: 2007, Salamandra

Páginas: 288

Encuadernación: rúst.

 

SINOPSIS (tomada de La Casa del Libro

Arabella ha venido a Londres con un propósito muy concreto: encontrar marido. Pero no cualquier marido, sino uno muy rico, ya que, además de mantenerla a ella, deberá sanear la maltrecha economía de sus numerosos hermanos.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sin estar entre las mil mejores, la tengo muy arriba en mi base de datos, en torno al puesto tres mil. Tiene crítica DIK A- en All About Romance. Regan Walker consideró que Beaumaris es uno de sus héroes favoritos, y Arabella, de las heroínas. Jacob, a quien sigo en Good Reads, le puso cinco estrellas. Aparece en lista de favorite funnies.

 

CRÍTICA

Ay, qué linda historia. Y escrita de esta manera tan extraordinaria que tenía Georgette Heyer. Es de esas novelas que leo poco a poco, cada palabra, cada frase, alargando la lectura durante días, para sacarle todo el jugo.

Es una novela de 1949 con un planteamiento no es muy diferente de otras muchas posteriores: alguien que tiene que casarse bien para ayudar a su familia.

La veinteañera Arabella (le calculo 20 años) tiene su primera temporada en Londres, con la finalidad de buscar un buen marido, porque la familia que tiene lo necesita. Son ocho hijos de un vicario de pueblo, en el remoto Yorkshire, y claro, la fortuna no da más de sí.

El ambiente familiar de Arabella te lo describen al principio de la novela. Aparecen todos los miembros de la familia Tallant. Eso puede desconcertar, a menos a mi me despistó, esforzándome en aprender los nombres, las edades, y saber cómo es casa uno de los retoños Tallant. Porque luego no sabes qué papel van a tener en la historia.

Resulta que al final sólo importan Arabella —lógico, es la protagonista—, y Bertram, el hermano menor, de 18 años, que aparecerá otra vez avanzada la novela. Así se lía un poco más la historia.

Camino a Londres, Arabella tiene un contratiempo y eso la lleva a conocer al dandi Robert Beaumaris (30). Un tipo elegante, pagado de sí mismo porque muchas van detrás de él. ¿Por qué iba a ser esta desconocida diferente?

El disimulado desdén de Beaumaris irrita a Arabella, lo que le lleva, impetuosamente, a hacer algo que luego la sitúa en una situación un poco falsa en los salones londinenses.

Este Robert Beaumaris es un tipo que todo el mundo tiene en muchísima consideración, es rico, el Árbitro de la Elegancia, el «Simpar» (Nonpareil). Es un reconocido solterón que no tiene la menor intención de casarse porque todas van detrás de su fortuna, y ya digo que Arabella no le parece diferente...

Por razones no muy claras, tal vez porque sabe que por una vez su corazoncito puede estar en peligro, Beaumaris tiene el capricho de hacer de Arabella toda una estrella de la sociedad londinense.

Acudirá a los eventos en los que esté ella, pasearán juntos por los parques de Londres, coincidirán en bailes de Almack’s, etc. O sea, lo típico de la temporada londinense que después hemos visto en tantas otras novelas posteriores. Heyer lo contó y otras la han imitado. 

A veces pienso que las autoras de romances históricos de la Regencia, más que estudiar la ambientación en fuentes originales o libros de Historia, se han contentado con leer mucho a Heyer y ambientar en la Regencia imaginada por esta autora, sus expresiones, sus costumbres, lo que comían y bebían, vestidos y carruajes, etc.

En esa temporada londinense, Arabella tiene que encontrar un marido, y estar de la mano de Beaumaris le añade estatus en el mercado matrimonial. Eso y bueno, el malentendido inicial provocado en parte por ella y por el propio Robert.

Ese contacto constante de Robert Beaumaris con Arabella, hace que él se de cuenta de que, quizá, Arabella no sea sólo una chica guapísima, y bien educada, sino también tiene cierta vitalidad y otras cualidades que lo atraen, que le podrían hacer realmente muy feliz.

Esta novela tiene especial, respecto a otras, que aquí ves el giro en el interés de Beaumaris. En otras tienes que sospechar, leer entre líneas, y es delicioso, pero a veces puede parecer un enamoramiento repentino. Aquí yo creo que se ve muy bien el progreso de Robert Beaumaris, respecto a Arabella.

¿Y ella? Pues la verdad es que poco a poco se da cuenta de que quien le gusta de verdad es Robert. Con él se encuentra a gusto, y no habría ningún marido mejor. Entonces le tortura el malentendido que (cree) hay entre ellos, la mentirijilla aquella que soltó. Se siente muy infeliz, y desgraciada.

Encima, aparece su hermano Bertram para liarle todavía más las cosas, con sus deudas del juego.

Solo que por algo a Robert le llaman Nonpareil, es mucho Robert.

Como todas las novelas de Heyer, está muy bien escrita, de esas que no te apetece saltarte ni una coma, y eso que tiene un inglés complejo, ciertamente. Pero es que el lenguaje le sirve para recrear todo el mundo.

No sólo ambienta bien en una Regencia creíble. Es que tiene, además, esa cosa que me gusta tanto a mí de retratar a los personajes a partir de lo que ellos dicen, y cómo lo dicen. Cada uno habla de una manera peculiar. Y se callan y miran de soslayo. Tiene tantas sutilezas que abre en el pecho del lector miles de insinuaciones. Al no darte todo mascado, deja muy amplio camino al vuelo de la imaginación del lector.

Lógicamente, todo esto lo aprecio en inglés, en original. Me parece dificilísimo de traducir. No sé qué tal estará la versión española. Te contarán la historia, no lo dudo, pero no de la misma manera.

Cada vez me quedan menos por leer de Heyer, y es una pena, porque es una gozada. De las pocas autoras que posiblemente vaya a releer en el futuro.

Obviamente, es muy romántica, aunque tensión sexual cero, porque es un Regencia tradicional. Si lo que buscas es smut, olvídate, no es para ti. Lo encontrarías soso, inocentón e incluso hasta cursi.

Esto es para quien busca otra cosa.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: quienes gusten de novelas bien escritas. 

Otras críticas de la novela:


 

Empiezo con algunas críticas en español, aunque ya digo que me parece difícil que una traducción esté al nivel del original.

Crítica de Anasy, en El rincón de la novela romántica, considera que «tiene el sabor de los clásicos».

Excentriks la recomienda.

Para Papel en Blanco, que no debe ser habitual de romántica, le pareció que tenía un estilo ñoño y algo afectado, sin que le falte algún que otro toque de humor.

Paso a las opiniones en inglés, que tienen el privilegio de leer en el idioma original.

All About Romance, una DIK A-

Mary Kingswood, 5 estrellas.

Susan Coventry, también positiva.