lunes, 28 de mayo de 2018

Crítica: “She’s got it bad”, de Sarah Mayberry


Se quieren, se gustan, pero no se atreven a confiar en el futuro
Harlequin, 04/2009

DATOS GENERALES

Título original: She’s Got It Bad
Subgénero: contemporánea / Genérica

Fecha de publicación original en inglés: 2009
Serie: Harlequin Blaze (HBZ) – 464
Mills & Boon Blaze 2-in-1 (MZ2) – 29

NOVELA NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Hacía tiempo que esto se venía venir…
Hace doce años, Zoe Ford dejó que Liam Masters le rompiera el corazón. ¿Y ahora? No hay la menor oportunidad. Zoe es tan dura y salvaje como haga falta. De manera que cuando Liam aparece en su estudio de tatuaje, está más que preparada para acogerlo de nuevo. No será nada difícil, pues está más sexy que nunca.
Esta vez ella está a cargo. Y no va a considerar que su marcador se ha igualado hasta que él esté, sexy, preocupado, ¡y pidiendo más! Entonces ella seguirá adelante tan despiadadamente como él la dejó a ella. A menos que ese sexo deliciosamente perverso sea demasiado bueno para dejarlo de lado…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No entró en mi lista de mil mejores novelas románticas, pero a día de hoy sí que estaría incluida, en el 965. Ganó el premio RT de 2009 al mejor Harlequin Blaze de ese año. Tuvo buenas críticas tanto en All About Romance (DIK A-) como en The Good, the Bad and the Unread (A). Fue una de las elecciones como favorito de Pat, que escribía (creo que ya no) críticas para All About Romance.

CRÍTICA

En el prólogo vemos a Zoe, una quinceañera enamorada de Liam, un muchacho de diecisiete años que vive en su casa después de quedar desamparado. Ella se le ofrece, quiere que él sea su primer y único amante. A la mañana siguiente, descubrirá desolada que Liam se marchó.
Doce años más tarde, se reencontrarán.
Para entonces Liam, el chaval que fue acogido en casa de los Ford, que no tenía prácticamente nada más que un pasado doloroso, se ha convertido en un empresario de éxito.
Zoe se dedica a hacer tatuajes y, además, es cantante en una banda. Sus actuaciones son sexualmente muy encendidas. Así que estamos ante una heroína alejada de lo convencional. Es una mujer de 27 años, independiente, con mucho arte dentro de ella. Lo expresa como puede, a través de tatuajes, que sin embargo no acaba siendo lo ideal para una artista plástica como ella.
Admito que su arte no me impresionó demasiado. Es una de esas a las que yo llamo «artistas de aerógrafo». Algo que nunca ha estado entre mis preferencias.
Así que luego se dedica a esas actuaciones tan atrevidas que dejan a toda la peña sobreexcitadas, pero tampoco es que la veas todo el rato ensayando con su banda y entusiasmada por la música.
Y luego bebe cosa mala, y no solo cerveza, sino también cosas fuerzas como el vodka.
Así que Liam la reencuentra en un momento en que no es la mejor versión de ellas misma.
Entre los dos saltan chispas. La atracción sexual entre ellos es más intensa que nunca, y no tardarán en dedicarse a ello. Se caen bien, se gustan, se desean apasionadamente.
Pero ninguno de los dos cree que es capaz de una relación estable. Hace tiempo que asumieron que lo de una pareja estable, niños, etc. no era para ellos.
Así que la tensión en esta historia es más de carácter emocional que sexual. Se trata de que cada uno de ellos se abra a la esperanza de que igual eso del amor, de una relación estable, es posible.
Cuando hablamos de novela romántica contemporánea, el conflicto externo es difícil. ¿Por qué dos personas no van a estar juntas? No es fácil encontrar un motivo realista que separe a los protagonistas. Y el que los problemas vengan solo del interior de sus cabezas no parece algo muy sólido.
Pero los seres humanos somos así de tontones, hay veces que si no tenemos problemas, nos los inventamos. ¡Cuántos absurdos «problemas del primer mundo» nos amargan la vida! Así que si te pones a verlo, el que duden de ellos mismos es algo que entra dentro de lo posible.
La verdad es que he disfrutado mucho de esta novela. No había leído nada de Sarah Mayberry y me gusta. Sólo están traducidas un par de novelitas suyas al español. Creo que es la autora ideal para cuando quieres una novelita corta, bien contada, con personajes y ambientación interesantes y escenas sexualmente explícitas.
No es un Harlequín vulgar y corriente. Se sitúa en Australia, y tengo cierta debilidad por esa ambientación. Luego las escenas sexis están muy bien escritas. Cuando la gente se burla del género romántico, creo que no es consciente de lo difícil que es escribir escenas sexuales en las que no sólo se describa lo que ocurre en el exterior, sino también en el interior de las personas.
A veces te apetece leer algo así. Una novela cortita, amena, de personajes que te caen bien, y muy sensual. Nada que ver con lo que tú te imaginas de «cándidos harlequines».
Harlequin Blaze es la línea más sexy de Harlequin. Primero eran los libros más calentitos de Harlequin Temptation, y al final sólo se publicaron Blaze. Lo que no sé es si sigue existiendo en la actualidad.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de harlequines sexis y de calidad.

Otras críticas de la novela:

Como es novelita genérica, y encima no traducida, no he encontrado críticas en español.
En All About Romance tuvo una crítica de DIK A-
En The Good, the Bad and the Unread, tuvo dos críticas, una de B+, y otra de Limecello, de A
En RT Book Reviews fue calificada con 4 ½ estrellas y Top Pick! 
En Book Binge, también gustó, la puntúan con 4.25
Por último, Rosario’s Reading Journal le dio una B

sábado, 26 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: AMANDA QUICK (6): «La imprudente»


Aventuras entretenidas pero
perfectamente olvidables


DATOS GENERALES

Título original: Reckless
Subgénero: histórica
Fecha de publicación original en inglés: 11/1992

Edición en español
Título:  La imprudente
Traductora: Silvia Sassone
Fecha Edición: 11/2001
Publicación: Punto de Lectura
Colección: Romántica, 46

SINOPSIS

Desde un castillo de cuento de hadas en ruinas hasta un vertiginoso baile de disfraces va tramándose la encantadora historia de un deslucido caballero, una audaz doncella oculta detrás de un velo y un amor tan dulce como ardiente.
A los dieciséis años, Phoebe había imaginado que Gabriel Banner era un valiente caballero, un héroe de noble corazón nacido para salvar a damas en apuros. Por eso ocho años más tarde, cuando necesitó ayuda para una investigación vital, pensó que nadie sería más adecuado que él para la tarea.
Pero en una cita a solas y a medianoche, Phoebe se encuentra ante un hombre peligrosamente deseable que en nada se parece al héroe de sus sueños, y un beso abrasador sella su destino para siempre.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 636 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. Cuando Book Binge publicó una lista con su Top 1000, aparecía la 871, y también en las mil mejores de RomanceNovels.Me, la 536. Fue un Top Pick en 2002 de la página Romance Readers at Heart. Muchos lectores la incluyen entre sus favoritas, quizá por ese ligero toque a «mejores enemigos».

CRÍTICA
Phoebe Layton es una jovencita algo aventurera y soñadora, a la que encantan las historias medievales de damas encerradas en torres y caballeros que las rescatan. Le gustan los libros antiguos, y tiene dinero para obtenerlos. Solo que a veces eso exige ir a media noche a casa del vendedor.

Por lo que pudiera pasar, contacta con Gabriel Banner, conde de Wylde, su caballero soñado, que hace años intentó rescatar a su hermana de un matrimonio que ella no quería. Luego es verdad que la hermana acabará felizmente casada, y que Gabriel tuvo que irse de Inglaterra.

Pero ahora ha vuelto, y Phoebe, que sigue viéndole como un hombre repleto de hidalguía y nobleza, tiene sus propios planes para recabar su ayuda.

Phoebe tenía un amigo que desapareció en los mares del Sur, y lo que quiere es descubrir quién es el asesino de su amigo. Decide que Gabriel es la persona ideal para ayudarla en su empresa.

Gabriel no está muy por la labor, por sus propios motivos. Pero no puede evitar que ella le líe en sus aventuras, cada vez más fascinado y atraído por esta joven.

Phoebe pronto descubrirá que se ha enamorado de él, y que además le da alegría al cuerpo con sus besos y otras cosas. Gabriel desea a Phoebe y tardará un poquito más en darse cuenta de cuáles son sus sentimientos. Considera que la familia de ella es culpable de que tuviera que marcharse de Inglaterra con una mano delante y otra detrás, como quien dice.

Así que planea usar a la joven para vengarse: seducirla y luego abandonarla. Luego se da cuenta de que ella le ama, que al fin y al cabo él necesita casarse, así que igual estaría bien casarse con ella… Poco a poco su idea de venganza se va desvaneciendo.

Tenía esta novela por casa y es de las que yo llamo «literalmente, poco memorable», porque es de las que no recordaba absolutamente nada cuando me he puesto a releerla.

No me sonaba nada, pero nada de nada.

Es una de esas novelas entretenidas, con su mucho romance, alguna que otra escena sexy, y peripecias diversas y aventureras para alargar la cosa, con la chica en peligro una y otra vez, asaltada por diversos malotes a los que el héroe va derrotado.

Los dos personajes principales son de esos que caen bien. Phoebe es optimista, algo atolondrada, haciendo siempre su santa voluntad, sin parecer demasiado consciente de los peligros que corren. Pero ama los libros, las historias, la fantasía, y eso siempre es un puntazo.

Gabriel, un tipo serio, que busca su venganza, y se descubre de repente deseando y protegiendo, quizá hasta queriendo controlar, a esta joven,… lo que a veces se te hace un poco cargante, ese empeño en que ella lo obedezca. Guapo pero manduquita. Claro que Phoebe no le hace demasiado caso, porque no es ninguna criatura.

Así que Gabriel, al final, tiene que aceptar que Phoebe es como es.

Y a él también le gustan los libros. De hecho escribe novelas góticas que tienen encantado a todo el mundo. ¡Cómo no enamorarse de un héroe libresco!

La ambientación no es nada del otro jueves. Tu Regencia típica con algún que otro baile y paseos por el jardín.

En resumen, que te entretiene pero luego a los dos días ya lo has olvidado. Entretenida. Ni siquiera hay momentos especiales de humor de esos tan típicos de la autora. La única gracieta repetida es que para Phoebe, Gabriel es su héroe, mientras que este se esfuerza, una y otra vez, en poner en evidencia que no es ningún caballero ideal, que no se empeñe en idealizarlo.

Yo no sé si me pareció algo sosa por culpa de la traducción. Siempre me parece difícil pasar el humor de un idioma a otro.
Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: quienes quieran una histórica ligerita con mucha peripecia.

Otras críticas de la novela:
Teresa firma la crítica publicada en El rincón de la novela romántica.
Como curiosidad, esta página habla de…no sé, creo que de los personajes, con más de una patada al diccionario, lo advierto, por si no queréis que os sangren los ojos al leerlo.
Paso a las críticas o reseñas en inglés.
Rosario’s Reading Journal, le dio una B+ al releerla.
Reseña en Publishers Weekly.
Cannonball read le da 2 estrellas.

jueves, 24 de mayo de 2018

Crítica: “It takes two to tumble”, de Cat Sebastian


Coge al capitán Wentworth, hazle gay
y te saldrá más o menos esto.


DATOS GENERALES

Título original: It Takes Two to Tumble
Subgénero: histórica / Regencia

Fecha de publicación original en inglés: diciembre 2017
Serie: Seducing the Sedgwicks #1
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Algunas de las cosas favoritas de Ben Sedgwick:

·         Ayudar a sus parroquianos
·         Las crías de animales
·         Flirtear descaradamente con el guapo capitán Phillip Dacre

Después de recibir una educación de lo menos convencional, Ben está satisfecho con la vida tranquila y predecible de un vicario rural, libre de luchas o agitación. Cuando le piden que cuide a los tres salvajes hijos de un capitán ausente, acepta con renuencia, pero inmediatamente se enamora de estos gamberros. Y cuando su severo, pero gloriosamente guapo padre llega, Ben se siente tentado de tal manera que acaba dudando de todo.

Algunas de las cosas favoritas de Phillip Dacre:

·         Su barco
·         Que la gente haga precisamente lo que se le ordena
·         Tocar al irresistible vicario siempre que pueda.

Phillip está deseando largarse de las orillas de Inglaterra y volver a su barco, lejos del dolor que lo acosa. Pero sus hijos han espantado a toda una serie de tutores e institutrices, y debe arreglar las cosas. La inesperada presencia del alegre y adorable vicario da un vuelco a su vida y ahora parece que no puede vivir sin las sonrisas de Ben o sus devastadores besos.

En medio de niños fugados, una trama de chantaje a la familia de Ben y tortuosas noches de placer, Ben y Phillip deben decidir si una vida segura merece la pena si eso significa perder justo lo que les hace sentir vivos.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
Salió hace unos meses y aún pronto para decirlo, pero a mí me parece que sí. Estaría, al menos de momento entre las diez mil mejores novelas románticas, gracias a que Jay, una de las personas que publica críticas en Joyfully Jay, una de mis páginas de referencia en novelas románticas LGBTQ+, la ha incluido entre sus mejores novelas del año 2017. Además, tiene uno de esos tópicos que tanto gustan de «enemigos a amantes».

CRÍTICA

Definitivamente, Cat Sebastian se está convirtiendo en una de mis autoras favoritas, porque me estoy leyendo todo lo que publica. Escribe novela romántica histórica de la Regencia, sólo que con personajes gais. Y la publica Avon, lo que suele ser garantía de calidad.
Sebastian es tan competente escribiendo que una cosa lleva a la otra y cuando te quieres dar cuenta, la novela ha acabado, los protas están juntos y felices y posiblemente pasado mañana no recuerdes ni sus nombres.
El capitán Dacre vuelve a casa para pasar los dos meses hasta que reparen su barco, el Patroclus (no, el nombre no significa nada, ¡anda ya!). Su esposa murió, y a sus hijos los ve poco.
Sigue un poco deprimido porque murió su teniente, con el que tuvo una relación discreta a la que no fue capaz de poner un nombre hasta que fue demasiado tarde.
No se siente cómodo en tierra. Y menos cuando descubre que sus hijos son inquietos y traviesos. Al principio no sabe bien cómo tratarlos. Le ayudará Ben Sedgwick, el vicario, a quien han encargado cuidar de los críos después de que tutores, institutrices y escuelas diversas no hayan hecho vida de ellos.
Ben está comprometido para casarse. No desea otra cosa que vivir en este pueblo tranquilo, casarse, formar una familia y dedicar su vida a ayudar a los demás. Es un hombre sencillo y alegre. Alice, su prometida y mejor amiga, lo tiene bien calado:
Alice le dijo que tenía la sensibilidad estética de un niño: le gustaba el verano, los cachorros y los pasteles de frutas.
Sí, alguna vez tiene fantasías con hombres, pero así como muy vagas, nada concreto. Nunca ha sentido la necesidad de llevar a la realidad sus deseos con un hombre en particular.
Hasta que Phillip, el capitán Dacre, tan sombrío como luminoso es Ben, entra en su vida. Entonces empieza a plantearse cosas, qué podría estar faltando en su vida.
La paz, eso lo sabía Ben, era una serie de pequeñas cosas, cada una de ellas insignificantes pero juntas marcando hitos en su vida: sus parroquianos sabían que cuando estuvieran enfermos, él los visitaría, que cuando pasaran necesidad, encontraría la forma de ayudarlos. No se había dado cuenta de que esta otra clase de amor, la clase que sentía por Phillip, tenía tanto en común con caer de un acantilado. No podía dejar de amar a Phillip como no podía parar la gravedad.
Al final del libro, los dos habrán cambiado, tomado decisiones que alterarán sus vidas para siempre, son más sabios y sí, más felices, que al principio.
Sólo en un mundo de novela rosa pueden tener lugar estos amores tan felices en un mundo que, en realidad, castigaba con la cárcel la sodomía.
Es complaciente, lo sé, pero en cierto sentido reconfortante. Igual en tiempos terribles pudo haber gente que tuviera estos momentos de felicidad, esas vidas únicas.
Leí este libro cuando salió, hace meses, en un momento de bajón, de esos en que sientes que nadie te aprecia, que no vales demasiado… Y me animó, me reconfortó. El momento malo pasó y volví a la normalidad de la gente que sí me aprecia, que me manda inspirados mensajes de ánimo. 
La familia de elección, uno de esos tópicos que aparecen de vez en cuando en romántica (sin ir más lejos, El hombre del espejo iba de eso) y con el que me identifico. Porque a veces la mejor familia no son tus padres o tus hermanos, sino la que construyes a su alrededor, día a día, tu pareja, tus amigos, hasta compañeros de trabajo que entienden, muchas veces mejor que nadie, por lo que están pasando.
Y tus hijos, claro. Con las frikadas que compartes y aquellas que no tienes ni idea de qué están hablando. ¿Quién es ese Daryll que debería estar muerto hace unas temporadas?
Ellos son quienes comparten tus momentos malos hasta que se pasan y vuelves a la normalidad de los días felices y las sonrisas. Hay una parte de este libro que me hizo especialmente recordar estas cosas. Es un comentario que Ben, el vicario, le debió hacer en el pasado al hijo mayor de Phillip. Y que luego el niño repite, muy serio, los niños son fantásticos para recordarte estas cosas que dijiste y de las que tú ya ni te acuerdas.
A los momentos tristes, los llama «Brown studies».
Él dice que a veces nuestras mentes nos dicen las cosas más feas. Que todo lo que hacemos carece de sentido, que todos a los que conocemos estarían mejor sin nosotros – dudó. – Después de que Madre muriese tuve un buen número de Brown studies.
Qué forma más adecuada de describir esos días tristes: nuestras mentes nos dicen las cosas más feas. Lo que Sedgwick dijo, y se le quedó grabado al muchacho (tiene trece años).
Lo importante, dice el Sr. Sedgwick, es recordar que durante los brown studies, nuestras mentes no son particularmente sinceras. Que si quieres saber la verdad, tendrás que esperar a que se recupere la normalidad.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: amantes de una Regencia feliz en la que todo es posible.

Otras críticas de la novela:

Sólo he visto críticas en inglés, y todas ponen esta novela por las nubes:

Dog-Eared Daydreams le da 5+ estrellas, y al final refleja exactamente mi sentimiento al acabar de leer esta novela:
Y ahora siento curiosidad por lo que espera a Hartley Sedgwick y si comparte una historia con un tal Martin Easterbrook. Hasta que se publique el segundo libro de la serie en julio de 2018, sin embargo, simplemente me tengo que contentar con animar a todos a hacerse con It Takes Two to Tumble, que recibe 5+ estrellas y es una de mis favoritas de 2017. ♥
Joyfully Jay 4.75 estrellas.
OMG Reads, 4,5 estrellas.
En All About Romance le hicieron crítica de B+.
Love in Panels! le gustó mucho.
Sinopsis y un fragmento del libro, en Happy Ever After (USA Today).

martes, 22 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (5): «El hombre del espejo»


La verdadera familia te la encuentras
cuando menos te lo esperas


DATOS GENERALES

Título original: Grand Passion
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 02/1994

Edición en español
Título: El hombre del espejo
Editorial: Vergara
1.ª Edición: 1993

SINOPSIS

Un hombre misterioso y atractivo entra en una posada rural de la costa de Washington... con el secreto propósito de hacer salir a la hermosa propietaria.

Cleopatra Robbins está convencida de que cuando vea al hombre de sus sueños, alguien por quien valga la pena correr el riesgo de volver a confiar y a amar, sabrá que es «él». Ha imaginado el momento: un brinco de emoción, un nudo en el estómago, una sensación embriagadora. Incluso ya ha descrito al amor de sus fantasías en un libro erótico titulado El espejo y firmado con seudónimo, por supuesto.
Pero cuando Max Fortune entra en Robbins' Nest Inn, Cleo se siente atravesada por una sensación devastadora. Sabe que es Él, pero hay algo que falla...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 660 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. En la encuesta Top 100 de All About Romance de 1998 estaba la n.º 56. Cuando Book Binge publicó una lista con su Top 1000, aparecía la 224. Tiene crítica de DIK A- en All About Romance y muchos lectores la incluyen entre sus favoritas.

CRÍTICA
Max Fortune es un hombre hecho a sí mismo: salido de la nada, ahora es rico y elegante. Aficionado al arte, tiene ese «ojo interior» que le permite distinguir el verdadero arte del falso. Todo lo que es se lo debe a su esfuerzo y a la ayuda inestimable del empresario Jason Curzon.

Ahora Jason ha muerto, y le ha legado, de palabra, en su lecho de muerte, cinco importantes pinturas.

Pero deberá descubrir él por sí mismo dónde están. Algo intrigante.

Su búsqueda le llevará hasta una curiosa posada, Robbins’ Nest Inn, que lleva Cleopatra Robbins. Una mujer que nada más conocerse le pone un desatascador en la mano y le dice que anda corta de personal, y que le arregle las cañerías.

Casi sin darse cuenta, Max acabará trabajando como chico para todo en la posada, mientras va buscando las pinturas desaparecidas. Eso le da la oportunidad de conocer a esta mujer tan singular, Cleopatra Robbins, una mujer que ha organizado en torno suyo a una auténtica familia de las de verdad, de gente no unida por lazos de sangre sino de amistad.

Poco a poco, Max va siendo parte de ese grupo. Lo aceptan como uno más. Así que allí donde él esperaba encontrar una fortuna en cuadros, encuentra a personas que lo aprecian de verdad y que lo aceptarán aunque no siempre acierte en sus decisiones.

Y, por supuesto, descubrirá a la propia Cleo, una mujer por la que se siente inmediatamente atraído. El sentimiento es mutuo, claro.

Cleo ha escrito una novela erótica y otra de suspense romántico. No es que ella sea muy experimentada, precisamente. Los padres de Cleo murieron trágicamente, y de ahí sus sentimientos ambivalentes. Aspira a un amor como el de sus padres, pero al mismo tiempo tiene miedo de que las cosas acaben mal.

Pero ella aspira a una «gran pasión», la que da el título original a esta novela. Acepta su sensualidad, sus fantasías, como algo sano, pero que no acaba de ponerla en práctica. Lleva años soñando con «el hombre del espejo», el que conseguirá rescatarla de su aislamiento emocional y físico. A cambio, ella también lo liberará él.

En esta novela contemporánea encontrarás cómo poco a poco Cleo y Max van explorando su sensualidad, y al mismo tiempo se van enamorando, casi sin querer. Creo que aquí estaba la autora en su mejor forma. No sólo hay diálogos fluidos, y sus toques de humor que te hacen sonreír a cada momento.

Encontramos los típicos grupos Nueva Era que buscan cosas como la reafirmación de la masculinidad, la iluminación espiritual o simplemente el secreto del éxito, todo ello excusas para llenar los bolsillos de los charlatanes de turno. Aquí respeta un poco más a unas amigas de Cleo que tienen un centro del tipo «reposo espiritual para mujeres»,… un detalle que me hizo ver que la autora empezaba a sentirse seducida por un poco de todas estas cosas Nueva Era.

Pero solo en lo que se refiere a las mujeres. Los hombres salen bastante mal parados. Inolvidables son el grupo que busca reafirmar su masculinidad y las escenas con un escritor frustrado que se queja que ahora todo, especialmente las novelas de suspense, está invadido por ¡mujeres! Que además hablan de ¡¡sentimientos!! Y ¡¡¡relaciones!!! …cargándose –a juicio de este machistón– el género.

Además, aquí tiene el añadido de varias intrigas que se llevan muy bien. Primero, lo evidente, dónde están los famosos cuadros que Curzon legó a Max. Luego resulta que Cleo empieza a recibir amenazas por la novela erótica que ha escrito. Y en el fondo, muy en el fondo, las dudas que tiene Cleo sobre cómo murieron de verdad sus padres, si fue como dijo la policía (homicidio-suicidio) o había algo más.

Esta es una novela contemporánea estupenda. Deslumbrante en su momento de lo entretenida, intrigante y graciosa que resultó por entonces, hace más de veinte años.

Me cuesta mucho graduar estas novelas, porque una cosa es lo que muchísimo que me gustó cuando la leí hace ya tantos años y otra distinta cómo me hace sentir cuando la releo. Ateniéndome a lo que sentí entonces, le pongo 5 estrellas.

Creo que si la lees hoy por primera vez igual no te parece tan excepcional. Para la mayoría de la gente creo que se quedaría en un sólido notable (una B, 3/4 estrellas, etc). Sinceramente creo que puede seguir gustando mucho, porque el humor está ahí, los diálogos graciosos, los secundarios ridículos,… Creo que aguanta bastante bien aunque se noten cosas como que no haya internet ni teléfonos móviles.

La he leído (y releído) en inglés, en una edición que creo que me compré en París a mediados de los noventa. Sí, cuando viajaba por ahí miraba siempre a ver si podía encontrar libros originales de mis autoras favoritas.

Así que no sé qué tal estará la traducción al español.
Valoración personal: excelente, 5
Mi baqueteado ejemplar

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporánea con su chispa y su intriga.

Otras críticas de la novela:
No he encontrado muchas críticas de esta novela. En español solo una. Es una pena. Creo que deberían reeditarla, aunque sea en digital, porque merece la pena.
Katon firma la crítica en El rincón de la novela romántica y la puntúa 4/5.
Paso a las críticas o reseñas en inglés.
DIK A- en All About Romance.
Rosario’s Reading Journal, le dio una B+ al releerla.

domingo, 20 de mayo de 2018

Crítica: “Beard Science”, de Penny Reid


Esta la leí el verano pasado, y hasta la fecha no había encontrado un hueco para publicar la crítica. Me dejó tan pasmada que sólo pude preguntarme:

¿De verdad existe gente así?


DATOS GENERALES
Título original: Beard Science
Subgénero: NA
Fecha de publicación original en inglés: octubre de 2016
Parte de una serie: 3.er libro de los Winston Brothers


Haz un trato con el diablo y puede que consigas lo que quieres, pero, ¿será lo que necesitas?

Jennifer Sylvester quiere una cosa, y lo que quiere es no ser la actual Reina del Pastel de Plátano de Tennessee. Siempre la eterna buena chica e hija obediente, Jennifer se está hundiendo bajo el peso de su celebridad en los medios, las ambiciones de su madre y los puritanos mandatos de su padre. Jennifer está oficialmente desesperada.

Y los momentos desesperados exigen recurrir a Cletus Winston.

Cletus Winston es un acertijo envuelto en un misterio dentro de una enigmática salsa, y ahora está en un dilema. A pesar de estar convencido de su propia omnisciencia, que lo extorsione la exaltada Reina del Pastel de Plátano de Green Valley le ha sorprendido por completo. Así que, ¿qué tiene que hacer un genio maníaco?

Probablemente, lo que menos te esperas.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, de hecho aparece en mi lista con el número 661. Para el personal de All About Romance mereció varias menciones honorificas como el mejor romance de 2016, el mejor contemporáneo, la mejor pareja (Cletus y Jennifer) y lo más divertido. No ganó en ninguna categoría, pero sí que se acordaron de esta novela en varias. No es de extrañar, porque fue de lo mejor del año para dos de las personas que escriben en esa página, Janet y Maria Rose.

Tuvo críticas muy buenas cuando salió: DIK A en All About Romance, A en The Good, the Bad and the Unread, 5 estrellas en Harlequin Junkie y también en Under the covers. No es de extrañar que sea una de esas que ha pasado a la tercera ronda para hacer el actual Top 100 en All About Romance.

CRÍTICA
Al principio de la novela no tenía muy clara la edad de los protagonistas. Jennifer, ¿es una cría, una adolescente? No, tiene veintidós años.

Mis dudas venían por todo ese rollo de niñita buena que se dedica a la pastelería. Es famosa en las redes sociales como la «reina del pastel de plátano». Y su imagen va con ello: teñida de rubio, vestida siempre de amarillo, sonriente y encantadora.

Me pareció entonces una niña de quince años haciendo cupcakes en su casa. Luego me di cuenta de que no, que era la imagen y el corazón, y el cerebro creativo de todo un negocio con varios empleados y que gracias a ella gana pasta gansa.

Lo peor es que la tratan como un trapo. Su madre le dice cosas «bonitas» como que qué pintas llevas,...

¿Sabes? Me pregunto de qué planeta vienes, Dios sabe que no es de éste.

Jennifer contesta a los insultos diciendo «Gracias». Porque su mecanismo de defensa es justamente:

pretender que las palabras desagradables son, en realidad, cumplidos mal expresados, así es mejor para todo el mundo. Por ejemplo, el último comentario de mi madre se puede reformular como “Eres cósmicamente estelar”.

Su madre le critica todo el exterior, su padre, su interior, llamándola tonta de maneras muy crueles.

Para el resto del pueblo, es una figura ridícula de la que reírse o por la que sentir lástima. Jennifer aplica la misma técnica. Si una vecina decía que era «más rara que un vegetariano en una barbacoa», decide que en realidad es su manera de decir que ella es «única».

Este perfecto felpudo, siempre a las órdenes de unos padres controladores (de hecho, ni la dejaron ir al colegio, la educaron en casa) carece de amigos. No ha tenido una relación masculina. Nada. Lo suyo es despertarse a las tres de la mañana y hornear sesenta horas semanales.

Insegura, tímida y torpe socialmente, nadie le hace demasiado caso en este pueblecito de Tennesse.

Eso tiene una parte buena: es una mujer que mira, y piensa, y se fija en cosas.

Este es el motivo por lo que es la única que capta cómo es en realidad Cletus, uno de los hermanos Winston que da nombre a la serie. Con nombre de paleto, parece un poco tonto, un simple mecánico rodeado de hermanos más brillantes que él. Jennifer sabe de siempre que en realidad es un tipo ladino, un genio del mal (o del bien, según), que averigua cosas y manipula a la gente.

En cualquier caso, no nos engañemos: sigue siendo más raro que un perro verde.

Cuando Jennifer descubre algo negativo sobre Cletus, lo aprovecha para chantajearle. A cambio de no delatarlo, él la tiene que ayudar a liberarse.

En cierto sentido, son almas gemelas. La imagen pública que proyectan se encuentra a un mundo de distancia respecto a cómo son de verdad por dentro,…

Estamos ante una comedia romántica muy divertida, sobre todo en la primera mitad de la novela. Aun así, me la he ventilado en dos días y tardé en apagar la luz por ponerme a leerla al irme a la cama. En más de un momento se me escapaba la sonrisilla floja antes las salidas de Cletus. Las salidas de Cletus son atómicas: dice (al parecer) lo que piensa, con mucha retranca.

A mí me parece más NA que contemporánea, por la edad de los protagonistas, y luego por el estilo: primera persona, turnándose Cletus y Jennifer.

Al ser el tercer libro de la serie, los lectores de los dos primeros ya tenían expectativas y querían «el libro de Cletus». Ya sabéis, cuando una serie gusta, todo el mundo espera «el libro de fulanito». Cuando llega, si no decepciona, la gente se queda encantada, porque parte del placer venía ya en la anticipación de ese libro particular.

Es un sentimiento que se me escapa, ya que suelo leer libros sueltos. Sólo me meto en una serie si tengo claro que voy a leerla entera.

La ambientación parece tan irreal, tan puro cliché sureño que me preguntaba si todo esto no sería exageración, una deformación de la realidad para conseguir mayor efecto cómico o dramático. Desde cómo se debe comportar una dama (o un caballero) hasta ese cristianismo puritano que se entrevé en muchas partes («Dios te hace responsable a ti, mujer, de la lujuria que despiertas en el hombre»).

Lo negativo: la cosa decae un poco en el último cuarto de la novela, las escenas sexis me parecieron adocenadas, me rechina un poco esa posesividad de expresiones como «mi mujer» en plan macho que reclama a su hembra, el tradicionalismo de que todo tenga que acabar siempre en matrimonio y fertilidad, que si te echas una amiga sea preferentemente la hermana o la cuñada de tu pareja…

Y, finalmente, reconozco que me desagradan las barbas. Una es muy romana y los barbudos sólo pueden ser bárbaros o filósofos griegos, en cualquier caso, gente poco de fiar. A mi esta moda hípster de dejarse barbas talibanas, no me va. Donde esté una mandíbula bien afeitada,…
Recomiendo la novela como algo entretenido a lo que dar una oportunidad, una de esas comedias románticas como las que hacía Hugh Grant y ahora ya no sé quién las hace, porque ando algo desconectada del cine actual. Muy ameno mientras lo ves, aunque a los dos días no recuerdes gran cosa de la historia. Todo lo más, recordarás a Cletus.

Digo lo mismo que respecto a Lauren Layne: contemporánea y divertida, sin llegar a ser como las de Julie James o Kristan Higgins, ni mucho menos SEP o Gibson, pero que lees con mucho agrado.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a la comedia romántica.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español, si hay alguna, por favor, enlazad abajo. En inglés, ya digo que en All About Romance le dieron una DIK A (libro que te llevarías a una isla desierta).

Harlequin Junkie le da 5 estrellas y la considera un Top Pick.


Para Black Heart Reviews, 4 estrellas.

Geeky Mythology, 3 estrellas

Stacia, de Three girls & a Book Obsession considera que este es su libro favorito de la serie.