domingo, 21 de enero de 2018

Crítica: “La exclusiva”, de Sandra Brown

Trepidante thriller político
De sorpresa en sorpresa hasta el inesperado giro final

DATOS GENERALES
Título original: Exclusive
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: julio de 1996

1.ª edición en España
Fecha Impresión: 06/1998
Editorial Planeta, S.A.
Colección: Bestseller mundial, 304
Traductora: Cristina Pagés Boune

SINOPSIS

Cuando Estados Unidos todavía llora la muerte del hijo del presidente por el síndrome de muerte súbita lactante, la primera dama le pide a la periodista Barrie Travis que investigue la muerte del bebé. Escandalizada ante la posibilidad de que el niño muriera asesinado, aunque ansiosa por obtener una exclusiva que le devuelva la reputación perdida. Barrie acepta el reto. Para llevar a cabo la investigación forma una incómoda alianza con un hombre de lealtades divididas que le facilita el acceso a la Casa Blanca, donde descubre terribles secretos que podrían alterar el curso de la historia..., si es que vive para revelarlos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No entraría dentro de las mil mejores novelas, pero sí entre las diez mil mejores o así, porque hay lectores que la cuentan entre sus favoritas.

CRÍTICA
La exclusiva es la novela de suspense que Sandra Brown publicó en 1996.
Este thriller os va a encantar si sois fans de El ala oeste de la Casa Blanca o Escándalo. Porque se ambienta en Washington, D. C., con una presidencia en peligro justo el año antes de la reelección.
Todo a cuenta de una primera dama de esas que ríete tú de Mellie Grant y sus adicciones varias.
Barrie, periodista de una cadena no muy importante, recibe una llamada de Vanessa Merritt, primera dama de los Estados Unidos.
En Barrie tenemos a una periodista con problemas emocionales derivados de su historia familiar. La figura paterna es un mentor masculino. Ya hemos visto este perfil de personaje femenino en otras novelas anteriores de Sandra Brown, ¿verdad? Ahora mismo recuerdo por ejemplo La entrevista, o Charada, y hasta un poco la de Sweet Anger. Y no será la última periodista que encontremos en un libro de Sandra Brown.
Los Merritt, inquilinos de la Casa Blanca, consiguieron ser padres después de años sin descendencia. Pero, ¡ay!, su niño murió por síndrome de muerte súbita del lactante.
Algo terrible. A Barrie se le ocurre hacer una serie de programas respecto a esto tan terrible que padecen tantos padres y que, al parecer, ha golpeado a la pareja presidencial…
¿O no?
Porque Barrie empieza a pensar, y darle vueltas, y a creer que puede haber algo diferente en la muerte de ese niño. Vanessa, la primera dama, un mujer rebosante de encanto sureño parece preocupada, nerviosa, que quiere decirle algo, pero ¿qué?
Esta periodista ya tuvo un episodio en el pasado en que fue un poco precipitada. Su reputación profesional no es muy buena. Necesitaría una exclusiva que la ponga en la cumbre del periodismo capitalino. Y este asunto del niño,…
¿Estará insinuando Vanessa que el niño, en realidad, murió asesinado? ¡¿Por el propio presidente?!
¡No, no puede ser!
¿O sí?
Porque pese a las apariencias en contra, David Merritt es un tipo despiadado, con ayudantes de lo más inquietantes, de los que dan miedo en cuanto aparecen en la página.
Y, de repente, la primera dama está ilocalizable, ¿dónde la tienen? ¿Está retenida contra su voluntad? ¿Habrá hablado de más? ¿Peligra su vida?
Barrie, en su investigación, irá hasta un rancho de Wyoming o Montana, no sé, uno de esos square states, como bromean en un momento del libro.
Allí se topará con Gray Bondurant, perfecta mezcla de los dos tipos de héroe browniano: vaquero, sí, pero también hombre de ley, bueno aquí más bien soldado.
Porque Gray fue amigo y asesor del presidente. Tuvo su momento de fama como héroe nacional porque este ex marine llevó a cabo una arriesgada operación de rescate.
Sin embargo, dejó la Casa Blanca para recluirse en un rancho.
Se rumoreó que fue amante de Vanessa. ¿Será verdad, o no? ¿La quiere aún? ¿Y si él fuera el padre del niño muerto? ¿Cómo se siente? ¿Actuará si está en peligro?
¡Oh, la de cosas que te preguntas a lo largo de este libro! Enloquecedor.
La cosa es que Barrie llega, el macizorro no está. En plan Ricitos de Oro, se echa a dormir en el interior de la casa y él la despertará bruscamente. Revolcón apasionado al canto. Así, de sopetón.
Más vale que lo disfrutes, porque el resto del libro lo pasan a dos velas.
Mirándose con ojos de cordero degollado, con mucha tensión y química entre ellos, pero sin darle al tema.
Gray es sexy, misterioso, un tipo duro pero sobre todo, honesto, coherente, en un mundo como el de la política en el que todo el mundo es calculador, despiadado y cambiante.
La novela es un auténtico thriller de esos que te sorprenden a cada paso.
Te haces mil preguntas. Sospechas que las cosas pueden ser de una manera, pero te deja entrever que pueden ser de otra.
Cuando tú te crees muy lista y que más o menos todo está resuelto,
… y Barrie tiene su exclusiva
… y se han confesado su amor mutuo
… y los protas tienen su final feliz…
Sandra Brown va y le pone un epílogo.
Que te dices tú, ¿para qué? Si esta mujer no suele hacer epílogos,…
Pues para que todo lo que has creído que era de una manera durante 468 páginas en mi edición de bolsillo,…
Pegue tal giro que en la 469 (y última)

… Todo cobre un sentido diferente.

No, en serio, es a-lu-ci-nan-te. Más retorcido aún que el final de Testigo
La he releído sabiendo lo que te revelan en el epílogo y me doy cuenta –de nuevo- de lo increíble que es Sandra Brown con sus tramas retorcidas. No incurre en errores ni incoherencias, no hay frases equivocadas. Con una agudeza mental envidiable, siempre tiene claros cada uno de los hilos de la trama.
Cuando lees por vez primera la novela hay ciertas frases misteriosas que interpretas de una forma. Al releerla te das cuenta de que querían decir algo completamente distinto.
Esta novela es un 90% de suspense, de thriller político. Te tiene que gustar el género negro, porque lo romántico, aunque intenso es muy secundario.
Lo dije y lo repito: no me extraña que, en algunas librerías, a Sandra Brown no la pongan en la zona de romántica sino en la de novela negra/suspense/thriller/misterio. No conozco a muchos autores de suspense que alcancen su nivel de retorcimiento y sorpresa cuando le sale bien, y en La exclusiva, de nuevo, lo logra con nota.
No obtiene la máxima puntuación porque la protagonista, Barrie, me pone francamente nerviosa.
Su mejor amigo Daily dice en un momento dado que tiene mucho talento, pero que le falta madurez y sentido común. Y exactamente es lo que le ocurre en más de una ocasión, y mete la pata, como periodista, porque llega a conclusiones precipitadas, sin verificar fuentes.
Su radar de periodista lo tiene afinado,… pero es un poco botarate, se fía más de sus intuiciones que de las evidencias. Las heroínas tan impulsivas no son lo mío. Claro que las he visto mucho peores.
Valoración personal: trepidante, 4.

Se la recomendaría a: los amantes del thriller político y los giros inesperados.

Otras críticas de la novela:

Críticas en español tenemos la de El rincón de la novela romántica, el blog En el sofá de tu casa, que le da 7/10 y también en Mundo de letras, que la pone muy bien.

En inglés, dejo referencia a las reseñas en Publishers Weekly y  Kirkus Reviews, además de la crítica hecha por Kelsey Rolfe.

viernes, 19 de enero de 2018

Crítica: “La antigua magia”, de Lisa Kleypas

Kleypas vintage: Prototípica historia de niña rica y mozo de cuadras
 
Zeta Bolsillo, 2005
DATOS GENERALES

Título original: Again the magic
Subgénero: histórica / victoriana
Parte de una serie: The Wallflowers (Las florero) #0/0.5
Fecha de publicación original en inglés: 2004
(En FDB aparece como Bow Street Runners #4)

Publicación en España

Fecha: marzo de 2005
Editorial: B (Ediciones B)
Colección: Amor y aventura
Traductor: Ersi Marina Samara Spiliotopulu


SINOPSIS (según la contraportada)

Lady Aline Marsden estaba predestinada a contraer un matrimonio ventajoso con un miembro de su misma clase. Pero no pudo evitar entregarse a John McKenna, un criado de su padre. Como consecuencia de tan apasionada trasgresión, John fue despedido de su trabajo y Aline enviada a vivir al campo, lejos de los ojos inquisidores de la alta sociedad londinense.
Ahora McKenna ha hecho fortuna y ha regresado, más atractivo y seductor que nunca. Y decidido a hacer sufrir a la mujer que destruyó sus ilusiones. Pero la magia que los uniera en el pasado volverá a arder con más fuerza que nunca, y John tendrá que decidir si llevar adelante sus planes de venganza... o arriesgarlo todo por su primer y único amor.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, en mi lista de Las mil mejores novelas de romántica estaba en el puesto núm. 91. No ha entrado en ningún Top 100 de All About Romance pero en el de 2013 aparece en «lo mejor del resto» en el 120. La incluyen tanto el Top 1000 de Book Binge, que no sé muy bien de dónde salió, núm. 32, como el de RomanceNovels.Me, núm. 33. Una vez miré las mejores novelas románticas en Amazon y allí estaba la 88.
Tuvo en su día buenas críticas. Readers Romance at Heart, página ya desaparecida, la escogió como uno de los Top Picks del año 2004. Y en Dear Author la calificaron con A-.
En lo negativo, la encuesta anual de All About Romance de 2004 Aline Marsden surgió ganadora en la poco honorable categoría de Most Annoying Lead, o sea, protagonista más insufrible.
En España gusta mucho. De vez en cuando miro a ver los mejores del año en la página web El rincón de la novela romántica, y La antigua magia estaba ahí 2010, 2012, 2013 y 2014; cuando eligieron su Top 10 Regencia, la incluyeron aunque es verdad que es de 1834 y por lo tanto más victoriana que Regencia. Luego cambiaron el título al artículo y lo llamaron Top 10 del sigloXIX. Y, ¿cómo no? Estaba en su «Ajuar de la lectora romántica». Jack Moreno, en su blog, eligió las 70 mejores novelas románticas en 2014, y también encontramos allí a La antigua magia. No sé si recordaréis la página Autoras en la Sombra, pues bien, allá por el año 2012, esta novela aparecía la núm. 22 de sus preferencias. La argentina Lady Marian hace de este libro uno de sus recomendados.
Acabo. Esta novela tiene dos tópicos habituales que son de los que gustan: «amor y amistad entre el héroe y la heroína» y «mejores enemigos». Parecen contrapuestos, pero no lo son en este caso, ya que primero son amigos desde niños y después él se vuelve su enemigo de mayores, como explico en la crítica.


CRÍTICA

Entre las novedades de enero de 2018 que anuncia El rincón de la novela romántica vi mencionada esta novela viejuna de Kleypas. En Todos tus libros.com comprobé que hablan de una reedición, con fecha de publicación de 25 de enero de 2018 y un precio de 9,95 €.
Verla allí hizo que me apeteciera releerla. Es una de esas novelas antiguas de Lisa Kleypas que disfruté bastante en su momento. Me sorprendió que en el blog A la cama con… un libro les horrorizase tanto como para llamarla truño.
¿Estaba yo equivocada? ¿Recordaba mal las cosas? ¿Era yo muy complaciente y ahora somos más exigentes? ¿O es que hace una década cualquier cosa con sexo explícito en abundancia nos encantaba y ahora le pedimos algo más?
Fase «amigos». Stony Cross Park, Hampshire, 1832. Aline y McKenna, la hija de la casa y el mozo de cuadras, son amigos desde niños. Al crecer, lo suyo se transforma en amor. Se hacen sus arrumacos y sueñan con poder estar juntos. Asumen que no puede ser, por aquello de la diferencia de clases, pero prefieren no pensar en ello y mientras tanto, se dejan llevar por su pasión de veinteañeros.
Cuando el padre de Lady Aline, el cabroncete de conde Westcliff, descubre el asunto, obliga a McKenna a irse, para lo cual Aline tendrá que mentirle para que él crea que ella ya no lo quiere.
Aline tiene éxito, aunque de esta forma lo que consigue es que él le guarde un odio de esos que acá se llaman africanos.
Luego Aline, la pobre, tiene un accidente que le deja un poquito maltrecho su tren inferior. Pero eso por supuesto, McKenna no lo sabe ni nadie se lo dice, él se larga con el viento fresco a hacer las Américas.
Fast forward varios años.
Doce, en concreto.
El viejo conde ha muerto, y ahora el título lo ostenta el hermano de Aline, Marcus, que años después protagonizará Sucedió en otoño, la novela que para mí es la mejor de la serie Florero. Por cierto que aquí Marcus se llama Marco, por decisión de la traductora.
Fase «enemigos». La cosa es que McKenna ha llegado a la mansión con el señor Gideon Shaw. Este par de ricos estadounidenses pretenden emprender negocios en Inglaterra en relación con el ferrocarril, además de conseguir –si lo he entendido bien–, derechos de atraque en un puerto. Quieren aliarse con Marcus; por eso están de visita en Stony Cross Park.
Se producirá entonces el reencuentro de los enamorados.
Lady Aline sigue soltera y amándolo y deseándolo. Pero de aquel accidente que tuvo le quedan marcas que cree que harían que él la rechazara, o la mirara con compasión, algo que su orgullo no podría soportar. Así que no le dice nada.
Por su parte, McKenna regresa con bastante ánimo de venganza. Se sintió tan humillado que planea seducirla y abandonarla después.
Así que este par de tontorrones se encuentran, dialogan, se besan, frotan, toquitean y demás intimidades, narradas con todo lujo de detalles y hablan, sí, de todo menos de lo que realmente piensan y sienten.
Hay una historia de amor secundaria, entre Livia, la hermana pequeña de Aline y Marcus, y Gideon Shaw, un tipo dedicado al sarcasmo y la bebida. Livia quedó con su reputación hecha trizas: tuvo un novio aristocrático de quien se quedó embarazada; pero con la mala suerte de que él falleciera antes de poder casarse.
Aunque su familia, Marcus y Aline, la protegen y apoyan, la sociedad no es tan comprensiva. Por eso suele huir de las reuniones.
Debo reconocer que esta historia de amor es más atractiva que la principal.
En conjunto, disfruté de la relectura. Es verdad que Aline es muy tontona, y McKenna queriendo vengarse sonaba de lo más adolescente. Pero la historia de amor entre estos dos me pareció muy tierna, sus escenas sexis, muy bien escritas, como suele ser habitual en Kleypas. Puede ser que yo tenga mi corazoncito para estas historias de segundas oportunidades.
Tener la oportunidad de ver a Marcus, Lord Westcliff, como un hermano devoto también compensa. Hay un momento que me emocionó, me sonó auténtico, él sabe que su hermana quedó con cicatrices, pero nunca se atrevió a preguntarle al respecto. Y llega un momento en que, ahora que son mayores, por fin se atreve a decirle a su hermana que se las enseñe. Él comenta entonces que «lo que no vemos aparece peor en nuestra imaginación de lo que es en la vida real».
Eso le sirve a Aline para poner las cosas un poco en perspectiva, para atreverse a dar una oportunidad a su amado McKenna. Igual puede seguir amándola aunque ella no sea perfecta.
Yo diría que si te va el estilo enagüil de la Kleypas, no te arrepentirás si le das una oportunidad. Si eres una seguidora acérrima y te falta por leer esta, puedes comprarla con tranquilidad, porque es de las antiguas que merece la pena rescatar.
Será que Kleypas es muy buena como narradora, con sus diálogos ágiles y escenas muy bien trabadas una con otra de manera que te dejas llevar por la historia aunque sea algo tan visto como niña rica/chico pobre que luego no tienen ningún motivo real para no estar juntos salvo las preocupaciones imaginarias de ella.
Aunque debo reconocer que me entran dudas, después de leer la crítica de A la cama con… un libro, ya que la ponen realmente mal.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de amores contrariados y enaguas sexis al estilo Kleypas.

Otras críticas de la novela:

Cuatro críticas hay en El rincón de la novela romántica, y todas ponen esta novela por las nubes, que si es de las mejores de Kleypas, que su favorita, etc. etc. 
Lady Marian la recomendó: «¡Fantástica! ¡Imperdible! En mi opinión es quizás la mejor de las novelas románticas históricas de Lisa Kleypas y una de las más conmovedoras historias románticas con reencuentros. Volver a leerla ha sido tan mágico como la primera vez.»
Por el contrario, A la cama con… un libro le da 1 Gandy, llegando a dudar de si esto se lo escribió un negro o la autora estaba borracha y concluyendo que (pido disculpas de antemano a las sensibilidades delicadas): «Es un truño y punto. Lo único que la salva es que los tíos tienen pelo en el pecho y se bajan al pilón».  
En inglés, The Hope Chest Reviews le da  5 estrellas.
Tuvo crítica de B+ en All About Romance.
A Mrs. Giggles no le convenció mucho que Aline se hiciera tanto la mártir cuando no tiene razones para ello, pero al final le da un 68, le gusta más el romance secundario que lo que considera «tedioso melodrama de John y Aline».

miércoles, 17 de enero de 2018

TBR Challenge: ‘WAITING FOR THE FLOOD', by Alexis Hall


The topic of this month is We Love Short Shorts! (shorter reads)
 
Riptide Publishing, 9/12/2015
Published: 2015
Genre: contemporary M/M
My Rating: 3 stars


Once more unto the breach, dear friends, once more

Yes, this year I’m going to do the TBR Challenge, again. And we start, as per usual, with short stories in January. So I looked for the shortest thing in my kindle. And there it was, Waiting for the Flood, a short story written by Alexis Hall, a new-to-me-author.

It was in my TBR pile because I wanted to read something about this author. He has got wonderful reviews. This was an e-book cheaper than his most beloved books, Pansies (7,99 € = 9,78 $) and For Real (8,04 € = 9,85 $). Too expensive for a writer that I do not know if I’m going to like.

Short stories are a good way to give this authors a try.

The plot is rather simple. Twelve years ago, Edwin Tully came to Oxford and fell in love with a boy named Marius. They were together for ten years, up until the moment that Marius found out he was out of love with Edwin.

Edwin lives alone in what used to be their home. He works repairing old books, and is especially interested in ephemera, little documents from the past that were not intended to last but that give you a glimpse of daily life from the past. It’s a wonderful source for historians.

He likes his quiet life, and hasn’t tried to find another boyfriend, as it looks like he is not over Marius yet.

Then it starts raining, and there’s the risk of a flood in Oxford. That’s why Adam Acre, from the Environment Agency, appears in his life. Adam is wonderful, gay, charming, powerful, and it looks like he is interested in Edwin.

But Edwin is not sure. He tends to stammer, he’s not exactly shy, but likes to keep inside himself because not everybody wants to give him the time he needs to talk about anything.

This story is told in first person narrative, from Edwin’s point of view. This kind of narrative is a little bit tricky. I don’t usually like it. It’s been said that it is like being in somebody else’s mind. Or, as Lisa Kleypas said when she presented Sugar Daddy, it’s like having a friend of yours in your kitchen telling you her story (I remember she said that in a message in RT Book Reviews, but now it has disappeared).

The thing is that living in another person’s mind or hearing a story from your friend it’s as interesting as the person telling the story.

And that’s my problem, I was not really interested in Edwin. He wasn’t funny, or charming or particularly clever. Just another person like you or me, and that’s not bad but it does not recommend a book to you, either.

Adam, on the other hand, was a hero I could really swoon about. He is somebody you can rely on. Tall and strong, he likes what he sees and goes for it. He is quite nice and lovable.

I think I would have loved this story better if it wasn’t in first person narrative, looking at Edwin from the outside and not from the inside.

So, I loved one of the heroes, reliable Adam. I was not very interested in the other one, Edwin.

But apart from that I really enjoyed the setting, the environment, how wonderfully Oxford is portrayed, so real and you can imagine yourself there, in that quite grey town. And that is what gave this story its main attraction for me.

For me, this book should be ‘Adam and the Flood’. That was my experience.

On the whole, did I like Alexis Hall writing? Yes, certainly. So I will read his other books in the future. 

But when the price is a little bit lower.

lunes, 15 de enero de 2018

Crítica: “La dama del antifaz”, de Jo Beverley

Un paseo campestre por la Inglaterra georgiana.


DATOS GENERALES

Título original: Secrets of the night
Subgénero: histórica
Fecha de publicación original en inglés: 1999
Parte de una serie: Malloren #4

1.ª edición en español: Urano, 03/2001
Traductora: Rosa Arruti Illarramendi

SINOPSIS (según la contraportada)

Rosamunde se casó por conveniencia con un hombre mucho mayor que ella, el único al que no importaron las marcas que un accidente había dejado en su rostro. pero ahora la joven se enfrenta a una terrible decisión: su matrimonio necesita un hijo, un heredero que evite la desaparición del patrimonio familiar. y si su marido es incapaz de concebirlo, tendrá que buscar otro hombre, por mucho que la repugne el adulterio. Lord Brand Malloren es el elegido pero pasa asegurar su colaboración, Rosamunde ha de recurrir al más atrevido de los engaños. un engaño que e incluye una máscara veneciana, un baile de disfraces, y una historia inverosímil. aunque los mejores planes se truncan cuando intervienen factores inesperados.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No estaría dentro de las mil mejores, pero sí de las dos mil mejores novelas románticas. Ganó el premio RT 1999 al mejor romance histórico. En la encuesta anual de All About Romance, obtuvo una mención honorífica dentro de la categoría romance “Cabin or Road”, o sea o bien durante un viaje o en un lugar aislado como una cabaña. Finalmente es una de esas novelas que es recordada por un héroe beta.

CRÍTICA

De nuevo, la sinopsis de la contraportada te cuenta bastante bien de lo que va el libro. Tenemos a Rosamunde, una mujer que de jovencita tuvo un accidente que le dejó marcada la cara. No parece que sean cicatrices graves, pero a ella la acomplejaron bastante y dijo sí a la primera propuesta de matrimonio que recibió, la de un señor algo viejuno.
En realidad, él se casó con ella un poco porque tocaba, pero vive bastante feliz a su bola, bebiendo, comiendo y dedicándose a vivir la vida con bastante buen humor y sin cuidarse nada. Pero claro, cuando resulta que -por carambolas de la vida- su heredero es un pariente beato de una secta religiosa, entonces le entran las prisas por tener un heredero antes de espicharla.
Cosa que resulta más bien imposible, aunque ella sea joven y de buen ver. Se tienen cariño, pero él es tirando a impotente (la vida disipada y poco sana es lo que tiene), así que llega a un entendimiento con su Rosie: que se busque un gañán que la embarace discretamente.
Rosamunde va a un baile de disfraces, pero no hay tema. Tras su misión fallida, regresa al hogar y, en la carretera, encuentra a un hombre tirado inconsciente. Parece borracho y si lo deja ahí posiblemente muera por el frío, así que lo recoge y lo lleva a una casita que hay en la finca de su prima, la condesa de Arradale.
Allí, haciendo de buena samaritana, se da cuenta de que es un hombre joven de muy buen ver y entonces se le ocurre la idea.
A cambio de salvarlo de una muerte segura le pedirá un precio: un buen revolcón, a ver si se queda embarazada. Todo esto, por supuesto, siempre con el antifaz puesto, para que él no la pueda reconocer luego y además por el tema de las cicatrices que la avergüenzan un poco.
Ella no sabe que el joven es un noble, Lord Brad Malloren, porque viste más bien de forma sencilla. Cree que es un vulgar borracho, aunque muy mono.
Él no la saca de su error, y se deja implicar en la farsa.
Esta novela se ambienta en Yorkshire, 1762.
Todo en la novela tiene ese aire un poco despreocupado de la época de Henry Fielding. Todas las novelas georgianas de Jo Beverley que he leído hasta la época me recuerdan inevitablemente a Tom Jones.
Para dar una ligera idea, es la época entre la revolución inglesa y la francesa. Los nobles del antiguo régimen lo eran todo en la sociedad, pese a la grosería y escasa educación de muchos, como el marido de la protagonista. Una época también de estirados puritanos que pretendían que todo el mundo renunciara a los placeres.
A la guerra civil inglesa le siguió una espléndida Restauración y luego largaron con otra revolución pacífica a los Estuardo y llamaron a unos oscuros príncipes alemanes al trono, los sucesivos Jorges (de ahí lo de época georgiana). Habían vivido un momento maravilloso de desarrollo de la ciencia barroca, con gigantes como Newton, institución de la Royal Society y demás.
Reconozco que este momento de la historia inglesa me resulta mucho más interesante que la tan trillada Regencia. Francamente, me encantan estas novelas románticas ambientadas en la época georgiana. Jo Beverley lo hacía desde una perspectiva más ligera, con un poco de burla, como si fuera una comedia de la época de la Restauración, como si no se tomara en serio del todo lo que ocurría, con nobles travestidos o enmascarados, maquillados y perfumados, o fingiendo ser quienes no eran. Pero por supuesto también adoro la versión, más oscura, de Elizabeth Hoyt y su Maiden Lane. Me vale cualquiera de esas versiones de la época georgiana que dan en la novela romántica.
Lo sexual se centra en la primera parte de la novela. Luego está cómo cada uno descubre quién es el otro y se enamoran. Y cómo superan el problema, claro. Porque todo es para que ella se embarace y haga pasar al niño como hijo de su marido. No lo hace por ella, que tiene el riñón bien cubierto, sino que es para que las tierras de su esposo no pasen a ese heredero puritano que será cruel para todos los habitantes del valle. De ahí que todos estén dispuestos a hacer la vista gorda a las idas y venidas de la señora Rosamunde.
Bastante entretenida, se lee fácil. El tono general es, ya lo he dicho, ligero, aunque haya cosas que son más negativas, como ese tema de la secta puritana que anda rondando por ahí, asesinando y con otros episodios truculentos.
También te va preparando para el siguiente de la serie, protagonizado por Rothgar y la condesa de Arradale, una mujer de lo más resuelta a ejercitar su poder sin dejarse achicar por las limitaciones que en aquella época se imponía a las mujeres.
Esta la he leído en español, en papel, porque la compré en una de esas oportunidades que a veces hay en Amazon de novelas románticas de bolsillo a 2,80 euros. Un chollo para lo amena que es. Aunque es verdad que especial-especial, no tiene nada.
Abstenerse los que no toleran la idea de adulterio en romántica. Aunque incluso esos puede que esta historia les parezca diferente.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quien guste de históricas ligeras de la época georgiana.

Otras críticas de la novela:
En mil batallas entiende que es una lectura agradable, la mejor de la serie hasta ese momento.
Vuelve la página le da 4 estrellas. Otra a quien esta novela es la que más le ha gustado de la serie. 

En Dear Author B/B+ dicen que una historia totalmente improbable que le atrapa.
Para All About Romance, fue una novela de B+. 
Mrs. Giggles, como de costumbre, a su bola: le da 54 puntos y dice que no va a leer más de Jo Beverley, que la respeta mucho pero que no es su tipo de libro ni, en particular, de heroína, que le crispó los nervios.

sábado, 13 de enero de 2018

Crítica: “Testigo”, de Sandra Brown

Nada es lo que parece, y yo NO te lo voy a contar.
Si quieres lo descubres tú mismo.
B de Bolsillo (2010)

DATOS GENERALES
Título original: The Witness
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: julio de 1995

1.ª edición en España
Fecha Impresión: 11/1998
Editorial Planeta, S.A.
Colección: Bestseller mundial

SINOPSIS

Tras sufrir un accidente automovilístico, Kendall Deaton, impulsada por la valentía y el pánico, logra rescatar a su hijo del amasijo de hierros y escalar el barranco por el que se han precipitado.
Al llegar al hospital, Kendall no se atreve a revelar su propia identidad ni la del conductor herido; se limita a decir que se trata de su marido y, en cuanto puede, comienza a planear la huida. La pesadilla de Kendall Deaton comenzó en una pequeña localidad de Carolina del Sur, adonde llego dispuesta a convertirse en la mejor abogada de oficio del condado. En seguida se enamoró de un rico y atractivo joven de la localidad, y a los pocos meses de noviazgo se celebró una boda digna de un cuento de hadas.
Jamás imagino, sin embargo, que se vería envuelta en una aterradora conspiración de odio y fanatismo, que acabaría formando parte de un terrible engaño y que se convertiría en testigo de un crimen espeluznante. La felicidad que tanto había ansiado se convierte al fin en terrible pesadilla. Su vida y la de su hijo están en peligro, y a Kendall no le queda más opción que huir, que convertirse en fugitiva hasta que la justicia logre imponerse de nuevo. Testigo es una obra repleta de sorpresas, una novela que combina a la perfección la intriga contemporánea con el suspense más sobrecogedor.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No entraría dentro de las mil mejores novelas, pero sí entre las cinco mil mejores o así, porque hay lectores que la cuentan entre sus favoritas, y además tiene ese tópico tan interesante de la amnesia.

CRÍTICA
Testigo es la novela de suspense que Sandra Brown publicó en 1995.
Realmente no puedo decir mucho más que la sinopsis.
¿Por qué?
Bueno, porque lo fabuloso de esta novela es ir siguiéndola y descubriendo sus misterios a cada paso, y yo no quiero destripársela a nadie.
Así que tenemos a tres adultos y un bebé que van en coche. Tienen un accidente de tráfico y salen vivos un hombre, una mujer y el bebé. Los llevan al hospital y el hombre no recuerda nada de quién es él, así que ella aprovecha para decir que es su esposo.
A él le parece que ella está mintiendo, pero con ese dolor de cabeza y su confusión y dolor, realmente no puede saber si ella es una embustera o no.
A lo largo del libro te van contando dos historias.
Por un lado, lo ocurrido en el pasado. La joven Kendall acepta un trabajo de abogada de oficio en un lugar del sur de Estados Unidos bastante conservador. Se casa con el chico rico del lugar. Siente que no es aceptada del todo, no hace amistades femeninas, y se siente como una extraña a la que los demás le ocultan algo.
Y lo descubrirá una noche terrible.
Por otro lado, tenemos el tema de lo que pasa digamos “ahora”: accidente, hospital, la mujer llamada Kendall que quiere huir con su bebé. Está aterrada y sólo ansía sobrevivir. El hombre al que trata como su marido está seguro de que ella miente, pero no sabe muy bien qué ocurre. Por un lado cree que ella está deseando dejarlo atrás pero por otro la reprocha que lo tenga como aislado, secuestrado, apartado de la realidad.
Y ya está: ese es el argumento, y no voy a decir más porque lo divertido en la novela negra de este tipo es romperse la cabeza. ¿El herido es o no ese marido que sabes que ella tiene?
¿Y quién es el otro muerto del automóvil?
Pero, ¿qué pasa realmente, qué descubrió ella, cómo piensa salir de todo esto? Y luego ya cuando sale en imagen el agente del FBI Pepperdine, te lías totalmente.
Así que seré breve. Esta es una estupenda novela de suspense. La parte romántica es mucho más esquemática, una tensión que está ahí pero que sólo se manifiesta en contadas escenas. Lo importante es la tensión, la comedura de coco, las sorpresas y giros de la trama que te van saliendo a cada paso.
Incluso cuando crees que todo se ha acabado, y ya está resuelto, ¡zasca! El giro final que hace que cambie tu perspectiva sobre todo el relato anterior.
La he releído sabiendo lo que te revelan al final y me doy cuenta de lo magnífica que es Sandra Brown escribiendo, porque no se desliza ningún error, no hay una frase o una palabra que sea equivocada, en que se le haya olvidado uno de los hilos de la trama e incurra en incoherencias.
Lo que ocurre es que acontecimientos que pasan, o palabras que dicen los personajes, tú cuando lo lees por primera vez crees que se refiere a una cosa. Pero luego al releerlo, te das cuenta de que en realidad alude a algo diferente.
No me extraña que, en algunas librerías, a Sandra Brown no la pongan en la zona de romántica sino en la de novela negra/suspense/thriller/misterio. No conozco a muchos autores de suspense que alcancen su nivel de retorcimiento y sorpresa cuando le sale bien, y esta Testigo es sin duda alguna una de las mejores en este punto.
¿Por qué 4 estrellas y no 5? Porque no te deja resacosa, ni quieres que salgan más páginas. Al contrario, como aquí hay cosas terribles, ni quieres revivirlas ni tampoco arriesgarte a que les pase algo más a los protagonistas. Añado que la parte romántica es intensa pero muy-muy limitada.
Valoración personal: notable, 4.

Se la recomendaría a: los amantes del suspense y los giros inesperados de la trama.

Otras críticas de la novela:
Advierto que otras críticas no son tan cuidadosas como yo de no destripar las cosas que pasan en esta historia.
Ojo con los spoilers!!

Hay crítica, en español, en El rincón de la novela romántica
Loco Mundo Literario le da 4 coronas

En inglés, tenemos crítica en Publishers Weekly.
The Hope Chest Reviews le da 4.5 stars.