martes, 30 de junio de 2015

Cambio de foto: “Manolas en el palco”, de Pradilla


Cambio la foto que puse en la pestaña M&MB, Paseo a la orilla del mar, de Sorolla es sustituida por Damas en el palco o Las Manolas, de Pradilla.

El 24 de julio hace 167 años del nacimiento de Francisco Pradilla y Ortiz (1848-1921). Pintor academicista, se le conoce sobre todo por sus grandes lienzos dedicados a la pintura de historia. ¿El de Juana la Loca velando el féretro de Felipe el Hermoso? Ese es suyo. También tiene otro de Juana la Loca en Tordesillas, se ve que el personaje le llamaba.

Son lienzos grandes, pero grandes de verdad. Como solemos ver estos cuadros en los libros, no nos damos cuenta de lo que impresionan al natural. Creo que estaban hechos para que te sintieras así, aplastado por el peso de la historia. Sorprenden. Igual que, cuando ves cuadros del gótico flamenco o por ejemplo el Autorretrato de Durero, en el Prado, te llama la atención lo pequeñitos que son y lo mucho que tienes que mirar para ver el detalle.

Pero yo he preferido este, de un grupo de amigas que van al teatro y están hablando en el palco. Cuatro de ellas llevan peineta y mantilla. Como hace calor, los mantones de manila los han dejado en el antepecho del palco. Me interesa especialmente la que está de espaldas en primer plano, con la cabeza descubierta, un vestido mono como de raso rosa, y escuchando o hablando a su compañera inmediata. No sé, tal vez sea la simple idea de ver a un grupo de amigas hace cien años pasándoselo bien una noche de verano.  

Pradilla murió en Madrid el 1 de noviembre de 1921.

domingo, 28 de junio de 2015

Crítica: "Prueba de seducción", de Courtney Milan



Este NO es un libro de la lista Top 100 AAR

…Y no creo que aparezca nunca, aunque es verdad que la extinta página web The Romance Reader en su día le dió la máxima puntuación Five Hearts Keeper, y para Romance Readers at Heart fue uno de los Top Picks de 2010. Después de releer su primera narración, “Un regalo envenenado”, me apetecía seguir con la bibliografía de Courtney Milan por orden cronológico. 
 

HQN, 2010 (FictionDB)

DATOS GENERALES

Título original: Proof by seduction
Fecha de publicación original en inglés: 2010
Subgénero: histórica – 1820-1830

Parte de una serie: Carhart #1. “Un regalo envenenado” sería #0.5.

SINOPSIS (según la página web de la autora)

No es fácil para una mujer que carece de dinero y de familia salir adelante por sí misma en el mundo, pero como una de las más destacadas pitonisas de Londres, Jenny Keeble ha logrado precisamente eso. Todo lo que tiene que hacer es sonreír dulcemente, escuchar con atención y decirles a sus clientes precisamente lo que quieren oír. Todo va bien… hasta que Gareth Carhart, el científico marqués de Blakely, decide demostrar que ella es un fraude.

Al principio, todo lo que quiere Gareth es liberar a su confiado primo de las garras de Jenny. Pero descubre que ella es lista, animosa, bella y en absoluto la mentirosa calculadora que había creído al principio. Aún así, no hay nada de lógica en la atracción que siente por ella, de manera que se niega a dejarse llevar. Ha jurado arruinarla, y eso hará, aunque tenga que romper su propio corazón en el proceso.

CRÍTICA

Después de haber releído el primer relato de la serie Carhart en El corazón de la Navidad, decidí leer esta, su primera novela larga. La leí, hice la crítica y ahí ha estado esperando a que encontrara un hueco en mi planificación.

Tema básico: aristócrata frío emocional que se abre al mundo y sus propios sentimientos, etc. gracias a que conoce a una joven sin dinero y familia, pero que ha sabido salir adelante trabajando de pitonisa, o sea, con mucha psicología y habilidad para captar datos del cliente y decirle lo que quiere oír.

Uno de ellos es Ned Carhart, joven de buena familia que tiene problemas emocionales. Parece que sufre cierta ciclotimia, a períodos de luz le siguen otros sombríos de depresión. Llega un momento en que piensa en el suicidio, y Jenny sabe animarle para que confíe en que hay cosas extraordinarias esperándole en la vida.

Ned tiene un primo, Gareth Carhat, marqués de Blakely, científico y racional, que se enfada bastante porque considera que le están timando. Está decidido a desenmascararla, que Ned vea que ella no tiene poderes especiales. No se para a pensar, sin embargo, en por qué Ned necesita que una extraña lo consuele.

Jenny comprende pronto que Gareth tiene sus propios problemas. Es un tipo que no espera nada de los demás, al que las relaciones personales, de hecho, le incomodan bastante. Cumple con su papel de noble con celo, minuciosidad. Se agota en actividades que en realidad no le interesan, porque a él lo que le gusta es la ciencia. Así que Jenny le pone una serie de pruebas en teoría para ver si ella es un fraude o no, pero que en realidad lo que hacen es ayudarle a él a mejorar como persona, aunque inicialmente no se dé cuenta.

Poco a poco, el tema del desenmascaramiento pierde fuelle y la novela se centra más en la interacción de Gareth y Jenny. Él tiene un complejo de superioridad que no puede con él, combinado con un distanciamiento emocional de todo otro ser humano. No ha podido tener relaciones normales con su madre, su hermana, ni su primo Ned.

Cuando Jenny le ofrece su amor a él, a Gareth como persona, no por ser rico ni noble, él no acaba de comprender que es gratis, que es libre, que ella es independiente y que no puede comprarla. Sólo se le ocurre la posibilidad de tenerla como amante. Jenny quiere una relación igualitaria y que sí, él es igual a ella, que no es un ser humano superior por el mero hecho de ser noble.

Otras relaciones ponen su punto de contraste a la historia romántica. Llena de distancia y emoción reprimida es la relación de Gareth con su hermana. Y más compleja aún es la de Jenny y Ned. Al principio, él es un ser débil, confuso, dependiente emocionalmente de Jenny. Cuando ella le desengaña, el desencanto lo arrastra. Pero al final, consigue comprender que debe confiar en sí mismo. A partir de ahí, pueden construir una relación cuasi-fraternal sólida.

Como todas las de Courtney Milan, me encanta esta novela. La leí de un tirón. A la hora de valorarla, le pongo un 3 por compararla con otras novelas de la misma autora. Muchas veces veremos estos mitos de Cenicienta en la novela romántica: chico rico, chica pobre. Habitualmente, con gran dosis de fantasía, hacen como que no pasa nada si uno se casaba fuera de su clase social, como si estas no existieran, cuando en realidad Gran Bretaña era (y posiblemente siga siéndolo) una sociedad tremendamente clasista.

Lo bueno de Courtney Milan es que, sin renunciar al mito (porque ¡oh, sorpresa, tremendo spoiler: al final, la chica pobre al final se casa con el chico rico) no disimula el tema ni elude hablar de ello. Gareth se siente superior por ser noble, y que Jenny no es digna de él. Tiene que sufrir una transformación para dejarse de tanta chulería, bajar de su pedestal y comprender que no son más que seres humanos. Si se casa con ella, el mundo no se derrumbará y, sin embargo, él será infinitamente más feliz. Claro que Jenny también tiene que aceptar ciertas cosas. Por ejemplo, que por muy autosuficiente que quiera ser, al final la sociedad la respetará sólo si tiene la protección del nombre y la riqueza de Gareth.

Esta novela se tradujo en su momento. No debió vender lo que Harlequin esperaba y pasaron de seguir publicando a Courtney Milan en español. Sólo la hemos reencontrado recientemente, cuando ella decidió autopublicarse también en nuestro idioma. La tercera de la serie Carhart, Trial by Desire, sigue sin traducir.

El pasado año 2014, Courtney Milan publicó ediciones enhanced ("realzadas", "enriquecidas") de sus primeras novelas, con comentarios añadidos. La propia C. Milan aconseja que, si ya los compraste una vez, no hace falta que los adquieras de nuevo, porque ese contenido adicional lo puedes leer gratis en su web. En el caso de Prueba de seducción, se puede consultar aquí

Explica, por ejemplo, que al principio iba a ser la historia de Jenny y Bernie (el que sería, a la postre, el personaje de Ned) que llevaba a un amigo escéptico a ver a la pitonisa. Pero que, después de una charla con sus amigas Tessa Dare y Carey Baldwin, la cosa terminó en que era mucho más interesante y daría más juego que su pareja fuera Gareth, más alto, más listo y más sexy que el aburrido Bernie.

Y me entero de que a ella, como a mí, no la entusiasman precisamente esas escenas de romántica en las que el héroe le compra todo un vestuario nuevo a la heroína. ¡Por fin, no soy una rarita, hay alguien más ahí afuera que siente lo mismo que yo!

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: todos los que quieran novela romántica histórica con un toque original.

Otras críticas de la novela:


En inglés, las blogueras demostraron su entusiasmo por esta novela con puntuaciones más bien altas. En The Book Pushers hicieron una crítica a duo en que le dan 5 sobre 5. En On a Book Bender y Smexy Books, la puntuación fue de cuatro estrellas y media. Y Mrs. Giggles le da 83 (sobre 100, supongo).   Las páginas así más institucionales, tienden a moderarse, pero la consideran buena: para Dear Author, B+, y para All About Romance B-.

jueves, 25 de junio de 2015

Crítica: "What I Did for a Duke", de Julie Anne Long



Prototipo de Regencia actual. Personajes interesantes, elevada sensualidad, escaso sentido de la época.
Avon, 2011

DATOS GENERALES

Título original: What I Did for a Duke
Fecha de publicación original en inglés: 2011
Subgénero: histórica - Regencia
Puesto en la lista AAR 2013: 13

Parte de una serie: 5.º de Pennyroyal Green

SINOPSIS

Durante años, Alexander Moncrieffe, duque de Falconbridge, ha sido objeto de temor, fascinación,… y fantasía. Pero todos los rumores perversos que ensombrecen la fama del duque, la alta sociedad sabe algo seguro: sólo los tontos se atreven a enojarlo. Y cuando Ian Eversea hace justo eso, Moncrieffe sabe cuál sería la venganza perfecta: seducirá a la inocente hermana de Ian, Genevieve Eversea, el único miembro de la familia a quien no ha alcanzado el escándalo. Conquistará su corazón y luego lo romperá.

Pero todo lo que encuentra en Genevieve es inesperado: la pasión que bulle bajo su frío control, el agudo ingenio templado por su bondad… Y aunque Genevieve ha oído los rumores sobre el oscuro pasado del duque, y sabe que si juega con él sería bajo su propia responsabilidad, un beso incendiario le abre un tentador mundo nuevo de extraordinaria sensualidad.


CRÍTICA

What I Did for a Duke (“Lo que hice por un duque”) es un título bastante desafortunado. Podrías pensar que es la historia de una joven capaz de cualquier cosa por matrimoniar con un duque. Nada más lejos de la realidad. Todo lo más, tendría que haber sido “Lo que hice con un duque”.

Estamos ante un Regencia bastante prototípico. El héroe, Alexander es duque (por supuesto), de mala fama, peligroso, súper guapo, alto y rico. Se rumorea que envenenó a su primera mujer, gana siempre a las cartas y va sobrado de duelos al amanecer. En fin, el calavera modelo, ya un poco entrado en años.

Su compromiso con la bella Lady Abigail se va al garete cuando la pilla en la cama con Ian Eversea. Podría pegarles un tiro allí mismo. Pero no, se complace en jugar al gato y al ratón con los pobres nervios de Ian durante el resto del libro.

Ojo por ojo. Seducirá a la hermana de Ian, y le romperá el corazón. Es decir, el planteamiento, bastante trillado de la venganza que se convertirá (cabe suponer) en amor.

Lo que ocurre es que el corazón de la joven Genevieve ya está roto. No tiene la menor intención de caer a los pies de este hombre que casi le dobla la edad.

La vida continúa. Genevieve tiene que fingir que todo sigue igual. Pero la tristeza la desgarra por dentro. Ama a su amigo de toda la vida, quien le acaba de decir que su interés está en otra parte. Sólo Alexander, interesado en seducirla, se da cuenta del estado de ánimo de la joven.

El libro transcurre en la mansión de los Eversea, con el duque intentando interesar a la Genevieve y lográndolo poco a poco. No encontrarás peripecia externa a los personajes. Tampoco una ambientación histórica merecedora de tal nombre; entra totalmente en la categoría de “fantasía pseudohistórica” sin el menor sentido de la época o de cómo son o eran los británicos de principios del siglo XIX. Un Regencia estándar de escritora estadounidense. O sea, todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Pero estamos en Romancelandia, esas cosas se superan si –como es el caso presente- la historia te atrapa.

La trama avanza a través de las conversaciones, bastante francas, entre Alexander y Genevieve. Así se van conociendo y descubriendo que el otro no es lo que uno pensaba.

La tensión sexual se despliega poco a poco, incrementando el nivel de sensualidad progresivamente. Primero a través de conversaciones que evocan imágenes erótica de Venus y Marte (versiones del Veronés y de Botticelli).

Abro paréntesis. No está muy claro a cuál de las obras del Veronés podría estar refiriéndose en la que Marte parezca que acaba de darle placer de rodillas a una Venus desnuda. Posiblemente sea el Marte y Venus unidos por el Amor (1565-1570) del Museo Metropolitano de Nueva York.

El Venus y Marte de Botticelli es más fácil de identificar. 

Venus y Marte, h. 1483. Fuente: wikicommons


Más adelante, tiene cierto papel una Venus de Tiziano descrita claramente como la Venus del perrito, que en lugar de estar en los Uffizi, aparece en la casa del duque, fiel al espíritu saqueador de los ingleses atropalotodo. Pero puede que no. Pensemos que es una copia de su taller y todos tan contentos.

Tras las evocaciones artísticas del deseo, vienen los roces, y un beso en la oscuridad que anticipa otras noches dedicadas a los encuentros íntimos,… lo que culmina en una entusiasta escena de exceso amoroso. Este es, creo yo, el aspecto más logrado del libro. Lo que se queda en la mente del lector como rasgo característico. Me explico perfectamente por qué se consideró que tenía escenas sexuales de premio (fuera del subgénero específicamente erótico). Nada más terminar el libro, releí una de ellas, modelo –para mi gusto- de lo que debe transmitir. Como le leí a Jennifer Crusie, las escenas de sexo no son sobre sexo, eso es lo que hacen los personajes. Pero no es de lo que va la escena. Los personajes descubren algo sobre sí mismos y sobre el otro. Lo que son después del sexo no es lo mismo que eran al principio. Sirven para hacer avanzar la historia.

De haberse escrito hace treinta años, el calavera cercano a los cuarenta acosaría y abrumaría a la virginal damisela antes de caer rendido por su dulzura y bondad. Pero no, en 2011 eso no funciona: Alexander no se impone a la fuerza, sino que seduce. Hace nacer el deseo en su “víctima”, y deja que sea esta la que decida (más o menos) el qué y el cuándo.

Al final, se produce un momento de romanticismo en el que Alexander hace algo totalmente contra su propia naturaleza, para demostrar el amor que siente por ella. Nada demasiado público, ni explícito. Algo que ella comprenderá perfectamente. Dejando que sea Genevieve quien se dé cuenta (o no) de lo que él siente, de lo que ella siente y si quiere o no intentar la felicidad matrimonial con él.

Además de este estupendo puesto 13 en la lista AAR, ha logrado otras distinciones, en particular en la encuesta anual de la misma página web: al mejor romance histórico ambientado en el Reino Unido, mejores escenas amorosas (en un romance mainstream, es decir, no específicamente erótico) y mención honorable en la categoría de mejor romance de 2011.

Se nota que es parte de una serie. Mencionan cosas pasadas de las que tú no sabes nada. Te preguntas qué pasó con el desaparecido enamorado de Olivia, la hermana de la protagonista. Pero eso no afecta en sí a la historia de Alexander y Genevieve.

Al no estar traducido, lo he leído en inglés, digital. Prosa sencilla y vocabulario asequible, para quien se quiera animar.

Valoración personal: bueno, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a las Regencias con nivel alto de sensualidad.

Otras críticas de la novela:

Aunque no está traducida, sí que hay crítica de esta novela en El Rincón de la Novela Romántica (obra de Wanda)

En inglés, RT Book Reviews, All About Romance, Dear Author, Not another romance blog, y Romance Reader at Heart. En Rakehell observan lo horrible del título. En general son todas críticas buenas. La máxima puntuación o casi. Es diferente la visión del Rosario’s Reading Journal: le dio una C, y no le falta razón en un par de cosas que señala. Una, que realmente el héroe nunca se plantea lo inmoral que era su venganza en una inocente. Dos, que la actitud de los protagonistas hacia el sexo es totalmente anacrónica.

Oikoa den bezala, la ficha en la fictiondb.

No hay otras novelas de Julie Anne Long en el Desafío AAR.

Esta autora sólo tiene tres títulos traducidos al español. Los libros suyos de los que he visto mejores críticas son los siguientes, todos ellos del género histórico:

-          The Runaway Duke / El duque rebelde (2004)
-          Ways to Be Wicked / Seducir a un truhán (2006), el libro 2.º de la serie Holt Sisters
-          A Notorious Countess Confesses (2012), el libro 7.º de la serie Pennyroyal Green.  Ganó la encuesta entre los lectores de AAR al mejor romance de 2012, y tuvo menciones honorarias en las categorías romance histórico ambientado en el Reino Unido y Mejor héroe de Romance. Está incluido en la lista AAR “Lo mejor del resto” del año 2013, en el puesto 118