viernes, 12 de febrero de 2016

Crítica: “El juego de los Vor”, de Lois McMaster Bujold



Acabo de leerme La magia del orden, de Marie Kondo, y aún no sé si la autora tiene una pedrada o va a cambiarme la vida para siempre, deshaciéndome de la mitad de mis pertenencias… Entre los libros que se irán supongo que estén estos de Bujold, por aquello de que no son de los que despiertan en mi la alegría. En fin, de todas maneras no es algo que tenga que decidir ahora, sino dentro de unas semanas o meses, si me decido seguir el método KonMari. La cosa es que aquí sigo, leyendo las aventuras Vorkosigan. Ciencia ficción, no romántica.

DATOS GENERALES

Título original: The Vor Game
Subgénero: ciencia ficción / suspense

Fecha de publicación original en inglés: septiembre 1990

Parte de una serie: #8 de la Saga Miles Vorkosigan, por fecha de publicación

Edición en español: El juego de los Vor
Traductora: Adriana Oklander
Edición: 1.ª edición, 1.ª imp. 07/1993
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Nova ciencia ficción, 57

Sinopsis de El juego de los Vor, según su contraportada:

El primer destino militar de Miles Vorkosigan finaliza, como no podía ser menos, con su arresto. Pero el más inteligente protagonista de la moderna space opera logrará, pese a todo, la libertad para trabajar precisamente al servicio de la mismísima Seguridad Imperial de Barrayar. Miles deberá reunirse de nuevo con los mercenarios Dendarii para rescatar al joven emperador del peligro que representa Cavilo, una bella e intrigante mujer (también de escasa estatura como Miles), la única persona que puede hacer sombra al genio estratégico y militar de Miles.
La inteligencia de la autora y de su personaje, las reacciones de éste y la amenidad de la narración justifican el gran éxito de esta novela, que obtuvo el premio Hugo en 1991.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, porque NO es novela romántica. Pero a este libro, como el resto de la serie, he llegado a través de las páginas web de novela romántica. Así, All About Romance considera que toda la serie en su conjunto es merecedora de ser considerada DIK A, es decir, libros que te llevarías a una isla desierta.

CRÍTICA

Sigo leyendo la serie Vorkosigan, no estrictamente por orden de publicación, sino el propuesto por la autora, y que básicamente respeta la cronología interna. Después del relato “Las montañas de la aflicción”, le toca el turno a esta novela en la que Miles Vorkosigan ha acabado su formación en la academia militar y le toca enfrentarse a su primer destino.

El espera algo grandioso en lo que su inteligencia táctica pueda brillar.

Pues va a ser que no, bonito.

Le mandan a un puesto en la zona polar del planeta Barrayar. En una especie de estación meteorológica donde tiene un trabajo de lo más anodino y aburrido. Yo me lo imaginaba algo así como las Svalbard.

O sea, esto:

Autor: Bjoertvedt vía Wikicommons

Remoto, frío, y con un militar al mando del tipo paranoico y fuera de onda. No sé, de esos a los que se les va la olla, como Humphrey Bogart en El motín del Caine o Alec Guinness en El puente sobre el río Kwai.

Intenta no meterse en líos, pero le resulta imposible, dado que es demasiado listo y no acata las órdenes porque sí. Se mete en un lío que casi le cuesta la vida, lleva a cabo una actuación un poco rebelde y acaba arrestado. Es la parte del libro que más me gustó, este inicio en un ambiente desolado y duro.

He leído que toda esta primera parte fue un relato corto independiente, “Weatherman”, y sí que es verdad que parece un relato independiente y cerrado, y con un ambiente y tono muy diferente al resto del libro.

Para mí, “Weatherman” es un relato corto de 5 estrellas.

Porque, después, la novela entró en una parte de aventura interestelar, en la que se supone que Miles sólo tiene que oír, ver y transmitir información al servicio de inteligencia de Barrayar. Sólo que este chico es absolutamente incapaz de callarse o estar sin hacer nada, u obedecer órdenes cuando él cree que es mejor hacer las cosas de otra forma.

Toda esta parte central, que recuerda bastante a las andanzas de El aprendiz del guerrero, está dominada por maniobras de la gente de un planeta y del otro, una trama demasiado liosa para mí que sólo alguien tan listo como Miles puede comprender y manipular para que las cosas acaben saliendo a su gusto. Lo digo porque no acabé de enterarme muy bien quién es quién, qué planeta estaba aliado con quién y la geografía galáctica que Bujold inventa. Creo que me perdí en algún agujero de gusano y no pude salir.

La cosa es que Miles se mete en un follón tras otro y encima descubre que Gregor, el emperador, un joven sólo un poco mayor que él, ha huido de Barrayar. De lo cual resulta que Miles no sólo tiene que salvarse a sí mismo, sino también al emperador.

A partir de aquí, más o menos, la cosa remontó y me tuvo con los ojos pegados a la página hasta el final. En su camino, Miles tropieza con un personaje fascinante, Cavilo, una mujer tan lista como él, o al menos tan intrigante, y que está a punto de derrotarlo. Quizá habría preferido que fuese un rival que no tiene que recurrir a su atractivo sexual como arma, porque es un poco demasiado tópico de la “mala mujer”.

Por lo que veo en otras críticas, la gente está encantada con Miles Vorkosigan, le encuentran carismático, inteligente, hábil, etc. Y, sus aventuras, amenas, divertidas y entretenidas.

Reconozco que no he tenido todavía ese “clic” de entusiasmo por el personaje. Su madre, por ejemplo, me encanta: su inteligencia, humanidad y humor, mucho humor,… Bueno, pues eso que me gusta tanto en ella, no se lo encuentro a Miles. Lo veo sólo como,… un lumio muy lumio.

Me interesó muchísimo más el emperador Gregor Vorbarra. Más humano, con sus dudas, y cierto misterio porque no acabas de saber del todo lo que piensa. Ni siquiera el listillo de Miles está totalmente seguro de él.

Resumen: el principio es de 10, me aburrió toda la parte intermedia hasta el punto de que lo dejé unos días y el tercio final es estupendo.

Valoración personal: demasiado irregular, 2

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la ciencia ficción que sientan interés por la saga Vorkosigan.

Otras críticas de la novela:

Como es un clásico, tiene página en la wikipedia. Rescepto indablog habla de la novela y también del resto de la saga. Más críticas en español: Un libro para esta noche, Outcasted Project, La Hora Falsa y Ciencia ficción.com.

En inglés, dejo la crítica de Rosario's Reading Journal, para quien  fue un B+.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Crítica: “My Beautiful Enemy”, de Sherry Thomas



Novela notable, literalmente extraordinaria = fuera de lo ordinario o habitual.
Leída en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: My Beautiful Enemy
Subgénero: ficción literaria/histórica 1873

Fecha de publicación original en inglés: agosto 2014

Parte de una serie: #2 del par “The Heart of Blade”

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la página web de la autora)

Escondido tras la inusual belleza de Catherine Blade se encuentra un valor que está a la altura del de cualquier hombre. Aunque esto la ha llevado lejos en el mundo, aún no tiene algo que ansía: la libertad de vivir la vida como ella quiera. Cuando por fin se le presenta la oportunidad de obtener su independencia, quien se cruza en su camino es el único hombre al que ella amó, la única persona que la traicionó.

A pesar de las cicatrices que Catherine dejó en él, el capitán Leighton Atwood nunca fue capaz de olvidar a la misteriosa muchacha que le cautivó por completo en el pasado. Cuando reaparece inesperadamente en su vida, rechaza acercarse a ella. Pero no puede negar el anhelo que ella vuelve a encender en su corazón.

Su reunión, sin embargo, los lanza a una red de espionaje, traición, y mortales villanos. Con tantas cosas en peligro, Leighton y Catherine se ven obligados a trabajar juntos para descubrir una salida. Si alguna vez van a encontrar la seguridad y la felicidad, deberán primero perdonarse y aprender a confiar el uno en el otro otra vez.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entre lo mejor de lo mejor. Estaría en torno al puesto 250 de una lista de las mejores novelas románticas.
Obtuvo unas críticas excelentes en su momento. Además, en la encuesta anual de All About Romance entre sus lectores, consiguió ganar en dos categorías: la mejor novela romántica histórica ambientada fuera del Reino Unido y el mayor tearjerker (o sea, lacrimógeno); además, tuvo mención honorable a la heroína más kickass (“peleona”), Catherine Blade. Una de las críticas de esa página web, Lee, la seleccionó entre lo mejor de 2014.

CRÍTICA

El título se podría traducir como “Mi bello enemigo” o “Bella enemiga”. No me aclaré si se refiere al héroe o a la heroína. Los dos se encuentran muy beautiful.

En un barco, rumbo a Inglaterra, una señora es rescatada del ataque de un hombre, por otra pasajera, Catherine Blade, medio china medio inglesa. Ha vivido en China muchos años y regresa al hogar. En Londres, le presentan a la hija de una de ellas y el prometido de la joven, el capitán Leighton Atwood.

Ninguno de los dos lo dice, pero Leighton y Catherine se conocían de antes.

Como es habitual en Sherry Thomas, te cuenta la historia alternando el presente y el pasado.

El pasado

Leighton y Catherine en el Turquestán chino. Él se hace pasar por persa, y ella, por un joven kazako. Y eso para ocultar que, en realidad son espías de potencias opuestas. Se enamoran apasionadamente, pero ella lo intentó matar. Tendrás que leer un poco para saber por qué. Y tuvo una hija que murió, pero el cómo y el por qué y si era hija de Leighton o no, y si este lo sabe, es otro misterio a resolver.

Qué maravillosas todas las escenas que, aunque un poco entrecortadamente, transcurren en Asia central, cruce de caminos de amplios paisajes, montañas, prados, ríos turbulentos, el desierto de Taklamakán, los nómadas y sus yurtas, la ruta de la seda, la cuenca del Tarim, Kashgar,… y conflictos imperialistas del siglo XIX, con rusos, británicos y chinos deseando controlar este territorio, estratégicamente tan importante.

El presente

Da-Ren, un alto funcionario del gobierno chino que amó a la madre de Catherine, necesita fondos para apoyar su programa de renovación y apertura al exterior de su país. Cree que tres tablillas de jade guardan el secreto sobre un tesoro, él posee una y las otras dos están en Inglaterra. Catherine ha decidido conseguirlas para él, y así poder ganar su amor o al menos su respeto.

Lo último que Catherine pensaba es que se reencontraría a aquel hombre al que amó y que creía muerto. Leighton está vivito y coleando,… y comprometido con otra.

Las cosas se complican cuando reaparece también su némesis, su enemigo mortal. Otro al que Catherine había creído muerto. Esta mujer no comprueba las constantes vitales.

Lo bueno

Ambos personajes son tremendamente atractivos. El contar las cosas a dos tiempos le da dinamismo a la trama. La prosa de Sherry Thomas siempre es cuidada, aquí un poco más sencilla en vocabulario que en libros anteriores, en un inglés que me parece más asequible para los hispanohablantes. El tono general es de aventura, sufrimiento por las cosas que les pasan a los personajes y sí, con algún momento de mojar la pestaña. ¿Para qué decir que no si es que sí? Leighton y Ying-Ying/Catherine tendrán su final feliz, pero después de pasar lo suyo y asumiendo algunas pérdidas irreparables.

Se puede leer independiente a su precuela, The Hidden Blade. Como ya dije en la crítica de aquélla, no hay un orden ideal de lectura. Hagas lo que hagas, ganas en una cosa y pierdes en otra. Leer The Hidden Blade como prólogo a My Beautiful Enemy, le quita prácticamente todo el misterio a ésta, ya que sabes dónde están las tablillas de jade y cuándo se vieron los protagonistas antes incluso de su encuentro en el Turquestán. En cambio, si lees primero My Beautiful Enemy, no pillas muchas de las referencias y entonces lo que pierde el misterio es The Hidden Blade, porque sabes más o menos lo que les va a ocurrir a esos niños que tan felices son al principio de la obra.

Este libro lo disfruté muchísimo. No pude dejar de leerlo, necesitaba llegar al final de esta montaña rusa emocional. Viajé a lugares interesantísimos y le eché un vistazo a otras culturas poco frecuentadas por la novela romántica. Bueno, y por cualquier género de novela que encontremos en nuestras librerías, pues la balda de África o Asia, si la tienen, suele estar penosamente dotada. Casi todo, en esta novela, funciona.

¿Por qué, entonces, no le doy 5 estrellas? Cuando acabé su lectura me quedé tranquila, pero no me dejó resacosa y encantada sino más bien… aliviada. No ansié que aparecieran mágicamente más páginas. Casi me decía, Virgencita, que se queden como están, así, quietos, no los toques, no vaya a ser que a Sherry Thomas se le ocurra alguna otra desgracia para ellos.

Cosas que no funcionaron (para mí)

Primero, aunque mantenía maravillosamente bien la tensión sexual, luego, en el momento en que por fin hay contacto físico es un poco anticlimático, breve y escasamente emocional.

Segundo, recurre demasiado a la casualidad para resolver muchos puntos de la trama. La propia autora parece ser consciente cuando hace que los personajes bromeen sobre ese destino que los junta una y otra vez. Es algo que ya me pareció cantoso en Arreglos privados, su primera novela.

Tercero, hay cosas que quedan un poco en el aire, como personajes que aparecen muy oportunamente y luego no se sabe más de ellos; o quién decidió que el malo malote no fuera ejecutado; por qué un personaje secundario, que parece ser de una forma, luego resulta ser de otra.

Cuarto, me sentí un poco incómoda por el hecho de que Ying-ying fuera medio inglesa. Ni su padre biológico ni su familia inglesa tienen participación en la trama, de hecho Catherine visita Inglaterra sin el menor interés por conocerlos. Es un poco como si Sherry Thomas no se atreviera a poner un personaje cien por cien de otra cultura.

Y, quinto y último, siguen sin interesarme la energía del chi y las peliculeras escenas de artes marciales.

Pero vamos, son detalles menores. Es una novela notable que seguro que te encantará si la lees. Literalmente, es extraordinaria = fuera de lo ordinario o habitual.
Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: los aficionados a novelas históricas en ambientaciones exóticas y que quieran pasar por un viaje emocional.

Otras críticas de la novela:

Todas ellas, en inglés. La califican de A en Smart Bitches Trashy BooksA- en All About Romance (y DIK, libro que te llevarías a una isla desierta), Dear Author y en Love in the margins.

También hablaron de ella en Penny Dreadful Books y en la página aussie Book Thingo.  

lunes, 8 de febrero de 2016

Cómo nos ven




Comienzo hoy una serie de artículos que en principio, iba a llamarse “La lectora de romántica: esa extraña criatura”. Pero como también hay lectores varones de romántica, aunque estadísticamente sean minoría, el título ya no resultaba adecuado. Ahora llevará cada uno el suyo: Cómo nos ven, cómo somos, etc.

Las narrativas femeninas son un paradigma popular usado en el estudio de los lectores de romance, en que el lector de romance sale retratado bien fortalecido, bien como una desafortunada víctima de la cultura popular.

Beth Kamp: “Romance Readers: Contemporary Scholarship of Readers of a Controversial Genre”.
 
Cuando se lee sobre novela romántica, a menudo se encuentran referencias a la supuesta lectora de estos libros. Se habla de libros y de repente, ¡zas! se pasa a hablar de quién los lee. Cómo se hace esta transición nunca queda claro. Pero lo cierto es que rápidamente se va de lo uno a lo otro. De los libros al lector.

Y no sólo se especula sobre quién los lee, sino también por qué y se llega a alertar de los perniciosos (y poco comprobados) efectos que este producto cultural causa en “esa extraña criatura”.

La imagen que se tiene es de una “débil mental” que no sabe diferenciar la realidad de la fantasía, que lee romántica para cubrir deficiencias emocionales y lo único que consigue es dañar su psique y perjudicar su salud, renunciando de paso a los logros del feminismo. ¿Exagero?

Empecemos por un blog cualquiera. Respirando hondo. Y de un  tirón, como la depilación a la cera. No nos dejemos llevar por la ira:

Lo deprimente es que lo ganan gracias a la falta de cultura de las mujeres que leen estos “libros”, y que editándolos no hacen nada por mejorar esa falta de educación. Pero mejor así, ¿verdad?, mantengamos a esas “idiotas” en la ignorancia para que cuando la ansiedad no las deje respirar, salgan rápidamente a comprar ropitas de Zara, y perfumes en Juteco. Y si no han acallado del todo esa inquietud que las agobia, esa voz cruda y desagradable que les dice que su vida es una mierda, que lean más novelitas de estas y sueñen con un príncipe encantado que las quitará de emplear todo el día haciendo fotocopias y pasando llamadas telefónicas a compañeros del sexo opuesto. 


"Chick Lit a la española. Qué vergüenza", 7/07/2011, en el extinto blog “Patrulla de Salvación”. 

Me parece imposible encontrar más machismo implícito en menos líneas. En fin, sigamos con un artículo de estudio académico que insinúa lo mismo, pero en fino y lioso:


Gracias al doble proceso de desdoblamiento y de transferencia entre escritora-protagonista y entre protagonista-lectora, se produce, a través de la escritura-lectura, un desdoblamiento psíquico de carácter compensatorio que posibilita a emisoras y receptoras vivir imaginariamente, como Emma Bovary, un sueño de amor que rellene el vacío vivencial y sentimental al que le ha llevado la cultura maravillosa de la “felicidad”. A su vez, esta recepción fantástica de la cultura sentimental “feliz” favorece también la disociación psíquica entre la realidad de carencia, gris y apagada de la cotidianeidad de muchas mujeres y el mundo rosa, elegante, señorial y amoroso al que nos enfrenta el género novelesco.


E. Martínez Garrido: “Bildungsroman y crítica de género. Novela rosa y narrativa de mujeres”, Cuadernos de Filología Italiana 2000, n.º extraordinario: 529-546 (aquí, en PDF)

Un artículo en un periódico:


No estoy seguro si la inmensa popularidad de la novela romántica representa de algún modo un “rechazo” del movimiento de liberación de la mujer, pero claramente algo les falta en las vidas y experiencias de las decenas de millones (quizá incluso cientos de millones) de damas contemporáneas.(…) Aún así, sugeriría que si alguien está enamorado de las novelas románticas, debería quizá huir de los libros contemporáneos y leer las bellas, profundas y conmovedoras obras de autoras del siglo XIX como Jane Austen y las hermanas Brontë– combinaban romanticismo con la dura realidad y profundos conocimiento en la humanidad.



Y acabemos con una psicóloga:


Las novelas románticas pueden ser una mala influencia para las mujeres, y llevarlas a tomar malas decisiones respecto a su salud y sus relaciones, dice la psicóloga británica Susan Quilliam. Las novelas dan a las mujeres puntos de vista poco realistas sobre lo que esperar de una relación porque “romantizan” el amor. “Ofrecen una versión idealizada del romance, que puede hacer que algunas mujeres se sientan mal con ellas mismas porque sus relaciones no son perfectas. En algunos casos, puede llevar a que las mujeres tomen decisiones erróneas sobre su salud, como no usar preservativos cuando tienen relaciones sexuales— algo que a menudo aparece en las novelas”.



Lo curioso es que, cuando se trata de romántica erótica, toda esta fantasía que hasta la fecha perturbaba mentalmente a las mujeres, resulta que es… buena. No hace falta que diga qué novela erótica es “la novela” a la que se refieren, ¿verdad?


El director del centro Psico-Impronta reconoce que a menudo los pacientes hablan de la novela, que “puede ayudar como estimulante a muchas parejas o individuos con problemas sexuales”. Una opinión que comparte el psicólogo especialista en sexología José Bustamante, autor de ¿En qué piensan los hombres? Todo lo que has de saber sobre el deseo y la sexualidad masculina (Paidós), que hace la siguiente reflexión: “Cuanto más tiempo pasemos pensando en fantasías sexuales, más bien irá nuestra vida sexual y será más sencillo que se encienda la llama en la relación de pareja”, arguye.

“Desmontando el mito de 'Cincuenta Sombras'”, 28/09/2012, La Vanguardia.  


Aunque el fenómeno de Cincuenta sombras… también dio lugar a comentarios despreciativos como el siguiente:


[Duda de que quienes los lean sean inteligentes porque]... algunos de nosotros encontramos inconcebible que lectores inteligentes participen en el renegar de sus mentes y la corrupción del idioma inglés sólo por sentir sacudidas en sus pantalones.

William Giraldi: “Finally, an Academic Text Devoted to '50 Shades ofGrey'”, 19/05/2013, New Republic.  


Mujeres sin educación, compradoras compulsivas, con un vacío existencial. Que son incapaces de leer nada que no sea romántica (por eso el macho de turno se siente obligado a informarnos -¡a nosotras! - de que existe una autora llamada Jane Austen). Leen para soñar con un hombre ideal que las mantenga y así dejarán de trabajar. Pero cuando tienen pareja, se sienten frustradas porque las cosas no son como en las novelas. ¡Ah, y se quedarán embarazadas o tendrán ETS porque no usan preservativo!

Salvo que lean erótica, en cuyo caso mejorará su vida sexual.

Pero sin pasarse no vaya a ser que se obsesionen demasiado con el sexo y exijan demasiados orgasmos o se pongan aventureras…

No busquéis los profundos estudios en los que basan tales afirmaciones sobre la lectora de romántica, pues no los encontraréis. Tengo la profunda sospecha de que son meras reflexiones personales, presentadas en un contexto que las hace confundirse con datos que sí son resultado de investigaciones.

A mi modo de ver, se basan simplemente en el prejuicio (“no conozco a nadie que lea romántica, pero seguro que quien la lee es así”) o en un reducido círculo de personas a las que no analizan científicamente (“mi tía-abuela Petunia era una solterona frustrada sexualmente que se leyó todo Corín Tellado, así que todas las lectoras de romántica son como ella”, que luego vaya Vd. a saber qué vida sexual tenía la tal Petunia, igual tenía una colección de juguetes eróticos que la ponían de buen humor todas las mañanas).

De esta imagen tópica se hizo eco un artículo sobre la Convención Australiana de Lectores de Romántica:

Imagínate un lector típico de romance, alguien que disfruta de los títulos publicados por Harlequin o Mills & Boon. ¿Tienes una imagen de ellos en la cabeza? Lo más seguro es que te imagines un ama de casa aburrida o una vieja con gatos. Claro que sí, porque así se caracteriza, y de forma tan condescendiente se los trata, a los lectores de romántica, por pura rutina. Si alguna vez se discute el género por los medios de comunicación generalistas, será en artículos condescendientes que usan términos como “porno para mamas” u ofrecen ambiguos elogios sobre la extravagante “prosa florida” de tales libros, o entran en el cliché de basura ligerita sobre jeques solitarios y empresarios piratas.

            Danielle Binks: “Things no one tells you about romance readers”, 11/03/2015, Daily Life.  
 
Portada de Woman in Love #2, Fox Feature Syndicate, 10/1949 (Wikicommons)
¿Somos conscientes los lectores de romántica de que nos desprecian por nuestras lecturas? Sí, lo sabemos de sobra.

En 2015, la escritora Maya Rodale ha publicado un ensayo, Dangerous Books for Girls (“Libros peligrosos para chicas”) e hizo un cuestionario en línea para lectores y no lectores de romántica, cuyos datos se pueden encontrar aquí.

En la encuesta de Maya Rodale, el 88% de los lectores opinaron que se menosprecia a los lectores de romántica por sus hábitos lectores. Sólo un 6% piensa que no, y un 5% no sabe.

Ahora bien, ¿eso nos hace avergonzarnos de nuestros gustos? Pues en la misma encuesta el 51% dice que sí se ha avergonzado en alguna ocasión de leer romántica, y el 48% no.

A la mitad de los que leen romántica no les importa quién lo sepa, pero los de la otra mitad, en alguna ocasión, sintieron que debían ocultar que leía romántica.

Da que pensar sobre el enorme atractivo de la novela romántica. Seguimos leyéndola a millones a pesar de que es un gusto que sólo nos puede traer desdén e incluso vergüenza. Que leemos sólo y exclusivamente por el puro placer de leer, porque no nos va a traer ningún aprecio social. Cuando haces algo a pesar del desprecio generalizado es que ese algo te aporta muchísimo.

En fin, así nos ven.

Otro día hablaremos de cómo somos en realidad.