viernes, 9 de diciembre de 2016

Crítica: “La guerra de la duquesa”, de Courtney Milan



Emocionalmente intenso y con unas páginas del mejor “mal sexo” que recuerdo.
 
Leída en Kindle, en inglés
DATOS GENERALES

Título original: The Duchess War
Subgénero: histórica / 1863
Fecha de publicación original en inglés: diciembre 2012

Parte de una serie: #1 de los hermanos siniestros

En español: La guerra de la duquesa
Traductora: Ángeles Aragón López (Traductora)
Editor: Courtney Milan (20 de abril de 2014)

SINOPSIS (según Amazon.es)
La señorita Minerva Lane era una mujer retraída y callada que se escondía detrás de sus lentes. Después de todo, la última vez que había sido el centro de atención, había acabado muy mal. Hasta tal punto que se había cambiado el nombre para huir de su escandaloso pasado. Si pasaba desapercibida, seguramente no sería la reina de la fiesta, pero tampoco se haría enemigos. Por eso, cuando un apuesto duque llegó a la ciudad, lo último que quería era que se fijara en ella.
Pero eso fue exactamente lo que ocurrió.
Porque Robert Blaisdell, el duque de Clermont, no se dejó engañar por su timidez. Cuando aquella mujer adivinó lo que se proponía, comprendió que había algo más en ella que sus anteojos y sus modales cohibidos. Y decidió adivinar todos sus secretos antes de que ella descubriera los de él. Pero al final, la señorita retraída demostró ser la horma de su zapato y algo más.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Definitivamente, sí, dentro de las mil mejores, allá por el puesto doscientos y pico. No sólo obtuvo críticas excelentes: DIK A en All About Romance, también A en Smart Bitches Trashy Books, y A- en Rosario’s Reading Journal, sino que ganó el premio RT 2012 en la calegoría de romance histórico “Indie Press/Self-Published”, o sea, independiente o autopublicado. Además, toda la serie de los hermanos Siniestros consiguió estar en el Top 100 de las mejores novelas/series romántica que publicó NPR. En la encuesta Top 100 de All About Romance de 2013 estuvo dentro de “lo mejor del resto”, en el núm. 153. Para redondear la valía de esta novela, recuerdo que tiene dos tópicos de los que gustan mucho: “mejores enemigos” y “amistad entre personas del mismo sexo”.

CRÍTICA
Como ando algo decaída en la novela romántica histórica, he decidido releerme una de mis sagas favoritas, los hermanos siniestros de Courtney Milan. Seguiré probando autoras nuevas, claro. Pero está bien reencontrarme con estas cositas que leí hará cosa de tres años.
Courtney Milan publicó La guerra de la duquesa en diciembre de 2012. Era la primera novela larga de la serie. Como el núm. 0.5 estaba El affaire de la institutriz, y después están:
1.5 “A Kiss for Midwinter”,
2 La ventaja de la heredera,
3 La conspiración de la condesa (mi favorita),
Como se ve, de algunas he hablado y de otras no, así que aprovecho la relectura para hacer críticas, nuevas o retoques de las que ya publiqué en El rincón de la novela romántica.
La historia comienza cuando Robert Blaisdell, el duque de Clermont, está fumando tras el cortinaje de una biblioteca. Ha escapado de obsequiosos invitados a una fiesta que sólo quieren tratarlo porque es un duque.
Allí también va a parar Minnie, una joven que quiere alejarse de su impresentable casi-prometido. Este patán la persigue, no la encuentra y habla de ella de manera bastante ofensiva.
Básicamente, que será una esposa complaciente que guardará silencio ante sus aventuras porque, al fin y al cabo, es insignificante como un ratoncito.
No es rica, ni de buena familia, nada le garantiza una oferta mejor. Sólo el matrimonio podrá darle estabilidad y seguridad económica. Su atormentado pasado ha dejado cicatrices, y no sólo físicas.
Robert, por su parte, a pesar de sus malas experiencias personales, no se regodea en un cinismo hostil hacia el mundo. No, él se guarda sus frustraciones y como se sabe un privilegiado, prefiere dedicarse a la reforma social.
Cuando aparecen panfletos incitando a los obreros a unirse, las sospechas del oficial de la milicia recaen sobre Minnie. Lo cual es un desastre. Sus expectativas matrimoniales se irían al garete. Peor aún: podría descubrirse quién es ella, en realidad. Lo que más teme del mundo.
La mejor manera de eludir las sospechas es averiguar quién está detrás de aquellos incendiarios panfletos. Y se fija entonces en Robert como posible autor. Decide chantajearlo: los panfletos deben cesar, o ella lo pondrá en evidencia.
Como dije antes, una de las listas de tópicos romanciles en las que está La guerra de la duquesa es el de “mejores enemigos”. Aquí hay un enfrentamiento, una oposición de intereses entre Minnie y Robert. Ella le extorsiona descaradamente.
Robert no se deja amilanar, y le hace una contraoferta: ¿qué tal si eleva el valor de Minnie en el mercado matrimonial?
Se dejan ver juntos, coinciden en eventos, dialogan con ingenio... Compartiendo besos, alianzas y traiciones. Así, Minnie conoce a Robert, la persona, y no el duque. Y él es el único que comprende la brillantez y el atractivo real de Minnie.
El otro tópico (“amistad entre personas del mismo sexo”) domina en realidad toda la serie, pues la protagoniza un grupo de amigos varones: los hermanos siniestros. Apodados así no por nada terrible sino simplemente porque son zurdos.
Y la verdad es que es estupendo cuando los hermanos siniestros entran en escena.
Frente al dramatismo y la intensidad emocional de la relación entre Robert y Minnie, son estos irresistibles secundarios proporcionan el toque de humor.
Especialmente hilarante es una escena en un tren, cuando Robert implora a sus amigos Violet y Sebastian que, por favor, no hablen ni lo avergüencen delante de Minnie. Por supuesto, acaban comportándose justo de manera opuesta a lo que Robert quiere. Cuando leí este libro por primera vez me quedé con ganas de leer sus historias “especialmente el parlanchín Sebastian Malheur, un inteligente darwinista perseguido por la sociedad de la época, una especie de Sheldon Cooper sorprendido de que haya todo un mundo de perfectos ignorantes que no reconozcan su superioridad intelectual”.
(¡Ay, sí que la escribió, La conspiración de la condesa, mi favorito de la serie!)
Sigo, que me disperso. La sensualidad de este libro es alta, pero original. La autora toma un camino poco frecuentado en las novelas románticas, y francamente, me encantó. Recordaba esas escenas años después de leerlo por primera vez y ahora que lo he releído, me ha gustado todavía más.
Las heroínas en la novela romántica suelen ser tan virginales que no es que no tengan experiencia sexual, es que ni siquiera han tenido un pensamiento lujurioso en la vida. Los héroes suelen ser granujas muy experimentados pero sanos, a pesar de vivir en épocas de amplia difusión de las enfermedades de transmisión sexual y sin medios fiables de protección. Cuando la muchacha inexperta cae en los brazos del cínico libertino, de repente todo sale perfecto y maravilloso.
Pues no.
Courtney Milan baja de esas cumbres fantasiosas a una narración algo más realista. El sexo, como todo, se aprende. Sin experiencia, es difícil que las cosas salgan perfectas a la primera. El placer hay que currárselo, solo o en compañía, y como la telepatía aún no se ha inventado, para que las cosas vayan bien hay que hablar, compartir experiencias, experimentar…
Creo que es el mejor “mal sexo” virginal que he leído en una romántica.
Es un aspecto más del realismo que caracteriza las recreaciones históricas de Milan. No se ocultan los aspectos desagradables, las desigualdades de clases, la condición obrera o las limitadas posibilidades de las mujeres.
Vale, el sexo explícito y la crítica a los privilegios de la nobleza y la explotación de los obreros igual no entusiasman a los más conservadores.
Y sí, no es una novela intrigante que te atrape y no puedas parar de leer hasta el final. Pero a cambio, se relee estupendamente.
Es, creo yo, porque estamos en una novela de personajes, más que de trama. Resultan tiernos, y te conmueven hasta las lágrimas. Acabas la última página suspirando de satisfacción. Virgencita, que se queden como están.

Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la novela romántica histórica con conciencia social.

Otras críticas de la novela:
En español, tenemos dos críticas en El rincón de la novela romántica hay dos críticas, una es una versión anterior a esta mía. En Vuelve la página la recomiendan "si te gusta la histórica pero [advierte] no esperéis ninguna maravilla". Mamen habló de esta novela en su antiguo blog “Mis libros y otras historias” 4 estrellas le dieron en La alfombra roja de la lectura.

En inglés Smart Bitches Trashy Books no lo dudan: una A+. En All About Romance hay dos críticas una de DIK A (la del audiobook) y otra de B+. Y ya dije que Rosario’s Reading Journal, la calificó con A-.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Crítica: “Dreamweaver’s Dilemma”, por Lois McMaster Bujold



Una mezcla de ensayo y ficción para fans de Bujold.

DATOS GENERALES

Título original: Dreamweaver’s Dilemma
Subgénero: ensayo / relatos cortos
Editado por Suford Lewis

Fecha de publicación original en inglés: 1996
Ilustración de la cubierta: Bob Eggleton
Editorial: The NESFA Press

Parte de una serie: #1 de la Saga Vorkosigan por cronología interna, #9.1 por orden de publicación

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (de la página de NESFA)

Dreamweaver's Dilemma es el libro Boskone 33 (1996) por la invitada de honor Lois McMaster Bujold. Contiene dos relatos cortos nunca publicados con anterioridad –la historia que da título al libro, "Dreamweaver's Dilemma" y "The Adventure of the Lady on the Embankment"—más la primera aparición en tapa dura de "Mountains of Mourning," tres de los relatos de Lois que previamente no estaban juntos, y cuatro artículos.

El libro también incluye una entrevista con Lois McMaster Bujold, una cronología de las historias Vorkosigan, notas genealógicas y una guía de pronunciación por el editor del libro, Suford Lewis.

La presentación la firma la destacada escritora, y amiga de la infancia de Lois, Lillian Stewart Carl.

CRÍTICA

Este es un libro mitad ficción y mitad ensayo, que gira todo él en torno a Lois McMaster Bujold y su obra. Si sigues la serie Vorkosigan, es un bonito añadido. Quizá haya quien diga que es sólo apto para fans, y es posible.

El relato que da título a la historia, “Dreamweaver’s Dilemma” aparece en algunos sitios, como Good Reads por ejemplo, como la primera de la saga Vorkosigan por la cronología interna. Evidentemente está situado en el mismo universo, pero siglos antes de que empiecen las aventuras de Miles. Me parece sin embargo que no es un buen punto para empezar a leer la saga, porque esto lo disfrutas más si ya te has leído los libros y entiendes las referencias. Al menos, hasta Danza de espejos, que era de las últimas publicadas cuando vio la luz esta colección.

Empieza con, bueno un plano en el que te enseñan el nudo de agujero de gusano de Hegen, realizado por Suford Lewis y se basa en un mapa casi idéntico que aparece en El juego de los Vor  (1990, Baen Books). Lo pongo aquí porque al menos en las ediciones que yo tengo en español, no aparece, e igual los fans agradecen tener un poquito de idea de en qué universo nos movemos.

Después tenemos una presentación firmada por la escritora Lillian Stewart Carl: “Through Darkest Adolescence with Lois McMaster Bujold or Thank You, But I Already Have a Life” (“A través de la más oscura adolescencia con Lois McMaster Bujold o Gracias, pero yo ya tengo una vida”). Cuenta un poco de su relación y cómo fue su adolescencia. Eran los años 60 y resulta que estas escribían fan fiction antes de Internet. Unas auténtica trekkies. Entrañable y curioso.

Cuentos

Aparecen aquí una serie de relatos, algunos inéditos y otros no.

Empieza con un fan fiction de Sherlock Holmes: “The Adventure of the Lady on the Embankment” (“La aventura de la dama del dique” o del Embankment –en relación con ese lugar concreto de Londres-, inédito). La verdad es que resultaba muy entretenido y misterioso. Dice más adelante Bujold que después de la ciencia ficción, su género favorito es la novela de misterio tipo inglés, no el hard-boiled. Esto me recuerda que a lo largo de la serie, cuando se pone en plan suspense, me gusta más que las aventuras interestelares. Y es que tiene una mano para estas cosas, la verdad. Me parece alucinante que sea, como ella explica más tarde, que es la única cosa que escribió después del college y antes de comenzar como escritora profesional. Y es alucinante porque está muy bien escrito, y es muy intrigante. Sólo tenía una mala fotocopia, no conservaba el original, y encima le faltaban un par de páginas al final.

Luego hay unos cuantos relatos que son lo que yo llamaría The Twilight Zone, algo que podría escribirte un Stephen King o un Roald Dahl, con elementos no diría yo paranormales, pero sí algo extraños.

“Barter” trata de una maruja sobrecargada de trabajo y harta de no poder hacer las cosas en condiciones y cómo una especie de ¿alien? Aparece para echarle una manita y ayudarle a conseguir una pausa Kit-Kat. Apareció en The Twilight Zone Magazine en marzo/abril 1985.

“Garage Sale” es el toque Stephen King. Unos vecinos se llevan muy mal, fatal, y ella acaba hacienda algo muy malo con el gato de él y el resultado final es… una venta de garaje hecha con muy mala leche. Lo publicaron en American Fantasy en la primavera de 1987.

“The Hole Truth” (juego de palabras entre whole –toda- y hole agujero). De nuevo toque misterioso de un bache que aparece en medio de la calle y que se porta de manera anómala, como si fuera una cosa viva se va haciendo cada vez más grande y se traga todo lo que le echen. Apareció en The Twilight Zone Magazine en diciembre 1986.

“Dreamweaver's Dilemma” (“El dilema de la tejedora de sueños”, inédita). Esta es la historia que marcaría el principio del Universo Vorkosigan, pero de forma tangencial. Las “tejedoras de sueños” son unas artistas que recrean historias en realidad virtual, y se venden como si fueran libros o series de televisión, para que vivas esas historias en primera persona. La protagonista, Anias Rury, estrella de este arte, recibe un encargo privado de crear algo que más que un sueño es una pesadilla. Una vez terminado, empieza a darle vueltas a la cabeza, y acaba temiendo que esa pesadilla se aplicara a fines criminales. En el universo Vorkosigan se situaría unos 600 años antes del nacimiento de Miles. Se ambienta en la Tierra. Y sería ese momento en el que ya ha habido un par de colonizaciones exteriores (Alpha Colony, que fue mal, y Beta Colony, que fue bien). En ese primer momento se viajaba a velocidades próximas a la luz. Un amigo de Anias es Chalmys, piloto galáctico que ha ido y vuelto de la Colonia Beta y que ahora, retirado de los viajes interestelares al quedar obsoleto después de que se descubrieran los agujeros de gusano, vive en la Tierra. Es un poco misántropo, pero se lleva bien con Anias, y la ayuda ante los peligros que se la vienen encima.

“The Mountains of Mourning” (“Las montañas de la aflicción”) es una novelita de la que ya hablé en su momento, una de suspense que sobrecogía un poco el corazón y que me gustó bastante. Apareció en Analog Science Fact Science Fiction en mayo de 19891985.

Artículos

Lois McMaster Bujold habla de su historia como escritora, de cómo enfoca sus libros, de cómo ve la relación escritor-libro-lector, y temas parecidos. Yo creo que es de interés no sólo para el seguidor específico de la saga, sino para cualquier escritor, porque señala aspectos digamos más técnicos de los que cualquier puede aprender.

“My First Novel” (“Mi primera novela”) relata cómo empezó a escribir en unas circunstancias no muy boyantes y cómo escribió las primeras novelas a principios de los ochenta, recibiendo diversas negativas por editoriales varias. Lo cual no la hizo tirar la toalla. Por ejemplo, Fragmentos de honor la empezó en 1982, pero no la vendió hasta 1985.


“Mi consejo a los nuevos escritores trabajando en sus propias primeras novelas probablemente suene familiar. Primero, termina la cosa. No hay mayor defecto, que garantice mejor que no lo vas a vender, que no tener el producto terminado. Revísalo lo mejor que puedas, pero luego sigue adelante al próximo proyecto”.


“My First Novel” apareció en The Bulletin of the Science Fiction Writers of America, Vol. 24, n.º 4, © 1990.

“Beyond Genre Barriers” (“Más allá de las barreras de género”). Reflexiona sobre cómo la gente se cierra a determinados géneros simplemente por prejuicio, sin intentarlo. Y observa que es algo que no sólo le ocurre a la ficción comercial, sino también a la ficción literaria, como lectores de ciencia ficción que “desprecian ruidosamente a Hemingway, quizás en respuesta a algún misionero literario que intentó arrancarles la CF de las manos y reemplazarla con algo “que merezca más la pena”. Su idea –creo- es que hay que ser abiertos y no dejarse encerrar en cajitas con la etiqueta de género, que todos los géneros tienen algo que ofrecerte en algún sentido, que las exigencias del marketing no te limiten y, especialmente, que le des una oportunidad a la ciencia ficción, claro.

“Beyond Genre Barriers” se public en la Ohio Writer Magazine, Vol. 6, n.º 3, © 1992.

“The Unsung Collaborator” (“El colaborador silencioso”). Aquí te plantea su idea de que un libro es algo más que las palabras que pone el escritor, es también lo que el lector lee entre líneas o añade a esa historia, sin ser consciente de ello. Empieza con una anécdota personal de dos rechazos que tuvo de obras; uno le dijo que la escritura era torpe, pero que era una historia sorprendente, mientras que otro decía que estaba bien escrito, pero que ahí no había demasiada historia. Con lo que me quedo es que al final la experiencia de cada lector es única y no todos reaccionamos igual ante el mismo libro. No sólo eso, es que realmente no leemos el mismo libro, aunque las palabras sean las mismas, porque nosotros ponemos de nuestra parte, inventamos, creamos, a veces creemos que el libro dice cosas que no dice,… en fin, todo muy sugerente.

Y es que nuestro cerebro es tremendamente creativo. Ella no lo dice, pero ocurre lo mismo con la memoria. Tu cerebro recuerda realmente dos o tres puntos, y luego, cuando tienes que relatarlo, recrea los rellenos entre el punto A y el punto B, y lo peor es que no somos conscientes, nos creemos que de verdad el relleno estaba allí, en la historia o en el acontecimiento, pero no es así. Nuestro propio cerebro nos engaña. Por eso la gente puede mentir (=lo que dice no es verdad) sin ser consciente de ello.

“The Unsung Collaborator” se publicó en Lan’s Lantern, n.º 31, © 1989.

“Allegories of Change: The "New" Biotech in the Eye of Science Fiction” (“Alegorías del cambio: la “nueva” biotecnología en el ojo de la ciencia ficción”). Aquí llama la atención sobre que la ciencia ficción es más ficción que ciencia, porque anticipa cambios científicos, sí, pero eso no es lo importante, sino que lo que recrea es los desafíos que esos cambios van a provocar en las personas y en la sociedad y cómo se va a reaccionar a ello. Por eso lo importante no es que sea muy innovadora, sino que se atreva a fantasear con “¿qué pasará cuando se consiga esto o aquello?”.

“Allegories of Change” apareció en New Destinies, vol. VIII, © 1989

Luego le siguen algunas páginas más estrictamente dedicadas a ella: tres páginas de Biolog (o sea, biografía) y cuatro páginas de Awards (premios) y American Bibliography (Bibliografía estadounidense) hasta ese momento, en que la última novela publicada era Cetaganda  (serializada en Analog en el otoño-invierno de 1995).

De lo más interesante es una extensa entrevista a Lois McMaster Bujold por parte de Suford Lewis, que se titula Answers, y bueno va hablando un poco de todo,
… su vida (que si tuvo un poni o que si a los 15 años se fue con su hermano de 21 a recorrer Inglaterra haciendo dedo),
… su obra (con cositas como de dónde viene el paisaje de Fragmentos de honor, en qué período histórico se inspiró para cada planeta y otros detalles de sus libros),
… cómo construye sus libros, a capas, empezando por el personaje y luego creando el mundo que dio lugar a ese tipo de persona
…. O algo de lo que ya hemos hablado aquí, de que algunas novelas se centran en el personaje y otras en el argumento, y cualquiera de las dos funcionan, si sabes dar con el tono adecuado para cada tipo de historia.
… Cómo escribe los diálogos,
… Cómo hacer el argumento que consiste básicamente en coger un personaje y hacerle lo peor que te puedas imaginar, y a ver cómo sale de ella. Hay que tener en cuenta que “lo peor” no es lo mismo para el personaje A que para el B.

Me sorprendió la poca investigación que hace. Tira básicamente de su formación (biología y poco más) y la experiencia de algún viaje.

“Miles Naismith Vorkosigan: His Universe and Times” son tres páginas en que te va relacionando los acontecimientos con cada novela o relato de la saga hasta entonces publicada, empezando por “Dreamweaver’s Dilemma” aprox. 600 años antes del nacimiento de Miles y finalizando en Recuerdos, con Miles de 30 años sufriendo las consecuencias de ser, ejem, asesinado

Muy vistosas son las Timelines (cronologías) de Suford Lewis sobre la historia humana galáctica y barrayarana, de manera que te orientas bastante bien sobre el marco histórico general y el pasado en el que se enmarcan las novelas.

Menos interesante es –para mí- Towards a Genealogy of Lord Miles Vorkosigan and Other Persons of Interest de Suford Lewis, que elucubra sobre el árbol genealógico de los personajes y si Miles dice que estaba relacionado con el emperador loco Yuri por dos vías, cuáles serían esas dos vías de parentesco. Acabé mareada y ya no sabía quién era Vorkosigan y cómo se relacionaba con otras familias vor: Vorpatril, Vordrozda, Vortaine, Vordarian, Vorrutyer y Vorbarra... Todos acabaron sonándome igual, ya no me acordaba de quién era quién. Vorbarra es Gregor, sí, y Vorpatril el guapetón Iván, ¿y el resto? Lo cual demuestra la poca atención que le presto al tema este de los parentescos, ¡y pensar que Suford Lewis seguro que ha ido escudriñando cada libro para saber quién es hijo de quién! Trabajo perdido en mí.

Acaba con A Pronunciation Guide to Names and Places, una guía de pronunciación de antropónimos y topónimos elaborada por Suford Lewis. Yo me quedo con que, según Bujold, podemos pronunciar los nombres como queramos. Así que seguiré diciendo “Barrayar” como se lee en español [Barráyar] y paso de intentar BEHR-ah-yahr.


En conjunto, es una lectura muy entretenida que hará las delicias de quienes sigan la saga Vorkosigan y te sorprenderán esas otras historietas breves escritas por Bujold. Recomendable para fans de la saga y para escritores de ficción comercial que quieran aprender un poco más del oficio.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Crítica: “A Crime of the Heart”, de Cheryl Reavis



Una novela breve, pero muy emotiva e intensa.

DATOS GENERALES

Título original: A Crime of the Heart
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 1988

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la contraportada)

Un crimen del corazón
Seguramente, el antiguo escándalo sobre la forastera Quinn Tyler y el amish Adam Sauder estaba ya olvidado. Y nadie sabía la verdadera extensión de su “pecado” –que Quinn había tenido un hijo de Adam. Cansada del mundo y deseosa de una vida más simple, Quinn volvía a su casa del condado de Lancaster.
Sólo que nada era simple nunca más. Adam aún la quería –aunque maldecía su deseo. Y Quinn lo anhelaba como la mitad perdida de su alma. Pero su gente la acusa de un crimen imperdonable, y si ella dejaba que Adam volviera a su corazón, lo encontrarían a él culpable, también.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Diría que sí, en el cuatrocientos y algo. Ganó el ‘Golden Medallion’ (antepasado de los premios RITA) al mejor romance genérico largo. También logró uno de los premios de la revista RT en la categoría Silhouette Special Edition. Está dentro de la lista RT de “favoritos de todos los tiempos”. Además, aparece en listas de esas “especiales” sobre diversos tópicos: así, es una historia de amor y amistad entre el héroe y la heroína, y también es una de esas historias interculturales, entre un hombre amish y una mujer “inglesa”, es decir, estadounidense no amish.

CRÍTICA

Cansada de la vida moderna, tan frenética que le ha valido una úlcera de estómago, Quinn decide levantar el pie del acelerador e ir en busca de una vida más tranquila.
Para ello se traslada a vivir a la que fuera casa de su infancia, en un entorno rural.
Confía en que, después de estar ausente once años, nadie se acuerde de su pequeño escándalo juvenil.
Pero nada más entrar en su casa, ¿a quién se encuentra en su cocina, trabajando de carpintero?
A Adam.
Se conocen desde siempre. Trabaron amistad con esa naturalidad inconsciente de los niños, sin darse cuenta de que él pertenecía a una comunidad, los amish, de la que ella nunca podría formar parte. Con la adolescencia, esa amistad se convirtió en algo más profundo. Y ella se quedó embarazada. Sin contar con él, decidió irse, dar a su hijo en adopción y buscarse una vida lejos, en la gran ciudad. Lo hizo sobre todo por él, para que no renunciase a la única vida que conocía y apreciaba, para que no dejara de pertenecer a su comunidad amish.
Por si alguien anda despistado, los amish son aquella gente tan peculiar que salía en la película Único testigo, con Harrison Ford. ¿Cómo? ¿Qué no sabéis qué peli os digo? ¡¿Qué no os suena Harrison Ford?! Sí que soy viejuna… Pues si podéis, dadle una oportunidad, tiene una de las escenas más románticas de la historia (Don’t know much about history…), además de poder ver a Viggo Mortensen (de primera comunión como quien dice) en su primer papel de joven amish.
(Aunque, ¿quién se iba a fijar en él estando como estaba Harry o, en su defecto, el estupendo y nunca suficientemente llorado Aleksandr Godunov?)
((Tampoco sabéis de quién os hablo, ¿no?))
(((Lo dicho: viejuna total)))
Esta gente vive como en el siglo XVIII, sin usar la electricidad (o sea, sin electrodomésticos o teléfonos), coches o tractores. Son honrados, pacifistas, muy conservadores y con unos roles de género muy marcados; cultivan una profunda ética del trabajo, ganándose la vida como carpinteros o granjeros. Como una comunidad así anda siempre en vías de extinción, mantener la integridad del grupo y tener hijos es esencial. No pueden casarse fuera, tienen que comprometerse totalmente con ese estilo de vida. Y al que se descarría, lo expulsan y ostracismo total, vamos como si hubiera muerto.
Así que Adam y Quinn lo tienen crudo. Ella ha regresado porque necesita una vida más simple. Creía que Adam estaría ya casado y con hijos.
Pero no, sigue soltero. El reencuentro no es muy feliz,… y pronto descubrirán que siguen sintiendo lo mismo el uno por el otro. Lo tenían mal de jóvenes y ahora, otro tanto. Su final nunca podrá ser del todo feliz.
Es una de esas novelas añosas que la gente recuerda una y otra vez. Y tenía curiosidad, porque en principio estos libros tipo harlequín no tienen prevista una vida útil más allá de una semana en el kiosco. Y, sin embargo, perduran en la memoria de la gente tres décadas después.
A mí me ha encantado. No he podido dejar de leerla. Sí, se nota el paso del tiempo, es muy de los ochenta en el sentido de un ritmo narrativo reposado. Pero aguanta muy bien.
La historia es emocionalmente intensa, de esas que en más de un momento te pone un nudo en la garganta, y puedes acabar llorando. Porque la vida no es perfecta, a veces tiene cosas bastante perras, de esas que te muerden sin ladrar primero. Pero acabas el libro con la satisfacción de que los protagonistas se han reconciliado con quienes son y con su historia pasada.
Además, es bastante interesante leer sobre las extrañas costumbres de esta gente a la que se le paró el reloj hace trescientos años. Algo sabía de estos grupos; poquito, la verdad. Lo de que no usaban electrodomésticos o coches, por ejemplo. Pero ignoraba que tampoco dejan a los niños formarse más allá de un punto, ni leer libros “ingleses”. Esa ignorancia deliberada me ha sorprendido bastante. Aunque, mirándolo desde otro punto de vista, mucha gente es así de inculta, y no tienen la excusa religiosa.
Eso da pie también a que veas que el problema de Adam no es tanto el amar a una mujer no amish, sino más bien que ya desde el principio esa vida amish se le quedaba demasiado pequeña. Con esas inquietudes, es lógico que se enamorara de alguien extraño, de la misma manera que ansiaba leer libros o conducir un coche.
Lo cual, bien visto, le da más profundidad a la historia. No es sólo plantearse elegir entre mi amor y mi deber (algo más trilladete), sino entre un mundo y otro.
Tiene más que ver con que la perspectiva vital de Adam ya no es (quizá nunca lo fue) la misma que la de su comunidad, y está más próxima a las aspiraciones de Quinn: una vida sencilla pero no tan austera.
Y eso es lo importante para el éxito de un matrimonio: el estar en mundo de la misma manera. Hay un momento en el libro en que lo dice un personaje:

Creo que no importa cuán diferentes sean los miembros de una pareja en términos de dinero o religión o educación, raza o edad, o cualquier circunstancia en la que puedas pensar –mientras tengas una cosa. Y no es el amor, tampoco. Podéis ser idénticos, superficialmente, como dos gotas de agua, que si no tenéis la misma filosofía de vida, el amor no durará. Si no sentís lo mismo respecto a cómo vivir en este mundo, o la manera de tratar a los que en él viven y al otro, no vale para nada

En resumen, que si tenéis la oportunidad, leed este libro, es una historia dulce, romántica y bastante intensa emocionalmente. Es de esas que te trasladan a otro mundo de gente que vive hoy pero con una mentalidad trasnochada.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los aficionados a la novela contemporánea con interés por otras mentalidades.

Otras críticas de la novela:

En All About Romance le dieron una B.
Como es la única que he encontrado, me veo obligada a recurrir a los “sospechosos habituales”, Goodreads (puntuación actual, 4.08).
Y Amazon.com (puntuación actual, 4.2).

Aprovecho para incluir enlace a este artículo de Heroes and Heartbreakers titulado “Speak Plain: Top 10 Amish Romance Authors and Books”, es decir, los 10 mejores romances amish, que no incluyen este entre los diez, pero lo menciona una de las personas que dejan comentarios.
Todo en inglés, que estas cosas aquí nos suenan bastante a chino.