viernes, 16 de febrero de 2018

Crítica: “Diabólica”, de Jo Beverley

Una delicia de novela.
La muy esperada historia de Rothgar.
 
Abril 2000, Signet
DATOS GENERALES
Título original: Devilish
Subgénero: histórica / Georgiana
Fecha de publicación original en inglés: 2000
Parte de una serie: 5.º de la serie Malloren

1.ª edición en español: Urano, 12/2010
Traductora: Rosa Arruti Illarramendi

Diana ha pedido al rey Jorge que le deje ocupar su sillón en el Parlamento como condesa de Arradale y participar junto con el resto de nobles en las decisiones de Estado. El rey no tiene nada en contra de la inteligente y testaruda condesa, pero está convencido de que la nobleza británica no verá con buenos ojos la presencia de una mujer en sus airados debates políticos. La mejor solución sería encontrarle un esposo. Pero ¿quién se atrevería a casarse con una mujer rebelde, altiva y, sobre todo, poderosa?
Bey Malloren, marqués de Rothgar, ha cargado con la responsabilidad de ser cabeza de familia y guardián de sus hermanos menores desde que era adolescente. Ahora que cada uno de ellos ha contraído matrimonio y se ha hecho cargo de sus tierras, todo parece indicar que le ha llegado el turno de disfrutar de su libertad y de fundar su propia familia. Sin embargo, Bey ha jurado que nunca contraerá matrimonio. Sabe que por sus venas corre sangre maldita y que nunca debe tener descendencia. Pero la fidelidad y obediencia a su rey le van a jugar una mala pasada.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Apareció en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, en el puesto 464. Estuvo también en una de las listas Top 100 de All About Romance, en concreto en la del año 1998, con el número 98. Tuvo una crítica de Five Hearts Keepers en la semidifunta página The Romance Reader. Ganó el premio RITA en el año 2001 al mejor romance histórico largo. RT Book Reviews la incluyó entre sus «favoritas de todos los tiempos» y, finalmente, siempre hay algún lector que la considera como su novela favorita.

CRÍTICA
En abril de 2013 me leí esta novela, en español, y publiqué crítica en El rincón de la novela romántica. Como estoy leyendo en orden la serie Malloren, he optado por releer esta. Para que me parezca nueva, la compré en inglés.
La crítica será más o menos la misma que la vez anterior, con algún retoque.
Esta es una de las mejores novelas de la autora, por la que ganó el premio RITA.
Es el quinto libro de la serie Malloren & Friends, que llegó al libro #14 en diciembre de 2013, Dare to Kiss. Aquí, sin embargo, se han quedado traduciendo en la 13, Seduction in Silk (Dulce seducción). El que sea parte de una serie no impide que se lea perfectamente de manera individual.
Desde que la autora empezó a publicar a los Malloren, sobresalía el hermano mayor como gran personaje. Beowulf Malloren (llamado «Bey»), marqués de Rothgar, un tipo muy controlador y con influencias, salvaba el pellejo a sus hermanos y como deus ex machina acababa arreglando lo que hiciera falta.
Aparecía como alguien más bien oscuro y misterioso, y lo bueno es que no se produce un cambio psicológico en esta novela, sigue siendo distante, retraído, controlado. No por nada le llaman marqués Siniestro y la éminence noire de Inglaterra.
Un personaje tan carismático crea muchas expectativas y existe el riesgo de decepcionar al lector. En el libro anterior de la serie, La dama del antifaz (1999) http://romanticanorosa.blogspot.com.es/2018/01/critica-la-dama-del-antifaz-de-jo.html nos presentan a Diana, condesa de Arradale, y la tensión entre ellos ya anunciaba que posiblemente ella fuera su pareja.
1763, principios del reinado de Jorge III, sí, el que años más tarde perdió las colonias americanas, enloqueció y su hijo tuvo que actuar como Regente (de ahí la época de la Regencia que constituye un sub-género romántico por sí solo).
Cuando la novela empieza, sin embargo, el Príncipe de Gales es sólo un bebé de un añito y los reyes, un par de jóvenes enamorados que defienden el matrimonio y el papel de la mujer como esposa y madre.
Ni Rothgar ni Diana los complacen, pues los dos han renunciado al matrimonio. Él, porque es hijo de una madre loca e infanticida, y tiene miedo a transmitir la mala sangre a sus hijos. Ella, porque vive muy bien de manera independiente y libre; si se casa, todo su poder pasará a su marido.
Unas bodas familiares los vuelven a reunir, y es obvio que saltan chispas. Como los dos están emperrados en seguir solteros, procuran evitarse el uno al otro. Pero Diana empieza a pensar que, sin dejar de estar soltera, quizá podría darse alguna alegría al cuerpo. Un besito, por ejemplo, ¿qué problema hay?
Lo que pasa es que Diana le pide al rey ocupar el asiento de su condado en la Cámara de los Lores. Jorge III se queda horrorizado ante una petición que le parece antinatural.
Rothgar tendrá que llevar a Diana a la corte, a ver si le encuentran un marido que le quite esas ideas de la cabeza.
Si no lo escoge, lo hará el rey.
Si no cede, pueden encerrarla en un manicomio.
Bey y Diana van a Londres. Durante el viaje, tienen que eludir más de un peligro, pues Rothgar cuenta con enemigos poderosos. Además, él la enseñará cómo comportarse en la corte para regresar a Yorkshire soltera. Claro que el roce hace el cariño y se darán oportunidades de ceder a la tentación amorosa.
En esta novela, Beverley sabe crear personajes muy atractivos.
Rothgar es prototipo de héroe romántico: controlado, inteligente y audaz, en más de una ocasión irónico, pero de quien primero se burla es de él mismo. Aunque tiene una familia que lo quiere, en el fondo se encuentra solo y aislado. Para lograr su final feliz, debe superar el miedo a la locura.
A Diana le falta experiencia del mundo, pero le sobra decisión, valentía e inteligencia. Cuando se enamora, no duda en esforzarse por destruir el muro que Rothgar ha construido alrededor de su corazón. Ella, para lograr su final feliz, tendrá que confiar en Rothgar y que él no la va a despojar de su poder como condesa.
La ambientación me pareció logradísima, bastante alejada de las fantasías pseudo-históricas con personas del siglo XXI disfrazadas con guardarropía de teatro en un mundo de cartón-piedra.
Entre los interesantes detalles de la época, encontramos la pequeña historia de los autómatas, inquietantes muñecos con movimientos. Y la música, ah, sí, con el Bach de Londres.
Hay que entender que esta novela se publicó hace más de una década, así que no abunda en alegres encuentros sexuales. Esto ayuda a dar verosimilitud a la historia. Diana se arriesga mucho si tiene sexo fuera del matrimonio, y Rothgar tiene miedo de engendrar hijos con la tara de la locura. Por eso ha mantenido durante años una amante estéril.
Además Beverley sabe transmitir muy bien ese «carácter nacional británico» que bastantes escritoras estadounidenses, para mi gusto, no acaban de captar. La contención, aunque ardan por dentro, los ramalazos de humor sutil... Estaría fuera de lugar que Rothgar se pusiera en plan apasionado y fuera de sí. «El omnipotente, omnisciente, infinitamente controlado marqués de Rothgar» ha de seguir siendo él mismo, sólo que enamorado.
El amor y el deseo se reprimen bajo una civilizada capa de buenos modales, pero por debajo, como en una cacerola tapada, bulle el agua hirviente. Incluso recurriendo a la hipocresía, diciendo lo contrario que uno piensa para abrirse paso en la retorcida corte georgiana.
En esta relectura me llamó particularmente la atención esa parte atroz en la que Diana tiene que aguantar más de una diatriba con tópicos misóginos sobre cómo debe pensar, sentir y comportarse una mujer; tiene que morderse la lengua y actuar como Rothgar le ha aconsejado, para evitar escandalizar al rey y verse sometida a un matrimonio forzoso.
Una novela que alcanza gran nivel histórico y literario. Podría haber caído fácilmente en clichés de la novela romántica histórica y, sin embargo, no lo hace.
Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: ideal para las que quieran novela histórica con un poco de chicha y solidez narrativa.

Otras críticas de la novela:
Empiezo, como es habitual, con las críticas en español. Primero, las dos de El rincón de la novela romántica, una de ella la antepasada de esta. También hablan de esta novela en el blog Lecturas Aeterna. Y, por último, En Mil Batallas la escoge como la mejor de toda la serie. 
Paso a las críticas en inglés. Hay una reseña en Publishers Weekly, una crítica en Dear Author que le da una B y Heroes and Heartbreakers dedica un artículo a la escena de «Nuestro beso» entre Diana y Rothgar. Los que habéis leído la novela, sabéis a qué escena se refiere, ¿verdad?

miércoles, 14 de febrero de 2018

Crítica: “Uncommon passion”, de Anne Calhoun

Día de los enamorados, vamos a subir el termostato:
chica virginal redime a ligón empedernido.
 
Berkley, sep-2013
DATOS GENERALES

Título original: Uncommon Passion
Fecha de publicación original en inglés: 2013
Subgénero: erótica
Parte de una serie: 2.ª de Uncommon
Páginas: 312
Editorial: Berkley

SINOPSIS (según la Fiction Data Base)

Después de abandonar una cerrada comunidad religiosa, Rachel Hill emprende la misión de librarse de su virginidad. Recién independizada y luchando por establecerse, no busca nada complicado. Apuesta por el sexy oficial SWAT Ben Harris en una subasta de solteros, confiando en que él le dará la noche de su vida y nada más.
Pero Ben está hastiado y distante, viviendo su vida en un círculo inagotable de viajes de adrenalina alimentados por el peligro, el alcohol y el sexo. Cuando no se da cuenta de que su ligue de la subasta es una virgen, queda sorprendido por no haberse dado cuenta, y por el riesgo que ella ha corrido. Para arreglarlo, Ben le ofrece a Rachel todo lo que puede: una educación sexual sin ataduras.
Las lecciones de Ben introducen a Rachel a una pasión de lo más sucia, pero está buscando algo más profundo que el sexo, y está deseando marcharse para descubrirlo. Ben no puede quitarse a Rachel de la cabeza pero, ¿llegará a hacer las paces con su pasado y aprenderá a amar?

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, de hecho ha aparecido con el número 614 de mi lista de Las mil mejores novelas románticas. En la encuesta de All About Romance, los lectores la eligieron como la mejor erótica del año 2013. Fue de lo mejor del año tanto para Romance Novels for Feminists como para Dabney (que escribe críticas en AAR). Además, obtuvo la máxima nota (A) tanto en Dear autor como en Smexy Books.

CRÍTICA

Como suelo decir, no me resulta fácil escribir críticas de romántica erótica. Básicamente, siempre hay mucho sexo explícito que suele ser bastante excitante, pero si no tiene nada más, si no equilibra bien lo erótico con lo romántico, al final acaban siendo como pelis porno: se parecen tanto una a otra que no son nada memorables. Y poco hay que comentar.
Por eso prefiero traer aquí las eróticas que tengan algo más, en las que se produzca una relación romántica también entre personajes que sean de carne y hueso, que se enamoren en medio de todas esas escenas excitantes.
Uncommon Passion es una novela así. Gira en torno a un tópico relativamente habitual: la educación sexual de la virgen. Sólo que lo hace a través de unos personajes auténticos, no meros maniquíes que se dedican a follar como conejos.
Por un lado tenemos a Rachel, educada en una estricta comunidad religiosa, que abandonó hace unos meses. Y no tanto por estar privada de las modernidades como los ordenadores o los móviles, ni siquiera por la restricción sexual, sino por los marcados roles de género. En efecto, ahí la única posibilidad para las mujeres es ser esposas y madres, sumisas a lo que digan los hombres, sin inquietudes intelectuales propias.
Y Rachel, que es una mujer inteligente, curiosa, que se pregunta cómo funcionan las cosas en el mundo natural, no encaja en ese molde. Se le hace insoportable y acaba dejándolo, a pesar de lo mucho que ama a su padre, su único pariente.
Se le dan muy bien los animales, y espera poder estudiar veterinaria. Mientras, trabaja en una granja de productos orgánicos y va tachando cosas de la lista de asuntos pendientes de los que se ha visto privada.
Una de esas tareas a realizar es perder la virginidad. En la granja donde trabaja se celebra una subasta de solteros para una buena causa. Uno de los solteros resulta ser Ben Harris, un policía con un cuerpo espectacular, atractivo hasta decir basta, una sonrisa irresistible y absolutamente seguro de sí mismo.
Se ve claro que es un ligón de libro, de las de me acuesto contigo y si te he visto no me acuerdo. Así que Rachel, de pronto, decide apostar por él. Es perfecto para perder la virginidad, ¿por qué? Porque a él no le va a importar, la va a olvidar en cuanto se levante de la cama. Y eso es justo lo que Rachel quiere.
Lo que ocurre es que a poco de irse ella, él se da cuenta de que Rachel era virgen y todos sus instintos protectores se desatan. Podía haberle ocurrido cualquier cosa. Un poco para compensar, pero también porque hay algo en ella que le atrae, empiezan a quedar con la finalidad de, básicamente, follar.
No tengo ni idea de si los de «sólo sexo» funcionará o no en la vida real. Pero en Romancelandia nunca, nunca, nada puede empezar y acabar siendo sólo sexo. Los sentimientos se meten por en medio y cada uno lo intenta superar a su manera.
Los dos personajes principales son fantásticos. Rachel, muy cerebral, inteligente, no se engaña a sí misma; puede que sea virgen, pero no ingenua. Piensa, mide y luego actúa. Todas las semanas manda una carta a su amado padre, al que cuenta cómo es su vida fuera de la comunidad religiosa ultraconservadora. Y siempre vuelve la carta, sin abrir. Sin embargo, Rachel no pierde la esperanza, porque ella se separó de la comunidad, no de su única familia.
Ben también tiene sus problemas personales. Intenta mantener totalmente separada su vida laboral como policía, en la que se arriesga demasiado, de su familia y de sus ligues innumerables. Son tres compartimentos estancos. No se habla con su padre desde hace años, por algo que pasó con su hermano mellizo, gay. Como una olla llena de resentimiento y ansiedad, a punto de explotar, sólo alivia en parte su ansiedad tirándose todo lo que se mueve. No se va a comprometer, rechaza todo tipo de ligazón emocional con una mujer, y cuando ve que puede enamorarse de Rachel, es implacable en su distanciamiento.
Como es propio del género erótico, se suceden las escenas explícitas hábilmente colocadas que no sólo son excitantes. Hay veces que tiene momentos raros de humor. Como cuando parece que él la va a atar a ella y Rachel le sorprende diciendo que no, que lo que quiere intentar es atarle ella a él. Y cuando lo hace, Ben descubre sorprendido que Rachel es capaz de hacer nudos fuertes. «Estoy acostumbrada a atar cabras», le explica ella.
En la segunda parte del libro, la tensión se desplaza hacia lo romántico, hasta ver cómo estos dos, que están colados el uno por el otro, pero que no quieren comprometerse, acaban transformándose, siendo personas diferentes, que consiguen aceptar que pueden tener un futuro juntos.
Porque hay un dilema que sobrevuela parte de la novela, si es mejor un sexo fabuloso con un hombre que es malo para ti en lo demás, o bien una relación estupenda con un hombre que te ama, te apoya pero con el cual el sexo es confortable, tibio.
Para tener el final feliz que incluya el apoyo mutuo y no sólo la pasión encendida, es preciso que Ben evolucione, acepte que las cosas en su vida pueden y deben ser diferentes y no solo en relación con las mujeres.
Así que sí, definitivamente, sí, esta es una erótica de las que merece la pena probar, por aquello de que equilibra muy bien lo sexualmente explícito con lo emocionalmente romántico. Eso es, para mí, lo que mejor recomienda una erótica.
Es la primera que leo de Anne Calhoun, pero espero que no sea la última y haya otras más así de buenas.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de erótica con emociones intensas.

Otras críticas de la novela:

No he visto críticas en español. Si alguien encuentra alguna, puede enlazarla abajo.
En Dear autor ya dije que tuvo una crítica de A
Smexy Books le dio también una A.
Read All the Romance, 5 estrellas.
Dirty girl romances, otras 5 estrellas.
Y más 5 estrellas, en Harlequin Junkie.
Heroes and Heartbreakers le dedicaron un First Look.

lunes, 12 de febrero de 2018

Crítica: “Free Fall”, de Suzanne Brockmann

Instantáneas de un día normal
 
Suzanne Brockmann Books
DATOS GENERALES
Título original: Free Fall
Fecha de publicación original en inglés: diciembre de 2014
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Troubleshooters shorts and novellas #1 (Fiction Data Base) o 16.6 (Goodreads)

SIN TRADUCIR AL ESPAÑOL

SINOPSIS (Según Goodreads)
Lo que debería haber sido un salto HAHO de entrenamiento fácil para el Equipo 16 de los Navy SEAL va mal, obligando al Navy SEAL Izzy Zanella a hacer lo que mejor se le da: improvisar. A 30.000 pies
(Alrededor de 12.000 palabras o 50 páginas)
La superventas Suzanne Brockmann, autora de la trepidante serie Troubleshooters, ha sido ensalzada por USA Today como una «superestrella del suspense romántico». En este relato corto original, disponible exclusivamente como un libro digital, Brockmann vuelve con algunos de sus más queridos personajes del mundo Troubleshooter: Izzy Zanella y sus amigos en el Equipo 16 de los Navy SEAL.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, no entraría entre los mil o dos mil mejores relatos románticos. Lo único que la beneficia es que forma parte de la serie Troubleshooters, que está considerada en el Top 100 de romántica por la encuesta de NPR en 2015.

CRÍTICA

Seré breve, porque este relato también lo es. Cien páginas, marca en mi Kindle, 94 dicen en Fiction Data Base.
Es otro de esos relatos cortos que Suzanne Brockmann ambienta en el mundo de los Troubleshooters. Parece que no puede vivir sin ellos y, mientras está liada en otros proyectos, de vez en cuando te cuenta una historieta de esta gente.
Es la primera de las tres Izzy Novellas, o sea, relatos cortos con este personaje desempeñando un papel destacado. Por alguna razón, Suzanne Brockmann tiene debilidad por él.
O igual lo tienen sus lectores, no sé.
Supongo que es simpático, pero para mi gusto es demasiado botarate. Es el héroe tipo Simplicísimo, el que abre la boca cuando no debe pero que es heroico a la hora de salvar a los demás.
Aquí están haciendo un entrenamiento de HAHO, salto desde una gran altura, más de 30.000 pies dice la sinopsis, que son,…9.144 metros, o sea más de 9 kilómetros lo que hace,… ¿más arriba del Everest?
Leo en la Wikipedia que HAHO significa High Altitude-High Opening (Gran altitud-Alta apertura), y que el principal riesgo de este tipo de paracaidismo es la hipoxia por la falta de oxígeno a esa altitud. Bueno, pues eso es lo que sale mal en este salto y tenemos a Izzy en plan heroico para salvar a un compañero mientras van bajando a velocidad vertiginosa en caída libre.
Mientras, en el suelo, su cuñado Ben tiene un problema en el instituto cuando un bully se dedica a acosar a niños pequeños. Y Ben, que ha encuerpado y se siente más feliz y seguro de sí mismo desde que lo cuidan sus hermanos y sus respectivas parejas, y tiene todo un séquito de Navy SEAL que le traen y llevan del cole,… bueno, Ben sale en defensa de los peques y acaba pegándose con un tiarrón.
El problema está en que sus tutores están por el cielo saltando desde nueve kilómetros de altitud. Sus esposas tampoco están disponibles, porque andan por el valle de Napa.
Eso sólo deja al actor Adam, sí, el ex de Jules y pareja ahora del SEAL Vlachic, para ir a recoger al adolescente.
Eso es todo, amigos, un día normal de trabajo en la oficina.
Se deja leer bastante bien. Estás con la tensión de ver cómo arreglarán el lío en el que se han metido estos a la hora de saltar, y también cómo manejará el bicho de Adam una situación complicada como ir a recoger a un adolescente expulsado del instituto.
Pero, de nuevo, es una de esas historias que sólo te pueden interesar si eres seguidor de la serie, nada más.
Para fans muy fans. Si no, puedes pasar perfectamente de ella, que no te va a aportar nada.
Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: fans de los Troubleshooters.

Otras críticas de la novela:
Es una historia tan cortita que no he encontrado ninguna crítica o reseña, más allá de Goodreads, donde tiene una valoración de 4.19.

sábado, 10 de febrero de 2018

Crítica: “La coartada imposible”, de Sandra Brown

Te vuelves loco pensando quién
demonios puede ser el asesino

DATOS GENERALES
Título original: The Alibi
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: agosto de 1999

Edición en España
Fecha Impresión: 01/2004
Club Círculo de Lectores
Traductora: María Montserrat Vía Giménez

SINOPSIS

Para la psicóloga Alex Ladd conocer al ayudante del fiscal del distrito Hammond Cross había representado una autentica agua de mayo en un tiempo de sequía afectiva. Y para el mismo Cross la irrupción de una atractiva mujer en su vida ha significado mucho más que una sorpresa. Pero el destino parecía jugar en contra de ambos cuando aquella misma noche el asesinato del empresario Lute Pettijohn sacudiera las conciencias de la alta sociedad de Charleston. Un asesinato que llevaría a Cross de cabeza y cuyo principal sospechoso contaría con una coartada perfecta.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, es de las que leí por ser de Sandra Brown, aunque a mí me parece modélica dentro de lo que es el suspense romántico.

CRÍTICA
La coartada imposible es la novela de suspense que Sandra Brown publicó en 1999.
El misterio a resolver, en este caso, es el asesinato de un hombre de negocios de Charleston.
Sigue un poco la línea de Sedas de Francia, con un hombre de la ley (prototipo browniano núm. 2): el fiscal enamorado de una damisela que es sospechosa del asesinato. Solo que aquí las cosas están aún más desquiciadas, porque buena parte te la cuentan desde la perspectiva de Hammond.
Y él sabe que ella no es culpable.
Hammond, un hombre cortés y honrado, que se ve impotente para frenar una investigación hacia la mujer que ama. A veces, francamente parecía que le iba a explotar la vena de puro cabrero y frustración.
Al comienzo del libro vemos el descubrimiento del cadáver, con una ayudante del fiscal (Steffi) y un policía tenaz (Rory) que siguen los primeros pasos de la investigación.
Aparte, vamos viendo escenas de Hammond, ayudante del fiscal que sale de Charleston para distraerse. Tiene cosas en qué pensar. Lo ves inquieto, preocupado por algo que tú desconoces.
En su deambular, se detiene en una feria rural. Allí le llama la atención una mujer muy guapa, distante, pero con esa elegancia y autodominio de las heroínas brownianas que dejan entrever una auténtica pasión que se revelará entre las sábanas, sin dejar de ser una señora en todo momento
Aunque ella es renuente, él le tira los tejos y acaban donde acaban, en un apasionado rollo de una noche.
A la mañana siguiente, Hammond se despierta solo. Pero tiene la sensación de que esto ha sido algo especial, que ha conectado con esta mujer desconocida de una forma totalmente distinta a sus experiencias anteriores.
Cuando vuelve a la ciudad, se entera del asesinato de Lute Pettijohn, ese hombre tan importante. Estaba casado con la mejor amiga de Hammond, aunque no era un matrimonio feliz. Lute hacía negocios con el padre de Hammond, un pelín turbios, algo que tampoco le deja muy contento, porque si hay algo que distingue a Hammond es su probidad, su honradez.
Como Hammond es de buena familia, y el candidato número uno para sustituir al jefe cuando se retire, le encargan ser el fiscal del caso.
Su cabeza, sin embargo, está en otro sitio, no en el asesinato de ese impresentable, sino en la mujer misteriosa a la que quiere encontrar a toda costa.
Poco se imagina que acabaría topándose con ella de la forma más inadecuada.
La desconocida acaba teniendo un nombre, Alex. Es una psicóloga renombrada. Le mira con intensidad, pero no dice nada, o fabrica directamente mentiras delante de la policía.
Hammond sabe que ella no ha podido asesinar a Lute Pettijohn.
Porque estaba con él, en una feria rural… y luego echándole guindas al pavo, azúcar, canela y clavo.
Él es su coartada. Y sin embargo…
Él guarda silencio y ella también. Mientras tanto, la ambiciosa Steffi y el implacable Rory construyen un caso contra Alex, basándose en evidencias circunstanciales.
Hammond se ve incapaz de parar esto. Enamorarse de una sospechosa le hace pasar por un infierno moral. Él, tan recto, que hasta su propio padre lo desprecia llamándole boy scout. Él, tan escrupuloso que su enemistad con el policía Rory Smilov viene de que puede llegar a atajos e inventarse pruebas,… Él, justo él, tiene que caer rendido a los pies de una mujer mentirosa…
La ambientación, en Charleston, no es tan marcada como la Nueva Orleans de Sedas de Francia o Fat Tuesday. Más que los lugares, lo que describe muy bien es el tejido social, las relaciones entre gente bien, el desprecio frente al que es de fuera, lo que se espera del comportamiento de hombres y mujeres,… sí, esas sureñas como magnolias de acero, dulzura y encanto por fuera pero con un interior de cemento armado.
Creo que de todas las novelas de suspense romántico que ha escrito Sandra Brown, es la que mejor equilibra los dos elementos: el romance y el suspense.
La parte romántica está muy lograda, ocupa páginas y páginas, de encuentros y diálogos, sí, pero también de todo lo que sienten y no pueden decirse. Es un libro de miradas, de gestos que dicen lo que las palabras ocultan. La tensión resulta insoportable por ver cómo las cosas pintan cada vez peor para Hammond y Alex.
¿El suspense? Estamos ante una historia llena de giros, vas descubriendo cosas insospechadas de cada uno de los personajes.
De nuevo, me sorprendió el desenlace. No lo vi venir. No sospeché de ese personaje. Al releerlo con la mente puesta en el resultado final, volví a maravillarme sobre cómo la autora no deja que haya cosas incoherentes. Lo ata todo muy bien. Como lectora, desanima un poco que no deje pistas, que no puedas descifrar por ti mismo la autoría.
Creo sinceramente que es una de las mejores novelas de Sandra Brown. Si no le doy lo máximo, es por varias razones. Primero, no me dejó resacosa, ni con ganas de releer. Segundo, sigue un poco el esquema ya visto en Sedas de Francia: un fiscal y la sospechosa de un asesinato. Después está que la ambientación charlestoniana me resultó un poco demasiado fría, no sentí los sabores y los aromas del lugar,
Y bueno, el que empiece la cosa con sexo entre los protagonistas, cambia cambia la dinámica: la tensión es más amorosa que sexual.
Acabo con que esto de los enamoramientos repentinos en un par de días no me resultan muy creíbles. Puedo entender que en tan breve tiempo surja una pasión intensa, un deseo desbordado por un desconocido. Pero, ¿un amor firme y duradero? Me cuesta creerlo
Fuera de estos detalles que son tontadas menores, me parece totalmente recomendable.
La leí en inglés así que no sé cómo estará la traducción al español.
Valoración personal: notable, 4.

Se la recomendaría a: los fans del suspense romántico.

Otras críticas de la novela:

Hay crítica, en español, en El rincón de la novela romántica
Historias de ensueño califica esta novela con un 9,5

En inglés, tenemos crítica en Publishers Weekly, en Kirkus Reviews y también en All Readers.

Para que se vea que cada lector es un mundo, tenemos a Love, Literatura, Art, and Reason que si eres fan de Sandra Brown, The Alibi es buena pero no lo mejor de ella. Si no eres fan o no has leído aún sus libros, no recomendaría empezar con esta, pues no es una de sus mejores obras.  

jueves, 8 de febrero de 2018

Crítica: “Sweetest scoundrel”, de Elizabeth Hoyt

La mujer traumatizada sanada por el amor de un buen hombre
 
Grand Central, nov-2015
DATOS GENERALES

Título original: Sweetest Scoundrel
Fecha de publicación original en inglés: 2015
Subgénero: histórica/1741, Inglaterra georgiana

Parte de una serie: libro 9.º de Maiden Lane

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS

Ella se pone al mando
Remilgada, educada y ahorrativa, Eve Dinwoody se dedica sólo al negocio cuando se refiere a proteger la inversión de su hermano. Pero cuando se muestra conforme con controlar el dinero del primer jardín de recreo de Londres, Harte's Folly, se encuentra chocando con un canalla de lo más exasperante que no puede ser controlado.
Él es quien dirige el espectáculo
Grosero y audaz, Asa Makepeace no tiene tiempo para una mojigata tacaña como Eve. Como el propietario del mítico jardín, ya tiene bastantes sopranos egocéntricas con las que tratar.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, no estaría entre las mil mejores pero sí entre las dos mil, por ejemplo. En la encuesta de All About Romance la escogieron ganadora en la categoría historia de amor más luscious, o sea sabrosona, picante, esas cosas.
Cuando en verano de 2015 NPR hizo una encuesta sobre las cien mejores novelas románticas, toda la serie Maiden Lane se incluyó en el Top 100.
Fue finalista al premio RITA en la categoría Historical Romance: Short, o sea novela romántica histórica de longitud corta. Pero la ganó It started with a scandal, de Julie Anne Long que, esa sí, entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, en el puesto 751.

CRÍTICA

El mes pasado hablé de la entrega 7.ª de la serie Maiden Lane, y ahora salto a la 9.ª He releído la del medio, Dearest rogue, de la que ya hablé en 2016, y que en una relectura ganó bastante. Creo que es mejor leída en el marco de toda la serie.
He resumido esta novela diciendo que ella es una mujer traumatizada a la que sana el amor de un buen hombre, un poco dándole la vuelta al tópico de romántica de muchachas virtuosas que redimen a héroes torturados.
Pero la novela va un poquito más allá.
La mujer traumatizada es Eve Dinwood, medio hermana del malévolo duque de Montgomery. Este infame tipo fue uno de los secundarios de las novelas anteriores, especializado en chantajear a todo hijo de vecino. No es buena persona, no, y ahora ha tenido que irse del país.
Deja a su medio hermana (hija bastarda del duque, su padre, otro impresentable) encargada de su inversión en el jardín de placer Harte’s Folly, del que es inversor. Para Eve, después de su destrucción por el fuego, intentar reconstruirlo a lo grande, como pretende el dueño, Mr. Harte, es una pérdida de tiempo y dinero, así que se plantea seriamente vender a un tercero la parte de su hermano.
Mr. Harte es un hombre bien viril, algo salvaje, de hombros anchos y con su misterio. Porque en realidad, estamos ante Asa Makepeace, hermano de otros protagonistas de entregas anteriores y que se separó de su muy religiosa familia hace años. Al parecer, a su padre eso del teatro le parecía de lo más pecaminoso.
Ama el teatro. Para él, es lo primero, lo segundo y lo tercero. Lo ama con gran pasión, que consigue transmitirte. En cierta ocasión dice algo así como que tú ves el vestuario de trapillo, lo feos que son los actores y actrices, lo mezquino de todo,… pero que cuando se suben al escenario, les iluminan las candilejas y abren la boca, entonces la magia obra y son dioses y diosas en el escenario.
Un tipo así de apasionado, que además tiene su mal genio, no parece lo mejor para ayudar a Eve a superar sus problemas. Es un hombretón francamente sensual, muy seguro de su cuerpo y del placer que con él obtiene.
A Eve le aterran los perros, y los hombres. No soporta que la toquen. Va a todas partes con su guardaespaldas, Jean-Marie. Asume que nunca será normal ni tendrá una familia, a pesar de que le gustan los niños.
A sus problemas psicológicos derivados de un trauma sufrido en su infancia, se le suma que no es particularmente atractiva. Es más bien normalita, y por mucho que su padre fuera un duque es hija bastarda. Gracias a que tiene a su medio hermano, ese tipo tan cínico, cruel y manipulador, que sin embargo la protege y la mantiene. Y con un poco de dinerillo y su cerebro para inversiones, consigue tener el riñón cubierto.
Son una pareja de lo más dispar. Ella tirando a inteligente, refinada, sutil. Él, una fuerza de la naturaleza, carnal y potente. Como si una damisela Austen se encontrara con un franco y alegre Tom Jones.
Eve y Asa chocan un poquito. Por aquello de que ella no quiere invertir dinero en el teatro, y Asa lo necesita desesperadamente para poder reabrirlo de manera espléndida.
Si no hay dinero, y encima se empiezan a sufrir accidentes y problemas que se ve que son intencionados,… lo de la inmediata reapertura del teatro queda en entredicho.
Así que Asa necesita que todo vaya bien. Seguir teniendo dinero. Que se ponga en escena una ópera estupenda. Que todos los suyos (músicos, cantantes, cuerpo de baile) estén a salvo,…
No tiene tiempo, simplemente, para esta mujer tan irritante.
Y sin embargo,… no puede evitar fijarse, sentirse atraído, respetar su inteligencia, su juicio, quedar desconcertado por sus terrores repentinos,… Y acabar colado por ella, sin remedio.
Eve siente atracción física por Asa, pero guarda las distancias, porque esto del traumita tiene su cosa. Lo bueno es que se siente tan segura a su lado, que no teme hacerle preguntas claras sobre las cosas que suscitan su curiosidad sobre el tema sexual. Cómo es el cuerpo, cómo funciona,… y poniendo cuidadosamente va poniendo en práctica lo que aprende. Pasito a pasito.
Y ese hombre tan enorme, tal fuerza de la naturaleza, enorme y potente, es capaz de contenerse y dejar que sea ella, Eve, la que marque el ritmo, la que determine qué y cómo hacer las cosas.
Las escenas eróticas como es costumbre en Elizabeth Hoyt, son bien sexis y logradas. No, de verdad, normalmente están bien, pero aquí yo creo que se luce verdaderamente.
Me gustan los personajes, la trama, la parte amorosa, y la sexual, y también por una vez, me interesó el cuento que iba contando al principio de cada capítulo. Y tiene el atractivo añadido de ambientarse en el teatro de mediados del siglo XVIII, sobre todo las óperas.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los aficionados a la novela romántica histórica con su toque sexy y aficionados al tópico de «los opuestos se atraen».

Otras críticas de la novela:

No está traducida, así que no es extraño no encontrar críticas en español. No obstante, en inglés hay bastantes, y pongo aquí unos cuantos de blogs y páginas reconocidos.
En All About Romance, una B+
Smart Bitches Trashy Books, no convenció tanto, hubo dos críticas, una de C+, y otra de B.
También mereció una B en la página Fiction Vixen.
En RT Book Reviews la calificaron con 4 ½ estrellas y Top Picks! y estuvo nominada en sus premios anuales en la categoría de mejor histórico largo. Ganó Say yes to the Marquess, de Tessa Dare, una novela que también entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, en el puesto núm. 824.
Heroes and Heartbreakers le dedicó uno de sus artículos First Look.
Y acabo con Miss Bates, a quien esta novela le gustó.