Si «Escandalosa» me resultó
soporífera,...
ésta ya me pareció tomadura de pelo
DATOS
GENERALES
Título
original: Knockout
Subgénero:
histórica
Fecha de
publicación original en inglés: 2023
Editorial:
Avon
Serie:
Las campanas del infierno (Hell’s Belles) #3
Páginas: 416
ISBN13:
9780063056794
En España
Título: Explosiva:
las campanas del infierno, 3
ISBN 13:
978-84-18883-72-9
Traductor:
No he conseguido conocer el nombre
1.ª ed.: 2023,
Ediciones Verdsátil, S. L.
Páginas: 456
SINOPSIS (según La Casa del Libro)
A
lady Imogen Loveless ya hace mucho que le colgaron la etiqueta de
«peculiar», en parte porque sus ideas son tan locas como sus rizos y, sobre
todo, por su pasión desmedida por los experimentos y los explosivos. Lo que la
sociedad no sabe es que ella es una de las Campanas del Infierno, un grupo de
justicieras que actúa a la sombra de la aristocracia londinense.
Thomas
Peck no es un hombre cualquiera. Tuvo que luchar muy duro
para convertirse en inspector de policía, y está a punto de ser nombrado
superintendente, gracias a su habilidad para ver los detalles que otros pasan
por alto, como que Imogen no es peculiar, sino la auténtica personificación del
caos. Si alguien se lo preguntase, Thomas diría que la dama necesita que la
protejan. Incluso de sí misma. Cuando el poderoso hermano de ella descubre sus
actividades nocturnas, coincide completamente respecto a eso
y conoce al
hombre ideal para cuidar de ella. Y, aunque Thomas prefiere centrarse en su
prometedora carrera, hay encargos demasiado explosivos
¿Entra
dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sorprendentemente (para mí), la tengo bastante arriba
en mi base de datos, la 1746. Kirkus Reviews la escogió entre lo mejor del año
2023. Le dieron 5 estrellas
Brandee (un)Conventional Bookworms, Kaetrin y The Romance Dish. Para Smitten by
Books, 4 ½ estrellas, una A para Smexy Books, y starred review en Kirkus Reviews.
CRÍTICA
¡Menos
mal que la compré cuando estaba baratita!
Si llego a pagar los 8,59 € que cuesta la edición digital en inglés, mi
Kindle sale volando por la ventana.
Cuando
una escritora que considero buena escribe estas mierdas, veo una novela
romántica como lo hacen los lectores de otros géneros: basura con mucho sexo y sin el menor
sentido de a) argumento (exposición-nudo-desenlace); b) caracterización de
personajes; c) estilo literario o al menos cuidado. Y me creo que esto va
dirigido a un público que no debe ser muy refinado.
Como
esos prejuicios contra la romántica me cabrean, mejor me callo e intento pensar
lo que diría si esta novela me hubiese gustado. Sería algo así:
Imogen
Loveless (24) es una heroína estupenda y emprendedora. Le atrae la química,
en particular los explosivos, en un momento en que las mujeres tenían vedado
estudiar estas cosas.
Junto
con sus amigas, desface agravios y endereza tuertos, en un mundo tan cruel e
injusto como el siglo XIX británico, donde mujeres, niños y trabajadores caían
bajo las garras del explotador heteropatriarcado.
Esta
dama de buena familia tiene un carácter tan incendiario como las sustancias con
las que juega. Sabe que es «demasiado» para cualquiera, y asume que el amor y
el matrimonio no aparecerán en su futuro.
Le
atrae mucho el policía Thomas Peck, de humilde cuna que ha sabido subir
en la vida por méritos propios. Se encuentran una y otra vez en escenas de
crímenes. Ella debería ser sospechosa, pero Thomas sabe que no es la responsable.
Los
dos se gustan, saltan chispas entre dos personas tan diferentes, uno un oficial
de ley y orden de baja extracción social, y la otra una aristócrata
privilegiada que usa su posición y sus medios en beneficio de los más vulnerables.
Todo
eso, aliñado con una buena ración de sexo, con páginas y páginas de encuentros
chorreantes entre estos dos.
Su
final feliz se logra cuando ambos consiguen derrotar a malotes, denunciar la
enésima corrupción de los poderosos y superar sus propios complejos.
The
End.
Eso
diría.
Pero, como no me ha gustado, tengo que contar el porqué.
Me parece a mí que no me habría disgustado el planteamiento si no fuera por: 1) una forma
de escribir irritante y ramplona; 2) unos personajes de cartón piedra; 3) tanta
fantasía combativa de puro activismo woke.
Leí
una vez que, en la isla de Cuba, antes de la revolución, gustaba mucho Corín
Tellado. Por lo visto, el gobierno socialista promovió algo así como el romance
revolucionario, en que las heroínas encontraban su gran amor… en la revolución
socialista. Ya os podéis imaginar el éxito que tuvieron y por qué siguió
habiendo contrabando de novelas rosas en la isla.
Aunque con más éxito que el «romanticismo revolucionario», a mí este tipo de novelas me suenan igual. Ponen a un chico coprotagonista porque tiene
que seguir habiendo romance, pero vamos, está ahí de adorno. Si pudiera, creo
que MacLean escribiría una novela solo de chicas, combatiendo al
heteropatriarcado; si apareciera algún hombre, sería a modo de esclavo sexual
al que pegar una paliza de vez en cuando. Lo que pasa es que entonces no
vendería tanto.
Uno
de los rasgos más molestos y anacrónicos es pasar al XIX británico obsesiones
muy estadounidenses de ahora: la «obsesión Pantone» y los «Juegos reunidos
Geyper de la diversidad». Me imaginaba a la autora tachando casillas conforme sacaba
secundarios sin personalidad pero con la identidad por delante.
Para
mí, desenfoca ciertas opresiones. Pongo un
ejemplo. Uno de los personajes es «a Black woman who left Ireland for London…
when she could live freely as a woman, embodying her true self».
Lo sorprendente no es el color de la piel de este personaje. Existían irlandeses negros. En 2024 el sello Linn sacó el disco Rachel
Baptist: Ireland’s Black Syren, y así conocí yo la figura de Rachael o
Rachel Baptist, una cantante irlandesa del siglo XVIII, descrita por un
escritor como «una auténtica mujer negra, una nativa de África: siempre
aparecía en la orquesta con un vestido de seda amarilla». Merece la pena escuchar este álbum, de lo más interesante que salió en 2024 en clásica.
A lo que voy. La opresión británica sobre Irlanda no se basaba en temas raciales o de orientación (o identidad) sexual, pues estas cuestiones importarán mucho a MacLean y sus seguidores, pero no a los
irlandeses de entonces. Al contrario, la represión se centró en dos aspectos:
el lingüístico (queriendo erradicar el gaélico a toda costa) y el religioso (el
catolicismo les resultaba particularmente abominable). De debilitar lo primero
se encargó la gran hambruna de Irlanda; ahora, con lo segundo no pudieron. No puedo creerme a un personaje irlandés en el Londres del XIX que en ningún
momento aluda a los dos elementos identitarios que fueron, en la realidad histórica, más atacados: religión e idioma.
Pero es que esa opresión real, a MacLean no le interesa. De hecho, tengo curiosidad por saber si es que la autora desconoce la historia real de los irlandeses o si es que, conociéndola, no la comprende o no le importa.
Oye,
que igual sí lo mencionan, me salté tantas partes de este libro…
Me cabrea porque me parece una burla de la auténtica lucha de los irlandeses,
decir que iba a Londres a ser libre. Suena más a ficción de explotación.
Si
alguien quiere saber algo más de historia irlandesa, hay un podcast reciente
que recomiendo: «Irlanda, la isla indomable».
Conmigo
no ha funcionado ningún elemento de la novela: ni los personajes ni el
argumento ni el estilo, ni siquiera la parte sexi que tan bien se le da a
MacLean.
Cuando
los protagonistas no te caen bien, y la trama no te interesa (y, en algunos
aspectos, hasta resulta irritante), te fijas más en aspectos formales, y notas
más las costuras, en este caso, por lo burdo, los costurones.
Tediosa
y repetitiva, trasluciendo lo que me parecen fobias y obsesiones de la autora
de difícil encaje en una romántica histórica al uso. Como esa obsesión Pantone ya
mencionada, o tratar a los hombres con rudeza, solo valiosos para dar orgasmos
a las muchachas, preferiblemente de rodillas. Si los papeles de esta novela
estuvieran invertidos en cuando al sexo del personaje, resultarían
intolerables.
Lo
peor, para mí, son esas violencias que se justifican «por una buena causa».
¡Qué
desperdicio de talento!
Es como si MacLean asumiera que la lectora de romántica
sólo quiere «smutt y fantasía de empoderamiento», y para qué dar más.
Es
otra forma de usar el formato novela romántico. Válido y legítimo porque gusta
mucho. Ahora, Maclean y sus mamporreras, simplemente, no son para mí.
Lo que ha sacado el 16 de este mismo mes, These Summer Storms, es contemporánea, y ha tenido un DIK A en AAR. Igual sus filias y fobias tienen mejor encaje en una novela actual.
Valoración personal: tomadura
de pelo, 1.
Se la recomendaría a: fans de
la histórica con aire woke
Otras críticas de la novela:
 |
| Avon, 2023. | |
Como
siempre que no disfruto de una novela generalmente apreciada, recomiendo leer
otras opiniones diferentes antes de decidir si la leéis o no.
A Océano de libros le encantó, 5 estrellas.
El rincón romántico, una crítica de 4.4 estrellas.
Otro romance más, 3 ½ estrellas.
Paso
a las opiniones en inglés.
The Romance Dish, 5 estrellas.
Smexy Books, una A.
Smitten by Books, 4.5 estrellas y Top
Pick!
A la derecha, os dejo la portada original que puso a esta novela Avon en 2023, con una pose, un vestido y un aire tan anacrónico como el contenido del libro en sí mismo.