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sábado, 25 de octubre de 2025

Crítica: “El embaucador”, de Madeline Hunter


Un gustazo de histórica ambientada en un momento de inestabilidad social


 

El embaucador

The charmer

 

Por Madeline Hunter Fecha: diciembre de 2003

 

Esta romántica histórica con su toque de politiqueo arranca en París, 1831, con una especie de orgía ambientada en un serrallo fingido cuya reina es una dama inglesa, envuelta en escandalosa seda roja.

En este caso el entorno histórico es relevante, porque la cuestión en torno a la cual gira la trama es la reforma electoral para eliminar los burgos podridos y dar representación a las ciudades norteñas.

Son los tiempos del rey Guillermo IV del Reino Unido, justo el anterior a la reina Victoria.

El partido conservador, liderado por el duque de Wellington, tiene que reunir todos los votos posibles para frenar la propuesta de ley de reforma, porque supondría el fin del control aristocrático sobre la política. Por ello es preciso que la duquesa de Everdon vuelva a Inglaterra. No puede ocupar asiento en la cámara de los lores, pero sí dar instrucciones a «sus» parlamentarios.

Sólo que Sophia Raughley (29) ha estado en París durante años, viviendo a su manera, rodeada de artistas, alejada de su país. No soporta la idea de volver, por cosas trágicas que ocurrieron en su pasado.

Adrian Burchard (34), aristócrata de tercera fila, ha desarrollado sospechosas misiones para el gobierno conservador. A él le encargan llevar a Inglaterra a esta duquesa rebelde, quiera ella o no quiera, a rastras si es preciso. Y ya os digo yo que, querer, no quiere.

Hay hostilidad entre ellos, pero también atracción. Adrian es un hombre con una misión y Sophia una mujer que no quiere aceptar su papel en sociedad. Tienen en común haber sido criados por figuras paternas más bien penosamente malas, así que se comprenden bastante bien el uno al otro.

En un clima de revuelta social, con la propia vida de Sophia amenazada, no siempre es fácil saber cuál es el camino correcto. Ella solo quiere volver a su despreocupado exilio parisino y allá que les den a los británicos y sus politiqueos.

Al final del libro, para tener su final feliz, cada protagonista tendrá que aceptar parte de lo que rechazaba, renunciar a cosas que le parecía importantes y evolucionar, sí, convertirse en una persona algo distinta. Solo así pueden darle una oportunidad no al amor, sino a la felicidad con quien amas. Porque el amor solo, a veces, no es suficiente.

Como las otras novelas que he leído de la autora, la he disfrutado. Me gusta esta forma de contar las cosas, pausada, con diálogos inteligentes de personas adultas, dejando respirar a la historia, que se desplieguen las complejidades sociales y políticas de la época. Es ese contexto político y social lo que hace complicada una relación entre ellos.

Aquí se complican las cosas por la posición preeminente de Sophia, a quien presionan para que se case con alguien de su nivel y que sea tory, of course, para que ocupe el escaño en la Cámara de los Lores. Adrian no puede ser, por cosillas relacionadas con su nacimiento, aparte de que depende de ella, porque es parlamentario de la Cámara de los Comunes. No tiene oficio ni beneficio claro, sería un escándalo, en muchos sentidos.

Si la puntúo un poco menos que las otras dos que llevo leídas de la serie es porque tuvo la mala suerte de que se me cruzó con la lectura de una de Pérez Galdós ambientada más o menos en la misma época y me enganchó mucho más don Benito «el garbancero». Esta la dejé un poco a un lado. Perdía por comparación.

Bueno, con este término los libros traducidos al español de Madeleine Hunter. Ahora toca seguir leyéndola en inglés.

 

Mi experiencia: prescindible, 3 estrellas.

 

Bantam, 2003

1.ª edición, 12/2003

Bantam

Print / eBook / Audio

Parte de una serie: Seducers (Amantes indomables) #3

Páginas: 400

ISBN13: 9780553585919

 

En España:

ISBN 13: 978-84-96575-49-3

Traductora: Eva Pascual Pape

9/2007, Terciopelo

Descripción: 443 págs.

 

Crítica en El rincón de la novela romántica, calificándola de entretenida pero poco más y con puntuación 3 sobre 5. 

viernes, 19 de septiembre de 2025

Crítica: “El santo”, de Madeline Hunter


Un gustazo de histórica, sin prisa pero sin pausa

 

 


DATOS GENERALES

 

Título original: The saint

Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: 2003

Editorial: Bantam

Serie: Seducers (Amantes indomables) #2

Páginas: 432

ISBN13: 9780553585902

 

En España

Título: El santo

ISBN 13: 978-84-92617-13-5

Traductora: Denise Despeyroux

1.ª ed.: 2011, Terciopelo

Páginas: 336

 

SINOPSIS (según La Casa del Libro

Vergil Duclairc ha sido nombrado tutor de la señorita Bianca Kenwood y está decidido a encontrarla y devolverla al hogar familiar cueste lo que cueste, aunque lo último que podía imaginar era hallarla cantando en un teatro de dudosa reputación. Pero aún estaba menos preparado para la implacable atracción que sintió hacia ella nada más verla, un deseo que no puede permitirse dejar fluir por miedo a desenmascarar secretos que juró guardar. Por su parte, Bianca no está dispuesta a abandonar su independencia, pero hay algo irresistible en el apuesto y persistente vizconde Duclairc que le convierte no sólo en el administrador de su herencia sino también en el dueño de su corazón. Cuando sus vidas están a punto de cambiar y sus caminos a separarse, crecerá entre ambos un fuego apasionado que les permitirá luchar contra el mundo al que pertenecen.

 

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sin entrar entre las mil mejores, sí que la tengo en la parte superior de mi base de datos, en concreto en torno al puesto 4.000. Cuando RomanceNovels.Me escogió su top 1000 de novelas románticas, esta apareció como la 771. Romantic Times la escogió como un Top Pick! y en Booklist le dieron una starred review. Aparte de eso, estuvo como finalista del premio RITA en la categoría romance histórico largo; le ganó The Destiny, de Kathleen Givens, que no tengo el gusto de conocer. En España se tradujo por Valery en 2009 como El destino del highlander.

 

CRÍTICA

Cuando me enteré del fallecimiento de Madeline Hunter, me dio cosa no haber leído nada de ella. Algunas de sus novelas están entre las clásicas más apreciadas de histórica, y no son antiguallas, no, que escribió en el siglo XXI.

Hay varios nombres así: los tengo apuntados, son autoras que quiero leer, pero nunca encuentro el momento adecuado o el libro asequible.

Así que decidí darle una oportunidad ahora, mejor antes que después. Y empecé comprándome en papel las novelas históricas suyas que están traducidas al español. Solo tres, por lo que sé. Al parecer, no llamó mucho la atención y dejaron de traducirla.

Esta es la segunda entrega de la serie Amantes inolvidables. La primera, El seductor, ya la comenté aquí.

En esta serie veo que los protagonistas son un círculo de amigos de buena posición. Unos son aristócratas, otros comerciantes enriquecidos, hay incluso un abogado, Julian Hampton. Tienen sus negocios públicos y algún que otro secreto en privado.

Han pasado algunos años de la primera de la serie, porque los Saint John, protagonistas de aquella, ya son padres de familia. Hablan como algo reciente de la muerte de Lord Castlereagh, y eso ocurrió en agosto de 1822.

Vergil Duclaire (25), el vizconde Laclere, resulta un aristócrata británico bastante estirado, siempre haciendo lo correcto, y juzgando a todos por sus altos criterios, es «El Santo» del título.

Cuando le toca ser tutor de Bianca Kenwood (20), la nieta de un vecino, queda bastante descolocado. No obstante, no duda ni por un momento que sabrá hacer lo correcto: administrar lealmente el patrimonio de la muchacha, cuidarla y refinarla en el año que le queda hasta la mayoría de edad....

Solo que Bianca no es moldeable. Es una muchacha criada en EE. UU., con otra libertad, y con un sueño, que es convertirse en cantante de ópera. No le pasa por la cabeza transformarse en una damisela inglesa al uso, en busca de marido.

Por eso ha viajado a Europa, deseando cobrar su herencia y poder pagarse así la formación como cantante en el continente, preferiblemente en Milán.

Va de suyo, pues, que Bianca y Vergil chocan. Él reacciona poniéndose manduquita: las cosas tienen que ser de determinada manera porque es lo correcto, porque tiene que ser así. Claro que, pasito a pasito, Vergil caerá en la cuenta de que no es tan perfecto como piensa,

También él tiene… Secretos… Intenciones ocultas (casarla pronto y de una manera adecuada a sus intereses, los de Vergil, no los de ella)… Deseos impropios (por el cuerpo serrano de Bianca, a quien él su tutor, quiere casarla con otro).

Así que igual Vergil no debería tener tan alto concepto de sí mismo.

Con Bianca no le valdrán imposiciones, ni siquiera negociaciones, nada que no sea rendirse a la evidencia de que ella tiene sus sueños. Son tan lícitos como los de cualquiera, aunque ello suponga su desgracia social porque, ¡una rica heredera de buena familia convertida en cantante de ópera! ¡¡Habráse visto!!

La intriga se lía con un par de misterios adicionales:

1) Nobles ingleses que se suicidan víctimas de chantaje, sin que se sepa bien si se trata de algo político o personal;

2) Hay un par de ocasiones en que la vida de Bianca está en riesgo por lo que podría ser que alguien también estuviera intentando quitarla de enmedio.

Son cuestiones que a Vergil le tocan de cerca y que tendrá que investigar.

Ya digo, un gustazo de lectura, sin prisa pero sin pausa, entre personajes que hablan como adultos, que aciertan y se equivocan, que aprenden, que se conocen y se desean, se odian y se aman,... no sé, salseo suficiente para entretenerte largo rato.

Sí, me ha encantado leer El santo. Da gusto leer algo así de bien escrito, sin prisas, poco a poco. Es como esas novelas de Balogh o Putney, que incluso las más normalitas te das cuenta de que están trabajadas, de que no sobran cosas, que cada diálogo y cada escena tiene sentido. Y esto es así incluso cuando te cuentan una historia que has leído ya otras veces. O cuando no te interesa demasiado el tópico que escoge.

Así que me gustan estas históricas de una autora que nunca me había animado a leer hasta ahora. Son libros con cierta solvencia, histórica de ritmo pausado pero nunca anodina.

Seguiré con la serie. Aunque creo que traducido al español solo queda uno, el siguiente «El embaucador», que ya me he comprado de segunda mano. Después, si sigo con estos Seducers, tendré que hacerme con los libros en inglés.

Es curioso, pero hubo un tiempo en que leía una novela romántica y decía: «esta es buena, leedla». Me pasó con Kleypas, y Kinsale, y después con gente más moderna como Meredith Duran o Courtney Milan, a la que descubrí casi con sus primeras obras, o a KJ Charles, o Talia Hibbert, cuando empezaban a hacerse conocidas.

Las recomendaba con confianza, sabiendo que estaba hablando de novelas publicadas ahora por gente buena de verdad. Asumía que lo más probable es que gustaran mucho. No me cabía duda de que iban a satisfacer el gusto de prácticamente toda lectora de romántica.

Ahora ya no me siento capaz de decir eso. Me descubro un poco más humilde. Ya no tengo tan claro que lo que yo he disfrutado, vaya a gustar a otros.

Solo puedo decir, con la misma sinceridad de siempre, eso sí:

«A mí me ha gustado, he disfrutado esta novela y me parece que tiene mérito. Ahora, no sé si a ti, lectora, te va a pasar lo mismo».

Valoración personal: notable, 4

 

Se la recomendaría a: fans de la histórica de toda la vida, con algo de chicha y algún momento sexy.

Portada original Bantam, 2003

 

Otras críticas de la novela:

Empiezo con las críticas en español.

En El rincón de la novela romántica hay una, positiva. 

Foro en ¡¡Ábrete libro!! Gustó. 

Para miarroba (Romántica y Misterio) flojea un poco; le pone un 6.

 

Paso a las opiniones en inglés, que creo que gustó menos que la primera.

Review en Publishers Weekly.

All About Romance, una C

Mrs. Giggles, 2 Oogies

En Oracne.Live Journal hace mini-review de esta y la siguiente (The Charmer).

viernes, 15 de agosto de 2025

Crítica: “El seductor”, de Madeline Hunter

 

 

 

 


Qué descubrimiento

 

El seductor

The seducer

 

Por MADELINE HUNTER Fecha: octubre de 2003

Aunque en España no gustó mucho (de la autora tradujeron tres títulos y no más), lo cierto es que me parece a mi que Madeline Hunte escribe histórica de la buena, competentemente escrita, con personajes complejos, y sabe sacar momentos muy especiales y que suenan reales para una historia bastante vista.

La inglesa Diane Albret (20) está siendo educada en un convento francés. De allí la saca su guardador, Daniel Saint John (32), un hombre con un plan de venganza en la que esta muchacha le puede ser útil. Con lo que no cuenta es con esa atracción sensual y emocional tan intensa que sienten el uno por el otro.

La tensión romántica y sexual entre estos dos resulta inoportuna. Toda la vida adulta de Daniel ha estado dominada por los ajustes de cuentas con personas malvadas de su pasado. Eso le reconcome, le absorbe, no parece haber sitio para nada más. Por su parte, Diane desea ir a Inglaterra a ver si encuentra a su familia, de la que nada sabe. Su plan es encontrar trabajo como institutriz y eludir los peligros de una sociedad que solo verá en ella presa fácil para libertinos que quieran convertirla en su amante. Daniel no le cuenta gran cosa, él mismo es un misterio.

Así que la ayuda,… y no la ayuda. Se hace pasar por su primo, pero realmente no lo es. Sí, aquí hay pisto del bueno, secretos por aquí y por allí, que vas descubriendo poco a poco.

Las preguntas que el lector se hace, que son las mismas que obsesionan a Diane, hacen que se mantenga la tensión de lector a lo largo del libro. Bueno, eso y los anhelos sensuales de dos personas que no deberían sentirse atraídos el uno por el otro, pero entre los que hay una química estratosférica.

Siento tener que descubrir a esta autora justo ahora que ha fallecido. La tenía apuntada como pendiente de leer desde hace tiempo, pero no me había animado hasta ahora.

Me parece que tiene una forma de escribir sobresaliente. Recuerda un poco (¡un poco!) a Cecilia Grant, Meredith Duran, Robin Schone, Adele Ashworth, es de ese tipo de históricas digamos «serias» (frente a cosas más ligeras como Loretta Chase o Lisa Kleypas), con personajes complejos, diálogos inteligentes, momentos de ensimismamiento y descripción que hacen de ella una lectura lenta. Con sexo explícito en más de una escena, de una elevada sensualidad, pero totalmente con sentido dentro de la historia.

No llega al nivel casi literario de Laura Kinsale o Joanna Bourne, ni tiene rebuscado extraño vocabulario de Sherry Thomas.

Es la primera de una serie, Amantes indomables. Al español tradujeron las tres primeras entregas, cuyos protagonistas masculinos, amigos o conocidos de Daniel, aparecen aquí, y así el lector se pica un poco, queriendo leer esas otras historias. De Hunter no han pasado a nuestro idioma más series ni libros, se ve que no llamó la atención.

Puede deberse a que su forma de escribir resulta morosa, lenta. No te puedes leer esta novela en un pispás. Tampoco ayuda una traducción no muy inspirada.

Seguí con la serie, dado que tenía una pinta muy buena. En español o en inglés, lo que encuentre a precios razonables.

 

Mi experiencia: notable, 4 estrellas.

 

1.ª edición, 10/2003

Bantam

Print / eBook / Audio

Parte de una serie: Amantes indomables (The seducers) #1

Páginas: 448

ISBN13: 9780553585896

 

 

En España:

ISBN 13: 978-84-96575-02-8

Título: Amantes indomables I, El seductor

Traductora: Denise Despeyroux

1/2006, Terciopelo

Descripción: 352 págs.

Colección: Terciopelo

 

 The Seducer Portada que le pusieron los de Bantam a esta novela en 2003. Como veis, es un estilo totalmente distinto al que se puso en España cuando la tradujeron.

 

Crítica en El rincón de la novela romántica

En inglés, The seducer tuvo crítica de B+ en All About Romance.