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martes, 27 de junio de 2023

Autoras «mainstream» que picotean

 

Del viernes 23 de junio al domingo 2 de julio de 2023. MADO es la gran fiesta del Orgullo LGBTIQ+ en Madrid. Así que lo voy a celebrar a mi manera, hablando en mi blog de novelas románticas con personas de identidad o sexualidad, diversas.

🌋 🌈 🌈  🌈  🔥  🌙  🌝  🌈  🌈  🌈  🌊

El otro día hablé, en «Algunos nombres propios», de los autores más relevantes en los que me fijaría si quisiera explorar este subgénero LGBT, así, de nuevas. 

Ahora, no puedo menos que indicar a otras autoras que, dedicándose principalmente al romance hetero, han logrado escribir algunas historias exitosas de gais o lesbianas, realmente chulis. 

 


Christina Lauren: Autoboyography (2017, juvenil/gay). Entró en mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2019, en el puesto 441. Va de dos chavales que se enamoran en un entorno de fanatismo religioso.


Sarina Bowen y Elle Kennedy han escrito unos cuantos male/male romances. El otro día hablé de Siempre él, el más destacado, ahora añado alguno más:

Sarina Bowen: The understatement of the year (2014, NA/gay) The Ivy Years n.º 3, la historia inolvidable de Michael y Rikker.

Sarina Bowen & Elle Kennedy: Us / Siempre nosotros (2016, NA/gay) Him n.º 2, o la continuación de la historia de Jamie y Wes.

Sarina Bowen & Elle Kennedy: Top secret (2019, gay)

 


Aunque Courtney Milan destaca por sus históricas heteros y, en mi opinión, lo mejor de su producción es de hace casi una década, en los últimos años ha escrito alguna historia LGBT, variado:

Una con personaje trans: Hold me (2016, contemporánea) Cyclone #2 . Entró en mi lista de mil mejores novelas románticas, edición 2021, la 744. Una pena que no siguiera con esta serie Cyclone, para mí tenía muchísimo interés.

Otra gay: “The pursuit of…” en la antología Hamilton’s Battalion: A Trio of Romances (2017, histórica) The Worth Saga n.º 2.5. Entro en mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2019, en el puesto 527. Para mí, sin embargo, la maravillosa historia de amor entre dos soldados en bandos opuestos, se pierde en la farfolla política que mete.

Y esta con un par de señoras de cierta edad: Mrs. Martin’s incomparable adventure (2019, histórica) The Worth Saga n.º 2.75. Otra decepción más, para mi, aunque a la gente le gustó. Para mi, que Milan quiso hacerse la graciosa, y la verdad, el humor no es lo suyo... O, al menos, yo no se lo pillo. Quizá sea cosa de pertenecer a una cultura diferente, que nos hacen gracia cosas distintas.

 


Alyssa Cole ha escrito historias con chicas, en sus series contemporáneas, aunque también una, que yo recuerde, histórica:

“That could be enough” en la antología Hamilton's Battalion: A Trio of Romances (2017, histórica) Entró en mi lista de mil mejores novelas románticas, versión 2019, en el puesto 876

Once ghosted, twice shy (2019, contemporánea) Reluctant Royals n.º 2.4

How to find a princess (2021, contemporánea) Runaway Royals n.º 2

Creo que alguna de estas la tengo por ahí en algún sitio, no sé si en el Kindle viejo o el nuevo. Es solo que no encuentro el momento de leerlas.


Lois McMaster Bujold es una autora que ha escrito una de las series más famosas de ciencia ficción estilo space opera: la saga de Miles Vorkosigan. El padre de Miles, Aral, es bisexual y bigger than life. Lo mencionan de pasada en Barrayar (1991, la n.º 7 de la saga por orden de publicación), y en lo que se profundiza más cuando **tremendo spoiler** Aral ya ha fallecido, Gentleman Jole and the RedQueen (2016), la n.º 16 de la saga Vorkosigan, por orden de publicación.

 


Pero no podía terminar este capítulo de nombres propios sin mencionar a Suzanne Brockmann, una de mis autoras preferidas y a la primera que la vi meter un personaje gay que era importante por sí mismo. Jules Cassidy, agente del FBI, es uno de mis personajes favoritos de romántica ever.

La historia de amor entre Jules y el actor Robin Chadwick no llega a ser la protagonista de una novela en particular. Es una de esas historias de amor secundarias que te va contando a lo largo de varias novelas y relatos.

Pasiones cruzadas (Hot target, 2004) Troubleshooters n.º 8. En esta novela de suspense ambientado en Hollywood, Jules, para entonces ya un personaje consolidado en la serie, conocerá a Robin, un actor muy metido en el armario y con problemas “asín” de grandes. Siendo la pareja secundaria, no tendrán aquí su final feliz, no.

Fuerza de la naturaleza (Force of Nature, 8/2007) Troubleshooters #11; reencuentro de Jules y Robin; conseguirán su final feliz, aunque sea como pareja secundaria, de esas que acaban interesando más que la principal.

All through the night (11/2007) Troubleshooters n.º 12. Más que una de suspense romántico, esta novela está formada por escenas de la vida cotidiana, episodios pequeños en torno a la boda de Jules y Robin, en un momento en que sólo Massachusetts reconocía el matrimonio entre personas del mismo sexo. 

“When Tony met Adam” (2011) Troubleshooters 12.5. Relato corto en el que te cuentan la historia de amor entre el ex de Jules, el actor Adam Wyndham, y Tony Vlachic, un guapo Navy SEAL. Con su happy ending, que gusta a pesar de que Adam es un bicho de personaje.

“Beginnings and Ends” (2012) Troubleshooters #16.1. Relato corto con Jules y Robin de protagonstas. 


 

Suzanne Brockmann, ya lo conté en el artículo que escribí sobre ella, es miembro de una asociación llamada PFLAG (acrónimo de “Parents, Families and Friends of Lesbians and Gays” = “Padres, familiares y amigos de lesbianas y gais”), y de otros grupos defensores de los derechos humanos y las libertades civiles. Esto hace que reciba “correo de odio”, como cuenta en su página web.

Y acabo el artículo con una obra de arte en proceso, que llama y gusta y ojalá algún día sea toda ella un arco iris.

Amsterdam Rainbow Dress, en la Casa de la Villa (2018) Diario de Madrid CC BY 4.0

Próximo episodio: Puntos oscuros

miércoles, 31 de mayo de 2017

Crítica: “Gentleman Jole and the Red Queen”, de Lois McMaster Bujold



Una romántica de ciencia ficción con protagonistas de la tercera edad.

DATOS GENERALES

Título original: Gentleman Jole and the Red Queen
Subgénero: ciencia ficción / space opera
Fecha de publicación original en inglés: 2016

Parte de una serie: la última publicada y la última por cronología interna. Si eso significa la #16, la #19 o la #20 depende de si cuentas o no relatos cortos.

SINOPSIS (según la Fiction Data Base)
Cordelia Naismith Vorkosigan regresa al planeta que cambió su destino
TIEMPO FUTURO
Tres años después de la muerte de su famoso esposo, Cordelia Vorkosigan, virreina viuda de Sergyar, está preparada para orientar su vida en otra dirección. Oliver Jole, almirante de la flota de Sergyar, se encuentra atrapado en su red de planes de maneras que nunca imaginó, llevándose a inesperadas encrucijadas en su carrera.
Mientras tanto, Miles Vorkosigan, uno de los investigadores clave del emperador Gregor, esta vez se envía a sí mismo en una misión indagatoria, en torno a un misterio que nunca previó, su propia madre.
Planes deseos y expectativas, colisionan en esta brillante comedia social de ciencia ficción, conforme el impacto de la tecnología galáctica cambia todas las antiguas normas, y Miles descubre que no sólo el futuro no es lo que él esperaba, sino tampoco el pasado…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Bueno, sólo en el sentido de que está incluida en la saga Vorkosigan, que es una de las mejores de ciencia ficción, pero tampoco más.

CRÍTICA
Advertencia: Hablar de este libro supone un enorme *destripe* del anterior.
Cordelia Naismith regresa como virreina al planeta Sergyar. Es septuagenaria, pero como los betanos son más que centenarios, vendría a ser una cincuentona en términos terráqueos.
Hace tres años que está viuda. ¿Sus planes inmediatos? Seguir un poco más como virreina para cerrar algunos asuntillos, quedarse a vivir en Sergyar y criar a media docena de niñas hijas biológicas de ella y Aral. Esto es fácil con la tecnología galáctica en la que se gesta a los niños en replicadores uterinos.
Se reencuentra con un viejo conocido, Oliver Jole, el almirante de la flota y madurito interesante. Rubiales de muy buen ver, próximo a cumplir su cincuentena, soltero y sin compromiso, es otro que lleva de luto tres años y Cordelia regala material genético de Aral que, si lo combina con el suyo, podrá hacerle padre de hijos comunes con el hombre a quien amó.
Porque sí, para todos los seguidores de la serie fue una sorpresa inesperada (y en general poco agradable) descubrir, a estas alturas, que el famoso “era bisexual pero ahora es monógamo” de Cordelia en Barrayar, no era cierto.
La bisexualidad de Aral no es que pueda enamorarse indistintamente de hombres o mujeres, sino que, al parecer, necesitaba al mismo tiempo las dos cosas. Así que se montó, con Cordelia y Oliver, un matrimonio a tres.
Comprendo el shock de los aficionados. Como cuando una serie de televisión acaba tan mal que te chafa todo lo anterior que disfrutaste tanto. Como conocí a vuestra madre, por poner un ejemplo.
Para mí ha sido diferente. Como ya sabía la gran sorpresa por haber leído críticas hace un año, el susto ya lo pasé. Sin embargo, tampoco me apetecía mucho leer esta novela. Incluso dudé si dejarlo para más adelante.
Al final, decidí acabar ya con esta serie.
Y resulta que me ha gustado mucho, porque es básicamente una novela romántica de personas talluditas, que tienen que decidir cómo seguir viviendo el resto de su vida una vez que su gran amor se ha ido.
Cordelia lo tiene claro: el planeta Sergyar y niñas. Es un personaje muy atractivo, con su humor seco, sus ironías, una señora con la que “tonterías, las justas”; siente su propio deseo sexual y amor hacia Oliver Jole, pero no le impone nada, deja que sea él quien decida libremente.
Oliver resulta de lo más atractivo. No sólo físicamente, sino también porque es inteligente, respetuoso, culto (cómo interpreta los complejos mensajes de Cetaganda es un ejemplo),… por algo le apodan “Caballero Jole”. Siente amor y deseo por Cordelia pero es muy prudente antes de lanzarse a nada.
La oferta de Cordelia de que él tenga hijos con el difunto Aral le sorprende totalmente. Le complace no ser el “secretito de Aral”, sino que Cordelia le reconozca esta especie de estatus de co-esposo. Jamás pensó tener una opción semejante. Y la cosa se complica más cuando le ofrecen un ascenso espectacular que implicaría volver para siempre a Barrayar y olvidarse de esos hipotéticos hijos y de Cordelia.
Aquella relación “a tres” no era un secreto para el emperador Gregor, o Simon y Alys, pero sí para Miles. Parte de la intriga es saber cómo lo descubrirá y cómo se tomará el hecho de que su madre tenga una nueva pareja, que planee más hijos o que Oliver pueda tener hermanastros de él.
Como es novela romántica, a su manera, pero romántica, hay aficionados a la ciencia ficción que se quejan porque “¡no pasa nada!”. No obstante, a quienes leemos romántica nos parecerá que sí pasan cosas, que tiene los elementos típicos del género como la tensión sexual y cómo se resuelve.
No hay batallitas ni viajes galácticos. A cambio, sí tiene algo muy de Sci-Fi: la reflexión sobre cómo los avances tecnológicos afectan a la vida cotidiana de las personas. Prolongar la existencia hasta edades impensadas en la Tierra o poder tener hijos en cualquier momento, suscita cuestiones interesantes sobre si es correcto o no y cómo puede afectar a otras personas. Aunque la Bujold tampoco se come mucho el coco: aquí todo el mundo parece encantado de la vida de que se puedan tener hijos siendo septuagenario y, además, casi por docenas como quien dice.
Cuando yo estudiaba la Carrera, se me quedó grabada una frase que dijo una profesora de derecho civil al hilo de la Ley de reproducción asistida, por aquel entonces relativamente nueva: “un hijo no es un souvenir”. Se refería a la posibilidad de embarazarse con material genético de quien ya estaba muerto. Humanamente, entiendo que haya quien quiera hacerlo, pero mientras leía esta novela recordaba a menudo lo que dijo aquella profesora y entendí que se refería justo a esto: que no, que un hijo no debería ser un souvenir para curarte la tristeza de haber perdido a tu pareja.
El estilo de esta novela es ágil, tanto que –de toda la serie- me parece que es la que he leído con más facilidad, sin atascarme en ningún momento, deseando siempre saber qué ocurría más allá.
Se puede leer de manera independiente, como un simple romance otoñal, aunque hay tantos momentos nostálgicos y alusiones a episodios de otras novelas, que te pierdes parte del encanto si no eres seguidor de la saga.
Es verdad que, como en otras novelas de Bujold, suena un poco conservadora acerca de la maternidad. Es como si de verdad no pudiera haber felicidad verdadera, o amor auténtico entre dos personas, si no añades niños al pastel. Por ejemplo, aparece Miles con toda su descendencia, y yo no le veo el sentido de viajar tan lejos con toda la tropa, salvo como una forma de presionar a su madre como diciendo “mira qué nietos tan monos, no les arruines la vida con tus extravagantes planes”.
En resumen, una novela bastante recomendable y que he disfrutado totalmente.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la ciencia ficción y a los romances otoñales.

Otras críticas de la novela:

Como la saga Vorkosigan en un clásico de la ciencia ficción, esta novela también tiene página en la wikipedia, aunque no se haya traducido aún al español.
En español, Libros en fuga le dio 5 estrellas aunque su crítica es más bien simplemente un comentario: que con esta novela, Bujold demuestra que sabe escribir romance. Estoy de acuerdo.
Fantástica-Ficción sólo la recomienda para seguidores de la saga.
Y en el blog Here Be Dragons (en español, a pesar de su título) habla que de vez en cuando le gusta leer malas novelas y básicamente, considera esta novela “un truño”.   
En inglés,
En Smart Bitches, Trashy Books, publicaron dos críticas del libro, una de Carrie (B+) y otra de RevMelinda (B).
Ellen Cheeseman-Meyer firma la crítica en Tor.com que lleva el título de “Birds Do It, Bees Do It: Lois McMaster Bujold’s GentlemanJole and the Red Queen” (o sea, “Los pájaros lo hacen, las abejas lo hacen: Gentleman Jole and the Red Queen de Lois McMaster Bujold”.
Shiny Book Reviews: “Cordelia Rides Again in Lois McMaster Bujold’s “Gentleman Jole andthe Red Queen”” (=Cordelia cabalga de nuevo en Gentleman Jole and the Red Queen de Lois McMaster Bujold) la puntúa A-.
Mi impresión es que, si llegas a la serie desde la ciencia ficción, no te gusta; en cambio, si llegas por la vía romántica (como es mi caso), sí que te gusta mucho.
*
*              *
Bueno, pues ya he terminado la Saga Vorkosigan. En conjunto, me ha gustado. Unos libros más que otros, claro.
La recomendaría totalmente a gente que le guste la ciencia ficción con un toque romántico de vez en cuando. O a los lectores de romántica que también lean otros géneros.
Como soy muy de proyectos, tacho este como uno de los ya conseguidos. Me gusta eso de marcarse un objetivo claro y asequible poner todos los esfuerzos en lograrlo.
Y ahora, ¿qué?
Pues nada, voy a empezar otra serie, ¿cómo no? Este mes de junio descanso, pero para julio empiezo otra. Pensé por un momento el I-Team, pero como sigo con Brockmann, seguir dos series de suspense romántico al mismo podría confundirme un poco. Así que me voy a lo tradicional: empezaré una histórica con buenas críticas, aunque no traducida al español.Si fuera un blog de esos que dan premios, organizaría un concurso a ver quién lo adivina. Pero como no lo soy, nada, a quedarse con la intriga.

miércoles, 5 de abril de 2017

Crítica: “Criopolis”, de Lois McMaster Bujold



Miles investigando en un planeta donde todo gira en torno a la muerte.

DATOS GENERALES

Título original: Cryoburn
Subgénero: ciencia ficción / space opera
Fecha de publicación original en inglés: 2010

Parte de una serie: ojalá supiera exactamente qué número es. Por fecha de publicación lo he visto tanto en #14 como el #18 y por cronología interna lo mismo el #15 que el #17; supongo que depende de si cuentas los relatos cortos o no.
Para mi es simplemente el anteúltimo del orden de lectura de la serie.
Edición en español: Criopolis
Traductor: Rafael Marín Trechera
1.ª edición: B (Ediciones B) 05/2011
Colección: Nova

SINOPSIS (según la contraportada)
En Criopolis, Miles, con treinta y nueve años ya, es enviado en misión diplomática al planeta Kibou-daini (Nueva Esperanza II), donde las personas enfermas o moribundas son congeladas a la espera de que la medicina del futuro pueda revivirlas para encarar su cura. La empresa criogénica WhiteChrys pretende instalarse en Komarr, lo que motiva una investigación en la que, como suele ocurrirle a Miles, todo resulta posible: desde un secuestro hasta un complejo enfrentamiento cultural.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, porque no es romántica. Hay una historia de amor muy secundaria que casi intuyes más que ves. Pero ya sabéis que toda esta saga obtuvo una crítica DIK A en All About Romance. Y por otro lado, como la he descubierto gracias a las páginas web de romántica, aquí la comento.

CRÍTICA
No sé si quiero hablar de esta novela.
No lo sé.
Tampoco si quería leerla de verdad, conociendo como conocía el final, porque eso es algo que te destripa todo hijo de vecino. Yo no lo voy a hacer, a pesar de que esta novela lleva siete años rulando por ahí.
Seré aséptica.
Eso es, habla de lo que va el libro y punto.
Al principio vemos a Miles, atontado como si estuviera drogado, perdido por las catacumbas de un planeta que no pertenece al imperio, Kibou-daini. Son filas y filas de cuerpos criogenizados porque en este planeta la gente no se muere, se congelan cuando ven que el tiempo se les agota, para que los revivan al cabo de los años o los siglos.
Resulta que una corporación de este planeta piensa abrir sede en Komarr, y para saber mejor de qué va este negocio y qué riesgos puede haber para el Imperio, el emperador Gregor decide investigarlo. A tal fin, manda a su primo Miles, Auditor imperial.
La excusa es una conferencia abierta a los “galácticos” (que no, no son futbolistas del RM, sino todos los de otro planeta). Pero estando en esa reunión, lo intentan secuestrar. Sólo que los muy torpes le dan una medicación para aturdirle, sin saber que Miles tiene reacciones extrañas ante ciertas substancias. Por ello, al final, acaba perdido, desorientado, con alucinaciones, por una parte nada recomendable de la ciudad.
Lo rescatan un viejo y un niño huérfano, Jin, que tiene un auténtico zoo montado en su cuchitril.
Luego conseguirá ponerse en contacto con el consulado de Barrayar y seguir investigando a estas corporaciones cuyo negocio son los muertos no muertos, o sea, los congelados, y de paso a ver qué pasó con la madre de Jin, una activista que está entre los criogenizados.
El tono general, ya sabéis, es de investigación y aventura, con niños por medio. Luego hay un giro final que te deja más helada que a los criogenizados, y que no va con el tono general del libro.
Me alegro mucho de haber leído primero Captain Vorpatril’s Alliance, porque de haberlos leído en orden de publicación, habría quedado muy anticlimático.
Por lo demás, es entretenida, pero no para tirar cohetes. Ya digo que las novelas con crío no me atraen particularmente. Además, creo que no entendí del todo la parte de intriga política. O igual es que no se desarrolló mucho y se centró más en el toque sentimental que ponen los niños.
Los malos, por otro lado, son más bien corruptos y torpes. Ya se sabe que si el villano no es especialmente brillante, no le sueles ver mérito al héroe que lo derrota. Y eso, si es que es Miles quien lo vence… Porque el final me resultó todo un poco confuso. Aparece de nuevo su hermano Mark, como un trepa bastante desagradable, la verdad.
Me gustaron particularmente los personajes de Roic y del cónsul, cómo piensan, cómo ven a Miles y cómo se resignan a seguirle el rollo.
Por cierto que no me deja de admirar que a pesar de estar en una galaxia muy muy lejana, y a cientos de años de la actualidad, la comida siga siendo más bien basura: pizzas congeladas, y leche y galletas para los niños. ¿De verdad? ¿O sea, siglos por delante y se sigue tomando azúcar, harina y grasas de mala calidad para desayunar? ¿O es una forma de contarnos la Bujold lo primitivos e ignorantes que son en este planeta? No sé.
Es un libro bastante entretenido, que me leí relativamente rápido (una semana) para lo que es mi experiencia con la saga Vorkosigan. Se puede leer de forma independiente aunque si no eres seguidor de la saga, no creo que interese demasiado. Yo recomendaría antes otras novelas de este universo.
Valoración personal: bien, vale, o sea, 3

Se la recomendaría a: los seguidores de la saga Vorkosigan.

Otras críticas de la novela:

Como la saga Vorkosigan en un clásico de la ciencia ficción, esta novela tiene página en la wikipedia.
Jorge Lara Gómez firma la crítica en Fantasy Mundo, que nos deja al final de la crítica este consejo, inspirado por el libro:  

“Este relato nos llama la atención sobre el hecho de que pasamos demasiado tiempo preocupados por la muerte, por evitarla, en lugar de “vivir” la vida, que es el presente, así pues haz que la vida arda, siempre, con la llama más intensa”

Otros se sintieron menos inspirados después de leer esta novela. A Arthegan le decepcionó. Y Sentido de la maravilla la califica de mediocre.
En inglés, Kelly Jennings escribe la crítica publicada en Strange Horizons, le parece que tendría que haber sido más oscura.
Jo Walton publicó el artículo “'Hyperactive git': Lois McMaster Bujold’s Miles Vorkosigan”, en Tor.com, en el que te habla un poco de la serie en general visto desde la perspectiva de Miles, y cómo encaja en ella esta entrega.
Finalmente, Rosario (del Rosario’s Reading Journal), publicó crítica del libro en febrero de este año y la calificó con un B+.