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martes, 20 de diciembre de 2022

Crítica: “Unwrapping her perfect match”, de Kat Latham


Novelita navideña con un tipo armario empotrado

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Unwrapping Her Perfect Match

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2014

Parte de una serie: London Legends #3.5

 

SINOPSIS (según Fiction DB

Midiendo un metro ochenta y cinco, Gwen Chambers se ha sentido una giganta toda su vida. Es una enfermera capaz y calmada, que salva vidas en un ajetreado hospital londinense, pero los hombres sanos le provocan palpitaciones. Cuando el inmenso rugbista «Pequeño» John Sheldon la convence para que puje por él en una subasta de su equipo para recaudar fondos, ella descubre lo deliciosas que pueden llegar a ser las palpitaciones del corazón.

John ha deseado a Gwen desde la primera vez que la ve, pero cuando resulta lesionado en un partido justo antes de la Navidad, de repente también la necesita. Esta sexi enfermera puede ayudarle a recuperarse, y no solo eso, también puede ayudarla a cuidar a su hija, una tímida niña de diez años que solo habla francés.

Desde decorar el árbol de Navidad hasta patinar en la Torre de Londres, Gwen ayudará al padre y la hija a abrirse y formar lazos entre ellos, y al mismo tiempo ella se siente unida a ellos. Pero cuando el agente de John lo llama, con una oferta que le puede cambiarle la vida, Gwen tiene que decidir hasta dónde está dispuesta a ir por su pareja perfecta. ¿Será su primera Navidad también la última?


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No, la tengo entre las diez mil mejores, allá por el puesto ocho mil y pico, gracias a que Jayne (de Dear Author) la escogió entre lo mejor del año y también las 5 estrellas que le dieron en Ramblings of a Day Dreamer.


CRÍTICA

Esta es la primera historia que leí de Kat Latham, allá por 2016, y me dije que no sería la última. Y tanto. A estas alturas, creo que ya me he leído todas las suyas…

Descubrí a Kat Latham cuando escribió un post en Dear Author sobre rugby union en 2015, durante la Copa Mundial de Rugby. Normalmente me gusta el romance deportivo, pero era la primera vez que veía uno que girase en torno a un equipo de rugby, así que me encantó darle una oportunidad.

Me gustan los romances deportivos, y el rugby, y lamento que no haya más series en torno a equipos del oval. Si conocéis alguno más que esté potable, me decís.

La leí para el TBR Challenge de 2016. Publiqué crítica en inglés y no la había traducido. Como he releído esta historia repasando la serie por su orden, traduzco ahora más o menos lo que dije entonces.

Este año estoy repasando sus novelas, por orden de publicación. Y al leer este relato en el lugar que le corresponde de la serie, me gusta aún más.

Quizá porque a Gwen Chambers (25) ya la vimos como afectuosa hermana de Tess, protagonista de Playing it close, que yo no había leído hasta este año. Así que comprendes un poco mejor al personaje.

Gwen trabaja de enfermera de urgencias, y ahí es una mujer seria y competente. Pero con los hombres tiene sus inseguridades.

John Sheldon (29) es un segunda línea de los London Legends, número 5, ya sabéis, los más fortachones del campo. Esos tipos enormes que serían como los enforcers en el hockey sobre hielo.

Aunque es un número 5, yo en mi cabeza lo imaginaba todo el rato como uno de mis jugadores favoritos, el sudafricano Eben Etzebeth, más que nada porque John mide 2,06. (Más abajo, más de Eben). El típico tiarrón que ya pueden intentar placarle que ni con cuatro lanzados a por él lo paran. Más sobre EE abajo.

En fin, que no es nada raro que estos dos se fijen el uno en el otro.

La altura de ella es lo primero que le llamó la atención. ¿Cómo podría ser de otra forma si la siguiente mujer en altura de toda la habitación no le llegaba a ella más allá de los hombros?

Gwen, con 1,85, por fin encuentra a un hombre que la haga sentir cómoda. Estos dos se conocen en una subasta de solteros tan típicas de Romancelandia, para recaudar fondos.

Pretende pujar por su cuñado, pues su hermana no quiere que nadie pase la tarde con su novio. Pero al final, acaba gastándose el dinero de su hermana en otro jugador, John Sheldon.

Él es todavía más grande que ella, y tan pronto como se conocen, se gustan. Pero pasan cosas, y de repente, John aparece en el hospital en el que trabaja Gwen, con un traumatismo en la cabeza.

Estamos cerca de la Navidad, la primera que la hija de John va a pasar en Inglaterra con él a solas. Él desea disfrutar de su tiempo con la niña. La cosa es que él tiene este problema físico y Gwen es una de las pocas personas que pueden ayudarlo.

Ellos (John, su hija de diez años que solo habla francés, y Gwen) pasan unos preciosos días navideños juntos, en Londres. Gwen lo ayuda con su lesión, pero también con su hija, y muy pronto ambos tienen esta impresión de que pueden enamorarse y ser una pareja ideal.

Tanto Gwen como John tienen sus problemitas, nada raro ni infrecuente, y los resuelven de una manera muy realista. Eso es lo que más me ha gustado de este libro, que tanto John como Gwen actúan y sienten y hablan como gente normal en sus vidas cotidianas. Me quedo con la impresión de que Gwen y John son personas reales que existen en algún sitio.

Encajan inmediatamente, en todos los aspectos, físico, de carácter, así se explica que se enamoren tan rápido en un relato corto navideño como este. Pero eso no les hace tomar decisiones precipitadas, sino darse una oportunidad, siendo realistas.

Fue esta una de las primeras historias románticas ambientadas en Londres que realmente me hacen creer que los personajes están en la auténtica ciudad que yo he visitado, y no ese Londres de cuentos de hadas lleno de duques de la Regencia donde todo el mundo vive en un mágico lugar llamado Mayfair que no tiene nada que ver con el Londres o Mayfair de la realidad. 

Me preguntaba yo hace años si no sería por el hecho de que era una contemporánea, y eso ayuda a que le veas la autenticidad a la ambientación.

Recuerdo especialmente un momento de la novela. John dice: «¿Qué tal si nos preparamos y tomamos un ferry de Canary Wharf a la Torre? Canary Wharf está a un paso de aquí en metro, y de esa manera Agnes puede ver algo de Londres desde el Támesis». 

Entonces se van juntos, con Agnes, la hija de él. Mientras Agnes y Gwen patinan sobre hielo, John descansa y era un momento cotidiano perfecto. Algo que cualquier pareja podría decir o hacer en la vida real.

Si no le puse más estrellas entonces es porque los niños y la atmósfera navideña no son algo que me vaya mucho, pero desde luego la trama, los personajes, y el mundo en el que viven son totalmente algo que sí que me gusta. Ahora estaría incluso más cerca de las cuatro estrellas. Conversación de padre e hija.

Agnes: Yo no fútbol. Rugby, yo.

John: Rugby tú, ¿eh? Primera regla del deporte, ángel mío, los futbolistas fingen estar lesionados. Los rugbistas fingen que no están lesionados.

Como el resto de las novelas de Kat Latham, aunque forme parte de una serie, se lee perfectamente de forma individual. Tampoco hace falta que sepas de rugby para disfrutarlo. Al principio te pone una nota en que te explica lo básico. Es una historia navideña, no un romance sobre una competición deportiva.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a las historias navideñas contemporáneas, con su toque sexi.

Otras críticas de la novela:

Solo he encontrado críticas en inglés.

Ramblings of a Daydreamer, 5 estrellas

Celebrity Readers, 4 estrellas

Jayne en Dear Author, le dio una B+

Dog-Eared Daydreams, 4 estrellas

The Book Review, 4 estrellas

EBook Obsessed, 3 ½ estrellas

NO ESTÁ TRADUCIDA AL ESPAÑOL.

Y como este es mi blog y mete lo que a mí me gusta, por si alguien quiere ver lo que es un segundo línea en acción, no tenéis más que buscar por You Tube algunos de los enfrentamientos de Etzebeth. Da miedo. 



Don’t mess with this giuy



You do NOT want to mess with Eben Etzebeth)

A veces es hasta gracioso, cuando se pone en plan primo de Zumosol con el peleón Faf de Klerk.

Os dejo aquí un par de enlaces.

Uno de los últimos follones, el que enfrentó a sudafricanos con australianos el 3 de septiembre pasado.



 Etzebeth no lo empezó, pero sin duda terminó con él.

 

Y ya digo que, siendo este mi blog, y como me va el salseo, aquí tenéis algo muy especial ocurrido este año 2022. Etzebeth jugó su partido núm. 100 y con tal ocasión, quien cantó el himno de Sudáfrica fue la cantante y actriz Anlia van Rensburg. Tengo entendido que se comprometieron esta primavera.


 «Springbok Test Centurion Eben Etsebet's fiancée singing the South African anthem»

La muchacha, monísima. Y el himno, como siempre, impresionante. Uno de mis himnos favoritos, junto con el de Rusia.

Veo que esta historia la publicó la autora en Wattpad.

No sé, igual esta serie era un poco fanficción inspirada por la entonces próxima Copa del Mundo de Rugby a celebrar en Inglaterra y Gales, y es posible que Latham fantaseara con un equipo inglés capaz de ganar la Copa en casa.

Luego las cosas fueron diferentes. Hicieron bastante el ridículo, pues no pasaron de la fase de grupos. No tuvieron rivales fáciles, pero si quieres ganar un torneo tienes que ganar a los importantes, a los buenos, a los mejores. No puedo decir que lo lamente. Lo confieso, cuando se juega Le Crunch preferiría que perdieran los dos.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Crítica: “Tempting the player”, de Kat Latham

 

Un friends to lovers bastante realista

 


TEMPTING THE PLAYER

 

Por KAT LATHAM Fecha: NOVIEMBRE de 2014

 

¡Cómo me gusta esta autora...! No, de verdad. Creo que esta es la única que me quedaba por leer de los London Legends y la he disfrutado como un mico... Ahora me tocará releer las siguientes.

Libby Hart (34) es seis años mayor que su amigo Matt Ogden (28), zaguero suplente de los London Legends. Sí, ese equipo de rugby sobre el cual gira la serie.

Viven en el mismo edificio y comparten perrito. Sus trabajos son exigentes, porque están media semana fuera de casa, así que eso de repartirse el cuidado del bicho les viene bien.

Ella ha estado colada por él desde hace tiempo, pero nunca ha intentado nada porque sabe que Matt no es un tipo para ella. Su sueño es ser madre, mantener su carrera profesional de piloto y que entonces sea el padre el que se quede en casa más que ella, para cuidar a los niños.

Matt es todo lo contrario. Estuvo casado, la cosa acabó mal. Está alejado de su propia familia. Ahora solo tiene relaciones fugaces.

Aunque empieza a verla con otros ojos, sabe que no puede darle a Libby lo que ella quiere en este momento de su vida. Se conocen perfectamente, no se lleva a engaños.

Ahora lo que tiene que hacer Matt es centrarse en salvar su carrera. Sale poco a la cancha, y las pocas veces que está en el campo no demuestra lo bueno que es. Además, tiene cierta fobia que lo incapacita un poco. Mentalmente hay cosas que lo tienen descompuesto, y liarse con Libby parece mucho riesgo.

Me encanta el estilo de Kat Latham. Romance deportivo contado en tercera persona, algo que ahora valoro más que nunca.

Me gusta cómo cuenta las cosas, lo naturales que suenan los protagonistas, cómo te cuenta lo que es un deporte profesional pero secundario, como es el rugby.

Expresa muy bien lo que es estar al borde de que la carrera termine abruptamente si no espabila.

Acabé la novela encantada, porque incluso en el epílogo tiene su puntillo de realismo algo amargo. 

La vida no siempre es perfecta.

Me quedé con ganas de Hardy y su hija Chloe tengan su propia novela, en que él consiga su second chance. Pero si alguna vez pensó en escribir ese libro, no lo publicó. Se quedó en 2015.

Mi experiencia: estupenda, 4 estrellas.

 

eBook / Audio, 228 páginas

Carina Press (noviembre / 2014)

Parte de una serie: London Legends #3

ISBN13: 9781426899218

 

TBQ’sBook Palace, 5 estrellas

lunes, 10 de octubre de 2022

Crítica: “Playing it close”, de Kat Latham


Encantada con mis rugbistas y sus chicas

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Playing it close

Subgénero: contemporánea

 

Fecha de publicación original en inglés: 2014

Parte de una serie: London Legends #2

Páginas: 230

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

¿A dónde vas para escapar de todo cuando eres uno de los jugadores de rugby más famosos del mundo?

Para Liam Callaghan, ese lugar es un albergue remoto en la costa caribeña de Venezuela. Perfecto, excepto que él no quiere exactamente estar solo con sus pensamientos. Entra Tess Chambers, la máxima distracción.

Todavía conmocionada por un desastre profesional que la ha dejado prácticamente sin empleo, Tess comprende el deseo de moverse por la vida como otra persona. Entonces, cuando Liam, reconocible al instante, usa un nombre falso, ella lo acepta y crea una nueva identidad temporal propia.

El tiempo que pasan juntos en el paraíso es idílico pero breve: después de una noche apasionada, Liam se despierta y descubre que Tess se ha ido. Al regresar a Londres, se sorprende al saber que ella trabaja para el nuevo patrocinador de su equipo. Como capitán de las Leyendas, no solo tendrá que averiguar cómo trabajar con la única mujer que lo dejó con ganas de más, sino también convencerla de que sus sentimientos en el presente significan más que cualquier mentira que hayan dicho en el pasado.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Pues no, solo la he leído porque me encantan las de Kat Latham. No sé por qué pasa tan desapercibida, porque es estupenda.


CRÍTICA

Me estoy releyendo las novelas de Kat Latham en orden de publicación. Lo cual me sirve para ver lo que me falta por leer. Esta novela por ahí perdida, en mi Kindle nuevo.

Liam Callaghan es el capitán de los London Legends y de Inglaterra. En un viaje conoce a Tess Chambers, aunque ninguno de los dos dice quién es en realidad. No se dicen los apellidos auténticos, ni a qué se dedican ni cuál es su situación familiar… Lo prefieren así.

Aunque claro, como Tess es una fan del rugby, sabe perfectamente quién es él. Solo que no se lo dice, respetando su intimidad y su necesidad de anonimato. Si eso además le da la oportunidad de pasar unos días con este hombre tan increíble…

Conectan, se caen bien y acaban teniendo un romance fugaz.

Poco después, los dos andan de vuelta en Inglaterra y se reencuentran. La forma en que Tess lo dejó en Venezuela hace que Liam sienta cierta hostilidad.

Pero vamos, esto de andar de morros les dura poco, porque se llevan bien, son ideales el uno para el otro, en este momento de su vida. Se comprenden, se desean, no pueden dejar de pensar el uno en el otro.

Liam comprende que está bien tener una relación con alguien que sepa de qué va el rugby y acepte, por lo tanto, las exigencias de este deporte, que sea algo que puedan compartir.

A Tess le gusta este hombre, pero también su rol de jugador, lo admira y respeta por ello. Aunque se da cuenta, como el lector, que al final las superestrellas son hombres como los demás y se enfrentan más o menos a los míos desafíos para tener una relación romántica.

Claro que, por temas laborales, no pueden tener una relación. Así que toca resistirse a la atracción,… o no, porque la verdad es que tienen dos dedos de frente y saben que no se puede luchar contra lo inevitable.

Así que empiezan a verse, solo que en secreto. Algo con lo que están más o menos a gusto,... hasta que empieza a incomodarlos. 

Especialmente a Liam, que no sabe mucho de los líos de Tess en su antiguo trabajo y sospecha que igual ella se avergüenza de él, o quizá no están los dos buscando lo mismo, que es una relación estable.

Una de las cosas que me gusta de esta historia es cómo le mete chicha a la historia tocando temas diversos y de interés.

Por ejemplo, la misoginia de la City, que Tess sufrió, comentó en un blog y ello le llevó a problemas en su anterior trabajo. Las perrerías que los compañeros de trabajo hacen a las mujeres que trabajan en temas financieros son de no creerlo. A ella la apodaron titless porque tiene poco pecho, algo que la acompleja y que aprende a aceptar un poco gracias a esta relación con Liam, que es muy body positive.

Como él dice, más que el tamaño de sus pechos, lo que a él le preocupa es el estado de sus arterias. Porque su padre murió joven en parte por malos hábitos (fumar, comer mal). Gracias a su relación con Liam, Tess empieza a comer en condiciones.

Es una de las cosas que me gustan de esta novela, lo claro que deja el hecho de que o sabes cocinar y te haces tú la comida, o es imposible comer saludable.

También pone en evidencia la necesidad de sponsors en el deporte profesional. El chiringuito no se paga solo con entradas.

Notas la presión sobre la gente famosa, que venga de la prensa, de internet, de todo el mundo… Liam duda de quién está con él por él mismo y quién por ser una estrella del rugby. Que Tess sea una forofa del rugby no ayuda.

Y siempre están las gracietas a cuenta de la eterna rivalidad rugby/fútbol. No solo lo teatreros que son los jugadores de fútbol, fingiendo lesiones cuando ni siquiera les han tocado.

Aquí te hacen ver que, como tantas otras cosas en Inglaterra, te da una indicación de clase:

La elección entre el fútbol y el rugby dice mucho sobre dónde ha crecido una persona y en qué circunstancias. Ella había crecido en una preciosa casa al norte de Londres. Sus padres tenían educación de postgrado y le dejaron claro que la universidad no era discutible. Era simplemente lo esperado, lo mismo que una carrera en que ella usara su cerebro.

Parte del argumento discurre en la Copa Mundial de rugby de Inglaterra y Gales. Sería una alternativa a la auténtica de 2015, en la que Inglaterra hizo bastante el ridículo no pasando de la fase de grupos. Como Kat Latham publicó esto en 2014, su wishful thinking fue fatal. En la novela, las cosas pasan diferentes a cómo ocurrieron en la realidad.

¡Cuánto me ha gustado esta novela, qué bien me lo pasé leyéndola…! Es de esas que casi llego tarde al trabajo porque no podía dejar de leer. La forma de escribir de Kat Latham tiene algo que me gusta especialmente.

Creo que es la manera tan natural con la que hablan los personajes, lo realista que suena todo, si hay drama o grandes cosas, se lo toman como nos lo tomaríamos cualquiera de nosotros. Y hasta de sus errores aprenden y evolucionan.

Estos dos tienen cosas que superar, y las van aceptando conforme se va desarrollando el romance. Todo, manteniendo el tono más ligero que melodramático.

Como es una novela publicada hace ocho años, es contemporánea narrada en tercera persona, lo cual agradezco muchísimo, porque mantiene un pelín de misterio.

Si no le doy lo máximo es porque, simplemente, no me dejó resacosa. Pero vamos, que es una novela estupenda.

Es de esos libros que disfrutas más si sabes algo del deporte. La autora te pone al principio unas palabrejas, te explica qué clases de jugadores hay… Sin embargo, no necesitas verte el Seis Naciones para enterarte de lo que pasa.

Valoración personal: estupenda, 4 estrellas.

Se la recomendaría a: quienes gusten de románticas contemporáneas con deporte y algo de chicha.

Otras críticas de la novela:

Solo he encontrado críticas en inglés, que son como yo, consistentes en ponerla sólidamente en el rango del notable.

Addicted to romance, 4 estrellas

All About Romance, una B

Delighted Reader, 4 corazones

Harlequin Junkie, 4 estrellas

Dog-eared daydreams, 4 estrellas

En Dear Author no se deciden, lo dejan en B-/C+.

martes, 8 de febrero de 2022

Crítica: “Knowing the score”, de Kat Latham

 

Cuánto me gustan las historias de esta mujer

 


KNOWING THE SCORE

 

Por KAT LATHAM Fecha: agosto de 2013

 

 

Caitlyn Sweeney es una trabajadora humanitaria estadounidense con sede en Londres. Un día, socorre a un anciano. Así conoce a su nieto, un tipo como armario de tres puertas, super sexi, que..., mira, casualidades de la vida, ocupa un enorme cartel de publicidad de ropa interior cerca de su domicilio.

Ella no lo sabe, porque es estadounidense, claro, y el rugby es algo que le resulta totalmente ajeno, pero es que este mocetón es el famoso rugbier Spencer Bailey.

Spencer tuvo un desagradable incidente cuando era jovencito. A sus diecinueve años se acostó con una chica de dieciséis, sin ser consciente de cuál es la edad del consentimiento en Australia. Se libró por los pelos, pero desde entonces ha aprendido que lo suyo es el deporte y para de contar.

A ver, no es que esté a palo seco. Pero no tiene problemas en reducir sus relaciones femeninas a unas pocas semanas al año, aquellas en las que descansa entre temporada y temporada. Ahora es justo uno de esos momentos. Y mira, le gusta lo que ve en Caitlyn.

Solo que hay un problema: Caitlyn es una de esas heroínas vírgenes a sus veintitantos. Por una vez, sin embargo, es plausible que ella aún no haya catado varón. Tuvo relaciones abusivas en el pasado que le impiden tener una vida sexual y sentimental normal. Es una tía dura, estar en mitad de una crisis humanitaria y que exploten bombas a su alrededor es algo que la deja imperturbable. Pero que alguien la bese,… le revuelve todo.

Así que estos dos se conocen y se gustan pero claro, todo tiene un plazo: hasta que él empiece su temporada, o ella se vaya a su próxima misión en cualquier rincón del planeta. Igual él no puede darle lo que Caitlyn necesita; y quizá tampoco quiera él un tipo de relación que ella no se ve capaz.

Me gusta muchísimo el estilo de esta autora. Son historias cotidianas, de deportistas famosos, pero que resultan creíbles, muy humanos. La historia tiene sus momentos sexis, claro, y otros románticos. No es que haya mucho de deporte, pero sí lo bastante para los fans del rugby. ¡Me encanta!

Veo que no ha publicado más que una decena de novelas, en tres años y luego ya cerró el kiosco, creo que más por temas personales que por una decisión consciente.

            Con esta historia, Latham inicia su serie de los London Legends, un supuesto club de rugby londinense sobre el que gira la serie con la que la descubrí. Es divertida la mirada estadounidense a una realidad deportiva europea. También hay chistes a cuenta de lo que significan determinadas palabras en uno y otro continente. No es el mismo inglés el que hablan en EE. UU. que el del Reino Unido.

Curioso ver cómo él le explica su deporte. No, el rugby no tienen nada que ver con el fútbol americano, salvo la forma de la pelota. Cuando le explica que el pase tiene que ser hacia atrás, cuando la línea de ensayo está delante, es algo que ella, simplemente no comprende.

Esta es la primera, y me parece alucinante lo buena que es. Me ha dado la idea de leer, o releer, todas sus novelas.

 

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

Parte de una serie: London Legends #1

Audio/eBook, 228 páginas

Carina Press (agosto/2013)

ISBN13: 9781426895920

 

TBQ’s Book Palace, 5 estrellas

sábado, 8 de febrero de 2020

Crítica: “Taming the legend”, de Kat Latham

Segunda oportunidad en el amor mezclado con rugby con un héroe de lo más beta
5/2015, Carina Press

DATOS GENERALES

Título original: Taming the Legend
Subgénero: contemporánea
Páginas: 261

Fecha de publicación original en inglés: 2015
Parte de una serie: London Legends #4

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL
SINOPSIS (según Fiction DB)

Cuando la estrella retirada del rugby Ash Trenton se pregunta sobre cuál va a ser su futura carrera, entrenar a adolescentes problemáticos en el campamento californiano de su antigua novia, no era una de sus opciones. Pero cuando Camila Morales reaparece después de dieciocho años, rogándole que la ayuda, él no puede decir que no a su primer y único amor.
Camila tenía solo dieciséis años cuando Ash empezaba su carrera rugbística, dejándola con el corazón roto, y sola para adoptar una decisión que le cambiaría la vida. Ahora necesita su ayuda para ganar el premio de un torneo y salvar su campamento. Confiar en Ash es lo último que ella desea hacer. Pero aunque sea difícil de aceptar que la abandonó a ella por el deporte, es todavía más difícil ignorar la avalancha de atracción que solo se ha fortalecido después de tantos años separados.
Entrenar adolescentes es el trabajo más duro que Ash haya tenido nunca, y la tarea se vuelve personal cuando empieza a enamorarse de bueno de Camila. Pero cuando le ofrecen el trabajo de sus sueños, ¿elegirá el trabajo… o la mujer cuyo corazón ya ha roto una vez?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Hombre, entre lo mejor-mejor, no, pero sí entre las digamos,… ¿diez mil, veinte mil mejores? Tuvo una crítica de A- en Dear author, página en la que me parece que tienen cierto cariño a las novelas de Kat Latham. Y tiene ese tópico tan estupendo de las segundas oportunidades.

CRÍTICA

Bueno, ahora que ya ha empezado el 6 naciones 2020, es un buen momento para darle una oportunidad a una novela de rugby.
Se ve que estoy en racha leyendo novelas con deportistas, porque he leído y comentada varias en los últimos tiempos. Hoy le toca el turno a una novela que tenía por ahí perdida en mi Kindle, de una serie en torno a un equipo de rugby londinense, los London Legends.
Empezamos con Ashley Trenton, estrella del rugby que se retira in bellezza, como campeón. No tiene ni idea de qué va a hacer con su futuro, pues ha dedicado las últimas dos décadas al rugby, en cuerpo y alma. Sabe que quiere seguir con este deporte, posiblemente como entrenador, pero tampoco lo tiene muy claro.
De repente, en medio de la fiesta de celebración, ve a una mujer y alucina: no puede ser, sí, es ella, Camila Morales, la chica (hoy mujer) que le enamoró y con quien perdió su virginidad hace ya tantos años, en España, concretamente en Barcelona. No, que no os despiste eso, ella en realidad es estadounidense, chicana.
Encantado de volver a verla, Ash se le acerca y ella… le da un puñetazo. Así se me quedó la cara, desangelada. A ver, yo no sé por qué la gente ve bien que las chicas peguen. Es tan delito como que lo haga un hombre. Es más, pegar a tu ex conlleva más pena que pegar a alguien de la calle. ¿Por qué, me dije yo, por qué empezar la novela con un acto de violencia?
Afortunadamente para ella, en vez de correr a denunciarla o montar el pollo, Ash se queda alucinado y sabe mantener la cabeza fría. Es un tipo cabal, controlado, reservado con sus cosas. No es extraño que perdiera su virginidad a una edad un poco avanzada. Siempre tuvo la cabeza muy bien amueblada y para él, la gente es más importante que pegar un tiro al aire.
Este reencuentro es agridulce. Tuvieron unas semanas perfectas siendo adolescentes: se enamoraron, tuvieron sexo y quedaron en escribirse al regresar ella a los EE. UU. y él a Londres. No fue así, ella le escribió cartas que él devolvió sin leer.
Obviamente, de un tipo tan entero y honesto como Ash, no cabe esperar algo semejante. Tiene una explicación lógica, y cuando ella le cuente lo que pasó después,… en fin, simplemente reaccionó de manera perfecta, comprensiva, pensando más en ella que en él.
Ashley es tu héroe beta perfecto. Siempre considera primero lo que ella puede sentir o pensar, antes que en sus propios sentimientos. Es el hombre que la apoya en sus decisiones, que lamenta no haber estado allí y que siente no poder hacer nada más que estar con ella ahora, por el breve tiempo que tienen.
Un hombre capaz de conmoverse hasta las lágrimas, de ayudarla cuando tiene dolores menstruales, de escuchar y tener paciencia. Y que, además, está colado por ella desde el momento uno, capaz de basar y hacer el amor apasionadamente, con la misma energía ahora que cuando tenía dieciocho años. O sea, ¿hay quien de más?
Camila le convencerá para ir a California, a las montañas de San Bernardino, donde ella tiene un campamento en horas bajas. Tendrá que entrenar a un equipo de rugby juvenil, a ver si consigue ganar un premio que saque su negocio de los números rojos.
Estar juntos de nuevo hace que se enamoren otra vez, y de nuevo con el corazón partío, porque el futuro de él estaría en Londres, donde tiene además a sus padres, mientras que el de ella es este campamento que la salvó de joven y que significa mucho más de lo podría imaginarse.
Después del incidente del puñetazo, decayó mi interés por la novela. Camila le oculta cosas que él no descubre hasta que está en California. Hubo un momento en que me dije «lo dejo», de verdad, «pese al rugby no merece la pena». 
Luego reconozco que seguí leyendo, la cosa remontó y me di cuenta de que Ashley Trenton es uno de los mejores héroes de romántica que he visto en los últimos tiempos. Su honestidad, su capacidad de trabajo, de motivar a la gente, de perdonar y personarse, de lograr que la gente a su alrededor sean mejores gracias a él.
No entiendo muy bien el título: «Domando la leyenda», porque aquí no hay que domar, ni someter en modo alguno a Ash. Al contrario, yo creo que es él quien hace el trabajo aquí, el que comprende, escucha, cede, y ayuda a Camila a perdonarse a sí misma y a seguir adelante.
Es una de esas novelas que te hace pensar que ese es el tipo de pareja que hay que buscar. Quizá no sea razonable pensar que pueda haber alguien tan ideal, pero sí que debemos aspirar a gente comprensiva, que esté por ti, que procure entenderte y respete tus sentimientos. Si la romántica es educación sentimental, el mensaje que lanza es este: el amor siempre tiene que ir acompañado de respeto y comprensión, además de sexo estupendo. 
(Sí, ese es –pienso yo– el ideal que transmite en realidad, y no que todas las mujeres aspiremos a encontrar un príncipe azul riquísimo, como piensan los que nunca han leído una romántica).
Así que, con sus irregularidades, acabé disfrutando de esta historia. La última vez que hablé aquí de un libro de Kate Latham, Mine under the mistletoe, fue el 19-12-2016. Espero que no vuelvan a pasar otros tres años antes de darle otra oportunidad a una novela suya. Son de las que «están bien»: contemporáneas, sexis, con gente como tú y como yo pero viviendo cosas extraordinarias. Nada que te cambie la vida pero muy agradables de leer.
Al parecer la autora es de California, pero se vino a vivir a Europa, y actualmente reside en el Reino Unido. Por eso sabe hacer tan bien esos contrastes entre lo estadounidense y lo británico. Especialmente en lo lingüístico, sabe jugar bien con esa diferente forma de hablar de acá y de allá.
Y nada, yo a lo mío, a ver esta tarde qué tal le va a Gales en Irlanda.

Valoración personal: bueno, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de historias de segundas oportunidades.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español. Algo nada sorprendente considerando que no está traducida. Así que todas son en inglés:
Primero Miss Bates Reads Romance, a quien le encantó esta novela. Destaca el hecho de que Ash sea tan generoso, y que sea un héroe capaz de conmoverse por el sufrimiento ajeno. 
Jayne, en Dear Author, la calificó con una A-. 
Luego tenemos a Ana Coqui (Immersed in books) quien hace una crítica igualmente positiva. «Taming the Legend fue sexi, emotiva y divertida. Me gustaron los personajes, y me conmovió su conflicto. Los arcos emocionales de cada personajes eran conmovedores y creíbles y me encantó la solución». 
En The Book Pushers, la nota fue de B-
Ruby On Tuesdays recomienda este libro, totalmente. 
Y, por acabar, las 4 estrellas que le dan en Night Owl. 

lunes, 19 de diciembre de 2016

Crítica: “Mine under the mistletoe”, de Kat Latham

Ya que vamos encarrilados a las fiestas navideñas, es un buen momento para hablar de esta novela corta contemporánea. Sobre unas Navidades en el Londres actual. Entretenida.
DATOS GENERALES

Título original: Mine under the mistletoe
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2013
Carina Press
Angela James, editora

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL
SINOPSIS (según la Fiction DB)

Gracias a un intercambio de casas transatlántico, la californiana Ashley Turner finalmente cumplirá su sueño de toda la vida de pasar una auténtica Navidad inglesa. Sus planes para las vacaciones no incluían a un desconocido sexi metiéndose en la cama a mitad de la noche. Pero a la luz del día, Ashley no puede menos que preguntarse si Santa Claus no le habrá adelantado el regalo…
El diseñador de juegos Oliver Stansfeld  no puede esperar para largarse del sombrío Londres – y todos sus difíciles recuerdos navideños – al soleado San Diego. Pero una anormal tormenta de hielo y un avión que no puede despegar le ha obligado a volver a su piso ya ocupado. Para comp0ensar el lío, lo menos que puede hacer es mostrar a su bella invitada dónde conseguir el perfecto árbol de Navidad antes de marcharse.
Cuanto más tiempo pasan juntos, más crece su atracción mutua, y pronto Ashley tienta a Oliver para que se rinda al espíritu de la temporada y se acurruque para el resto del invierno. Conforme el hielo se derrite y los vuelos se reanudan, él tendrá que elegir entre rendirse al pasado o arriesgar su corazón en una oportunidad de amar.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Hombre, entre lo mejor-mejor, no, pero sí entre las digamos,… diez mil mejores novelas. Consiguió una buena crítica, A- en SBTB. Fue finalista en los Premios RITA en la categoría “Novela corta”, pero la ganadora fue Take Me, Cowboy de Jane Porter

CRÍTICA

En este mes de diciembre lo propio de la estación son las novelas, generalmente antologías, “navideñas”. En España no parece que se cultive esta tendencia (aunque algún caso creo que hay), pero en el mercado anglosajón sí que se consume este tipo de productos. Digo yo que como no tienen turrón ni mazapán, con algo tienen que elevar el azúcar en sangre.
Porque esa es la idea: toques sentimentales, entrañables, a veces hasta religiosos, para promocionar el buenismo o la idea de redención o de magia navideña.
Como una ya no es muy navideña, estas cosas las miro con cierto distanciamiento. Pero de vez en cuando das con historias bastante entretenidas, como esta.
El planteamiento me recordó a una peli de Kate Winslet llamada Vacaciones, en la que el personaje interpretado con Winslet intercambia su residencia con el que interpreta Cameron Díaz y al final las dos acaban encontrando a su media naranja en el mágico ambiente navideño.
En la novela Mine Under the Mistletoe, los que intercambian sus domicilios son Oliver, diseñador de juegos que vive en Londres y Ashley, profesora en San Diego. Ella quiere vivir una típica Navidad inglesa y él quiere alejarse de unas fiestas que serán las primeras sin su hermana.
Ashley busca el árbol de Navidad perfecto en el que colgar sus adornos de toda la vida, oír villancicos, leer Cuento de Navidad de Dickens…
Y, en cambio, Oliver quiere alejarse del frío Londres, donde todo le recuerda a tiempos pasados que fueron más felices, e intentar que en la soleada California su soledad no sea tan estridente.
En teoría ni siquiera tenían que verse para hacer el intercambio. Lo que pasa es que, así como Ashley consigue llegar con normalidad, Oliver no consigue marcharse porque su avión no puede despegar. Hay una tremenda tormenta de hielo y nieve que cierra Heathrow. Así que Oliver regresa a su apartamento para esperar hasta que el cielo se despeje. Claro que allí está Ashley, a la que da el susto de su vida apareciendo en mitad de la noche. Ella, como es chica con recursos, se defiende muy bien lanzándole un buen golpe a la entrepierna.
… Y de esta manera tan prometedora se conocen.
La novela es breve (28.000 palabras), así que tampoco voy a destripar mucho. Básicamente, se conocen, se caen bien y,… en fin tienen su happy ending.
Los personajes son de los que gustan, porque son muy contemporáneos y buenas personas. Su relación, muy natural, contada además con ese puntito de humor que hace que leer a Kat Latham sea muy entretenido. Por último, la tensión sexual está bien llevada y resuelta con solvencia.
Es el segundo libro que leo de la autora. Ya había leído el #3.5 de esta serie London Legends, “Unwrapping her perfect Match” cuya crítica publiqué aquí. Aquella también era una historia navideña.
Lo mismo que encontré en aquella novela lo veo en esta: personajes reales como la vida misma que tienes la impresión que deben de existir en algún lugar y, sobre todo, un auténtico sentido del lugar, de la ambientación física.
Es de esas pocas novelas románticas ambientadas en Londres que verdaderamente te crees que se desarrollan en la ciudad que tienes a dos horas de vuelo con Ryanair, no ese Londres de cuento de hadas lleno de duques de la Regencia donde todo el mundo vive en un lugar mágico llamado Mayfair.
Aquí tenemos restaurantes con pollo tikka masala, o pantomimas, o mercadillos y tiendecitas, Spitafields, Brick Lane,… vamos, el ambientillo de Shoreditch que es al parecer el nuevo barrio cool de Londres (al menos según este artículo y este otro) .
En resumen, un libro muy entretenido que te sirve para pasar (a poco que te metas en la historia) una Navidad en Londres.
Como siempre, este tipo de relatos es una buena oportunidad de probar una autora nueva para ti, a ver si te va (o no) su estilo.

Valoración personal: bueno, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a las historias navideñas contemporáneas.

Otras críticas de la novela:
No he encontrado ninguna en español. Si alguien la tiene, puede añadir el link abajo. Lo agradeceré.
Parece que a Ever After Book Reviews le encantó: “¡Este libro está lleno de humor y corazón y amé cada palabra de él!”
Smart Bitches Trashy Books le dio una A-, como ya mencioné antes y es interesante lo que señala de que los acentos y las palabras sonaban reales en un personaje que es estadounidense y otro que es inglés. Incluso los que no somos angloparlantes y nos da lo mismo una cosa que otra, nos damos cuenta muchas veces de que autoras estadounidenses te ponen a highlanders hablando como si fueran tejanos, y eso le baja muchos puntos. Es como si tienes a un personaje de Soria hablando porteño, es el mismo idioma, sí, y nos entendemos, pero no usamos las mismas palabras.
That Artsy Reader Girl la puntuó 3/5 y le recordó a la misma película que a mí.
En Dear Author, una C+. Pero no la pone como una historia mala, sólo que la parte romántica no le pareció muy creíble, pero recuerda a la misma peli y además dice que te hace sentir de verdad que estás en Navidad en Londres.