miércoles, 8 de junio de 2016

OTW Challenge: MARCUS, by Anna Hackett


An Alien invasion Sci-Fi novel
This was a kindle reading


Published: April 2015
Genre: Science Fiction
My Rating: 3 stars

Part of a series: Hell Squad #1

What was this book like? Well, it reminded me of Suzanne Brockmann’s Tall, Dark and Dangerous serious: short stories, generally with a lot of action (only aliens instead of terrorists) and romance for each of the members of this team, and a general air of High School musical in the romantic part, as all of them were, in the display of their feelings and the teasing of the group, as teenagers in a high school.

Elle Milton was a socialite in Sydney, rich and pampered, a party girl, although not clever enough, not beautiful enough, not charming enough. Then, all of a sudden an alien invasion decimated the majority of the population on Earth, so she finds herself alone and fighting for her life until she is rescued by the Hell Squad, a commando team.

The survivors have gone to a military base around Sydney, and from that point this commando makes forays killing aliens and rescuing people. The leader of the Hell Squad is Marcus Steele, a very tough guy, a warrior through and through. But he cannot stop thinking about Elle, who is now working as a communications officer for them, and helping decoding the alien language. It looks like both of them have been lusting for the other for months, but nobody has said a word –until the beginning of the story.

Now they’ve got this mission –to destroy a strategic alien facility, a communications hub. But in order to do that, Elle has to go with them in the field, and that’s something that Marcus can hardly stand.

The aliens are like dinosaurs, as they could have evolved had they not disappeared 65 million years ago. They are humanoid, with scales, usually bigger than men and women, there are rexes and raptors, and a use a strange language that Elle is trying to understand. They torture and kill people and are in this planet to consume its resources.

As I’ve said this is not a very long novel, little more than 200 pages. That’s one of the reasons that I chose it for this month’s OTW Challenge. I started reading another Linnea Sinclair’s book, but it was quite confusing and I couldn’t get into the story. Therefore I DNF’d it when I was 19% of the book and changed to this. Marcus was in my TBR pile, I think, because it was free at some moment.

Yes, I know it’s not strictly ‘out of this world’, as it is set in Australia. But, first, I love anything set Down Under, no matter what. And secondly, it’s got aliens! That qualifies as something OTW, doesn’t it? Last but not least, I adore Brockmann’s TD&D series so I spent a very good time with the Hell Squad, who has got this kind of war cry, a little bit like teenagers going to play a game.


Hell Squad, ready to go to hell?
Hell, yeah! The devil needs an ass-kicking!


It’s full of action, with a romance and some sexy scenes. You are introduced to the group, so you know the main characters of the following novels. And yes, it makes you want to keep on reading. I think I’ll give the second book –Cruz’s story- a chance, even though Cruz is such a stereotyped Mexican! Yes, he’s always saying amigo and wants to eat tamales. I wonder, if he were Spanish, would he be asking for paella and sangría all the time, even if he comes from Galicia?

lunes, 6 de junio de 2016

Crítica: “Sweet Release”, de Pamela Clare



Primera novela de Pamela Clare, un curioso híbrido de la vieja y la nueva escuela de la novela romántica histórica.
Leída en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: Sweet Release
Subgénero: histórica / EE. UU. colonial

Fecha de publicación original en inglés: 2003

Parte de una serie: #1 de la serie familia Blakewell/Kenleigh

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la página web de la autora)

Por cinco libras esterlinas, el convicto le pertenecía. Aunque Cassie odiaba el tráfico de esclavos, su plantación de Virginia exigía el trabajo, y ella sabía que este hombre enfebrecido posiblemente moriría si ella lo abandonaba. Pero cuando sus heridas curaron y su musculoso pecho se bronceaba con el sol. Cassie se dio cuenta de que Cole Braden era mucho más peligroso que lo que indicaban sus papeles—pues podía robarle el aliento con una mirada y asediar sus sentidos con una caricia.

Secuestrado, golpeado, y bautizado con otro nombre, Alec pasó de ser el dueño de un imperio constructor de barcos inglés a catorce años de servidumbre en las colonias británicas en América del Norte. Allí, lo conocían como Cole Braden, un convicto violador de mujeres. Y aunque deseaba aprovecharse de la belleza de cabellos cobrizos que era su dueña, sabía que su única esperanza de lograr su amor—y su libertad—estaba en probar su verdadera identidad. Sólo entonces podría darle la vuelta a la situación y lograr su… Dulce liberación.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Estaría cerca del puesto cuatro mil así que, sin ser lo mejor de lo mejor, entraría en el 10% que merece la pena. En All About Romance le dieron la concedieron el estatus de DIK, es decir, libro que te llevarías a una isla desierta.

CRÍTICA

Tras leer algunas de suspense romántico de Pamela Clare, decidí probar alguna otra cosa suya en otro estilo, así que opté por su primera novela.

Virginia, principios del siglo XVIII, cuando todavía era una colonia británica.

A Alec, un rico constructor de barcos inglés, lo secuestran y acaba como convicto de crímenes que él no ha cometido, con otro nombre, en una plantación de tabaco.

Cassie pretende que su padre está de viaje, cuando en realidad al pobre lo ha escondido, aunque bien atendido, porque padece una demencia senil. Cassie tiene sus propias ideas de cómo llevar el negocio, y cómo tratar a los esclavos y a los convictos. Sabe que, si se descubre el pastel, otro manejará sus asuntos.

Un traficante trae a Alec enfermo, al borde de la muerte, y Cassie se apiada de él y lo compra a precio de ganga para que, al menos, muera en paz.

Alec se recupera, por supuesto. Le cuenta que, en realidad, es rico e inocente, víctima de una conspiración. Mientras espera demostrar quién es en realidad, Cassie lo emplea en la plantación. Resulta ser un hombre muy trabajador, con buena mano con los caballos y los niños y al que se le van los ojos tras ella. Igual que a Cassie le entran todos los temblores del mundo cada vez que lo ve.

Las malas artes de los villanos de la historia impiden un rápido final feliz. Quien lo despachó encadenado a las Indias no tiene la menor intención de reconocer su crimen y sí, en cambio, de aprovecharse de él al máximo. Por otro lado, hay un pretendiente de Cassie a quien no le gusta nada este altanero convicto que se maneja con la soltura de un lord y que no parece serle indiferente a su amada Cassie.

Cassie, en plan señorita Julia, acaba tentando a Alec más allá de lo posible, sólo que en su caso la cosa va bien y se dedican con entusiasmo al tema entre los calores y la humedad de la plantación.

Todo muy colonial: esclavos tocando música y bailando, alcohol de fuerte graduación y alguna tormenta de esas que les dejan las ropas adheridas al cuerpo. Escenas de esas que yo llamo “de anuncio de colonia”. Eau de tabac.

Esta novela me parece un híbrido que reúne elementos de la vieja escuela (aquella de Woodiwiss y compañía) y de la nueva. Quizá porque me recuerda algo a Shanna. De la vieja coge la ambientación y el estilo de escritura. En el pasado, los escenarios eran más variados, no todo era Regencia. A veces, como ocurre aquí, se revivía la historia estadounidense. Es la primera novela de la autora y tardó años en escribirla, entre otras cosas, porque quería ambientarla bien. Se nota en la precisa reconstrucción de aquel tiempo, incluyendo incluso personajes históricos como “King” Carter, uno de los hombres más ricos de la época. La nueva escuela de novela romántica histórica –en general- prescindió de esta minuciosidad, y se ha alejado de cualquier pretensión de veracidad histórica.

Hay escenas “a la antigua” del tipo heroína curando al héroe o viceversa. ¡Perdí la cuenta de las veces que se tenían que desnudar para que el otro atendiera a sus heridas! Ya sé que es mera excusa para que cada uno le eche un ojo al musculado torso o a las excitantes redondeces del otro. Durante siglos, al menos en España, prácticamente no se encargaba más pintura que la religiosa, así que quien quisiera pintar (o ver) un joven desnudo, tenía que recurrir a temas como el san Sebastián “desnudo, joven e imberbe, con las manos atadas al tronco de un árbol que tiene detrás y ofreciendo su torso a las saetas del verdugo”. Para mí que muchas veces era un truco para deleitarse en un bello cuerpo masculino. Pues lo mismito con estas escenas viejunas de protagonistas en plan Florence Nightingale.

Los rasgos modernos son, indudablemente, sus personajes y la sensualidad. Alec no es ningún macho alfa avasallador que ande violando a nadie. Cassie tiene ideas propias sobre cómo llevar la plantación y procura hacerlo evitando que otros se entrometan. Una mujer independiente no es algo insólito en las novelas románticas históricas, pero sí lo es que los propios personajes reflexionen sobre ello. Alec, como machista hombre de su tiempo, encuentra monstruoso que una mujer se salga de lo que ellos veían como su ambiente natural; sin embargo, con el tiempo le reconoce el mérito y que nadie podría haberlo hecho mejor que ella. Lo mismo digo respecto al incómodo tema de la esclavitud: no es esta una fantasía de esclavos felices en plan Lo que el viento se llevó.

La sensualidad es totalmente siglo XXI, nada que ver con las florituras y el sexo explícito pero convencional de las heroínas Woodiwiss. Pamela Clare describe, en un lenguaje nada pomposo, relaciones en que, pasado el momento inicial, se dedican a otras manipulaciones, el sexo oral o incluso una escena de (más o menos) bondage, muy apropiado entre la señorita de la plantación y un siervo convicto.

¿Mi experiencia final? Sentimientos encontrados. Hubo partes que me encantaron y me parecieron muy sexis. Y, desde luego, me resultó asombroso que fuera su primera novela. Pero a veces me aburría, me salté párrafos enteros de pensamientos y sentimientos y cosas rumiadas, y descripciones que no hacían avanzar la historia. Es verdad que alguna escena erótica tampoco contribuía gran cosa, pero están tan bien escritas…

Me ha pasado como con Elizabeth Hoyt: una experiencia demasiado irregular como para recomendarla.

Dudé si ponerle un dos o un tres en mi calificación, porque había cosas muy buenas en este libro.

Pregunta: ¿Te dan ganas de seguir leyendo el resto de libros de la serie?

Respuesta: No, no tengo interés, ni en ellos ni en los demás de histórica que ha escrito salvo que vengan muy pero que muy recomendados.

Así que…
Valoración personal: irregular, 2

Se la recomendaría a: los fans de la novela histórica como sólida reconstrucción del pasado.

Otras críticas de la novela:

Aunque no está traducida, sí que encontramos dos críticas en El rincón de la novela romántica, muy favorable ambas. La primera le da 4/5.

En All About Romance, ya digo que la consideraron DIK A-, para la reseñadora era el mejor debut que vio en años y su único “pero” son las cinco largas escenas sexuales que encontró. Consideró que estaban bien escritas pero no añadían nada a la trama. Tiene razón, pero repito que a mi justo eso no me molestó lo más mínimo.

The Book Nympho hizo una crítica de la versión en audiobook, cuatro estrellas

viernes, 3 de junio de 2016

Crítica: “Hermanos de armas”, de Lois McMaster Bujold



Entretenidas aventuras espaciales en la Tierra, con Miles un poco esquizofrénico.

DATOS GENERALES

Título original: Brothers in Arms
Subgénero: ciencia ficción

Fecha de publicación original en inglés: enero de 1989

Parte de una serie: #5 de la Saga Miles Vorkosigan (por fecha de publicación) #7 cronología interna


Edición en español: Hermanos de armas
Traductor: Rafael Marín Trechera
Edición: 1.ª edición, 1.ª imp. 09/1999
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Nova ciencia ficción, 126



Sinopsis de Brothers in Arms, según su contraportada:

La paz ha estallado por todo el planeta…
Lo que hace bastante difícil ser un capitán de mercenarios. Si sus enemigos lo dejaran solo, Miles Naismith decidió amargamente, la flota de mercenarios libros de Dendarii se desharía por sí misma.
Pero los enemigos de Miles traman una caída más letal.
Por alguna razón inexplicable, la paga de los Dendarii ha desaparecido y las órdenes del comando imperial barrayarano están retrasadas por el superior de Miles, el capitán Galeni. ¿Qué relación hay, de todas formas, entre el impecable e insufrible capitán Galeni y los expatriados rebeldes de Komarr que se han refugiado en la Tierra? Pero la cuestión más peligrosa de todas que se le plantea a Miles es personal: ¿están las dos identidades de Miles, el almirante Naismith de los Dendarii y el teniente Lord Vorkosigan de Barrayar, rompiéndose a lo largo de las líneas de lealtades divididas? Y, ¿quién está intentando matar a qué versión del mismo?
Cuando Miles descubre las respuestas es justo cuando las complicaciones empiezan.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, porque NO es novela romántica. Pero a este libro, como el resto de la serie, he llegado a través de las páginas web de novela romántica. Así, All About Romance considera que toda la serie en su conjunto es merecedora de ser considerada DIK A, es decir, libros que te llevarías a una isla desierta. Además, aquí hay una cierta subtrama romántica en el interés que muestra Miles por la comandante Elli Quinn.

CRÍTICA

Llegados a este punto de la serie, tenemos a Miles, un niño pijo hijo del todopoderoso hombre fuerte de Barrayar, una sociedad militarista muy tradicional, aparentemente encantado con sus dos caracterizaciones. Por un lado, es Lord Vorkosigan, teniente del Seguridad Imperial. Pero, por otro, como de jovenzuelo montó la flota de mercenarios libres Dendarii, es el almirante Naismith. Dos personajes que interpreta según convenga a las circunstancias. A veces está como noble militar en su planeta natal, otras como almirante mercenario en otro extremo de la galaxia.

En realidad, la paga de los mercenarios viene también de la Seguridad Imperial, pues él siempre está al servicio de su emperador, aunque los mercenarios no sean conscientes de ello.

Si recordamos el relato que cronológicamente es justo anterior, “Las fronteras del infinito”, Miles consiguió una huida de prisioneros multitudinaria de un campo cetagandiano en Dagooda IV. Los cetagandianos los persiguen y Miles acaba yendo a la Tierra para reparaciones y porque al parecer también eso le conviene a Seguridad Imperial.

Así que por primera vez, Miles y su alter ego el almirante Naismith, están en el mismo planeta. Sí, es un poco enloquecedor verle cambiar de traje: ahora soy fulanito, ahora menganito. La cosa acaba siendo tan delirante que Miles, en una de sus ocurrencias, se inventa, para distraer a una periodista, la historia de que el almirante mercenario es en realidad un clon del estirado militar Lord Vorkosigan.

Al llegar a la Tierra descubre sorprendido que la paga de los mercenarios no ha llegado, lo cual puede ser un auténtico peligro para la continuidad de las operaciones además de que, ¿dónde están esos millones de marcos imperiales? ¿Se los ha metido alguien en el bolsillo?

En esas están cuando alguien contrata al almirante mercenario Naismith para que secuestre al noble barrayarano Vorkosigan. O sea, que se secuestre él a sí mismo. Lógicamente, es una trampa irresistible para este culo inquieto, tiene que saber qué hay detrás de semejante disparate. Y lo que encuentra es, lógicamente, más de lo que espera.

Aparte de las aventuras de tiroteos, secuestros, y problemas políticos, encontramos con que Miles pone de manifiesto sus sentimientos (correspondidos, por cierto) por Elli Quinn. Aunque hay que tener en cuenta que son muy diferentes: ella sería la pareja ideal para un mercenario, pero es imposible que asuma ser la pareja de Lord Vorkosigan: una mujer libre, que ha nacido y vivido en el espacio la mayor parte de su vida, una oficial con mando en plazo, no puede aceptar un papel de ciudadana de segunda en Barrayar.

El comienzo, como me suele ocurrir con otras de la serie, se me hizo lento. Pero entrando en faena, acaba siendo fantástica, aventura tras aventura: no puedes dejar de leer hasta ver a dónde va a parar tanto desdoblamiento de personalidad, suplantaciones varias, conspiraciones políticas buscando, como tantas veces, atacar al padre de Miles y al emperador a través suyo.

Tampoco voy a destripar más, porque si alguien está leyendo esta serie por primera vez, como yo, lo mejor es descubrir las cosas uno mismo,… si es posible.

Interesante es el personaje del capitán Galeni, nativo de Komarr. Si lo recordáis, a Aral Vorkosigan, el padre de Miles, le llaman (de forma no del todo justificada) “el carnicero de Komarr”, por lo que si hay un planeta donde el apellido Vorkosigan sea particularmente es precisamente este, de donde proviene Galeni, el superior de Lord Vorkosigan en la embajada barrayarana en la Tierra. Averiguar qué tipo de persona es este capitán Galeni -otro de lealtades divididas-, ha sido para mí uno de los extremos más interesantes de la novela.

La he leído en inglés, porque en español o no están, o los precios de segunda mano que he encontrado son astronómicos. Después de adquirir este en papel en inglés vi que la habían publicado en kindle este enero de 2016, a 5,22 euros.

Valoración personal: muy entretenida, 3

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la ciencia ficción.

Otras críticas de la novela:

Como es un clásico, Hermanos de armas, tiene página en la wikipedia. En “Sitio de Ciencia-ficción” le dan una puntuación media de 3 y dice: “Lo malo de la Bujold es que con ella sucede como con Asimov: realmente no hay nada que comentar”.

En inglés, dejo sólo la crítica de Rosario's Reading Journal, que le da un B+.

miércoles, 1 de junio de 2016

Novedades de junio de 2016


Unos meses tan poco y otros tanto…

Este mes de junio viene cargadito de novelas interesantes. Aunque desde el principio he tenido claro cuál iba a ser la novedad destacada para mí: Lisa Kleypas.

La traducción al español de la primera de la serie dedicada a los Ravenel, publicada en 2015, por fin aparece en español. Ediciones B ha titulado Cold-Hearted Rake como Un seductor sin corazón.

La crítica del libro de la Kleypas saldrá, en principio, el viernes 24 de junio.

Aparte de eso, veo que hay una reedición de Fangirl (2013) de Rainbow Rowell y la traducción de Carry On (2015) que aquí ha recibido ese disparatado, en mi opinión, título de Moriré besando a Simon Snow. Lo publica Alfaguara en “Grande, rústica” a 16,95 €. De estas dos novelas ya publicaré crítica en los próximos meses.

Y, por supuesto, Maldad latente, de mi más antiguo amor en esto de la romántica, Sandra Brown. Ediciones B la saca en “Grande, rústica” por 18 euros, y como saldrá a mediados de junio, supongo que la crítica la haré para algún viernes de julio.

Para ver todas las novedades de junio de 2016 que anuncia El Rincón de la novela romántica, pinchad aquí.