viernes, 17 de abril de 2026

Crítica: “Pregúntame lo que quieras”, de Elissa Sussman

 

Una de las de ahora, algo diferente, bien, vale

 


 

 

DATOS GENERALES

 

Título original: Funny you should ask

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2022

Editorial: Delacorte

Páginas: 352

ISBN13: 9780593357323

 

En España

Título: Pregúntame lo que quieras

ISBN 13: 978-84-9129-960-8

Traductora: Anna Valor Blanquer

1.ª ed.: 2024, Suma

Páginas: 360

Encuadernación: rúst.

 

SINOPSIS (tomada de La Casa del Libro

Una joven y ambiciosa periodista entrevista al actor más deseado de Hollywood... y ambos vuelven a encontrarse diez años después.

Entonces. Chani Horowitz, escritora en la veintena, está atascada escribiendo artículos sin importancia. Sin embargo, la contratan para hacerle una entrevista a Gabe Parker, su crush por excelencia y el último James Bond. Aunque Chani se esfuerza por mantener la compostura, las preguntas no tardan en írsele de las manos y la entrevista se convierte en un fin de semana que vuelve loca a la prensa.

Ahora. Diez años después, tras un divorcio devastador y una buena dosis de terapia, Chani regresa a Los Ángeles como periodista de éxito. Solo que siguen preguntándole por La Entrevista y por Gabe. Cuando su equipo le propone que repitan el encuentro, Chani quiere fingir que no le interesa, pero lo cierto es que se muere por saber si aquellas setenta y dos horas fueron tan memorables para él como para ella. Y, por eso..., dice que sí.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sin estar entre las mil mejores, la tengo muy arriba en mi base de datos, en torno al puesto mil setecientos y pico. La escogieron en Cosmopolitan como una de las sesenta mejores novelas románticas que te calentarán. Fue de lo mejor del año 2022 para Book Riot, Cosmopolitan, Goodreads y también para Rachel, una de las críticas de All About Romance. Para Jeeves Reads Romance fue una novea de cinco estrellas. Y tuvo una starred review en Kirkus Reviews.

 

 

CRÍTICA

Interesante novela romántica contemporánea, narrada en primera persona por Chani Horowitz, periodista, en dos tiempos: a los veintiséis años y diez años después. Al principio, le toca entrevistar a Gabe Parker, el nuevo James Bond, un actor estadounidense conocido por lo bueno que está, más estilo Channing Tatum que Brad Pitt. La gente duda sobre si este treintañero será adecuado para el papel.

Chani comparte con él un fin de semana y le escribe una entrevista estupenda que hace que la gente, al menos, le conceda el beneficio de la duda.

Por lo visto, la idea le vino por la entrevista que Edith Zimmerman le hizo a Chris Evans para GQ en 2011. No gustaba como posible Capitán América, y esa entrevista, muy fangirl, cambió la perspectiva sobre el actor. 

En el libro, la entrevista le sirve a Chani para triunfar como periodista. A lo largo de la década posterior, se casa, se va a vivir a NY y se divorcia y siempre, siempre, hay alguien que le recuerda aquella entrevista y le pregunta si se acostaron o no.

Gabe, por su parte, también se casa y se divorcia, tiene éxitos y fracasa, se alcoholiza y entra y sale de rehabilitación.

Ahora quiere regresar a la pantalla grande con un remake de Historias de Filadelfia. ¿Será su vuelta gloriosa después de tantos excesos, o el punto final de una carrera no demasiado distinguida?

Una nueva entrevista entre Chani y Gabe podría darle publicidad.

Sería como la segunda oportunidad para Chani y Gabe, sin que sepas bien, al principio, si hubo o no una primera.

Está narrado, ya os digo, a través de la primera persona, con los ojos de Chani. Para darle algo de variedad, salta del pasado al presente continuamente, y también le mete pedacitos de entrevistas, artículos o reseñas de películas, hasta supuestas críticas en Goodreads.

Esta es la primera novela adulta de Elissa Sussman, que hasta entonces escribió juvenil. Me parece que se esforzó en encontrar un estilo propio, hablando de temas adultos, desde el precio de la fama a las adicciones.

Un estilo que, al mismo tiempo, en sus menudencias y rumiaciones, el mirarse todo el rato el ombligo, me suena muy de estos años veinte del siglo XXI.

El estilo, ese es un poco el problema. Me explico.

A todos nos gusta Jane Austen. Pero para la generación romántica de las hermanas Brontë (y ellas también) era algo viejuno que no disfrutaban, les parecía que carecía de pasión.

Tanto Charlotte Brontë como Jane Austen son, cada una en su estilo, grandes escritoras de la literatura anglosajona. Pero convendréis conmigo que, doscientos años después de su muerte, es Austen quien se ha llevado el gato al agua, tanto entre los críticos como entre los lectores. Las Brontë tiran a lo melodramático, a excesos que a veces suenan un poco ridículos, mientras que la ironía y la sensatez de Austen nos sigue llegando.

Los romances contemporáneos no son malas novelas, solo que están escritas en un estilo diferente. Pasa un poco como cuando Garci y sus cowboys hablan del cine de ahora en relación con lo clásico: percibes cierto estupor, algo que no acaba de convencerles, aunque tampoco puedan decir que es malo.

Tengo pocas dudas de que Kinsale, Kleypas, Roberts, Brockmann, Bourne,… son mejores narradoras que Hazelwood o Henry. Quiero decir escritoras en el sentido literal de cuentacuentos que saben hilar una historia con exposición-nudo -desenlace, caracterización de sus personajes a través de lo que dicen y hacen, diálogos siempre relevantes, con un lenguaje competente, sin florituras salvo algún ocasional momento lírico.

Quizá de aquí a veinte años, el aficionado a la romántica siga leyendo lo mejor de Kleypas o Kinsale, y puede que tire menos de estas otras autoras tiktokeras que ahora tienen tanto éxito.

Para mí, su creatividad parece asfixiada por lo que debe ser, lo que se debe decir, lo que no puede aparecer, lo correcto e incorrecto desde el punto de vista de los talleres de escritura creativa de la Universidad Estadounidense…

Que no son malas, no, pero a veces suenan algo extraño. Para la gente como yo, es un poco como le pasa a Garci con una de Paul Thomas Anderson, que estará bien, pero se pierde un poco, como si hubiera algo que no pilla en esos guiones «macedónicos», que mezclan muchos estilos y no siempre con coherencia.

Eso me ha pasado con esta novela. No ofenderé a Sussman diciendo que sus personajes me sonaron tan neuróticos como los de una peli de Woody Allen, ya que le pone en el libro como chupa de dómine con un odio digno de mejor causa.

Lo que ocurre es que, tratando temas adultos, al final es como si todo sonara fingido. En ningún momento me he creído la historia de amor entre la escritora judía normalita y el varonil actor de Montana. Es como si ambos estuvieran interpretando un papel. Incluso la adicción de Gabe, me resultaba un poco impostada. Sinceramente, Reggie (Pecado y virtud) me suena un alcohólico mucho más creíble.

Es como si quisiera tocar tantos palos (alcoholismo, fama, la presencia en redes, la realidad y las apariencias, la homofobia, el antisemitismo, el sexismo…) que al final lo hace superficialmente, y se le olvida que tiene una historia que contar y con la que entretener al lector.

Y no siempre en un mismo tono, ¿es comedia, es drama? ¿Dramedia? ¿Es algo íntimo, o humorístico, o relajado, o trágico?

Ahora, siempre es interesante oír comentarios sobre películas clásicas, como esa Historias de Filadelfia, Coincido totalmente con ella en que la relación entre Tracy y su padre es indignante.

Claro que, de ahí a considerarla como la mejor comedia romántica de la historia,… mñé. Sinceramente, La fiera de mi niña o Sucedió una noche, también de la misma época, me parecen más logradas. Y como comedia a secas, chica, ¿qué hay de Lubitsch o Billy Wilder? Ser o no ser, Ninotchka, Con faldas y a lo loco o Uno, dos, tres, me parecen mucho más divertidas. Aunque también políticamente poco correctas, hoy en día.

Total, que ha sido una lectura agradable, interesante. Pero no, no me ha enamorado la historia, ni los personajes ni el estilo. No creo que repita.

 

Valoración personal: buena, 3

 

Se la recomendaría a: quienes gusten del romance hollywoodiense.

 

Otras críticas de la novela:


 

Letras, Libros y algo más la considera casi perfecta. 

El fogón considera que tiene «una narrativa sofisticada, personajes tridimensionales y una estructura que mezcla con habilidad el pasado y el presente».

… Y en español no he encontrado más críticas escritas. Eso sí, si miras en redes sociales, encontrarás más de una creadora de contenido hablando de ella. Paso de enlazar con Instagram.

En inglés la impresión general es de notable.

All About Romance, una B.

Sam Still Reading, 8 sobre 10.

Reading Writing and Me, 4 stars

Menos agradable fue la experiencia de She’s Probably At the Library, pero más en la línea de que no es un libro para ella, pero sí puede serlo para ti. It’s not you, it’s me, ya sabéis, No sos vos, soy yo, y todo eso. 

6 comentarios:

  1. Hola!!!
    Ains, Pecado y virtud me encanta, creo que es difícil conseguir lo mismo en una novela....
    Sabes que la primera persona no me termina de convencer si no es para resaltar sentimientos.... pero siempre nos perdemos al «otro»
    Creo que lo que comentas es lo que prima ahora: meter muchas cosas de moda y al final se habla «nada» de cada una de ellas. Lo de «políticamente correcto» considero que se está llevando a lo ridículo, claro ejemplo: la adaptación de Los Bridgerton..... la historia es lo que es y no se puede intentar cambiar. Que me pones a Denzel Washington en una adaptación de un clásico y no me repites hasta la saciedad su color de piel, te lo compro... pero que me cambies la historia, no. Adapta otra cosa.
    Muchas gracias por la reseña, mira que he visto que está traducida y me he puesto contenta, pero no creo que sea para mí
    Un besote

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    1. La primera persona, si no habla una persona interesante o divertida, acaba siendo aburridísima. Gran parte del placer lector, para mí, es adivinar, imaginar, deducir,... y este estilo tan generalizado ahora te elimina el misterio.
      En la fantasía, cabe todo. Ahora, que pretendas que ciertas cosas son históricas,...

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  2. Hola.
    Pues no conocía la novela pero leyéndote me suena que es del estilo de Rachel Lynn Solomon.
    Si solo fuera que se les olvida contar una historia... Encuentro frustrante como lectora de novela romántica que, con tanto querer meter conciencia social, dar un mayor enfoque a las complicadas y traumaticas relaciones paternofiliales de los protagonistas y practicar el yoismo (comeduras de tarro a cascoporro), se olvidan del romance en sí mismo.
    Esta vez no me anoto la novela, está ya una muy escarmentada.
    ¡Ya sabes lo que me gustan tus críticas!

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    1. Sí, mira, ahora que lo dices, sí que se le da un aire a las de Solomon. Aunque aquí quiere hacer un formato un poco más innovador, moderno, metiendo otras cosas. Vamos, ya el mismo planteamiento que recuerda a la fanficción, al basarse en aquella entrevista de Chris Evans, te advierte que esta «va de moderna». Ya ves que me pareció buena pero... no creo que repita con la autora. Muchas cosas de este tipo de libro conmigo simplemente no funcionan.

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  3. Yo soy mas de Austen que de las Bronte. Cuando leo, lo mismo que cuando veo cine, solo aspiro a que la historia me atrape y me proporcione placer. Puedo objetivamente apreciar que un libro es mediocre pero que a mi me haga feliz leerlo. Depende también mucho del momento. Luego están las pelis de ciencia ficción. Tienen que ser malas, malas para que no las disfrute. Ya no busco las razones.

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    1. Tienes razón, al final esto es leer para disfrutar, y sin buscar más razones de por qué algo gusta más o menos. Cada tipo de historia tiene su momento, y no se sabe en el futuro qué es lo que quedará. Austen parecía pasada de moda y mira...Ahora nos encanta a millones.

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