Royals nórdicos, romántica y actual, kisses only
The Impossible Princess
Por KEIRA DOMINGUEZ ‧ Fecha: mayo de 2021
En sí, la historia de amor es muy bonita y bien romántica.
A Clara Reike (24), la más joven de las princesas del imaginario Sondmark (país que, a veces, recuerda a Dinamarca, y otras a los Países Bajos), no la toman muy en serio.
Desde hace un tiempo tiene echado el ojo a un oficial de la Armada, comandante teniente Max Andersen, desde que lo vio en un acto oficial. Lo que ella no sabe es que él también fue cosa de conocerla y sentir que, en el fondo, ella podría ser la mujer de su vida.
Cuando coinciden de nuevo, hay un pequeño problemilla y a partir de ahí interactúan el uno con el otro, viéndose en secreto. Se dicen que son amigos, pero en realidad los dos saben que esto es algo que va más allá. Vamos, que si Max no está pensando ya en los nombres de sus futuros Lutheran babies, poco le falta.
La cosa es complicada: ella está luchando por que se la tomen en serio como una working royal, y él podría ver frustrada su aspiración a comandar un buque alguna vez, al menor escándalo.
Da gusto ver cómo hablan estos dos, sus diálogos son adultos, y aunque se narra en primera persona dual, no se pierde la autora en rumiaciones inútiles. Ambos conocen cual es su deber y están dispuestos a asumirlo, pero al mismo tiempo querrían luchar por sus sentimientos, darles una oportunidad a lo suyo. Y, sin embargo, corren el riesgo de que, entre periodistas y políticos (aquí, los malos de la película y además uña y carne conchavados como están) les amarguen la fiesta.
Resultan graciosas algunas referencias por ejemplo cinematográficas, cómo a ella le van las comedias tontas y él prefiere, ejem, el cine de «viejas películas en blanco y negro de Sondmark, presentando brujería y airados protestantes, o cine de mediados de siglo con ajedrez que se juega en playas solitarias» (o sea, ¿cómo no voy a morirme de gusto ante una referencia a Ingmar Bergman, uno de mis cineastas favoritos ever?).
Max está totalmente enamorado, y siempre respeta los límites que ella le marca, pero dejando claro en todo momento, que él está dispuesto a luchar por ella, a arriesgarse a lo que sea. Es el primero en confesar sus sentimientos, pero siempre está calculando cómo hacer las cosas para que ella no salga corriendo, asustada por lo que se le viene encima.
Lo sé, es precioso cuando en una romántica, los personajes se resisten con uñas y dientes a enamorarse. Pero también cuando lo ven desde el principio y no se engañan a sí mismos, aunque asuman que hay fuerzas mayores que ellos mismos que les pueden impedir que aquello llegue a buen puerto.
Una de mis debilidades, como buena monárquica, son los romances de royals. Lamentablemente, pocas veces pillan el papel constitucional del monarca, sino que acaban haciéndoles parecer como unas celebrities sin más.
No puedo decir que Keira Dominguez sea particularmente buena en la parte política. Hay una escena en que la reina tiene que salir corriendo a hablar por teléfono con el primer ministro, por nada particularmente importante. No me sonó realista. Sí que se nota que la autora se toma un poco más en serio la institución monárquica. Parece que comprende los riesgos de que cualquier escándalo por nimio que sea la ponga en entredicho. Algo que, entre nosotras, siempre me ha parecido muy injusto, porque si fuera por eso, las democracias estarían en entredicho desde hace décadas. No hay partido ni gobierno sin su escándalo de corrupción, algunos aliñados con temas de prostitución y drogas; me parece mucho más grave que con quién se acuesta qué royal, o si ha acertado con la ropa adecuada para el evento de turno.
Eso sí, con esta novela he aprendido cómo se pone una tiara, y que hay que asegurarla «cosiéndola» al cabello.
Añado que por varios detalles, Domínguez me parece una autora bastante más culta que la media de escritora estadounidense de romance.
Y con un cierto humor muy de agradecer.
La parte sensual es kisses only, así que ya podéis ir olvidando de chorreos. Sin embargo, no suena viejuna, sino muy actual, porque son personajes que viven en la sociedad de hoy en día, con la insoportable presión de los medios y de internet.
Aunque esta la conseguí gratis, creo que me anima a leer las siguientes de la serie, intrigada por ver cómo consiguen su happy ending el resto de las hermanas. ¡Y esa historia de amor que se entrevé, del hermano, el príncipe heredero,... enamorado de una mujer eficiente, muy entregada a la reina, y totalmente inapropiada para él! Me ha picado un montón.
Queridas autoras, ¿veis cómo, a veces, poner gratis una novela os encuentra lectores que de otra manera no tendríais? Y luego os compran el resto de la serie...
Mi experiencia: notable, 4 estrellas.
Print / eBook, 273 páginas
Klickitat Canyon (paperback, 4/2022)
El eBook de Kindle es de mayo de 2021
Parte de una serie: Royals of Sondmark #1
Crítica en A Library Girl’s Familiar Diversions.
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

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