lunes, 7 de septiembre de 2015

Mis favoritas: CECILIA GRANT



Hoy voy a hablar de una autora que leí por primera vez con el Desafío AAR. Ya sospechaba yo que me iba a gustar, porque había leído buenas críticas de sus libros y me parecía que era justo el tipo de romántica histórica que me interesa ahora.

Y no me equivoqué. El despertar de una dama, una primera novela fantástica, me descubrió el estilo de esta autora, detallista, emocional, realista…
Foto de su página web

Hasta la fecha, sólo ha publicado cuatro novelas. Todas pertenecen a una serie, dedicada a la familia Blackshear, pero se pueden leer perfectamente de manera independiente, y tampoco se gana nada especialmente si las lees en orden.

Yo la enmarco en lo que llamo “Novísima escuela de romántica histórica”, superadas ya la vieja y la nueva escuela. Esto significa que son novelas con más cuerpo, sólidas, con personajes muy caracterizados desde el punto de vista psicológico, serias en cuanto a los temas que transversalmente tocan, como la condición de la mujer, de las clases trabajadoras y ese tipo de cuestiones que hacen más realista la ambientación de sus novelas, en el siglo XIX inglés. 

Son novelas más de personajes que de trama. Sus héroes son tipos normales, siempre respetuosos con la mujer, bastante contenidos emocionalmente.

Pero creo que su punto fuerte y más atractivo son las heroínas. Me resultan muy interesantes. Hasta la fecha ha ido cogiendo distintos modelos de heroína romántica: una viuda nada alegre en la primera, una cortesana en la segunda, la soltera cerebral en la tercera y la virgen pizpireta y manipuladora en la última. De todas ellas, creo que las que más me han gustado son las dos primeras, Martha y Lydia. Son mujeres con experiencia en la vida, con un propósito al margen del caballero de turno. Las heroínas virginales me llamaron menos y, desde luego, la última contribuyó a que esa historia me gustara más bien poco.

Creo que las novelas románticas funcionan mejor o peor dependiendo de lo que te lleguen los personajes. Así que en el caso de Cecilia Grant, las dos primeras me encantaron, la tercera me gustó (así, sin más) y la última,… más bien no. ¡Me puso muy nerviosa! Sigue el esquema de que “si algo mal, siempre puede ir peor”, y gracias a la heroína, la vida del héroe se complica a cada momento; no han salido de una cuando ella le mete en otro lío,… no, ese no es mi tipo de planteamiento predilecto.

Ambienta sus historias en el Inglaterra de la Regencia, pero no es la Regencia bobita y ligera de otras autoras, no. Aquí se ponen de manifiesto las cuestiones sociales, la realidad dura de la vida, lo opresivo de las convenciones,…

A diferencia de otras autoras de romántica, que suelen escribir siempre con el mismo nivel de sensualidad, Cecilia Grant varía dependiendo de la historia. La más lanzada y atrevida sería la segunda, en consonancia con una heroína que fue prostituta y actualmente es cortesana, y un exsoldado. Luego iría el sexo raruno y frío de la primera, muy adecuado para dos personas que sólo están en ello con la intención de procrear; es un elemento significativo de la historia el que la protagonista, Martha, decida cuándo permitirse a sí misma sentir placer. Las heroínas virginales de las otras dos imponen que el nivel de sensualidad sea muy bajo, como era lógico dentro de los parámetros sociales de la época y no como se empeñan en imaginar otras novelas románticas, en las que parece que cada jovencita de la Regencia era una aventurera sexual.

¿Por qué me gusta Cecilia Grant?

Primero, porque en lo tocante a ambientación, escribe uno de mis tipos favoritos de novelas románticas históricas: transmite la mentalidad de aquella época y trata temas profundos. Parece comprender de manera natural que el esquema mental de la gente no es idéntico siempre, que dependen del tiempo y el lugar en el que viven. E intenta transmitir la mentalidad, las preocupaciones, los límites,... de la época.

Segundo, porque hace un análisis psicológico muy fino de los personajes. Los descubres no sólo por sus palabras, sino por los detalles sutiles en el comportamiento. Recuerdo especialmente la melancolía de Martha, tocando el mantel de calidad en la casa que deberá abandonar ahora que es viuda; pero también a Will, acariciando ausente el papel pintado de la pared.

Tercero porque escribe con un estilo digno, nada ramplón, que es en sí mismo una delicia de leer. Afortunadamente, en España la han publicado dentro de la colección Cisne, que tiene muy buenas traducciones.

Top… four?

Como sólo ha publicado cuatro historias, no hay Top Ten que valga. Pondré las cuatro según el orden de preferencia entre el público.

1.º De sus obras, la favorita es la primera, indudablemente. A Lady Awakened (2011) se tituló en España El despertar de una dama. Consiguió muy buenas críticas cuando se publicó, consiguiendo por ejemplo que en All About Romance le pusieran calificación DIK A-, es decir, “libro que te llevarías a una isla desierta” y Romance Readers at Heart la reputó uno de los “Top Picks” del año. Entró en el Top 100 de All About Romance de 2013, en el puesto 64. Cuando NPR ha publicado el Top 100 de romántica en julio de este año, también se incluye esta novela.

2.º La segunda no gustó tanto, sí que lo hizo la tercera, A Woman Entangled (2013, aún sin traducir. Volvió a ser un DIK A-, en RT Book Reviews fue escogida como la mejor del mes en que se publicó y, finalmente, Romance Novels for Feminists (“Novelas románticas para feministas”) la incluyó entre lo mejor del año 2013.

3.º La segunda, La rendición de un caballero (A gentleman undone, 2012) es quizá la que más desafía las convenciones del género. Un héroe de guerra que no se siente nada heroico sino más bien culpable y una cortesana que fue prostituta, y que sigue con el caballero que la mantiene durante gran parte del libro. Fue otro Top Pick del año para Romance Readers at Heart y ganó el premio RT al mejor romance histórico sensual.

4.º Finalmente, A Christmas Gone Perfectly Wrong (2014) consiguió ser escogida como la mejor novela corta en la encuesta anual de All About Romance entre sus lectores y, además, Romance Novels For Feminists la consideró dentro de lo mejor de 2014. También es verdad que este relato corto lo escribió como una forma de promoción, y su intención era (lo contó en su blog) que fuera permanentemente gratis, porque se autoeditó ella en digital, pero que Amazon no lo permitió, y lo tuvo gratis una semana (que es cuando yo la cogí) y luego estuvo a 0,99.

Os añado enlace a su página web que es bastante estándar, y con esa fotos muy rositas y con encajes que me dan un poco de grimilla. Tiene un blog, pero sólo escribe de tarde en tarde, una vez al mes como mucho, así que no merece la pena estar muy atenta a él.

Sí que me parece más interesante su “entrevista” en la pestaña “About”. Allí dice, por ejemplo, que escribe novela romántica…


Porque creo que la historia de dos personas enamorándose, sorteando sus diferencias, y saliendo adelante con esperanza es una historia que merece la pena contarse. No es la única historia que merece la pena. De hecho, me gusta mucho la literatura que tiene una perspectiva pesimista sobre el amor y el matrimonio. Pero un romance es más divertido de escribir.


Y su ficha en la Fiction Data Base.

Como remate, enlazo con la entrevista que le hicieron (en 2012, creo) en El rincón de la novela romántica, donde aparte de decir que le gusta el género “porque defiende la idea que los pensamientos y sentimientos de la gente corriente también importan”, dice algo que a mí me parece muy relevante sobre cómo escribe o por qué escribe lo que escribe, y quizá aquí está la clave de por qué es el tipo de novela que a mí me llama más:


No soy una apasionada de elementos de fantasía en la novela romántica. No me preocupo mucho si son duques o multimillonarios, y me aburre un poco que el sexo sea increíble cada vez. Las novelas románticas que más me gustan se centran en gente imperfecta que se debate entre elecciones morales, que a veces tienen que hacer cosas con las que no están de acuerdo, y cuya experiencia a veces falla. Y me encanta particularmente las heroínas fuertes e imperfectas.


En resumen, una autora de la que espero una larga carrera, en la que vaya publicando a su ritmo libros tan preciosos como estos. Si te va la romántica con cierta enjundia psicológica, y te atraen los personajes adultos, que piensan y actúan como tales, enfrentados a problemas reales, esta puede ser tu autora.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Crítica: “Aquel verano”, de Meredith Duran



Hoy comento una novedad, traducida este mismo año. Me pareció entretenida, aunque es más de personajes que de trama. Moraleja: ser una "belleza oficial" no asegura que tengas dinero, así que no te conviene enamorarte de un médico rural sin un duro.
Diseño: Penguin Random House Grupo Editorial/
Yolanda Artola
Fotografía: © Malgorzata Maj / Trevillion Images

DATOS GENERALES

Título original: That Scandalous Summer
Subgénero: histórica / Victoriana

Fecha de publicación original en inglés: febrero 2013
Editorial: Pocket
Páginas: 372

Parte de una serie: 2.º de Los temerarios

Edición en español:
Primera edición en Debolsillo: marzo, 2015
© de la edición en castellano para todo el mundo: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.
Traductora: Nieves Nueno Cobas
Col. Cisne
 
SINOPSIS (de la contraportada)

Alastair, duque de Marwick, está absolutamente abatido: al poco de fallecer su esposa descubre que le era infiel. Ahora se niega a volver a casarse, y con ello la responsabilidad de asegurar una línea sucesoria recae en su hermano, el doctor lord Michael de Grey. Es más, Alastair lo amenaza con cancelar los fondos con los que sufraga su hospital si no sienta la cabeza y busca esposa.

Michael decide huir a Cornualles donde se hará pasar por un médico modesto. Sin embargo, todo se tuerce cuando la hermosa y problemática Liza Chudderley se cruza en su camino. La atracción es inmediata, sin duda, pero él se niega a una relación; y en cuanto a ella, una viuda de la alta sociedad londinense sin un penique en el bolsillo, le urge volver a casarse con un hombre rico… pero un médico de pueblo no encaja con los requisitos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Estadísticamente, parece que no. La he leído porque me gustan las novelas de esta autora, aunque no sea para deslumbrar. Creo que, con Pérfido corazón, es de las menos apreciadas de la autora. Y sin embargo, una vez leída no puedo dejar de sorprenderme que no tuviera mejores críticas, algún premio, que pasara tan desapercibida. Tal vez la sombra del duque sea demasiado alargada..

CRÍTICA

Aquí tenemos a Michael de Grey, médico, soltero, lleva un hospital para pobres, joven y de buen ver, ¡la alta sociedad está encantada con él! Su hermano, el duque de Marwick, se está hundiendo en su propia desesperación y rabia tras la muerte de la esposa, con la humillación de saber que ella le engañaba con todo bicho viviente. En su obcecación, le lanza un ultimátum a Michael: será este segundón el que deba proveer a la familia de herederos. Que se busque una buena muchacha, que él apruebe, o si no, le quitará el dinero, y su querido hospital para pobres.

Creyendo que la distancia hará reaccionar a su hermano, Michael se marcha a Cornualles, donde pasará el tiempo trabajando de médico rural. Un día se encuentra entre sus rosales a una mujer que ha perdido el conocimiento de lo borracha que está. Resulta que es Elizabeth Chudderley, una belleza famosa y, más o menos, la señora del lugar.

Se gustan en cuanto se ponen la vista encima. Y rápidamente empiezan a flirtear. Cuando se conocen un poquito más, les seduce también el interior del otro. Eso sí, cada uno callándose quienes son. Michael no le dice que es el hermano de un duque y que está allí de paso, y Liza no le confiesa que, a pesar del tren de vida que lleva, está prácticamente en la ruina.

Así que se da una extraña situación, porque se enamoran al conocerse “por dentro” pero sin saber quién es el otro “por fuera”. Esto mantiene la tensión a lo largo de buena parte del libro, aunque saber la verdad tampoco cambia nada. Los modestos recursos de él como médico no le sirven a Liza para salvar su forma de vida y seguir responsabilizándose de lo que, en versión un poco paternalista-medieval, considera “su gente”.

Su ambientación principal es Cornualles, y, en particular, la casa de Liza, donde se celebra una fiesta para gente que es, como ella misma, un poco escandalosa. Liza espera pescar, entre sus invitados, a un marido rico que le arregle la situación. No es muy original, pero al menos nos hemos alejado de Londres, sus salones de baile, y la Regencia.

El atractivo de esta novela radica en la tensión erótico-emocional entre los personajes. El mayor erotismo radica en muchos momentos de pequeños gestos como un roce, un beso, un abrazo desesperado… Aunque también tienen sus escenas explícitas. Con bastante carga emocional, por cierto; por una cosa u otra, están convencidos de que será la última vez: una primera en plan “vamos a hacerlo una vez para tener un buen recuerdo”, otra que viene a ser un “polvo de despedida”, y así…

Intriga seguir todo el proceso mental de ambos personajes: lo que piensan y sienten, respecto a sí mismos y al otro, y cómo esos pensamientos y sentimientos van cambiando conforme avanza la novela. Con el ejemplo de unos padres espantosos que se divorciaron de la forma más amarga posible, Michael es de los que piensa que el matrimonio es la tumba del amor,… hasta que se encuentra con Liza. Esta, en cambio (¡afortunada ella!), tuvo el ejemplo de unos padres que se quisieron y fueron felices, así que sabe que es posible una relación amorosa duradera. Pero… su matrimonio no fue un éxito, otra relación que tuvo después le salió rana y ahora lo que necesita es dinero, no amor.

Los problemas que se les plantean son reales, y no se resuelven con un “te quiero”. No hay que olvidarse el aspecto social. Un mal matrimonio podía dañar gravemente la reputación de toda una familia, como se ve en La rendición de un caballero, de Cecilia Grant. El conflicto es tan realista, está tan bien construido, que su resolución en un tono un poco de vodevil me resultó algo anticlimática. No entro en ello por no destripar el asunto.

Esta novela me enganchó totalmente, no pude parar de leer hasta que la terminé en menos de un día. Los personajes me parecieron muy de carne y hueso. Liza resulta compleja e interesante. Es una "belleza oficial" de esa que reproducían en fotos y otros objetos como recuerdo. Pero eso no le impide tener sus problemas económicos, y un amante cretino que la acaba de dejar. Pero eso lo puede superar. Más llamativo es que está pasando por una fase de duelo, pues su madre murió un año antes de que empezara la novela, y aún oye su voz, constantemente, juzgando lo que hace con su vida; su melancolía se revela en que, por ejemplo, aún no ha sido capaz de ir a ver su tumba. Podría haber sido una novela más oscura, porque se dejan sin explorar aspectos como que su infeliz matrimonio o su problema con la bebida. Pero la autora ha preferido dotar a estas dos personas adultas con gran capacidad para la alegría y para disfrutar de la vida.

Dice Meredith Grant que es de las pocas novelas suyas que, al repasarlas, la hizo a veces reír y a veces llorar. Sí, yo me impliqué emocionalmente y en alguna ocasión me puso un nudo en la garganta. Al modo Balogh.

De las de su autora, no me gustó tanto como El duque de las sombras, pero sí más que Marcado por tus caricias y Pérfido corazón.

La he leído en español, en papel y en una traducción estupenda. Cada vez estoy más convencida de que “Cisne” es la mejor colección de novelas románticas históricas que se publican en español. ¡Vaya cambio con respecto a Marcado por tus caricias, penosamente traducida por Planeta!

Definitivamente, Meredith Duran se ha convertido en una de mis favoritas, aunque no todas sus novelas mantengan este nivel. La incluyo en la “Novísima escuela” de romántica histórica, como autoras como Cecilia Grant, Courtney Milan o Rose Lerner. Un grupo que se diferencia tanto de la “Vieja escuela” (la violación como parte del cortejo y “héroes” gilis y avasalladores) como de la “Nueva escuela” de Julia Quinn, Tessa Dare y otras autoras parecidas, que son encantadoras, ligeras, y totalmente ajenas a las adversidades de la vida.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la romántica más de personajes que de peripecia.

Otras críticas de la novela:


En inglés ya digo que no hubo particular entusiasmo por esta novela.

RT Book Reviews le dio 4 ½ estrellas y fue nominada ese año en la categoría romance histórico ambientado en la Regencia, algo que es un disparate porque estamos en 1885; dicen en la crítica que es estilo Mary Balogh y sí, me lo parece totalmente.

A la escritora Rose Lerner (autora ella misma muy interesante y de la que tendré que poner aquí más cosas) le gustó mucho, y considera a Meredith Duran un ejemplo a seguir.

B+ le dieron en Smexy Books, en All About Romance una B, para Dear Author fue un libro C+. Meoskop la consideró “una lectura aceptable” y, además de mencionar a Balogh en su crítica, encontró el final insatisfactorio.

Para una crítica del audiobook, aquí las Audio Gals: el final le pareció algo apresurado



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Clásicos navideños: “Intrigue and Mistletoe”, de Joanna Bourne




En mi repaso de la bibliografía de Joanna Bourne, llega un relato corto incluido en la antología Mischief and Mistletoe, no traducida al español.


Ya sé que estamos bastante lejos de la Navidad, pero estoy intentado leer las historias de Joanna Bourne en orden cronológico, y lo que toca ahora es precisamente un relato incluido en la antología navideña Mischief and Mistletoe (2012), que escribieron las Word Wenches, un grupo de escritoras de novelas románticas históricas que tienen un blog estupendo con ese nombre. Ya incluiré referencias al resto, pero este post lo dedico en concreto al relato de Joanna Bourne.

“Intrigue and Mistletoe” se podría traducir como “Intriga y muérdago”. Al tratarse de una novelita breve, el argumento no es particularmente extenso. Siete capítulos. Aquí encontramos a una joven llamada Elinor, hija de un estudioso de lenguas clásicas, que está viajando en plena época navideña. Hay una tormenta de nieve y encuentra refugio, con otros viajeros de la diligencia, en una posada atestada.

Allí se encuentra con Jack, un mocetón de buena planta con el que tuvo una relación un par de años antes. Como es una de Bourne, el señor trabaja en el gremio del espionaje, of course! Nunca se dice claramente lo ocurrido, pero más o menos fue a Oxford por cuestiones de trabajo, se enamoró de Elinor, y ella de él, pero cuando descubre a lo que se dedica, se siente utilizada y,… bueno, desaparece de escena. 

También ahora está Jack trabajando. En concreto, buscando una lista de presumibles aliados de Napoleón si a éste le da por invadir la isla de Gran Bretaña. Sabe que hay un espía que se encuentra en esa posada y la tiene. Pero aprovecha para intentar retomar la relación con Elinor. Pasan cosas y,… final feliz.

La historia la cuentan de una manera ágil. No hay sexo más que algún besito, como es propio de estas historias navideñas ambientadas en la Regencia. Ambos personajes son atractivos, y la pequeña intriga sobre quién será el espía y dónde andará la lista está resuelta con bastante ingenio, en mi opinión.

Ya conté aquí, en otra ocasión, que en mi opinión el relato corto funciona mejor con personas que ya se conocían de antes que para contarte una historia de dos que se encuentran y se enamoran en veinte páginas. Su final feliz es más creíble de esta manera.

En general, me ha gustado la historia, y me habría gustado ver más. Cómo se conocieron, por ejemplo. La resolución me parece un poco precipitada.

Otras críticas

Se refieren a toda la antología en general. Pretty Sassy Cool, por ejemplo, pero no habla en particular de esta historia.
 
En Heroes & Heartbreakers analizan varios libros sobre segundas oportunidades e incluyen una referencia a este relato, que “trata del engaño y traición, y todas las emociones que lo acompaña, el enfado, el sentirse herido, el rechazo”.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
         La verdad es que no. Ni este relato ni ninguno de los demás de la antología Mischief and Mistletoe, ni la antología en sí son particularmente recordadas. Está bien leerlo si, como es mi caso, te gusta alguna autora en particular.

Valoración: buena, 3