domingo, 6 de abril de 2014

Crítica: "La perla secreta", de Mary Balogh


Imagen de la portada: Thomas Schlück.
Diseño de portada: Epica prima
La primera de Mary Balogh que aparece aquí. Una señora con muchos años de experiencia en esto de la novela romántica, especialmente ambientada en la Inglaterra de la primera mitad del s. XIX, una época a la que vaga y ampliamente se llama regencia aunque no coincida estrictamente con el período histórico de la Regencia. 

DATOS GENERALES

Título original: The Secret Pearl
Fecha de publicación original en inglés: 1991
Subgénero: histórica – 1822 (Jorge IV del R. U.)
Puesto en la lista AAR 2013: 82
Traductora del inglés en la edición en castellano de books4pocket mayo 2011: Raquel Ferrer Herrera

SINOPSIS

Una fría noche en el Londres de 1822, Adam Kent, duque de Ridgeway, con cicatrices de guerra y amargamente engañado en su matrimonio, decide contratar los servicios de Fleur, una joven prostituta. Tras mantener relaciones sexuales en una sórdida posada, se separan. Lo que Adam desconoce es que Fleur es, en realidad, Isabella Fleur Bradshaw, de noble nacimiento y brutalmente expulsada de su vida protegida. Sólo la pura necesidad la obliga a venderse por las calles.

Isabella se ve repentinamente rescatada gracias a que encuentra un empleo como institutriz de una familia noble. Poco se imagina la joven que el padre de la niña no es otro que Adam, que ha actuado impulsado por el remordimiento.

La relación que comenzó de la forma más inconfesable se ha convertido ahora en un juego peligroso de deseo y silencios.

CRÍTICA

Esta novela histórica se publicó en 1991 y, ¡por una vez! Traducen sin más el título original: “The Secret Pearl”. Se ambienta en el año 1822, esto es, reinando ya Jorge IV. Así que no es ya estrictamente, la Regencia. Tampoco estamos, a pesar de lo que diga la contraportada de mi edición books4pocket, “en el Londres victoriano”. Sinopsis un poco errónea que sólo he podido transcribir parcialmente. Por ejemplo, dice que a Fleur la contratan para cuidar “al hijo de una familia noble” cuando en realidad es la institutriz de una niña de cinco años.

Comienza de una manera muy sórdida: una muchacha se prostituye en el exterior del teatro de Drury Lane. Un hombre compra sus servicios. Le sigue una de las escenas sexuales más frías y penosas del género. Ella es virgen. El hombre siente lástima, la invita a cenar y le paga más de lo que habían pactado.

Pero su conciencia sigue inquieta y le encuentra un empleo para librarla de la prostitución. Fleur aceptará encantada este cargo para el que está perfectamente preparada. Tardará un poquito en darse cuenta de que el responsable de su contratación no es otro que el hombre a quien ella se vendió.

Adam está casado, así que no se puede permitir enamorarse de ella, ni tampoco piensa hacerla su querida. Resulta que es un tipo legal, fiel a su mujer. Más que creer en “amor a primera vista”, prefiero pensar que Adam siente al principio remordimientos de conciencia, luego ella le intriga y se esfuerza en conocerla y sólo después puede sentir verdadera atracción por Fleur, por la mujer concreta que ella es. Adam va demostrando con sus actos, que no es el canalla que podrías creer al principio.

Para Fleur, el acto sexual fue traumatizante. Por ello al principio siente miedo y repulsión por Adam, creyendo que quiere hacerla su querida. Luego comprende que no es así, confía en él e intenta disfrutar de lo que tiene. Sabe que en cualquier momento puede perderlo. En mi opinión, está maravillosamente descrita la evolución de los sentimientos de Fleur.

El argumento se complica por otras cositas. Por ejemplo, Fleur es sospechosa de asesinato, y esto la pone en situación vulnerable. A la finca del duque llega Thomas Kent, su “hermano pródigo”, que casualmente es el amor de la duquesa. Luego está el detallito de que Adam –ya lo he dicho- está, ejem, casado. Te gustaría odiar a la esposa, que fuera mala y perversa y cruel para que quieras quitarla de en medio. Pero su personaje está descrito con mucha perspicacia, de manera que la comprendes, no puedes odiarla para que sea aceptable que su marido se esté enamorando de otra. Y,… no puedo decir más para no destripar el asunto.

Conforme iba leyendo el libro, dudaba. ¿Está simplemente bien? ¿O muy bien? ¿Aceptable o excelente? ¿No estará siendo muy pesada la autora? ¡Pero cómo va a serlo si no has podido posar el libro desde que lo has cogido! ¡Te lo has metido entre pecho y espalda en día y medio, sin más interrupciones que las precisas para comer, dormir e ir a trabajar!

Al final, he decidido que mi experiencia lectora es de 4 sobre 5. No es de esas novelas prácticamente perfectas que te animan a leerlo todo de la autora. Pero sí es de las que te atrapan y no puedes dejarlas hasta saber en qué acaban. Coges cariño a los personajes. Deseas que las cosas les salgan bien, a pesar de que los problemas son muy reales y de difícil resolución, nada de tontos malentendidos.

La ambientación además es discreta, contenida, propia de la época. Salvo cierta impertinencia por parte de los criados, -en eso tiene razón Lady Marian en su blog- no encontré nada obviamente anacrónico. Entre los personajes protagonistas se dan muchas miradas, silencios, deseos que no se pueden ni formular, y eso le proporciona un sutil aire propio de la época.

Así que no me extraña que esta novela ganase el RT Reviewers’ Choice en 1990-91 a la mejor novela de la Regencia. Luego esta página web, RT Book Reviews, la ha incluido entre sus “Favoritas de todos los tiempos”. A pesar de ser del año 1991, no apareció en la primera lista Top 100 de All About Romance, y sí en la segunda, del año 2000, en que alcanzó el puesto n.º 92. Durante una década casi parecía una más de las regencias (entendido en sentido amplio, estilístico, de ambientación, no porque realmente se desarrollara en ese período histórico) de Signet, una más de las novelas Balogh, y sin embargo,… la continua relectura, el boca-oído, ha hecho de esta novela un clásico. Y aunque no apareció en el Top 100 de 2004, volvió con fuerza en 2007 (n.º 63), en 2010 alcanzó el n.º 41 y en 2013 ha bajado hasta el n.º 82.

En El Rincón de la Novela Romántica suele contarse entre las mejores, aparte de incluirla en el ajuar de la lectora romántica.

Así que en su conjunto, esta novela merece la pena, por ser un poco distinta, por la intensidad de las emociones de sus personajes, porque te tiene con el corazón en un puño y puedes llegar a derramar alguna lagrimita en algún momento.

Como todos los libros, no gusta a todo el mundo. He visto críticas más bien moralistas. Adam conoce a Fleur como prostituta en el capítulo primero, y utiliza sus servicios. Si eres muy conservadora este adulterio puede resultarte imperdonable en una novela romántica. En mi opinión, sin embargo, es un punto más de originalidad de la novela. Otras quejas se refieren más a la morosidad del estilo, que a veces se hace lenta, y no siempre es muy coherente. A mí no me ocurrió. Supongo que si la historia te emociona, suspendes la credulidad y el espíritu crítico. Pero si no te atrapa, puede aburrirte y le encuentras defectos imperdonables.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: a todos los amantes de la novela romántica histórica. Abstenerse sólo lectores de mentalidad muy conservadora.

Otras críticas de la novela:

Tenemos una en el blog Novelas Románticas: Críticas, reseñas, opiniones… . También Lady Marian lo comentó en su blog, pero a ella no le gustó; lo considera un bodrio y explica por qué. Mi experiencia con el libro fue distinta, pero, como siempre, no deja de tener sus razones, que es lo importante cuando se hace una crítica. También se puede leer sobre el libro en El Rincón de la Novela Romántica, y en Libros de Romántica.

Finalmente, en inglés, tenemos review en All About Romance (DIK A).

Y ficho siempre, en la base de datos fictiondb
 
23-7-2025. Actualizo para poner otros enlaces, en sustitución de los que ya no funcionan. En español:
 
 
En inglés:

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:

AAR 36. Mary Balogh – A Summer To Remember / Momentos inolvidables (2002)
AAR 53. Mary Balogh – More Than a Mistress / Más que una amante (2000)
AAR 92. Mary Balogh – Simply Love /Simplemente enamorados (2006)

Ediciones en España:

-       La perla secreta (2007) Titania
-       La perla secreta (2011) Books4pocket

jueves, 3 de abril de 2014

El embajador que tampoco era

La primera parte de esta historia la publiqué como "El embajador que no era", y aunque ahora hablemos de otro embajador, este tampoco será. 
Imagen del duque de Frías. Fuente: wikicommons

D. Bernardino Fernández de Velasco y Benavides (Madrid, 1783-1851), duque de Frías, era Grande de España, como se suele decir, “por los cuatro costados”. Masón y liberal de raigambre, resultaba perfecto para representar al Reino en la gran potencia de la época. Nombrado embajador en Londres en el mes de marzo de 1820, tampoco es que se estrese demasiado, porque no apareció por Londres hasta el 12 de junio, siendo recibido oficialmente en St. James tres días después.

Entre uno que se fue (el duque de San Carlos, protagonista del otro post) y otro que todavía no llegaba, estuvo al frente de la embajada el Encargado de Negocios, D. Santiago Usoz y Mozi, nacido en Madrid en 1781 y muerto posiblemente en 1851. Era este señor «de costumbres espartanas, conducta irreprochable y arraigadas convicciones católicas» (Vilar, Mar (2004): Docentes, traductores e intérpretes de la lengua inglesa en la España del siglo XIX. Juan Calderón, los hermanos Usoz y Pascual de Gayangos. Murcia: Universidad). Este mismo año fue nombrado D. Santiago tutor de sus sobrinos. Uno de esos sobrinos, D. Santiago de Usoz y Rio (1815-1878) fue catedrático de griego en Compostela y Salamanca, y traductor de inglés.

Pero volvamos al nuevo embajador en Londres, al liberal duque de Frías. Iba ya por el segundo matrimonio, con D.ª María de la Piedad Roca de Togores. Una mujer que, al morir en 1830, tuvo una conocida “poética corona fúnebre”. ¿Por qué? Bueno, este duque de Frías era un hombre sofisticado y multitarea: además de noble, político y diplomático, era poeta y amigo de poetas.

Bajo los auspicios de Castlereagh, Frías trató con D. Francisco Antonio Zea, el diplomático colombiano, a ver cómo se arreglaba el desaguisado colonial. Fue en septiembre de 1820 cuando se produjo el primer contacto oficial entre Zea y Frías. Se realizó un intento de reconciliación con los rebeldes americanos. Zea le presentó su “Plan” de reconciliación.

Cuando Lisa Kleypas pone un embajador español en Londres en su novela "Cuando tú llegaste", se inventa un tal “Álvarez” que no se corresponde ni de lejos con el auténtico del momento: el duque de Frías. Entre otras cosas, porque ni estaba gordo ni lucía bigote. No he visto que Goya lo retratara, pero en wikicommons sí que la imagen que preside estas líneas.

La escritora muestra así su prudencia. Este señor tendrá sucesores, al menos al título, y no ha de ofenderse gratuitamente a nadie. Repito: normalmente, la romántica histórica no pretende reconstruir la época con la mayor parte de datos posibles. El efecto que produce, al menos a quienes nos gusta algo la historia, es de extrañeza. Pondré un ejemplo para que se vea lo que quiero decir. Imaginemos que me invento a un general inglés llamado Coldfeet que derrotó a Napoleón en la batalla de Waterloo. Lo pongo en la posición que, en realidad, desempeñó el duque de Wellington, y le añado todos los tópicos de caballero inglés (aunque él era más bien irlandés) imaginables. Resulta admisible, sí; y comprensible, claro. Pero también extraño y te pone en evidencia que no estás realmente ante una novela histórica, sino una “fantasía pseudo-histórica” propia de la romántica.

"Coldfeet" pintado por Lawrence.
No digo que el duque de Frías no tuviera entretenimientos sociales, o que no visitara clubes en su estacia en Londres. No tengo ni idea. Es sólo que me cuesta imaginar a este diplomático, poeta lírico y miembro de la Academia de la Lengua como un rijoso torpón y babeante.

También es interesante la figura del enviado colombiano, el Sr. Zea. Otro personaje hijo de la Ilustración: botánico, independentista y diplomático.

La naciente república de Colombia lo envió de embajador a Europa por ser persona allí conocida. Un poco como ocurrió cuando los Estados Unidos enviaron a Europa a Franklin. Este Sr. Zea estuvo en Londres tratando, fundamentalmente, dos temas: uno, el de la deuda colombiana con acreedores ingleses, y otro, la independencia de las colonias.

No debieron quedar muy contentos los colombianos con su trabajo, porque le consideran el primer malversador de la República, “la mayor calamidad de la patria”. Lo cesaron en 1821. Este caballero prefirió quedarse en Europa. Murió en Bath, quizá tomando las aguas junto algún otro héroe o heroína de la época, en 1822.

Y el querido duque de Frías, ¿qué se fizo dél? Bien, este prohombre de la patria volvió, al cabo, a España. Siendo como es España, cuando volvió el absolutismo, le tocó su tiempo de exilio en Francia. Nihil novum. En el siglo XIX español, a poco liberal que uno fuera, pasaba la mitad de la vida en el gobierno y la otra mitad en el exilio. Tuvo un tercer matrimonio, en 1839, con Ana Jaspe.

Resumiendo: cuando Lisa Kleypas pone a un embajador español en el Londres de 1820, no es ninguno de los que realmente estuvieron allí, no se le parecen ni por el forro.
Los personajes históricos, es evidente, son más complejos que los clichés que aparecen en muchos libros de romántica. Por eso, en las ediciones en inglés se incluyen cláusulas disclaimers (“de descargo”) como la siguiente, que tomo de mi edición 2010 de “Love in the afternoon”: “This is a work of fiction. All of the characters, organizations, and events portrayed in this novel are either products of the author’s imagination or are used fictitiously”, que en román paladino quiere decir:

                    “Esta es una obra de ficción. Todos los personajes, organizaciones y acontecimientos representados en esta novela son o bien productos de la imaginación de la autora o se usan ficticiamente”.

Pues eso, que no le pidamos peras al olmo. Normalmente, con pocas y maravillosas excepciones, la novela romántica histórica con suerte tiene mucho de romántica y poquito de histórica.
Disclaimer propio: Muchas gracias de nuevo a internet, la wikipedia y googlebooks. Y especialmente al libro “Utopía y atopía de la Hispanidad”, de J. Alberto Navas Sierra.

domingo, 30 de marzo de 2014

Crítica: "Heaven, Texas", de Susan Elizabeth Phillips



Portada Ediciones B, S.A. septiembre 2009

La segunda que vemos por aquí de Susan Elizabeth Phillips. Muy buena. No como Chicago Stars, 1, pero aún así...

DATOS GENERALES

Título original: Heaven, Texas
Fecha de publicación original en inglés: 1995
Subgénero: contemporánea
Puesto en la lista AAR 2013: 49
Traductoras del inglés en la edición en castellano de Ediciones B, S.A. para Zeta Bolsillo, 2009: María José Losada Rey y Rufina Moreno Ceballos
Parte de una serie: n.º 2 de los Chicago Stars

SINOPSIS (según la contraportada):

Bobby Tom Denton ha nacido en Heaven, Texas, bendecido por los dioses: tiene un cuerpo de modelo, los ojos azules y ha sido un legendario futbolista de los Chicago Stars, hasta que una lesión lo aparta de los terrenos de juego. Desde entonces, vive sin objetivos claros y acepta rodar una película de acción. Aunque que haya firmado no quiere decir que vaya a rodarla… Cuando finalmente la productora se cansa de esperar que se presente en el plató, encarga a la cándida Gracie Snow la misión de acompañarlo al lugar de rodaje.

Gracie Snow ha vivido siempre en una residencia de ancianos propiedad de sus padres y, cuando por fin sale de allí, quiere ser libre como un pájaro. Lástima que su primer trabajo en la productora sea encargarse de un hombre mimado y pagado de sí mismo como Bobby Tom Denton.

Bobby Tom resulta ser un duro trabajo a jornada completa por el que acaba sintiéndose muy atraída.

CRÍTICA

“Heaven, Texas” (por una vez mantienen el título original en inglés, “Heaven, Texas”) se publicó en 1995. Es una novela romántica contemporánea, la segunda de la serie dedicada a los Chicago Stars, aunque aquí el fútbol americano no tiene demasiada presencia salvo, por supuesto, en forma de interrogatorio al que Bobby Tom somete a las candidatas a señora Denton. Bobby Tom es un ex jugador de este deporte y te cuenta más bien lo que pasa después de la carrera de un deportista profesional.

La pareja protagonista es bastante improbable. Bobby Tom Denton, una estrella retirada inesperadamente por culpa de una lesión, no tiene muy claro su futuro. Aunque le duele lo ocurrido, siente que tampoco puede quejarse porque sigue teniendo una vida mucho más cómoda que la de la inmensa mayoría de las personas. Una de las cosas que se ha comprometido a hacer, sin mucho interés, ha sido rodar una película de acción en su pueblo natal.

La productora decide que Gracie Snow, una novata a la que acaba de contratar, vaya a buscarlo y le obligue a ir al rodaje. Es un misterio por qué creen que un caprichoso deportista multimillonario va a hacer algún caso de una timorata de treinta años cuya única experiencia profesional es el cuidado de ancianos en un asilo.

La cosa es que, a pesar de ese disparatado planteamiento, la novela funciona. Más o menos. Las escenas entre Bobby Tom y Gracie son apasionadas. La tensión sexual está muy lograda, lo mismo que las escenas sensuales, siempre de alto voltaje erótico. Y acabas cogiéndoles mucha simpatía a los protagonistas. Puedes echar un vistazo a la agobiante vida de un deportista profesional del que todo el mundo quiere algo. Ya lo dicen desde las primeras páginas:

A pesar de su amabilidad y simpatía, el ex jugador de fútbol americano era una persona muy reservada. Jack no lo culpaba. Todo el mundo quería algo de Bobby Tom, y el futbolista había aprendido a protegerse. En opinión de Jack, no siempre lo conseguía. Todos los ex compañeros, mujeres o vecinos de su ciudad natal con problemas habían llegado a considerar a Bobby Tom una presa fácil.

Gracie aspira a ser la única que no le exija nada. Eso la hace parecer bastante a un detestable felpudo sin ninguna fuerza interior. Bobby Tom se porta en muchos momentos como un perfecto (aunque simpático y sexy) cretino. Lo que le hace al final, por ejemplo, las palabras crudelísimas que le dirige,… vamos, que me gustaría que le hubiera hecho arrastrarse totalmente por el barro y sufrir como un becerro durante semanas, antes de perdonárselo,… pero como digo, Gracie no es precisamente una mujer orgullosa. Sólo podrán ser felices, me temo, si Gracie ejercita una paciencia franciscana y una generosidad extraordinaria.

Resulta inolvidable la historia romántica, con un toque de melancolía, entre la madre de Bobby Tom y un antiguo enamorado que se supone que es el personaje negativo al que todos odian. También son tiernas las pequeñas intervenciones de la actriz que coprotagoniza la película con Bobby Tom. Pero al resto de secundarios acabé detestándolos, por mucho que SEP quiera retratar un entrañable pueblo natal que adora a su ciudadano estrella; más bien me parecieron el tipo de personas que no harían el menor caso al protagonista si no hubiera triunfado.

Esta novela ganó el premio de los RRA (Romance Readers Anonymous) al mejor contemporáneo, el Dama 2009 a la mejor escena sexual, y ha aparecido en todos los Top 100 de AAR: en 1998 estaba en 5.º lugar, en 2000 bajó al 8.ª, en 2004 al 59, remontó en 2007 al 33 y en 2010 al 22. En esta última ha bajado de nuevo, al 49.

Así que es una novela estupenda. Para mí no es redonda y perfecta porque hay algunas cosillas que me llaman la atención negativamente. Son ciertas tendencias SEP que no me molan mucho.

Primero: la protagonista sea una mujer atractiva que permanece virgen hasta edades poco creíbles, y, sin embargo, desde su primera relación resulta muy apasionada, sobrepasando todas las expectativas. Es un tópico nada infrecuente en la novela romántica, pero no por ello deja de ser chirriante. Es algo así como “No he tenido sexo jamás, ni siquiera conmigo misma, así que no sé de qué va esto ni lo que es un orgasmo, pero claro, por supuesto, sexo oral o en público o lo que tú quieras, ¿por qué no?”.

Segundo: el vestuario. Cuando quiere expresar la modestia o la tristeza de una mujer, SEP la viste fatal, lo cual tiene su lógica. El problema viene después, cuando quiere poner sexy a su heroína: describe unas combinaciones, colores y complementos que resultan un poco horterillas. Nada que ver con la elegancia de esas sofisticadas y frías mujeres de otras autoras de novela contemporánea como, por ejemplo, las heroínas de Sandra Brown, que consiguen resultar interesantes incluso en sus novelitas de los años ochenta, el paraíso de las hombreras y los estampados imposibles.

Tercero: el tópico del “pueblo entrañable”, de la cerrada comunidad de gente maravillosa, pícara, encantadora,… Tampoco es que sea exclusivo de SEP. De hecho, la línea Harlequin American Romance de la multinacional canadiense suele ambientarse en pequeñas ciudades estadounidenses. Pero normalmente, es un tema que a mí no me hace tilín, porque me da impresión de agobio y control.

Vamos son más bien manías puramente personales que me quitan un poquito el gusto. Pero aunque no sea de las mejores de SEP, se deja leer muy bien. Podemos concluir, razonablemente, que se trata de una novela que goza, con justicia, del favor del público.

Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la romántica contemporánea ligera, sexy y con humor. A las habituales de SEP, Rachel Gibson o Jennifer Crusie. A quienes gusten del tópico de pequeños pueblecitos entrañables y sus pintorescos habitantes. Y a quienes, en general, quieran pasar un buen rato.

Otras críticas de la novela:

Encontraremos críticas a esta novela tan leída en el blog Novelas Románticas: Críticas, reseñas, opiniones… , en el de Lady Marian y, como casi siempre, en el Rincón de la Novela Romántica

En inglés, tienen crítica en RT Book Reviews y en mi página de cabecera, All About Romance (DIK A). Y, como es habitual, dejo el enlace a su ficha en la base de datos fictiondb.  

21-7-2025. Actualizo para sustituir los enlaces ya no disponibles por otros que sí encuentro en internet.
En español, A la cama con... un libro, 4 Gandys, y Leyendo Ando, 4 estrellas.
En inglés, Reading Frenzy le pone 4 stars y Planet Romance, 3.
 
Otras novelas de la autora en el Desafío AAR: 

AAR 18. Nobody's Baby But Mine / Sólo Mío (1997, contemporánea) 
AAR 19. It Had To Be You / Tenías que ser tú (1994, contemporánea) 
AAR 21. Match Me If You Can /Cázame si puedes (2005, contemporánea)
AAR 40. Kiss An Angel / Besar a un ángel (1996, contemporánea) 
AAR 52. This Heart of Mine / Este corazón mío (2001, contemporánea) 
AAR 79. Dream A Little Dream / Apenas un sueño (1998, contemporánea) 
AAR 97. Natural Born Charmer / Nacida para seducir (2007, contemporánea)

Ediciones en España:

-       Chicago stars 2. Heaven, Texas (2009) B de Bolsillo
-       Chicago Stars 2. Heaven, Texas (2013) B de Books
-       
Nota: Una versión anterior de esta crítica se publicó en El Rincón de la Novela Romántica

martes, 25 de marzo de 2014

Crítica: "Un amor maravilloso", por Judith McNaught


Portada de la edición Corgi Books 1997
Ilustración (c) Dave Pether
Otra novela de Judith McNaught, una autora clásica y (casi) siempre aceptable. Aunque he de reconocer que no es de mis escritoras favoritas.

DATOS GENERALES

Título original: Something Wonderful
Fecha de publicación original en inglés: 1988
Subgénero: histórica – Regencia
Puesto en la lista AAR 2013: 81
Traductora de la edición en colección Cisne, 2005: Carme Geronès i Planagumà.

Parte de una serie: 2.º de la serie Sequels (Fielding o Siempre)

SINOPSIS (de la contraportada)

Ciertamente, Alexandra Lawrence era de buena familia – pero ese era todo su atractivo. Tiene diecisiete años de edad, y aspecto más propio de un desenfadado muchacho que de damisela. El hecho de que pudiera disparar, pescar y cabalgar como un hombre difícilmente iba a atraer muchos pretendientes. Sus parientes le resultan de poca ayuda. Su tío-abuelo Montague no disfrutaba de un momento de sobriedad desde hacía años, y su madre se había encerrado en una malhumorada petulancia. Alex era la única que mantenía la empobrecida y extravagante casa junta.

Esta nada artificiosa muchacha de campo difícilmente parece la persona con la que se casara Jordan Townsende, el rico y poderoso duque de Hawthorne: frío, con el encanto propio del mismo diablo, y que desprecia totalmente al sexo femenino.

Sin embargo, las circunstancias obligan a que estas dos personas tan dispares se casen, un matrimonio tempestuoso que no será un camino de rosas. Celos, venganza, orgullo y malos entendidos complican la vida de Alex y Jordan. Pero ella nunca dejará de creer que algún día ocurriría algo, ALGO MARAVILLOSO.

CRÍTICA 

“Un amor maravilloso” (título original en inglés, “Something Wonderful”: “Algo maravilloso”) se publicó en 1988. Esta novela se ambienta en la Regencia, comenzando la relación entre los protagonistas en 1813.

Alexandra, virginal muchacha de campo, salva la vida a Jordan, el cínico duque de Hawthorne. Las circunstancias les obligan a casarse. Alexandra se siente muy enamorada de él, pero Jordan considera que es sólo deseo. Y parece difícil no darle la razón: Alexandra padece, a mi juicio, un simple enamoriscamiento adolescente porque no ve cómo es realmente el objeto de su amor sino que lo idealiza. Jordan, por su parte, no cree en el amor. Alexandra despierta más su pena que otra cosa, y tiene toda la intención de dejarla en su casa de Devon mientras él regresa a Londres a vivir su apasionante vida de libertino.

Las cosas se tuercen un poquillo, porque hay un personaje malote que quiere cargarse a Jordan. Con no demasiada suerte, pero lo quita de en medio tiempo suficiente para que Alexandra madure y se desencante al saber cómo es realmente Jordan. Más tarde, Alexandra ayudará a Jordan a transformarse en la mejor versión de sí mismo: más cálido, franco y amoroso. Pero sólo llega a ese estado al final del libro.

Esta historia me pareció bastante buena durante dos tercios del libro. Luego llegó un momento en que la cosa se alargaba y perdí el interés.

¿Lo mejor? El personaje de Alexandra, y su evolución a lo largo de la novela.

Resulta muy interesante la presentación de Jordan al principio de la novela, con su despreciativa actitud hacia las mujeres. Como la leí en inglés, la traducción es mía:
“-Pobre pequeña Catherine- dijo él secamente, acariciándole la mejilla con los nudillos-. ¡Qué desgraciada suerte os toca a las mujeres! Desde el día en que nacéis, se os da todo lo que pedís, de manera que no tenéis nada por lo que trabajar – e incluso si lo tuvierais, nunca se os permitiría hacerlo. No os dejamos estudiar y os están prohibidos los deportes, así que no podéis ejercitar ni la mente ni el cuerpo. Ni siquiera podéis aferraros a vuestro honor, pues aunque el honor de un hombre le pertenece todo el tiempo que él quiera, el vuestro está entre las piernas, y lo perdéis con el primer hombre que os posee. ¡Qué injusta es vuestra vida! –terminó-. No es extraño que todas estéis tan aburridas y seáis tan amorales y frívolas”.
Habla de las mujeres que conoce, las nobles. Pues el resto de las mujeres trabajaban y duro, o en casa, o en las fábricas de la Revolución Industrial, o en el campo. Nadie les daba nada con sólo pedirlo, ni tenían tiempo ni fuerzas para ser frívolas.
Más adelante, Jordan pregunta a Catherine si nunca se le había ocurrido cambiar esta situación, a lo que ella contesta que no. El remate de Jordan es totalmente machista: “Aplaudo tu sinceridad. Es una virtud rara en tu sexo”.
Vamos, que sólo le falta ponerse a cantar La donna è mobile… Topicazo sobre la insinceridad femenina que se encuentra en la literatura de todos los tiempos. Nada nuevo, claro. Los esclavos de las comedias grecorromanas eran representados de manera muy parecida. Es más fácil ser virtuoso y sincero cuando uno tiene todas las ventajas en la vida que cuando depende de otros para lo más básico. Pero mira, él que puede permitírselo, no es precisamente un cultivador de la virtud. Alexandra tendrá que enseñarle que hay otro tipo de mujer: trabajadora, responsable, leal y sincera.
¿Lo peor? Para mi gusto, la última parte. Ni siquiera el suspense de saber quién estaba detrás de los intentos de asesinato de Jordan me atrapó lo suficiente como para devorar el libro.

En los últimos años ya no se ve tanto, pero en esta novela encuentras cositas habituales en las historias de los 70-80: diferencia de edad significativa entre los protagonistas (diez años) y el matrimonio en un momento bastante temprano de la historia. La novela se centra en los obstáculos que tienen que vencer para estar felizmente casados y no, simplemente, casados. El estilo, también, es propio de la época: moroso, se regodea analizando lo que pasa por la cabeza a cada personaje, emplea todo el tiempo del mundo para contar las cosas, sin particulares prisas por llegar a ninguna parte.

Judith McNaught es una de las autoras clásicas de la old skool. Hay quien considera que inventó el subgénero de la Regencia. Discrepo, esa medalla se debería poner a Georgette Heyer. La cual, dicho sea de paso, consigue ser más entretenida y con un mayor dominio del zeitgeist que cualquiera de las autoras posteriores, incluida McNaught. Eso sí, las autoras modernas aventajan a Heyer en la sensualidad de la historia: el puñado de escenas sexuales que aparecen en un libro moderno, son bastante detalladas. Sexo explícito y además, en el caso de McNaught, sin demasiada purple prose del tipo “pétalos de su flor femenina” o “espada de virilidad”, etc. Aunque nunca encontrarás nada especialmente imaginativo o – ¡aparta de mí ese cáliz!- “rarito”. 

Cuando la página web The Romance Reader hizo una encuesta para escoger las mejores 100 románticas del siglo XX, “Un amor maravilloso” consiguió estar en el puesto 46. Forma parte de El ajuar de la lectora romántica. RT Books la considera una de sus Favoritas de todos los tiempos, y fue elegida RT Reviewers' Choice de 1987-88  en la categoría romance histórico. Faltó en la encuesta Top 100 AAR en 2004, pero apareció el resto de los años: n.º 35 en 1998, 49 en 2000, 45 en 2007 y 62 en 2010.

Advierto que no está en digital, ni puedes encontrar en papel en tu librería. Sólo queda la segunda mano, pero en español está a precios nada razonables, así que esta la he leído en inglés. Lo de gastarse una fortuna en la versión castellana sólo es comprensible si eres forofa de McNaught.

P.D. 8/12/2015: He visto que Ediciones B ha sacado esta novela otra vez en noviembre, en tapa dura y en digital. Así que ahora sí que se puede comprar este clásico a un precio asequible. B de Bolsillo, tapa dura 9,75 € y B de Books (digital) 4,12 €.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: fans de la novela romántica años 70-80.

Otras críticas de la novela:
En inglés, hay reseña en RT Book Reviews y crítica en la página All About Romance (una B).
Y tiene ficha en la base de datos fictiondb.
 
21-7-2025. Actualizo para añadir otros enlaces que sustituyan a las críticas que ya no están disponibles en internet. 
En español, A la cama con... un libro le cascó 2 Gandys
En inglés, Gossamer Obsessions, una B-, y  Blushing Geek, 4 estrellas.

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:

Ediciones en España (según el ISBN del Ministerio de Cultura):
-       Un amor maravilloso (2005) DeBolsillo, Col. Cisne, 32/11. Biblioteca Judith McNaught, 11
La portada de esta edición española me resulta un poquito de vergüenza ajena. Podéis verla en la ficha de la novela en el Rincón de la Novela Romántica.