jueves, 22 de mayo de 2014

Crítica: "Un reino de ensueño", de Judith McNaught



Diseño de la portada e ilustración de Lisa Litwack
Portada de Pocket Books Fiction

No sos vos, Judith, soy yo.

DATOS GENERALES

Título original: A Kingdom of Dreams
Fecha de publicación original en inglés: 1989
Subgénero: histórica – Medieval
Puesto en la lista AAR 2013: 43
Traductor al castellano: Pomares Olivares, José Manuel (1943- )

SINOPSIS (de la contraportada)

Dos muchachas de la nobleza escocesa son raptadas por Royce Westmoreland, un temible guerrero inglés. Para sorpresa de ambas, el atroz enemigo es un hombre comprensivo y amable. Cuando una de ellas enferma, él accede a liberarla a cambio de los favores de la otra, Jennifer Merrick. Ésta no duda en sacrificar su honra por salvar la vida de su hermana. Inevitablemente, entre Jennifer y el implacable guerrero surge un intenso amor ajeno al enfrentamiento entre sus respectivos clanes. Pero la vida pasará cuentas a los irreflexivos amantes.

CRÍTICA

“Un mundo de ensueño” (título original en inglés, “A Kingdom of Dreams”) se publicó en 1989. Se ambienta en la Edad Media inglesa. Forma parte de un grupo de historias dedicadas a la familia Westmoreland, junto con “Tú eres mi amor” (1985), “Cuando tú llegaste” (1994) y el relato “Miracles” (1994).

El libro empieza con un nada entusiasta banquete de bodas. Ni los contrayentes ni sus familias se regocijan:


En aquella boda nadie vitoreó, nadie levantó su copa de vino. En aquella boda los presentes, nerviosos, se observaban.


¿Cómo han llegado a este punto los novios, Jennifer y Royce?

La historia retrocede al momento en que Jennifer Merrick y su hermana Brenna son secuestradas –casi por accidente- del convento en el que viven. Estas nobles escocesas pasan a ser rehenes de Royce Westmoreland, duque de Claymore, un temible guerrero inglés conocido como “El Lobo”.

Jennifer no se resigna, y hace todo lo que puede para escapar. Cosa lógica, diría yo: no van a esperar cruzadas de brazos a que su familia pague un rescate. Todo ser humano privado de su libertad tiende a luchar por ella. Es lo normal. Que los planes salgan bien o mal, eso es otra cosa. Siento, Royce, que te haga lo que te hace. Pero es que el malo eres tú, que la retienes contra su voluntad.

Llegado un momento, pasan dos cosas. Una, que Royce extorsiona un poquillo a Jennifer para tener sexo. Otra, que Jennifer empieza a padecer un síndrome de Estocolmo avant-la-lettre. Así que la orgullosa escocesa que luchaba por liberarse empieza a tener tiernos sentimientos por su secuestrador…

Explicación freudiana planteada por McNaught: Jennifer es una pobre niña poco querida por su padre, y sólo quiere que la acepten y la quieran. Pues vale, pero así eran las cosas con las mujeres nobles de la época medieval: un peón en las alianzas de la familia.

Royce es, básicamente, el tipo de guerrero algo gañán que encima se cree un regalo para las mujeres. Eso sí, y aquí viene el momento psicoanálisis también para este buen mozo: en el fondo, tiene un corazón de oro que aguanta lo que le echen, y sólo aspira a encontrar una mujercita que lo quiera por quien es, que ni lo tema ni se deje seducir por su leyenda guerrera.

A Jennifer la acaban rescatando. Como las relaciones sexuales fuera del matrimonio eran algo pecaminoso y un atentado contra el honor del padre, -aquí la chica cuenta poco-, se ha de restaurar ese honor mediante el matrimonio. Justo lo que quiere todo secuestrado, que le obliguen a pasar el resto de su vida con el secuestrador. Pero no es más que una excusa. En realidad, los reyes de Escocia e Inglaterra han decidido dejar de pelearse durante un rato y matrimonios de este tipo les vienen como anillo al dedo para pintar una imagen idílica de paz.

Volvemos –después de unos 15 capítulos- a la casilla número uno: una boda entre novios nada felices. Pero el roce hace el cariño, sobre todo cuando hay mucha peripecia por en medio para tener entretenida a la pareja. En el conflicto de lealtades, entre el amor romántico y la fuerza de la sangre, ¿qué creéis que triunfa en el corazón de Jennifer?

¿Lo bueno? Me parece una novela bien escrita, una “de amor y aventuras” propias de los años 80, con muchos acontecimientos que impiden que la historia decaiga. Los personajes resultan atractivos. Y hay más de un momento de humor, algunos gracias a los secundarios Arik y Elinor. Aunque a veces sonaban tan ñoños que no sabía si sonreír o abochornarme.

La recomendaría como una romántica medieval “clásica”, de esas que ya no se ven hoy en día, muy old skool: tipos dominantes y heroínas pizpiretas.

“Un Reino de ensueño” estaba en el puesto 35 de las 100 mejores novelas románticas del siglo XX, según la página web The Romance Reader. Y RT Book Reviews la incluye entre las “Favoritas de todos los tiempos”. En El Rincón de la Novela Romántica suele estar entre las mejores, y entra en El ajuar de la lectora romántica. No apareció en el Top 100 AAR de 1998, pero luego no ha faltado a la cita: la n.º 23 en 2000, el n.º 15 en 2004 (su mejor clasificación), n.º 39 en 2007, n.º 21 en 2010 y ahora, en el Top 100 AAR de 2013 está en el n.º 43.

Como a mí no me entusiasmó, no me queda más remedio que concluir, usando el título de una peli de Juan Taratuto, “No sos vos, soy yo”.

No he tenido ánimos para releer este libro de cara al desafío AAR. He refrescado la memoria con una lectura rápida. Porque en su día este libro me aburrió soberanamente. Tuve que esforzarme en acabarla. ¿Será porque la leí en inglés? No creo. Me enamoraron las historias de Sandra Brown y de Courtney Milan leyéndolas en inglés. Así que excluimos la hipótesis idioma.

Creo que hay algo en McNaught y en Garwood, traducidas y sin traducir, que no pillo. Sus libros son el tipo de fantasía pseudohistórica que no me va. Saber que esta pareja es antepasada de Westmoreland, el “héroe violador” de “Tú eres mi amor”, tampoco ayuda.

Como escribí en mi comentario de la novela en El Rincón de la Novela Romántica, 

“no me impliqué en las peripecias de Jennifer y Royce. Me distraía mirando el decorado, o sea, fijándome en las cosas que no me sonaban muy medievales, como el nombre de Jennifer (no anterior al siglo XVIII) o la palabra “romántico” (capítulo 6) en boca de personas del siglo XV, que se plantean componer sonetos antes de Wyatt...”
Tengo la impresión de que es una novela excelente que a mí por lo que sea no me llegó. Cuando la historia me atrapa, me importan poco los anacronismos.


¡Hay tanta gente que adora esta historia! Así que no es ella, soy yo.

Valoración personal: …trabajosa, no me dijo nada, 2

Se la recomendaría a: fans de la novela romántica años 70-80 y de las ambientaciones medievales.

Otras críticas de la novela:

En fin, en momentos como este en que no conecto con las novelas, es más obligado que nunca mencionar la existencia de otras opiniones más favorables, como las que se pueden encontrar en El Rincón de la novela romántica o en Tejiendo críticas en la sombra. 

Críticas en inglés se pueden encontrar en the Book Eater, RT Book Reviews y All About Romance.



Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:
AAR 28. Judith McNaught – Paradise / Paraíso robado / Paraíso (1991)
AAR 71. Judith McNaught – Perfect / Perfecta (1993)
AAR 81. Judith McNaught – Something Wonderful / Un amor maravilloso (1988)
AAR 94. Judith McNaught – Almost Heaven / Danza de pasión (1990)
AAR 99. Judith McNaught – Whitney, My Love / Tú eres mi amor (1985)

Ediciones en España:

-     - Un reino de ensueño (2000) Plaza & Janés Editores, S.A. Col. Cisne, 32/1 Biblioteca de Judith McNaught, 1

-       - Un reino de ensueño (2010) B de Bolsillo, Col. Best-seller, 741/207. Zeta romántica, 207

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