miércoles, 11 de febrero de 2015

Crítica: "Obsesión y venganza", de Linda Howard



Siento decir adiós a Linda Howard en este Desafío AAR, una de las reinas del suspense romántico. Preparad los clínex.


DATOS GENERALES

Título original: Cry No More
Fecha de publicación original en inglés: 2003
Subgénero: suspense romántico
Puesto en la lista AAR 2013: 67

Traductores para la versión española: Cristina Macía y Justo E. Vasco

SINOPSIS (de la contraportada) 

Desaparecen a decenas, cada día, en todo el país. Hombres, mujeres y niños, muchos de los cuales nunca vuelven a dar señales de vida. Milla dedica todo su tiempo y energía a encontrarlos.

Desde hace diez años, impulsada por el recuerdo de la terrible tragedia que cambió su vida para siempre, está volcada en cuerpo y alma en la organización de voluntarios Rastreadores.

Por fin, aparece una pista sobre el caso que la atormenta, un fino hilo que descubre una trama siniestra de robo de niños y de asesinatos. En las peligrosas ciudades fronterizas con México, pobladas de traficantes, asesinos y ladrones, se sumerge en un juego letal en el que el cazador puede convertirse rápidamente en cazado.

Allí, Milla se verá obligada a confiar en Díaz, un hombre extraño y peligroso que puede ayudarla, pero también arrastrarla a un camino sin retorno…

CRÍTICA

Linda Howard es así. O te encanta o no pasas de la página 20. Soy de las primeras, normalmente.

Protagonista: Milla. Joven, enamorada, madre reciente. Todo estupendo. Hasta que unos desconocidos la atacan y se lleva al bebé. Sí, esta es una de esas novelas de suspense que recurren a víctimas niños para darle tensión a la historia.

Capítulo 2: diez años después. ¿Qué ha pasado con Milla? Sigue buscando a su niño. Trabaja para la organización Rastreadores, que busca personas desaparecidas, particularmente niños. Se ha divorciado, se ha distanciado de su familia, que desprecia su obsesión por el hijo desaparecido – sí, en fin, ¿dónde está escrito que tus hermanos tengan que apoyarte en los momentos malos? Linda Howard es otra de las que no tiene mucha fe en los lazos de sangre.

Una década de pistas que no llevan a ninguna parte... hasta que por fin recibe una llamada útil. La pone en contacto con un hombre peligroso, un mercenario, un asesino, que lo primero que hace es dejarla inconsciente.

Así de “delicada” es la presentación de Díaz, el chico de la película. Su presencia hiela todo a su alrededor, amedrentando con el silencio y la mirada. Milla cree que tuvo algo que ver con el secuestro de su hijo, pero pronto comprende que no es así. De alguna manera extraña, sin que ellos mismos lo entiendan bien, surge la atracción. Sus investigaciones les acercan a un grupo de delincuentes bastante despreciable. Si en el pasado secuestraban niños, ahora se encargan de algo no menos siniestro, el tráfico de órganos. Todo ello, en las regiones fronterizas de México y EE. UU.: El Paso y Ciudad Juárez, a cual más peligrosa y horrenda.

Hay más tensión que intriga. No estás mucho tiempo preguntándote quién es el culpable de los crímenes. Lo sospechas pronto, y te lo confirman poco después. Es de esas novelas en las que el suspense procede sobre todo de lo que el lector sabe y los protagonistas desconocen.

Milla es lo que Howard entiende como mujer muy femenina, vocación de madre y maestra, preocupada por verse guapa incluso en mitad de las desgracias, endureciéndose sólo lo justo para poder tratar con la gentuza que precisa para su trabajo. Si eres madre, comprendes todas y cada una de sus emociones y acciones, hasta el borde del llanto y de la desesperación. Por eso esta novela le resulta tan difícil a mucha gente.

¿Y Díaz? Un auténtico hombre macho-macho-man (cántese con música de Village People). Este hombretón siniestro carga con unos cuantos crímenes a sus espaldas, tortura y mata sin pestañear. Es un tipo raro, no del todo normal. Un observador de las emociones humanas, más que alguien que las sienta en su interior. Sólo Milla consigue despertar en él algo de humanidad, convirtiéndose en su única oportunidad de llevar una existencia funcional.

En la encuesta anual de All About Romance ganó en las categorías de lectura más lacrimógena (¡oh, sí!), al mejor suspense romántico, la heroína más fuerte (Milla) y la mejor heroína (de nuevo, Milla). Tuvo además dos menciones honorables; la primera, a la mejor novela romántica del año. La derrotó Gone Too Far de Suzanne Brockmann, obra que tuvo también la distinción de “peor lectura del año”; otro día explicaré esta paradoja sobre la historia de Sam y Alyssa. La segunda mención honorable de Obsesión y venganza fue en la categoría de mejor héroe. Nuevamente, tiene su lógica: Díaz fue vencido por la enésima aparición de Roarke (Portrait in Death). Digo yo que debería haber un límite al número de encuestas que puede ganar el mismo personaje, porque Eve y Roarke tienen más “óscars” que la Streep.

Ha estado en listas Top 100 anteriores: puesto 38 en 2007 y 80 en 2010. Cuando hicieron la miniencuesta de suspense romántico en 2007 fue la 7. Finalmente, el Club Romántica la ha incluido en su Top 100 de Joyas románticas.

La leí de un tirón. Hay momentos desagradables, otros que te ponen un nudo en la garganta y te pueden hacer derramar alguna lágrima si, como yo, eres un poco llorona. ¡Ay, lo que se sufre al llegar al final “emocionalmente satisfactorio”! Suspense romántico de lo mejorcito.

No acaba de ser una novela redonda para mi gusto porque le veo algún que otro cabo suelto, cosas que (como en las tragedias clásicas) pasan fuera de escena a pesar de su relevancia en la trama de suspense. Personajes trascendentes desaparecen luego sin saberse más de ellos. Añado que tanto Díaz como Milla hacen cosas –que no voy a contar por no destripar el argumento- que a mí (no sé si por mi mentalidad europea, o porque creo que, en general, los derechos humanos son algo a respetar) me resultan incómodos.

La leí en español, en papel. La editorial no empleó a la traductora ya conocida de Linda Howard, siempre correcta, sino una pareja que hasta la fecha no tenía el gusto de conocer. Calificaría la traducción como “pasable”, en términos generales. Cumple bien, logrando bien el tono duro propio de novela negra. Puede que esa sea la contribución de Justo E. Vasco, no sé. Pero luego, hay momentos en que te encuentras cosas que sin ser palabras inexistentes, suenan raras al menos a este lado del charco, como “reciprocar” por corresponder, “receso” por vacaciones, “Rocallosas” por las Rocosas, “le tomó tres intentos” o “sus pies entumidos” (creo que quiere decir “entumecidos”, entumidos dice el DRAE que es mejicanismo por tímido, lo que no tiene sentido ahí). Y, cuando llegan a la parte sexual, resulta que Díaz (***abstenerse espíritus delicados***) “comenzó a pistonear dentro de ella”, y en otra ocasión, “siguió bombeando hasta correrse”. Muy gráfico, muy como de ingeniería industrial, ¿no?

En fin, confío en que George R. R. Martin siga escribiendo novelas y la traductora en cuestión se mantenga alejada del género romántico.

Valoración personal: notable, un 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados al suspense romántico que soporten los momentos desgarradores.

Otras críticas de la novela:

Contraria a mi costumbre, señalo primero una crítica en inglés, porque creo que la clava: Rosario’s Reading Journal. Suscribo casi todo lo que dice. Me encanta cómo lo resume en su última frase: Si crees que puedes aguantar el tema, este es un libro que no debes perderte.



Aquí, la ficha en la FictionDB.

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:


Ediciones en España

-       Obsesión y venganza (2005) Titania
-       Obsesión y venganza (2009)  Books4pocket

8 comentarios:

  1. A pesar de lo famosa que es la autora creo que he leído tres libros de ella. El hombre perfecto que me encantó, Secretos en la noche que me gustó menos de lo esperado después de años y años de gente diciéndome que era el mejor libro de romántica que existía... y por último Se abre la veda que no me gustó nada de nada....
    Este es uno de los que quiero leer, me gustan las historias duras y creo que lo aguantaré perfectamente.

    Un saludo!

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  2. Ya digo que Linda Howard es muy de o lo tomas o lo dejas. Hit or miss que dicen en inglés.
    A mi sí que me gustó Secretos en la noche porque es totalmente excesiva.
    Pero he leído alguna cosa horrenda de su época "harlequinera".
    ¿No es horrible que te digan que algo, lo que sea, es "lo mejor"? Pasa con libros, música, series de tv, películas. Si me ponen algo como el no va más, tiendo a llevarme el chasco.
    De Linda Howard está muy bien los MacKenzie. Lecciones privadas es una de mis favoritas. No son suspense, sino más bien harlequineras con algo, muy poquito, de misterio.

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  3. Obsesion y Venganza--muy apropiada traducción del título original, por cierto--es uno de los pocos libros que he adorado, que me han conmovido hasta las lágrimas...pero que no he podido re-leer.

    Quiero releerlo, porque me gustaría escribir una reseña, pero cada vez que lo tomo y empiezo a leer, se me encoje el corazón y no paso del principio.

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    1. Me encantaría leer más reseñas sobre este libro. En inglés encuentro muy poquitas reseñas de libros de más de hace diez años, como este. A pesar de ser un clásico.
      Pero entiendo que es difícil de leer,... Lo que yo hice con la escena en la que se llevan al bebé de Milla, por ejemplo, fue leerla muy rápido y por encima.

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    2. Este año me he hecho el propósito de reseñar más libros 'viejos' --queriendo decir, libros publicados en los ochenta y noventa--precisamente porque, por lo que he podido encontrar, no hay tantas reseñas de ellos, y vaya que hay algunas joyas fantásticas que leer y re-leer.

      Si me animo a releer y reseñar ésta novela, voy a recordar venir a ligarla.

      Creo que si, como dices, leo como por encimita las partes más fuertes/intensas, podré hacerlo sin mucho problema. Muchas gracias!

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    3. Finalmente publique mi resena de Cry No More.

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  4. No, todavía no me atrevo. Amo a Linda, pero la sinopsis me sobrepasa. Quizá con tu crítica y algún día que me suba la serotonina, lo intente.

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    1. Sí, tienes razón, hay que estar fuerte, no es un libro para coger un día cualquiera, sino uno de esos en que crees que puedes con todo. El libro es muy bueno, pero de los de llorar.

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