sábado, 4 de abril de 2015

Crítica: "Una apuesta peligrosa", de Jennifer Crusie



Marcho unos días de vacaciones y os dejo con el tipo justo de novela romántica contemporánea que me gusta. Con una de las portadas más demenciales de la historia de la romántica española.
Perpetradores de la portada:
Diseño: Beatriz Tobar
Ilustración: © Ximena Maier
Santillana Ediciones Generales, S.L.

DATOS GENERALES

Título original: Bet Me
Fecha de publicación original en inglés: 2004
Subgénero: contemporánea
Puesto en la lista AAR 2013: 15

Traducción: Enrique Alda Delgado
  
SINOPSIS (de la contraportada)

Minerva Dobbs es una treintañera con algunos kilos de más que piensa que la felicidad es un cuento de hadas. Cal Morrisey, por su parte, es un donjuan que detesta el compromiso y que la invita a cenar para ganar una apuesta. Cuando la cena termina, cada uno de ellos piensa que nunca volverá a ver al otro. Pero el destino tiene otros planes para ellos, y Minerva y Cal inician una relación casi involuntaria en la que median un ex novio celoso, unos padres impresentables, un gato demasiado inteligente y muchos donuts, y que concluye con la mayor de las apuestas: el amor verdadero.

CRÍTICA

Apurar, cielos, pretendo,
Ya que la tratáis así
Qué delito cometió Jennifer Crusie
Contra vosotros escribiendo.

¿Por qué, oh, cielos, por qué le ponéis esa terrible portada a una de las mejores novelas de romántica contemporánea ever?

Arriba, la portada española, ¿alguien en su sano juicio compraría eso libre y voluntariamente?

Aquí, la de la edición original.
St. Martin's, 2004

Cuántos lectores habrán ignorado esta novela al verla en el Carrefour,… Cuántas librerías respetables se habrán negado a que ese engendro estético afee sus escaparates.

Para mí, no es chick lit en el sentido de que no pone a la protagonista y sus cosas como el centro de la historia, sino romántica contemporánea pura y dura. Dos personas se conocen, no se gustan a primera vista pero el destino acaba uniéndolos una y otra vez como si fuera un cuento de hadas.

No son protagonistas prototípicos. A un lado, Minerva Dobbs, una rompepelotas con su punto de mala leche. Ingeniosa y rápida en sus contestaciones, y de lo más ácida en sus pensamientos. Ejemplo. Su hermana se está probando el vestido de novia, un merengue imposible lleno de pedrería, volantes, gasas, ribetes plisados… ¿qué le parece?


“Pareces una princesa obsesionada por el sexo, hasta arriba de heroína”, pensó, pero dijo:
-       Estás preciosa –porque también era verdad.

Con ligero sobrepeso, Min aprende a respetar su propio cuerpo y saber que lo sexy que eres no depende de los kilos que peses. Trabaja como actuaria (una cosa de seguros) y el cretino de su novio la ha dejado. ¿Cómo es ella? Oigamos a Cal.


Porque eres inteligente, amable y divertida y mi sobrino está loco por ti y llevas unos zapatos muy bonitos y pareces un ángel depravado.


Amiga de sus amigas, apoyo de su hermana menor, que se va a casar con un idiota, guapo pero de lo más cretino. ¡Me encantan las novelas con amigas! Su padre es como un oso nórdico, y la madre, una histérica “policía de las calorías”.

Al otro lado, Calvin Morrisey, que procede de un entorno familiar gélido. Este príncipe azul con negocio propio tiene más de una inseguridad. Otro amigo de sus amigos. Sí, lo he dicho, me encanta que los amigos estén en estas historias, como en la realidad. La parte de las “familias entrañables y los retoños encantadores”, podéis quedárosla.

Aunque aquí hay un niño, el sobrino de Cal: gafas, poco atlético y propenso a las vomitonas cuando zampa azúcar… Que consigue recurriendo a cuantos trucos se le pasan por la cabeza.

Cal tiene fobia al compromiso. Guapo, encantador al trato, y de buena posición, atrae a las mujeres, pero en cuanto la cosa se pone seria, sayonara, baby.

Bienvenidos, desde la primera página, al mundo ligeramente retorcido de Jennifer Crusie. Un mundo en el que Minerva fantasea con atravesarle el corazón a su ex novio “con el agitador”.


Aunque, por supuesto, no lo hizo. Era de plástico y no acababa en punta. Además, la gente no suele hacer ese tipo de cosas en el sur de Ohio. Lo que necesitaba era una recortada.


Si conectas con este tono, ácido y divertido, tienes la diversión asegurada. Aunque se habla de cosas un poco traumatizantes como unos padres frígidos emocionales, por ejemplo, no hay tragedia.

¿El estilo? Rápido, con mucho diálogo, algún pensamiento malévolo y casi sin descripciones. Como si fuera el guión de una sit-com, algo que a esta historia, le va a la perfección.

Hay muchísimas cosas de las que disfruté en su momento, y otras más que se han añadido cuando la he releído para este mi Desafío AAR:

… los divertidos secundarios, incluidos dos ex un poco desquiciados, los amigos y amigas y sus teorías sobre el amor, la amiga lesbiana de Cal, que tiene sus propios rollos sentimentales;
… el hecho de que al final de la novela te cuente lo que pasa con todos ellos, no sólo con Min & Cal, eso sí que es un epílogo;
… la naturalidad con que ocurren las cosas, porque es verdad, a veces –como les ocurre a los protagonistas- no sabes si una persona te cae bien o no pero piensas en ella todo el tiempo;
… el bondadoso escepticismo respecto al tópico tradicional de familias, bodas, novios ideales;
… las referencias musicales a los dos Elvis, Presley y Costello, las bandas sonoras de las pelis de Julia Roberts, los musicales de Broadway (con especial inclinación hacia Sondheim), los cines de reestreno;
… ¡sandalias y zapatos fantásticos! Bueno, al menos originales.

Esta novela, además de conseguir críticas superlativas en su momento, ganó el premio RITA (sí, los óscar de la romántica estadounidense) al mejor título contemporáneo single. En la encuesta anual de All About Romance consiguió ser distinguida como la mejor novela del año, y también ganó en las categorías de divertida, contemporánea, chick lit/Women’s fiction, mejor heroína (Min Dobbs) y mejor pareja (Min & Cal), y Cal se quedó con una mención honorífica al mejor héroe; le ganó Wulfric Bedwyn, de Ligeramente peligroso.

También la lista de internet Romance Readers Anonymous la consideró el mejor romance del año. Ha estado en todos los Top 100 desde su publicación, en buenos puestos: n.º 5 (2004), n.º 8 (2007) y n.º 16 (2010). AAR también hace miniencuestas, y apareció como la número 1 en las divertidas y en la chick lit. Heroes & Heartbreakers la incluyen entre las diez novelas románticas que deberías leer. Y RomanceNovels.Me la tiene la 259 en su lista de mil mejores novelas románticas.

La leí en español, en una estupenda traducción que le supo dar el punto justo.

En fin. Me atrapó al leerla por vez primera y me ha encantado releerla. Un auténtico antídoto para la melancolía.

Que la espantosa portada española no os eche para atrás.

Valoración personal: de lo mejor, 5

Se la recomendaría a: todo lector de novela romántica contemporánea, especialmente si tiene sentido del humor.

Otras críticas de la novela:



As usual, la ficha en la FictionDB.

Otra novela de Jennifer Crusie en el Desafío AAR.


Ediciones en España

-       Una apuesta peligrosa (2007) Punto de Lectura

2 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo contigo en TODO.
    Recuerdo que la novela me vino en un lote de libros que gané y estuvo meses y meses en la estantería porque la portada es tannn horrorosa que ni quería leer lo que contenía jaja.
    Pero un día me me decidí a darle una oportunidad y oh! Es una de las mejores novelas contemporáneas que he leído sin ninguna duda!

    Un pena, como casi siempre, las portadas españolas.

    Un beso

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    Respuestas
    1. Es un alivio ver que alguien más opina así. Ni adrede se puede hacer una portada tan horrenda y que no tiene nada que ver con el libro.
      Simplemente, no me puedo creer lo mal que tratan en España las editoriales a Jennifer Crusie, que ha escrito algunas de las más inteligentes, y cómicas, novelas románticas contemporáneas de los últimos veinte años.

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