viernes, 9 de octubre de 2015

Crítica: “Toscana para dos”, de Susan Elizabeth Phillips



Vi que este mes se ha reeditado Toscana para dos (B de Bolsillo, Ediciones B, 9,62 €). Me di cuenta entonces de que era una de las pocas de Susan Elizabeth Phillips que aún no había leído. Rápidamente la bajé al kindle. Al final, experiencia agridulce: se deja leer, pero no es para tirar cohetes.

DATOS GENERALES

Título original: Breathing Room
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2002
Editorial: HarperCollins
Páginas: 400

Edición en español: B (Ediciones B), 2004
Traductor: Juan Luis Trejo Álvarez
Colección: Seda

SINOPSIS (según la página web de la autora)

Ella es la doctora Isabel Favor, la diva estadounidense de la autoayuda.
Él es Ren Gage, el villano favorito de Hollywood.
A veces simplemente, sabes que Dios tiene sentido del humor.

La doctora Isabel Favor, autora de las Cuatro Piedras Angulares de una vida favorable, ha sacrificado todo para construir su imperio de autoayuda. Entonces en cosa de semanas, todo se derrumba. Pierde todo su dinero por un contable poco escrupuloso, su prometido la deja por una mujer mayor y desaliñada, y su reputación se hunde cuando aparece en los titulares como un fraude. La diva estadounidense de la autoayuda pronto descubre que puede arreglar la vida de todo el mundo salvo la suya. Arruinada, dolida y cansada, marcha a Italia en busca de un tiempo muerto para pensar y recuperarse.

Lorenzo Gage se gana la vida asesinando a la gente… en la pantalla. Guapo y con talento. Pero empieza sus vacaciones en Italia vagamente insatisfecho. Ser un villano con una cara de infarto tiene sus recompensas, pero odia sentir que hay cosas en su vida que ha dejado desatendidas. Entonces ve a Isabel bebiendo un vaso de vino en un café. Un buen chico no pensaría en seducir a una mujer tan pulcra… pero a él nunca le ha parecido divertido interpretar el papel de héroe.

Isabel no tarda en darse cuenta de que ha escapado de un tipo de caos para caer en otro. Incluso el refugio de una simple granja de piedra en el corazón de un olivar toscano puede proporcionarle el refugio que necesita… no cuando la gente del pueblo trama deshacerse de ella, y su plan para restaurar su reputación queda vacío. Y especialmente no cuando el hombre que la decepcionó no la deja en paz.

Toscana para dos es un libro para cualquier mujer que alguna vez haya soñado con pasear por un viñedo, o dejar pasar las horas bajo el sol de la Toscana, o reformar a un hombre deliciosamente perverso. Esta es una historia de esperanza y renovación, de amor y redención cuando más se necesita. A veces hace falta un lugar especial… un amor especial… un poco de espacio libre… para que la vida cumpla toda su gloriosa promesa.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entre las mil mejores novelas románticas, pero por el novecientos.
RT Book Reviews la incluyó en su lista de “favoritos de todos los tiempos”. RomanceNovels.Me también entendió que estaba entre las mil mejores novelas románticas, en el puesto 532. Finalmente, en el Rosario’s Reading Journal aparece con una calificación máxima, A+.

CRÍTICA

El título original de la novela, Breathing Room, literalmente significa “espacio para respirar” y se refiere a “suficiente tiempo para prepararse o para recuperarse de una determinada situación”. Es lo que yo entiendo como un “tiempo muerto”, o sea, que paren el mundo que me bajo. Momento KitKat. Para respirar lento, pensar, analizar, decidir,…

La persona que necesita ese “tiempo para respirar” es Isabel Favor, una gurú de autoayuda que escribe libros y da conferencias. Todo gira en torno a su sistema de “cuatro piedras angulares” que encuentra millones de adeptos. Así que es millonaria: pisazo, ropa, prometido, etc.

Pero claro, ¿qué hace una heroína SEP que lo tiene todo? Pues perderlo, claro, porque sus heroínas suelen estar en la peor de las situaciones posibles, “casi” con una mano delante y otra detrás.

Y en esa situación, ¿qué haríais vosotras, solas y arruinadas? Pues lo que la heroína del libro: un par de meses a una casita en mitad del campo toscano, ¿a que sí? Para relajarse y empezar a escribir un libro sobre cómo superar las crisis. Esto es Romancelandia, ¿vale? Allí nadie se apunta al inem.

Aunque antes se pasa por Florencia, decide que no le gusta la cúpula de Brunelleschi y como quiere subirse la autoestima, tiene un rollo de una noche con un caballero que le tira los tejos en un café. Aunque, claro, la cosa sale de aquella manera.

A este señor lo reencuentra en su casita en mitad de la Toscana because-reasons.

Lorenzo, “Ren” para los amigos, es un actor de Hollywood muy guapo especializado en papeles de villano. Actualmente este “chico malo” sufre mala prensa porque una exnovia se ha suicidado y los tabloides dicen que es por su culpa. Así que ha puesto tierra de por medio aprovechando una herencia familiar y una próxima película que empezará a rodar en Roma.

Esta es una novela entretenida, que tenía cosas muy buenas. Tuve la impresión de que, si lo hubiera contado de otra manera, me habría encantado. Pero al final (para mi gusto personal, ¡ojo!), se quedó corta, torpe, como hilvanada de mala manera en lugar de hacer un bordado primoroso.

El tópico tan querido de SEP del “pueblecito entrañable con personas auténticas” se sitúa ahora en una villa toscana, con gente a la que le gusta a) comer; b) alguna antigüedad etrusca perdida y c) bastante amor por la familia. Un poco cliché, la verdad, pero se lleva bien. Eso sí, te entraba un hambre tremenda con tanta pasta y una sed impresionante con tanto Barolo o Chianti…

Ren, el protagonista masculino, resulta bastante divertido. Anda todo el rato en plan Mortadelo, disfrazándose de esto y aquello. Tiene su gracia. Por sus antecedentes personales, traumas de la infancia, adicciones varias y matrimonio fracasado, no cree que eso del amor y una relación estable sea para él. Sus diálogos con Isabel son lo mejor del libro. Al final cambia un poco y sabe reconocer que la ama y que merece la pena darle una oportunidad a lo suyo.

Isabel, en cambio, no me gustó demasiado. Reconozco que es un personaje muy coherente; e inteligente, ya que no se deja engañar por las manipulaciones de Lorenzo. Pero hay algo en ella que, simplemente, no me va. Psicología, autoayuda y continuos rezos… no son lo mío. No le vi el sentido a algunas escenas. Como cuando se pone a buscar funghi porcini por el campo. O cuando se desmelena (más o menos) y se pone en plan diosa en plena tormenta. Su cambio de obsesa del control a una persona que acepta alegremente el caos me pareció menos creíble que el de Ren. Es uno de esos raros casos en que me parece que el final es feliz pero “por ahora”. No tengo muy claro que de ahí en cinco años siguieran juntos.

Como es propio de SEP, incluye una historia de amor secundaria, en este caso un matrimonio en crisis. No me gustó nada. No me entendáis mal, está muy bien contada, tanto que sonaban muy reales las discusiones entre estos dos; algo que me incomodó un poco. Ella está embarazada ¡y tienen ya cuatro hijos! Lo cual da lugar a mucha escena infantil. Si te gustan los niños en romántica, te encantará esta familia. Si eres de las raritas a las que estas cosas sobran (como es mi caso), pues pasarás por encima de todo este drama conyugal.

La novela tiene uno de esos epílogos de “fertilidad conyugal” que tanto gusta a los lectores de romántica. En este caso, además, lo une al triunfo profesional, así que es una guinda perfecta al pastel. De nuevo, es el tipo de cosas que a mí no me van, que incluso me dan un poco de vergüenza ajena.

La parte sexy, sí, es sexy, muy propio de SEP, aunque… cortaba un poco el rollo imaginártela rezando en algunos momentos.

Mi propio y caótico resumen sería: podría haber sido algo especial pero al final, fue sólo pasar el rato. Me gustó el prota masculino, el humor de los diálogos y la sensualidad. No me gustó la prota femenina, el tópico del pueblecito entrañable con toda una subtrama referente a una estatua etrusca y los niños por todos lados.

Tengo la impresión de que si no tienes mis particulares fobias, puedes disfrutar bastante de esta novela contemporánea.

La leí en digital, en español, y la traducción me pareció muy lograda, ¡vaya diferencia con la de las perpetradoras habituales de SEP!

Valoración personal: para ser de Susan Elizabeth Phillips, pasable, 2

Se la recomendaría a: todas las seppies y a los que gusten de las historias contemporáneas amables, de pueblecitos entrañables y con su toque sexy.

Otras críticas de la novela:

En español, tenemos varias críticas en El rincón de la novela romántica: hay quien ha disfrutado más del libro, hay quien menos, opiniones para todos los gustos. Como detalle especial, Anita da una receta para hacer unas bruschettas, totalmente recomendables.

Lady Marian le da 7/10, no le parece de lo mejor de SEP.


En inglés, destacaría la crítica de Rosario, un A+

Para RT Book Reviews es libro 4 ½ estrellas y un Top Pick.


Claro que hay gente a quien no le gustó. Por ejemplo, a Svetlana Reads and Reviews no le gustaron los personajes y el argumento le pareció trillado, 1 estrella sobre 5. 

Peor es esta de Movie Reviews Spoilers le da 1 estrella sobre 10 y dice que es un Harlequin de los 70. He mirado y remirado y no veo cómo eso es posible, dado que o estoy muy equivocada o SEP empezó a escribir en los ochenta. Igual lo dice en sentido metafórico.

2 comentarios:

  1. Tengo una amiga que es fan incondicional de SEP, cuando yo empecé con esta autora ya ella se había leído prácticamente todo lo que había publicado (tanto lo que había llegado a España como no) y me convenció para leer esta porque "es una de las mejores novelas de SEP".
    Yo coincido contigo, se deja leer, es entretenida pero no va más allá. Recuerdo muy poco de ella y desde luego la autora tiene novelas, por no decir que todas, que le dan mil vueltas a esta.

    Un beso!

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    Respuestas
    1. Me alegra saber que no estoy sola en esto...
      Desde luego, si alguien no conoce a SEP, le recomendaría antes cualquiera de los libros Chicago Stars.
      Claro que, en materia de gustos, cada lector es un mundo, así que no me extraña que hasta las seppies discrepemos sobre cuál nos gusta más de ella.
      Pero que nos gusta, y seguiremos leyendo sus libros, es algo seguro.

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