sábado, 10 de febrero de 2018

Crítica: “La coartada imposible”, de Sandra Brown

Te vuelves loco pensando quién
demonios puede ser el asesino

DATOS GENERALES
Título original: The Alibi
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: agosto de 1999

Edición en España
Fecha Impresión: 01/2004
Club Círculo de Lectores
Traductora: María Montserrat Vía Giménez

SINOPSIS

Para la psicóloga Alex Ladd conocer al ayudante del fiscal del distrito Hammond Cross había representado una autentica agua de mayo en un tiempo de sequía afectiva. Y para el mismo Cross la irrupción de una atractiva mujer en su vida ha significado mucho más que una sorpresa. Pero el destino parecía jugar en contra de ambos cuando aquella misma noche el asesinato del empresario Lute Pettijohn sacudiera las conciencias de la alta sociedad de Charleston. Un asesinato que llevaría a Cross de cabeza y cuyo principal sospechoso contaría con una coartada perfecta.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, es de las que leí por ser de Sandra Brown, aunque a mí me parece modélica dentro de lo que es el suspense romántico.

CRÍTICA
La coartada imposible es la novela de suspense que Sandra Brown publicó en 1999.
El misterio a resolver, en este caso, es el asesinato de un hombre de negocios de Charleston.
Sigue un poco la línea de Sedas de Francia, con un hombre de la ley (prototipo browniano núm. 2): el fiscal enamorado de una damisela que es sospechosa del asesinato. Solo que aquí las cosas están aún más desquiciadas, porque buena parte te la cuentan desde la perspectiva de Hammond.
Y él sabe que ella no es culpable.
Hammond, un hombre cortés y honrado, que se ve impotente para frenar una investigación hacia la mujer que ama. A veces, francamente parecía que le iba a explotar la vena de puro cabrero y frustración.
Al comienzo del libro vemos el descubrimiento del cadáver, con una ayudante del fiscal (Steffi) y un policía tenaz (Rory) que siguen los primeros pasos de la investigación.
Aparte, vamos viendo escenas de Hammond, ayudante del fiscal que sale de Charleston para distraerse. Tiene cosas en qué pensar. Lo ves inquieto, preocupado por algo que tú desconoces.
En su deambular, se detiene en una feria rural. Allí le llama la atención una mujer muy guapa, distante, pero con esa elegancia y autodominio de las heroínas brownianas que dejan entrever una auténtica pasión que se revelará entre las sábanas, sin dejar de ser una señora en todo momento
Aunque ella es renuente, él le tira los tejos y acaban donde acaban, en un apasionado rollo de una noche.
A la mañana siguiente, Hammond se despierta solo. Pero tiene la sensación de que esto ha sido algo especial, que ha conectado con esta mujer desconocida de una forma totalmente distinta a sus experiencias anteriores.
Cuando vuelve a la ciudad, se entera del asesinato de Lute Pettijohn, ese hombre tan importante. Estaba casado con la mejor amiga de Hammond, aunque no era un matrimonio feliz. Lute hacía negocios con el padre de Hammond, un pelín turbios, algo que tampoco le deja muy contento, porque si hay algo que distingue a Hammond es su probidad, su honradez.
Como Hammond es de buena familia, y el candidato número uno para sustituir al jefe cuando se retire, le encargan ser el fiscal del caso.
Su cabeza, sin embargo, está en otro sitio, no en el asesinato de ese impresentable, sino en la mujer misteriosa a la que quiere encontrar a toda costa.
Poco se imagina que acabaría topándose con ella de la forma más inadecuada.
La desconocida acaba teniendo un nombre, Alex. Es una psicóloga renombrada. Le mira con intensidad, pero no dice nada, o fabrica directamente mentiras delante de la policía.
Hammond sabe que ella no ha podido asesinar a Lute Pettijohn.
Porque estaba con él, en una feria rural… y luego echándole guindas al pavo, azúcar, canela y clavo.
Él es su coartada. Y sin embargo…
Él guarda silencio y ella también. Mientras tanto, la ambiciosa Steffi y el implacable Rory construyen un caso contra Alex, basándose en evidencias circunstanciales.
Hammond se ve incapaz de parar esto. Enamorarse de una sospechosa le hace pasar por un infierno moral. Él, tan recto, que hasta su propio padre lo desprecia llamándole boy scout. Él, tan escrupuloso que su enemistad con el policía Rory Smilov viene de que puede llegar a atajos e inventarse pruebas,… Él, justo él, tiene que caer rendido a los pies de una mujer mentirosa…
La ambientación, en Charleston, no es tan marcada como la Nueva Orleans de Sedas de Francia o Fat Tuesday. Más que los lugares, lo que describe muy bien es el tejido social, las relaciones entre gente bien, el desprecio frente al que es de fuera, lo que se espera del comportamiento de hombres y mujeres,… sí, esas sureñas como magnolias de acero, dulzura y encanto por fuera pero con un interior de cemento armado.
Creo que de todas las novelas de suspense romántico que ha escrito Sandra Brown, es la que mejor equilibra los dos elementos: el romance y el suspense.
La parte romántica está muy lograda, ocupa páginas y páginas, de encuentros y diálogos, sí, pero también de todo lo que sienten y no pueden decirse. Es un libro de miradas, de gestos que dicen lo que las palabras ocultan. La tensión resulta insoportable por ver cómo las cosas pintan cada vez peor para Hammond y Alex.
¿El suspense? Estamos ante una historia llena de giros, vas descubriendo cosas insospechadas de cada uno de los personajes.
De nuevo, me sorprendió el desenlace. No lo vi venir. No sospeché de ese personaje. Al releerlo con la mente puesta en el resultado final, volví a maravillarme sobre cómo la autora no deja que haya cosas incoherentes. Lo ata todo muy bien. Como lectora, desanima un poco que no deje pistas, que no puedas descifrar por ti mismo la autoría.
Creo sinceramente que es una de las mejores novelas de Sandra Brown. Si no le doy lo máximo, es por varias razones. Primero, no me dejó resacosa, ni con ganas de releer. Segundo, sigue un poco el esquema ya visto en Sedas de Francia: un fiscal y la sospechosa de un asesinato. Después está que la ambientación charlestoniana me resultó un poco demasiado fría, no sentí los sabores y los aromas del lugar,
Y bueno, el que empiece la cosa con sexo entre los protagonistas, cambia cambia la dinámica: la tensión es más amorosa que sexual.
Acabo con que esto de los enamoramientos repentinos en un par de días no me resultan muy creíbles. Puedo entender que en tan breve tiempo surja una pasión intensa, un deseo desbordado por un desconocido. Pero, ¿un amor firme y duradero? Me cuesta creerlo
Fuera de estos detalles que son tontadas menores, me parece totalmente recomendable.
La leí en inglés así que no sé cómo estará la traducción al español.
Valoración personal: notable, 4.

Se la recomendaría a: los fans del suspense romántico.

Otras críticas de la novela:

Hay crítica, en español, en El rincón de la novela romántica
Historias de ensueño califica esta novela con un 9,5

En inglés, tenemos crítica en Publishers Weekly, en Kirkus Reviews y también en All Readers.

Para que se vea que cada lector es un mundo, tenemos a Love, Literatura, Art, and Reason que si eres fan de Sandra Brown, The Alibi es buena pero no lo mejor de ella. Si no eres fan o no has leído aún sus libros, no recomendaría empezar con esta, pues no es una de sus mejores obras.  

2 comentarios:

  1. I loved this book!!
    Along with Where There's Smoke, I had a great time reading these, especially when thinking about her books from the 90s and early 00s.

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    Respuestas
    1. I'm so glad to hear that! I think it's one of her best books, but I thought I saw very little enthusiasm towards it in other reviewers.

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