domingo, 4 de febrero de 2018

Crítica: “Unspeakable”, de Sandra Brown

Suspense naturalista

DATOS GENERALES
Título original: Unspeakable
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: junio de 1998

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS

NO VEO EL MAL
Carl Herbold es un psicópata de sangre fría que ama la violencia, un asesino que acaba de escaparse de la cárcel donde estaba cumpliendo cadena perpetua. Decidido a vengarse, está de vuelta donde empezó, Blewer County, Texas.
NO OIGO EL MAL
Nacida sorda, la recientemente enviudada Anna Corbett lucha por mantener el rancho que es el derecho de herencia de su hijo, sin ser consciente de que es el centro del horrible plan de Carl Herbold, y que su mundo de silencio y aislamiento autoimpuesta va a explotar.
NO HABLO MAL
Un vagabundo cuyo aire despreocupado desmiente su dificultoso pasado, Jack Sawyer llega al rancho de Anna pidiendo trabajo, mientras que espera proteger a esta inocente mujer y a su hijo de la ira de Herbold. Pero Sawyer no puede huir de los secretos que lo rondan, o el día del ajuste de cuentas que los espera a todos ellos…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Nope. Es de las que compré y leí sólo por ser de Sandra Brown.

CRÍTICA
Unspeakable es la novela de suspense que Sandra Brown publicó en 1998.
Vuelve a Texas, a un rancho aislado en el que Delray, un hombre envejecido que ha perdido a su hijo, intenta sobrevivir y cuidar de Anna, su nuera, y un niño pequeño, su nieto.
Hasta allí llega un héroe browniano tipo 1, un vaquero vagabundo que pide trabajo. Es un tipo duro, algo misterioso.
Delray Corbett, el viejo ranchero, no quiere contratar a nadie, y además no confía del todo en este hombre, Jack, que aparece como de la nada para echarle una mano. Pero las «circunstancias» le aconsejan hacerlo.
Por si acaso resulta que él solo no puede seguir protegiendo a su nuera y a su nieto.
Esas «circunstancias» son Carl y Myron. Carl es un psicópata asesino que se ha escapado de la cárcel. Delray tiene miedo (y con razón) de que en su huida desesperada acabe en el rancho, buscándole a él, o a alguien en quien vengarse del mucho odio acumulado.
Carl es malo. Malo con avaricia. Malo hasta decir basta. Y tendremos muchas páginas de Carl, y su acólito el retrasado y brutal Myron, para comprobarlo.
Porque el libro desarrolla dos historias paralelas que convergen al final: la de los presos huidos (y la que van liando a su paso) y la vida en el rancho (con Delray, Jack, Anna y el niño).
Hay una tercera línea argumental, que es el misterio a resolver en la novela. Hace veinte años, murió una chica un tanto ligera de cascos, Patsy. El sheriff se ha obsesionado con ese caso sin resolver. Ahora se ha jubilado, pero sigue dándole vueltas. El que Carl haya huido de la cárcel le urge aún más a resolverlo.
¿Por qué? Porque los hermanos Herbold, Carl y Cecil, fueron sospechosos de violar y asesinar a la pobre Patsy. Sólo que no pudieron encontrar pruebas contra ellos. Dos décadas después, este hombre de la ley sigue decidido a resolver ese caso.
También esto se resuelve al final, entre el sheriff, Carl y los del rancho.
Jack es una figura misteriosa. Un tipo muy trabajador, extremadamente respetuoso tanto con Delray como con Anna, y que conecta fácilmente con el niño de la película. Tú, como lector, avezado en temas de novela negra, intuyes que oculta algo. Aparece de la nada justo cuando Carl escapa de la cárcel y supone que los Corbett necesitan protección.
Anna es un personaje muy interesante. Sorda de nacimiento, ha recibido una educación y su pasión es la fotografía. Resulta maravilloso cómo Sandra Brown es capaz de construir un personaje con esa limitación, sin ser repetitiva. La cosa es que Anna tuvo que dejar sus sueños a un lado para cuidar a su marido y, ahora, a su suegro y a su hijo. Hostil como un erizo, siempre tiene que demostrar que se vale por sí misma, que no necesita a nadie.
Pero con Jack empieza a sentir de nuevo el despertar de la carne, como quien dice. No quiere confiar en él, ni desearle, ni necesitarle, pero… Ahí está, sobre todo porque Jack no pide, no impone, no exige,… Simplemente está ahí para ella.
Son personas normales, como tú y como yo. Que se ganan la vida esforzándose en su trabajo, que tienen sus problemas de pagar la hipoteca, por decirlo de algún modo. Gente honrada a la que la vida no le ha puesto las cosas fáciles y, sin embargo, han sabido emprender el buen camino.
Me encantaron estos personajes y su historia de amor, muy lenta, despertándose poco a poco, ocupando (es verdad) muy poquitas páginas a lo largo de la novela.
Porque esta es, ante todo, una novela de suspense. Y además, no una de suspense en plan cozy mystery, no, qué va. Una de suspense puro y duro y bastante desagradable en muchos momentos. Ya digo que llega a lo naturalista. Yo diría que la mitad del libro se dedica a Carl y Myron y sus brutalidades diversas, así que puede revolverte el estómago en más de una ocasión.
Cuando la leí la primera vez me gustó bastante, aunque sólo recordaba que ella era sorda, él un vaquero vagabundo y que los malos eran bastante repulsivos. A lo largo de los años he visto que es una de las menos apreciadas de Sandra Brown, con críticas espantosas. La he vuelto a leer a ver si es que la primera vez me obnubilé o algo. Pues no. La verdad es que ha seguido gustándome. Releí la parte final en vilo, agarrada al borde de la silla, a ver qué pasaba después.
El que mi gusto con esta novela particular se aparte tanto de la opinión generalizada entre los fans de Sandra Brown me ha dado que pensar.
Creo que a la gente no le gusta por el escaso glamur de los personajes: un tipo cualquiera, una mujer discapacitada, y un par de matones repugnantes. El mundo en el que viven estas personas es desolado, frío. La parte amorosa muy limitada, tanto que yo no tengo claro que esto siga siendo suspense romántico. Para mi es suspense a secas, novela negra monda y lironda.
Como soy lectora también de ese género, eso no me preocupa ni me decepciona. Lo mejor es tomarse esta novela desde esa otra perspectiva. No como suspense romántico, sino como suspense en el que hay un par de personajes que se conocen, se enamoran y acaban juntos, pero asumiendo que el romance es algo bastante secundario.
Quizá entonces puedas pasar del asco que te causan Carl y Myron y disfrutar de la historia.
Valoración personal: notable, 4.

Se la recomendaría a: los amantes del suspense naturalista.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español. Posiblemente porque no está traducida. Pongo algunas en inglés:
Están las reseñas de PublishersWeekly y Kirkus Reviews.
Luego, entrando en las críticas, alguna positiva he encontrado, como esta de Long and Short Reviews, que le da 5 estrellas
Reading for Sanity, 3 estrellas.
En All About Romance hay dos críticas, una de F (lo peor de lo peor) y otra de C+, ligeramente más benévola pero que empieza diciendo que en cuanto terminó el libro, su primer impulso fue ir a la tienda a que le devolvieran el dinero.

2 comentarios:

  1. Hola, Bona!

    Pues mira que creo que esta, no la he leido! Y se me antoja, precisamente porque los protagonistas no son glamorosos, ricos, privilegiados!

    Muchas gracias por la critica, tan buena como siempre.

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    Respuestas
    1. Gracias a ti por leerla. Es una de las novelas menos apreciadas de Sandra Brown y, sin embargo, es de las que a mi más me gusta. Así que si le das una oportunidad hazlo con cautela, sabiendo que te puede gustar... o no.

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