sábado, 19 de octubre de 2019

Crítica: “Dulces mentiras”, de Jude Deveraux


O ella o yo, alguna hemos envejecido mal
B de Bolsillo, 3/2018

DATOS GENERALES

Título original: Sweet liar
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 1992
Serie: Montgomery / Taggart n.º 6 (Fiction Data Base)
Montgomery/Taggert n.º 18 (Good Reads, que sigue orden de publicación)

1.ª Edición en España
Traductor: Alberto Magnet Ferrero
Fecha Edición: 1/1995
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Éxito internacional, 212


Al morir sus padres, Samantha Elliot se encuentra en Nueva York huérfana, divorciada y sola. Su casero, Michael Taggert, recibe el encargo de cuidarla y hacerle cumplir la única condición impuesta por su padre para percibir su herencia: buscar a su abuela, desaparecida de Louisville cuando ella era apenas una chiquilla. Mientras intentan desentrañar el pasado familiar, se verán enfrentados a los obstáculos que les impiden encontrar el camino que podría unir sus vidas.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en mi lista de las mil mejores, en el puesto 251. Por dos veces se la incluyó en el Top 100 de All About Romance, en 1998 n.º 28 y en 2000 el n.º 52. También aparece en dos Top 1000, el de Book Binge (como n.º 143) y en Book Binge (n.º 461). Tuvo crítica de DIK A en All About Romance, en Book Thingo es una de las novelas que Rudi recomendó en no recuerdo qué momento. Lo metieron en El ajuar de la lectora romántica, porque sí que es una de las más valoradas por los lectores en España –según veo en El rincón de la novela romántica–. Pero vamos, que por ahí afuera también lo adoran.

CRÍTICA


OK hoy voy a hablar de este libro



Que es el mismo que este



Sí, queridas compañeras de lecturas románticas, me ha pasado esto que seguro que muchas comprenderéis...



Lo compré en un idioma y luego en el otro, sin acordarme de que ya lo había leído.

Se ve que no me dejó demasiada huella. Porque sí, yo tuve una fase Jude Deveraux, y me leí unos cuantos libros suyos.

Cuando vi que Jude Deveraux estaba en el Reto Rita 3 como una alternativa viejuna me dije: «¿por qué no releer alguna de las que tengo por casa?». Así, además, elimino otra novela de esas que estaban en El ajuar de la lectora romántica y sigue en el Top 100 de esa misma página web El rincón de la novela romántica

Empecé a leer.

Bochorno total. ¿Pero cómo pude leer este libro… dos veces… en dos idiomas diferentes?

1.- Testamento absurdo de romántica. Básicamente, Samantha tiene que irse a vivir a NY un año, con todos los gastos pagados, y buscar la huella de su abuela, desaparecida cuando ella era niña.

2.- Acude a la Gran Manzana, con tanta pana colgándole de las orejas y viviendo en puro miedo que cualquiera diría que le han mandado al Yemen, el peor país para ser mujer en 2019, y en cualquier momento va a ser violada, descuartizada y arrojada a los cocodrilos…

(Todavía, si fuera europea, donde tenemos unas ocho veces menos homicidios que allí, te lo explicas, pero de alguien de Kentucky…)

3.- Samantha y un sudoroso Michael están besándose ya sin decirse «ojos negros tienes», arrebatados por un instalust del que ella olvida que fue partícipe entusiasta.

4.- Coacción, violencia e intimidación. Michael la sujeta a la fuerza para que no se vaya, le impide subirse a un taxi, le quita la maleta y el bolso con el dinero y, cuando ella quiere irse, se lo impide poniéndose delante de la puerta.

5.- Cuando Samantha le dice que se queda en el apartamento que preparó su padre, pero que corra el aire entre ellos, que no quiere verlo para nada, él le dice, vale, pero no duermas con un camisón blanco. (¿Qué, la vas a violar si la ves así…?)

6.- Él entra en el apartamento de ella con la llave que él dijo expresamente que no tenía.

7.- A pesar de que Samantha le dice que no come carne, le mete un trozo de filete a la fuerza en la boca. (Casu marzu te metía yo por el gaznate a ver te mueres del asco, gilipollas). Debe ser una fijación oral la de este tipo, que más tarde se empeñará en que ella coma un bollo aunque expresamente Sam rechace las calorías vacías.

8.- Para que conozca NY, nada mejor que llevarla de compras, pagándole él todo un vestuario nuevo, de alta costura, of course, y creyéndose la muy lerda que eso se paga «con unos cientos de dólares».

9.- Constante marquitis. Que si Christian Lacroix, Dior, Valentino, Chanel, Blahnik, etc. etc.

10.- Michael le dice a la peluquera cómo quiere que le corte el pelo a Samantha, ignorando totalmente la opinión de ella.

11.- Y por si no lo sabías la manicura solo se la podían hacer las ricas hasta que vinieron los coreanos ¡y podías hacerte las uñas por solo 8 dólares….! 

Todo eso en solo las 100-150 primeras páginas. Me quedé tan avergonzada de mi yo veinteañero que fui incapaz de encontrarle el menor mérito a lo que siguió.

Los personajes me parecieron, ella una petarda y él un dominante. Lo de ella tiene un pase, la pobre, está deprimida, llena de miedos en un entorno que la aterra. Lógicamente, tan vulnerable mujer acaba desarrollando sentimientos por el macho que le proporciona casa, vestuario de lujo y le hace sentir segura. Además de que, claro, es tu prototípico tío de la vara, pues ella jamás sintió un orgasmo hasta entonces.

¡Y se supone que leyó libros de sexo! ¿Cuáles, hija mía?

[Orgas(mitos) de Laura Morán la daba yo, a ver si se entera]

Y es que Samantha jamás había sido tan feliz, ¿por qué? Bueno, explica lo que ha hecho ese día:

Ir a la peluquería y luego a la manicura, el vivir en esta casa, el no tener que cocinar, el quedarte tú mirándome como si…

Ya cuando aparece el toque paranormal con una especie de conexión mística con su abuela de joven… ¡ni ganas me quedaban de tirarlo contra la pared una vez más!

Del muchacho macizorro de la obra, ¿qué voy a decir? Me resultó obsesivo e irracionalmente celoso, controlando cada aspecto de la vida de ella.

El argumento tiene una parte muy lograda, que son los dos misterios a resolver: 1.º un dinero desaparecido en 1928, en un ambiente de gánsteres y clubes de blues, y 2.º el de la abuela de la que no se supo más en 1975, si lo he entendido bien. Acaba siendo muy retorcida, la cosa parece ir por un sitio y luego tira por otro.

Estoy muy mayor para encontrar románticos a los machos alfa que se imponen a la fuerza y las heroínas que no dan trabajo a la neurona, no vaya a ser que se les chafe el peinado.

Repito: aunque pongo verde este libro, soy la primera que tiene dos ejemplares en casa, signo de que en algún momento me entusiasmó. ¿Cómo es posible…? ¿Tanto cambiamos las personas, o nuestros gustos, o la conciencia feminista…?

Valoración personal: infumable, 1

Se la recomendaría a: quien no tenga las gafas violetas a mano.

Otras críticas de la novela:
Como siempre que no me gusta una novela internacionalmente aclamada, aplaudida y que lleva años siendo adorada, recomiendo especialmente otras críticas, por si os dan mejor idea de lo ocurrido.
Tres críticas, tres, todas encantadas de la vida, hay en El rincón de la novela romántica
Críticas, reseñas y opiniones de libros dice que es «muy buena». Me parece que es una de las que también está en RNR.
Emma, en Libros juveniles, de da 3… árboles, creo que son. 

En inglés, tenemos la crítica de DIK A en All About Romance a la reedición de 2003. 
Reseña en Publishers Weekly
KD Did It Edits en 2012 le puso 4 estrellas.

miércoles, 16 de octubre de 2019

TBR Challenge: ‘THE FIXER’, by Helenkay Dimon



The topic of this month is Paranormal or Romantic Suspense

Published: Dec-2016
Genre: Romantic Suspense
My Rating: two stars
Part of a Series: Games people play #1


This book has been in my kindle for a while. It won two awards, the RT Reviewers Choice and the Rita Award, both in the category ‘Romantic Suspense’, and there was something very attractive in the synopsis –A mysterious and powerful fixer.

Emery solves cases of people who has disappeared. When she was a teenager, her cousin and best friend, Tiffany, disappeared, and she cannot forget that. When her uncle dies, she gets his files on the case and she finds a name –Wren.

Just that name, and she looks for him. Is he a suspect that his uncle discovered? When she meets him, it is obvious that he cannot be the culprit. 

The way Wren is presented is the most attractive thing of this book. Someone mysterious, you do not know who he is or what does he exactly for a living. He is a wealthy fixer, someone who solves problems for the powerful people. He does not give his real name, and hides his personal story.

Soon they will be together, trying to solve Tiffany’s disappearance and feeling this great chemistry between them that make the fall quick and hard.

It took me several days to read this rather short book, while I usually just inhale them. Although I enjoyed what I was reading, nothing in the story made me keep on reading. It was quite easy to put down and I did not feel the hurry to take it again.

In the end, it was quite a disappointment because my expectations were high. Having received those awards, I thought that at least it would be a suspense novel. What do you expect from that kind of novel? A mystery that is solved in the end after you follow an investigation. You expect certain red herrings; see the characters make inquiries, get it wrong, interview different suspects… Considering Emery and Wren are experts on something, I expected to see competence porn.

At least that is what I want to see in a mystery.

Nothing here.

They tell you what Wren does for a living, but you do not see him do anything amazing.  Or anything at all. The entire book he is talking with his friend and with Emery and that is it. If he is good at fixing things, you do not see him fixing anything. You expected someone like Olivia Pope, and you just get the story of a boy (is he really 35 years old?) falling for the smartest and cutest girl in high school. Because he likes the way she smells.

Don’t get me wrong. I liked the hero more than the heroine. He sounded more juvenile that his age says, but was a rather coherent character. Emery made me nervous. He wants to keep his privacy, and she nags him all the time wanting to know his name, his story, even in the most unexpected moments. I wanted to yell at her ‘leave the poor guy alone! He will tell you what he wants when he feels like it’.

I will try to get to the point again. My main problem with this book was that it was –IMHO– a poorly written suspense. I do not need a high body count, I just want to think, to use my brain trying to solve a fictional mystery.

I did not see any investigation. Moreover, I did not feel that thing that I love which is that when the identity of the culprit is revealed I could be surprised. *Spoiler?* the person who you think is the bad one, the obvious suspect from the beginning? Yes, that is he. He did it. Clear as a summer sky. No mystery at all. *end spoiler*

There were quite a few explicit sex scenes, and well written, which is something very attractive. There is more sex than investigation, what made me think that perhaps this was a kind of erotic novel. Nevertheless, everything is very vanilla to be considered erotic. Moreover, there is a moment when something kinky is hinted, but not delivered afterwards. I do not care if the sex is vanilla or not in a romance novel, I can even read a romance novel without sex and enjoy it. What I find hard to accept is when you misguide me about the kind of sex I am going to find.

If you add that they speak as if they were teenagers and not grown people, in the end, this book is nothing as I expected. So this hard boiled hero in the end is just fluffy, which is I guess the worst thing you can put in a noir.

This is not a suspense novel for me. When I think about this subgenre, I remember authors like Sandra Brown, Nora Roberts, Karen Robards, or Anne Stuart, to name a few. This book is nothing like a book written by any of them. 

It is more a contemporary with common traits with a Lauren Layne or Christina Lauren book in my opinion. However, without the humour and the high level of sexiness that these other authors give to their stories.

Therefore, I do not think I am going to try this author again. It is not for me.

domingo, 13 de octubre de 2019

Crítica: “Ex and the single girl”, de Lani Diane Rich


Creo que se supone que es divertida


DATOS GENERALES

Título original: Ex and the Single Girl
Subgénero: chick lit
Fecha de publicación original en inglés: 2005

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Abandonada por su novio el día de San Valentín (¡oh, qué ironía!), Portia Fallon ha desarrollado una obsesión con las películas de Jane Austen, Cheez Doodles, y el chardonnay...y sólo le faltan cuatro gatos y una suscripción al Reader's Digest para convertirse en la «vieja loca de los gatos».
Cuando las Miz Fallons – su entrometida madre, su tía dependiente del tarot y una abuela que no se anda con rodeos– la engañan para que vuelva a Truly, Georgia, Portia se ve envuelta en sus gintonics medicinales y le ordenan que tenga una aventura sin compromisos. Incluso le han elegido al ligue de rebote, un sexy novelista británico, Ian Beckett. E invitan a su ex, quien llega a Truly con el corazón contrito y un diamante que dice «para siempre» en el bolsillo. Obligada a seguir su corazón o romper la maldición de las Miz Fallons –la que hace que los hombres se larguen cuando las cosas se ponen serias– Portia decide que quizá ella pueda tenerlo todo.
Solo basta con que abrace a su Miz Fallon interior...

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Pues la verdad es que entró en mi lista de las dos mil mejores novelas románticas en el año 2017, la 970, pero luego perdió ese puesto, y ahora mismo no estaría ni entre las dos mil mejores. Le hicieron crítica de Five Hearts Keeper en la extinta The Romance Reader, Wendy the Superlibrarian le dio una A y fue finalista en los RITA, en la categoría «novela con fuertes elementos románticos».

CRÍTICA

Cogí esta novela en vacaciones de verano, pensando que era una comedia romántica y luego resulta que era chick lit.
A mi modo de ver, una comedia romántica trata del enamoramiento de la pareja con un tono de humor; pueden pasarles más cosas, pero les ocurren a los dos, como una peli clásica de Hepburn y Grant.
En cambio, chick lit es un circo de tres pistas, cada una de ellas protagonizada por la heroína. El que se enamore de alguien es solo otra de las cosas que le pasan a la prota.
O sea, esperaba ver una de Sandra Bullock y me he encontrado con una decepcionante imitación de Bridget Jones.
Encima está narrada en primera persona, algo que conmigo no suele funcionar salvo que encuentre al personaje interesante, inteligente o divertido. No fue el caso.
Creo que Portia, la protagonista, empezó a perderme cuando piensa en su padre que –al parecer– las dejó cuando tenía dos años de edad:
Todo lo que yo tenía era un pequeño puñado de viejas fotos y un apagado recuerdo de un hombre sonriente valseando conmigo mientras sonaba Bach, o Rajmáninov, o quienquiera que escribiera valses.
¿De verdad,… Bach…? Es posible que en alguna composición bachiana haya algún movimiento aislado que pudiera ser remotamente un vals, pero nadie con una mínima cultura asociaría el nombre de Bach a los valses. Aunque no sepas de música clásica, creo yo que todos pensaríamos primero en Johann Strauss, hijo, por el Danubio azul, ¿no?
Entre esto y que a Portia, que se supone que está elaborando un trabajo académico sobre Austen, parece que le gustan más las películas que las novelas, me acabó pareciendo una mujer más bien limitada. No veía yo en ella de qué modo podría ser una experta en Austen ni en nada.
Su novio la abandonó el día de San Valentín. Dos años juntos y se despide de ella con una nota en el libro escrito por él. Portia languidece en su apartamento viendo películas (o miniseries de la BBC) sobre Jane Austen. Un día le llama su madre para decir que vaya a Truly, Georgia, que la necesita.
Portia acude, todo alarmada, pues cree que su madre está muy enferma. Resulta que no, que todo es un engaño para que acuda allí y pase el verano en familia.
La casa de Portia es un extraño gineceo con la abuela, la madre y su tía. Son las señoritas Fallon, aquellas con las que no se queda ningún hombre. Además de atraer a Portia con engaños, mantienen varios misterios que la tienen en vilo. Como persona adulta, les pregunta, y las otras se ponen en plan secretitos como si tuvieran seis años.
Creo que se supone que ellas son la parte divertida de la historia. A mí, sin embargo, me irritaron profundamente. Se meten en las vidas ajenas, y cuando se les pregunta, con serenidad y sensatez, reaccionan susceptibles y antipáticas. Podrían perfectamente haber hablado con Portia desde el principio diciendo me pasa esto o aquello.
Añádele que aquí nadie se llama mamá, tita, hija, o abuela, no, todas usan el nombre de pila, algo que encuentro molesto en la vida real y también en los libros, porque a mí me parece que es gente que rechaza los lazos familiares.
Estas tres gorgonas le organizan que se ligue a alguien de rebote, para superar el abandono de su ex. Se trata de Ian, un escritor británico que pasa el verano en ese rincón de Georgia. No, nunca te explican qué le ha llevado allí.
Una pena que el chico de la película tenga tan poco tiempo en escena. Se nota que se gustan, pero no hay particular química ni tensión sexual no resuelta entre ellos. Como, al final del verano, él también se va, regresando a Inglaterra, la cosa no pasa de ser una relación amistosa hasta justo el final.
Para complicar las cosas, como te dicen en la sinopsis, aparece por ahí Peter, el ex de Portia, enredado por las arpías Fallon, a ver si consigue recuperar a Portia.
Llegó un momento en que la lectura languideció tanto que opté por leer someramente. Cuando aparecía Ian, me leía cada palabra, pero el resto del tiempo (Portia y su familia, Portia y su ex, Portia y su amiga embarazada, Portia y sus rollos mentales…) simplemente me fijaba en los diálogos y me saltaba el resto.
Además, la ambientación en un pueblo pequeño en el que todo el mundo controla la vida de los demás me suele agobiar.
En resumen. Portia era una de esas heroínas mñé, con esa cabeza tan liada y confusa, que no sabe si va o viene, ni qué hacer con su vida, salvo maltratarla con unos hábitos totalmente insanos: comida basura, beber alcohol cosa mala y, cuando le da por volver a fumar, hacerlo como un carretero.
Claro que, con una familia tan fastidiosa, yo tampoco estaría muy bien del tarro. Mejor si se hubiera dado media vuelta al llegar al pueblo y descubrir que su madre la había mentido.
Ian resulta muchísimo más atractivo. Guapo, sensato, con la cabeza bien puesta sobre los hombros y suficiente distancia como para ver lo extravagante que es todo. Cala al ex de Portia desde el minuto uno. Pero digamos que es como un actor bueno al que no tan mucho papel, y no puede lucirse.
Esperaba otra cosa, y eso siempre es un problema. Claro que hay chick lit que me gusta, pero tiene que estar muy bien hecho. Si todo gira en torno a la heroína, esta tiene que despertar algún interés, tener algo especial, en ella o en su entorno, quizá su trabajo, o sus amigos, o el mundo en el que vive,… No es el caso de esta novela, así que no puedo recomendarla.
Para mí ha sido una pérdida de tiempo.
Valoración personal: prescindible, 2

Se la recomendaría a: quienes tengan sentido del humor para dar y tomar y les haga gracia casi cualquier cosa.

Otras críticas de la novela:

No está traducida, así que no es de extrañar que no haya encontrado críticas en español.
En inglés.
Wendy the Superlibrarian le hizo la reseña de Five Hearts Keeper en The Romance Reader. Luego la recuperó para su blog, donde consta como Grade A. Le encontró una profundidad y un humor que yo, simplemente, no capté. No tengo los mismos gustos que Wendy the Superlibrarian, pero normalmente cuando le pone una A a una novela es porque realmente tiene algo especial y particularmente bueno; por eso sigo sus recomendaciones. Pero con esta, claramente divergimos. 
SB Sarah le da una B en Smart Bitches Trashy Books
Otra a la que le encantó, Nights and Weekends. 
Reseña en Kirkus reviews
Reseña en Publishers Weekly
En su brevísima opinión sobre el libro, Lori Sizemore se muestra encantada y cree que Lani Diane Rich es una escritora asombrosa. 
Como veis, para gustos, los colores; cada lector es un mundo, etc. etc.

viernes, 11 de octubre de 2019

Crítica: “Lo quiero todo”, de Katee Robert


Contemporánea, erótica, bien
Harlequin Intense, 10/2018

DATOS GENERALES

Título original: Make me want
Subgénero: erótica
Fecha de publicación original en inglés: 2018
Parte de una serie: Make Me #1
Harlequin Dare #7 / Mills & Boon Dare #7

En España:
Editorial: Harlequin
1.ª edición: 10/2018
Formato: Ebook

Aunque su ex le había destrozado la autoestima, había llegado el momento de que Lucy Baudin retomase las riendas de su vida.
Como abogada era una profesional atrevida y firme, pero en el dormitorio necesitaba inspiración para despertar su faceta seductora. Pedirle ayuda a su amigo Gideon Novak estaba mal… ¡y al mismo tiempo, estaba deliciosamente bien!

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Estaría por allá entre las 10.000-20.000 mejores novelas. Tuvo una crítica de 5 estrellas en Harlequin Junkie. Tiene el toque friends to lovers, tópico que nos gusta tanto.

CRÍTICA

No llega a las doscientas páginas, y es una buena lectura para un día tonto en que quieras entretenerte un buen rato.

Tenemos a Lucy, una abogada que hace un par de años rompió con su prometido, después de enterarse de que le era infiel. Se lo contó un amigo de ambos, Gideon. Desde entonces no se han vuelto a ver, por lo incómodo que es todo.

Lucy quiere que le hagan socia del bufete, pero convendría que estuviera casada. Como no hay novio en perspectiva, recurre a lo del matrimonio de conveniencia. Pero en plan moderno, o sea, recurriendo a un head-hunter o cazatalentos. Para encontrarle un marido adecuado, ¿quién mejor que Gideon, que se dedica a eso, precisamente…a buscar talentos?

Le contrata para que le encuentre marido. Gideon alucina un poco, pero al final acepta. Se siente un poco culpable por lo ocurrido hace dos años, y comprende las razones de Lucy.

Aparte de esa relación digamos profesional, Lucy le hace otra propuesta más lanzada. Quedó tan chasqueada de su anterior relación que cree que carece de sensualidad; quiere que Gideon, un típico, ligón, la enseñe a follar.

Así que por un lado tenemos que él le va a proponer unos tipos estupendos como potenciales maridos pero, por otro, que se dedican a explorar su relación a través del sexo. Y por eso considero que es erótica, porque lo que predomina en sus páginas son los encuentros sexuales entre estos dos, de lo más explícitos.

Es una de amigos a amantes en la modalidad de que él lleva seis años enamorado de ella, pero su amigo Jeff la vio primero y jamás ha dicho nada. Para él, es una auténtica tortura eso de buscarle marido, o de practicar sexo con fecha de caducidad. Se supone que Lucy no sabe nada de los intensos sentimientos de Gideon.

Poco más os puedo decir, esta es una historia cortita, muy bien llevada, con sexo a espuertas pero con cierto sentido porque de esa manera exploran ellos su relación. Es verdad que luego la parte final, para mi está peor llevada, porque recurre a comportamientos absurdos, tontos malentendidos, intervención de terceros nivel cuarto de la E.S.O., o sea, algo que te descoloca un poco por lo trilladísimo y algo ridículo que suena todo.

            No conocía yo a esta autora y aproveché que estaba baratita esta obra que prometía alto voltaje sexual en una historia de amigos a amantes. Y hete aquí que la incluyó Pat Marin en su «Reto íntimo».

         Sencillita, cumple perfectamente su misión de entretener y seducir. Aunque el final me pareció un poco tonto, no por ello amarga lo bueno y ameno que resulta leer esta novela.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los aficionados a las contemporáneas sexis.

Otras críticas de la novela:
En español, sólo he encontrado la crítica de Ficción Romántica, quien la considera una de sus lecturas del año. 
Paso al inglés:
Harlequin Junkie, 5 estrellas
4 estrellas en Okie Dreams
A Sarah, de Feeling Fictional, le gustó. 
Como no he encontrado más, enlazo con una entrevista hecha a la autora

miércoles, 9 de octubre de 2019

Crítica: “About that night”, de Julie James


Un poco más flojita

DATOS GENERALES

Título original: About That Night
Fecha de publicación original en inglés: 2012
Subgénero: contemporánea
Serie: FBI/US Attorney o Chicago #3

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Él juega juegos…
Aunque Rylann Pierce intentó luchar las chispas que sintió por el billonario heredero Kyle Rhodes la noche en que se conocieron, su crepitante química era innegable. Pero después de que la dejara plantada en su primera cita, Rylann nunca esperaba verlo de nuevo. Así que cuando se encuentra cara a cara con Kyle en la sala de un juzgado nueve años después, queda estupefacta. Lo más perturbador para la bella ayudante del fiscal del distrito es que ella aún se siente profundamente atraída por él.
… Pero ella establece las normas
Acaban de excarcelarlo, y Kyle Rhodes no está precisamente encantado de ser el testigo estrella en un caso criminal de perfil alto –pero cuando Rylann llama a su puerta, encuentra que ella es la única abogada a la que no puede decir que no. Aún tan espléndida y aguda como siempre, ella marca las normas: no mezcla los negocios con el placer. Pero Kyle no desistirá en lo que quiere –y lo que él quiere es a la única mujer a la que no puede olvidar…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Oh, sí. Entró en mi lista de las mejores mil novelas románticas versión del año 2019, en el puesto 791. En la encuesta que All About Romance hizo aquel año, ganó en la categoría mejor romance contemporáneo del año, y ha tenido buenas críticas: una A en Fiction Vixen y en the Good, the Bad and the Unread, así como 5 estrellas para Under the covers y un Top Pick! para Romantic Times. Tiene además un héroe de esos que llaman beta.

CRÍTICA
Acabo de leerme las novelas de Julie James que me quedaban pendientes. Y ha sido un poco anticlimático, porque a mí me parece la más floja de las suyas.
Al protagonista, Kyle, lo conocimos en el libro anterior. Es el hermano gemelo de Jordan, la heroína de allí. Estaba en la cárcel por un delito informático consistente en bloquear Twitter durante un par de días. Gracias a que Jordan colabora con el FBI, consigue salir de la cárcel (y, su hermana, de paso, se gana novio macizorro).
Hace años, estando en la universidad, se conocieron y conectaron, una noche, y compartieron un beso de lo más tórrido. Quedaron en una cita, pero esa no llegó a tener lugar.
Nueve años después, Rylann es una fiscal que acaba de llegar a la oficina de Chicago, después de trabajar brillantemente en la oficina de San Francisco.
Y Kyle, recién excarcelado, pero con el riñón bien cubierto que para eso es millonario e hijo de billonario, está ideando qué hacer con el resto de su vida.
Al reencontrarse, años después, vuelven a conectar. Se gustan el uno al otro, se caen bien, y sí que sacan chispas.
Lo que ocurre es que mientras tengan que estar relacionados profesionalmente, no pueden llegar a nada. Primero ella es la fiscal encargada de su caso para que la pena se tenga por cumplido. Luego, porque él es testigo en ese otro caso que ella persigue. 
Ninguno de los dos asuntos dan mucho de sí, sinceramente. El argumento es débil, aquí no hay más investigación, ni más suspense ni nada, y aunque intenta alargar el tema como un chicle, donde no hay no se puede sacar, y no hay más trama.
Las cosas entre ellos, superados esos pequeños obstáculos procesales, se vuelven muy calentitas, pero en secreto, porque ella no quiere que se sepa que está liada con un ex presidiario. Como que queda mal en el currículo, y es la chica nueva en la oficina.
Fui leyendo la novela un poquito a trancas y barrancas, porque no llegó a engancharme en ningún momento. Ya digo que normalmente son novelas contemporáneas, divertidas, sexis, que te hacen pasar un buen rato aunque te olvides de ella a los dos minutos de cerrar el libro.
Pues aquí la parte divertida no la veo, no, el tono de comedia romántico que tanto me gusta de esta autora, aquí brilla por su ausencia. Además, como no me impliqué con los personajes ni tampoco me atraía el argumento, la parte sexy me acabó resultando de lo más meh.
Es un poco decepcionante que, teniendo esta autora solo nueve novelas, me las haya leído ya todas y justo la última que leo me chafe. Te quedas con un regusto amarguito.
Igual es por el tema de que Kyle no deja de ser un delincuente, pero por una chorradita (así me parece a mí). Rylann te la ponen como muy lista, pero no acabas de verla hacer nada particularmente hábil. Sí, será guapa, inteligente y brillante,… y sin embargo te lo tienes que creer, porque yo no le veo hacer ninguna cosa en plan competence porn que tantísimo me gusta habitualmente.
Pero vamos, que cuando esta mujer saque novela, será un auto-buy para mí, a pesar de que el precio suele ser un poco alto.

Valoración personal: meh, 2

Se la recomendaría a: quienes gusten de las contemporáneas poco exigentes.

Otras críticas de la novela:
Como suele ocurrir en novelas que gustan mucho y que yo no acabo de conectar, recomiendo especialmente que se lean otras críticas de gente que sí les supo sacar el jugo. De esta manera se conocen otras opiniones que quizá animen más a leer esta novela.
Julie James es tan buena que consigue hasta que le hagan críticas en español a pesar de no estar traducida. Dos críticas, que consideran positivamente esta historia, se pueden leer en El rincón de la novela romántica
Una de ellas es la misma que encuentro en Mundo de Letras
Paso a las críticas en inglés.
Con una A la califican en Fiction Vixen
Lo mismo, otra A para the Good, the Bad and the Unread
5 estrellas en Under the Covers
4 estrellas para Harlequin Junkie
B+ para Smexy Books

lunes, 7 de octubre de 2019

Crítica: “Corazones en la oscuridad”, de Laura Kaye


En los sitios más insospechados, salta la chispa

Edición en español:
Corazones en la oscuridad
Traductora: Eva Pérez Muñoz
Fecha: 8/2016
Editorial: Libros de Seda S.L.
Colección: Corazones en la oscuridad, 1

Libros de Seda publicó, en marzo de 2017, en un solo tomo, los dos relatos del dúo.

Hearts in darkness se publicó en abril de 2011. Es una novela corta, 116 páginas en inglés, que es la versión que yo he leído.

A mí me recordó un poco a Thank you for riding, de Cara McKenna. Y como es tan breve, no merece la pena hacer una sinopsis aparte de la crítica.

La compré cuando topé con ella al hacer mi lista de las mil mejores novelas románticas, actualización de 2019, pues ahí estuvo en el puesto 562, gracias a cosas como el eBook Award que ganó en 2012 en la categoría Novella y que, cuando en All About Romance hicieron su nuevo Top 100, consiguió pasar a la segunda ronda; no pasó, sin embargo, el corte final.

Makenna James se apresura a coger el ascensor al final de su jornada laboral. Lleva un día de perros, encima el móvil se le cae y pierde la batería, y para rematarlo, se queda encerrada en un ascensor con un tipo al que ni siquiera ha visto la cara.

Y mejor, porque Caden Grayson es un armario empotrado, lleno de tatuajes, cabeza afeitada y un montón de piercings, lo que le da una apariencia feroz. Luego es un trozo de pan con sus inseguridades y sus cariñitos, ¿eh?

Caden padece claustrofobia y quedar encerrado en la oscuridad del ascensor es algo que le provoca pánico, que controla encerrándose en sí mismo. No obstante, hablar con Makenna le ayuda a sobrellevar la situación.

Empiezan a hablar, de ellos, de las cosas que les gustan, de su vida, para ir llenando las horas. Ella es contable forense, él paramédico que trabaja con los bomberos. Lo uno, como cabe esperar, lleva a lo otro, y acabarán intimando.

Más o menos a mitad del relato es cuando son rescatados y se ven las caras. Se gustan, pero la timidez y la duda los invade, ¿es eso real, o la cercanía que sintieron es ficticia, solo provocada por la intimidad forzada del ascensor?

Para mí es simplemente contemporánea con sexo explícito, pero la he visto citada como novela erótica. No esperéis que haya sexo rezumando en cada capítulo, porque no es de esas.

En un formato tan corto, la autora ha sabido dar credibilidad a la opción «esto va por buen camino». Dos personajes muy atractivos se encuentran, se conocen, y cómo deciden, después de pasar juntos unas horas, darle una oportunidad a lo suyo. Es alucinante que consiga tanta naturalidad en una primera novela.

Yo no necesito más, pero creo que la autora quiso profundizar más, dar la impresión de que sí, que lo de Makenna y Caden es sólido; por eso años después escribió una segunda parte, Love in the light (Amor a plena luz, 2016), en la que Makenna lleva a Caden a visitar a la familia de ella por Acción de Gracias.

Y luego hay una cosita breve, una especie de coda.
Para una sinopsis (en español) de los tres relatos que componen la saga, puedes visitar la página Seducción entre libros

Ya he mencionado arriba que Libros de seda publicó, en marzo de 2017, en papel los dos relatos juntos. Alcanzan las 352 páginas y lleva como ISBN 978-8416550739, lo digo para quien quiera darle una oportunidad.

Como Cara McKenna, parece que Laura Kaye escoge a gente normal y corriente para hacer que se enamoren. Es que, realmente, la novela romántica no precisa de millonarios y princesas, duques ni herederas. Que sí, que esas fantasías están bien, pero que realmente lo atractivo del género es el proceso de enamoramiento de dos personajes que te caigan bien.

Me ha gustado el relato, y es una de esas piezas realmente útiles para saber si el estilo de una autora te va o no.

¿Qué ha sido para mí? Una brevísima lectura durante mis vacaciones de verano. Sí, leeré más cosas de ella si vienen recomendadas, porque la disfruté pero tampoco puedo decir que me haya entusiasmado.

La autora colgó en You Tube un tráiler del libro.


Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas sexis.

Otras críticas de la novela:

Como es un relato tan bueno, ha encontrado su sitio en el corazoncito de varias blogueras en español.
Leyendo estoy (Libros y chocolate) le da lo máximo, 5/5 chocolates
Entre metáforas la califica con cinco estrellas
Un 9 sobre 10 merece, según Océano de libros
Paso a las críticas en inglés.
Aestas Book Blog la califica con 4.5 estrellas
The Hope Chest Reviews le dio 5 estrellas
También the Irish Banana review se entusiasmó con esta novelita.