miércoles, 24 de febrero de 2016

Crítica: "Flight of Magpies", de KJ Charles



Siguiendo con la serie de A Charm of Magpies, esta tercera novela sigue un poco la línea de la segunda, A Case of Possession.
Leído en Kindle

DATOS GENERALES

Título original: Flight of Magpies
Subgénero: paranormal /victoriana

Fecha de publicación original en inglés: noviembre 2014 (eBook)
Editorial: Samhain
Páginas: 210

Parte de una serie: 3.º de A Charm of Magpies

SINOPSIS (que viene en el propio libro digital)

El peligro está en el aire. Los amantes al borde del abismo.

Con una escandalosa escasez de personal, una serie de horrendos asesinatos que investigar y una joven estudiante que está saliéndose de madre, volando, literalmente, Stephen Day, agente de la ley mágica, está cada vez bajo una mayor presión. Y la relación con su aristocrático amante, Lord Crane, empieza a resentirse por la tensión.

Las restricciones de las leyes inglesas irritan a Crane. El lazo de sangre y sexo que lo une a Stephen los lleva por caminos preocupantes. Los acontecimientos que se suceden harían que un hombre sensato se cuestionase si realmente deben seguir juntos.

Cuando un ladrón ataca el corazón del hogar de Crane, una devastadora pérdida hace que sus relaciones más íntimas entren en conflicto –especialmente su relación con Stephen. Y cuando viejos enemigos, nuevos enemigos, y enemigos inesperados, arrinconan a los amantes, la presión amenaza con separarlos violentamente.

Advertencia: contiene sexo de sangre caliente, asesinato a sangre fría, siniestros tejemanejes mágicos y un montón de palabrotas.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
Sí, allá por el puesto dos mil. Yo la he leído porque hay algo en el estilo de esta autora que me resulta irresistible, y no acabo de saber lo que es. Pero no soy la única a la que ha dejado encantada: dos de los que escriben para All About Romance (Caz y Ulysses) la seleccionaron dentro de lo que, para ellos, ha sido “lo mejor de 2015”.

CRÍTICA

La última novela de esta trilogía (hay luego otra, Jackdaw, pero ya no se centra en Stephen y Crane) se puede leer de forma independiente, gracias a una peripecia argumental autoconclusiva.

Ahora bien, como la relación entre los protagonistas es un arco argumental que abarca los tres libros, se disfruta más si se han leído los precedentes.

Sería un caso más de Crane, el aristócrata inglés, alto y orgulloso que ha vivido la mayor parte de su vida adulta en China, y Stephen, el pequeño pero poderoso mago ferozmente independiente.

La trama es sobre todo de suspense criminal: hay que desentrañar una serie de asesinatos de lo más gore y robos en casas. La primera sospechosa es una aprendiz de maga, Jenny Saint, una muchacha barriobajera con el poder mágico de caminar en el aire.

Stephen es un justiciar, un policía-juez-verdugo, del mundo mágico. Cada vez son menos los justiciars de Londres, y los políticos de este mundo mágico no nombran nuevos justiciars. No les proporcionan los medios para atender a tanta urgencia mágica como surge en este Londres victoriano alternativo.

Stephen se queja de ello, pero no sabe hacer otra cosa que asumir el trabajo de tres magos. Su amante Lord Crane se resiente, ya que Stephen apenas tiene tiempo para su relación. Como él sí que tiene dos dedos de frente, le pregunta si no encuentra algo sospechoso que justo ahora con tanto asesinato, se empeñen en tener las filas de los justiciars tan infradotadas, ¿no será a propósito?

Es obvio: si hay mucho trabajo y pocos jueces-policías, está claro que es porque a algún político le interesa. ¿A qué me suena eso?

La cosa es que estos dos tienen sus peloteras a costa del trabajo de Stephen.

Y el libro va, más o menos, de eso: una investigación criminal sobre los robos y los asesinatos, mientras poco a poco se revela que uno de los objetivos de sus malandanzas son los propios Stephen y Crane.

Quienes, dicho sea de paso, queda claro que se quieren el uno al otro, en exclusividad, y que Crane no se irá de Inglaterra sin Stephen. Un país que cada vez lo asfixia más. En un momento dado, le dice que


Hay todo un mundo fuera de esta maldita roca húmeda y mojigata en medio del mar. Vayamos a algún otro lugar de él.


Como ya dije en el libro anterior, la parte erótico-festiva la entiendo menos que la romántica. La parte de sexo explícito aparece como un paréntesis en la historia de suspense: siempre muy apasionado y excitante, pero a modo de paréntesis en la historia de suspense. Porque ahí de lo que nos están hablando es de su relación, y en qué sentido es un pasito más.

En una escena en particular se está transmitiendo la idea de que Stephen empieza a confiar en Crane. Pero lo expresa en un juego de dominación que, aunque es una fantasía, personalmente me chirría un poco. Hay cierta violencia y desigualdad implícitas en este tipo de escenas, por mucho que sepas que los dos son adultos y los dos consienten en ello y que en el fondo, si Stephen asume el papel de “débil damisela” por así decirlo, es porque en el resto de los aspectos él es el tipo fuerte de la relación, el independiente, el que se deja querer y mimar sin dar gran cosa a cambio.

Así que los momentos de romanticismo arrebatado los pone sobre todo el aristocrático Crane, que ya no sabe cómo decirle a Stephen que le quiere, que no le vaya a dejar, que es parte de su vida para siempre. En una escena “cumbre”, dice que Stephen puede usar de su poder (el que tiene Crane):



Primero, porque es suyo, como todo lo que yo soy y todo lo que yo tengo son suyos. No es que él lo haya pedido nunca, por supuesto. No estoy seguro de que él realmente se lo crea. (…) Pero tengo la esperanza de que seas consciente, mi amor, en algún lugar de ese absurdo corazón que tienes, que yo siempre soy, totalmente, y de manera bastante patética, totalmente tuyo.


Ay, qué romántico. Stephen, ¡so necio!, este pavo real te quiere hasta las cachas, a ver cuándo se te mete en tu tontuna cabeza. Pero claro, Stephen tiene el problema de que nunca antes tuvo un amante que le durase, así que es bastante independiente porque nunca ha tenido que llegar a los compromisos y sacrificios propios de toda relación. Y aunque admite que está enamorado,…


No tenía la menor idea de qué era lo que tenía que hacer ahora.


            Esto le desanima bastante, porque es consciente de que Crane se implica más en la relación, que es el que da todo a la relación y él no entrega nada a cambio.


No sacrificaba nada, no se comprometía a nada, ni entendía nada. Era un imbécil, inútil y sin esperanza


            Ejemplo, por cierto de cómo usar magníficamente el “punto de vista profundo” de un personaje.

Aquí, por fin, nos cuentan como una historia secundaria, el enamoramiento de Merrick, el criado de Crane que ha estado con él tantos años y es tan sabio, tan cachas y tan todo. Pero, ¡oh, mi gozo en un pozo! Ha sido de lo más decepcionante, porque te la dan ya hecha, ocurre todo como fuera de cámara. Vaya, me chafó bastante.

Para compensar, te introduce un nuevo secundario, un tipo que es un ladrón con poderes mágicos, una figura amenazante para los protagonistas. Y, al mismo tiempo, resulta muy atractivo y averiguas que tiene su propia historia de amor que posiblemente no haya ido demasiado bien. Al terminar el libro y mirar qué es lo siguiente, veo que es un relato corto y una novela en la que este tipo es protagonista.

Los puntos fuertes de la autora siguen ahí: un worldbuilding fantástico, tanto que ya la parte mágica paranormal casi como que ni me importa; un estilo ágil en los diálogos y en la estructura de la historia, de manera que se van entrelazando las distintas líneas argumentales que al principio parecían cosas aisladas: los robos, los asesinatos, la presión del trabajo de Stephen por la escasez de medios, la relación entre Crane y Stephen y lo que descubrirán al respecto,… todo ello se acaba uniendo, muy hábilmente, al final.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de fantasías paranormales y el romance subido de tono.

Otras críticas de la novela:

En Dear Author le dan una B en una crítica conjunta. La consideran el libro más débil de la serie. Yo no diría tanto sino simplemente que es más de lo mismo respecto al anterior.

Joyfully Jay le da 5 estrellas y lamenta que esta maravillosa trilogía llegue a un final.

Otra de 5 estrellas la encontramos en The Novel Approach Reviews.

Boys in Our Books prefiere 4 ½ estrellas. Se pregunta si esta autora ha estado escribiendo antes con otro nombre, antes de empezar a publicar hace dos años (2013). La comprendo porque son novelas perfectamente estructuradas, con personajes muy bien definidos,… no sé, parece que han salido perfectas, a la primera, como Atenea de la cabeza de Zeus.

Otra entusiasta de 4 ½ estrellas, The Blogger Girls.

Here There Be Books le da 4 estrellas, y resume muy bien el conflicto de la historia: “Crane se siente atrapado en Inglaterra pero no quiere marcharse sin Stephen, y Stephen se siente obligado a quedarse y trabajar como judiciary”.

Como ya dije en el libro anterior, Sadie Forsythe hace una review conjunta de esta novela y la anterior, A Case of Possession. Aunque en general no le gustan las novelas históricas, reconoce que no puede esperar a seguir con esta serie.

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