miércoles, 1 de febrero de 2017

Crítica: “For Better or Worse”, de Lauren Layne



Contemporánea. Con su toque de humor, algo sexy, y la Gran Manzana. Entretenida.
Sep-2016, Pocket

DATOS GENERALES

Título original: For Better or Worse
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: septiembre de 2016
Editorial: Pocket
Páginas: 384

Parte de una serie: 2.º libro de Wedding Belles

SINOPSIS (según FictionDB)

¿Dejarán una organizadora de bodas en alza y su vecino malote de chocar y empezar a escuchar campanas de boda en la sexy segunda novela de la serie superventas que mezcla Sexo en Nueva York con Planes de boda?

Cuando Heather Fowler, una chica de ciudad pequeña, finalmente consigue promocionar a organizadora de bodas, está decidida a lograrlo como una de las Wedding Belles de la élite de Manhattan. Desafortunadamente, su primera clienta exige un opulento acontecimiento de tiros largos en el Plaza,… en sólo cinco meses. Los días de Heather de repente se convierten en un frenesí de pruebas de pastel de bodas, vestidos,  invitaciones y berrinches nupciales. Pero lo que realmente le quita el sueño es la música en vivo que toca el ligón de su vecino, en su apartamento. Toda la noche.

Hace cinco años, Josh Tanner era una estrella emergente de Wall Street, con ático y migrañas incluidos. Pero un nefasto  diagnóstico de cáncer le hizo darse cuenta de que en la vida hay algo más que la mejor oficina del edificio. Ojalá pudiera convencer a su guapa vecina, una adicta al trabajo, para que se soltara un poco. Cuando Heather baja la guardia, Josh se sorprende enamorándose de la mujer dulce y vulnerable que se esconde tras unos trajes tan formales. Pronto, será el turno de Heather de convencer a Josh de que asuma el mayor riesgo de la vida: el amor.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, estaría entre las mil mejores novelas románticas. Tuvo una crítica de DIK A en All About Romance y además, dos de quienes escriben críticas en esa página (Janet y Kristen) la escogieron entre lo mejor del año 2016.


CRÍTICA

No os fiéis del todo de la sinopsis. Heather es ayudante de organizadora de bodas, y quiere promocionar a organizadora, a secas. La oportunidad se le presenta con Danica Robinson, una de esas it girls, no sé si supermodelo o simplemente famosilla.

Le pide casi un imposible: un bodorrio en sólo tres meses (no cinco como dice la sinopsis) y nada menos que en el Plaza, que debe ser el no va más de los hoteles exclusivos de Nueva York.

Heather es una chica de pueblo, de esas que ha crecido en un parque de caravanas de Michigan. Y siempre soñó con organizar bodas y vivir en Nueva York.

(Detalle viejuno algo deprimente. Tiene idealizado Nueva York, por haber visto reposiciones de Friends, y de Cómo conocí a vuestra madre, y creo que deuvedés de Sexo en Nueva York, ¡de su madre! O sea. Que no vio esas series cuando las echaban porque era demasiado joven y ahora es veinteañera y casadera.
Ay, qué triste darse cuenta de lo vieja que eres cuando tú las viste de estreno.
Snif)

Sigamos.

Organizar esta boda será el arreón definitivo para promocionar en la empresa. Es la boda del año. Solo que pasa algo raro: la novia no se implica nada y quiere que Heather haga todo el trabajo. Agotador, ¿no?

Pero hay otro problema: su vecino. No la deja dormir porque se pone, a las tantas de la noche, a ensayar con su banda. De rock. O lo que sea, pero en vivo. Ahí, en el apartamento de al lado.

Dar golpes en la pared no es efectivo, así que Heather acaba yendo a darle al timbre y decírselo clarito. Que algunos trabajan. Que quieren dormir. Que me importa una mierda que tengas sonrisa sexy y estés perfectamente musculado con impresionante tableta de chocolate. ¡Quiero dormir!

(La verdad, he padecido alguna vez ese tipo de vecinos y no lo encuentro nada divertido).

En la primera conversación, te dices “este tío es idiota”. Un inmaduro. Como Bertín Osborne quejándose de que no puede contar “chistes de enanos o mariquitas”, de eso que te dices “este tío es tonto”, pero ni siquiera te cabreas porque no te lo puedes tomar en serio.

Chocan, y saltan chispas en los diálogos. Sería una “de enemigos a amantes” si no fuera porque lo de la enemistad lo superan pronto y se hacen más bien amigos. Con lo cual se convierte en “de amigos a amantes”. No pareja. Ni novios. Ni salen juntos. Se convierten en una especie de amigos con derecho a roce, ya que ambos advierten, desde el principio, que no son de los que se enamoran.

¿Heather? Eso del amor no es lo suyo. Quizá porque su madre se enamoraba cada dos por tres de tipos que nunca duraban.

¿Josh? No se lo explica a Heather, pero el lector lo sabe desde el principio, que pasó por un cáncer y desde entonces le cambió la vida. No volvió a su trabajo en una empresa de fondos de inversión en Wall Street. Vive el día a día, dedicándose básicamente a ir al gimnasio, tocar con su banda y tener un montón de ligues de una noche. Sabe que el cáncer puede volver y no quiere hacer planes de futuro, ni que nadie sufra por él.

Como es romántica, ya sabemos que las mejores intenciones acaban en nada, y que estos dos tendrán su final feliz, después de pasar por más de un mal momento.

La novela en general es muy entretenida, con momentos de carcajada y otros más sentimentales. Algunos diálogos eran tan buenos que me tenían con la sonrisilla floja y ganas de más. Luego tenías la ración justa de escenas de sexo, muy buenas, me acuerdo de una en particular que era muy sexy, pero de la que tampoco voy a destripar nada.

Lo peor es la irregularidad: hubo escenas diez con otras decepcionantes. Por ejemplo, en estereotipos de género: a las chicas nos gustan las quiches y a los chicos no, nos pirramos por los dulces, o que soñamos todas con nuestra boda desde que somos pequeñitas. Vale: no, no y no. Por ejemplo, en mi caso descubrí la quiche porque me la hizo un amigo, masculino. O el tema dulce pues no, no gusta a todas, y menos cuando son esos platos estadounidenses que te provocan diabetes sólo con leer sobre ellos. Y respecto a si todas las niñas sueñan con su boda,… a ver por dónde empiezo. Cada una es mujer a su manera, y si lo tuyo es pasar las horas soñando con tu vestido de novia, perfecto. Pero de ahí a decir que es el sueño de toda niña, vaya, ni de lejos, porque muchas tenemos una actitud más bien escéptica y distante sobre el tema bodorrio.

Hubo un par de giros muy previsibles y declaración de amor pública, de esas que a mí me dan auténtica vergüenza ajena pero que en EE. UU. deben considerarse lo más romántico del mundo mundial, al menos si he de juzgar por la cantidad de novelas románticas que lo ponen. ¿Un tipo de rodillas, en medio de la multitud pidiéndome que me case con él? No se lo perdonaría en la puta vida.

Así que en resumen: una novela muy entretenida con un par de cosillas que se me atragantaron. Contemporánea y divertida, no llega a ser como una de Julie James o Kristan Higgins, ni mucho menos SEP o Gibson, pero es bastante entretenida y sexy. Por lo tanto, totalmente recomendable.

De hecho, estoy pensando en comprarme la siguiente, la historia de dos secundarios llamados Alexis y Logan, porque me ha intrigado bastante. Él colado por ella, y ella ignorante del tema.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: todos los aficionados a la romántica contemporánea, con humor y sexy.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español. En inglés, ya digo que en All About Romance le dieron una DIK A (libro que te llevarías a una isla desierta).

En Heroes & Heartbreakers hacen una crítica en la que recogen uno de los momentos así especiales del principio de la novela. Es una cita demasiado larga para traducirla. Pero si tienes interés en ver un poco el tono del libro, puedes leerla.

Book Binge, 4 ½ estrellassólo tiene una queja, que el libro se acababa y no quería que se terminase.

A Samantha del blog A Dream of Books le encantó, simplemente.

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