miércoles, 8 de febrero de 2017

Crítica: “Wanted, A Gentleman”, de KJ Charles



Este mes, KJ Charles empieza nueva serie, Sins of Cities. Para calentar motores y recordar que sigue existiendo, en enero publicó esta novela corta Wanted, A Gentleman.

DATOS GENERALES

Título original: Wanted, A Gentleman
Subgénero: histórica / relato corto

Fecha de publicación original en inglés: enero de 2017

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
De momento, no. Es pronto para decirlo, porque acaba de salir. Si la he leído es porque soy adicta a esta autora. Pero la verdad es que da buenas vibraciones, porque en RT Book Reviews la escogieron como el RT Seal of Excellence del mes de enero de 2017, es decir, lo mejor del mes.

SINOPSIS

Por los buenos oficios de Riptide Publishing,

el nuevo espectáculo de KJ Charles,

SE BUSCA, UN CABALLERO,
O la virtud sobrevalorada.

El gran romance del Sr. Martin St. Vincent… Un comerciante con una misión, también un problema.
Y el Sr. Theodore Swann… Un humilde escritorzuelo y Anunciante de Amor.

Acto primero
En las oficinas del Matrimonial Advertiser, Londres, donde los corazones solitarios pueden buscarse el uno al otro por el precio de un chelín.

Acto segundo
Una persecución hacia Gretna Green (o algo parecido), con
un rápido Carruaje,
varias Posadas rústicas,
una habitación privada con cama

En el curso del cual se presentan
romance, venganza y redención,
engaños, descubrimientos y deseos,

Cuyos detalles son demasiado
numerosos para contarlos


CRÍTICA

Esta es una novela más bien cortita, ambientada en 1805, primero en Londres y, después, en el Gran Camino del Norte.

Tenemos a Theo Swann, que publica el Matrimonial Advertiser, una gacetilla que es una especie de página de contactos. Las personas que quieren casarse, se anuncian ahí. Además, con el seudónimo de Dorothea Swann, escribe novela gótica al estilo de la Sra. Radcliffe. Sobrevive a duras penas cuando hete aquí que el atractivo Martin St. Vincent entra por su puerta.

Macizorro, bien vestido y con posibles, Martin es un comerciante con la misión de poner fin a la correspondencia romántica entre una joven heredera y su enamorado secreto.

Esto es cosa de echarse la vista encima y a los dos les gusta lo que ven. Sólo que tienen que andarse con pies de plomo, y no están muy seguros de qué es lo que querrá el otro, o sea, si esa atracción es correspondida o no. Además, aparte de la pequeña chispa de interés sexual que Martin siente por Theo, la verdad es que este escritorzuelo no le cae demasiado bien.

Antes de que puedan identificar y desanimar al enamorado, la jovencita acaba desapareciendo de casa, para gran desesperación de sus padres. Va camino de Escocia, posiblemente Gretna Green, lo que después de tantas novelas románticas, todos sabemos lo que significa, ¿verdad? Como ella es menor de edad, ni siquiera una licencia especial les permitiría casarse. Así que la única solución para contraer matrimonio sin el permiso de su padre es precisamente dirigirse al norte.

Los padres de la chica le piden a Martin que la rescate, y allá que se va este fornido muchachote, pues conoce a la chica desde críos, y tiene que intentar poner fin a la fuga o, al menos, asegurarse de que ese matrimonio tan inconveniente es lo que ella realmente quiere. Arrastra consigo a Theo, a cambio de una buena suma de dinero, pues este tiene más ingenio para un viajecito semejante.

A una velocidad de vértigo (para la época) en los incómodos medios de locomoción (casi tardas igual si vas andando), emprenden el Camino del Norte confiando en encontrar a la chica y su raptor antes de que sea demasiado tarde.

Claro que el roce hace el cariño, y la carretera da más de una oportunidad para que Martin y Theo intimen. La novela trata, sobre todo, de cómo estos dos señores tan diferentes se van conociendo y apreciando. El argumento se hace intrigante con alguna sorpresa de esas que no ves venir. Las escenas eróticas no abundan, pero las que hay son explícitas y no aptas para menores de dieciocho años.

Al final del libro, KJ Charles cuenta que esta historia se inspiró en un hecho real: un antiguo esclavo que mantenía buenas relaciones con sus antiguos dueños. Es un poco lo que le pasa a Martin, y parte del libro es precisamente la exploración de sus sentimientos hacia la familia con la que creció. Estar con Theo le demuestra que en el fondo, son ambivalentes, los respeta y se considera un amigo, pero al mismo tiempo, se permite algún pensamiento negativo en plan, ¿debo estar agradecido sólo porque podría haber sido peor? Una situación de lo más incómoda.

Por otro lado, el que Theo sea escritor da lugar a algún pasaje gracioso en el que Martin comenta una de sus novelas sin saber que tiene delante al propio autor. Y Theo, de lengua algo viperina, hace más de un comentario sarcástico sobre los escritores, las críticas, los personajes, en fin, esas cosas de la literatura.

Es cortito, 150 páginas más o menos, así que te lo lees en un suspiro. No forma parte de ninguna serie, por lo que parece adecuado para probar a esta autora. Prosa elegante, desarrollo rápido, lo que no le impide profundizar en la psicología de los personajes y lograr verosimilitud histórica. Todo un modelo a seguir: se puede ser riguroso y realista sin resultar pesado ni deprimente.

Es una novela de 7/10, por compararla con otras de la misma autora que me han entusiasmado más. Pero, en cualquier caso, es entretenida, intrigante, sexy, y te deja con una sonrisita boba cuando Theo y Martin alcanzan su (ardiente) final feliz.

Y ahora, nada, a esperar un poquito, casi nada, para An Unseen Attraction, la primera novela de la serie Sins of Cities.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los que siempre se preguntaron cómo era eso de ir a Gretna Green. (Básicamente, incómodo).

Otras críticas de la novela:

Se puede empezar por la breve reseña en Publishers Weekly.

En Romantic Historical Reviews, KJ Charles escribió un post hablando de esta novela, sobre todo de lo lento que era viajar en aquella época. El carruaje de Martin y Theo era de lo más rápido, y sólo alcanzaba 22 kilómetros por hora. Además, sus cuatro caballos tenían que cambiarse cada 15-20 kilómetros. Luego ponen la crítica, que es de 4.5 estrellas.

Just Love: Queer Book Reviews, la puntúan también con 4.5 estrellas

Joyfully Jay le da, atención 4.25 estrellas, o sea, ¿cómo se puede llegar a una puntuación así, con un cuarto de punto?

Ellie reads fiction y concluye con calificación de 4 estrellas en su crítica.

Si quieres leer un poco de esta historia, se publicó un fragmento en Heroes and Heartbreakers.

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