viernes, 17 de febrero de 2017

Crítica: “Un hombre que promete”, de Adele Ashworth



Como he hablado de esta novela en mi TBR Challenge de febrero 2017, he decidido publicar crítica también en español. Mi resumen de la historia sería: Me ha encantado y aún no tengo claro por qué.

DATOS GENERALES

Título original: Winter Garden
Subgénero: histórica / victoriana
Fecha de publicación original en inglés: 2000
Parte de una serie: 1.º de Wentworth (Winter Garden)

1.ª edición en español: Debolsillo, 2008
Traductora: Concepción Rodríguez González

SINOPSIS (según Amazon)

Al margen de ser una de las mujeres más bellas de la Francia de 1849, la mejor virtud de Madeleine Du Mais es su inteligencia... que pone al servicio del espionaje británico. Cuando sus servicios son requeridos en el sur de Inglaterra para desmantelar una trama de contrabando, Madeleine no duda en arriesgar su vida por la corona británica. Al llegar al pintoresco pueblo, llamado Winter Garden, Madeleine conoce al que será su compañero en la lucha secreta: Thomas Blackwood, un hombre diferente a cualquiera que haya conocido antes. Su competencia, su apostura silenciosa y el misterio que lo rodea encienden el deseo de Madeleine, que prende y prende hasta llegar al rojo vivo, hasta convertirse en un fervor desesperado.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, actualmente la tengo entre las cien mejores, en el puesto 57. Cuando la publicaron, allá por el año 2000, tuvo críticas estupendas. Tengo anotado un FHK (Five Hearts Keeper) en The Romance Reader y una crítica DIK A en All About Romance. Otra crítica estupenda es la de Rosario, que le dio un A+.
En la encuesta anual que hace esta última página web entre sus lectores, resulta que ganó en varias categorías: romance del año, romance histórico europeo, romance “de cabaña o de viaje”; y además tuvo menciones honoríficas en categorías de más lacrimógeno, más sensual y héroe más torturado (Thomas Blackwood, of course).
Luego apareció en las listas Top 100 de All About Romance del año 2004 (núm. 27) y de 2007 (núm. 83).
Cuando la página web Heroes & Heartbreakers eligieron su Top 5 de escenas sexuales en novela romántica histórica, http://www.heroesandheartbreakers.com/blogs/2012/07/top-5-historical-romance-sex-scenes-from-ashworth-balogh-barnett-carlyle-and-laurens una de este libro fue la primera, con la etiqueta “angst” (o sea, angustia).
La página web RomanceNovels.Me la puso la número 204 en su lista de mil mejores novelas románticas.
El ajuar de la lectora romántica, de la página web español El rincón de la novela romántica, también incluye esta novela.
Por último, es una de esas novelas de las que la gente se acuerda cuando tiene que hablar de Older couples, o sea, lo mayores también existimos y tal. No es que sean viejunos (39 años él, 29 ella) pero son adultos.

CRÍTICA

Para el TBR Challenge de este mes tenía que leer una novela escrita por un autor nuevo para mí. Elegí esta novela de Adele Ashworth y me ha gustado tanto que tenía que hablar de ella también en español.

Madeleine DuMais es hija ilegítima de una actriz francesa adicta al opio y un oficial de la marina británica. Trabaja para el gobierno británico desde hace años, y la envían a una misión en el sur de Inglaterra, en Winter Garden, localidad donde la gente pudiente pasa el invierno.

Winter Garden es el título original, que podían haber conservado, en ponerle ese tan ridículo de “Un hombre que promete”, con portada aún más cursi.

Su compañero de fatigas es Thomas Blackwood. Este mocetón bien parecido finge ser un erudito, alguien que luchó en las guerras del opio y resultó herido (cojea un tanto) y ahora estaría escribiendo sus memorias. Se supone que Madeleine es su traductora al francés.

Juntos, tendrán que descubrir quién es el líder de los contrabandistas. Y eso exige que compartan un cottage muy mono.

Aparentemente, no pasa nada. Hablan, toman el té, pasean por la orilla del lago,… Todo muy tranquilo. Pero Thomas y Madeleine se sienten intensamente atraídos el uno por el otro. Desde el minuto uno, saltan las chispas. Ella no es una virgen inocente y reconoce lo que es el deseo, y es bastante sincera al respecto. Estaría feliz de disfrutar el tiempo que pasen juntos.

Pero Thomas es algo más misterioso. Pretende que ella lo desee, lo ansíe, que quiera algo más fuerte que un breve lío. Hay una frase que traduzco a mi manera:


Pero él no quería nada ligero. Quería un deseo oscuro entre ellos, una emoción insegura, sensualidad sin igual y pensamientos eróticos.


Estuve todo el rato preguntándome si en esta historia hay algo más que dos agentes del gobierno intentando descubrir a un contrabandista. Porque una pareja así llama demasiado la atención para ser espías.

No sé, yo no soy espía, pero creo que en ese tipo de trabajo debes ser bastante discreto, no llamar la atención, o sea que nadie te mire dos veces. Así que llamar a una mujer tan guapa, extranjera para más señas, para vivir con un soltero (viudo, en realidad) en un cottage ahí aislado,… Todo el mundo estará cotilleando, ¿no creéis? No veía la razón para que estas dos personas estuvieran juntas. ¿Por qué necesita a esta espía francesa para algo que es, básicamente, trabajo policial? Si este misterio se resuelve en un momento tardío de la novela, no os lo cuento, porque no quiero destripar nada.

Es obvio que la parte de suspense relativa al contrabando de opio no tiene demasiada importancia. En realidad, a nadie le importa un pijo.

Porque, ¿queréis que os diga algo? A mí tampoco me preocupó. No es una novela de trama, sino de personajes. Esta novela es deliciosa, es una lectura tan cautivadora que yo me la iba tomando a sorbitos, como si fuera un rico borgoña. Oscuro, con cuerpo, con un flavor sutil y un regusto persistente a no-se-qué, una de esas cosas que leemos en las reseñas de vinos y no tenemos ni idea de lo que significa pero que es tremendamente poético. Algo así como “nariz intensa con aromas de frutos negros maduros como la grosella negra, frutas rojas y especias”. Esos eran mis sentimientos mientras leía este libro.

Es uno de esos libros que llamo slow reading, o sea, lectura lenta. Quería que durase. Tardé una semana, cuando en realidad podría haberlo acabado en unas pocas horas. Leía un capítulo ahora, el siguiente más tarde,… Habría sido un crimen leérsela todo seguido. Es un Grand Cru, no te lo puedes beber como si fuera agua.

Hay tensión sexual sobre todo al principio pero sobre todo la tensión es emocional, y se va incrementando lenta y sutilmente. Las escenas de sexo abundan, son muy explícitas y están cargadas de emoción.

Tanto Madeleine como Thomas son adultos y se comportan como tales. Han sobrevivido a experiencias bien duras. No hay tontos malentendidos, ni diálogos bobos. Tuve esta impresión de que eran personas que iban a quedar totalmente colados el uno en el otro, una fortísima pasión hervía bajo unas vidas cotidianas bastante anodinas. Era tórrido, pero contado de una manera tan elegante que todavía me hago preguntas como:

¿Cómo lo ha conseguido la autora?
No hay nada en este libro así que,…
¿Por qué lo amo tanto?

Porque sí, hay muchas cosas negativas que podrías decir de esta novela y os creería.

… Que si es aburrida porque no pasa nada.
… Que la intriga es de lo menos intrigante que he visto en años.
… Son sólo dos personas deseando acostarse el uno con el otro.
… Hay un montón de sexo, más de lo que la historia necesita.
… Usa este cliché, y luego da un giro de la trama, más visto que el tebeo.
… Después tenemos esa idea tonta de que la cultura inglesa es de alguna forma superior a la francesa.
… Y sí, él la manipula de forma un poco creepy.

            Si me dices cualquiera de esas cosas sobre esta novela, te diría que lo entiendo. Que esa puede ser fácilmente tu experiencia con este libro. Lo entiendo, de verdad.

            Pero ¿para mí? Fue tan potente y asombrosa, como un gran reserva.

            Si tampoco habéis leído nada de Adele Ashworth os diré, para que os hagáis una idea, que en la intensidad de las emociones me recordó a Mary Balogh. La parte sexy es más o menos como la de Elizabeth Hoyt, quizá sea a la que más se parezca. Y en la elegancia de toda la parte sensual, me hizo pensar en Robin Schone.

Y ahora, con vuestro permiso, me voy a mirar la bibliografía de Adele Ashworth, a ver qué más ha escrito, ya que esta novela fue un placer total.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: los aficionados a las enaguas sexis y con su toque angustioso y oscuro.

Otras críticas de la novela:
En español, tenemos sinopsis, portada y crítica en una sola página de El rincón de la novela romántica.
En Libros de romántica enfatizan que este es un libro diferente.
Y en Nuestras novelas cuentan que “Es una excelente e inusual historia de amor con unos personajes memorables”.
En inglés también gustó:
Rosario’s Reading Journal A+ pero no sólo al leerla la primera vez sino también al releerla, lo que es totalmente un logro.
All About Romance, una DIK A.
Mrs. Giggles, menos entusiasta pero aún así, 80/100.

3 comentarios:

  1. No te comenté en la entrada en inglés (aunque la leí) pero lo hago ahora aquí. Obviamente me la tengo que leer! Voy a byscarla ahora mismo.
    Gracias por la reseña y por descubrirnos joyitas!

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    1. Pues espero que te guste tanto como a mí. En más de un sentido, me tiene perpleja. No tiene nada y lo tiene todo. Desconcertante. Ya nos contarás.

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  2. Lo leí hace mucho. De la época que no registraba mi opinión ni en mi computadora, pero recuerdo que me había gustado.
    También leí de ella una trilogía de Duques, tampoco me acuerdo bien. Me parece que alguno me gustó.

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