sábado, 26 de junio de 2021

Crítica: “Getting schooled”, de Emma Chase

 

Una de reencuentros


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Getting Schooled

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2018

Páginas: 310

Parte de una serie: Getting Some #1

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Primero de la clase...

Garrett Daniels tiene planeada toda su vida.

El engreído y carismático ex quarterback estrella de la escuela secundaria es un entrenador de fútbol idolatrado y un maestro «genial» en su ciudad natal, donde no es solo un chico de oro, es platino. Tiene buenos amigos, una gran casa en el lago y el mejor maldito compañero que un hombre podría pedir: Snoopy, el beagle albino.

Y entonces… Callie Carpenter vuelve a casa.

Y le mete en su zona de marca.

De vuelta al cole…

La propia Callie tiene una vida estupenda,… en el otro extremo del país. Pero las circunstancias, de las que preferiría no hablar jamás, la llevan de vuelta a casa, a ayudar a sus padres y actuar como profesora sustituta en su antiguo instituto.

Ahora se enfrenta a disputas, hormonas rabiosas, chismes constantes, rarezas incómodas y drama en abundancia… y esos son solo los maestros.

Como en los viejos tiempos...

Cuando Garrett ofrece a su antigua novia del instituto enseñarle sus secretos de cómo ser un profesor estupendo, Callie abraza la oportunidad con ambas manos, y se tiene que obligar a no abrazarlo a él.

Ser buenos amigos es todo lo que podrán ser.

O… estos profesores podrían acabar aprendiendo, por la vía difícil, lo que es el amor

 

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, entro en mi lista de las mil mejores novelas románticas, actualización de 2019, en el puesto 987; hoy estaría incluso más arriba. Fue una de las novelas favoritas del año 2018 para Addicted to romance, y Holly, de Book Binge, considera que esta serie Getting Some fue de lo mejor que leyó en 2019. Tuvo estupendas críticas: cinco estrellas en About that story, Dirty Girl, Harlequin Junkie, The Bookish Sisters, The Bookish Sweet Tooth, así como en Natasha is a Book Junkie. Tiene el tópico ese tan atractivo de la segunda oportunidad y no es de extrañar que la incluyan entre las favorite funnies.


CRÍTICA

 

Solo había leído una de Emma Chase, Royally screwed que me entretuvo pero me pareció poco memorable, o sea, no me incitó a leer más obras suyas.

Si compré esta, rebajada de precio, fue porque, aparte de tener críticas estratosféricas, contaba con el tópico de las segundas oportunidades, que es uno de esos que a mi me hacen mucho tilín.

Callie es una enamorada del teatro. Sabe interpretar, pero su trabajo es más bien organizativo. Vive feliz en la cálida California, en concreto San Diego. Sí, donde los Navy SEAL, con unas cuantas instalaciones de la armada estadounidense, como cualquier aficionada al suspense militar sabe.

Justo cuando consigue una promoción en el trabajo, su hermana la avisa: sus padres han tenido un accidente.

Tendrá que volver a casa.

No, no pensemos en que esto es dramático. Sí es verdad que tienen un accidente de tráfico y han resultado lesionados, pero las circunstancias son un poco peculiaresEsta pareja de hippies resultan de lo más simpáticos.

Callie regresa entonces a la Costa Este de los EE. UU. para echar una mano.

Como la estancia va a durar unos meses, Callie busca (y encuentra) trabajo como profesora sustituta de teatro en el instituto. Uno donde ella estudió hace años.

Se reencontrará así como Garrett, profesor de historia y entrenador de fútbol americano. Tan sexi y sobrado como hace años.

Estos dos fueron la pareja del instituto, muy populares, se querían… pero rompieron cuando ella fue a la universidad al otro lado del país. Las circunstancias concretas de por qué rompieron te lo cuentan ya avanzada la novela.

Otras historias de reencuentro o segundas oportunidades tienen cierta hostilidad, odio, o desconfianza mutua. Aquí no ocurre eso. Es como si los años no hubieran pasado.

Se miran, se sonríen, y todo el cariño y el deseo del uno por el otro regresan a primer plano. Pronto estarán besándose, intimando en la medida en que pueden,… comportándose como un par de adolescentes excitados en el instituto.

Las historias de segundas oportunidades tienen que resolver dos cosas. Por un lado, aquello por lo que se separaron en el pasado no puede ser una tontería; si lo fuera, no respetarías a los personajes. Y, por otro lado, sea lo que sea, lo tienen que superar ahora, de manera que su final feliz sea creíble.

Lo primero lo logra, aunque no fue por una cosa tremenda, simplemente, les salieron algunas cosas mal en la vida y no supieron reaccionar con toda la sensatez, a sus diecisiete años.

¿Y lo segundo? Pues también. Para que no te quede ninguna duda sobre su final feliz, le dedica tres epílogos diferentes.

Lo único es que, como cada uno tiene su vida montada en un extremo del país, pues está claro que alguno de los dos tendrá que renunciar a su vida tal cual como la conocía hasta entonces, y la forma de resolverlo la verdad es que es lo que menos me convenció. Es como muy repentino.

Está narrada en estilo NA, es decir, en primera persona dual, alternando Callie y Garrett. No es mi manera preferida de contar las cosas, y resulta un poco chocante para la historia de estos treintañeros.

En conjunto, es una historia muy agradable de leer. Es de esas historias que te tienen sonriendo, y en un momento un poco más duro, es posible que cabes llorando por algo triste que pasa y que no entraré en detalles.

Tiene sus momentos sexis y otros románticos. Cumple, en mi opinión, pero nada especial.

Dedica mucho espacio a la educación de los adolescentes, a cómo son estos y lo que ellos pretenden lograr de los chicos. Cómo intentan comprenderlos, y los apoyan. Lo suyo no es mera formación, sino auténtica educación para la vida.

Tanto Callie como Garrett son profesores de esos que te habría encantado tener en el instituto. Serios, justos, pero respetuosos, de los que creen en la potencialidad de cada uno y que es su deber sacar lo mejor de cada muchacho o muchacha.

Yo no los tuve y, si he de juzgar por la experiencia de mis hijos, ellos tampoco. Al contrario, encontramos tipos displicentes y despreciativos, muy funcionariales, de esos que se creen que les pagan un sueldo por haber aprobado una oposición hace años, y no a cambio de un trabajo en el que tienen que dar el cien por cien cada día. 

Ojo, que también tengo entre mis amistades a profes volcados con su trabajo que da gloria verlos. Brillantes y queridos por los alumnos, que aún se acercan a ellos años después para darles las gracias por lo que les ayudaron. Y también son funcionarios. 

Chase tiene algo que atrae en su planteamiento, y luego en su desarrollo cumple muy bien pero… no me deja resacosa. Ni la primera persona dual ni la ambientación en instituto me gustan particularmente. Mucho menos lo de la ciudad pequeña donde todo el mundo se conoce y todos andan cotilleando vidas ajenas.

Pero debo reconocer que es una novela agradable, con sus momentos de ternura, que lees en un suspiro. Me parece muy buena, de esas a las que merece la pena dar una oportunidad.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de novelas amables con su toque sexi.

Otras críticas de la novela:

De esta novela no he encontrados críticas en español. Os pongo las que encontré en inglés, que ya digo que les encantó, pues todos los blogs y páginas que pongo a continuación le dieron 5 estrellas:

About that story

Dirty Girl Romance

Harlequin Junkie

Natasha is a Book Junkie

The Bookish Sweet Tooth

The Bookish Sisters (bueno, estas le dan 5 flores, pero es lo mismo).

6 comentarios:

  1. Yo lo que me sigue sorprendiendo es que la dinámica de como transcurre una clase no ha cambiado en los últimos ¿siglos?
    Profesor hablando y alumnos escuchando. Da igual que ahora tengan pizarras digitales, ordenadores, ... las clases de mis hijos son iguales que las mías y que las de mis padres. Nada participativas. Nada creativas. Aprender de memoria y exámenes cada poco. Digo yo que ya que cada vez se sabe más de como funciona el cerebro y de que cada niño aprende de un modo diferente (los hay mas visuales, los hay que el oído es lo que manda...) podrían haber implementado algo más novedoso para sacar el máximo partido de sus talentos ¿no?

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    1. Hay maestros que sí, que están al tanto de estas cosas, y que se implican, pero otros... Se instalan en la mediocridad. Llama la atención en este campo, porque nos toca a todos e influye en el futuro, pero no es exclusivo de la educación. En el campo del Derecho, que es lo mío, muchas cosas siguen siendo decimonónicas, por muchos retoques que le metan.

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  2. Es que hay mucha gente que piensa que las cosas hay que hacerlas "como siempre se han hecho". Es muy difícil luchar contra el miedo al cambio, a la inseguridad que crea tener que aprender cosas nuevas con la que pierdes el control que tienes de las tareas que ya conoces. Yo veo mucho esa resistencia a cambiar la forma de hacer las cosas, aunque objetivamente la nueva gane en eficiencia.

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    1. Sí, y a veces es sencillamente que predomina el pensamiento "padefo" (PAso DE FOllones): total, ¿para qué? A vivir que son dos días, y tal.

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  3. Por cierto, esta novela me la apunto para leerla. Tiene muy buena pinta.

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    1. Pues espero que te guste, yo desde luego pasé un buen rato, ya se ve, aunque luego sea de la que olvides a los dos días.

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