martes, 10 de diciembre de 2019

Crítica: “The older woman”, de Cheryl Reavis


Después del puente de la Inmaculada Constitución, retomo mis críticas, empezando por un libro que cuenta:

Amor cotidiano entre personas auténticas
 
Silhouette, 1/2002
DATOS GENERALES

Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación: 2002
Series: No Guts, No Glory #3 / Silhouette Special Edition #1445
Páginas: 251

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Sin agallas no hay gloria
O eso creía el paracaidista capitán Cal Doyle. Pero ¿seducir a la dura enfermera Katherine Meehan, quien lo ha cuidado tras su accidente de helicóptero? ¡Imposible! Es verdad que ahora son vecinos de puerta, y aún así los años los separan. Y mientras que Kate ha sobrevivido a un cáncer de mama, Cal a duras penas ha superado el infierno…
Así que solo porque Cal pille a Kate llorando en la lluvia… y su mimado felino se arrebuje contra él… y las señoras de la parroquia empiecen a emparejarlos… y Kate de repente parezca tan malditamente deseable… ¿son razones suficientes para que un guerrero herido corteje a una mujer de más edad y que no está por la labor? Además, entre las obstinadas defensas de Kate y el terco machismo de Cal, ¿podrán estos dos supervivientes… sobrevivirse el uno al otro?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, en el puesto 482. Críticas buenas fueron la de The Romance Reader (Five Hearts Keeper), de Avidreader (una A) y Dear author (A-). Aparte de eso, ganó dos premios: el de la mejor novela genérica del año, tanto en la encuesta anual que hacía All About Romance entre sus lectores como en la lista de internet Romance Readers Anonymous. Hay quien la tiene entre sus favoritas, como Pat (que escribía para AAR). Y tiene un héroe beta de esos que tanto nos gustan a algunas.

CRÍTICA

No entiendo por qué motivo en la sinopsis de Fiction Data Base hablan del «machismo» de Cal, porque no es un protagonista de los que se impongan, se dejen llevar por sus cabreos o quebranten los límites de la heroína. Al contrario, es un soldado callado, adorable, que sabe ser amigo de la heroína y que la ama tal cual es, sin tonterías, dispuesto a aceptar lo que ella pueda darle. Por eso no es de extrañar que esté en la lista de novelas con héroes beta que, además, resulta inolvidable para muchos.
Tampoco os fiéis de la portada, que no va, creo yo, con el tono de la historia.
La novela te la cuentan desde la perspectiva de Cal Doyle, un paracaidista que todavía está recuperándose de un tremendo accidente ocurrido en otra novela anterior de la autora, The long way home. No es frecuente una novela relatada toda ella desde el punto de vista del varón, y solo por eso, merece la pena darle una oportunidad.
Cal tiene alquilado un apartamento a una señora, justo al lado de la casa de una enfermera que lo cuidó en el hospital, la nada complaciente Katherine Meehan.
Una tarde, su casera y él observan cómo Katie se queda llorando bajo la lluvia, al parecer tras discutir con su novio y, muy a su pesar, Cal se siente obligado a actuar como caballero al rescate de la damisela y, cojeando y con su bastón, consigue llegar a ella y protegerla con un paraguas.
Cal acaba de ir a una boda. La de la chica que le gustaba con otro tipo que no es él (la pareja del ya mencionado libro anterior). Así que de muy buen humor no está. Pero hace de tripas corazón porque parece que Katie se encuentra peor que él.
Los dos andan, pues, «de rebote», frustrados en sus amores, y tienen que seguir adelante. Cal observa cómo Kate ayuda a su familia (tres hermanas y un sobrino), cumple con su trabajo de enfermera, se preocupa por todos, incluso por su gato. Una mujer a la que siempre vio como una profesional competente y nada más, de repente se vuelve atractiva físicamente a los ojos de Cal.
En todos sus años en el ejército, Cal nunca se había acostumbrado a la forma en que algunas mujeres lo lograban –aparentaban ser de una manera todo el rato, hasta el punto de que olvidabas incluso que eran mujeres–, y luego hacen lo que sea que hagan y terminan luciendo así.
Meehan llevaba un vestido. Nunca la había visto con un vestido.
Poco a poco Cal y Kate comparten tiempo, él le echa una mano en lo que puede, aunque está muy dolorido por sus lesiones. Llegará un momento en que intimen y él se dé cuenta de que la ama, pero no lo dice.
Como digo, tú ves toda la historia desde la perspectiva de él. Lo que ella piense o sienta es algo que entrevés, no que te lo digan claro en el papel, lo cual para mí es una de las cosas más deliciosas de romántica, cuando tienes que sospechar, o imaginar, que Katie no es tan indiferente a Cal como pudiera parecer.
Ella le opone una tibia argumentación: que si es mayor que él (tiene cuarenta y él treinta y pocos), pero también está el hecho de que ella tiene sus propias cicatrices, historias de supervivencia, personas en las que confió y no supieron estar a su lado en los momentos difíciles… Es lógico que desconfíe de Cal, pero a terco no le gana nadie. Puede aceptar que ella no lo quiera, pero no que piense que la edad es un obstáculo o que él es como los demás cretinos de su vida.
En esa cotidianidad hay momentos para el humor, y sí, hay un gato, hay un niño, un ex con el que Cal sabe tratar de manera muy suave, y unas señoras cotillas que van a la iglesia… Todos estos detalles enriquecen las páginas, simplemente con algunos brochazos.
Me gusta leer estas novelas genéricas que solo estaban pensadas para estar quince días en la balda del kiosco y que, sin embargo, se quedan en la memoria de los lectores.
Tienen algo especial y, normalmente, ves por qué destacan de entre tantos harlequines anodinos y olvidables. Hay autoras que son grandes en esto, como Cheryl Reavis o Ruth Wind (Barbara Samuel) o Kathleen Korbel.
Creo que su talento radica en saber contarte una historia de amor, en doscientas páginas, realista, entre personas de carne y hueso, con problemas como los que podemos tener tú o yo. Que hablan y se tratan como adultos, sin tontos malentendidos, aunque no siempre acierten a la hora de comportarse. La novela tiene momentos poéticos, de ensimismamiento, oyendo caer la lluvia, respirando junto al cuerpo de la persona amada, o esas miradas que dicen lo que la boca calla…
No sé explicarlo muy bien, pero cuando una novela genérica tiene algo distintivo, merece la pena darle una oportunidad. Y, como se ve por lo dicho hasta ahora, tiene varias cosas especiales: historia relatada desde el punto de vista masculino, heroína mayor que el héroe y ambos son adultos que hablan como tales y simplemente se enamoran en el contexto de una vida con sus problemas y sus traumas.
Otras que leí de Reavis me gustaron también, la «contemporánea medio amish» A crime of the heart (1988, ⭐⭐⭐⭐), y la histórica The bride fair (2002  ⭐⭐⭐).
Así que creo que le daré más oportunidades a historias escritas por ella, si vienen recomendadas. Desde luego, me he quedado con las ganas de leer la novela anterior a esta, y conocer a Cal y la enfermera Meehan en otro contexto, antes de enamorarse.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de héroes firmes pero sin avasallar.

Otras críticas de la novela:
Solo he encontrado críticas en inglés.
Como dije arriba, una A obtuvo en Avidbookreader.
En Dear author, una A-. 
Para All About Romance, una B. 
Y como no encuentro más, enlazo a Amazon.com, donde alcanza 4.6 estrellas de media y a Good Reads, donde tiene 3.83 estrellas. 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Crítica: “The Duke I tempted”, de Scarlett Peckham


Una histórica georgiana bastante hot

NYLA (eBook Kindle) 2018
DATOS GENERALES

Título original: The Duke I tempted
Subgénero: histórica / erótica
Fecha de publicación: 2018
Parte de una serie: Secrets of Charlotte Street #1

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Es un hombre controlado. Meticuloso. Inmaculado. Nadie esperaría que el muy correcto duque de Westmead sea miembro del más ilícito club secreto de Londres. ¿Quién menos lo sospecha? Su futura esposa.
Habiendo superado la ruina financiera y redimido el apellido familiar para convertirse en el más legendario inversor en Londres, el duque de Westmead necesita asegurar su patrimonio produciendo un heredero. Lo que significa que debe encontrar una esposa que no descubra su secreta ansia de pasar las noches arrodillado –o que exija nada a su corazón, lleno de cicatrices desde hace mucho tiempo.
Poppy Cavendish no es esa clase de mujer. Una ambiciosa botánica autodidacta que va a diseñar la decoración del salón de baile en el que Westmead planea cortejar a una novia, Poppy ha luchado contra las convenciones toda su vida para asegurarse una bien ganada independencia. Quiere el capital para expandir su vivero de plantas exóticas, no un esposo.
Pero hay algo tan atractivo en Westmead, con su porte almidonado y sus ojos increíblemente amables, que cuando un escándalo accidental hace que el matrimonio con el duque sea el único medio para salvar a su vivero, Poppy se preocupa de que ella quiera más que el título que él le ofrece. El acuerdo está destinado a ser solo negocios. Un invernadero a cambio de un heredero. Pero Poppy anhela desentrañar los secretos de su esposo y tentar al duque para que arriesgue su corazón.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
Entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, edición de 2019, claro, en el puesto 563. Ganó el Golden Heart (ya sabéis el RITA de las novelas inéditas) en la categoría de romance histórico, como el título de The duke. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance, y hubo unas cuantas personas que lo escogieron como sus favoritas del año: Haley y Em (de All About Romance), Sarah MacLean, y Romance Novels For Feminists. Fue finalista en el premio #readRchat, aunque no lo ganó. 

CRÍTICA

Una novela que parece solo una histórica más y, sin embargo, se te queda en el magín como algo especial.

Ambientada en la época georgiana, dentro de los círculos aristocráticos, la historia discurre principalmente en casoplones, en el campo y en la ciudad.

El reservado y serio Archer, duque de Westmead, se ocupa sobre todo de sus negocios. No tiene el menor interés por arriesgar su corazón en ninguna relación. Pero como debe producir un heredero, tendrá que casarse.

Su entrometida hermana Constance le organiza un baile al que invitará a jovencitas de buena familia. Solo tendrá que elegir la que más rabia le dé. Constance quiere una decoración grandiosa, y para ello contactará con Poppy. ¿Y quién es Poppy, diréis? Pues una botánica autodidacta que ha luchado por ser independiente económicamente. Su único interés es su negocio. Así queda claro que no es el prototipo de mujer de la época.

Cuando Poppy y Archer se conocen, empiezan a hablar y a gustarse. Pero Archer está decidido a casarse sin amor, con alguien que no le pueda romper el corazón y que le deje mantener sus secretos. Y Poppy rechaza totalmente los derechos que, como «solterona» independiente, disfruta, en favor de un marido que podrá controlar su vida y su dinero.

Sin embargo, por circunstancias, acaban contrayendo un matrimonio de conveniencia, a lo que se dedicará la segunda mitad del libro.

Sobre este marco bastante convencional actúan unos personajes de lo más interesante, que le dan un giro un poco raruno, diría tenebroso, por el sufrimiento de Archer. Es uno de esos héroes torturados por algo que le ocurrió de joven, que le hace rechazar esa intimidad emocional y, además de eso, le hace asiduo de un club de flagelación.

Porque sí, a Archer le gusta que le den caña. A este tipo tan controlador y exigente en la vida cotidiana, le va que le flagelen.

Este aspecto tan personal no revela a nadie. Hasta él mismo lo ve como una perversión vergonzosa, solo que no puede librarse de sus propias inclinaciones. Incluso cuando empieza a intimar con Poppy, y lo suyo es carnalmente apasionado, no puede mostrarle a ella qué es lo que le va.

La novela mantiene tu interés de forma muy competente. Como todo «matrimonio de conveniencia», quieres ver cuándo se reconocerán enamorados el uno del otro. Y luego está ver cómo va a descubrir Poppy los gustos de Archer, y cómo lo superarán o lo incluirán en su vida sexual.

Para mí, el mayor atractivo de la novela es ese héroe torturado, Archer, que ha sufrido muchísimo, que sigue emocionalmente dolorido y que se castiga con esa oscura vía de escape. Para mí, es el perfecto héroe romántico. Exteriormente ves que es inteligente, preparado, controla perfectamente los negocios y sabe ser contenido, cortés en sus relaciones sociales, paciente con Poppy, intenta ser comprensivo y justo con todo el mundo. Por dentro, está dañado emocionalmente y lo sobrelleva con sus rarezas sexuales.

Me desconcertó más el personaje de Poppy. No acababa yo de ver qué sentía en cada momento, o qué esperaba lograr con cada una de sus actitudes: ahora apasionada, luego te castigo con el látigo de mi indiferencia, me importa mucho mi negocio o paso de pensar en ello o de escuchar los sensatos consejos de un empresario de éxito… No me pareció un personaje muy coherente, y reconozco que el no saber a qué atenerme con ella me impacientó.

Además del atractivo Archer, tenemos una parte sexual muy bien escrita y con ese punto morboso que siempre es de agradecer cuando se cuenta tan bien, de una forma perfectamente entrelazada con la línea general de la historia. La he visto calificada a veces como novela erótica. Pero no es porque te pongan una escena erótica en cada capítulo. No. Si te pones a contar, igual tiene el mismo número de escenas explícitas que una de Kleypas, por ejemplo. Es más bien lo enfermizo, el sadomaso de esas escenas, en las que corre la sangre, lo que metería esta novela en el ámbito de lo erótico.

No sería lo que yo considero erótica, porque no son personas que exploren su relación a través del sexo.

Me parece una primera novela increíblemente buena. No me extraña que ganara el Golden Heart como «The Duke of Charlotte Street» la mencioné aquí. 

Ciertamente, podría haberse estrujado las meninges un poco más en algunas cosas. ¿Por qué recurrir al tópico de que uno de los personajes resulte lesionado, o el baile, o que sea un duque o que todo se ambiente en casoplones? El ejemplo es lo del duque, ponen de protas a duques por pura pereza, o truco publicitario, porque de verdad que la novela no cambiaba un ápice si el señor fuera simplemente un industrial de buena familia, o un lord cualquiera. También me parece algo muy visto que, para incluir algo subido de tono, recurras al sadomaso; me parece ir a lo fácil. Puede ser que a mí no me hace mucho tilín ese tipo de erotismo. Al menos, se va a algo menos frecuentado, como es que el sufriente es el caballero y no la dama.

Me resultó muy entretenida, me la leí prácticamente de un tirón y la recomiendo por completo si quieres una histórica con un toque más atrevido. No es que me vaya corriendo a leer otras novelas de esta autora, ni siquiera a seguir con la serie –en principio–, pero merece la pena darle una oportunidad.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes quieran una histórica muy subida de tono.

Otras críticas de la novela:

Pepa, en Otro romance más, publica la única crítica en español que he encontrado. 

Paso al inglés.


5 estrellas le da Natasha is a Book Junkie. 

Otras 5 estrellas en Book Ink Reviews. 

Más de 5 estrellas, en Romantic Parvenu. 

Smexy Books, una B-. 

martes, 3 de diciembre de 2019

Crítica: “La fuerza de la pasión”, de Nora Roberts


Noir sureño, truculento y brillante


DATOS GENERALES

Título original: Carnal Innocence
Subgénero: suspense
Fecha de publicación original en inglés: 12/1991

Edición en España:
Título:  La fuerza de la pasión
Traductora: Kira Bermúdez
Fecha Edición: 2/1997
Publicación: Plaza & Janés
Colección: Cisne, 28/1

SINOPSIS (en La Casa del Libro)
La paz de un pequeño pueblo se ve alterada por dos brutales asesinatos. Caroline Weverly, una famosa violinista que se había refugiado allí huyendo del mundanal ruido, comprueba que ni el lugar más remoto y apacible está libre de tensiones. Pero en medio del pánico provocado por los violentos crímenes queda espacio para el amor. Caroline conoce a Tucker, un atractivo vecino, y no puede resistirse a sus encantos, ni siquiera cuando él se perfila como el principal sospechoso de los horrendos asesinatos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, ya visteis que estaba en el número 452 de mi lista de Las mil mejores novelas románticas. Cuando a finales del siglo pasado, The Romance Reader hizo una encuesta entre sus lectores para escoger las cien mejores novelas románticas, estaba en el puesto 68. También tiene una crítica de DIK A- en All About Romance, A- en Dear author y 5 estrellas le dieron en Romance around the corner. Es novela recomendada por Lady Marian. No es de extrañar que sea la favorita de más de un lector.

CRÍTICA
Bajo un título anodino y una portada de juzgado de guardia se esconde una de más destacadas novelas de suspense romántico de Nora Roberts, que es tanto como decir de las mejores del género.
La compré en el Fnac L’illa en el año 1997, cuando tuve que vivir en Barcelona. Ya ha llovido desde entonces. No me extraña que no recordara ni el argumento.
La famosa violinista Caroline se toma un tiempo muerto acudiendo a una casa que ha heredado de su abuela, en Innocence, en pleno delta del Misisipi.
Su vecino resulta ser Tucker, un ligón sureño, como uno de esos vermús suavecitos y dulces, que entran fácil y te dejan una pegada de fondo. Interpreta un poco el papel de patán perezoso, sensual y despreocupado.
En realidad es más bien un tipo tranquilo, trabajador, leal, y muy protector de todos aquellos que le preocupan… Que suele ser la mayor parte de los habitantes del lugar.
Tucker no tarda en sentirse atraído por su elegante vecina yanqui, aunque ella no quiere ni oír hablar de nada semejante.
El libro está densamente poblado de secundarios muy interesantes, toda una panoplia de personajes que enriquecen el paisaje, tejiendo una tela que va envolviendo a Caroline y a Tucker, haciendo que sus vidas se impliquen en los problemas y las tensiones del lugar.
Estos no faltan en el pegajoso calor del verano, especialmente cuando los cadáveres de mujeres empiezan a aparecer, despiadadamente atacadas con un arma blanca, degolladas y desfiguradas... La última de ellas, una exnovia del propio Tucker, con quien había discutido justo el día antes de su desaparición.
En este típico pueblito donde todos se conocen, nadie piensa en serio que el facilón Tucker haya sido capaz de semejante salvajada. Sin embargo, un estirado agente del FBI lo pone como primer sospechoso de su lista.
Esta es una novela estupenda, que te engancha desde el primer momento. Creo que es porque equilibra muy bien el desarrollo de la tensión romántica-erótica con el misterio y el entorno en que se desarrolla la historia.
La autora no tiene prisa en contárnoslo, pero tampoco se detiene en fruslerías. Cada escena es un pasito más en el sentido en el que ella quiere llevarte, con sus meandros y distracciones que tienen (casi todas) al final sentido.
Al principio, Tucker es solo un ligón que se mosquea por que esta atractiva extraña se resista a sus avances, sin parpadear; pero poco a poco van conociéndose mejor y sintiendo cosas que no esperaban.
Se enamoran a pesar de que ninguno de ellos estaba por la labor de buscar a alguien definitivo en ese momento de su vida. Tucker vive muy bien a su aire y Caroline tiene que recomponerse, sanar y decidir qué quiere hacer con su vida.
En Innocence, ella no sólo encontrará un futuro inesperado. Quería estar sola, lamerse las heridas, y descubrirá a toda una comunidad en cuyas vidas se implica.
Y es que el libro te transmite una descripción muy vívida de cómo es ese lugar y las personas que lo habitan. No siempre es agradable. Hay racismo, aunque no cabe duda de con quién está la autora, qué es lo correcto: el respeto a todo el mundo, vivir y dejar vivir al diferente. Un poquito más incómodo es, desde la perspectiva actual, ese honrar a sus antepasados secesionistas; quiero creer que más por respeto a los ancestros que porque realmente esta gente blanca del Sur creyera que la esclavitud o desmembrar un país a la fuerza estuviera bien... en una época en que ya se sabía que aquello era una barbaridad.
Es una representación soberbia del microcosmos de esa sociedad, y cómo lo vas descubriendo, esa forma de hablar, de relacionarse, de no decir las cosas deprisa y corriendo sino haciendo primero un poco de sociedad, hablando del tiempo o lo que sea, antes de entrar en materia. O cómo cuentan todo el rato anécdotas de cosas que igual pasaron (o no) hace cien años.
La parte de suspense creo que está realmente bien. Te puedes estar devanando los sesos para saber quién es culpable de esos horrendos crímenes, y es posible que no lo averigües ni de lejos. Lamentablemente, justo eso es lo único que se me quedó grabado de este libro, de cuando lo leí hace veinte años; desde el principio me dije ya verás, va a ser así,… y no me equivoqué. No me parece que tenga mucho sentido, la verdad, pero bueno, sorprendente sí que es.
La leí en español, en una traducción aceptable, ya digo, la de la colección Cisne del año de la polka.
Si te gusta el suspense romántico, y más con un ambiente pegajoso y lento como el Misisipí, no lo dudes, esta es una novela que está casi a la altura de los mejores ejemplos del noir sureño de una Sandra Brown o Linda Howard, en las que la ambientación, el paisaje y el paisanaje, son un elemento más de la trama.
No sé por qué no le doy lo máximo, supongo que porque no me dejó resacosa, o porque recordaba la resolución del misterio, o… Quizá sea que hubo esos momentos de incomodidad cuando aparecían banderas confederadas… O por pura manía personal mía ya que, aunque admiro mucho a la Roberts escritora, no me cae del todo bien como persona…
En cualquier caso, pienso sinceramente que así es como hay que escribir suspense romántico. No me extraña que esta novela, a pesar de que ya casi tiene treinta años, se pueda seguir leyendo con interés hoy en día. Una de las mejores de su autora.
La convirtieron en peli para la tele. Os dejo el tráiler.

Aunque no vaya a pasar a la historia del séptimo arte, sería una mejora respecto a los infumables tostones germánicos con los que nos «amenizan» las sobremesas.
Valoración personal: notable, 4


Se la recomendaría a: los aficionados al negro sureño.

Otras críticas de la novela:

En español, tenemos dos críticas en El rincón de la novela romántica, muy positivas ambas. 
En mil batallas reconoce que la tuvo enganchada de principio a fin, y con más de una sorpresa en el camino. 
Un 9 le puso la norarobertsiana de pro Lady Marian, que resume su valoración diciendo:
¡Un libro buenísimo! ¡Súper recomendable! Nora Roberts da una nueva clase magistral sobre suspenso romántico.

Vamos a por las críticas en inglés.
En All About Romance hay crítica de A- hecha para la reedición de 1999. 
Aquí, la de 5 en Romance around the corner. 
En Dear author, una A-. 

domingo, 1 de diciembre de 2019

Reto Rita 3: Eloisa James: «Duchess by night»


Acaba el Reto Rita 3 con Eloisa James, una autora de la que he leído cosas sueltas a lo largo de los años. Me suelen gustar pero no entusiasmar. Escribe novela histórica. Son novelas que a mi se me quedan en segundo plano, segunda fila, sin que aún sepa muy bien el porqué.
Es una profesora universitaria, que tiene a sus espaldas una cultura literaria grande lo cual, afortunadamente, no hace que sus libros sean aburridos, sino que le sirve para dar toques de indudable clase en sus referencias.
Creo que lo mejor son lo interesantes que resultan sus personajes, los diálogos más o menos ingeniosos que mantienen. Los argumentos, simplemente, cumplen, no es que sea muy aventurera. Y la ambientación suele ser bastante trillada: tu habitual época georgiana o de la Regencia pero en saloncitos y bailes de la aristocracia. Al menos esa es la impresión que me ha quedado de los pocos que he leído.
Tiene unas cuantas novelas traducidas al español.
Por si queréis leer algo de ella y no sabéis muy bien qué, aquí os señalo las que tengo en mi lista de las mil mejores novelas románticas:
229 Three weeks with Lady X (2017) Desperate Duchesses #7.  ⭐⭐⭐⭐
341 When Beauty tamed the Beast (2001) Fairy Tales #2. Estuvo en el Top 100 de All About Romance de 2013 y de 2018. Fue finalista en el premio RITA. ⭐⭐⭐⭐
571 Pleasure for pleasure (Placer por placer, 2006) Essex Sisters (Hermanas Essex) #4. Estuvo en lo mejor del resto del Top 100 de All About Romance 2013 (n.º 179).
630 Duchess by night (2008) Desperate Duchesses #3. Fue finalista en el premio RITA. ⭐⭐⭐(véase crítica más abajo)
650 A duke of her own (2009) Desperate Duchesses #6. Estuvo en el Top 100 de All About Romance de 2018, y en lo mejor del resto en el de 2013 (puesto n.º 101).  ⭐⭐⭐



Duchess by night
1.ª ed.: Avon, junio de 2008
Subgénero: histórica
Páginas: 373
Parte de una serie: Desperate Duchesses #3

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

Sinopsis (en Fiction Data Base)
Una traviesa charada…
Harriet, duquesa de Berrow, está cansada de su título y las responsabilidades que van con él. Harta de tomar formalmente el té, o los bailes elegantes; lo que Harriet quiere en realidad es acudir a una velada escandalosa donde pueda desatar sus caprichos y deseos más salvajes. Pero para acudir a un evento semejante, especialmente si el acontecimiento en cuestión es la juguetona fiesta de Lord Justinian Strange, llena de nobles canallas y sinvergüenzas, damas atrevidas y amantes ilícitos, será un escándalo seguro. Por eso debe disfrazarse…
Deseando una noche de placer desinhibido, Lord Strange queda asombrado aldescubrir que bajo la ropa de un bribón nada bueno está la mujer más hermosa de la sala. ¿Por qué está arriesgando una mujer como ella su reputación con una aventura infamante? Y, ¿podría él atraerla para que se quede,… para siempre?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas del año 2017, en el puesto 630. Logró críticas excelentes: 5 estrellas en Aunt Rowena sez o Curled Up with a good book, mientras que en The good, the bad and the unread le dieron una A, y una A- en Gossamer Obsessions. Fue un Top Pick para Romantic Times. Quedó finalista en el premio RITA, categoría romance histórico. ¿Quién ganó ese año? Pues una que no tengo el gusto de conocer: The edge of impropriety, de Pam Rosenthal. Había otras estupendas finalistas, como The spymaster’s lady de Joanna Bourne (fabulosa, para mi gusto); In bed with the devil, de Lorrraine Heath; Private arrangements de Sherry Thomas o Seduce me at sunrise, de Lisa Kleypas. Pues bueno, pues vale. Ya no digo nada más sobre el premio RITA. Aparte de eso, concurren en esta novela unos cuantos tópicos que a mi por ejemplo me suelen gustar, y creo que no soy la única: disfraz, amistad entre el héroe y la heroína y amistades platónicas.

Crítica
Esta es una novela ambientada en el año 1783, la época georgiana en el Reino Unido. Los aristócratas hacían lo que les daba la gana. El rango social era un elemento brutal diferenciador entre las personas.
Tenemos a Harriet, una duquesa viuda a la que le gusta dedicarse a la administración  de las fincas por el heredero del ducado. Ojo, que no es su hijo, sino un pariente de su difunto marido, que aún es jovencito.
En un momento dado, yo no sé si se aburre o qué, pero decide ir a un casoplón de un tipo rico, Lord Strange. Se dice que allí hay orgías, sexo a tutiplén, mucha aventura, en fin, es un lugar de mala fama donde se celebran reuniones a las que no son bienvenidas las damas de alcurnia, sino solo las mujeres dispuestas a compartir alegremente sus favores.
Por eso ella acude disfrazada de chico. Es de esas cosas que tienes que suspender la incredulidad, y pensar que vale, todos se van a sentir engañados por su apariencia y creer que es un jovencito atractivo. A mí que me expliquen como consiguen realmente ocultar pechos y caderas.
Harriet descubre así una vida mucho más libre. Ya por la propia ropa, los calzones son más cómodos que aquellas ropas del siglo XVIII. Posiblemente fuera la vestimenta femenina más incómoda de la historia, en mi opinión. Y no solo la ropa, sino los complementos, como esas pelucas o peinados delirantes que ríete tú de los tocados Carmen Miranda.
También se siente feliz cabalgando a horcajadas, pudiendo hablar de cosas interesantes o practicar esgrima.
El dueño de la casa, Lord Strange, un viudo con niña que es el que organiza esas fiestas escandalosas, toma bajo su protección a este muchacho tan inocente. No quiere que en su casa se vulnere la la libertad de nadie, y este chiquillo parece un poco bastante virgen.
A Lord Strange le molesta un poco sentir cierta atracción por este «jovencito». Parte del morbo de unos cuantos capítulos está en ver cómo Lord Strange se siente atraído por «Harry» (Harriet disfrazada), y como intenta resistirse. Por supuesto, lo más intrigante es ver cómo descubrirá Lord Strange la realidad de lo que Harriet es. No solo que es mujer, sino también que es una duquesa. Lord Strange no respeta demasiado el rango, no tiene una opinión demasiado buena de los nobles, aunque se sirve de sus relaciones para hacer negocios.
Lo mejor de la novela son sus personajes, y cómo se relacionan entre ellos. En ese sentido, atrae bastante, y lo lees con mucho interés. Luego el argumento no da más de sí. Es novela con niña, la hija de Lord Strange, a la que tiene casi aislada en una parte de la casa para que no entre en contacto con las bacanales que se suponen que pasan en el otro lado.
La niña, como es inteligente y apasionada de la geometría, y el teatro, no es demasiado molesta. Ya sabéis que no me entusiasman las románticas con niño. Pero acaba siendo simplemente un recurso para que se vea lo cariñosa que es Harriet con ella y que tiene madera de esposa y madre. O sea, tampoco es un personaje por sí mismo, sino como tabla de resonancia.
Había momentos en esta novela que eran estupendos, notables, brillantes. La tensión sexual, por ejemplo, y las escenas sensuales cuando se resuelve. Sin embargo, otras veces no entendía muy bien lo que pasaba, para mí que alargó la novela innecesariamente con una enfermedad de la niña primero y luego con una discusión y separación entre los dos protagonistas que yo, sinceramente, no acabé de entender a qué venía.
Es como si ella quisiera que él aceptara todo muy deprisa: que es mujer, que es duquesa, que tiene sus obligaciones, y que preferiría que él cambiara su vida casi por completo. Y le ves al pobre que no acaba de entender nada de lo que ella le está diciendo, bastante con que acaba de descubrir que está apasionadamente enamorado de ella.
No comprendí bien qué demontres pasaba al final. Luego estaba un pequeño tufillo yo no sé si aristocrático contra los de otras clases sociales (que le pega mucho a personajes de esa época, pero habitualmente en romántica nos lo suavizan) y por supuesto el epílogo convencional sacarinoso que podría haberme ahorrado.
Pese a todo, sí que es una novela buena que me confirma mi impresión sobre Eloisa James. El planteamiento es muy atractivo: una farsa en la que una mujer se disfraza de varón y como descubre otra forma de ver la vida. Es un poco como los «papeles con calzones», un clásico teatral. Hay cierto homenaje a las obras y mascaradas representadas en casas privadas. Podría creerse que quiere hacer una especie de comedia, al parecer inspirada por Georgette Heyer, pero a mí no me acaba de convencer, igual es porque su sentido del humor no es exactamente igual al mío.
En cualquier caso, James escribe novelas muy llevaderas, que entretienen, con personajes atractivos de manera que es empezar a leer y no parar. Puedes leerlas con la tranquilidad de que vas a tener un buen rato, aunque no te entusiasmen.
Sigue siendo una novelista de esas que pongo yo en mi segunda categoría: leer solo aquellas que vengan recomendadas.
Valoración: buena, 3
La recomendaría a: quienes gusten de histórica entretenida.
Otras críticas de la novela
Cinco estrellas le dieron tanto en Aunt Rowena como en Curled up. 
Limecello le hizo crítica de A en The Good, the Bad and the Unread y A- Lawson en la misma página. 
En Gossamer Obsessions le dieron una A-. 
Fabulosamente divertida y muy recomendable en Historical Novel Society. 

No he encontrado comentarios en español, sin duda porque no está traducida.

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Con esto finalizo el Reto RITA 3 (oficial). No descarto que este mes de diciembre todavía me de tiempo a meter alguna crítica de las ritas viejunas o las alternativas. Pero en lo que es la escritora del mes, lo tengo hecho.
Ha sido bonito, he podido leer y releer a algunas de mis autoras favoritas. No recuerdo especiales sorpresas en aquellas autoras que no había leido.
Pero eso es más porque no ha sido un año de lecturas demasiado destacado, en general. Tendrá más que ver con el punto en que estoy yo, creo.
Para el año que viene creo que no me apuntaré a más retos, y me relajaré un poco. No acabo de sentirme cómoda leyendo a tiro fijo («este mes toca este libro o este autor»).
Vamos, en cualquier caso la experiencia ha sido positiva, ¡gracias a las organizadoras!