lunes, 18 de abril de 2022

Crítica: “Un mismo objetivo”, de Rachel Reid

 

Como la primera, más o menos



DATOS GENERALES

 

Título original: Common goal

Subgénero: contemporánea / LGBT

 

Fecha de publicación original: septiembre de 2020

Parte de una serie: Game Changers #4

Páginas: 336

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

Actualizo 10/06/2026: Montena saca este libro el 23 de junio de 2026 con traducción de Ana Mata Buil y Anaís Badilla.

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Eric, portero de los New York Admirals, nunca pensó que su acuerdo de amigos con beneficios con el mucho más joven Kyle los dejaría con ganas de más...

El veterano portero Eric Bennett se ha enfrentado a algunos de los tiradores más duros sobre el hielo, pero nada lo preparó para su último desafío: la vida después del hockey. Es hora de hacer algunos cambios importantes, empezando por salir finalmente con hombres.

El estudiante de posgrado Kyle Swift se mudó a Nueva York con el corazón roto. Había jurado encontrar a alguien de su edad para enamorarse (por una vez). Hasta que conoce a un magnífico «zorro plateado», este distinguido jugador de hockey. A pesar de su intensa atracción física, Kyle no tiene intención de involucrarse emocionalmente. Le enseñará algunos trucos a Eric, se divertirán juntos, y luego se irá.

Eric está más que feliz de aprender cualquier cosa que Kyle aporte. Y Kyle nunca esperó que su acuerdo de amigos con beneficios lo dejara con ganas de más. El felices para siempre podría estar mirándolos a la cara, pero no sucederá si son demasiado tercos para confesar sus sentimientos.

Todo lo que ambos quieren está al alcance de la mano… Solo tienen que ser lo suficientemente valientes como para agarrarlo.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?

En mi base de datos la tengo actualmente la mil setecientos y pico, o sea que entra no dentro de las mil mejores, pero sí en las dos mil mejores. En All About Romance hubo quien la consideró entre lo mejor del año 2020, en concreto Caz y Em. No es de extrañar que tuviera en esa página una crítica de DIK A-. En AudioGals le dieron una A/B- al audiolibro narrado por Cooper North. Y en Publishers Weekly mereció una Starred review.


CRÍTICA

Sigo con la serie Game changers, contemporánea de deporte, en concreto el hockey sobre hielo, que ya digo que es el deporte de moda estos años en Romancelandia. Con los equipos ficticios a cuenta de tantas series, va a pasar como con los duques de la Regencia, que acabará habiendo diez veces más de los que existen en la realidad.

Ya sabéis que es un deporte muy internacional. En los equipos estadounidenses y canadiense que juegan la NHL aparecen finlandeses, suecos, rusos, checos,…y por supuesto, yanquis y canadienses que van de una franquicia a otra con gran soltura.

Eric Bennet es un canadiense que lleva años jugando para los Admirals de Nueva York. Tiene ya cuarenta, camino de cuarenta y uno, lleva divorciado un año y cree que ya es el momento de poner punto final a su carrera. Aunque no se lo dice a nadie, ni siquiera a su mejor amigo, Scott Hunter. 

Otra cosa que ha guardado en secreto es su bisexualidad. Algo teórico, porque realmente no ha estado nunca con otro hombre. Le parecía más fácil estar con mujeres, no complicarse la vida. Pero ahora se plantea que igual puede explorar esa atracción que siente por algunos hombres como, por ejemplo, Kyle.

Aunque de manera muy cauta, claro. Es un tipo muy perfeccionista. Se cuida mucho. Alimentación sana, yoga, no prueba el alcohol, su casa es impoluta y ordenadísima. Tiene un título de Harvard y ojo para el arte.

Y ojo también para Kyle, un amigo de Kip, el prota de la primera. Trabaja de camarero en un bar de ambiente. Este rubiales resulta muy atractivo y tiene un montón de experiencia, de trato fácil. Le van los maduritos interesantes, lo que le ha llevado a más de un momento malo.

De familia con pelas con la que no se trata pero que le paga su piso en NY, está estudiando un posgrado en historia del arte, aunque en realidad le gusta esto del ambiente nocturno y tiene ideas estupendas para el bar. Es un personaje construido con varias perspectivas o puntos de interés: es el chico estudioso con gafas, el camarero descarado y el chaval al que le va el deporte al aire libre, el trekking y el esquí, algo que lamentablemente sale muy poquito en el libro, con lo que me gustaría a mí ver a estos subir más cumbres…

Estos dos se sienten atraídos el uno por el otro. Pero durante buena parte del tiempo no actúan. Eric es super cauteloso, le pesa muchísimo la diferencia de edad. Y Kyle solo está dispuesto a algo sin ataduras.

En realidad no hay ningún obstáculo que les impida estar juntos, más allá de sus propios recelos. Quince años son muchos cuando uno tiene 25 y el otro 40. Eric se siente un asaltacunas y Kyle cree que le desprecia por su pasado historial amoroso.

¿Se lo dicen? ¡Noooo!

Así que esta novela es básicamente un tonto malentendido estirado como un chicle. No tiene más en la parte romántica que el que se confiesen sus sentimientos e intenten darse una oportunidad.

Mientras tanto, pues eso, dale que te pego, Kyle le va explicando a Eric como va eso del ligoteo, cómo tener relaciones sexuales entre dos hombres y tal.

A mí me recordó mucho al planteamiento y el tono de la primera. La dinámica Eric-Kyle me resultó muy parecida a la de Scott-Kit, aunque no haya tal diferencia de edad. También es el mismo lugar, Nueva York, y el mismo equipo, los Admirals. Eso contribuye a que ambas sean bastante parecidas. Para mi gusto personal, es un entorno mucho menos atractivo que Canadá, y suena más trillado.

Me tuvo bastante enganchada, hasta el punto de llegar al trabajo un poquito más tarde de lo que pretendía, por seguir leyendo lo de estos dos. 

Admito que el tema de la diferencia de edad también pudo conmigo. Ya lo dije aquí al tratar el tópico de la diferencia de edad:

No suelo tener mucha confianza en esas diferencias, no me lo creo. Soy un poco cínica.

Normalmente el de más edad es quien tiene el dinero o la posición social y el más joven, pone su cuerpo serrano.

Creería más en el romanticismo de la historia si viera a alguien joven, guapo y rico enrollarse con uno viejo, feo y pobre.

Sí, esto de citarme a mí misma suena vanidoso. Pero es que ya he escrito tantísimo de romántica, que me cuesta no repetirme.

Ahora, me pongo en situación, ¿con 53 tacos, saldría con uno de 38? Pues mira, no lo veo mal, así no me parece tanta diferencia, no me sentiría asaltacunas.

Pero luego sale la madre que llevo dentro y me pregunto, ¿me gustaría que mis hijos veinteañeros se enrollaran con uno o una de cuarenta? Y no, no lo llevaría nada bien. Yo creo que 25 / 40 años es mucha diferencia, por los momentos diferentes de la vida en los que estás. Este final feliz no tengo claro que me lo crea del todo.

Por supuesto, sale otra vez 😍Ilya, robando escenas 😍. No lo puede evitar. Creo que este tipo de personajes nos gusta tanto porque no se cortan. Sería como House, cuyo atractivo es que es muy listo, derrocha competence porn, y por eso se permite ser impertinente y burlón.

Aquí me pareció un poquito más forzado. En la anterior, Tough guy, tenía todo el sentido del mundo que fuera Ilya quien coincidiera con Ryan en un funeral y hablara de ciertos temas. En esta entrega me parece que meten a Ilya un poco con calzador. Acaba siendo hasta sobrenatural esa capacidad de comprender los deseos y sentimientos de todo el mundo, con un solo vistazo entiende que Eric, a quien todos tiene por un tipo hetero (se ha divorciado de su mujer) bebe los vientos por Kyle quien a su vez está enamoriscado de su amigo Kip, que solo vive para su novio Scott, y parece in albis total.

Como yo comparo libros de la misma autora entre sí, y este se me asemeja tanto al primero, le tocan 3 estrellas.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten del tópico diferencia de edad.

Otras críticas de la novela:

En español ya sabéis que solo he encontrado una entrada en el blog «Mi pequeño escape» con la sinopsis de cada uno de los libros de la serie. 

All About Romance, DIK A-. 

En AudioGals hacen review del audiolibro narrado por Cooper North y le ponen una A la historia, una B- a la narración y como steam factor, un 5. 

Publishers Weekly, Starred review

Dear author, B.  Comentan algo en lo que yo también me fijé, que en realidad Eric es más bien demisexual, que solo siente interés por el sexo con alguien por quien sienta algo.

What’s Better than Books 8,5/10 (4 estrellas)

Writing Bookish Notes también comenta el audiolibro, 3 estrellas

💛✅🌟💛💥      💋🌟💞💛    💖🌟💋💫    

P. D.: El parecido entre la primera novela y esta no es algo que perciba solo yo. Mirando los posts de Rachel Reid en su blog, el 16 de julio de 2020 sacó uno, titulado «Common Goal, a sequel for Shane and Ilya, and more!», en el que habla de esta novela y dice: 

«Common Goal es una cuasi-secuela de Game Changer. Los principales personajes son Kyle Swift y Eric Bennett, ambos aparecieron en el primer libro de la serie…». 

Y luego habla un poco más de qué va esta historia. Por si queréis profundizar más.

sábado, 16 de abril de 2022

Crítica: “Susana & Co.”, de Gema Samaro

 

Chick-lit cañí

 


DATOS GENERALES

 

Subgénero: chick-lit

Fecha de publicación: 7/2011

Formato: rúst.

Editorial El Maquinista

ISBN 13: 978-84-938526-8-9    

367 págs.

 

 

SINOPSIS (según Lecturalia)

Susana Mercer estaba convencida de que ni existía en el mundo un amor para ella ni lograría cumplir ninguno de sus sueños, pero ahora está asomada al balcón de una suite del Queen Mary2, con el pelo hecho un estropajo y una infinita sensación de libertad, rumbo a Nueva York donde la esperan un trabajo estupendo y dos hombres que la aman.

Todo ha sucedido tan deprisa, que apenas ha tenido tiempo a asimilarlo. Menos mal que ahora, y gracias a ganar una apuesta a un tercer hombre que con su aparición inesperada también ha dado un vuelco a su destino, tiene siete días de travesía por delante para alejarse de Europa, de lo que ha sido su vida hasta ese momento, poco a poco y sola, mientras repasa los dos últimos años de su vida: su difícil historia de amor con Pablo, su incipiente y mágica historia de amor con Maksim, el descubrimiento de un oscuro secreto familiar, la azarosa vida sentimental de sus amigos, las tribulaciones en su trabajo…

Un viaje exclusivo en compañía de camareros de escándalo, una condesa bígama, un profesor cleptómano, un hado padrino enamorado, una estricta guardiana de la tradición Cunard, un notario que” perrea”, jóvenes millonarios más del espíritu de Porto Alegre que de Davos, un conferenciante con tendencia al pánico… Pero sobre todo una aventura en la que Susana descubrirá quién es realmente y quién la ama."

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No. Lo curioso es que no quería leer esta. La que me recomendaron fue Navidad en Manhattan, que es la segunda del dúo, pero como vi que ahí la pareja ya estaba formada, me dije, empieza por una y sigue por otra… Eso me dije.


CRÍTICA

El término chick lit no es del gusto de todos, pero a mí me parece útil para identificar un tipo muy determinado de novela.

Algunos creen que es sinónimo de «comedia romántica». Pero yo no lo veo así, y lo expliqué, por ejemplo, aquí

A mi modo de ver, una comedia romántica trata del enamoramiento de la pareja con un tono de humor; pueden pasarles más cosas, pero les ocurren a los dos, como una peli clásica de Hepburn y Grant.

En cambio, chick lit es un circo de tres pistas, cada una de ellas protagonizada por la heroína. El que se enamore de alguien es solo otra de las cosas que le pasan a la prota.

Para entendernos: 

💗Una peli de Sandra Bullock 👉 comedia romántica

💗Bridget Jones 👉👉 chick lit.

Esta novela es, definitivamente, chick lit: todo gira en torno a Susana, ella y sus amigos, y su familia, algo de su trabajo, un viaje que hace en el Queen Mary 2 de Europa a Nueva York, sus dos novios, sus outfits a base de clones que te va detallando hasta el último pespunte…

A mí me irrita la marquitis, no sé a vosotras. Me queda la duda de si es una forma más de describir a la protagonista o la autora es así, pendiente de todo lo que la gente lleva. Te encuentras una y otra vez frases como esta:

Camisa blanca de Purple Label, jersey de pico azul pastel sin mangas de Cucinelli, vaqueros Levi’s 501 y zapatos de Crockett & Jones

Encuentro absurdo el consumismo de la protagonista. Una que se vuelve loca por un bolso Chanel 2.55. No seré yo quien se ponga anticapitalista, a mí también me gustan las cosas monas. Pero entonces, muchacha, cuando te invitan a una cena con milmillonarios, no me parece muy coherente que te pongas en plan sindicalista diciendo que representas a la clase trabajadora explotada por el capital y les vas a odiar a muerte.

Empieza la novela cuando conoce a un empresario de éxito, Pablo, y se enrolla con él. No, no es el chico de la película. Ese papel le toca a Maksim, que no aparece hasta pasado el primer tercio de novela.

(Maksim, ¡ay!, ¿no podría la autora haberse limitado a contar la historia de Susana y Maksin? Digo...)

Este ucraniano alto y rubio como la cerveza (y con parné, que todo cuenta) lleva soñando con Susana desde hace años. Esto es más rápido que el instalove: ¡se enamora incluso antes de conocerla!

Maksim es el hombre perfecto con el que puede ser ella misma. Susana se tira toda la novela con los dos a la vez, bígama que se dice. Solo al final, por fin, deja a Pablo.

Lo mejor de la historia es la forma general en que te lo cuenta. Está narrado en primera persona, y es de esas veces que resulta muy bien, porque Susana es muy divertida. En serio, tiene… chispa, en tono cañí, muy de aquí, o sea, difícilmente traducible.

La autora escribe en un castellano correcto, y eso es muy de agradecer. Claro que no puede evitar esa manía adjetival de nuestras autoras, acumulando adjetivos y adjetivos como si no hubiera un mañana.

No solo de tres en tres que ya es lo habitual: «ansiosas, sedientas, insaciables»

Sino cuatro… «desesperado, exasperado, furioso, apasionado»

Y hasta… «árbol exótico, alto, fuerte, duro, vigoroso, resistente, florecido, armonioso»… ¡Ocho, ocho así uno detrás de otro!

De verdad, ¿qué necesidad habrá…?

Así no es de extrañar que se me hiciera larga, tanto que acabé saltando más que Ruth Beitia.

La mitad de las escenas estaban, para mí, como de relleno, sin contribuir a que el argumento avanzase. Después de leer un poco sobre escritura, y bastante sobre el género, sobre todo reflexiones de autoras como Jennifer Crusie o Joanna Bourne, he llegado a la conclusión de que, básicamente, no hay que enamorarse de todo lo que una escribe.

Vale, puedes crear como un mono loco, pero luego toca editar con el rigor de una Rottenmeier. Por mucho que te guste lo que has escrito, por mucha gracia que te haga, si no contribuye a que avance la novela hay que quitarlo, fuera. Esto es un género narrativo. Incluso las novelas más de personajes que de acción tienen que contarte algo que funcione en el esquema general de las cosas. Que aporte algo.

Me da pena. Tengo la impresión de que, con una buena edición que dejase esto en un 40 % menos, sería de las que no puedes dejar de leer, una experiencia de 4 estrellas. Creo que es una primera novela y eso lo explicaría esa verborrea interminable. Corregidme si me equivoco y tiene publicado algo antes.

Claro, quien habla mucho acaba metiendo la pata, y diciendo algo así como «el asesinato de Vera Miles en Psicosis» cuando resulta que la asesinada no es ella sino Janet Leigh como sabe creo que cualquiera que le guste el cine de Hitchcock. Vera Miles hace de hermana de la muerta.

Por eso, aunque he disfrutado de muchos momentos de esta historia, no me parece honesto recomendar un libro que he tenido que saltarme muchos párrafos para llegar al final. Eso sí, como está en Kindle Unlimited, si tienes la suscripción puedes darle una oportunidad, a ver si a ti te resulta otra cosa.

Como expliqué allá arriba, en realidad, a mí me recomendaron el segundo, Navidad en Manhattan. Pero vi que entonces ella ya estaba en Nueva York con Maksim. Y, chicas, yo leo romántica por el enamoramiento y el final feliz, no para las cuitas de una española en Nueva York ya emparejada. Así que no creo que lea el segundo por ahora. Por muy divertida que sea Susana, se repite más que el ajo.

Adoro el alioli, no me entendáis mal. Pero no lo tomaría mañana, tarde y noche.

Valoración personal: mñé, 2.

Se la recomendaría a: quienes gusten del chick-lit a la española.

Otras críticas de la novela:

Como siempre que no le pillo la gracia a una novela, os recomiendo echar una ojeada a críticas más felices. Ahí van unas cuantas.

10/10 en El torreón de Hika

5 ¿Campanillas? le dan en El blog de Wendy

4/5 le da Sandrayruth en El rincón de la novela romántica

Información y un comentario en Babelio

4/5 en Páginas y páginas

7,5/10 le dan en Asgard, a quien, eso sí, desesperaban las descripciones de modelitos. 


Como reseñar un libro escrito en español es meterse en territorio comanche, me siento obligada a poner esto:

 

WARNING!


miércoles, 13 de abril de 2022

Crítica: “In step”, de Jay Hogan


Todos podemos cambiar


 


DATOS GENERALES

Título original: In Step

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original: febrero de 2022

Parte de una serie: Painted Bay #3

Páginas: 344

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Karma. Cosechas lo que siembras, y Kane Martin no busca el perdón. Sin embargo, la llegada de Abe Tyler a Painted Bay hace que Kane sueñe con lo imposible. El sexi coreógrafo, madurito interesante, está decidido a sacar a Kane de las sombras, pero la carrera de Abe no se va a trasladar a Painted Bay, y la vida de Kane está tan limitada por una razón.

Un pasado del que no está orgulloso.

Una familia de la que se ha alejado.

Un trabajo que no merece.

Un secreto del que se avergüenza.

Pero el baile de la vida puede traerte compañeros inesperados, y de lo que se trata es de aprender a confiar y mantener al día el juego de pies.

Dos pasos adelante, uno atrás.

Se necesitan dos para bailar tango.

Advertencia: contiene referencias a abusos y bullying en el pasado.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?

No. Acaba de salir. Tampoco es un tipo de novela que vaya a amontonar premios. Pero es buena, de las que merece la pena, entraría dentro de las veinte mil mejores, por aquello de que ha tenido una crítica de DIK A en All About Romance. Sí que me parece de las buenas de este año, y no descarto que al final, en diciembre, mucha gente la recuerde.


CRÍTICA

La serie se ambiente en una pequeña localidad de la costa neozelandesa. Debe haber algo en el agua, porque aquí hasta el que parece más hetero acaba saliendo del armario. Hasta hacen una broma de ello en un momento del libro.

Off balance es la primera novela de la serie. En ella, el bailarín Judah Madden regresa a su Nueva Zelanda natal después de ser diagnosticado una enfermedad que le impide seguir con su carrera. Ahí se reconcilia con su hermano, Leroy, con el que se ha llevado regulín en el pasado.

En la segunda, On board, Leroy sale del armario. Se dedica a la acuicultura del mejillón verde. Dará casa y trabajo a Kane, aunque a Judah no le haga la menor gracia. Al fin y al cabo, Kane, de jovencito, agredió a Judah. Ahora está flaco, consumido, viviendo en su coche con la sola compañía de unos cuantos gatitos.

Acabé mi crítica de On board diciendo esto:

No sé qué hacer a continuación. Tal vez dar un paso atrás y leer la primera de la serie, que está en Kindle Unlimited, la historia de Judah, el hermano de Leroy. ¿O seguir con la tercera, que ha salido en febrero de 2022? Te la anticipan aquí, en la intrigante figura de Kane, un tipo que agredió al hermano de Leroy y que ahora está en las últimas, viviendo en un coche, sin trabajo, y muy afectado por secretas angustias que aquí intuyes. Como un perro apaleado.

Bueno, pues la respuesta es esta. Decidí leerme la más nueva. Kane me llamaba más que Judah.

A sus treinta años, Kane solo quiere vivir en paz. Trabaja duro, baja la mirada y no interactúa. Sabe que lo que hizo en el pasado fue tremendo. No espera que lo perdonen. No se cruza en el camino de Judah. Mantiene las distancias. No quiere molestar a nadie.

Este personaje me intrigaba, ya lo digo. Así que deseaba leer su historia, para ver cómo es posible que este tipo llegara a ese punto tan bajo en su vida.

El interés romántico de Kane será Abe, madurito interesante de 44 años. Es un coreógrafo de fama mundial, que ha llegado a ayudar a Judah en un recital con chavales que tienen alguna discapacidad.

Abe vive de acá para allá, por América, Europa… allá donde le contraten como coreógrafo, por semanas, o meses, pero sin aselar en ningún sitio. Es su vida y le gusta así. Tiene su lógica, ya que tuvo que madurar pronto y hacerse cargo de su familia cuando su padre murió y su madre cayó en la depresión. En cuanto se enderezó la situación familiar, salió pitando para llevar esta vida tan cosmopolita.

Un pequeño pueblo neozelandés no es su lugar ideal, aunque está bien para descansar un rato, mientras ayuda a un amigo.

Abe no conoce nada del pasado de Kane. Solo nota la mala vibra de Judah y Leroy con este chico tan atractivo, de ojos azules y melenaza rubia de surfista. Un poco flaco, pero vamos, que a Abe se le hacen los ojos chiribitas en cuanto lo mira.

Y lo mira mucho, sí. Pronto le cuentan más o menos lo ocurrido en el pasado, que siendo chicos Kane agredió a Judah, y que si ahora le dan casa y trabajo es con la prevención de que no se cruce con Judah, que no se dirija a él, que ni lo mire. Y Kane lo acepta, porque sabe que lo que hizo está fatal, no puede pedir que le perdonen, por mucho que lo lamente, años después.

Tanto mirar a Kane, Abe ve en él algo que le pasa desapercibido a los demás. Algo que le interesa, que le atrae, aunque todos piensen que es hetero porque, claro, si no, ¿cómo iba a haber cometido una agresión homófoba?

Abe nota que Kane se siente atraído por él, que no es algo unilateral. Poco a poco consigue que Kane se abra algo a él. Para ello, en parte, usa el baile. Y así va descubriendo los problemas de Kane, porqué llegó a ese punto tan bajo de no tener ni siquiera una casa.

Pian pianito, se enrollan, y sienten algo, sin confesárselo. Acuerdan no ponerle etiquetas, porque cualquier cosa entre ellos es imposible. Uno no ha salido de este rincón de Nueva Zelanda, mientras que él recorre el globo, incansable.

Las novelas de Hogan me llaman, ante todo, porque se ambientan en Nueva Zelanda. Son contemporáneas que desarrollan la historia de amor paso a paso, mientras sigues la vida cotidiana de sus protagonistas. Tampoco es que les pasen cosas muy interesantes. 

No es un tipo de novela para todos los días si lo que quieres es solo distraerte. Sin llegar al melodrama de una Kennedy Ryan, trata de cosas serias. Es más de personajes que de trama. Lo cual hace que sea más lenta de leer, pero también te deja un poso más profundo, como que realmente has conocido a personas auténticas, que deben existir, de verdad, en alguna parte.

Aquí hay mucho baile, con los niños, entre ellos, descripciones detalladas por ejemplo del tango en versión pareja gay. No sé si es que no me llama mucho, o que es difícil contar con palabras la pasión del baile, pero en esas escenas me perdía un poco.

Aparecen bastante los protagonistas de las otras novelas. Aunque, a mi modo de ver, no les conserva la personalidad. Leroy, por ejemplo, un tipo que en su novela era de un padentrismo espectacular, aquí parece la alegría de la huerta.

Contada en primera persona dual, de nuevo, aquí es difícil saber cuándo habla Abe y cuándo lo hace Kane. Sí, viene al principio de cada capítulo, pero si paras en mitad y lo retomas, no sabes quién está hablando. Lo sé, el pan nuestro de cada día. Bueno, o mío, que otra gente parece no tener problemas con esto.

Si no fuera por esos detalles, sería una sólida novela de 4-5 estrellas.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de romances cotidianos.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español.

En inglés, tenemos DIK A de Caz Owens en All About Romance

BfD pone un extracto y hace una crítica de 5 estrellas

Love Bytes, 4.75 estrellas

Michelle, en Joyfully Jay, le pone 4.5 estrellas

Para Char (Kinzie Things) este es el mejor libro de la serie, hasta la fecha. No le pone estrellas porque entiende que evaluar con estrellas es limitante y no anima a una discusión crítica de los libros. Oye, a cada uno sus gustos.

«Tour Stop, Excerpt & Giveaway: In Step by Jay Hogan» en Book Reviewsand More by Kathy

lunes, 11 de abril de 2022

Crítica: “El precio a pagar”, de Rachel Reid

                                

                                            Qué bonito es a veces lo triste



DATOS GENERALES

Título original: Tough guy

Subgénero: contemporánea / LGBT

Fecha de publicación original: enero de 2020

Parte de una serie: Game Changers #3

Páginas: 262

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

 

Actualizo a 13/02/2026. La editorial Montena sacará esta novela el 26 de mayo de 2026, con traducción de Ana Mata Buil y Anaís Badilla. 

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

No tienen nada en común, entonces, ¿por qué Ryan se siente más él mismo cuando está con Fabian?

La estrella del hockey profesional Ryan Price puede ser un enforcer, pero fuera del hielo lucha contra la ansiedad. Recientemente traspasado a los Toronto Guardians, está decidido a comenzar de nuevo en la dinámica LGBTQ Village de la ciudad. Lo último que espera encontrar en su nuevo vecindario es un recuerdo del pasado en la fabulosa forma de Fabian Salah.

El aspirante a músico Fabian detesta el hockey. Pero eso no impide que se sienta atraído por cierto defensa fornido y de barba rojiza. No ha olvidado el beso que casi compartieron en la escuela secundaria, y está claro que la química entre ellos solo se ha intensificado.

Fabian está más que feliz de guiar a Ryan en la escena gay de Toronto. Entre clubes de baile y exhibiciones de arte, y el sexo más increíble, Ryan comienza a sentir algo que no había experimentado en mucho tiempo: alegría. Pero interpretar el papel de matón en el hielo ha pasado factura a su cuerpo y mente, y un futuro con Fabian puede significar colgar sus patines para siempre.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?

Por razones que se me escapan, no la tengo en mi base de datos, a diferencia de las otras de la serie. No sé por qué pasó desapercibida. A mí me pareció muy buena.

CRÍTICA

Tantos años leyendo romántica, y aún me queda entusiasmo por algo nuevo. Me ha dado fuerte este año por las series de hockey sobre hielo. De momento, la que más me gusta es esta de los Game changers.

Tough guy es una historia emocional, que trata cosas serias, pero sin caer en el melodrama. Clínex que nos ahorramos.

Ryan Price no es una estrella del hockey como Scott Hunter (Game changer, #1) o Ilya & Shane (Heated rivalry, #2). Es uno más de la NHL. Este tiarrón de dos metros es lo que se llama un enforcer. Se dedica básicamente a intimidar, proteger a sus compañeros y pelearse con el rival. Pasa más tiempo en el congelador (penalty box) que dándole a la pastillita con el palito.

Para eso le contratan, para pelear, no para jugar. Lo sabe, lo acepta. Pero eso tiene un coste emocional.

Ryan padece ansiedad, clínicamente diagnosticada y medicada, problemas de autoestima, alguna fobia, incomodidad social... Con sus compañeros no se lleva; tiene fama de tío raro. Cambia de club casi cada temporada.

Cuando llega a Toronto, es solo un traspaso más. Se coge un pisazo en la LGBT Village, que viene a ser como el Chueca de allí. Un entorno tranquilo para él. Porque esta novela no gira en torno al armario. Justo ese problema Ryan no lo tiene.

El que sea un jugador más, y que cambie de equipo cada año, le ha permitido ser gay sin llamar la atención. No ha hecho bandera de su sexualidad, pero no la ha ocultado. Todo el mundo mira a otro lado porque… con Ryan, es lo que hacen, en todos los sentidos. Que sea gay a nadie le importa.

En una tienda del Village se reencuentra con Fabian Salah. Se conocieron hace trece años, cuando tenían diecisiete. La familia de Fabian acogió a Ryan cuando dejó su pueblecito de Nueva Escocia para dedicarse al hockey más en serio.

Fabian es violinista y compositor. Su carrera de músico independiente está despegando justo ahora.

Odia el hockey, un deporte en el que todos se dan de mamporros y empujones, lleno de bocachanclas que se llaman de todo menos bonitos, y luego tiene que ir Ryan, como el primo de Zumosol, a salvar a las estrellas.

Pensadlo. Estamos ante un deporte en que se ve normal que, en un momento, dado dos rivales se quiten los guantes, se agarren del jersey, se peguen puñetazos, mientras el juego va por otro lado o está parado. Los árbitros y asistentes se lo piensan antes de intervenir. Los jugadores siguen dándose de leches hasta que alguno o los dos caen al suelo. Luego se va cada uno a su penalty box, ensangrentados y felices porque han demostrado lo machos que son.

Fabian detesta todo esto. Aborreció a aquellos tipos que invadían su casa familiar cada temporada… salvo a Ryan.

Se hicieron más o menos amigos. Hasta se enamoriscaron un poco, aunque no se lo dijeron. Tenían diecisiete años y todas las inseguridades del mundo.

Ahora es distinto. Un poco. Ryan sigue con un montón de inseguridades, acrecentadas por su ansiedad y sus fobias, su sensación de incomodidad, de no encajar en ningún sitio que no sea la pista de hielo. Salvo que cada vez le gusta menos ser siempre el bruto del equipo.

Para Ryan, Fabian es el tipo perfecto: seguro de sí mismo, muestra quién es y lo que le gusta sin cortarse. Si se maquilla, lleva brilli-brilli o o ropa interior de encaje, lo hace, y si a alguien no le gusta, es su problema.

Su dinámica me recordó a Crossing the touchline, de Jay Hogan,  que emparejaba a un rugbier mazáo con un enfermero muy plumífero.

Aunque son muy diferentes, Ryan y Fabian renuevan su amistad, aunque tienen sentimientos más profundos. Podrían ser algo más. Si no fuera por los obstáculos emocionales que ellos mismos se crean.

A diferencia de las dos primeras entregas, lo erótico no tiene tanto peso. Está más equilibrada que la primera de la serie: Game changer era todo sexo hasta la mitad y el romance a partir de ahí. Aquí mezcla lo físico y lo emocional, con énfasis en lo segundo.

La historia se centra más en Ryan, que por fin ha hecho un amigo en el vestuario, se cuestiona su papel en el hockey, se abre un poco haciendo otras cosas… Su vida es menos solitaria, dentro de lo que puede, claro, si consideras su trastorno ansioso.

Lo que marca la diferencia en esta novela es justo que trate esos temas complejos psicológicamente.

😍Ilya, el robaescenas, 😍aparece dos o tres veces. Con él me pasa como con Phoebe Somerville: cuando salía de secundaria en otras novelas de los Chicago Stars, solo me fijaba en ella, ensombrecía a los demás personajes. Pues eso pasa con Ilya en esta serie de los Game Changers, que si está en escena solo lo miras a él.

Lo bueno es que Rachel Reid no mete a Ilya porque sí. Al contrario, tiene todo el sentido del mundo que sea precisamente Ilya el que hable con Ryan de determinadas cosas.

Creo que el título Tough guy, «tipo duro», no es casual. Tough Guy: My Life on the Edge es la biografía de un enforcer canadiense, Bob Probert, famoso por sus peleas, sus problemas legales, creo que tuvo algo con las drogas, y murió de un ataque al corazón a los 45 años de edad.

Al final del libro, entre los agradecimientos, dice Rachel Reid:

Quiero dar un enorme reconocimiento a todos los atletas profesionales, especialmente jugadores de hockey, que han hablado o escrito con coraje y franqueza sobre sus propias luchas con los problemas mentales, las adicciones y las fobias, y la cultura de masculinidad tóxica que puede convertir los deportes de equipo en algo tan difícil para tanta gente.

Pues eso.

Es una novela tan intensa emocionalmente, que tuve que reposar unos días antes de lanzarme a por la cuarta de la serie.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de héroes emocionalmente dañados.

Otras críticas de la novela:

Solo he encontrado críticas en inglés. En español, solo esta entrada de Mi pequeño escape con la sinopsis de cada uno de los libros de la serie. 

What’s Better than Books 8,5/10

Dear Author, B/B+

All About Romance, B

The Novel Approach Reviews, 4 estrellas.

Under the Covers 3,5 estrellas

My World of Books, positiva, aunque no le acabó de gustar Fabian. 

... Y si quieres saber un poco más de la historia. en su blog Rachel Reid explicó de donde le vino la idea, y cómo es eso que chicos jóvenes que empiezan a jugar al hockey de élite se alojan gratis en casas de fans del hockey. 

viernes, 8 de abril de 2022

Crítica: “A la mañana siguiente”, de Mira Lyn Kelly

 

Un harlequin perfectamente anodino


 

A LA MAÑANA SIGUIENTE

 

Por MIRA LYN KELLY Fecha: diciembre de 2012

 

Me ha entusiasmado tanto la lectura de dos libros de Mira Lyn Kelly (aunque de momento solo he comentado una aquí) que me puse a revisar qué otras cosas había escrito. Vi que empezó escribiendo novelas genéricas, como tantas otras, desde Nora Roberts y Sandra Brown hasta Janie Crouch, por ejemplo.

Había un harlequín suyo traducido que estaba en KU, así que por curiosidad me la bajé, a ver qué tal se le daba el formato.

Resultó ser... correcto, perfectamente anodino, sin nada especial. También es cierto que el tópico este de matrimonio más o menos de conveniencia no es de mis tropes favoritos.

Megan Scott se despierta en un hotel de Las Vegas como suele ocurrir en romántica: con resaca y un desconocido marido en la cama.

Resulta ser un tipo guapo y millonario, porque claro, si metes la pata casándose totalmente borracha, no va a ser con un tipo fondón que no tiene donde caerse muerto. Que esto es Romancelandia, queridas.

Connor Reed es un hombre que trabaja demasiado. Ve esto como una oportunidad, pues todo lo que ve en Megan le gusta. Estuvieron charlando entre copa y copa y aprecia que es una joya de mujer.

Así que le propone seguir casados. O, al menos, hacer una prueba unos meses. Al fin y al cabo, ella pensaba quedarse embaraza con inseminación artificial. Igual él puede ayudarle en eso de tener un churumbel. Y como se convienen el uno al otro, sin necesidad de amor ni nada, ¿cómo no va a funcionar lo suyo?

Ya digo, pensé que podría tener algo especial. Y no. Seguiré leyéndome las de los Slayers Hockey, pero de momento, no daré más oportunidades a sus harlequines.

 

Mi experiencia: mñé, 2 estrellas.

La portada original de 2012 es la misma que en español. Pero he encontrado graciosa la portada británica, que es la de Mills & Boon en abril del año 2013, porque esta novela fue Mills & Boon Tempted #11.


Título: Waking Up Married

Harlequin, 12/ 2012

Serie: Harlequin KISS

Mills & Boon Tempted - 11

Págs: 224

ISBN13: 9781460301463

 

En España:

Título: A la mañana siguiente

Traductora: Cristina de la Cerda Caraballo

Harlequin Ibérica, 10/2013

Colección: Julia, 1999

Págs: 192

ISBN 13: 978-84-687-3601-3

 

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