martes, 8 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (2): «Un hombre de familia»


Prácticamente perfecto en su estilo sencillito y ligero


DATOS GENERALES

Título original: Family man
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 10/1992

Edición en español
Título: Un hombre de familia
Traducción: Emilia Ghelfi
Fecha Edición: 1994
Javier Vergara Editor S. A. (Argentina)

SINOPSIS

Casi una década de trabajo en el poderoso imperio familiar de los Gilchrist ha hecho que Katy Wade se sienta secretamente decidida a emprender su propio negocio. Pero debe resolver un último problema antes de sentirse libre para poder marcharse...
Los Gilchrist necesitan un heredero para salvar sus fortunas, y éste sólo puede ser Luke Gilchrist. Pero, durante toda su vida los Gilchrist han hecho pagar a Luke por escándalo que causó su padre, y ahora él se ha convertido en un renegado que ha jurado no volver nunca a su casa. Katy tiene que persuadir a Luke para que, con su experiencia empresarial, impida la ruina de su familia; pero a ella le bastará una mirada para comprender por qué le llaman «el bastardo».
Lo que ella ignora es que es mayor el deseo que Luke siente por ella que sus ansias de vengarse. El sólo accederá a salvarlos si tiene a Katy de su parte... una táctica eficaz para hacer que esta osada pelirroja enloquezca por él. Ella es la única mujer que podría transformar a un diabólico villano en un hombre de familia.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 455 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. Cuando The Romance Reader escogió las mejores cien novelas, esta apareció en el puesto 81. En PaperbackSwap aparecía como la 8.ª novela romántica. Book Binge publicó también una lista con su Top 1000, y allí estaba la 859. Rosario (una gran seguidora de JAK), en su Reading Journal, publicó crítica y la calificó como A-. Muchos lectores la incluyen entre sus favoritas.

CRÍTICA
Como Jayne Ann Krentz fue una de mis favoritas, y tengo unas cuantas de sus novelas por casa, sigo haciendo críticas de ella en este «mes de JAK» en el Reto RITA 2.0.
Esta novela la tengo en la traducción impresa en Argentina de Javier Vergara Editor.
La anciana presidenta de una compañía nota que está perdiendo las riendas del negocio, y para salvarla, recurre, por pura necesidad, a un nieto al que apenas ha tratado, Luke Gilchrist, un brillante asesor financiero
Así que después de haber intentado hablar con él por los medios de la época (año 1992, recordemos), su secretaria personal, Kate Wade, decide ir hasta la solitaria casa en la que vive este misterioso potentado, allá en la costa de Oregón.
Kate lleva tantos años trabajando para Justine que tiene toda una serie de ideas preconcebidas de cómo son los Gilchrist: siempre de negro, exagerados, dramáticos, tomándose todo muy a pecho, un aquelarre de brujos y hechiceros.
Así que no se sorprende nada de encontrar al hijo pródigo vestido de oscuro, solitario, con la sola compañía de un perro llamado Zeke, una de las pocas mascotas en romántica que me gustó y aún recuerdo.
Distante, aparentemente frío, Luke rechaza su propuesta profesional.
Pero lo personal que ve le gusta mucho. 
Kate es apasionada, una nota de color en un mundo en blanco y negro, decidida, ardorosa defensora del negocio, y siempre bienintencionada. Para él, es como un ángel que ilumina su existencia…
Así que aunque le importa muy poco esa familia que rechazó a sus padres –y por extensión, a él– acaba yendo a Seattle para hacerse cargo del negocio familiar.
Con condiciones, claro.
Y una de ellas es que Katy trabaje para él, directamente.
Porque solo está allí por ella. Le ha gustado, y es un hombre tenaz. Lo que quiere, lo obtiene.
Claro que los Gilchrist desconfiarán de él, y empiezan a pensar si no querrá vengarse de lo que le hicieron a sus padres.
Como veis, es un planteamiento sencillito. Es una variación del tema clásico «secretaria-jefe», solo que el sexo en la oficina lo ambienta en el mundo lluvioso de Seattle, de los expertos en informática, de los millonarios vestidos de manera relajada.
Quizá sea el elemento nostalgia, pero este libro me parece una delicia cada vez que lo abro y lo leo. Supongo que si lo leyera hoy no lo apreciaría tanto: una comedia romántica entretenida que se deja leer. ¿Pero en los noventa? It just blew my mind.
Luke, el hombre poderoso, agradable, inteligente, competente en su trabajo y que no se engaña en cuanto a sus sentimientos por Katy.
Katy ha criado prácticamente sola a su hermano Matt y sueña con el día en que deje de trabajar para los Gilchrist y pueda montar su propio negocio. Pesto Presto, lo va a llamar, porque tiene debilidad por esta salsa. Por cierto, que me hacía la boca agua cada vez que le da a la batidora porque, lo reconozco, es mi salsa italiana favorita.
Cree que no es apasionada, y que Luke no debería recurrir al sexo para dominarla,… Pero cuando se acuesta con Luke, todo funciona a la perfección, lo cual debería darle una pista de lo mucho que, en el fondo, a ella le gusta este hombre. Porque no es una mujer con demasiada experiencia.
Creo que el punto que me sigue gustando esta novela es por el humor ligero que rezuma y me hace sonreír, por muy tonto que sea. Por bobadas como lo mucho que le cabrea a Luke que la gente le diga que ella no es su tipo, ni él el de ella; o cuando Katy se empeña en meterle en la misma categoría que el resto de los Gilchrist.
Gran parte del toque humoroso procede de los secundarios. Por un lado, de los teatreros Gilchrist que se toman todo a la tremenda, pero sin que a Katy le impresionen demasiado. ¿Os acordáis de Casada con todos? Pues es ese tipo de comedia: pasan cosas serias pero no te lo puedes tomas en serio.
De nuevo, me enamoré totalmente del protagonista masculino. JAK escribía unos maromos impresionantes en plan maestro de artes marciales (cosa que muchos, incluido Luke, suelen practicar): poderosos pero perfectamente en control.
Luego resultan geniales en su trabajo.
Y, en su interacción, con la heroína, muy naturales, con diálogos ágiles e ingeniosos, respetándolas siempre, a ellas y a su inteligencia. Están siempre a un pasito de ser perfectos héroes beta.
Nunca se engañan a sí mismos. Aceptan sus emociones y sentimientos, y hacen lo que haga falta para que la chica de la historia se dé cuenta de que lo suyo es de verdad, para siempre. Pueden tener sus zonas sombrías, pero en relación con la heroína, no se torturan mentalmente ni rechazan sus sentimientos, ni las odian porque una vez una les partió el corazón. No, son muy sanotes en el plano erótico-amoroso.
Así que al lado de estos mocetones, las heroínas siempre palidecen un poco. Suelen ser intelectuales, graciosas, positivas, dando el tono nutricio a la historia. Resultan simpáticas, pero no imponentes.
Luke y Katy discrepan mucho sobre los roles de género, de forma explícita, como cuando enfocan de distinta manera cosas que pasan con Matt, el joven hermano de Katy.
Hay que recordar que el año 1992 es cuando John Gray publicó Los Hombres son de Marte, las Mujeres de Venus, o sea, parece que era entonces un tema candente. Ahora, más de veinticinco años después, estas ideas del libro suenan más a estereotipo de género que otra cosa, pero ¿en aquel entonces? resultaban de lo más novedoso.
No quiero engañar a nadie: a mi esta novela me encanta por el elemento nostalgia y porque su humor me sigue haciendo sonreír. Pero admito que lo más probable es que los lectores actuales posiblemente no le encuentren nada especial.
El misterioso millonario y la pizpireta secretaria es algo ya muy trillado.
Pero a mí, tal como lo contaba JAK, me sigue haciendo tilín.

Valoración personal: estupendo, 5

Se la recomendaría a: los aficionados a la romántica contemporánea con su toque de humor.

Otras críticas de la novela:
No es fácil encontrar críticas de novelas tan viejunas. He aquí lo poco que he encontrado.
En español, El Rincón de la novela romántica la puntúan 3 sobre 5 y la consideran muy previsible. 
En inglés, Rosario’s Reading Journal, una A-
Reseña en Publishers Weekly.
En Goodreads tenía una valoración de 3.96 la última vez que lo miré. 

2 comentarios:

  1. Recuerdo que me encantó. Tengo el libro guardado en el desván. Creo que, después de leerte y refrescar recuerdos, lo voy a rescatar y releer. Gracias, Bona. A mí también me encantaba JAK, incluso en los Harlequines.

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  2. Reconozco que no he leído nada en particular de esta autora, pero gracias a tu crítica me animaré a leer este libro y empezar a conocer a esta señora.

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