viernes, 4 de enero de 2019

Crítica: “Learning curves”, de Ceillie Simkiss


Otro cuento cuqui de chicas


DATOS GENERALES

Título original: Learning Curves
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2018
Longitud de impresión: 93 páginas

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL


SINOPSIS (según Good Reads)

Elena Mendez siempre ha dicho que la carrera es lo primero, y solo le quedan dos semestres de escuela de derecho; su sueño de ser abogado de familia para los niños por fin está a su alcance. No puede permitirse distracciones. No tiene tiempo para el amor.
Y no tiene idea de lo mucho que su vida cambiará el día que le deje sus apuntes a Cora McLaughlin.
Escritora freelance y estudiante de MBA, Cora está tan dedicada a su carrera como Elena. Pero a lo largo de las semanas que pasan juntas en la biblioteca, descubren que aunque son fuertes cada una por su lado, lo son más estando juntas. A través de tormentas de nieve y momentos robados, soledad y compañerismo, las dos aprenden que pueden enfrentarse a lo que sea mientras se tengan la una a la otra, incluso una visita sorpresa de la familia de Elena.
De la soledad a la dulzura, no hay nada como enamorarse. La universidad puede ser estricta… pero cuando se trata de amor, Cora y Elena están por delante de la curva de aprendizaje.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
No, solo la he leído porque la vi recomendada en una lista de novela romántica lésbica.


CRÍTICA

Como ya he dicho, hasta 100 páginas tenemos un cuento, de ahí a 200-250, una novela corta. Más allá de eso, ya sería una novela, a secas, y si pasa de 500, probablemente un tostón.

Así que esta historia entra en el terreno del cuento. Me recordó muchísimo a Knit one, girl two: dos mujeres se conocen, traban amistad, y llega un momento en que se hacen pareja, entonces la historia se acaba. Por eso la identifico dentro del tópico de «Esto va por buen camino», uno de los tres argumentos básicos de los cuentos románticos, según resultó de mi análisis de la antología Premiere: A Romance Writers of America® Collection (2015). 

Elena es una estudiante de Derecho. Es portorriqueña, le encanta cocinar, quiere ser abogado de familia para ayudar a los niños, se define como lesbiana y tiene sobrepeso.

Entra en escena Cora, estudiante de empresariales, blanquita, con TDH, a la que le gusta leer y que se define como muy romántica y enamoradiza pero asexual.

Tienen asignaturas comunes y Cora le pide a Elena sus apuntes de una clase. Elena accede, se caen bien y empieza así una amistad entre ellas, de sesiones de estudio compartidas, un baile bajo la nieve, cocinar juntas, Elena recibiéndola en el seno de su familia,… y un beso bajo el muérdago que sella su intención de ser más la una para la otra.

Básicamente, esa es la historia. Lo que más me ha gustado es ver representada con normalidad otra cultura diferente a la típicamente WASP. La vida familiar, las costumbres, lo que cocinan, cómo celebran la Navidad,… todo suena muy auténtico.

Y por una vez parece que la autora sabe escribir en español, porque lo hace bien. Es un poco como Iris after the incident de Mina V.Esguerra, que no necesitan forzar expresiones en español, sino que les salen muy bien hiladas en el conjunto y con total corrección. Aquí solo pillé una falta de ortografía:

«¡Oye! ¿Porqué apagaste la música?»

Lo correcto sería por qué apagaste

Pero es un fallo tan habitual entre los hispanohablantes, no saber diferenciar bien porque, porqué, por que y porqué, que se puede disculpar y hasta diría que es seña de que eso lo ha escrito alguien que de verdad habla español, porque comete un fallo habitual.

Ya digo que lo que más me gusta es esa ambientación intercultural, y la  comida, santo Dios,… qué ganas de ponerse a devorar todo lo que cocinan. Porque sí, los hispanos damos mucha importancia a la comida hecha en casa, de calidad,… como los franceses, italianos, griegos, hindúes,… en fin creo que casi cualquier país civilizado se distingue precisamente por su riqueza y variedad gastronómica.

En realidad me sonó más a historia de amigas a amantes,… si no fuera porque Cora es asexual y no le ves mucho sexo en el futuro de estas dos mujeres. Eso de la asexualidad es una cosa que no acabo de entender del todo. Cuando digo esto, me siento obligada a explicar que eso no significa que me parezca mal, o raro, o patológico, o que no se les reconozca sus derechos,… No. 

Solo que para mí es como si me hablaran en chino. Lógico si es tu idioma, pero yo no te voy a entender. No concibo una relación amorosa sin sexo. No tiene que ser lo más importante, pero tiene que estar ahí. No sé si me explico.

La parte romántica se toma su tiempo, tienen que conocerse y ser amigas antes de decidir que sí, que lo suyo es algo más.

En conjunto, otra historieta cuqui y tierna. Muy agradable de leer, pero tampoco nada que me interesara demasiado, sin que me dejara ganas de leer más por el estilo, ni de la autora.

¿Será que es un subgénero que no es para mí, con el que no conecto?

Mi yo feminista se rebelaba ante la idea de que habláramos de romántica LGBT cuando siempre acaba siendo gay. Por eso me dije «venga, las chicas también se enamoran, busca historias de mujeres». Pillé recomendaciones y a ellas me dedico. Se dejan leer, desde luego, como si fueran los enamoramientos de una amiga,… Y sin embargo, todavía no he encontrado ninguna que me atrape, que me encante,…

Yo no sé si es que, como lo paranormal, este subgénero no es lo mío,…
O que la lista de libros que me pasaron no contiene novelas particularmente buenas,…
O que tienen ese tonillo tan cuqui, tan mono, tan… cursi, al final, que si le doy tres estrellas es más por benevolencia y sentido del deber feminista, para que no se diga que no puede haber historias románticas de chicas tan buenas como de chicos … pero, en el fondo, podría haber dejado de leer a las diez páginas porque no me interesaban nada.

En fin, seguiré intentándolo, a ver si encuentro alguna pareja lesbi menos cuqui y más kickass.

Porque como vuelva a leer otra novelita parecida, creo que perderé la paciencia y lo dejaré por imposible.

Valoración personal: bien, vale, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de las historias bonitas.

Otras críticas de la novela:

Sólo he visto críticas en inglés.

A Victoria Thomas, de The Lesbian Review, está claro que le gustó esta historia y habría preferido una novela más larga. 

Danika Ellis G creo que la pone cinco estrellas, al menos en su tag. 

4 ½ estrellas en Novel Ink Blog

4.5 stars también para The Hermit Librarian

4 estrellas le da The Book Deviant

También le gustó mucho a A Bookish Bi

Para saber más de la autora, firma un interesante guest post en la página de Nicole Field Writes titulado «F/Fnovels, asexual friendly romance novels and Learning Curves, by Ceillie Simkiss» , con reflexiones sobre si vende mejor el male/male romance que el f/f, y ella lo atribuye al patriarcado, o que ella misma es asexual y no le gusta la presencia del sexo en sus romances:
 Siendo asexual y sintiéndome incómoda con el sexo descrito en la página, sin embargo, tenía que esforzarme mucho para encontrar romances contemporáneos que estuvieran libres de sexo o incluso que fueran amistosos hacia lectores asexuales como yo.

Claro, esa es la diferencia. Igual por eso no me engancha. Yo sí que agradezco sexo explícito en la página.

¿No creéis que al final las cosas las ves dependiendo de cómo te las cuenten?

O sea, si te dicen «No me gusta el sexo y no quiero verlo en mis lecturas», automáticamente piensas «qué persona más rancia, seguro que tiene algún trauma» y consideras que es más bien conservador.
Si te cuentan, en cambio, «soy asexual y me incomoda ver sexo en mis lecturas», pensarás «bueno, es alguien más del colectivo LGTBQ+» y suena progre.

Pero en el fondo, ¿no están diciendo lo mismo?

Si tú eres cis het y tienes tu cuota habitual de deseo sexual, te quedas un poco perpleja que alguien no lo sienta. Como no lo conoces la realidad de estas personas, te preguntas si es normal.

Creo que, al final, la forma de enfocarlo es simplemente aceptarlo, lo entiendas o no.

O sea, «yo no soy como tú, y no estoy segura de entenderlo del todo, pero no es asunto mío, te respeto tal como eres y, ¿hay algo que pueda hacer por ti?».

Porque, como decía aquella canción de Mecano, «lo que opinen [opinemos] los demás está de más».

Para saber más, aquí una entrevista con la autora

jueves, 3 de enero de 2019

Cien años de…“El árabe”, de E. M. Hull


Solo apta para los que quieran hacer arqueología romántica.
CD audiolibro - Fonolibro (2018)

DATOS GENERALES

Título original: The Sheik
Subgénero: contemporánea (para la época)

Fecha de publicación original en inglés: 1919
Parte de una serie: The Sheik Saga #1


SINOPSIS (según Qué libro leo)

Diana Mayo es una elegante, inteligente y a su vez independiente dama de sociedad londinense y esta aburrida de su vida social y sus pretendientes, razón por la cual decide hacer un viaje por el desierto árabe sin hacer caso a las advertencias de su hermano. Al segundo día, Diana es secuestrada por el poderoso Ahmed Ben Hassan, El Árabe. La obliga a entregarse y doblegarse, pero cuanto Diana más se resiste, más se enamora del Árabe. La aventura de Diana continúa cuando es secuestrada y casi asesinada por uno de los grandes enemigos de El Árabe en un plan tramado por Zardia, una celosa amante.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No. Estaría como mucho entre las diez mil o veinte mil mejores novelas por aquello de que siempre hay lectores que la meten entre sus favoritas, como pasó una vez en una encuesta que hicieron en los 90 en la página web The Romance Reader. Supongo que la nostalgia de algo que leyeron de pequeñas, quizá, es lo que les confundió,… O puede ser que tengan algo con la fantasía de violación. Renuncio a entenderlo.

CRÍTICA
En 2019 se cumplen cien años desde la publicación de El árabe. Como está considerada una novela clásica dentro del género romántico, aprovecho la efemérides para traer a mi blog una crítica que publiqué en 2012 en El rincón de la novela romántica. No cambio gran cosa, ya que no me ha apetecido releerla.
Hay que señalarla como predecesora de todas esas historias en que el «héroe» secuestra y viola a la chica. Y ésta, sufriendo un síndrome de Estocolmo avant-la-lettre, cae rendida a sus pies y se enamora locamente de su captor. 
Un tópico desagradable, pero en manos de una buena escritora, puede convencer. Ahora mismo me vienen a la cabeza libros como Perfecta de Judith McNaught (que no me gustó), además de Lethal  o Sting de Sandra Brown (que me parecieron brillantes). Creo que la diferencia está en que esos protagonistas modernas secuestran a las heroínas para desentrañar un misterio, y no porque quisieran violarlas, que es justo lo que ocurre en esta antigualla.
También se la puede ver como origen de los «romances del desierto» o, en sentido más amplio, del esquema héroe exótico / tierna florecilla anglosajona que ahora creo que ya solo queda en los harlequines de jeques de Sandra o Dana Marton o Sarah Morgan. Al final, muchas veces ni siquiera son «moros-moros», ¡por favor!, sino medio anglosajones, su religión ni se menciona, y todos quieren modernizar sus países.
Diana Mayo es una joven inglesa y adinerada. Su hermano la ha criado como si fuera un chicote. Montar a caballo, cazar y pescar son sus máximas habilidades. No le interesa la vida en sociedad. Sus pretendientes la aburren. No quiere a nadie, ni siquiera a su hermano. La indiferencia es recíproca.
Wildside Press (2004)
Decide cumplir su sueño de viajar por el desierto, a pesar de que le advierten de que es peligroso.
Ahmed ben Hassan la secuestrará. «Lo que yo quiero, lo tomo», es el lema del gañán. Es guapo y exótico. Y un violador. Aunque no hay descripciones explícitas, queda claro que la obliga a tener sexo con él. Por la fuerza. Repetidas veces.
Esta mujer moderna, fuerte e independiente, descubre hecha un mar de lágrimas que nada puede contra la fuerza bruta. No es creáis que esta es una de esas historias de la época de Kathleen Woodiwiss en las que al día siguiente se dicen «yo no quería, pero él lo hizo tan bien que me elevó al séptimo cielo». 
No, qué va, ese mito de Romancelandia que llamo el «orgasmo a su pesar» aún no se había inventado.
Como víctima de una agresión sexual, Diana está destrozada. Su orgullo le reprocha haber sido débil, haberse arrastrado, llorado y suplicado infructuosamente. Vulnerable y aterrorizada, siente que ha llegado a lo más hondo de la degradación.
Ahmed es una auténtica «joya». Por ejemplo, tiene un caballo violento que ya ha matado a tres hombres. Diana le dice que deberían pegarle un tiro. Pero no, como al amo le gusta ese caballo malévolo, le deja campar por sus respetos. Se ve que la vida de su pobre gente vale menos.
Cínicamente, Ahmed la trata como si fuera una invitada voluntaria. Su relación discurre con diálogos de este tipo:

Él: «Ven aquí… No estoy acostumbrado a que me desobedezcan».
Ella: «Y yo no estoy acostumbrada a obedecer órdenes».
Él: «Aprenderás».

La decidida mujer del principio se vuelve un perfecto felpudo. Ahmed quebranta su espíritu, la doma como si fuera un animal. Sin razón aparente para ello, a mitad del libro Diana decide que se ha enamorado. Y después, siguen los tópicos de «amor y aventuras» en el desierto argelino.
Este libro fue un superventas en los años veinte. Y lo llevaron al cine con Rodolfo Valentino. Un gran éxito. Véase cómo era el gachó:
Paramount Pictures [dominio público], vía Wikimedia Commons
Personalmente, no encuentro atractivos a los violadores que suelen aparecer en las novelas románticas. De las clásicas «de toda la vida», sin pensarlo mucho, me vienen a la cabeza: La llama y la flor (1972) de Kathleen Woodiwiss, La novia cautiva (1977) de Johanna Lindsey, La amante cautiva (1980) de Shirlee Busbee, Tú eres mi amor de Judith McNaught, Promesa audaz (1989) de Jude Deveraux o más recientemente, La mujer cautiva (1995) de Patricia Gaffney. 
Incluso hay estudios. Thurston (1987) en The romance revolution: Erotic novels for women and the quest for a new sexual identity (La revolución del romance: novelas eróticas para mujeres y la búsqueda de una nueva identidad sexual) afirma que el 54% de las novelas románticas incluyen la violación de la heroína. Y en 1983 Hazen publicó Endless rapture: rape, romance, and the female imagination (Éxtasis interminable: violación, romance y la imaginación femenina). Yo creo que esas cifras ya no son válidas en la actualidad y reflejan más un sesgo en la selección de las novelas analizadas... o que simplemente en los ochenta sí que eran así.
He visto relacionado este tipo de ficción con el hecho de que un elevado número de mujeres tienen fantasías eróticas de sexo no consentido. No soy psicóloga, igual es algo tan sencillo como que cualquier imagen sexual resulta excitante, incluso si son cosas que nosotros no haríamos en la vida real. Una cosa es la fantasía y otra la realidad.
¿Por qué en tantas novelas antiguas el héroe ejercía violencia sexual sobre la heroína? Quizá fuera una forma de superar la dualidad victoriana «esposa pura» / «amante viciosa». Las heroínas podían ser dignas pero tenían que empezar a ser también carnales. El sexo tenía que ser parte de la relación amorosa. Al principio de la historia, el héroe frío emocional imponía su sexualidad a una heroína renuente. Al final, él había aprendido a amar y ella a gozar del sexo.
Afortunadamente, este tipo de comportamientos ya se ven poco. Incluso en las eróticas subidas de tono, aunque haya sadomasoquismo, suele quedar claro el consentimiento de la mujer a ser tratada como objeto, algo pactado que se puede parar en cualquier momento.
Dejando a un lado esta cuestión, la novela en general está bien escrita. Recrea perfectamente la ambientación en el desierto y el retrato psicológico de Diana Mayo, sus pensamientos y sentimientos. No es un libro de diálogos rápidos e ingeniosos, sino más bien descriptivo.
Curioso. Era contemporánea para su época; hoy lo vemos como histórica.
Valoración personal: Una reliquia del pasado, 2

Se la recomendaría a: las anticuarias.

Otras críticas de la novela:

Como esto ya forma parte de la historia de la Literatura, o de la cultura pop, tiene artículo en la Wikipedia
En el rincón de la novela romántica hay dos críticas, una de ellas la mía de hace años. Los comentarios de las lectoras son para echarse a llorar.
Y luego tenemos este interesante artículo en el ABC de 16/2/2015 titulado «La «otra» novela sadomasoquista que revolucionó las librerías en 1919» que nos permite saber que, en la época, fue consideraba pornográfica y lasciva. 
En inglés he encontrado esta novela comentada fuera de la blogosfera romántica.
Así, en un blog que se llama Vintage novels, tienen una entrada cuyo título empieza con Bad novels
Y, finalmente, otro post lo hallé en Stranger at Ecbatan, iniciándose el título con Old bestsellers. 
12-8-2022: Actualizo para enlazar con la reseña de 5 estrellas que le hacen en Sweet Savage Flame, blog especializado en novelas históricas old. skool.

miércoles, 2 de enero de 2019

La pedrea (2018)


Ayer mencioné las novelas en inglés de las que vi mejores críticas en el extranjero en 2018. 

Hoy me gustaría simplemente mencionar otros libros publicados en 2018 no tan destacados, pero que también fueron bien acogidos allá afuera. Destacaría, sobre todo, las espectaculares novelas contemporáneas que se han publicado este año.

Esta es la «pedrea» de 2018, un montón de novelas entre las que se pueden encontrar lecturas interesantes.

Contemporánea

Christina Lauren: Josh + Hazel’s guide to not dating
Talia Hibbert: A Girl Like Her (crítica, aquí
Jasmine Guillory: The Proposal
Jenny Holiday: One and Only
Roni Loren: The One You Can't Forget
Kristen Callihan: Fall
Julie Anne Long: First Time at Firelight Falls
Jackie Lau: Mr. Hotshot CEO
Talia Hibbert: Wanna Bet? (crítica, aquí) 
Emma Chase: Getting schooled
Rebekah Weatherspoon: Rafe
Jasmine Guillory: The Wedding Date
Colleen Hoover: All Your Perfects
Jenny Holiday: It Takes Two


Histórica

Beverly Jenkins: Tempest
Kelly Bowen: A duke in the night (crítica, aquí
Sarah MacLean: Wicked and the Wallflower
Kerrigan Byrne: The Duke with the Dragon Tattoo
Scarlett Peckham: The duke I tempted
KJ Charles: The Henchmen of Zenda
Lorraine Heath: Beyond scandal and desire (crítica, aquí


Fantasía (urban y de la otra)

Ilona Andrews: Magic triumphs
Ilona Andrews: Diamond Fire
Ilona Andrews: Iron and Magic
Naomi Novik: Spinning Silver
Lee Welch: Salt Magic, Skin Magic


Suspense
Charlie Adhara: The Wolf at the Door
L. J. Hayward: Where Death Meets the Devil
J. R. Ward: Consumed




Como suelo decir, estas listas las elaboro sobre todo para mí. Pero las comparto con la confianza de que quizá ayuden a quienes quieran leer romántica de su género favorito y las traducciones se les queden pequeñas.

Como todos los años, no hago lista de mis favoritos de este año: basta picar en «Valoración 5» para ver los libros que más me gustaron, y además ya comenté un poco cómo me fue este año lector en mi entrada del 31 de diciembre.

Ojalá 2019 nos depare lecturas sorprendentes y atractivas que nos enamoren.


martes, 1 de enero de 2019

Lo mejor de 2018 (según la crítica)




¡Feliz Año Nuevo a tod@s!

Como todos los años, deseo que tengáis, ante todo, salud, y luego dinero suficiente, amor que ilusione y amigos que te acompañen en lo bueno y en lo malo.
Y buenos libros…
A lo largo del mes de diciembre, páginas web, blogueros y hasta algún autor hacen su resumen del año y publican sus listas de favoritos. Estas listas, junto con las críticas que se han ido realizando a lo largo de todo el año, me han servido para seleccionar las doce novelas que me parecen más apreciados.


Helen Hoang: The kiss quotient / La ecuación del amor

Aquí, mi crítica sobre el que, obviamente, es el libro del año. Una novela universalmente aplaudido y que gusta incluso a aquellos que —como yo— le ponemos algunos reparos. Ganó el premio #readRchat a la mejor primera novela. 

Stella, la putera, alquila al prostituido Michael para que le enseñe a follar. La gente destaca no tanto su sensualidad (que la tiene, ¿eh?), como que se escriba por alguien supuestamente que padece TEA, lo que la apunta al movimiento #ownvoices, además de tener un héroe intercultural clavadito a Daniel Henney.

P.D. Titania amour saca este libro el 4-3-2019 con el título de La ecuación del amor.


Alyssa Cole: A princess in theory

La primera novela de los Reluctant Royals se ha convertido en la favorita de muchos, incluso estuvo de finalista en los premios #readRchat y pasó a la ronda 2 en el Top 100 de AAR. No llegó a lo uno ni a lo otro, pero es claro que es una novela de largo recorrido que revisa el mito de Cenicienta en el mundo contemporáneo.

Naledi Smith no lo sabe, pero es en realidad una princesa, comprometida con el príncipe africano Thabiso; éste, único heredero al trono de Thesolo, decide buscar a su prometida perdida, y por esas cosas de la romántica, lo confunde con un tío normal, lo cual le permitirá experimentar como si fuera una persona corriente y moliente la vida, la amistad, y la pasión que comparte con Naledi.


Meredith Duran: The sins of lord Lockwood

La sexta entrega de la serie histórica Rules for the Reckless te cuenta la historia de un conde vuelto de la muerte en busca de venganza, y no, no es el de Montecristo. El de este libro dejó atrás a una novia en su noche de bodas.

A Liam Devaliant, lord Lockwood, un hombre que lo tenía todo en el mundo, lo secuestraron en su misma noche de bodas y llevado a sabe Dios dónde. Cuatro años después, vuelve para vengarse, y se reencontrará con aquella desposada que quedó compuesta y sin marido, Anna, la cual cometió la estupidez de enamorarse de este tipo que luego fue y desapareció.


Alyssa Cole: A duke by default

La segunda entrega de la serie Reluctant Royals también ha gustado un montón. Sí, otra con aire de cuento de hadas contemporáneo.

Portia Hobbs, perteneciente a la alta sociedad neoyorkina, se ve que no acaba de encontrar su lugar en el mundo y acaba de aprendiz con un herrero escocés, Tavish McKenzie. Cuando Portia descubre por casualidad que él es el hijo secreto de un duque, decide hacerle un makeover.


Tessa Dare: The governess game

Esta novela histórica ambientada en la Regencia inglesa también pertenece a una serie, en concreto es el libro 2.º de Girl Meets Duke. Otra finalista #readRchat.

La institutriz del título es Alexandra Mountbatten, que pretende convertir en auténticas señoritas a sus pupilas. No es que sean maleducadas, todo lo que necesitan es cariño,... algo que no parece entender su tutor, Chase Reynaud. Tu prototípico calavera de la Regencia, alérgico al compromiso, que cuando descubra que esta institutriz pretende reformarlo, decidirá darle él una lección a ella, sobre la vida, la pasión, el placer,… esas cosas.


Roni Loren: The ones who got away

Posiblemente toda la trilogía que se inicia con esta novela sea uno de los conjuntos más redondos de contemporánea de este año. El tema sobre el que gira, los supervivientes de una matanza en un instituto, puede echar atrás, pero la autora sabe ser sexy y divertida en este contexto, compensando el drama, como comenté en mi crítica

Liv vuelve al escenario del mayor trauma de su vida, para reencontrarse con aquella gente que dejó atrás: las amigas que tanto le ayudaron… y Finn Dorsey, entonces un chico, hoy todo un hombre hecho y derecho, con su punto de misterio, que fue su amor de adolescencia.


KJ Charles: Band sinister

Ha ganado el premio #readRchat al mejor romance histórico. Leí por ahí que usa el tópico «de enemigos a amantes» y también que, para lo bueno como para lo malo, se parece a una de Georgette Heyer. 

Sir Philip Rookwood es otro de esos aristócratas dedicados a living la vida loca. Se dedica a la depravación con otros nobles formando un club llamado the Murder. Hasta la casa de campo de Rookwood llegarán, por accidente, los jóvenes hermanos Frisby, Guy y Amanda, él un tipo virginal, y ella una pizpireta escritora de novelas góticas.


Sherry Thomas: The hollow of fear

Sherry Thomas escribe ahora estos misterios históricos en torno a Lady Sherlock. Ganó el premio #readRchat al mejor suspense romántico del año. Aunque, quizá, siendo el tercero, no resulte el libro ideal para empezar la serie.

El medio hermano de Charlotte Holmes, Lady Sherlock, ha desaparecido. Y luego aparece muerta Lady Ingram, la esposa separada del amigo íntimo de Charlotte, Lord Ingram; él es el principal sospechoso. Casi a contrarreloj, Charlotte tendrá que buscar la verdad y adelantarse a Scotland Yard, lo cual puede implicar acercarse demasiado a Lord Ingram.


J. T. Geissinger: Melt for you

Parece que no puede haber novela que no forme parte de una serie. Esta es la segunda de Slow Burn. Contemporánea, cuenta con el tópico «de amigos a amantes». En mi crítica, ⭐, ya dije que era contemporánea, divertida y con rugbista armario empotrado incluido.

Joellen Bixby está enamorada de un inalcanzable ejecutivo de su empresa. Intercambiará esgrimas verbales con su molesto vecino, el impresionante Cameron McGregor, una tatuada montaña de músculos; pero al final este le «echará una mano» en su misión de conseguir al amor de su vida,… si es que eso es, realmente, lo que ella quiere.


Grace Draven: Phoenix unbound

Aunque las novelas de Ilona Andrews han gustado mucho, la que destaca este año en el mundo de fantasia o lo paranormal, es esta de Grace Draven que inaugura una nueva serie de la autora (Fallen Empire).

En esta especie de cuento de hadas, una muchacha debe ser quemada anualmente para entretenimiento de la plebe. Los últimos cinco años, la hoguera ha sido el destino de la misma mujer, Gilene, con poderes especiales que le han permitido escapar viva. Azarion, el más famoso gladiador del imperio, descubre el secreto de Gilene y quiere obligarla a ayudarlo, para poder dejar de ser un esclavo… Y ayudar a su clan.


Kate Clayborn: Luck of the draw


Libro segundo en la serie de Chance of a Lifetime, sobre tres amigas que ganan la lotería.

Ganar la lotería permite a Zoe Ferris dejar su trabajo, pero se siente culpable por cómo su empresa trató a la familia O’Leary. Intenta arreglar las cosas, pero al parecer Aiden O’Leary no quiere sus disculpas. Ella es la enemiga de su familia, pero le va a pedir un favor, que se haga pasar por su prometida, pues necesita una esposa because —reasons. A ver, que es romántica.


Lisa Kleypas: Hello, stranger / Como dos extraños


El cuarto libro de los Ravenel es una delicia sobre la única mujer médico de la Inglaterra victoriana y el cumplidor policía que le echará una mano cuando lo necesite. Encabecé mi crítica con «momentos románticos muy intensos entre personajes inolvidables», y creo que eso lo resume bien. Kleypas sigue teniendo mano para estas cosas.

La Dra. Garrett Gibson, la única mujer médico en Inglaterra es tan osada e independiente como cualquier hombre. Nunca se le pasó por la cabeza tener una aventura,… hasta que conoce a Ethan Ransom, un antiguo detective de Scotland Yard, es tan galante como reservado, de quien se rumorea que es un asesino y cuyas verdaderas lealtades son un misterio.

Este año el interés se reparte, casi a partes iguales, entre las contemporáneas y las históricas. Apenas hay sitio para otros géneros.

Algunas ya las he leído. Con el tiempo supongo que caigan la de Tessa Dare y la de Meredith Duran. Y Reluctant Royals, la trilogía de Alyssa Cole, creo que también tiene buen aspecto, aunque no sé por qué me parecen un poco ñoños los argumentos. Si hasta ahora no he leído ninguna de estas es porque están a un precio que no suelo pagar por autoras que no están en mi lista de favoritas.

Prácticamente todas forman parte de alguna serie, lo cual es un poco molesto. Parece que estás medio obligada a leer otras novelas para disfrutarlas.

De todas formas, creo que fue un buen año lector, con novelas de bastante nivel, especialmente en contemporánea. Mañana hablaré de lo que yo llamo «la pedrea».