martes, 6 de noviembre de 2018

Crítica: “Knit one, girl two”, de Shira Glassman


Un cuento muy cuqui

DATOS GENERALES

Título original: Knit One, Girl Two: a sweet Jewish f/f contemporary romance
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2017
Longitud de impresión: 68

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Good Reads)

Clara Ziegler, una teñidora de lana independiente, está ansiosa por pensar en nuevas combinaciones de colores, ¡si solo pudieran ocurrírsele ideas que le gusten tanto como la última vez…! Cuando ve las pinturas de Danielle Solomon sobre la vida salvaje de Florida, en una galería cercana, encuentra su fuente de inspiración. Abierta, apasionada y complicada, la propia Danielle pronto demuestra que es aún más cautivadora que su obra de arte…
Una historia f/f contemporánea, blandita, ambientada en la casa de la infancia de la autora en el Sur de Florida.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
No está entre las mil mejores, ni de lejos, pero sí podría incluirse entre las (más o menos) diez mil historias románticas, gracias a que Ana Coqui la consideró entre lo mejor del año 2017 y además tuvo crítica de A- en Dear author.


CRÍTICA

Hasta una extensión de 100 creo que podemos hablar de un cuento. De 100 a 250, digamos, sería una novela corta. Más allá de eso, ya sería una novela hecha y derecha. Y si pasa de 500 es, básicamente, un tostón.

Esta historieta te la cuentan con una longitud de 68 así que se queda en la zona del cuento.

En su momento, analicé las distintas formas de contar cuentos románticos al hilo de la antología Premiere: A Romance Writers of America® Collection (2015). Identifiqué, a mi manera, diferentes tipos de historias cortitas, que titulé 1) Esto va por buen camino; 2) Nosotros enamorados y yo sin saberlo y 3) Reencuentro de enamorados. Porque en relatos tan breves, las posibilidades son pocas.

Esta historieta de Knit one, girl two estaría situada en el primero de los tópicos, lo de «Esto va por buen camino». Son dos chicas que se conocen y parece que se están enamorando, y no da tiempo para más.

Clara se dedica a teñir lana para que la gente haga punto con ella. Si he entendido bien, hace como lanzamientos especiales, de colores sorpresa, muy originales y particularmente bonitos. Buscando inspiración, descubrirá, en una galería,  cuadros con representaciones de la vida salvaje de Florida, donde se ambienta esta historia. Y le gustan tanto esas imágenes, y los colores, que decide basar en ellos su siguiente colección.

Entra en contacto con la pintora, y lo que ve la gusta. Claro que no sabe si ella comparte o no su orientación sexual. Pronto descubre que es bisexual, y no reacia a una relación más personal. El cuento acaba, más o menos, con ellas dos en su primera cita.

Argumento no hay. Como es un cuento, no da para más.

Esta contado todo desde un punto de vista profundo, desde la perspectiva de Clara, o sea en tercera persona pero lo más próximo que te puedas imaginar a la narrativa en primera persona. Y como Clara es maja, pues agradeces echarle una ojeada a su vida.

La ambientación es interesante. Te puede pasar como a mí, que el tema de hacer punto no es lo mío, así que muchas cosas que dicen no tenía ni repajolera idea de a qué se referían. Y lo mismo cuando hablan de costumbres hebreas o comidas kosher. Pero bueno, eso no te impide disfrutar de la historia. Le da color, variedad, un toque original y distinto a la historia.

Las chicas te caen bien, suenan un poco juveniles, igual por eso de estar todo el rato con fan fic, lo que le da un aire muy NA. Oye, que luego igual son treinteañeras, pero a mí por su forma de hablar y portarse me sonaron unas chiquillas.

La parte romántica va muy poquito a poco, o sea, una frase aquí, un pensamiento allá y para de contar. La sexual se reduce a un besito y ya está, no esperes más. Es curioso, tengo que leer más novela romántica lesbi, porque la dinámica es totalmente opuesta a la gay, al male/male romance, en que normalmente ya están follando antes de saber si quiera su nombre. En cambio aquí todo es muy poquito sexual.

Oye, para mí, mejor, porque con esta historia he sufrido el efecto que yo llamo «tío Pepe-tía Josefina»: te alegras por ellos, pero que no entren en detalles. Clara y Danielle te caen bien, como si fueran un par de amigas tuyas, o incluso de la familia, y tú te dices, bien por ellas, que se han encontrado, pero no quieres entrar en su intimidad.

La historieta es muy… cuqui, es que no tengo otro adjetivo, muy tierna, un poquillo cursi, fluffy, como dice la sinopsis en Good Reads. Clara por ejemplo, tiene una familia en la que hasta el abuelo acepta cómo es, y participa en un grupo de punto que incluye alguien no binario, alguien trans,… o sea un poco como los Juegos Reunidos Geyper LGBTQ+. Todo muy perfecto, creo que en algún momento la propia Clara reconoce que vive en una «burbuja liberal».

Aunque luego te encuentras frases poéticas de una gran capacidad evocadora, como…

Clara no sabía qué decir, pero también sabía que no todos los silencios tienen que llenarse. A veces los puntos blancos, aquellos que han quedado sin teñir, al natural, eran integrales a la belleza de una paleta de colores.

A veces acaba siendo hasta un poco ñoñita, para qué os voy a engañar. Hay un momento por ejemplo en que Clara piensa «pero ella había visto suficiente drama en el mundo del hilo para anticipar problemas». Como soy muy literal, no sé si va en plan coña o no. O sea, no sé es ironía y quiere decir «oh, fíjate qué lilas que te montan un pollo en algo tan intrascendente como la lana para tejer,…» o si va en serio, como diciendo, «no, no, esto de tricotar es algo muy serio y se montan auténticos dramas».

Así que como cuento está bien pero vamos que tampoco me dan ganas de leer más sobre las protas ni de esta autora. He disfrutado esta historia, pero posiblemente, yo no sea el tipo de público al que va dirigido.

Seguiré buscando, a ver si encuentro alguna historia romántica lésbica que tenga un poco más de garra.

Valoración personal: bien, vale, 3

Se la recomendaría a: aficionadas a hacer punto.

Otras críticas de la novela:

Sólo he visto críticas en inglés.

Megan G creo que la pone cinco estrellas, al menos en su tag.

5 estrellas, seguro, en Rustling reads.

En Dear Author, B+/A-.


También encontramos una crítica en la página The Lesbian Review.

Aquí habla Ana Coqui de sus lecturas favoritas del año 2017, entre las que está este cuento.

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