jueves, 8 de noviembre de 2018

Crítica: “La conspiración de la condesa”, de Courtney Milan





Sebastian Malheur, un héroe para recordar.

DATOS GENERALES

Título original: The Countess Conspiracy
Subgénero: histórica / 1867
Fecha de publicación original en inglés: diciembre de 2013

Parte de una serie: #3 de los Brothers Sinister (Hermanos siniestros)

En español: La conspiración de la condesa (Los hermanos siniestros nº 3)
Traductora: Ángeles Aragón López (Traductora)
Editor: Courtney Milan (3 de agosto de 2014)

SINOPSIS (según Amazon.es)
Sebastian Malheur era un libertino de los más peligrosos, un libertino educado. Cuando no escandalizaba a las damas en el dormitorio, ultrajaba a la buena sociedad con sus teorías científicas. Era un hombre deseado, injuriado, aclamado y despreciado… y se reía de todo ello.
Violet Waterfield, la condesa viuda de Cambury, por su parte, era muy respetable y quería seguir así. Pero tenía un secreto muy deshonroso, un secreto que la vinculaba de un modo irrevocable con el canalla más famoso de Inglaterra. Las teorías científicas de Sebastian no eran suyas, eran de ella.
Por eso, cuando Sebastian amenazó con disolver su conspiración de años, ella intentó hacer lo que fuera por salvar su colaboración… aunque eso implicara abrir su vulnerable corazón al libertino que podía destruirlo para siempre.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 111. No sólo obtuvo críticas excelentes, que no voy a enumerar porque de verdad, siempre le dieron lo más, en All About Romance, Smart Bitches Trashy Books, Dear Author,… hasta la picajosa Mrs. Giggles le dio 93/100; y unos cuantos blogs la incluyeron entre lo mejor del año (Caz, Rosario, Immersed in Books…). En la encuesta anual de All About Romance ganó el premio al mejor héroe romántico (Sebastian Malheur) y la mejor heroína (Violet Waterfield), además de menciones honorarias en las categorías de mejor romance histórico ambientado en el Reino Unido y el Biggest Tearjerker (lacrimógeno). Además, toda la serie de los hermanos Siniestros consiguió estar en el Top 100 de las mejores novelas/series romántica que publicó NPR. Ha entrado en el Top 100 de All About Romance de 2018. Tiene ese tópico tan atractivo de la «amistad entre el héroe y la heroína».

CRÍTICA
Las novelas de Milan destacan por ser de personajes y no de argumento. Los dos personajes que protagonizan esta historia se te quedan grabados a fuego.
Dos años mayor que Sebastian, Violet es su mejor amiga. Esta condesa viuda es miembro honorario del grupo de los siniestros.
Sebastian es el libertino del grupo, el hombre desenfadado que siempre consigue caer bien y hacerte sonreír. Además de por sus conquistas amorosas, escandaliza a la sociedad por sus trabajos sobre la herencia biológica. Un abanderado de la genética antes de que se supiera que existían los genes o los cromosomas. Da muchas conferencias, y es apreciado y odiado a partes iguales. Hasta la fecha, lo lleva con soltura y buen humor porque es un tipo bastante majo.
Hasta que ya no puede más. Y, al final de una conferencia, le suelta un fuck you a Viiolet que parece totalmente fuera de lugar.
¿Y eso a qué viene…?
*SPOILER de los libros anteriores* Resulta que el trabajo de Sebastian no es de él. Es Violet la que, al ver rechazados sus papers, le pidió a Sebastian que los presentara con su nombre. Durante años, él ha colaborado en el trabajo de ella y lo ha presentado como propio.
Sebastian ya no puede seguir colaborando en un fraude. A Violet le horroriza porque ella, simplemente, no puede reconocerse como autora, como investigadora. Sería un gran escándalo. Pero la investigación es su vida. No hay más. Su madre es fría y distante, su hermana una coneja solo preocupada por sus hijos.
Sebastian le confiesa que está enamorado de ella desde siempre. Pero acepta que ella no quiera tener una relación con él. La conoce del derecho y del revés, y percibe sus limitaciones. Que aún no es el momento,… que igual nunca lo sea y tengan que conformarse con ser amigos para siempre.
Te presentan a Violet como una roca insensible. Su madre y su hermana le exigen que haga siempre lo correcto, que se comporte como una dama. Si se descubre que se dedica al estudio de eso que hoy llamaríamos genética, sería un escándalo monumental. Estuvo casada, y su marido murió hace cinco años. Hubo algo malo en ese matrimonio, pero no lo averiguas hasta bien entrado el libro, así que no lo destriparé aquí. 
Ahora, se centra en sus estudios científicos, encerrada con un cartel a su puerta que advierte: «La condesa NO debe ser molestada excepto en casos de Muerte, Destripamiento, el Apocalipsis, o la Llegada de su Madre».
Una subtrama se refiere a la relación entre Sebastian y su hermano mayor. Este anda pocho de salud, y ha dispuesto que, si él falta, Sebastian NO sea el tutor de su hijo. Algo que a Sebastian le cabrea y le duele.
Ese es más o menos el planteamiento. Dicho así queda como muy a palo seco y no se explica que me entusiasme tanto esta historia. No sé explicarlo muy bien, pero voy a intentarlo. Y para ello, voy a recordar un poquito lo que escribí para El rincón de la novela romántica, adaptándolo tras una relectura y reflexión.
Lo que me gusta de esta historia es,… Todo, creo.
Los personajes están tan bien descritos, sus acciones, sus pensamientos y sus sentimientos son tan coherentes que sientes de verdad que son personas de carne y hueso.
Hay suficiente intriga para que no puedas dejar de leer a ver qué pasa después, aunque ya sabemos que Milan es más de las de desarrollo lento, poco a poco. Si Sebastian ya no va a seguir presentando sus trabajos, ¿qué hará Violet? ¿Asumirá por una vez que tiene que dar la cara? Y, ¿cómo reaccionará la sociedad, la familia de cada uno? ¿Conseguirá Sebastian que su hermano lo vea como alguien digno?
La ambientación es fantástica, tocando dos temas muy relevantes que te hacen reflexionar.
Primero. Cómo se veía la ciencia en la segunda mitad del siglo XIX, en temas como el darwinismo y los primeros pasos en las leyes de la herencia.
Segundo. Cómo se consideraba impropio, y hasta obsceno, que la mujer se dedicara a investigar, estudiar o publicar. Algunas lo consiguieron, bien solas, bien «colaborando» en el trabajo de sus hombres… Te hace pensar en cuándo la colaboración pasa a ser verdadera coautoría.
Así que es una novela que va más allá de la historia romántica, te enseña un pedacito de realidad y te hace pensar.
Pero lo mejor, evidentemente, es la tensión erótico-romántica. Narrada con esa elegancia tan propia de Milan, te enamoras de estos personajes, sufres con ellos, hasta se te parte el corazón con alguna revelación de por qué cada uno es como es. No es fácil que puedan tener su final feliz estas dos personas, con serios problemas personales, y enfrentados con sus muy tradicionales familias.
Que Sebastian ame a Violet desde siempre, que no se lo haya dicho, que haya callado y colaborado en todo lo que ella pedía,… es algo de lo más romántico. Cómo después, a pesar de que su amor no sea nada platónico y se lo diga claramente, es tu perfecto héroe beta, paciente, esperando, seduciendo pero sin imponerse, dejando claro que las cosas serán, si es que son algún día, como Violet decida.
Que luego te enteres que, en realidad, también ella le ha querido y deseado desde hace años, pero manteniéndose distante y fría porque asume que lo suyo es imposible, después de pasarlas canutas (y casi morir) durante su matrimonio.
Violet es una pila de papeles, seca como el polvo, y en cada uno de ellos está escrito el nombre de Sebastian
El sexo no siempre es alegre y despreocupado, ni siquiera para un sinvergüenza con amplia experiencia. No después de años de enamoramiento sin esperanza. Ha sido su amigo tanto tiempo, que está dispuesto a seguir así el tiempo que haga falta. «Me di cuenta hace años que tenerte de amiga no era un segundo premio. No era nada por lo que fastidiarse. Era un honor».
Para el lector, amar a Violet es difícil, por esa distancia, por ser picajosa como un erizo,… pero Sebastian, ¡ains, Sebastian! Es terriblemente fácil caer rendida a sus pies. En su momento, definí a Sebastian Malheur como parlanchín, un inteligente darwinista perseguido por la sociedad de la época, una especie de Sheldon Cooper sorprendido de que haya todo un mundo de perfectos ignorantes que no reconozcan su superioridad intelectual. Bueno, en este libro, dedicado a su historia, aparece más serio, pero sigue sorprendido de vivir en esta sociedad que puede no reconocer el mérito de su chica. Claro que también tiene momentos hilarantes. Aunque Violet sea la que ha hecho casi todo el trabajo, Sebastian no carece de mérito científico. Sólo él puede hacer que un pequeño estudio sobre botánica resulte irresistiblemente romántico. Es un héroe perfecto: divertido, inteligente, respetuoso, enamorado hasta las cachas, paciente, comprensivo, supportive... De verdad, no hay nada que Sebastian no haga por la mujer amada.
Aplaudo la forma que tiene Milan de presentar a la familia. A diferencia de lo que nos cuentan muchas edulcoradas historias románticas, no siempre es el nido seguro donde te aman, protegen y apoyan. A veces, los parientes son quienes más atacan, desprecian e ignoran las verdaderas capacidades, méritos y sentimientos de las personas. Como les ocurre a Violet y Sebastian. Llega un momento en que Sebastian dice: «En resumen, hoy, creo que he conseguido ofender o eliminar a todas nuestras relaciones más próximas».
Quizá el único pero que le pongo es que no mantiene esta tesis, íntegramente, hasta el final. Sólo uno de los personajes se mantiene coherente en su egoísmo y desprecio hacia su pariente. Los demás acceden muy rápido a cambiar sus opiniones, y no de forma sutil o elaborada.
En fin, que para mí es ejemplo de historia intensamente romántica, que me maravilló cuando la leí por primera vez hace cinco años, que he recordado (escenas y frases enteras) durante este tiempo y he releído con placer (aunque ya se sabe que en materia romántica, pocas novelas aguantan una relectura).
Como todas las de Courtney Milan, la he leído en inglés, así que no sé cómo estará la traducción al español. El escaso entusiasmo que veo por esta autora entre las lectoras españolas me hace pensar que quizá parte de esa elegancia y saber hacer de la autora desaparece con la traducción.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: quienes gusten de la histórica densamente emocional.

Otras críticas de la novela:
En español, tenemos la crítica que publiqué en su día en El rincón de la novela romántica.
Viri Villarreal le da 4.5 estrellas.
Mamen en Mis libros y otras historias reconoce que no es la que más le gusta de Courtney Milan.

En inglés 5 Oogies le da la siempre exigente Mrs. Giggles.
Una A+ merece para Smexy Books.
Y DIK A en All About Romance.

2 comentarios:

  1. También me encantó. Es un novela muy buena, con momentos realmente superiores. Bueno, todo lo de Milan es de primera y, tu reseña, Bono, como siempre, excelente. !Gracias¡

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