viernes, 7 de julio de 2017

Crítica: “Norte y Sur”, de Elizabeth Gaskell



Una de las mejores novelas del siglo XIX inglés.
(Ojo, no confundir con la trilogía del mismo nombre de John Jakes, dedicada a la Guerra de Secesión estadounidense y que dio lugar a aquella serie de Patrick Swayze).

DATOS GENERALES

Título original: North and South
Género: ficción literaria
Fecha de publicación original en inglés: 1855

SINOPSIS (de Lecturalia)

A través de la historia de Margaret Hale, una joven del sur de Inglaterra que por circunstancias familiares se ve obligada a trasladarse al norte, Elizabeth Gaskell plasma los conflictos sociales y políticos derivados de la revolución industrial en la Inglaterra de mediados del siglo XIX. Para la heroína, el sur donde ha nacido simboliza el idilio rural; frente a él, el norte es sucio, rudo y violento. Sin embargo, a medida que va penetrando en ese nuevo mundo y sus distintos estratos –desde Bessy, la joven obrera enferma y su padre, líder sindical, hasta John Thornton, dueño de una fábrica textil, por quien siente una creciente atracción, tendrá que ir corrigiendo sus prejuicios; y del mismo modo, su condición de mujer subordinada evolucionará hacia una madura aceptación de sí misma y de sus sentimientos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entre las mil mejores apareció en el puesto 421 de mi lista aquí publicada. Ha tenido crítica de DIK A + en All About Romance y de A también en Smart Bitches Trashy Books. Ha aparecido en al menos dos Top 100 de novelas románticas. Por un lado, en el que NPR hizo en el año 2015 y luego en otro Top 100 muy-muy reciente, ScandaLISTious de la página Scandalicious Book Reviews. Cuando RomanceNovels.Me recogió las que consideraba mil mejores novelas románticas, esta estuvo en el puesto 10. También en Goodreads la he visto incluida en las 100 mejores novelas románticas. Y, por último, está entre los libros recomendados por Lady Marian en su blog.

CRÍTICA
La protagonista de la historia, Margaret Hale, después de pasar muchos años en Londres, con su tía y su prima, regresa a casa de sus padres: una vicaría rural en el sur de Inglaterra. Un lugar donde parece que nada cambia, la vida es lenta, llena de largos paseos y educadas relaciones sociales. Sólo falta su hermano, oficial de la Royal Navy que se amotinó y ahora está rehaciendo su vida en Cádiz.
A su padre le entran escrúpulos de conciencia y se convierte en “disidente” de la iglesia anglicana. Deja su trabajo sacerdotal y se traslada, junto con su esposa e hija, a Milton, una ciudad industrial del norte de Inglaterra.
Allí todo es más oscuro (Darkshire llama a ese condado imaginario), ruidoso y activo. La gente va de su casa a la fábrica, reduciendo las interacciones humanas al mínimo, no hay por dónde caminar, el aire es sucio y contaminado…
Conocerán al señor Thornton (Richard Armitage en la serie, para que os hagáis una idea), un hombre hecho a sí mismo, que ha conseguido ser dueño de una fábrica gracias a su propio esfuerzo. Como no es un hombre cultivado, quiere culturizarse un poco y por eso recurre al padre de Margaret.
A ella, que es tirando a snob, el señor Thornton le repele, pese a ser un hombre vigoroso, educado y atractivo. No lo ve como uno de su clase sino un vulgar “comerciante”, aunque tenga más riqueza que ella. En cambio, desde el primer momento ves que a él sí que le gusta ella, aunque no se engaña y ve cómo ella lo mira por encima del hombro. Hasta que con motivo de una huelga le parece que los sentimientos de ella son otros,… error, pero bueno, tampoco vamos a desentrañar el intríngulis romántico de la novela. Baste decir que durante la mayor parte de sus casi chiquicientas páginas es sobre todo el amor sin esperanzas de John por Margaret.
Poco a poco, Margaret irá conociendo mejor a Milton y sus habitantes, patronos y obreros. Así, muy poco a poco, empezará a apreciar las cualidades de esta ciudad y esta forma de vida, aunque no la acabe de entender del todo.
Milton es trasunto de Manchester, la ciudad donde Gaskell vivió, casada con un pastor unitario. Era un lugar muy potente económicamente, pero lleno de sufrimiento, miseria, y agitación. Lo de capitalismo manchesteriano no es ninguna expresión halagüeña. Muchos habitantes del planeta Tierra seguirán sintiéndose identificados con cosas que pasan en este libro.
No es un libro de esos que te lees en una tarde. Como buena novela del XIX, te lleva días entrar en los vericuetos de las mentes y el minucioso día a día de estas personas. Aunque te cuenta los pensamientos de Margaret y de John, hay mucha sutileza en los diálogos, de tal forma que tienes que leer entre líneas. Y es más un retrato de una sociedad y la evolución personal de Margaret. Lo romántico está ahí pero tiene menos importancia.
Para mí, lo más decepcionante es la ingenuidad de Margaret (y por tanto de la autora) cuando, a una situación de tanta crueldad del sistema industrial, le ofrece una “solución” individual, humano, de contacto “hombre a hombre” entre patronos y obreros. No profundiza en que es el propio sistema capitalista desregulado el que causa ese sufrimiento. Margaret (y por ende Gaskell) no toma partido por uno u otro bando, sino los quiere reconciliar cristianamente. Es propio de la época, pero la verdad es que tampoco hoy en día la gente es demasiado crítica con el sistema y el pensamiento miltoniano (por Friedman, no por esta novela) sigue siendo dogma de fe para muchos.
Con lo que hay que quedarse es más con la ternura con la que Gaskell trata a sus personajes, cómo se compadece de su sufrimiento. A veces suena demasiado religiosamente ingenua, confiando más en la Providencia que en acciones concretas del ser humano. Al final de la novela, Margaret se conoce mejor, tanto en su fortaleza como en su debilidad. Sigue siendo una persona dedicada a los demás, pero de una forma menos complaciente, con algo más de conciencia y conocimiento del mundo y la sociedad.
El nombre de Elizabeth Gaskell es sin duda menos conocido que el de otras novelistas inglesas del XIX como Austen y las Brontë, pero sin duda alguna tiene planteamientos que la hacen más moderna en algunos aspectos. A diferencia de Austen, tiene conciencia de que vive en una sociedad en cambio, en la que las actitudes antiguas podían no ser ya válidas para una economía pujante, ruidosa, brutal.
Este punto la aparta también de las reflexiones de una Emily Brontë, exaltada en las pasiones individuales de sus protagonistas sin demasiado interés sobre el mundo que los rodea.
La pone justo donde debe estar, al lado de Charlotte Brontë de la que fue amiga y biógrafa. Crea personajes inolvidables de fuerte personalidad, y los sitúa en un medio concreto, uno que no siempre es agradable y placentero. Sabe unir el retrato social con el melodrama individual. Posiblemente Norte y Sur no sea esta su mejor obra, y le ganen en interés Mary Barton (1848) o Hijas y esposas (1865-66), pero sí que es la más conocida y apreciada en la blogosfera romántica, posiblemente por una de esas estupendas adaptaciones de la BBC, que aquí son raras de ver.
Se aparta también de los ladrillos de George Elliot, que era más intelectual y erudita. Gaskell no necesita mucha reflexión intelectual: le basta con unos sólidos principios morales y una intensa compasión por el sufrimiento humano.
La leí hace unos años en inglés y ahora la he releído en la traducción de Alba, una de mis editoriales favoritas de Literatura, en su colección Clásica Maior. Una de las mejores opciones cuando quieres leer ficción de calidad literaria.
Alba Editorial, 2013

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los aficionados a la literatura que gusten del toque social y romántico.

Otras críticas de la novela:
Como es un clásico tiene página en la wikipedia.
Le hacen crítica en El rincón de la novela romántica, y reseña y comentarios en Qué libro leo. En el blog Marcadoras de páginas le dedican un artículo como clásico desconocido.
Lady Marian habla a la vez de la miniserie y del libro en su reseña.
Y una reseña ingeniosa de esas con gifs y tal, de la serie de la BBC.

En inglés, ya he dicho que en All About Romance le dieron la máxima puntuación, DIK (libro que te llevarías a una isla desierta) A+. Y una A en Smart Bitches Trashy Books. Publicaron reseña en The Guardian.

2 comentarios:

  1. Soy de las que conozco la historia por la miniserie (ay, Armitage <3) y sí que tengo previsto leerla, aunque me la compraré en papel para disfrutarla poco a poco. Me apunto los otros títulos que mencionas de ella.
    Mencionas a George Eliot y entonces recuerdo que ahí tengo Middlemarch esperando. No sé si la retomaré en algún momento (leí la mitad) porque tiene un modo de escribir que me cansa bastante. Creo que en este caso me quedaré con la miniserie.
    Besotes!

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    1. Sí, esta novela es de las de leer lento, y en eso me pasa igual que a ti, lo prefiero en papel. En kindle me cuesta un poquito más concentrarme.
      Comprendo perfectamente que dejaras Middlemarch a medias, George Eliot es muy poco amena.

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