jueves, 25 de julio de 2019

Crítica: “Driving her wild”, de Meg Maguire


Wilinski #3: Una luchadora y un carpintero
(especialmente recomendado para aquellos que piensan que la romántica va de princesas y millonarios)

DATOS GENERALES

Título original: Driving Her Wild
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Wilinski #3 / HBZ-773
Fecha de publicación: noviembre de 2013
Título alternativo: Takedown (reedición 2014)

NOVELA NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)
Ganar está bien. Sucumbir aún mejor…
Evasión.
La recientemente retirada luchadora de artes marciales mixtas Steph Healy está cansada de líos con tipos sexis de clase trabajadora. Desafortunadamente, la Academia de Lucha Wilinski ha contratado a un electricista con un cuerpo de muerte. Resistirse a un contacto íntimo requerirá todo el autocontrol de Steph.
Forcejeo.
El carpintero convertido en electricista Patrick Doherty es condenadamente con sus manos. Vale, no es lo que Steph busca… aún. Pero va a demostrarle que ha subestimado seriamente a su oponente…
Sumisión.
En el momento en que Patrick la tiene deliciosamente sujeta, Steph sabe que está en problemas. Porque este carpintero aparentemente tranquilo tiene la destreza de darle exactamente lo que ella necesita… y este es un derribo que está deseando sufrir.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Estaría como mucho entre las diez mil mejores, gracias a que en The Badass le dieron una calificación de A.

CRÍTICA
Un fin de semana en que tendría que estar dedicada a otras cosas,… y entro en bucle con las novelas Wilinski’s, que me ha zampado una detrás de otra... Eso ocurrió a finales de marzo y ya veis cuándo publico las críticas.
Steph ha sido luchadora profesional en un deporte que se llama artes marciales mixtas. Ahora cumple treinta años y siente que quiere otra cosa, que la vida en la carretera, de combate en combate, ya no es lo suyo. Ha aceptado convertirse en entrenadora para la Academia de Lucha Wilinski’s de Boston.
Ahora desea estabilidad, un poco de seguridad económica. Así que, para ella, se acabaron los líos intrascendentes y el ligoteo con hombres poco recomendables. No quiere nada de inseguridades financieras como las que su familia ha padecido toda su vida. Buscará a hombres profesionales, de esos que les sienta bien un traje, tienen empleo fijo y saben de vinos, con un toque cosmopolita…
O sea, lo más opuesto que te puedas imaginar a un sexy electricista con el que choca en el gimnasio. Es un poco torpón. Buena gente, pero simple: lo que ves es lo que hay. Un tipo trabajador, buenazo y tremendamente atractivo pero que, ¡una pena!, lucha por sobrevivir a la pesada carga de una enorme hipoteca, pues el divorcio le ha dejado temblando.
Patrick, un irlandesón idéntico a muchos otros con los que ella salió en el pasado. De esos con los que acabaría en casa en chándal, viendo deporte en la tele y bebiendo cerveza.
Conoce de sobra ese tipo de tío y, definitivamente, no es eso lo que quiere para sentar la cabeza.
Recurrirá a Spark, la firma casamentera de Jenna y Lindsey, las protagonistas de las novelas anteriores, para que le encuentren un tipo en la línea que ella busca.
Y sí, lo encuentra. Le proporcionan citas con hombres asentados, atractivos, educados, etc. etc… pero, ¿le harán sentir lo mismo que Patrick?
McKenna es original en sus ambientaciones. Escoge protagonistas de la clase trabajadora. Creo que en ninguna otra novela he visto más claro que aquí esa inseguridad económica y cómo puede carcomerte no saber cómo vas a salir adelante. Se ve el rastro de la tremenda crisis de 2008 en adelante.
Patrick era un carpintero que se ganaba bien la vida, que se podía permitir el lujo de rechazar trabajos,… y vino la crisis y empezó a pluriemplearse, en lo que salía, ahora de electricista, aunque no es precisamente muy hábil… Su matrimonio se fue al garete y le dejó económicamente en una situación un poco difícil, de la que está intentando salir.
Es un tipo franco, muy sincero en lo que quiere. Reconoce sus sentimientos y dice abiertamente lo que quiere: una compañera en su vida. Steph le gusta y aceptará relacionarse con ella en los términos que ella decida.
Creo que Steph se lleva la palma a la protagonista de romántica con el trabajo más original. Luchadora, y de artes marciales mixtas. O sea, si es ya un deporte minoritario, y lo practicas en femenino, es de apaga y vámonos. Hace falta ser una mujer con las ideas muy claras y gran coraje para combatir en un ring. Curiosamente, se nota más respeto entre otros luchadores hacia ella que por el público en general, que suele hacer preguntas bastante estúpidas.
Es uno de esos Harlequin Blaze que Cara McKenna escribió con el nombre de Meg Maguire. Es como sus novelas eróticas, pero sin tanto sexo. Lo hay, claro, y bien explícito, y aquí hasta ligeramente raruno, porque Steph agradece un poco de sumisión, para luchar y ser fuerte ya tiene el ring…
Me leí esta novela de un tirón, en un fin de semana en que empalmé una detrás de otra estas novelitas Wilinski’s. Son harlequines de en torno a las doscientas páginas, o sea que se leen rápido.
Los protagonistas son interesantes, la ambientación original, los diálogos muy auténticos y no diría chispeantes sino más bien,… resultones.
Cuando te gusta una autora, te gusta. En comparación con otras novelas suyas, esta la dejo en buena. Pero le da cien vueltas a la mayor parte de contemporáneas que hay por ahí.
A veces me pregunto por qué intento cosas nuevas, cuando aún no he terminado de leerme todas las historias de autoras que sé que conmigo, van a funcionar sin esfuerzo alguno.
Si te gustan las historias con personajes auténticos como la vida misma, con problemas reales y soluciones románticas, esta novela seguramente te guste. Si esperas un mundo ideal en el que todo sale bien por arte de magia, o porque te gustan las de amor y lujo con millonarios,… pues no, esta novela no es para ti.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas reales como la vida misma.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado ninguna crítica en español, así que si alguien conoce de alguna, siéntase libre de contármelo más abajo.
Crítica de B en Dear Author
Reading with Analysis no puntúa, pero recomienda la novela. 
Harlequin Junkie le da 3 estrellas
A Ana Coqui (Immersed in books) también le gustó. 
Crítica positiva, también, es la de Fresh Fiction
Por cambiar el tono, dejo el enlace a un Cover snark de Smart Bitches Trashy Books: «Cover Snark: Please, Ma’am. Not on the Exercise Mats», en que ponen a parir varias portadas de romántica, entre ellas esta de Driving her wild

2 comentarios:

  1. Creo que leí la primera hace años y me gustó. No sé por qué no continué con la serie. Solo una pregunta: esta tiene BDSM? Pregunto por el último título de la descripción en la tapa de atrás, que pone "Submission". Quizás viene porque ella es luchadora, pero por las dudas pregunto, porque últimamente aparece BDSM en los lugares menos pensados, y no es lo mío...

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    1. No que yo recuerde. Es un Harlequin Blaze. Y a mí tampoco me suele gustar el BDSM. Cierto que tiene el toque de que a ella le gusta un poco dejar que otro tome las riendas, algo de sumisión sí habría, pero no recuerdo que fuera BDSM al uso.

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