Mostrando entradas con la etiqueta Rachel Reid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rachel Reid. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2025

Para quienes no leen romántica: ¿Qué es eso de HEATED RIVALRY (Más que rivales)?

 

 

— ¿Qué hay de malo en el armario? Es un sitio maravilloso lleno hasta los topes de deportistas profesionales. 

            (Todd a Scott Hunter en Game Changer)



 

Los que seguís este blog lo sabéis: Heated rivalry es un male/male romance de bastante éxito ambientado en la NHL.

Pero resulta que ahora ha venido un montón de gente a leer mis artículos sobre estas novelas de los Game Changers. Hasta hace dos días, como quien dice, debía ser de los pocos sitios que hablaban de ellas en español.

Será por la serie de televisión que acaban de estrenar sobre Ilya & Shane. A España creo que viene el año que viene.

Así que me he decidido a escribir este post para los que no leen romántica, que serán muchos de los que curiosean.

Voy pasito a pasito para que se vea cómo hemos llegado aquí. 

Paso 1: la novela romántica (romance novel)

Tenemos, primero, la novela romántica. Es un subgénero de ficción comercial que gira alrededor de una historia amorosa con final feliz. Puede pertenecer a cualquier otro género: suspense, histórica, fantasía o ciencia ficción, lo importante es que incluya una historia de amor con final feliz (=los enamorados juntos y vivos; el que él muera salvándola pero la deje embarazada no cualifica como HEA).

Paso 2: el romance gay (male/male romance)

De un tiempo a esta parte, digamos la última década, un tipo de novela muy apreciado es el male/male romance o romance gay. Como el manga yaoi, los protagonistas serán dos chicos, pero mayoritariamente son historias escritas (y leídas) por mujeres. En mi opinión, tienen el atractivo de unos protagonistas estupendos de los que enamorarte platónicamente; también le encuentro cierta frescura, frente al campo de minas en que se ha convertido el romance heterosexual. Suelo decir, aunque esto suena más viejuno que un anuncio de Soberano, que es de los pocos sitios en Romancelandia en los que los tíos siguen hablando y  comportándose como tíos, y no como la bestie del MFC. De los riesgos de la gaysploitation ya hablé aquí hace años; no me voy a repetir, ahí dejo el enlace para quien le interese.

Algunos han tenido tanto éxito que hasta se han traducido al español, como Se busca novio (Boyfriend material, 2020) de Alexis Hall o Rojo, blanco y sangre azul (Red, white & royal blue, 2019 ) de Casey McQuiston. 

Paso 3: el romance deportivo (sport romance)

Es un tipo de novela romántica frecuente: los sport romances, el romance deportivo. Generalmente con series dedicadas a un determinado equipo de fútbol americano, béisbol, rugby o hockey sobre hielo. Vamos, hasta he visto alguna dedicada a ese deporte tan peculiar llamado «fútbol australiano». Pensemos en un clásico ambientado en la NFL, los Chicago Stars de Susan Elizabeth Phillips. Llevan treinta años con nosotras. Empezó en 1994 con Tenías que ser tú (It had to be you), y la undécima entrega nos viene en febrero próximo, And the crowd went wild.

Paso 4: el hockey como el deporte más romántico

El deporte romántico por excelencia (al menos en el último lustro) es el hockey sobre hielo. Aquí menciono otra serie clásica, la de los Chinooks de Seattle, de Rachel Gibson: empezó con Simplemente irresistible (Simply irresistible) en 1998, pero su obra más destacada es Jane juega y gana (See Jane score, 2003). Ahí es donde empecé yo a oír hablar de la copa Stanley.

El hockey sobre hielo es un deporte tremendamente atractivo, muy popular en Norteamérica, Rusia, Escandinavia y algún que otro país centroeuropeo. Desde hace años, en España se puede ver gracias a las televisiones privadas, con los estupendos comentarios de «Josean» Redondo y «Moi» Molina.

Así llegamos a... 

Resultado de 1 + 2 + 3 + 4 = romance gay en la NHL 

Concentrando el foco aún más, nos encontramos con que, dentro del romance deportivo de hockey proliferan desde hace unos años los romances gais ambientados en la NHL. Podría decirse que, si en la realidad existieran tantos jugadores de hockey gais, podrían hacer una NHL para ellos solos. De este sector concreto de Romancelandia creo que se ha traducido al menos una novela gráfica, Check! Please, de Ngozi Ukazu, lanzado como webcomic en 2013. En español creo que se tituló «Amor en la pista de hockey». ¡Ah, se me olvidaba! Siempre él (Him, 2015) de Sarina Bowen y Ellen Kennedy.

Y ahora sí, hablemos de los Game Changers 

Pues bien, una de esas series, de las más exitosas, son los Game Changers, de la canadiense Rachel Reid, que vive en Nueva Escocia.

A diferencia de muchos romances deportivos, tiene de bueno que se nota que Reid es aficionada, y lo pilla bien, con el vocabulario adecuado, cómo es la competición, los diferentes jugadores, las líneas, los traspasos relámpago, el tope salarial, la copa Stanley, las conferencias y la historia del deporte. 

A mi modo de ver, Reid sabe hilar muy bien la parte erótico-romántica con la deportiva. Bueno, pues éstos son los Game changers:


 

Son seis novelas sobre jugadores gais que tienen su final feliz. 

Os dejo arriba las portadas originales, que van a mi modo de ver mejor con el tono erótico de la historia que las colorinchis que han sacado después. Las nuevas no me gustan nada, me parece que no transmiten lo que de verdad te vas a encontrar. Los antiguos van a ser artículo para coleccionista, porque esas portadas ya no volverán.

Abajo os pongo ejemplo de las nuevas, de esas colorinchis... Me pregunto si este tipo de portada gráfica no será una especie de código, como las antiguas clinch covers, en plan «sí, ya sé que no tiene nada que ver con el tono de la historia, pero es para que reconozcas que esto es una novela romántica». 


 

Algunos de los protagonistas de estas novelas son estrellas, y están muy en el armario; algún otro no lo está, porque es más del montón y no le importa a nadie.

Son novelas románticas, porque hay enamoramiento y final feliz. Pero también tienen un alto contenido erótico con mucho sexo explícito; los que piensen que la romántica es «porno para mamás», me temo que verán reforzada esta idea.

Si la serie de televisión sigue aunque sea la décima parte de lo que hay en el libro, desde luego que será para mayores de 18 años.

Aunque cada novela se dedica a una pareja, dos de ellas tienen como protagonistas a Ilya & Shane. Iliá Rózanov (sería la transliteración adecuada al español), un ruso en la NHL, el malo de la película, de esos odiados por todas las aficiones y que disfruta enmudeciendo al público con su talento; y Shane Hollander, un canadiense que es el bueno, el héroe, el perfecto yerno, como se suele decir.

En el hielo, especialmente en los face-off, se dicen de todo menos bonito. Lo suyo es una rivalidad pública bastante enconada, desde rookies (estuvieron en el mismo draft).  

En la intimidad, tienen un rollo sexual a lo largo de los años. En algún momento caen en la cuenta de que lo suyo debe ser amor, pero siendo como son dos estrellas, no pueden salir del armario, evidente.

En los libros que ellos no protagonizan, salen como secundarios. Brilla especialmente Ilya Rózanov robando escenas. Es descarado y bicho, pero está ahí para ayudar a los compañeros en los malos momentos. Lo hace siendo él mismo, con toda su chulería, de manera que igual no te das cuenta de lo que realmente hace, hasta una relectura. Resulta el personaje más interesante de la serie. Le preocupa la posibilidad de volver a Rusia si perdiera el trabajo, una Rusia clavadita a la de Putin. Su madre se suicidó, su padre y hermano son algo brutales. Sufrirá problemas de salud mental, y la situación con Shane no contribuye a mejorarla.

A continuación, os menciono las seis novelas largas de la serie, con enlace a mi crítica, y la puntuación que di a cada una. Ya adelanto que mis favoritas son las dos de Ilya & Shane:


 

#1 Game Changer (10/2018) Scott & Kip ⭐⭐⭐

#2 Heated Rivalry (3/2019) la primera de Ilya & Shane ⭐⭐⭐⭐⭐              

#3 Tough Guy (1/2020) Ryan & Fabian, muy tierna, algo triste, sobre el coste emocional de ser un enforcer ⭐⭐⭐⭐              

#4 Common Goal (9/2020)   Eric & Kyle ⭐⭐⭐

#5 Role Model (8/2021) Troy & Harris ⭐⭐⭐⭐

#6 The Long Game (4/2022) la segunda de Ilya & Shane ⭐⭐⭐⭐⭐              

La 1.ª y la 4.ª, para mí, son más prescindibles, y lo mejor que tienen son los cameos de Ilya.

Además, tenemos los relatos cortos, escenas eliminadas, etc. de esta serie, muchos puestos por la autora gratuitamente a disposición de sus lectores. Yo recomiendo, por si quieres conocer un poco el estilo y a los personajes, un cuento bastante divertido, «My Dinner with Hayden: A Heated Rivalry Short Story». 

La novela romántica es un género efímero por excelencia. Como toda la ficción comercial, se asume que son novelas de usar y tirar. 

Pero, algunas veces, hay autoras en estado de gracia que consiguen traspasar la barrera de lo coyuntural y crear historias y personajes que tienes la impresión de que han de existir, de verdad, en algún sitio. Transmiten algo auténtico, algo que va más allá del mero entretenimiento. Eso es lo que logró Rachel Reid con Iliá Rózanov, un personaje complejo, que por eso se ganó un puesto en mi Olimpo romántico.

Espero que, si la serie tiene éxito, alguien se anime a traducir estos libros al español. De momento, creo que solo pasaron al francés las dos primeras y, al checo, la segunda, Heated rivalry.

 

11/12/2025. Actualizo para poner enlace al comentario que han hecho en All About Romance sobre la serie de televisión y dicen que sí que sigue bastante fiel a los libros y que está bien hecha, dice: 

– wow. THAT is how you adapt a romance novel for the screen. The two lead actors have some of the most amazing on (and off) screen chemistry I’ve ever seen

 

06/02/2026. Ya me he visto la serie, sí es una muy buena adaptación. Me gusta bastante más que otras versiones fílmicas recientes de novela romántica como Cariño, cuánto te odio o Rojo, blanco y sangre azul, bastante gélidas en su acercamiento al género. Hay que verla en original subtitulada, porque si no te pierdes mucho de la interpretación del personaje de Iliá. Ahí descubrí que el acento del apellido Rozanov está en la primera sílaba, así que el nombre del protagonista, Илья́ Розанов, se transliteraría al castellano como Iliá Rózanov. 

De hecho, me gusta mucho el desarrollo de la parte rusa, hasta más interesante que lo que venía en el libro. 

Me resulta curioso leer críticas de la serie. Por ejemplo, se sorprenden del capítulo 3, la historia de Scott y Kip. Es obvio que no han leído los libros y, por lo tanto, ignoran que los Game Changers empezaron con su historia. Hay una pequeña referencia, en otro momento, a Ryan, el enforcer del tercero, cuando dicen que es un tipo al que le traspasan todos los años. Aparece igualmente Kyle, como camarero del bar gay en el que Kip se reúne con sus amigos. Me pregunto qué meterán en la segunda temporada de estos otros libros. 

viernes, 6 de octubre de 2023

Crítica: “Time to shine”, de Rachel Reid


 Ella emplea meses en escribir, y yo lo esnifo en menos de veinticuatro horas

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Time to Shine

Subgénero: contemporánea/gay

Publicación: 2023

Páginas: 352

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Para Landon Stackhouse, que lo llamen desde el filial del equipo de Calgary, es algo excitante y aterrador, incluso si, como portero suplente, rara vez abandona el banquillo. Solitario y callado, Landon sabe que lanza fuertes vibraciones «no me hables». El único jugador que no parece darse cuenta es la superestrella, el joven ala de Calgary, Casey Hicks.

Casey trata a Landon como si fuera su amigo de toda la vida, incluso cuando solo interactuaron brevemente en el pasado. Es un encantador inagotable, y completamente relajado, de una manera que es totalmente ajena a Landon. No pueden tener menos en común, pero Landon necesita vivir en algún sitio que no sea una habitación de hotel, y Casey acaba de comprarse una casa enorme, y odia estar solo.

Como compañeros de piso, Casey se niega a que las respuestas monopalabras de Landon lo derroten. Como amigos, Landon se da cuenta de unas cuantas cosas sobre Casey, como su sonrisa, amplia y fácil, y sus brillantes ojos azul verdoso. Pasar juntos las vacaciones solo intensifica su bromance-convertido en-romance. Pero conforme se acerca el Año Nuevo, se pone en marcha la cuenta atrás para que Landon deje Calgary.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Acaba de salir y ya la tengo bastante arriba en mi base de datos, en torno al puesto tres mil, gracias a que varias personas a las que sigo le han puesto cinco estrellas: Caz (para All About Romance, donde firma la crítica de DIK A), Elley the Book Otter y Kaetrin.


CRÍTICA

Con los male/male romances de hockey pasa un poco como los duques de la Regencia.

Me explico. Se dice que si hubiera habido históricamente tantos duques en la Regencia como nos cuentan las novelas románticas, no habrían cabido en Londres.

Bueno, pues con los jugadores de hockey sobre hielo gais o bisexuales pasa lo mismo. Si en la realidad hubiera tanto jugador queer en la NHL como te cuentan en Romántica, podrían tener una liga propia.

Ahora, cuando lo hacen así es porque hay un público para ello, y yo soy la primera. Me encanta el hockey, y el male/male romance. Ya digo que, de un tiempo a esta parte, es en las novelas gais donde encuentro romance, ternura y pasión, de una manera mucho más franca que en el minado campo del romance hetero.

Así que Rachel Reid escribe, sí, ¡otro romance gay ambientado en la NHL…! Como si no hubiera ya suficientes. Yo misma llevo leídos montones de romances gais de hockey, de la propia Rachel Reid, de Tal Bauer, Sarina Bowen, Anna Zabo y L. A. Witt, Kate Meader… Uno pensaría, ¿queda algún tópico por explorar, alguna trama, algo que no se haya dicho ya…?

Tópicos posibles: el deportista que empieza y el que está de retirada, la estrella y el normalito, los enemies y los friends, con homofobia y sin ella, los cuquis y los tremebundos… De todo hay ya, y escrito cien veces.

Pero a mí me sigue funcionando. Y más cuando se escribe tan bien.

Me lo bajé al Kindle el mismo día en que salió, 26 de septiembre, y ni veinticuatro horas me duró. Dormí fatal en la noche del 27 al 28, tan enganchada estaba a la historia… No conseguía dormirme, leía un poco más, apagaba la luz, seguía dándole vueltas al asunto así que leía un poco más, y dormía a ratos… Con deciros que esa mañana ni salí a correr mis cinco kilómetros,... preferí seguir las andanzas de estos jóvenes.

Incluso en el trabajo le seguía dando vueltas a ver cómo seguiría la cosa.

Total, que de un día a otro, seguí, hasta que conseguí acabarla.

No sé qué tiene esta autora que me atrapa por completo.

Que no os despisten las cuatro estrellas que le doy. Ya he explicado más veces que yo puntúo cada libro por comparación con otras novelas del mismo autor. Y, simplemente, hay otras de Rachel Reid que me dejaron más enamorada de la historia. Noqueada y resacosa. Porque Ilya, bueno, para mí no hay nada parecido.

Landon Stackhouse (24) es el portero estrella de un equipo filial, en la AHL. La lesión del segundo portero de Calgary hace que le suban al primer equipo, al de la NHL. Serán solo unas semanas, hasta que el otro se cure. Y lo pasará principalmente en el banquillo, claro, porque el portero titular será el que salga en todos los partidos.

Pero la experiencia le permitirá conocer lo que es la mejor liga de hockey sobre hielo del mundo.

Landon es tu típico introvertido monopalabra padentrista total. Es reservado, no le gusta que le toquen, mantiene a la gente a distancia. Ni siquiera tiene clara su sexualidad, porque la idea de exponerse con otra persona,… casi que no.

Lo cual contrasta con uno de sus nuevos compañeros, el parlanchín e hiperactivo Casey Hicks (23), estrella hijo de estrella, totalmente extrovertido, amigo de todo el mundo, que se enrolla con chicos, chicas y lo que haga falta, porque tiene energía de sobra.

Le coge un cariño inmediato a Landon y se lo lleva a casa, para que su estancia en Calgary no la pase en un hotel, solito, el pobre.

Entre ellos surge una amistad, y los pensamientos eróticos, pero no es fácil que interactúen, por lo opuestos que son en todo, también en esto.

No suelo gastarme 7,37 euros en un libro en digital. Pero con Reid ni me lo pensé. Cuando sé que es una autora que me gusta, puedo pasarme un poco de los cinco euros que me pongo como límite habitual de un libro en digital.

Encima, había visto críticas de cinco estrellas de lectoras de las que me fío. Sabía que este libro lo iba a disfrutar, y así fue. También es cierto que asumía que nada podría igualar a la historia de Shane e Ilya. Al aceptar esto, no me esperaba una reedición de aquello tan intenso y febril, y eso me ayudó a disfrutar de lo que tenía la novela y no lo que no tenía.

¿Y qué hay? Pues mira, humor, sexo, ternura, descubrimiento de cómo ser la mejor versión de uno mismo, tensión en algún partido de la temporada regular, traumitas y traumones...

Y encima está escrito en tercera persona, aunque sea desde la perspectiva de uno u otro personaje, ¡aleluya! Algo inaudito en estos tiempos.

De los dos personajes, reconozco que me identificaba más, o entendía mejor, a Landon. Es lógico que si eres introvertido, y sabes que vas a estar en el quipo solo unas semanas, no estés derrochando simpatía, precisamente.

Casey, en cambio, me agotaba. Es de esos que no se callan ni debajo del agua. Tengo una amiga que es así, y vale, te sirve para mantener unido al grupo, como hace Casey, genuinamente interesado en todo el mundo, organizando salidas, actividades, hablando con todos y de todo… Pero a mí me agota.

Sobre todo al principio se me hizo algo cuesta arriba este tipo tan hiperactivo, desordenado, que está a esto y a aquello, y hablando con todos como si fuera el mejor amigo de toda la vida… Me costó un poco entrar en calor con este personaje, aunque ojo, he leído a más gente que le pasa justo lo contrario, que les gusta más Casey que el callado Landon.

Pues eso, una novela estupenda, que me ha tenido totalmente absorbida, y ya no me queda más que esperar a la siguiente que saque Rachel Reid.

Las portadas colorinchis no es que me vayan mucho, sobre todo como cuando es el caso, ni estamos en una rom-com ni una historia cuqui. Es verdad que no hay episodios de homofobia ni dramones, lo mismo que tampoco sexo a tutiplén. En este sentido, esa portada sí que transmite esa vibra de algo tierno y juvenil, nice, de amiguis que se enamoran. Pero siguen sin gustarme esas portadas creo que porque se ha abusado de ellas y ya me he cansado.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten del male/male romance en la NHL.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado nada en español, y en inglés tampoco mucho.

Actualizo a 2-2-2024, en A la cama con... un libro le ponen 4 Gandys.

All About Romance, DIK A. 

Annie’s Reading tips, 5 estrellas. 

Kaetrin, B+ en Dear Author. 

Smart Bitches Trashy Books, una B. 

Smut Report no puntúa pero dice que le ha gustado tanto que la compraría en tapa dura, para poder releerla si desapareciera internet. 

Joyfully Jay, 4 estrellas. 

domingo, 2 de julio de 2023

Mis historias gais favoritas


Venga, hoy domingo 2 de julio de 2023. acaba MADO, la gran fiesta del Orgullo LGBTIQ+ en Madrid. Termino mis artículos que celebran las novelas románticas con protagonistas de identidad o sexualidad, diversas.

🌜  🌈  🌈  🌈  🔥  🌠  🌟  🌈  🌈  🌈  🌛

Aquí os pongo las novelas gais que he valorado con 5 estrellas. Estas son mis 10 favoritas dentro del M/M romance. En realidad, hay truco y son 10 + 1. Las expongo por orden cronológico.

Creo que casi todas las he mencionado ya en estos artículos, así que os sonará todo repetido.

 


Ngozi Ukazu: “Check, Please!” (2013, webcomic/novela gráfica/juvenil). Jugadores de hockey universitario, lo cuenta Eric Brittle, youtuber extraordinario, enamorada de Jack Zimmermann, a quien le cae todo el peso de la historia familiar sobre sus hombros.

Libro n.º 1: #Hockey (9/2018) 288 págs.

Libro n.º 2: Sticks & Scones (4/2020) 352 págs.


Sarina Bowen: The understatement of the year (2014, NA) The Ivy Years n.º 3. 

Dos jóvenes jugadores de hockey, Michael Graham y John Rikker, inolvidables. Sobre todo Rikker, es majísimo.


K. J. Charles: Think of England (2014, histórica) 

La primera que leí de la autora y me enamoré de sus historias. El capitán Archie Curtis está decidido a descubrir si sus camaradas y él fueron simples víctimas del destino o de un sabotaje, lo que le lleva a una casa de campo aislada y ultramoderna, donde conoce a otro invitado, Daniel da Silva.


 

Astrid Amara: Song of the navigator (2015, ciencia ficción) 

Algo brutal. Tendría que traducir alguna vez la crítica que escribí sobre esta novela. Es acongojante y tirando a oscura. La historia va de una estrella de la navegación intergaláctica, Tover Duke, y un misterioso ingeniero, Cruz Arcadio.


K. J. Charles: A seditious affair (2015, histórica) A Society of Gentlemen n.º 2; Lo mejor que he leído en romántica en mucho tiempo. Dura, eróticamente muy explícita. Algo brutal. Una de esas historias que se te quedan en la memoria. Silas Mason y Dominic Frey.

  


Cat Sebastian: The soldier’s scoundrel (2016, histórica) Los opuestos se atraen, muy a su pesar. Romántica, sexy, y con su puntito de intriga. Creo que lo tiene prácticamente todo. 

Jack Turner creció en lo peor de los bajos fondos londinenses y usa sus trucos para sobrevivir, algo que Oliver Rivington, guapo soldado, no acaba de entender.



K. J. Charles: An unnatural vice (2017, histórica) Sins of the Cities n.º 2. 

El periodista justiciero Nathaniel Roy desmonta la charlatanería en esta una historia de enemigos a amantes. Su contraparte es el llamado “Vidente de Londres”, Justin Lazarus.



Jenny Holiday: Infamous (2017, contemporánea) Famous #2. El músico Jesse Jamison y el médico Hunter Wyatt tienen su rollo, se conocen y se atraen, pero Jesse se queda en el armario a cambio de triunfar en lo suyo.

 

Y termino mis diez novelas con la historia que nos contó Rachel Reid entre el jugador ruso de la NHL Ilya Rozanov y el canadiense Shane Hollander. La primera entrega con su "felices por ahora", es Heated rivalry (2019) Game Changers n.º 2. La segunda,  The long game (2022). 

 

 


 

+1, Romántica a su manera

Madeline Miller: La canción de Aquiles (The song ofAchilles, 2012) Historia ambientada en la Grecia mítica, Aquiles y Patroclo y ya sabéis cómo acaba aunque hay quien me discute que el final sí es feliz, vale no acaban vivos, porque eso se sabe desde hace tres mil años, pero… De esta también hice crítica, pero la publiqué en inglés y posiblemente debería traducirla. Es solo que me da pereza.



Añado que en su momento, la dulogía His Royal Secret la puntué con cuatro estrellas, por eso en principio no aparece aquí. Lo que ocurre es que cuando hice una tercera relectura me día cuenta de que el primero, en realidad, era un ⭐⭐⭐⭐⭐como un templo. Se ha convertido en uno de mis romances favoritos.

En mi cabeza, veo una y otra vez, como en una película, esa escena inicial de James chapoteando bajo la lluvia, en un resort de Kenia, mientras Ben lo mira sin reconocerlo. La historia de James, príncipe de Gales, y el periodista Benjamin Dahan no puede tener un final feliz, ¿o sí?

Ambas novelas, escritas por Lilah Pace, aparecieron en mi lista de mil mejores novelas románticas, version de 2017, en el n.º 763, His royal secret (2016) y n.º 984, His royal favorite (2016). Para mí, son las novelas románticas que mejor reflejan lo que es una monarquía contemporánea, como institución política. Por cierto, que si alguna vez alguien descubre quién es la novelista detrás de ese alias, que me lo cuente. Llevo años intrigada.

viernes, 23 de junio de 2023

Diez historias (gais) imperdibles

 

Del viernes 23 de junio al domingo 2 de julio de 2023. MADO es la gran fiesta del Orgullo LGBTIQ+ en Madrid. Así que lo voy a celebrar a mi manera, hablando en mi blog de novelas románticas con personas de identidad o sexualidad, diversas.


🌈  🌈  🌈  🌟  🔥  🌙  🌈  🌈  🌈

Ted Eytan, Madrid (2015) CC BY-SAN 2.0 (Wikimedia)

En principio, tenía pensado publicar un artículo el 28 de junio, el Día del Orgullo. Pero luego me pongo a escribir y escribir y al final me sale algo tan largo que me parece mejor dividir en varias entregas, para no cansar a este mi público que tanto me quiere y tanto me aprecia.

De unos años a esta parte, la novela romántica se ha vuelto más inclusiva. Frente al romance hetero de machos alfa de toda la vida, se ha abierto a otros romanticismos, sexualidades e identidades de género.

El público mayoritario del género romántico seguimos siendo lectoras cishet. Por eso, no me extraña nada que, dentro de todos estos romances diversos, nos apuntemos sobre todo a los romances gais. Lo cual hizo que, en su momento, yo me preguntada «¿por qué lo llaman romántica LGBTQ+ si quieren decir male/male romance?». Pero eso es algo para hablar otro día.

Así que esa es la razón de que la lista de los diez romances LGBT más apreciados, acabe siendo male/male romance, en realidad. Qué le vamos a hacer, nos gustan las 🐍🐍, y si es por duplicado, mejor.

 


1. Alexis Hall: Se busca novio

Boyfriend material (2020, contemporánea) Serie Boyfriend Material / London Calling n.º 1

Una de las novelas más apreciadas de aquel año de la pandemia, que hasta ha llegado a traducirse a nuestro idioma. Creo que contribuye a ello el sentido del humor y que no sea muy explícita, sexualmente hablando, de manera que no incomoda a ningún lector. Ya lo dije aquí, la historia de Luc O’Donnell y Oliver Blackwood es divertida hasta la carcajada, al menos en la versión en inglés, que es la que yo leí. No sé qué tal estará en español.

Logró el puesto 58 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2021, y sigue entrando entre las cien mejores novelas románticas de toda la vida.

Representaría las historias contemporáneas con humor, ambientadas en una gran ciudad, y con estilo literario.


 

2. Casey McQuiston: Rojo, blanco y sangre azul

Red, white and royal blue (2019, contemporánea/juvenil)

Otra que gustó tanto por ahí afuera que la tradujeron. Una historia enemies de dos chicos que, aparentemente, no se caen bien: Alex Claremont-Díaz, el hijo de la presidenta de los EE. UU. y un príncipe Henry de la casa real británica. Luego pasan a ser amigos y algo más. Como dije en mi crítica, unos frenemies de antología. Eso sí, cualquier parecido con la política real es pura coincidencia. Puede resultar muy woke la cantidad de cosas que mete de relleno. Ahora, la historia de amor es estupenda.

Estuvo en el puesto 81 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2021.

Representaría las historias contemporáneas juveniles, políticamente reconfortantes para quienes ven el mundo en blanco y negro.


 

3. Sarina Bowen & Elle Kennedy: Siempre él

Him (2015, contemporánea/deportiva) Him n.º 1

A Sarina Bowen las historias de chicos le salen tan bien como las de heteros. Son muy cuquis, muy adorables, muy «vive la vida y déjame gozar de la mía en paz». Suelen ser NA juvenil, es decir, de chicos universitarios o adultos jóvenes. Con Ryan Wesley y Jamie Canning tenemos una historia gay de amigos a amantes, ya os lo conté, todo muy romántico e ideal. Jugadores de hockey, los mejores amigos del mundo, la cosa se complica cuando se enrollan, como quien no quiere la cosa.

Alcanzó el puesto 544 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017.

Representaría el romance deportivo entre jovencitos, en el mundo del hockey, con tono más ligero.

 


4. KJ Charles: A seditious affair

A Seditious Affair (2015, histórica) Society of Gentlemen n.º 2

Esta no está traducida ni se la espera. Sí que la puedes leer en italiano o en francés. Una histórica de enemies con implicaciones políticas entre dos tipos a los que les va el sexo fuerte, aunque estén en bandos opuestos. La historia de Silas Mason (librero sedicioso) y Dominic Frey (de las fuerzas del orden al servicio de Su Majestad) es de lo mejor que he leído en romántica, ya lo dije aquí, dura, eróticamente muy explícita. Algo brutal.

La tuve en el puesto 226 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017.

Representaría los romances históricos con trascendencia y mensaje social y político, junto a un erotismo muy subido de tono.


 

5. C. S. Pacat: Trilogía del príncipe cautivo

Esta historia de fantasía la cuentan en tres actos, ya lo dicen en A la cama con… un libro en su crítica de 5 Gandys, que reproduzco aquí textualmente, ya que yo no he publicado crítica sobre estos libros sobre Laurent y Damen:

Los tres libros forman uno solo con una estructura clásica… Lo de Damen y Laurent es odio a primera vista, uno despreciando a su esclavo por su procedencia, y el otro sintiendo lo mismo por su carcelero y maltratador… No solo lo digo sino que lo grito a los cuatro vientos: de ese terrible inicio acaba saliendo una relación absolutamente maravillosa.

·         N.º 1: El príncipe cautivo (Captive prince, 2013)  Puesto 854 en mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017

·         N.º 2: El juego del príncipe (Prince’s gambit, 2015) La 380 entre mis mil mejores novelas románticas, versión de 2019; es la más apreciada de la trilogía

·         N.º 3 La rebelión del rey (Kings rising, 2016) 937 en mi  lista de las mil mejores novelas románticas, versión de 2017

Representaría a las historias de fantasía, ambientadas en mundos épicos salidos de la imaginación del autor.

 


6. Becky Albertalli: Con amor, Simon

Simon vs. the Homo sapiens agenda (2015, juvenil) Creekwood n.º 1

Romance juvenil que tuvo tanto éxito que hasta hicieron una película con ella, aunque era una historia más Hallmark, todo muy cuqui, cuando el libro es un poco más serio en algunos aspectos. A pesar de que la tengo por casa, pendiente de leer desde hace tiempo, no lo he hecho ni la he reseñado, así que traduzco un poco de lo que en su día reseñó Publishers Weekly. La amenaza de salir del armario a la fuerza obliga a Simon Spier a aceptar su sexualidad y sus sabias ideas: ¿Por qué solo las personas homosexuales tienen que salir del armario? ¿Por qué es ese el valor predeterminado? Agrega peso a una trama que es a la vez hilarante y desgarradora.

Esta fue la 792 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2021.

Representaría a las historias juveniles, de adolescentes en un mundo al que todavía no han salido y que quieren conquistar con su ternura.


 

7. Heidi Cullinan: Carry the ocean

Carry the Ocean (2015, juvenil) The Roosevelt n.º 1

Traducida al alemán y al francés, pero no al español. Es una de esas historias que tengo en mi Kindle desde hace años, pero que nunca tengo ánimo de ponerme a ello, porque es de las que tratan temas emocionalmente fuertes. Como se puede leer en la crítica que Kaetrin publicó en Dear Author, esto va de Emmet Washington, de diecinueve años y con trastorno del espectro autista, que está colado por su vecino, Jeremey Sampson, un año más joven y con sus propios problemas. Principalmente, padece desorden depresivo con ansiedad, con ideaciones suicidas. No es la típica novelita para animarte el fin de semana, evidentemente.

Apareció la n.º 932 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017.

Representaría a las historias juveniles pero en plan más dramático, con cuestiones más profundas como la discapacidad.

 


8. Rachel Reid: Heated rivalry & The long game

Entre las diez mejores historias gais no podían faltar el romance de Ilya y Shane. No solo porque sea mi historia favorita de todas las que menciono aquí, quizá empatada con A seditious affair. Es que Romancelandia la tiene entre las más apreciadas. Aquí no he manipulado nada para adaptar la lista a mi gusto, de mis preferencias ya hablaré otro día. Ambientada en el mundo de la NHL, a Ilya Rozanov le encanta enmudecer a los estadios rivales. Es corrosivo y sarcástico, los face-off con él son tremendos; la procesión, es obvio, va por dentro. Aparentemente hetero, no ha tenido inconveniente en otros libros de la serie en dejarse ver con jugadores abiertamente gais. Y es que lleva, durante años, una relación secreta, con su archienemigo, el chico bueno canadiense Shane Hollander.

·         Heated rivalry (2019) Game Changers n.º 2. Puesto 769 en mi lista de mil mejores novelas románticas, version de 2021. Crítica, aquí.

·         The long game (2022) Game Changers n.º 6. Crítica, aquí 

Por si no tienes suficiente con sus dos novelas, buena parte de los relatos cortos, escenas eliminadas, etc. de «Game Changers» a los que dediqué un post se refieren a Ilya & Shane. Particularmente divertida es la historieta en que te cuentan la primera cena de Shane e Ilya, como pareja, con el mejor amigo, y compañero de equipo, de Shane.

Representaría a las historias deportivas de adultos, con sus momentos sexis y otros emocionalmente tirando a duros.

 


9. T. J. Klune: La canción del lobo

Wolfsong (2016, paranormal) Green Creek n.º 1

Otra de esas que tengo por casa, pendiente de leer desde hace... puf, ni te cuento. Es que lo paranormal, a mí, se me hace un poco cuesta arriba. Por eso, para que sepáis un poco de qué va la historia de amor entre el humano Ox Matheson y el cambiante Joe Bennett, os traduzco la alabanza que le hizo Em Wittman en su crítica para All About Romance:

Es maravilloso por muchas razones, una de las cuales es mi descubrimiento de que me gustan los romances cambiantes/paranormales. ¡Ja! También disipó cualquier duda que tuviera de que una pareja humano/lobo podría capturar mi corazón. Lo hizo. Y Wolfsong lo hizo. Romántico, divertido, conmovedor... Wolfsong es todo lo que espero cuando empiezo a leer una nueva novela.

Entró como la n.º 882 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017.

Representaría a la romántica gay paranormal, con toque juvenil. Se ambienta en este mundo, pero con personajes de fantasía y características paranormales, salidos de la imaginación del autor.

 


10. Dal MacLean: Bitter legacy

Bitter Legacy (2016, suspense) Bitter Legacy n.º 1

Grandes nombres del suspense gay hay unos cuantos, desde Abigail Roux hasta Gregory Ashe, pasando por Tal Bauer, pero hay una novela de suspense romántico gay en concreto que encanta a todo el mundo, y es esta Bitter legacy ambientada en Londres. Ya comenté en mi crítica que esta historia te lleva por los rincones del Londres actual de la mano de James Henderson, un policía inolvidable (inteligente, tímido, guapo, leal, honesto, adorable,…). El objeto de su enamoramiento será Ben Morgan, un tipo agradable, amistoso y encantador, sí, pero con la moral sexual de un gato callejero.

Estuvo en el puesto 663 de mi lista de mil mejores novelas románticas, versión de 2017.

Representaría al género del suspense romántico, que puede ir desde thrillers de espías a whodonits detectivescos.

 

Enemies to lovers, uno de los tópicos más frecuentes en el romance gay, sobre todo si es deportivo
(c) Jules 2023, no reproducir sin permiso del autor/a

Estas son, a día de hoy y sin repetir autores, las diez novelas LGBT más apreciadas por Romancelandia, según mi base de datos. Hay muchas otras, pero creo que estas pueden gustar a cualquier lector de romántica, sea cual sea su orientación sexual.

Próximo episodio: Algunos nombres propios.