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viernes, 5 de julio de 2024

Crítica: “Murder on Cold Street”, de Sherry Thomas


No, la serie no remonta. El suspense no es lo suyo (IMHO) 



DATOS GENERALES

 

Título original: Murder on Cold Street

Subgénero: misterio histórico

1.ª publicación: Berkley, 10/2020

Parte de una serie: Lady Sherlock #5

Páginas: 344

ISBN13: 9780451492494 (del trade paperback)

 

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL CHINO [冷街謀殺 (福爾摩斯小姐, #5)]

 

SINOPSIS (según Fiction DB

El inspector Treadles, amigo y colaborador de Charlotte Holmes, ha sido encontrado encerrado en una habitación con dos hombres muertos, quienes trabajaban con su esposa en la gran empresa manufacturera que ella acaba de heredar.

Los rumores vuelan. ¿Mató el inspector Treadles a esos hombres que se opusieron en todo momento a las iniciativas de su esposa? ¿O era un ataque de celos, porque sospechaba que la señora Treadles albergaba sentimientos más profundos hacia uno de los hombres? Para empeorar las cosas, se niega a hablar en su propia defensa, a pesar de las abrumadoras pruebas en su contra.

Charlotte se encuentra en un caso lleno de mentiras y secretos. Pero, ¿qué mentiras sirven para encubrir pequeños pecados y qué secretos revelarían un pasado que sería mejor dejar en el olvido? Sin mencionar, ¿cómo puede concentrarse sólo en los asesinatos, cuando Lord Ingram, su amigo más antiguo y en ocasiones amante, por fin le ofrece lo único que siempre ha deseado?

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No. Digo lo mismo que con las tres anteriores: no es romántica, ya que no tiene su final feliz. En mi base de datos anda en torno al puesto mil doscientos. Tuvo crítica de DIK A- en All About Romance, que son muy fans de Lady SherlockHolly, que escribe en Book Binge, la escogió como lo mejor de 2021. La vieron como lo mejor de 2020 Evelyn, de All About Romance, así como las páginas web The infinite limits of love, Delighted Reader (Sophia la tuvo por uno de los mejores libros y también portadas). Tuvo una crítica de A en The Good, the Bad and the Unread, y el autiolibro, en Twimom. Además, consiguió una starred review en Kirkus Reviews.

 

CRÍTICA

Cogí esta serie en un momento en que creía que por fin el adecuado. Fui comprando las distintas novelas a lo largo de los años, cuando estaban rebajadas. Menos mal, porque no me ha enganchado

Creo que, como romántica no funciona, ya que solo hay alguna escena aislada, muy intensamente romántica, pero poco más, sin que la cosa evolucione. 

Tampoco como suspense. O, al menos, para mí. Escribe tramas intrincadas, complejas, pero no acepta el juego propio de toda novela de suspense que es dejar pistas para que el lector pueda entender algo, averiguar si las cosas van por un lado o por otro.

Además, suele repetir un esquema que parece ser que le gusta a la autora mucho: el falso culpable, considerando como tal justo a alguien cercano a Charlotte.

Así, en un par de entregas anteriores, ya vimos cómo sus parientes o amigos eran sospechosos. En la anterior a ésta quienes directamente planean un delito son ella y su troupe de aficionados.

Aquí, en Murder on Cold Street volvemos a un sospechoso de asesinato cercano a Charlotte, en concreto, el inspector Treadles. Es un caso de «habitación cerrada», un clásico de las novelas de misterio. ¿Cómo entró el asesino, cómo salió?

La policía descubrió al inspector Treadles en una habitación cerrada por dentro, con su revólver de servicio y dos señores muertos por arma de fuego, ¿cómo no sospechar? Será el asesino, ¿no?

Alice, la Sra. Treadles, encarga a «Sherlock» la investigación. Entonces el cuarteto investigador (Charlotte, lord Ingram, la Sra. Watson y su hija/sobrina la Srta. Redmayne) se ponen a interrogar a montones de personas. Como todos mienten en algo, vuelta la burra al carro y a hacerles preguntas más de una vez. Aparte de eso, hacen alguna inspección ocular. Y ya.

El libro se dedica, en su mayor parte, a la investigación, haciendo preguntas que a veces se contestan con sinceridad y otras no. Al final, cuando descubren qué había detrás de todo esto, la verdad, me dejó un poco fría. Me daba un poco igual, no sentí especial simpatía ni por el sospechoso ni por las víctimas. Tanto cuestionario se me hizo tedioso.

En lo romántico, pues nada, que Ingram, después de resistirse heroicamente como el casto José a los ofrecimientos de Charlotte, en los libros anteriores, en este va y se rinde a sus sentimientos. Le dice que vale, que admitirá su amor en la forma que Charlotte sea capaz de amarle. 

¿Qué hace ella, entonces? Pues, aparte de besos apasionados, empieza a remolonear. 

Tantos años acosando al pobre señor casado (que la rechazaba por cuestiones de honor y decencia), y ahora que él está divorciado (o en proceso de) y le dice que «de acuerdo, que harán lo que ella quiera», ¡entonces Charlotte se lo está pensando!

Mira, de verdad, es un poco el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Admito que me salté más de una parte.

A veces veía muchas cosas que siempre me enamoraron de Sherry Thomas: la precisión en la organización del relato, esa lindura a la hora de reconstruir otra época, con sus palabras rebuscadas y su tono poético. 

Por no hablar de lo terriblemente romántico que es Ash Ingram, cada vez que aparecía en escena, subía el termostato de interés un montón.

Admito que él es lo mejor de esta serie. Qué héroe tan romántico.

En otros momentos, me daba la impresión de que el misterio histórico no está logrado. La autora lía la madeja y luego se saca cosas de la manga, con lo que la solución suena un poco deus ex machina. Las claves las sabe la protagonista, pero no el lector, a quien se le han ocultado. El aficionado al suspense podrá formular así todas las teorías del mundo, pero me parece que no hay forma de que pueda justificar racionalmente sus hipótesis a partir de los datos que hay en la página.

Puede ser que, quizá, sea el tipo de misterio histórico para lectores no aficionados al suspense.

La cuota siglo XXI viene dada por la parte en que nos sermonean sobre los desafíos de la mujer que pretende dedicarse a la industria o el comercio en la época victoriana (salta la sorpresa en Las Gaunas, jamás lo hubiera pensado 😒), y también que si tienes un color de piel algo subido, resulta que la sociedad no siempre es muy acogedora.

De verdad, ¿algo que no sepamos ya?

Y, sobre todo, no me lo digas, muéstramelo, que actos de racismo influyan en la trama directamente, cosa que no ocurre.

En cambio, mira, lo del machismo sí que me parece que eso lo mete bien, porque es relevante al por qué y al cómo de las muertes el que Alice tenga problemas para hacerse con las riendas de su empresa. Ahora, las reflexiones al respecto me sonaron muy contemporáneas, y bastante improbables en labios de señoras decimonónicas.

En fin, que esperaba más de esta serie y me está resultando una experiencia muy mñé. Probablemente, sea una cosa más de «no sos vos, soy yo». La siguiente entrega veo que está a 8,99 / 9,14 € en Kindle (sí, es de esos que tienen dos versiones Kindle). Tendré que acabar la serie en algún momento, porque en eso soy muy TOC, más que nada, por ver si en algún momento lord Ingram y Charlotte tienen algún final más o menos feliz. 

Aquí acaba en «vamos a ser amantes en el futuro», y por muy atractivo que me parezca Ingram, no seguiré leyendo la serie hasta que rebaje el precio.

Valoración personal: mñé, 2 estrellas

Se la recomendaría a: quienes estén comprometidos con toda la serie.

Otras críticas de la novela:

En español, como es habitual, no he encontrado nada. Como suele ocurrir con novelas muy apreciadas, a las que yo no encuentro el gusto, pues os digo lo de siempre, leed otras críticas más positivas, que den una perspectiva diferente, más completa y quizá más justa con el libro.


All About Romance, una DIK A-

The Good, the Bad and the Unread, una A. 

Kirkus Reviews, una starred review

Dear Author, B+. 

The Library Ladies, le ponen un 9

The Lit Bitch, 3.5 estrellas


Más reflexiones... que demuestran que yo voy por un lado y Romancelandia, por otro

Empiezo las series con intención de acabarlas, y esta no es una excepción.

Pero no soy tan obsesiva como para soltar casi diez euros de vellón que cuestan estos libros a precio real

Y menos cuando veo que en AAR, por ejemplo, casi cada novela tiene una valoración inferior a la anterior: #1 (A-), #2 (A), #3 (A), #4 (A-), #5 (A-), #6 (B) y #7 (B-). El #8 A Ruse of Shadows, salió el 25 de junio de 2024, y como siga así le toca una C

(Caz la ha leído pero, de momento, no veo que le hayan hecho review. )

((Tampoco en Dear Author, que la suelen comentar, han dicho nada de momento de la última entrega.))

(((SBTB ni idea, es que ya ni entro en esa página))).

Más o menos coincido con sus puntuaciones hasta la fecha: el segundo y el tercero son los que me parecieron mejores.

Es significativo que el primero de la serie se tradujera a varios idiomas (incluido el alemán y el francés) y ya, llegada esta quinta entrega, solo al chino mandarín, 

Para mí que esto evidencia que el interés por la serie ha ido decayendo. A mi juicio, no peta, no va, lo siento, no funciona. Recientemente me he leído de un tirón varias de suspense romántico de Tal Bauer que me quedaban pendientes y sí, así es como se escribe el suspense romántico, con tramas tensas, que te lleven a comerte la cabeza, entrelazando el romance con el misterio.

De momento, diría que merece la pena leerte los tres primeros. Y ya.

O sea, los que me quedan los leeré si están rebajados. Si no, los va a leer su abuela.

miércoles, 8 de mayo de 2024

Crítica: “The art of theft”, de Sherry Thomas


Una experiencia muy decepcionante

 


DATOS GENERALES

 

Título original: The Art of Theft

Subgénero: misterio histórico

1.ª publicación: Berkley, 10/2019

Parte de una serie: Lady Sherlock #4

Páginas: 304

ISBN13: 9780451492470 (del trade paperback)

 

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL CHINO (沃德洛堡拍賣會)

 

SINOPSIS (según Fiction DB

Como «Sherlock Holmes, detective consultor», Charlotte Holmes ha resuelto asesinatos y encontrado personas desaparecidas. Pero nunca ha robado una obra de arte de valor incalculable, o mejor dicho, no ha robado los secretos escondidos detrás de un lienzo tan codiciado.

Pero la señora Watson está desesperada por ayudar a su vieja amiga a recuperar esos secretos y Charlotte se ve involucrada en un trepidante plan para infiltrarse en un glamoroso baile navideño donde la pintura está a un apretón de manos de ser vendida y los secretos a un suspiro de ser expuestos.

Su querido amigo Lord Ingram, su hermana Livia, el admirador de Livia, Stephen Marbleton... todos colaboran para ayudar y todos se lo pasan en grande. Pero nada en esta aventura es lo que parece y el desastre está esperando su momento en los terrenos de un brillante castillo francés, esperando a que Charlotte cometa un único error...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No. Digo lo mismo que con las tres anteriores: no es romántica, ya que no tiene su final feliz. En mi base de datos la tengo más bajita que las anteriores, en torno al puesto mil ochocientos. Tuvo crítica de DIK A- en All About Romance, que son muy fans de Lady Sherlock. Dos de sus críticas la escogieron entre lo mejor del año 2019, Dabney y Evelyn. En The Good, the Bad and the Unread, le dieron una A, lo mismo que en Twimom al audiolibro narrado por Kate Reading, y Smitten by Books cinco estrellas.

 

CRÍTICA

Para mi esta entrega de la serie lady Sherlock me supuso una gran decepción.

Una antigua amante de la señora Watson quiere que Sherlock Holmes «recupere» (o sea, robe) unas cartas que hay en un château francés, que se usan en una extorsión.

Toda la panda se organiza para pasar al otro lado del Canal y dar el golpe. O sea, no solo la señora Watson y Charlotte, sino también lord Ingram, el señor Marbleton, Livia la hermana de Charlotte… Ahí, en Francia, tienen la cooperación de un colega de Ingram en tareas de inteligencia for queen and country, Leighton Atwood, protagonista de My beautiful enemy,

Venga, toda la troupe al château, con disfraces diversos.

Es una novela «de golpe», o sea, que la cosa va de dar un golpe, un robo. Es lo que en el cine se llama heist movies y me ponen bastante nerviosa. No, no me gusta ese tipo de peli.

En este caso, tampoco encajé muy bien la inmoralidad general del caso. Se trata de cometer un delito. No me encaja con el personaje de Holmes. Se supone que resuelve crímenes, ¿no? No que los cometa, no al menos como algo en sí mismo y no al servicio de la investigación.

¿Qué pretendía hacer Sherry Thomas aquí? Sinceramente, no lo sé. Yo lo veo como un paso atrás respecto a cómo dejó las cosas en la novela anterior.

Igual no era su intención que aquí hubiera acción o misterio, sino más desarrollo de personajes, que Livia tenga más confianza en sí misma o que lord Ingram acepte no ser siempre el caballero de brillante armadura al rescate de todo el mundo.

El argumento en sí avanza muy poco a poco, reuniones, conversaciones, las cosas solo se mueven algo tirando al final. Aparece Moriarty metido un poco (un mucho) con calzador.

Para mí, sinceramente, fue un truño. No me resultó nada interesante. Mediada la novela ya me parecía tan soporífera que me dije que esto sólo lo podía acabar dando saltos. Eso hice, saltarme bastantes partes.

Hasta el estilo con que está redactado, no me parece ni de Sherry Thomas. Me sonó hasta descuidada, como cuando dice, «Charlotte and co.», así en abreviatura. Para mí que se cogió unas vacaciones y se lo encargó al becario.

En cuanto a la relación entre lord Ingram y Charlotte, olvidáos, en este punto también parece que hemos retrocedido. No hay romance ni sexo entre ellos. Su historia no evoluciona. Seguimos con amores imposibles, qué cansino, los de esta pareja y, también, los de Olivia y Stephen Marbleton.

Para mí hay algo aún peor, y es que en el fondo subyace una traición al país, al imperio británico. Los servicios de inteligencia no están al servicio de este o aquel gobierno, o no deberían. Lo suyo es proteger la continuidad del estado en sí, la seguridad del propio país, del régimen.

No puedo entrar en detalles por no destripar. Pero al final es un poco como decir: «ah, los imperios son malos, todos, no vamos a mover un dedo si alguien pretende ir contra el Reino Unido». Algo así ni es creíble en ingleses de finales del XIX, ni tampoco es comprensible cuando determinados actos, u omisiones, dan ventaja a tus rivales como por ejemplo el imperio alemán o movimientos rebeldes en las colonias.

Que una decisión de Atwood o Ingram implique, directa o indirectamente, no evitar la pérdida de vidas en su país, no lo entiendo, no hace de ellos personajes admirables. Ni tampoco propios de la época.

¿Alguien que trabaje para su país en alguna forma de inteligencia, hace eso? Vaya diletantes resultan ser Ingram y Atwood, ni Mortadelo y Filemón con la T. I. A. eran tan lilas.

Me daban ganas de soltarles lo que decía el personaje de Lewis, interpretado por Christopher Reeve, en aquella película tan maravillosa, Lo que queda del día:

Sois todos unos aficionados. Y los asuntos internacionales nunca deberían estar a cargo de caballeros aficionados. ¿Tienes alguna idea de en qué tipo de lugar se está convirtiendo el mundo a tu alrededor? Se acabaron los días en los que podías actuar según tus nobles instintos. Europa se ha convertido en el escenario de la realpolitik, la política de la realidad. Si quieres, política real. Lo que se necesita no son señores políticos, sino políticos de verdad. ¡Necesita profesionales para gestionar sus asuntos o se dirigirá al desastre!

Cuando sale Moriarty estaba yo casi deseando que le saliera todo bien, y que este malo-remalo se llevara por delante a esta pandilla de aficionados.

Tengo la impresión de que alguien le dijo a Sherry Thomas «oye, que tu serie está llena de blanquitos colonialistas y todos hetero». Entonces tachó tres casillas con un solo personaje, el de la antigua amante de la señora Watson: LGBT racializada y antiimperialista. No es serio, creo que empeora las cosas.

Aunque no fue tan apreciada como las anteriores, aún así la mayoría de las críticas fueron buenas. No me puedo creer que «esto» guste tanto. Alguna crítica se atreve a ponerle algún pero. Por ejemplo, en una se preguntan si el bueno de lord Ingram no se merecería algo mejor que Charlotte. Yo estoy empezando a pensarlo también, vaya héroe romántico desperdiciado.

La estrella solitaria no es porque sea un libro tan re-malo, es solo que me pareció una tomadura de pelo.

¿Por qué me cabreo? Entre otras cosas, porque el personaje de Atwood me recuerda que Sherry Thomas era capaz de escribir novelas históricas extraordinarias, como la suya, la de My beautiful enemy. De aquello a esto va un mundo...

¿Qué pasó, Sherry, cómo es posible que hayas escrito aquello tan maravilloso y ahora estés con esta bazofia cuyo mayor interés parece ser Charlotte y su lucha por mantener la papada a raya?

Porque Charlotte tiene una relación no muy sana con la comida. Toma dulces sin límite, hasta que descubre que entonces le sale una doble papada, y se pone a régimen para reducirlo a unos límites tolerables (Maximum Tolerable Chins, expresión que repite hasta diez veces en una novela que no llega a trescientas páginas).

Un tropezón.

Miedo me da seguir con esta serie.

Valoración personal: truño, 1 estrella

Se la recomendaría a: quienes esté comprometido con toda la serie.

Otras críticas de la novela:

En español, como es habitual, no he encontrado nada. Como suele ocurrir con novelas muy apreciadas, con las que yo pincho, recomiendo especialmente leer otras críticas más positivas, que den una perspectiva diferente, más completa y quizá más justa con el libro.

All About Romance, una DIK A

Cannonball Read, 4 estrellas. 

The Library Ladies, 8/10

The Lit Bitch, 3 ½ estrellas que luego subió a 4

Utopia State of Mind, positiva. 

Echoes of an Empty Mind, positiva. 

Y como este es mi blog y pongo lo que quiero, aquí la escena «Room of amateurs».



lunes, 29 de abril de 2024

Crítica: “The hollow of fear”, de Sherry Thomas


Notable entrega de misterio histórico, romance poquito

 

DATOS GENERALES

Título original: The hollow of fear

Subgénero: misterio histórico

1.ª publicación: Berkley, 10/2018

Parte de una serie: Lady Sherlock #3

Páginas: 336

ISBN13: 9780425281420

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL CHINO (堅決谷謀殺案)

 

SINOPSIS (según Fiction DB

Bajo la fachada de «Sherlock Holmes, detective consultor», Charlotte Holmes hace buen uso de sus extraordinarios poderes de deducción. Con la ayuda de la capaz Sra. Watson, Charlotte atrae a los necesitados y se encarga de saber lo que otras personas desconocen.

La sombra de Moriarty cobra gran importancia. Primero, el medio hermano de Charlotte desaparece. Entonces, Lady Ingram, la ex esposa del amigo cercano de Charlotte, Lord Ingram, aparece muerta en su propiedad. Y todas las pistas apuntan a Lord Ingram como el asesino.

Con Scotland Yard cercándole, Charlotte se disfraza para buscar la verdad. Pero descubrir la verdad podría significar acercarse demasiado a Lord Ingram... y a una serie de fuerzas malévolas...


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No, porque no es romántica, ya que no tiene su final feliz. Eso sí, la tengo bastante arriba en mi base de datos, en el puesto 624, pero como «romántica a su manera». Ganó el premio 2018 #readRchat al mejor suspense romántico. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance, y de A en Twimon (What’s Better Than Books). Varias personas la escogieron entre lo mejor del año, así para Caffeinated estuvo entre los mejores diez audiolibros del año 2018, en narración de Kate Reading. La escogieron entre lo mejor de 2018 varias personas de AAR (Lisa, Caz, Dabney & Caroline); así como KJ Charles, Sarah (de SBTB) o Suzanne (de Love in Panels).

  

CRÍTICA

Como pasó con la segunda novela, esta tercera empieza justo el mismo día, incluso en la misma escena, en que acabó la novela anterior.

Claro, la sinopsis te revela ya mucho. Hablar de un libro supone destripar lo ocurrido en las novelas anteriores.

La serie va de Charlotte Holmes, una joven victoriana de buena familia caída en desgracia y que ha abandonado el hogar paterno. Se gana la vida muy bien investigando y resolviendo misterios variados como «ayudante» de su enfermo hermano «Sherlock». En esta tarea la ayuda, sobre todo, la señora Watson, de la que se supone que es una especie de dama de compañía.

Aquí el crimen a desvelar es, principalmente, aquel por el que está siendo investigado su amigo/amado/lo que sea, lord Ingram.

Muy en el trasfondo está un misterio que le pide una señora de la calle, la desaparición de su pariente.

Claro que Charlotte, con la vida de su amigo en peligro, solo tiene atención para ver cómo puede convencer a la policía de que él no es responsable de esa muerte.

Está tan preocupada, lo ve tan negro, que ni es capaz de comer dulces, ella, que siempre está comiendo tanto que tiene que vigilar el número de pliegues de su doble papada, para no acabar demasiado oronda.

Ese nudo en el estómago, esa incertidumbre, es angustiosa. ¿Y si, en el fondo, él es responsable…? Algo oculta, seguro.

Para este caso, Charlotte se inventa un nuevo Holmes, Sherrinford. Entre sus fingimientos, los de la señora Watson y más apuntados al team Charlotte, te preguntas si no estará complicándolo todo innecesariamente.

La trama de suspense es una de esas intrincadas, que empiezan de una manera y luego aparecen giros inesperados que te zarandean, cual esquife en el mar revuelto. Ya no sabes ni lo que es arriba ni lo que es abajo. 

Luego, tirando al final, cosas que parecían ser de una manera, resultan ser de otra, y las escenas anteriores que has visto son iluminadas con otra luz.

De eso que te quedas ojiplática.

Luego te pones a reflexionar y te dices, vaya, ¿entonces no…? ¿Y va a ser que…? Pues vaya…

El suspense de esta novela me ha parecido estupendo, mucho mejor liado e investigado que en las dos entregas anteriores. A veces, es verdad, te preguntas si no lo estará retorciendo todo innecesariamente, como esa invención de Sherringford Holmes.

Pero, por otro lado, tienes la impresión de que esto es una especie de tapiz que Sherry Thomas borda cuidadosamente. Te van enseñando partes y crees que representa una cosa. Pero luego da un paso atrás, te lo iluminan entero desde otra perspectiva y te das cuenta de que lo ocurrido es algo diferente.

En la parte erótico festiva las cosas son, no sé cómo decirlo, ¿complicadas? Ingram se resiste heroicamente a las propuestas de Charlotte, ni que fuera el casto José. Mantiene muy bien la autora la tensión erótica, la atracción entre estos dos corta el aliento y otros personajes son conscientes de ello.

Luego de estar tan bien mantenida, se resuelve… o no… tampoco sabría deciros… es un poco… De aquella manera. En cierto sentido, Charlotte fuerza a Ingram a realizar actos sexuales que él no quiere, no sé yo si, en caso de estar invertido el sexo de los personajes, veríamos del todo bien lo que parece que Charlotte le fuerza a hacer.

Charlotte le ha propuesto varias veces ser su amante y él dice que no. Y ahora parece que le lía un poco para ello, por razones de lo más enrevesadas. No es que no la desee. Es un hombre honrado, que quiere cumplir con las normas sociales. Pero, además, no es eso solo lo que quiere de Charlotte, no puede reducirse su relación a eso.

Lo cual enlaza con la parte romántica. Sigue habiendo romance, pero en este tipo de «amor imposible». Se debe a cómo son los personajes. Hasta el punto de que te preguntas, más de una vez, si estos dos se quieren o no.

¿Lo suyo es amistad, amor, atracción, qué?

Aquí se despejan un poco las dudas respecto a sus sentimientos, hasta el punto en que alguien pueda sentirse seguro sobre lo que pasa por dentro de estos dos personajes. Nunca estuvo mejor usada la narración en tercera persona. Mantiene fenomenal el misterio y las apariencias.

Así lord Ingram surge de la página como un personaje terriblemente romántico, que siempre quiere hacer lo correcto, un poco para perdonarse esas sospechas respecto a su origen. Es guapo, rico, un hombre de mundo agradable con todos, que crea amistades en diferentes grupos de gente, que lo aprecian personas de cualquier clase social, sabe despertar lealtades por todos los lados, y eso se nota aquí, cuando se le trata como sospechoso de un crimen.

Charlotte es más fría, más difícil de comprender.

Nunca sabes hasta qué punto es verdad lo que cada uno de ellos dice. Por ejemplo, así explica Charlotte a la policía que le ha hecho proposiciones deshonestas a Ingram nada menos que tres veces:

—Pensé entonces y lo pienso ahora, que sería una buena idea si se convirtiera en mi amante.

   ¿Pero no se casaría con él, que es la manera más segura de convertirlo en su amante?

   No. Lo quiero para una cosa y solo para esa cosa. Eso no es razón para casarme con él.

Todo ello nos lleva a advertir que, lógicamente, seguimos sin happy ending. Cada uno de los personajes quiere algo del otro, algo que el otro no quiere darle, o no sabe, o no puede, o es simplemente que no está dispuesto.

Me faltan otras cuatro novelas ya publicadas, y luego la octava sale el trimestre que viene. Intentaré leer las que me faltan de aquí a entonces y ya así coger el rebufo.

Valoración personal: notable, 4 estrellas

Se la recomendaría a: quienes gusten de los misterios históricos

Otras críticas de la novela:

En español, no he encontrado nada.

Paso al inglés.

All About Romance, una DIK A

The Lit Bitch, 4 ½ estrellas

SBTB, B+. 

Dear Author, B+. 

Cannon Ball Read, 4 estrellas

Reseña en Publishers Weekly

viernes, 12 de abril de 2024

Crítica: “A conspiracy in Belgravia”, de Sherry Thomas


Esto ya es otra cosa

 


DATOS GENERALES

 

Título original: A Conspiracy in Belgravia

Subgénero: misterio histórico / 1886

1.ª publicación: Berkley, 9/2017

Parte de una serie: Lady Sherlock #2

Páginas: 336

ISBN13: 9780425281413

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, PERO SÍ AL FRANCÉS (Conspiration à Belgravia), CHINO (莫里亞提密碼) Y RUMANO (Iubire sub acoperire)

 

SINOPSIS (según Fiction DB

Ser rechazada por la sociedad le da a Charlotte Holmes el tiempo y la libertad para hacer un buen uso de sus extraordinarios poderes de deducción. Como «Sherlock Holmes, detective consultor», ayudado por la competente Sra. Watson, tuvo mucho éxito ayudando con todo tipo de consultas, pero no está preparada para el nuevo cliente que llega a su oficina de Upper Baker Street.

Lady Ingram, esposa del querido amigo y benefactor de Charlotte, quiere que Sherlock Holmes encuentre a su primer amor, que no se presentó a su cita anual. Dejando a un lado las cuestiones de lealtad y discreción, el caso se vuelve aún más personal para Charlotte ya que el hombre desaparecido no es otro que Myron Finch, su medio hermano ilegítimo.

Mientras tanto, Charlotte lucha con una sorprendente propuesta de matrimonio, un misterioso extraño corteja a su hermana Livia y un cuerpo no identificado aparece donde menos se esperaba. La destreza investigadora de Charlotte se ve desafiada como nunca antes: ¿Podrá encontrar a su hermano a tiempo... o él también terminará como un cadáver sin nombre en algún lugar del corazón de Londres?


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No, porque no es romántica, ya que no tiene su final feliz. Eso sí, la tengo bastante arriba en mi base de datos, en el puesto 824, pero como «romántica a su manera». Tuvo crítica de cinco estrellas en Romantic Historic Review y también en The Alliterates, así como una A en The Good, the Bad and the Unread. Varias personas la escogieron entre lo mejor del año, así para Em fue el mejor audiolibro de 2017, en narración de Kate Reading, así como Lee y Dabney, de All About Romance: La escogieron entre sus libros faoritos de 2017 Tori, Erin Satie y KJ Charles.

 

CRÍTICA

Esta novela me parece otra cosa, si la comparo con la primera de la serie.

El misterio me pareció mejor hilado, hay más investigación y más diversa, no tanto interrogatorio como anegaba el primero. Se inspeccionan lugares, se analizan sustancias, se examinan cadáveres, y, sobre todo, ser descifran mensajes codificados.

Charlotte Holmes investiga y resuelve misterios variados como «ayudante» de su enfermo hermano «Sherlock». La ayudan la señora Watson, y Penelope, una estudiante de medicina.

En este libro Charlotte se encarga de dos investigaciones: un envenenamiento y la búsqueda de un señoro.

Lady Ingram, la esposa de su amigo lord Ingram, le cuenta una historia muy romántica de jóvenes enamorados que no se pudieron casar. Se ven una vez al año y esta vez, ¡ay, su enamorado no ha aparecido!

Las cosas se complican cuando lo que empiezan a aparecer son cadáveres. Entrevés por ahí la sombra de Moriarty, de esa forma que lo ves y no lo ves, como cuando notas algo por el rabillo del ojo y miras, y no hay nada…

En lo romántico, te cuentan más cosas de lord Ingram y su infeliz matrimonio. Recuerda un poco a esas frías parejas aristocráticas que Sherry Thomas nos presentó en novelas anteriores, como Acuerdos privados (2008), o Ravishing the heiress, (2012) por ejemplo. 

El salseo se complica con la presencia de lord Bancroft, hermano de Ingram, obvio trasunto del holmesiano Mycroft. Fue uno de los pretendientes de Charlotte y sigue queriendo casarse con ella, a la que ve como un alma gemela.

No la tienta con flores o bombones —aunque a estos, la muy golosa de Charlotte no le haría ascos, con una pasión gastronómica que puede recordar a Carvalho o Montalbano—, aunque quede muy muy lejos, de ellos.

Bancroft la incita con acertijos, misterios, mensajes cifrados, que a ella le absorben, consumen, no le dejan dormir hasta que los desentrañe.

Charlotte, ¡ojo!, no le dice inmediatamente que no a Bancroft. Se lo piensa. No es cuestión de amor, sino de saber si son adecuados el uno para el otro.

A Charlotte no le faltaba su buena dosis de crueldad. Pero si a ella le corría agua fría por las venas, entonces lord Bancroft tenía glaciares en las suyas.

¿Qué clase de vida puede esperar ella, siendo como es una mujer caída en desgracia…? No carece de dinero, ni amigos, pero corre el riesgo de que su padre la coja y la encierre en el campo.

Charlotte no se deja llevar por el romanticismo, ya se ve. Porque su corazoncito, si es que lo tiene, y suponemos que sí, está al doscientos por cien con lord Ingram. Él la conoce, comprende sus silencios mejor que nadie.

Solo que hubo un tiempo en que él tuvo ese delirio romántico de pensar que existía la mujer perfecta para él, la actual lady Ingram. Luego la vida ya se encargaría de darle en los morros.

… Los hombres, incluso los que son por lo demás sensatos, creen en la ilusión de que serán capaces de encontrar una mujer perfecta. El problema no está en la búsqueda sino en la definición de perfección: una mujer hermosa que se integrará sin problemas en la vida de un hombre, trayendo con ella la cantidad exacta de inteligencia, ingenio, e intereses que se alinearán con los de él, para iluminar cada aspecto de su existencia… Ciertamente a ti no se te podía confundir con la mujer perfecta…

Porque, y esta es la cuestión…

Que alguien piense que eres la mujer perfecta para un hombre no es un cumplido para la mujer, es más cómo el hombre se ve a sí mismo, y lo que él necesita.

Aquí el misterio es más intrigante que en la primera novela. Algunas cositas moderaron mi entusiasmo.

Punto número uno, Thomas recurre a algunas casualidades casuales. Lo ha hecho en otras ocasiones, desde Arreglos privados. Abusa de la suspensión de la credulidad del lector con trucos de prestidigitador, con descaro, ya se vio en Delicioso

Luego, punto segundo, el misterio en parte lo vas sospechando. Aunque te devanes los sesos pensando a ver quién es este, dónde anda aquel, y qué será esto o lo otro, vas sospechando bastante bien lo que pasa. Se supone que hay un giro final sorprendente que en realidad a poco que te fijes empiezas a intuir relativamente pronto, y resulta obvio.

Lo último es que, en buena medida, esto va de códigos secretos que descifrar. Esto es algo que, personalmente, me supera. Por mucho que me lo expliquen, en novelas, y películas, hasta en ensayos históricos (el espionaje ha existido siempre, hasta Sun Tzu lo menciona), no acabo de entenderlo, hay algún momento en que me pierdo.

Aquí, Sherry Thomas ha hecho un esfuerzo por entender los sistemas tradicionales de codificación, y explicarlo mascadito. Pues nada, oye, yo desconectaba.

Sigue siendo una novela de misterio histórico, sin final romántico feliz para Charlotte.

Ves una pareja secundaria que se conoce, y cada uno despierta interés en el otro. Sin embargo, no tienen tampoco su happy ending.

Admitámoslo, estos libros de lady Sherlock no son autoconclusivos en lo romántico, sí en la parte del misterio o «caso» concreto que trata. Es más, cada uno enlaza con el anterior empezando por el mismo día en que acabó el otro, hasta casi la misma escena (al menos, los que llevo leídos).

Están bien si asumes que te vas a tener que leer toda la serie, en su orden, y sin saber cuando va a acabar.

Eso solo te rentará si te gusta el género, si te van las novelas de Agatha Christie o el Holmes original. 

Tienes que tenerlo claro, porque no tienen un precio asequible.

Su precio «normal» está más cerca de los diez euros que de los cinco, en digital. Por ejemplo, The Art of Theft (núm. 4), 8,53 €; y A Ruse of Shadows, el núm. 8, que se anuncia para el 25 de junio de 2024, tiene en preventa un precio de 9,24 €

Yo, como no tenía prisa, he ido adquiriendo algunas entregas a lo largo de los años, aprovechando momentos en que estaban rebajadas.

Seguiré leyendo esta serie. No miro ni las sinopsis para no enterarme de cómo va a seguir la cosa. Quiero darme el gusto de abrir cada novela y que me sorprendan.

Valoración personal: notable, 4 estrellas

Se la recomendaría a: quienes gusten de los misterios históricos

Otras críticas de la novela:

En español, no he encontrado nada.

Paso al inglés.

All About Romance, una A, pero curiosamente no ponen que sea DIK. 

The Bossy Bookworm, 4 ½ estrellas

Dear Author, B+. 

SBTB, B+. 

Smexy Book, otra B+ y su cita favorita la proporciona lord Ingram:

Jamás pensé que llegaría a decir esto, Charlotte Holmes, ni siquiera que podría pensarlo. Pero ojalá jamás te hubiera conocido.

The Lit Bitch, 3 ½ estrellas