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viernes, 5 de abril de 2024

Crítica: “Ahora y siempre”, de Patricia Gaffney


Realista, conmovedora, una histórica con chicha


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Forever & Ever

Subgénero: histórica/victoriana/1857

Publicación original: Topaz, 4/1996

Parte de una serie: Wyckerley #3

ISBN13: 9780451406613

 

 

1.ª edición en español: Plaza & Janés, 10/1999

Traductor: Pedro Fontana

Colección: Cisne, 20/3 - Biblioteca de Patricia Gaffney, 3

ISBN 13: 978-84-01-51502-6

Páginas: 432

 

SINOPSIS (de Goodreads)

Connor Pendarvis ha llegado a Wyckerly, un tranquilo pueblo de Cornualles [nope], con la misión de evaluar las condiciones de trabajo de la mina heredada por Sophie Deene. Adoptando una identidad falsa, Connor solicita un empleo en la mina y, casi de inmediato, se ve irremediablemente atraído por su patrona. Sophie se rinde al encanto y la virilidad de Connor, pero insiste en mantener en secreto sus devaneos, impropios de una mujer de su clase. Cuando la verdadera identidad de Connor salga a la luz, se abrirá entre ellos un abismo que solo un amor sin límites podrá salvar.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Pues sí. No ha llegado a entrar en ninguna de mis listas de mil mejores, pero la tengo bastante arriba en mi base de datos, la 1381. Cuando RomanceNovelsMe escogió sus mil mejores romances, este libro aparece como el 562, y lo mismo en el Top 1000 de Book Binge, la 472. En All About Romance ha merecido crítica de DIK A. The Hope Chest Review la escogió entre los mejores romances históricos ambientados en Gran Bretaña y otros países, así como los protagonistas más únicos o inusuales (Sophie y Connor) e igualmente la trama más inusual o única que leyó aquel año. Para Lucimar, a quien sigo en Goodreads, es una novela de 5 estrelhas.

 

CRÍTICA

El primer libro que leí de la trilogía Wyckerley fue el segundo de la serie, La mujer cautiva. Entraba en mi Desafío AAR, con el que inicié este blog, leyéndome el Top 100 2013 de All About Romance.

Quería leer el tercero, del cual había visto buenas críticas, así que lógicamente, con mi cuasi-TOC, empecé por el primero, Lealtades enfrentadas.

Aquel cayó en 2017, y me pareció un libro tan «arrancada de caballo y parada de burro» que frenó mi entusiasmo. Podéis ver la crítica que le hice aquí; comenté que, lo de leerme el tercero, lo iba a dejar por ahora.

Lo leeré porque está en mi Kindle, espero que sea un poco menos sensiblero, y redima la trilogía. Por favor, por favor, que sea más como el 2.º de la serie que como este 1.º

Bueno, pues ahora, siete años después, llegó la hora de enfrentarme a la última entrega de la serie Wyckerley. ¿Qué puedo deciros? Me ha encantado, emocionado, leyendo sin parar, con esas sutilezas, ese romance imposible entre un reformador y la dueña de una mina…

Advierto, de entrada, que la he leído en español, en una edición Kindle que trae dos veces el capítulo 23... y omite el 22

Sí, tal cual. Me quedé sin leer el 22 porque no aparece en mi versión digital. No sé si se pierde mucho. Supongo que aclaren un robo que se produce en la mina y ves el heroísmo de Jack, el hermano de Connor, porque en el último capítulo hacen referencia a él.

Me parece un error de edición incomprensible.

Lo advierto por si compráis el libro en versión digital en español, comprobad a ver si está entero.

Connor Pendarvis (27) es el hijo menor de una familia minera de Cornualles. Con su hermano Jack, recalan en Wyckerley, para trabajar en la mina. 

Por cierto que, a pesar de lo que diga la sinopsis, la mina no está en Cornualles, sino en Devonshire. Limita con Cornualles al Oeste, pero es un sitio diferente. Hay un momento en que lo dice:

Empecé a trabajar en la mima Guelder de Wyckerley, parroquia de St. Giles, condado de Devonshire, el 12 de junio de 1857.

Aquí os pongo un mapa de dónde está Devon y dónde Cornualles (Cornwall), es la parte suroeste de la isla de Gran Bretaña.



Tomado de Wikimedia Commons, autor: Lobsterthermidor, dominio público.

Connor se hace pasar por Jack para trabajar en la mima. Quiere que las cosas sean mejores, más seguras. No tiene mucha experiencia como minero, pero disimula siendo un tipo callado e interesante.

La dueña de la mina es Sophie Deene (23), que la ha heredado. Una muchacha a la que le va esto de encargarse de ese negocio, aunque en la Inglaterra victoriana habrá quien simplemente lo acepta y quien lo mira con malos ojos.

Nada más conocerse, salta el interés: entre ellos hay «algo». Pero claro, les separa la clase social, ella es una chica de buena posición y él, aparentemente, un simple minero.

Claro que en realidad es un tipo que está allí para espiar las condiciones de la mina y publicar un informe al respecto en el boletín de la sociedad Rhadamanthus. Eso tiene que mantenerlo en secreto.

No los separa solo eso, también sus ideas políticas.

Sophie no se considera mala patrona, de hecho se ve como alguien benévolo. No es cruel, ni busca la ganancia por encima de todo. Hay cosas en las que, simplemente, no repara. Cuando Connor se cabrea con ella, le reprocha su paternalismo, pasándose –eso sí– un poquito.

–Yo tenía razón la primera vez. Eres mezquina y presumida, enrevesada y burguesa…eres la peor clase de capitalista porque tranquilizas tu conciencia con tonterías, llevar el coro de la iglesia, enseñar tu condescendiente «literatura» a un puñado de fantasiosas burguesas que te adoran una noche a la semana, tomándote por una lady Bountiful, mientras que en la mina no haces nada por mejorar las cosas, los hombres pierden la juventud y el vigor día a día, se debilitan, se desmoralizan, enferman.

Cada uno es como es y tiene su orgullo. Aunque se amen, no es fácil por las diferencias entre ellos, lo que él hace, o los diferentes duelos por los que pasan, las pérdidas,… Que la vida es muy perra y muerde antes que ladra.

Su viaje hasta el final feliz está lejos de discurrir por un camino de rosas.

La parte sexi tiene un poco de todo. Escasas escenas, pero precisamente el comedimiento hace que un roce, un beso, resulten mucho más intensos, a veces, que páginas y páginas chorreantes de improbables vírgenes que a los dos días andan dedicadas alegremente al sexo oral o anal.

Son momentos eróticos que transmiten argumento. La cercanía o lejanía sexual refleja a veces esa imposibilidad de comunicarse de otra manera, o ejemplifica momentos de rechazo hacia el otro, o de aislamiento emocional, o sea, expresa algo más, no son meros episodios de gimnasia horizontal.

Sinceramente, es una gozada leer historias de personajes interesantes, adultos, que se enfrentan a cosas serias, sufren pérdidas que tienen que superar y no es fácil. A veces tiene el mismo tono naturalista, frío, que La mujer cautiva o el primero de Cecilia Grant, ¿cómo se llamaba..? El despertar de una dama

Son novelas históricas, ambientadas en una Inglaterra muchas veces cruel, con sus dramas. Aquí te relata cómo se vivía y se trabajaba en los pueblos mineros, los dilemas de los propietarios, alcanzando a cuestiones políticas sobre el sufragio, si debía ser universal o no.

En suma, son historias bastante alejadas del habitual Londres un poco de opereta que nos ponen en muchas de la Regencia, con bailes y cositas que intentan ser interesantes pero acaban siendo pues eso, banalidades. Oye, que está muy bien y no digo que no tengan su lugar.

Pero cuando encuentras algo así, con garra, y chicha en lo que te cuentan…

Bueno, entonces te das cuenta de que otra histórica romántica es posible. Se puede hablar de «grandes temas» a través de personajes potentes y con enjundia, sin necesidad de poner en escena activistas woke avant-la-lettre, más planitos que un lenguado y menos profundos que un charco.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: las históricas románticas pura emoción.

Otras críticas de la novela:



En español, El rincón de la novela romántica tiene una críticas, positiva. 

Comentarios en el foro Cazadoras del Romance

En cambio, Océano de Libros entiende que es muy floja, y le pone dos estrellas. 

Paso al inglés.

En inglés, ya dije que la crítica de All About Romance le ponen una A

The Hope Chest Reviews, 4 ½ estrellas

Book Summary and Study Guide en All Readers.com.

viernes, 4 de agosto de 2017

Crítica: “Lealtades enfrentadas”, de Patricia Gaffney

El principio, espectacular. Luego la cosa fue decayendo hasta hundirse en un mar de beatería.

 
Cisne, 2012
DATOS GENERALES

Título original: To Love & to Cherish
Subgénero: histórica/victoriana
Fecha de publicación original en inglés: 1995
Parte de una serie: Wyckerley #1

1.ª edición en español: Plaza & Janés, 2000
Traductora: Susana Camps Perarnau
Colección: Cisne, 20/1 - Biblioteca de Patricia Gaffney, 1

SINOPSIS
Anne vive atormentada por un matrimonio infeliz. Su esposo, Geoffrey, es un rico aristócrata más interesado en el juego, las mujeres y las campañas militares que en las obligaciones domésticas.
Ante tal situación, Anne busca consuelo en Christian, el atractivo párroco de Wyckerley. Este siente por ella un gran afecto, pero dada su posición tan solo puede ofrecerle amistad. Pero ni la voluntad más férrea resiste cuando el amor y el deseo se desbordan.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, en mi lista de “Las mil mejores novelas románticas” ha aparecido en el puesto 155. Cuando The Romance Reader escogió las cien mejores novelas románticas del siglo XX, estuvo en el puesto 68. Cuando RomanceNovelsMe escogió sus mil mejores romances, este libro aparece como el 96. Ha estado en un par de Top 100 de All About Romance, el del año 2000 (n.º 27) y el de 2004 (n.º 57). En All About Romance ha merecido crítica de DIK A, y también aparece en los “favoritos de todos los tiempos” de sus lectores. Más de un lector, evidentemente, la cuenta entre sus favoritos, y por citar un ejemplo, así lo escogió Lynn (critica de AAR). Por último, aquí tenemos a un “héroe beta” prototípico: respetuoso, contenido, amigo de la heroína, de esos que la convierten en mejor persona.

CRÍTICA

De la trilogía Wyckerley hice crítica del segundo, La mujer cautiva, incluido en mi «Desafío AAR». Quería leer el tercero así que me dije “nena, mejor empiezas por el primero, ¿no?”.
Empieza la novela con un noble moribundo. En una habitación bastante austera. Un tipo muy dominante y algo cruel, al que sólo llorará su ama de llaves.
A su lado, el nuevo párroco, Christian. Guapo a rabiar, apreciado por ser el hijo del vicario anterior. Como fue amigo de la infancia de Geoffrey, hijo del noble, que se largó de casa, no se tienen mucha simpatía. Pero se esfuerza en rezar por él.
El hijo pródigo regresará para asumir el título de Lord D’Aubrey. Viene con su esposa. Anne Verlaine mira con cierta distancia todo lo que la rodea, pues ha crecido principalmente fuera de las islas Británicas y siente que no tiene nada en común con las gentes del pueblo de Wyckerley, en el corazón de Devonshire.
Anne apoda al vicario, burlonamente, el «Arcángel», por su bondad, su fuerza interior, su belleza dorada así todo con el pelo rubito y sus ojos azules… Un cielo de hombre. Así que no nos engañemos, estos se hacen tilín al primer vistazo.
Toda esta primera parte me encantó. Iba yo leyendo y me decía «qué gozada cuando una romántica está bien escrita». Tenía algo de novela decimonónica inglesa, con sus gentes peculiares, cierta dureza en el ambiente de los mineros, esa forma tan sobria de sentir la religiosidad…
Incluye toda una parte muy bien llevada de tensión sexual-amorosa no resuelta. Claro, ella está casada y él es un hombre de la iglesia. Se echan el ojo, se desean, hasta se quieren, pero no pueden ser el uno para el otro. Y eso que Christy sabe que ella es profundamente infeliz en su matrimonio aunque no sepa muy bien por qué. Intentarán ser amigos, luchando contra sus sentimientos y sus deseos más fuertes.
Luego, llegará el momento en que el marido Geoffrey desaparezca de escena (allá por la mitad del libro), y las cosas se precipitan… Un poco. Ya pueden confesarse sus sentimientos y tal, pero te dices a ver qué más va a pasar, porque todavía faltan bastantes páginas para el final y todo esto no puede ser tan edulcorado y feliz.
Y sí, pasan cosas, pero no para bien, ya que a partir de ahí el libro fue cuesta abajo. Cada vez más sentimental, más cursi, hasta el punto de que me daban un poquito de vergüenza ajena. Durante buena parte de la novela, Anne conservaba esa distancia irónica, reconociendo por ejemplo, lo malos que son los poemas de su enamorado. Pero llega un momento en que, al final, ella también sucumbe al medio y acaba siendo una más, arrodillada y rezando, cuando al principio de la novela es perfectamente atea.
Para los que no somos religiosos, estas cosas nos suenan raras. Para mí, los ateos conversos son criaturas míticas, como la chica de la curva o los vegetarianos que comen carne a escondidas: todo el mundo dice que existen, pero yo no he visto ninguno.
Que yo me digo, tía, después de haber vivido en Francia e Italia, de convertirte a algo, ¿por qué no al catolicismo, que es mucho más rumboso y tiene un arte que ya quisieran los anglicanos? Tienes romerías en las que conoces a un montón de gente, procesiones que son todo un espectáculo, música alucinante, el cielo asegurado siempre que te arrepientas a tiempo (y basta que sea un minuto antes de morir), y todo un elenco de santos a tu disposición, especializados por materias.
Soy maniática, lo sé. Intento ser objetiva, pero este es mi blog y aquí cuento yo cómo vivo mis lecturas de romántica. Mi reacción a este libro tampoco es algo que yo pueda controlar. Me encantó el principio, luego decayó y ya al final, *spoiler* cuando vi a Anne rezando de rodillas con todos los mineros, mientras su churri andaba bajo tierra cantando himnos religiosos a un minero atrapado *fin de spoiler*,… me pareció ridículo. Un final hollywoodiense para una película de Dreyer.
No tengo problemas con personajes y argumentos espirituales o religiosos, sino con las versiones ñoñas de esos temas.
Otra manía: no me gustan los hipocorísticos. Christian baja muchos puntos porque le llaman Christy todo el rato. Puede estar bien cuando eres un crío pero no para un hombre hecho y derecho. Además, en mi cabeza es nombre de chica (por Christy Turlington, supongo) y cada vez que lo leía, no me venía la imagen de un angélico párroco, sino de una supermodelo.
No ayuda la traducción, que es de las que revelan escasa cultura del perpetrador, al dejar sin traducir nombres: Burma en vez de Birmania o Euryalus por Euríalo. O, al final, cuando la pareja está en Rávena, «San Apollinaire», en referencia a la basílica de San Apolinar. Si todavía conservara el nombre original en italiano Sant’Apollinare, vale, pero no, por razones que se me escapan, lo deja en francés. ¿Será cosa de la autora?
Esa es otra: estos dos en una envidiable luna de miel por Italia y acaban ansiando volver a la lluviosa Inglaterra. Sonaba un poquito,… paleto, como esos turistas que da lo mismo que vean el Louvre, la Acrópolis o la Isla de los Museos, en el fondo, están deseando volver para soltar lo de «Como en casa, en ningún sitio».
No quiero engañaros. Esta es sólo mi experiencia personal. Esta novela gusta muchísimo, la aplauden desde hace años. Probablemente, la inmensa mayoría de lectores disfruten como enanos de un libro que está muy bien escrito, con personajes interesantes y una ambientación bien lograda.
Como comprenderéis, lo de leerme el tercero,… lo voy a dejar por ahora. Lo leeré porque está en mi Kindle. Espero que sea un poco menos sensiblero, y redima la trilogía. Por favor, por favor, que sea más como el 2.º de la serie que como este 1.º
Valoración personal: irregular, 2
Se la recomendaría a: las románticas religiosas que disfruten de una buena conversión al anglicanismo.
Otras críticas de la novela:
Con estos libros tan estupendos que, por la razón que sea, conmigo no han funcionado, recomiendo especialmente leer otras críticas más entusiastas.
En español, El rincón de la novela romántica tiene dos críticas, en que la califican de dura, hermosísima, muy buena,… 
En el blog Lectura Adictiva le da 9,5/10, y el único pero que le pone es que el final le parece un poco peliculero.
Brevísima opinión en el blog Sharpedon, que lo recomienda.
En inglés, ya dije que la crítica de All About Romance es de DIK (libro que te llevarías a una isla desierta) A.
The Hope Chest Reviews, 4,5 estrellas.

jueves, 10 de abril de 2014

Crítica: "La mujer cautiva", de Patricia Gaffney


La mujer cautiva
Portada de la Edición Kindle (Amazon)
La única novela escrita por Patricia Gaffney que aparecerá en este Desafío AAR. Una novela clásica de las más controvertidas: o la amas o la odias. Yo la he disfrutado.

DATOS GENERALES

Título original: To Have & To Hold
Fecha de publicación original en inglés: 1995
Subgénero: Histórica - Victoriana
Puesto en la lista AAR 2013: 90
Parte de una serie: n.º 2 de la Trilogía Wyckerley

SINOPSIS

Sebastian Verlaine, el nuevo vizconde D'Aubrey, era cínico, sofisticado, y demasiado guapo para su propio bien. Y se aburría. ¿Por qué, si no, iba a aceptar sentarse en estrados con otros dos magistrados para juzgar los pequeños crímenes de sus arrendatarios y sus vecinos? Es una diversión, hasta que les presentan a una bella prisionera, y se da cuenta de que tiene en sus manos el destino de esa mujer.

Rachel Wade sabe todo lo que hay que saber sobre el desvalimiento y la degradación sexual. La violenta muerte de su marido la libró de esa pesadilla, pero diez años en la cárcel por su asesinato era otra clase de tortura. Ahora, un hastiado vizconde le ofrecía la libertad, pero a un precio. “Ama de llaves”, era el puesto que él le ofrecía en Lynton Hall. "La puta de Lord D'Aubrey," la consideraban en realidad los escandalizados aldeanos.

Un trato despiadado, desconsiderado. Pero ninguno de los dos sospechaba el resultado que podría dar. Cómo un juego que comenzó por puro deseo podía acabar siendo una apuesta por el amor.

CRÍTICA

El título original de “La mujer cautiva” (1995) es “To Have & to Hold”. Podría traducirse como “Para tenerte y conservarte”. Esto viene de los votos matrimoniales anglicanos tal como aparecen en el Book of Common Prayer (“Libro de Oración Común” en traducción española. Que dice:

"To have and to hold from this day forward, for better for worse, for richer for poorer, in sickness and in health, to love and to cherish, till death us do part."

Resulta intrigante que en español lo haya titulado “La mujer cautiva”. Porque se parece muchísimo a los de dos clásicos de la agresión sexual en la novela romántica: “La novia cautiva” (Captive Bride, 1977) de Johanna Lindsey, y "La amante cautiva" (Lady Vixen, 1980) de Shirlee Busbee. Y es significativo porque esta novela también es controvertida gracias a que, entre otras cosas, el “héroe” (por llamarle de algún modo) viola a la protagonista.

La historia comienza con un tono siniestro que recuerda un poco los relatos góticos. Sebastian Verlaine es un libertino que, aburrido de su última amante -a la que acaba de dar el finiquito-, acude a cumplir sus deberes como juez de paz. Ante el tribunal llevan a Rachel Wade, quien ha pasado diez años en prisión por el asesinato de su marido. No la colgaron porque él la había sometido a “actos sexuales desviados”. Ahora, en libertad condicional, no encuentra empleo, y la han detenido básicamente por pobre.

Atraído por Rachel, le ofrece un puesto en su casa, Lynton Hall, como ama de llaves. Así entra en un ambiente mórbido de crueldad y fría desesperación. Todo el mundo asume, incluida ella misma, que deberá calentarle la cama al amo. Pero hace tiempo que perdió todo orgullo y esperanza. Cualquier cosa es preferible a volver a la cárcel.

Este tiparraco juega con ella, la humilla por puro entretenimiento. Sebastian es perfectamente consciente del daño que le está infligiendo. Cuando él quiere, se acuesta con ella. A pesar de que Rachel le deja muy claro que no quiere. Encima, el muy cretino, quiere que consienta y le suelta: “No hagas de esto una violación”. O sea, que ella dice no y él viene a decir: “tía, di que sí, no hagas de esto una violación diciendo que no quieres”. Absurdo. ¡¡Imbécil!! Eres tú quien está cometiendo una violación, la víctima no es culpable por no consentir. No te debe nada. No tiene por qué sentir deseo por ti. Idiota…

Rachel no pelea ni grita porque sería inútil. Se resigna porque no quiere perder el puesto de trabajo y volver a la cárcel. Sebastian es sólo un noble aburrido que se entretiene de esta manera.

A mi modo de ver, lo que diferencia este libro de los otros abusones que puedes encontrar en “Tú eres mi amor”, o las otras cautivas ya mencionadas de Busbee y Lindsey, es la gran calidad como novelista de Gaffney. Nos describe los pensamientos, sentimientos y acciones de los personajes con una gran frialdad, con distancia de entomóloga.

Gaffney no toma partido por Sebastian, no pretende que este héroe-villano nos resulte simpático. No es el típico tipo torturado que sufre e intenta superar su dolor íntimo siendo cruel con los demás. No, Sebastian es un noble disoluto y cruel que no sufre en absoluto. Ella misma, en su mensaje de RT Book Reviews lo reconoce: “Es posible que nadie salvo yo sea capaz de soportarlo”.

Sebastian es sólo el típico aristócrata indiferente al sufrimiento ajeno. Algo propio de casi cualquier clase dominante en cualquier tiempo y lugar. Como se ve, es bastante diferente a la ñoña idealización de la nobleza que se ve en tantas novelas románticas.

Y Sebastian es consciente de su propia amoralidad. Él es el primer sorprendido cuando nota que jugar con Rachel al gato y al ratón ya no le entretiene. Que, de hecho, le hace sentir mal. Es entonces cuando empieza a cambiar, a esforzarse. Acaban enamorándose y con su final feliz.

Rachel es un personaje muy bien recreado. Su marido la sometió a terribles degradaciones. Luego pasó diez años en la cárcel y sus primeras escenas son totalmente de ex presidiaria. La cuesta hablar, mantiene la vista baja, es incapaz de decidir las cosas más sencillas. Que la insulten o la violen es sólo otro episodio más en su humillación. Pero poco a poco se va reconstruyendo como persona, y esa es una evolución que se da gracias a la oportunidad que Sebastian le da de trabajar como ama de llaves. No es el amor lo que la cambia, sino la oportunidad de ganarse la vida.

“La mujer cautiva” es una novela de personajes, más que de trama. El único punto de intriga, saber quién mató en realidad al marido de Rachel, no es algo que nadie investigue. Se resuelve al final, de modo inopinado, totalmente deus ex machina.

Mi experiencia personal ha sido, durante la primera mitad, disfrutarla diciéndome ¡qué gran novela! A secas, no dentro del género romántico. Minuciosa reconstrucción del paisaje exterior y sobre todo el interior, o moral, de los personajes. Al no pretender que el lector asuma el punto de vista de Sebastian, puedes distanciarte, sin dejar de sentir empatía por la víctima, Rachel. La segunda mitad se centra más en lo romántico y en este punto no es muy diferente a otras muchas novelas del género.

Publicada en 1995, “La mujer cautiva” no apareció en el primer Top 100 AAR, pero sí en los posteriores: alcanzó el n.º 38 en 2000, n.º 25 en 2004, n.º 34 en 2007, n.º 60 en 2010 y ha bajado hasta el n.º 90 en 2013. No sé si en la próxima encuesta acabará desapareciendo. Es decir, ¿enganchará a nuevos lectores o no?

Resumo: este tipo de historia me suele parecer detestable. Pero esta la disfruté porque me pareció muy bien escrita. Como no mantiene el mismo nivel en la segunda parte de la historia, lo dejo en un 4.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: todos los aficionados a novelas románticas con una gran carga de análisis psicológico de los personajes. Quizá la más lúcida advertencia la hace la propia autora en RT Book Reviews, en el mensaje ya mencionado más arriba: 

Si lo que te gusta son las historias de amor ligeras y divertidas con héroes dulces, ni se te ocurra leer “La mujer cautiva”. Pero si no te importa que lleven algo más fuerte, como un poco de absenta, entonces te puede gustar.

Otras críticas de la novela:

También hay críticas en inglés, tanto en RT Book Reviews como en All About Romance (DIK A-). Una interesante crítica de deux, en forma de diálogo entre dos reviewers, aparece en Dear Author.

Y la ficha en la base de datos fictiondb está aquí.  
 
23-7-2025. Actualizo para incluir enlace a críticas, en sustitución de las que ya no existen. En español:
 
Océano de libros, 4 estrellas
Libros de romántica, 6 sobre 10. 
 
En inglés:

No hay otras novelas de Patricia Gaffney en el Desafío AAR.

Pocas han sido las novelas de Patricia Gaffney traducidas al español.

De éstas, merece la pena probar las otras dos de la serie Wyckerley: To Love and to Cherish (1995, en español, Lealtades enfrentadas) y Forever & Ever (1996, traducida como Ahora y siempre).

Otras dos novelas interesantes de la autora que están traducidas son Saving Graces (1999, Cuatro amigas) y Flight Lessons (2002, Aprender a volar), que ganó el premio de la lista web Romance Readers Anonymous a la mejor novela romántica fuera del género romántico, junto con The Stone Flower Garden de Deborah Smith.

Quien quiera leer novelas en inglés de esta autora, puede probar con dos del Oeste: Wild at Heart (1997) y Crooked Hearts (1994).

Ediciones en España:


En el ISBN del Ministerio de Cultura aparece sólo una traducción, la de Plaza & Janés Editores, S.A., del año 2000, con traducción de María Eugenia Ciocchini Suárez. Colección Cisne, 20/2.

Sin embargo, la versión que yo he leído es digital, con © Patricia Gaffney y Random House Mondadori, S.A. de 2012. Y en ella se dice que la traductora es Natalia Carrero. No sé si es una nueva versión.

Advertencia: En mi opinión, la traducción es bastante defectuosa. Al principio pensé que podrían ser erratas, quizá por pasar el libro al formato digital. Pero me temo que no. Creo que la traductora tiene ciertas carencias en español. «Joyas» que he encontrado son: «Aquella silenciosa fantasma de la sala de juicios» (¡fantasma es de género masculino!), «Ella se dirigía a la hoguera como si fuera san Juan» (aquí el problema igual es mío, porque no entiendo a qué se refiere, tengo la impresión que podría ser referencia a santa Juana), «extremeciéndose» (sic, por «estremeciéndose»), «Ves a buscarla, ¿quieres?», «ves a buscar a la señora Wade» (lo correcto es «ve»)… Tengo la impresión de que la traductora tiene como lengua materna el catalán o el valenciano, porque en un determinado momento dice «Es como una torre en una casa». «Torre», en el sentido de «Casa de campo o de recreo, o granja con huerta», sólo se dice Cataluña, Zaragoza y Murcia, el resto de hispanohablantes no usamos esa palabra en este sentido.