Mostrando entradas con la etiqueta Jayne Ann Krentz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jayne Ann Krentz. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de diciembre de 2020

Crítica: “Midnight jewels”, de Jayne Ann Krentz


Un poco (bastante) aburridilla


 


DATOS GENERALES

Título original: Midnight Jewels

Fecha de publicación original en inglés: noviembre 1987

Subgénero: suspense

SINOPSIS

¿Liberarían sus besos sus más profundos deseos… o la harán prisionera del amor?

Desde el momento en que Croft Falconer entró en su librería de la costa Oeste, Mercy se sintió atraída por él. Radiaba un aura de misterio y una masculinidad primitiva y cruda que la hizo estremecerse con deseo. Su carrera eran los libros; él era la violencia, la violencia bellamente controlada de las artes marciales asiáticas. Eso es todo lo que él le cuenta cuando exige el Valley of Secret Jewels, una rara edición de un libro erótico que ella había anunciado.

¿Cómo podía Mercy haber averiguado el secreto mortal de este libro de pasión prohibida? ¿Cómo iba a imaginarse ella que la llevaría a los lujuriosos salones de la remota mansión de un coleccionista rico? ¿Y cómo podía haber sabido ella que sería el primer paso en el más peligroso viaje de una mujer, que Falconer se convertiría en el amante de sus sueños… acariciándola con dulzura, afectándola profundamente, y llevándola hacia los límites del éxtasis?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No. Estaría como mucho entre las 20.000 mejores por aquello de que en cierta ocasión la vi como el libro favorito de más de un lector en la página Romance Reader, pero vamos, hace años.

CRÍTICA

Me apetecía leer algo de Jayne Ann Krentz. Esta novela la tenía por casa y, hasta la fecha, no le había dado entrada en mi blog.

Como la leí en algún momento de los noventa, no recordaba nada de nada.

El planteamiento habitual de Jayne Ann Krentz ya sabéis como va: heroína de letras pizpireta y atractiva a su manera, y héroe misterioso y potente, con su aura de peligrosidad.

 Esta novela no es diferente. Mercy tiene una librería de segunda mano en un pueblo de la costa Oeste. Está cerca de Seattle, así que tiene vecinos de buena posición que gozan de la ventaja de buenos empleos en una gran ciudad y de vivir en un lugar pequeño.

 Quiere meterse en un nuevo mercado, el de libro antiguo, más que el de ocasión. Y llega a sus manos una rara edición de un libro erótico viejuno. Lo anuncia en un catálogo.

 Ese anuncio lo ve Croft Falconer, un hombre misterioso que vive aislado. Se gana la vida con sus escuelas de artes marciales, pero también ha hecho trabajitos privados de seguridad.

 Hace tres años, desmontó la sede de un gurú que esclavizaba con sexo y drogas a sus seguidores. Creyó que este señor había desaparecido, pero la reaparición de este libro, que fue propiedad de este malote, le mosquea un poquito y decide ir a conocer a Mercy.

 Entre ellos surge una atracción inmediata. Y eso que no pueden ser más diferentes. El libro los llevará hasta una mansión perdida en las montañas rocosas, donde hay un millonario que Croft cree que puede ser aquel gurú, aunque ahora tenga otro nombre.

 Eso les lleva a pasar por episodios de peligro, que Croft sabe manejar muy hábilmente. Y no siempre con la ayuda de Mercy que, francamente, más de una vez tiene comportamientos TSTL.

 Cuando Croft, el experto en artes marciales, le dice «quédate aquí que ya me encargo yo de esto, que soy el que sabe de lucha y defensa personal», qué hace ella? Discutir, oponerse, y luego hacer lo que le da la gana, poniéndose en peligro a ella y a él.

 Creo que es lo que más me ha disgustado de la novela, el que Mercy sea tan tonta. Es como las heroínas de Pamela Clare, que una y otra vez están en situación de peligro y acaban desobedeciendo lo que dicen las autoridades, y acaban ellas metidas en la boca del lobo.

 ¡Qué diferencia con las heroínas de, por ejemplo, una Julie James! Cuando tienen que ser protegidas, no se ponen a discutir con la policía o el FBI sobre lo que hay que hacer. Joé, los expertos en protección y lucha con los malos son ellos, y no estas heroínas que tienen sus talentos, pero no son, precisamente, guerreras.

 Entiendo perfectamente que se trataba de presentar personajes femeninos con criterio propio, que no son perfectos felpudos que hacen lo que les dice el macho. Está bien poner como modelos a mujeres independientes, y que discutan con el protagonista masculino cuando no compartan lo que él opine.

 Pero esto es cosa distinta, a mi modo de ver. Discutir con un experto cuando tú no lo eres no demuestra independencia sino tozudez y bastante idiocia, la verdad.

 Y luego la novela me pareció que progresaba muy lentamente. Que no pasaba nada. Que me tenía todo el rato volviendo sobre las mismas palabras, las comeduras de coco de uno y otro. Luego, poner a Croft como una especie de sombra fantasmagórica bigger than life, con una especie de conexión psíquica con Mercy… no puedo con eso, no, de verdad, no puedo. Este toque magufo que a veces metía Krentz en sus novelas de suspense es lo que fue poco a poco apartándome de ella.

 Como novela de suspense, francamente, no tiene la menor intriga. Sabes desde el principio si el millonario es o no es el malote que Croft cree que eliminó hace años. No hay nada que te haga seguir leyendo apasionadamente a ver si descubres qué ocurrió. Tampoco giros sorprendentes en la trama. Luego como suspense, en mi opinión, fracasa estrepitosamente.

 Salvaría al personaje de Croft, que es más o menos de los que me gustan, un tipo firme, callado, muy competente en lo suyo. En él encontramos ese competence porn que tanto nos gusta. Y la ambientación en las Rocosas tiene su punto, con esas montañas y los prados alpinos cubiertos de flores.

 En fin, que salvo que seas una fan de JAK de la cual quieras leerte todo, no merece la pena que le dediques a este libro tiempo y dinero.

 Valoración personal: prescindible, 2

Se la recomendaría a: los que gusten de héroes sombríos.

Otras críticas de la novela:

De cosas tan antiguas no es fácil encontrar críticas salvo que lo reediten en el siglo XXI y llame algo la atención de manera que alguien quiera recuperar estas viejuneces porque sean muy buenas.

Así se explica lo poco que puedo poner aquí, en los enlaces.

Resumen y análisis en All Readers

Amazon, 4.2 estrellas. https://www.amazon.es/Midnight-Jewels-Jayne-Ann-Krentz/dp/0446363731

Romance.io, 3.81 estrellas

Good Reads, 3.76 estrellas 

miércoles, 30 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (7): «Trust me»


Todo es cuestión de confianza

DATOS GENERALES

Título original: Trust Me
Subgénero: histórica
Fecha de publicación original en inglés: 2/1995

NO PUBLICADA EN ESPAÑOL

SINOPSIS (en Fiction Data Base)

Desdemona Wainwright cree que Sam Stark parece demasiado calmado para un hombre al que acaban de plantar en el altar. Pero la contrataron para el banquete de la boda, no para salvarla. Marcha a la guarida de Stark para exigir el muy necesitado pago para la recepción cancelada – ¡y descubre que los opuestos se atraen!
Jefe de una compañía multimillonaria, Sam decide que Desdemona será la perfecta sustituta de una esposa, sin ningún tipo de compromiso, sin ni siquiera soñar cómo lo va a enloquecer de deseo.
Pero cuando alguien intenta entrar en los archivos secretos del ordenador de Sam, una siniestra intriga rodea a esta pareja tan singular. Ahora deben descubrir el auténtico atractivo de una pasión imparable y una fe inquebrantable.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 311 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. Estuvo en las listas Top 100 de All About Romance del año 1998 (la 46) y de 2004 (la 97) y está claro que no va a entrar en la que se está haciendo ahora, pero sí que estuvo entre las favoritas de los lectores (Round 2). Ganó el premio RT al mejor romance contemporáneo de 1995. Estuvo en la lista de las mil mejores novelas románticas que hizo la página web RomanceNovels.Me, donde estaba la 359. Ha tenido críticas buenas, como DIK A en All About Romance y una A también en The Bam Reviews. Linnie Gayl, que escribe críticas en All About Romance, la considera una de sus favoritas.

CRÍTICA
Desdemona Wainwright tiene una pequeña empresa de cáterin en Seattle. Le ha tocado preparar la comida para la boda del año, la de Sam Stark, multimillonario del sector de la seguridad electrónica.
Pero la novia lo ha dejado plantado en el altar. Y Desdemona tiene una factura pendiente de pagar. Ya supone que no será el mejor momento de su vida para decirle que pague lo debido, y sin embargo, allá que va Desdemona a ver si le pagan.
El novio no parece muy afectado. Más bien parece perplejo,… Lo había pensado todo tan bien, lo tenía tan planeado,… Que no puede comprender cómo le han dejado plantado… por segunda vez.
Porque sí, Sam será un genio informático, pero en esto de relaciones interpersonales no es precisamente un lince.
Decide contratar a Desdemona para que lleve el cáterin de los eventos de su empresa. Y, de paso, le pide que le acompañe a él a cenas benéficas y esas cosas.
Porque desde el principio entre ellos ha habido algo, una corriente eléctrica, una atracción instantánea, que ninguno de los dos se explica muy bien, considerando que son polos opuestos.
Sam Stark es un empollón solitario, incluidas las gafitas, la chaqueta de pana y protector de plástico de los bolis. No se relaciona con su padre ni con su madre, ni con las nuevas familias que han construido en matrimonios posteriores. La gente le llama nerd, le considera frío como un autómata. Lo que pasa es que mantiene sus emociones a raya, pensando que nada bueno puede venir de ellas.
Estos héroes cerebrales de Krentz, con sus gafitas y todo, sin embargo, no dejan por ello de ser cachas. Se supone que hace pesas y mantiene un físico impresionante, recio, tipo caballero medieval, que a Desdemona le inspira una sensualidad que no sabía ella que estaba allí… Sólo esperando al tipo adecuado que le despertara la hormona.
Desdemona, por su parte, pertenece a una familia dedicada al teatro, todos actores, arrebatados y pasionales. Sus parientes carecen de ingresos permanentes, así que todos acaban recurriendo tarde o temprano a la única que tiene un trabajo fijo, Desdemona. Les da empleo, o les presta dinero, o les sale fiadora en los créditos que piden.
Así que tenemos el típico planteamiento Krentz de un tipo frío y aislado, sin muchas relaciones personales, y por otro lado la mujer cariñosa, que proporciona un entorno emocionalmente rico.
Todo se desarrolla de manera bastante agradable, poco a poco se van enamorando, se acuestan juntos, y parece ser que a la tercera vez, será la vencida y que a Sam no le plantarán en el altar.
Los secundarios son bastante interesantes, en particular toda esa familia de Desdemona, todos con nombres shakesperiano. A mí el que más me gustó fue Macbeth Wainwright, un chico joven siempre vestido de negro, con sus gafas de espejo y con mano genial para los niños.
Hay una pequeña trama de suspense sobre un programa que Stark está desarrollando y que le intentan robar. Hay varios sospechosos, y le das un poquito de vueltas pensando si no será el evidente,… no, será ese otro sospechoso,.. calla, que se le cargaron, así que tendrá que ser otro,… Al final, no es difícil de pillar quién es el malo, pero bueno, esto te mantiene entretenida.
Esta ha sido una lectura nueva, y me lo he pasado bien descubriendo esta historia. Sigue el mismo patrón que otras que hemos visto ya de Jayne Ann Krentz. Y si funciona una vez, funciona diez. No te sorprenderá, pero te dejará con una sonrisa en la boca.
No me ha gustado tanto como otras porque no hay tanto humor y porque es una novela con niños que de verdad me resultaron un poquito cargantes. Stark es su medio hermano. Sus padres se acaban de divorciar, y ninguno de ellos tiene interés en pasar el verano con los chiquillos. Así que acaban con su medio hermano Stark, que hasta la fecha no los conocía. Son unos plomos que todo el rato están diciendo lo que otros personajes dicen. Se me hicieron de lo más pesados.
Y luego está el detalle de que se supone que un acuerdo prematrimonial es algo poco romántico y por eso le dejaron a Stark las otras protagonistas. Sinceramente, yo no lo veo. Al contrario, firmar capitulaciones antes de casarse me parece de lo más sensato. Ojalá lo hiciera más gente en España y, si trabajan los dos, eliminar los gananciales. La de problemas que nos ahorraríamos.
Valoración personal: entretenida, 3

Se la recomendaría a: quienes quieran una contemporánea amena con su toque de suspense.

Otras críticas de la novela:
No he encontrado ninguna en español. Las que hallé en inglés son todas estupendas.

martes, 22 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (5): «El hombre del espejo»


La verdadera familia te la encuentras
cuando menos te lo esperas


DATOS GENERALES

Título original: Grand Passion
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 02/1994

Edición en español
Título: El hombre del espejo
Editorial: Vergara
1.ª Edición: 1993

SINOPSIS

Un hombre misterioso y atractivo entra en una posada rural de la costa de Washington... con el secreto propósito de hacer salir a la hermosa propietaria.

Cleopatra Robbins está convencida de que cuando vea al hombre de sus sueños, alguien por quien valga la pena correr el riesgo de volver a confiar y a amar, sabrá que es «él». Ha imaginado el momento: un brinco de emoción, un nudo en el estómago, una sensación embriagadora. Incluso ya ha descrito al amor de sus fantasías en un libro erótico titulado El espejo y firmado con seudónimo, por supuesto.
Pero cuando Max Fortune entra en Robbins' Nest Inn, Cleo se siente atravesada por una sensación devastadora. Sabe que es Él, pero hay algo que falla...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 660 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. En la encuesta Top 100 de All About Romance de 1998 estaba la n.º 56. Cuando Book Binge publicó una lista con su Top 1000, aparecía la 224. Tiene crítica de DIK A- en All About Romance y muchos lectores la incluyen entre sus favoritas.

CRÍTICA
Max Fortune es un hombre hecho a sí mismo: salido de la nada, ahora es rico y elegante. Aficionado al arte, tiene ese «ojo interior» que le permite distinguir el verdadero arte del falso. Todo lo que es se lo debe a su esfuerzo y a la ayuda inestimable del empresario Jason Curzon.

Ahora Jason ha muerto, y le ha legado, de palabra, en su lecho de muerte, cinco importantes pinturas.

Pero deberá descubrir él por sí mismo dónde están. Algo intrigante.

Su búsqueda le llevará hasta una curiosa posada, Robbins’ Nest Inn, que lleva Cleopatra Robbins. Una mujer que nada más conocerse le pone un desatascador en la mano y le dice que anda corta de personal, y que le arregle las cañerías.

Casi sin darse cuenta, Max acabará trabajando como chico para todo en la posada, mientras va buscando las pinturas desaparecidas. Eso le da la oportunidad de conocer a esta mujer tan singular, Cleopatra Robbins, una mujer que ha organizado en torno suyo a una auténtica familia de las de verdad, de gente no unida por lazos de sangre sino de amistad.

Poco a poco, Max va siendo parte de ese grupo. Lo aceptan como uno más. Así que allí donde él esperaba encontrar una fortuna en cuadros, encuentra a personas que lo aprecian de verdad y que lo aceptarán aunque no siempre acierte en sus decisiones.

Y, por supuesto, descubrirá a la propia Cleo, una mujer por la que se siente inmediatamente atraído. El sentimiento es mutuo, claro.

Cleo ha escrito una novela erótica y otra de suspense romántico. No es que ella sea muy experimentada, precisamente. Los padres de Cleo murieron trágicamente, y de ahí sus sentimientos ambivalentes. Aspira a un amor como el de sus padres, pero al mismo tiempo tiene miedo de que las cosas acaben mal.

Pero ella aspira a una «gran pasión», la que da el título original a esta novela. Acepta su sensualidad, sus fantasías, como algo sano, pero que no acaba de ponerla en práctica. Lleva años soñando con «el hombre del espejo», el que conseguirá rescatarla de su aislamiento emocional y físico. A cambio, ella también lo liberará él.

En esta novela contemporánea encontrarás cómo poco a poco Cleo y Max van explorando su sensualidad, y al mismo tiempo se van enamorando, casi sin querer. Creo que aquí estaba la autora en su mejor forma. No sólo hay diálogos fluidos, y sus toques de humor que te hacen sonreír a cada momento.

Encontramos los típicos grupos Nueva Era que buscan cosas como la reafirmación de la masculinidad, la iluminación espiritual o simplemente el secreto del éxito, todo ello excusas para llenar los bolsillos de los charlatanes de turno. Aquí respeta un poco más a unas amigas de Cleo que tienen un centro del tipo «reposo espiritual para mujeres»,… un detalle que me hizo ver que la autora empezaba a sentirse seducida por un poco de todas estas cosas Nueva Era.

Pero solo en lo que se refiere a las mujeres. Los hombres salen bastante mal parados. Inolvidables son el grupo que busca reafirmar su masculinidad y las escenas con un escritor frustrado que se queja que ahora todo, especialmente las novelas de suspense, está invadido por ¡mujeres! Que además hablan de ¡¡sentimientos!! Y ¡¡¡relaciones!!! …cargándose –a juicio de este machistón– el género.

Además, aquí tiene el añadido de varias intrigas que se llevan muy bien. Primero, lo evidente, dónde están los famosos cuadros que Curzon legó a Max. Luego resulta que Cleo empieza a recibir amenazas por la novela erótica que ha escrito. Y en el fondo, muy en el fondo, las dudas que tiene Cleo sobre cómo murieron de verdad sus padres, si fue como dijo la policía (homicidio-suicidio) o había algo más.

Esta es una novela contemporánea estupenda. Deslumbrante en su momento de lo entretenida, intrigante y graciosa que resultó por entonces, hace más de veinte años.

Me cuesta mucho graduar estas novelas, porque una cosa es lo que muchísimo que me gustó cuando la leí hace ya tantos años y otra distinta cómo me hace sentir cuando la releo. Ateniéndome a lo que sentí entonces, le pongo 5 estrellas.

Creo que si la lees hoy por primera vez igual no te parece tan excepcional. Para la mayoría de la gente creo que se quedaría en un sólido notable (una B, 3/4 estrellas, etc). Sinceramente creo que puede seguir gustando mucho, porque el humor está ahí, los diálogos graciosos, los secundarios ridículos,… Creo que aguanta bastante bien aunque se noten cosas como que no haya internet ni teléfonos móviles.

La he leído (y releído) en inglés, en una edición que creo que me compré en París a mediados de los noventa. Sí, cuando viajaba por ahí miraba siempre a ver si podía encontrar libros originales de mis autoras favoritas.

Así que no sé qué tal estará la traducción al español.
Valoración personal: excelente, 5
Mi baqueteado ejemplar

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporánea con su chispa y su intriga.

Otras críticas de la novela:
No he encontrado muchas críticas de esta novela. En español solo una. Es una pena. Creo que deberían reeditarla, aunque sea en digital, porque merece la pena.
Katon firma la crítica en El rincón de la novela romántica y la puntúa 4/5.
Paso a las críticas o reseñas en inglés.
DIK A- en All About Romance.
Rosario’s Reading Journal, le dio una B+ al releerla.

lunes, 14 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (3): «Corazones salvajes»


Un matrimonio de conveniencia en la Seattle de los 90


DATOS GENERALES

Título original: Wildest hearts
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 04/1993

Edición en español
Título: Corazones salvajes
Traducción: Edith Grandiccelli de Tálamo
Fecha Edición: 1994
Javier Vergara, Editor, S.A.

SINOPSIS

La misteriosa desaparición de su hermano en un avión particular durante un viaje de negocios a Alaska, impulsa a la joven Annie Lyncroft a plantearse la única alternativa viable para salvar la empresa familiar.
Aunque a ojos de todos, la idea de casarse fuera una tremenda locura de la que tendría que arrepentirse, ella había tomado la decisión de contraer matrimonio con el inescrutable Oliver Rain, la única persona que podría ayudarla a liberarse del acoso de los accionistas.
Era consciente de que no sabía mucho de aquel hombre de mirada gris, salvo que tenía fama de ser un ejecutivo con instinto depredador que había edificado una inmensa fortuna gracias a un autocontrol de hierro.
Pero, en aquellos momentos, lo único realmente importante era que Oliver constituía el principal respaldo financiero de Lyncroft Unlimited.
Sin embargo, Annie pronto se dará cuenta de que su matrimonio de conveniencia amenaza con convertirse en una relación extraña y perturbadora...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 573 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. En la encuesta Top 100 de All About Romance de 1998 estaba la n.º 56. En esa página ha tenido crítica de DIK A. Más listas, en una que hizo Dear Author estaba la 55, y cuando Book Binge publicó una lista con su Top 1000, aparecía la 966. Muchos lectores la incluyen entre sus favoritas.

CRÍTICA
Como JAK fue una de mis favoritas, y tengo unas cuantas de sus novelas por casa, sigo haciendo críticas de ella en este «mes de JAK en el Reto RITA 2.0».

Annie. Joven soltera, vive en Seattle, tiene una tienda de decoración que se llama, muy apropiadamente, Extravagancias, y también es socia de la empresa de tecnología punta de su hermano Daniel.

Es la típica heroína JAK, pizpireta, de buen rollo, acostumbrada a ver lo bueno de la gente y a rescatar a personas solitarias e introvertidas, y –por usar una expresión cursi– darles alas para que puedan volar hacia su felicidad.

Su hermano Daniel es un genio en esto de la informática, y trabaja en el desarrollo de tecnología inalámbrica. Algo que ahora nos parece normal, pero en aquella época, todo (ordenadores y teléfonos, principalmente) estaba enchufado a la pared con un cable.

La cosa es que Daniel desaparece en un accidente aéreo y Annie se encuentra con que los acreedores, nerviosos, la agobian. Además, tiene que salvar el legado familiar porque la novia de Daniel está embarazada.

No se le ocurre otra cosa que recurrir a Oliver Rain. Antiguo empleador de Daniel, es uno de esos héroes tan típicamente JAK: rico, solitario, distante emocionalmente, implacable en los negocios, protector de su familia, un poco dictador…

Le gusta el cultivo de helechos, pues quería ser botánico antes de que las circunstancias familiares lo lanzaran al rescate financiero de lo suyo y, ¡anda, si resulta que es un genio en eso de ganar dinero!

El toque zen lo da aquí el que es un señor que practica yoga y más o menos medita, muy reconcentrado en sí mismo.

Desde que se conocieron en la fiesta de compromiso de Daniel, Oliver y Annie se gustaron, pero no intimaron más hasta que la desaparición de Daniel obliga a Annie a una apuesta arriesgada: casarse con Oliver para dar confianza a los acreedores y mantener la empresa a salvo hasta que su hermano reaparezca.

Y Oliver dice que sí, que bueno, que vale.

Es obvio que si Annie le propuso matrimonio, y él aceptó, es porque se gustan. Bien pronto lo demuestran dedicándose entusiásticamente al sexo. En esta novela hay la que creo que es la primera escena de bondage (muy ligerita, eso sí) que leí en una romántica.

Annie se enamora de Oliver casi sin sentir. Y él, de ella, aunque le cueste reconocerlo.

Todos ven en Oliver un hombre manipulador, dictatorial, hasta un poco malévolo y vengativo. Annie, no, y a lo largo de la novela conseguirá hacer que este hombre cambie un poco, saque a la luz sus mejores cualidades, ser, en suma, la persona que Annie ve en él.

En ella, sin embargo, no hay el menor cambio ni evolución. Sigue siendo la misma vivaracha bienintencionada desde el principio hasta el final. Un poco errática en alguna ocasión, pero rápida a corregir si sus impulsos la han llevado donde no quiere. Y muy sincera, muy abierta en su comunicación, casi diría que no tiene filtro.

Puedes añadir como secundarios que aportan el toque gracioso a toda esa familia de Oliver, que vive amedrentada por él, lo quieren, pero intentan ocultarle sus idas y venidas por lo que pudiera pasar. A pesar de todo, por supuesto que él está enteradísimo de todo. En parte, gracias a su fiel sirviente Bolt, del que Annie sospecha que es en parte robótico.

El tipo de personajes es muy parecido a otras de JAK. La ambientación en Seattle, también. El estilo, el de siempre: ligero, humorístico, su poquito de intriga empresarial, y toque buen-rollístico de «todo el mundo es bueno, vamos a comunicarnos mejor y expresar nuestros sentimientos reprimidos y ya verás como todo mejora».

Me gustó muchísimo cuando la leí y releí hace años. Me gustó tanto que la tengo en los dos idiomas: español e inglés. Habría sido un 5 estrellas, un A+, un Squee...

Esta vez me ha costado un poco entrar en ella, porque veía demasiados parecidos con las otras de JAK, lo cual está genial cuando lees una al año, pero supone un contratiempo cuando las lees una detrás de otra.

Pero luego la cosa se animó y no pude parar de leer hasta el final.

Creo, sinceramente, que es de las que aún se pueden leer y disfrutar a día de hoy.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los aficionados a la romántica contemporánea con su toque de humor.

Otras críticas de la novela:
No es fácil encontrar críticas de novelas tan viejunas. He aquí lo poco que he encontrado.
En español, El Rincón de la novela romántica, Marta Clara a puntúa 5 sobre 5.
Paso al inglés, que en español no vi más.
Reseña en Publishers Weekly.
En inglés, Rosario’s Reading Journal, le dio una B+ al releerla.

Lori, del blog I Just Finished Reading…. usó esta novela en un TBR Challenge (2012) en el mes en que tenían que leer un libro anterior al 2000 y le gustó, la verdad, un poco sorprendiéndola, porque decía que a ella no le gustaba JAK.

martes, 8 de mayo de 2018

RETO RITA 2.0: JAYNE ANN KRENTZ (2): «Un hombre de familia»


Prácticamente perfecto en su estilo sencillito y ligero


DATOS GENERALES

Título original: Family man
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 10/1992

Edición en español
Título: Un hombre de familia
Traducción: Emilia Ghelfi
Fecha Edición: 1994
Javier Vergara Editor S. A. (Argentina)

SINOPSIS

Casi una década de trabajo en el poderoso imperio familiar de los Gilchrist ha hecho que Katy Wade se sienta secretamente decidida a emprender su propio negocio. Pero debe resolver un último problema antes de sentirse libre para poder marcharse...
Los Gilchrist necesitan un heredero para salvar sus fortunas, y éste sólo puede ser Luke Gilchrist. Pero, durante toda su vida los Gilchrist han hecho pagar a Luke por escándalo que causó su padre, y ahora él se ha convertido en un renegado que ha jurado no volver nunca a su casa. Katy tiene que persuadir a Luke para que, con su experiencia empresarial, impida la ruina de su familia; pero a ella le bastará una mirada para comprender por qué le llaman «el bastardo».
Lo que ella ignora es que es mayor el deseo que Luke siente por ella que sus ansias de vengarse. El sólo accederá a salvarlos si tiene a Katy de su parte... una táctica eficaz para hacer que esta osada pelirroja enloquezca por él. Ella es la única mujer que podría transformar a un diabólico villano en un hombre de familia.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en el puesto 455 en mi lista de Las mil mejores novelas románticas. Cuando The Romance Reader escogió las mejores cien novelas, esta apareció en el puesto 81. En PaperbackSwap aparecía como la 8.ª novela romántica. Book Binge publicó también una lista con su Top 1000, y allí estaba la 859. Rosario (una gran seguidora de JAK), en su Reading Journal, publicó crítica y la calificó como A-. Muchos lectores la incluyen entre sus favoritas.

CRÍTICA
Como Jayne Ann Krentz fue una de mis favoritas, y tengo unas cuantas de sus novelas por casa, sigo haciendo críticas de ella en este «mes de JAK» en el Reto RITA 2.0.
Esta novela la tengo en la traducción impresa en Argentina de Javier Vergara Editor.
La anciana presidenta de una compañía nota que está perdiendo las riendas del negocio, y para salvarla, recurre, por pura necesidad, a un nieto al que apenas ha tratado, Luke Gilchrist, un brillante asesor financiero
Así que después de haber intentado hablar con él por los medios de la época (año 1992, recordemos), su secretaria personal, Kate Wade, decide ir hasta la solitaria casa en la que vive este misterioso potentado, allá en la costa de Oregón.
Kate lleva tantos años trabajando para Justine que tiene toda una serie de ideas preconcebidas de cómo son los Gilchrist: siempre de negro, exagerados, dramáticos, tomándose todo muy a pecho, un aquelarre de brujos y hechiceros.
Así que no se sorprende nada de encontrar al hijo pródigo vestido de oscuro, solitario, con la sola compañía de un perro llamado Zeke, una de las pocas mascotas en romántica que me gustó y aún recuerdo.
Distante, aparentemente frío, Luke rechaza su propuesta profesional.
Pero lo personal que ve le gusta mucho. 
Kate es apasionada, una nota de color en un mundo en blanco y negro, decidida, ardorosa defensora del negocio, y siempre bienintencionada. Para él, es como un ángel que ilumina su existencia…
Así que aunque le importa muy poco esa familia que rechazó a sus padres –y por extensión, a él– acaba yendo a Seattle para hacerse cargo del negocio familiar.
Con condiciones, claro.
Y una de ellas es que Katy trabaje para él, directamente.
Porque solo está allí por ella. Le ha gustado, y es un hombre tenaz. Lo que quiere, lo obtiene.
Claro que los Gilchrist desconfiarán de él, y empiezan a pensar si no querrá vengarse de lo que le hicieron a sus padres.
Como veis, es un planteamiento sencillito. Es una variación del tema clásico «secretaria-jefe», solo que el sexo en la oficina lo ambienta en el mundo lluvioso de Seattle, de los expertos en informática, de los millonarios vestidos de manera relajada.
Quizá sea el elemento nostalgia, pero este libro me parece una delicia cada vez que lo abro y lo leo. Supongo que si lo leyera hoy no lo apreciaría tanto: una comedia romántica entretenida que se deja leer. ¿Pero en los noventa? It just blew my mind.
Luke, el hombre poderoso, agradable, inteligente, competente en su trabajo y que no se engaña en cuanto a sus sentimientos por Katy.
Katy ha criado prácticamente sola a su hermano Matt y sueña con el día en que deje de trabajar para los Gilchrist y pueda montar su propio negocio. Pesto Presto, lo va a llamar, porque tiene debilidad por esta salsa. Por cierto, que me hacía la boca agua cada vez que le da a la batidora porque, lo reconozco, es mi salsa italiana favorita.
Cree que no es apasionada, y que Luke no debería recurrir al sexo para dominarla,… Pero cuando se acuesta con Luke, todo funciona a la perfección, lo cual debería darle una pista de lo mucho que, en el fondo, a ella le gusta este hombre. Porque no es una mujer con demasiada experiencia.
Creo que el punto que me sigue gustando esta novela es por el humor ligero que rezuma y me hace sonreír, por muy tonto que sea. Por bobadas como lo mucho que le cabrea a Luke que la gente le diga que ella no es su tipo, ni él el de ella; o cuando Katy se empeña en meterle en la misma categoría que el resto de los Gilchrist.
Gran parte del toque humoroso procede de los secundarios. Por un lado, de los teatreros Gilchrist que se toman todo a la tremenda, pero sin que a Katy le impresionen demasiado. ¿Os acordáis de Casada con todos? Pues es ese tipo de comedia: pasan cosas serias pero no te lo puedes tomas en serio.
De nuevo, me enamoré totalmente del protagonista masculino. JAK escribía unos maromos impresionantes en plan maestro de artes marciales (cosa que muchos, incluido Luke, suelen practicar): poderosos pero perfectamente en control.
Luego resultan geniales en su trabajo.
Y, en su interacción, con la heroína, muy naturales, con diálogos ágiles e ingeniosos, respetándolas siempre, a ellas y a su inteligencia. Están siempre a un pasito de ser perfectos héroes beta.
Nunca se engañan a sí mismos. Aceptan sus emociones y sentimientos, y hacen lo que haga falta para que la chica de la historia se dé cuenta de que lo suyo es de verdad, para siempre. Pueden tener sus zonas sombrías, pero en relación con la heroína, no se torturan mentalmente ni rechazan sus sentimientos, ni las odian porque una vez una les partió el corazón. No, son muy sanotes en el plano erótico-amoroso.
Así que al lado de estos mocetones, las heroínas siempre palidecen un poco. Suelen ser intelectuales, graciosas, positivas, dando el tono nutricio a la historia. Resultan simpáticas, pero no imponentes.
Luke y Katy discrepan mucho sobre los roles de género, de forma explícita, como cuando enfocan de distinta manera cosas que pasan con Matt, el joven hermano de Katy.
Hay que recordar que el año 1992 es cuando John Gray publicó Los Hombres son de Marte, las Mujeres de Venus, o sea, parece que era entonces un tema candente. Ahora, más de veinticinco años después, estas ideas del libro suenan más a estereotipo de género que otra cosa, pero ¿en aquel entonces? resultaban de lo más novedoso.
No quiero engañar a nadie: a mi esta novela me encanta por el elemento nostalgia y porque su humor me sigue haciendo sonreír. Pero admito que lo más probable es que los lectores actuales posiblemente no le encuentren nada especial.
El misterioso millonario y la pizpireta secretaria es algo ya muy trillado.
Pero a mí, tal como lo contaba JAK, me sigue haciendo tilín.

Valoración personal: estupendo, 5

Se la recomendaría a: los aficionados a la romántica contemporánea con su toque de humor.

Otras críticas de la novela:
No es fácil encontrar críticas de novelas tan viejunas. He aquí lo poco que he encontrado.
En español, El Rincón de la novela romántica la puntúan 3 sobre 5 y la consideran muy previsible. 
En inglés, Rosario’s Reading Journal, una A-
Reseña en Publishers Weekly.
En Goodreads tenía una valoración de 3.96 la última vez que lo miré.