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lunes, 8 de junio de 2026

30 años de…“The lady’s companion”, de Carla Kelly



Una lindura de Regencia tradicional

 

 


DATOS GENERALES

 

Título original: The Lady’s Companion

Subgénero: histórica

Fecha de publicación: 6/1996

Signet Regency Romance

Editorial: Signet

Páginas: 224

ISBN13: 9780451186843 (mass market paperback)

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, AUNQUE SÍ AL ITALIANO (Dama di compagnia) Y AL JAPONÉS (あなたの夢に染まる丘)

 

SINOPSIS (de Fiction Data Base)

Una situación comprometida

La señorita Susan Hampton era una dama de pura cepa. Jamás imaginó que tendría que valerse por sí misma. Pero eso fue antes de que su irresponsable padre dilapidara la fortuna familiar. Eso fue antes de que su odiosa tía la convirtiera en sirvienta sin paga. Ahora Susan había huido de esa tiranía, solo para preguntarse si había ido de Guatemala a Guatepeor.

En una remota mansión rural, Susan aceptó el puesto de dama de compañía de la condesa viuda, Lady Bushnell, cuyo temperamento fogoso hacía que un dragón pareciera dulce. Pero aún más peligroso era el apuesto y audaz administrador de la condesa, David Wiggins, de sangre roja, no azul, y que era todo lo que un hombre podía ser, excepto un caballero. Desesperada, Susan se repetía a sí misma que era totalmente inadecuado como pretendiente, incluso cuando este hombre, exasperantemente irresistible, despertaba su feminidad y la hacía olvidar que era una dama...


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, porque entró en mi primera lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 492, y aún pasa el corte. Ganó el premio RITA al mejor romance de la Regencia. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance. Wendy the Superlibrarian la tiene calificada con una A. Cinco estrellas le ha dado en Romantic Historical Reviews. Fue un Top Pick! para Romantic Times. Dentro de una mini-encuesta que hicieron en 1999 sobre romances Regencia traicional estuvo la 6. Para Wendy fue de las mejores lecturas de 2020. No es de extrañar que sea de las favoritas de más de un lector, y que esté considerada como uno de los mejores ejemplos de Regencia Tradicional.

 

CRÍTICA

Miss Susan Hampton (25) es una aristócrata sin fortuna, que tiene la desgracia de un padre manirroto que la ha dejado con pocas posibilidades de lograr lo que es habitual en una señorita de su edad y clase: casarse bien después de una temporada exitosa. No, no habrá temporadas para Susan.

Decide trabajar como dama de compañía de lady Bushnell, porque realmente no tiene muchas más opciones si quiere ser ella misma, y no una mera pariente pobre bajo la opresión de su tía.

La cosa es que su empleadora, lady Bushnell, no tiene la menor gana de tener una acompañante. Se la impone su nuera. La señora «siguió el tambor» (como dicen en inglés), por los campos de batalla napoleónicos, al lado de su marido. Se la considera toda una institución nacional.

De los asuntos de lady Bushnell se encarga David Wiggins (33), un administrador de la finca, galés bastardo, mentiroso y ladrón que encontró en la milicia y en la lealtad a la familia Bushnell una nueva vida... durante la guerra de la Independencia Española. 

(Lo que da lugar a que si hay algo escrito en español, o ambientado aquí, no es... digamos muy atinado, pero vamos, es algo tan habitual que ni merece la pena entrar en detalles).

Lo que no es David, seguro, es un sinvergüenza, crápula, libertino o canalla. No, eso no.

–Un bastardo, un mentiroso, un cazador furtivo y un ladrón, tal vez, pero no un sinvergüenza –dijo con un evidente sentido del humor.

–Quizás hablemos esta noche –dijo ella, sonriendo también ante lo absurdo de lo que realmente estaba diciendo–. Y no creo que seas un sinvergüenza –le aseguró–. Las circunstancias de tu nacimiento escaparon a tu control, y tal vez cazaste furtivamente y robaste, y eres uno de los mentirosos más consumados del reino, pero no eres un sinvergüenza.

En Wiggins encuentro al típico héroe beta, que es un apoyo para la heroína, está ahí para ayudarla a ser la mejor versión de sí misma, a encontrar un camino en el que ella se sienta mejor. Nunca avasalla. David no pretende imponerse o saber más que ella en ciertas cosas. En otras es evidente que él controla más, tiene mucha más experiencia y sabe superar las situaciones difíciles.

Es una de esas historias en las que tú intuyes los poderosos sentimientos por debajo de lo que aparentemente dicen y hacen. Lo que decía Wilder que aconsejaba Lubitsch, dejar que el espectador sume dos y dos. Muy romántico.

Este es un libro que pertenece al subgénero de la Regencia Tradicional, y de hecho uno de los mejores ejemplos por una de las autoras más destacadas.

Son libros que cuidan la ambientación, que intentan ser fieles más o menos a lo que era aquella época, siempre claro está sin dejar de lado que esto sigue siendo fantasía romántica. La crudeza de la guerra, con sus irreparables pérdidas, con sus episodios trágicos en que hay que tomar decisiones muy difíciles,… eso lo ves aquí, sí.

También resulta entrañable la situación de lady Bushnell, que ya tiene una edad, y que solo quiere vivir en paz, en su finca, con sus recuerdos, mientras que parece que su familia exige unos cuidados más intensos junto a ellos, al ver que decae su salud.

Este género de la regencia tradicional se caracteriza también por ser novelas blancas, sin sexo explícito en la página, normalmente. Claro que eso no significa que los protagonistas sean seres asexuales, no. Se asume que el ser humano es un individuo sexual, solo que sitúan los comportamientos sexuales dentro del ámbito del matrimonio.

Lady Bushnell, que pertenece a la generación anterior a Susan, una mujer de armas tomar, en cierto sentido reprocha el puritanismo de los jóvenes. Afirma que, con sus hermanas, solía escuchar a la puerta del dormitorio de sus padres cuando ellos pensaban que ellas estaban durmiendo. O sea, que lo que pasaba entre un hombre y una mujer no les era algo ajeno.

No se trata de que Susan y David no sientan deseo físico. Se nota que sí, que están interesados cada uno en el cuerpo del otro. Hay besos, y Susan se pregunta por los misterios del sexo, y de esas emociones y sensaciones corporales que la otra persona le provoca. Es sólo que la autora dedica poco espacio sobre la página a las relaciones sexuales en sí. Precisamente por ello, cuando hay un contacto, resulta más apasionado que páginas y páginas chorreantes.

Así que, sí, estas linduras de hace años son «todo el romance y nada de smut». Por smut entiendo la presencia constante del sexo sin sentido dentro de la historia, repetitivo y con escasa chispa.

Dejando eso a un lado, creo que lo que más me gusta de esta novela es la forma en que está escrita: me leo cada palabra, cada frase, sin desear saltarme nada. Y eso, estos días, es para mí marca de que la cosa está estupendamente bien escrita.

Merece la pena mencionar otro secundario, después de la formidable lady Bushnell: Joel, un personaje bien majo, amigo de David y que ayuda a Susan. En cierto sentido, es a quien se le ocurre que podrían encajar. También él ha estado en la guerra, y quedó con secuelas, lo que no le impide la afabilidad y salir adelante con lo que tiene, no con lo que perdió. Cuenta, esperanzado, que «vivimos en una nueva era, una época industrial, una en la que un judío puede dirigir una compañía sin miedo a que le rompan las ventanas, o que su negocio se arruine por un rumor o por la intolerancia». En muchos sentidos, esta novela es un canto a superar los prejuicios contra la gente de otras clases o grupos sociales, sin hacer mucha alharaca con ello, simplemente está ahí.

Susan y David son perfectos el uno para el otro, con independencia de que provengan de clases sociales tan diferentes.

Por todo ello esta novela es una de esas que yo llamo «delicia de libro». ¡Qué buena es Carla Kelly!

Este libro será de hace treinta años, pero, en mi opinión, se interna en la treintena con toda lozanía.

Valoración personal: notable, 4

 

Se la recomendaría a: quienes gusten de las históricas bien escritas.

 

Otras críticas de la novela:

 

En español no he encontrado nada. Paso a las críticas en inglés, que no son muchas, pero quien prueba a leerla, lo disfruta.

Wendy the Superlibrarian, una A.

All About Romance, DIK A.

Mrs. Julien Presents, positiva.

Willaful hizo una crítica positiva de esta novela en un TBR Challenge de 2014. Destaca que es más sensual que otros libros de Carla Kelly, con Susan preguntándose por el misterio del sexo.

Quince críticas en The Story Graph, con 3.94 estrellas de media.

Como no he encontrado ninguna otra reseña, os dejo con un artículo de Smart Bitches Trashy Books, que analiza por dónde empezar a leer a Carla Kelly. Esta novela es una de las cinco que recomiendan.

lunes, 19 de octubre de 2020

Crítica: “One good turn”, de Carla Kelly

 

Esos entrañables aliados…

 


DATOS GENERALES

 

Título original: One Good Turn

Subgénero: Regencia tradicional

 

Fecha de publicación original en inglés: diciembre de 2001

Editorial: Signet Regency Romance

Páginas: 224

Parte de un dúo: Nesbitt #2

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Una segunda oportunidad

Benedict Nesbitt, el séptimo duque de Knaresborough, se ha resignado a una vida de soledad. La mujer a la que ha amado durante años acaba de casarse con uno de sus mejores amigos. Y también, en la noble tradición del resignarse, se dirige a su casa para cuidar a su sobrina y trabajarse un poco eso de ser un estirado aristócrata inglés…

Pero de camino accede a llevar en su carruaje a una pobre mujer española y su hijo. Y aunque parece que nada tienen, la autoconfianza de Liria Valencia es más fuerte y más auténtica que cualquiera que él haya conocido en toda su vida entre la flor y nata. Ciertamente, hay algo más en esta madre soltera que lo que parece. Pero, ¿podría ella ser la segunda oportunidad de Benedict en el amor? Solo si pueden ver más allá de sus diferencias. Y eso requerirá escarbar en un pasado complicado y doloroso…

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, en mi lista de Las mil mejores novelas románticas apareció en el puesto 122. Entró en la lista Top 100 de All About Romance, la del año 2004, como la 79. Aparece entre las cien mejores de Dear Author, la 19. Igualmente estuvo en las mil mejores de RomanceNovelsMe, la 224 y en el Top 1000 de Book Binge, la 69. Ha tenido buenas críticas: Five Hearts Keeper en The Romance Reader, DIK A- en All About Romance y A- en Rosario’s Reading Journal. En la encuesta AAR de 2001 ganó en la lectura most-hanky, o sea, lacrimógena, y Regencia favorito. También en Romace Readers Anonymous ganó el premio al mejor romance y al mejor regencia tradicional de aquel año. No es de extrañar que esté entre las favoritas de lectores como Caroline, que escribe (o escribía) críticas para AAR. Tiene un protagonista considerado héroe beta y estuvo finalista en los RITA del año de su publicación, en la categoría Regency romance; se vio superada por Much obliged, de Jessica Benson, a quien no tengo el gusto.

 

CRÍTICA

Esta estupenda novela llegó a mi Kindle por recomendación de Rosario, quien debo dar unas gracias enormes. Luego lo explico.

Me gustó tanto Reforming Lord Ragsdale que busqué ansiosa a ver qué más tenia de Carla Kelly. Y de ahí que leyera esta de forma casi seguida. Aunque luego, por cuestión de cómo ordeno mis entradas, no aparezca en el blog hasta este mes de octubre.

Benedict, Nez para los amigos, un estirado aristócrata inglés, acaba de ver cómo el amor de su vida se ha casado con otro, y felices esperan un churumbel. No se lo explica, porque, ¿acaso Nez no es más rico, más guapo y delgado, más… ¡todo! que ese médico por el que ella le ha dejado?

(Con el tiempo me leeré la novela que cuenta eso: Libby’s London merchant).

Camino a su casoplón, se topará con una joven que camina con un niño. Se la ve pobre y desastrada. ¡Y encima es extranjera! Nez no tiene la menor intención de parar. Pero interviene su mayordomo, que tiene más corazón.

La joven resulta bastante guapetona, al estilo hispano:

La suya era una cara española, con esa inefable combinación de orgullo y dignidad que tenían por derecho de nacimiento, de todas las mujeres ibéricas de cualquier clase.

Si Carla Kelly lo dice…

Se trata de Liria Valencia. Sí, un nombre de lo más raro, no sabía yo que existía. Lo miré en el INE y sí, actualmente hay en España unos cientos de personas así llamadas.

Liria, con su hijo de cinco años, se suben al carruaje. Despliega una conducta natural en ella, pero que contrasta con lo que son los ingleses: cariñosa con los niños y entregada a los cuidados de los más débiles, como enfermos.

Estos expatriados acabarán viviendo y trabajando en casa de Nez. Éste, a su pesar, se sentirá atraído por ella. Le intriga esta mujer tan joven pero serena, con dominio natural en toda situación. Querrá saber más de ella, a pesar de que se supone que un noble no tiene que interesarse por la vida de una sirvienta.

Al final descubrirá que ambos estuvieron en la guerra (la de Independencia para España, la Peninsular para los británicos). Él estará traumatizado por lo que vivió, pero lo de ella fue una experiencia espantosa. 

Mucho. 

En Nez tenemos a uno de esos altivos ingleses que entraron en la península más como saqueadores que como liberadores. 

Aunque a Pérez-Reverte lo taché hace años de mi lista de favoritos, le reconozco que hay cosas que sabe contar como nadie y se te quedan grabadas, como aquel «Nuestros aliados ingleses», Patente de corso de 13 de julio de 2008:

Además, y salvo ilustres excepciones, su desprecio y arrogancia ante el pueblo español que se sacrificaba en la lucha fueron constantes, compartidos por la mayor parte de los historiadores británicos de entonces y de ahora. Por último, las tropas inglesas en suelo español se comportaron, a menudo, más como enemigas que como aliadas, cebándose en la población civil. Eso, manifestado ya durante la desastrosa retirada del general Moore en La Coruña, se evidenció en los saqueos de Ciudad Rodrigo, Badajoz y San Sebastián.

Carla Kelly no se anda con melindres a la hora de contar la barbarie inglesa en tierras hispanas, por muy Regencia tradicional que esto sea. Presenta una visión más realista de la época que otras autoras que usan el mismo telón de fondo.

Los dos protagonistas caen bien, y la tensión romántica se sostiene entre ellos con mucha credibilidad. ¿Sexo? Nada, olvidaos, en este subgénero no se incluye; como suelo decir, tampoco lo echas en falta.

Para ser una novela con niño, que como he dicho mil veces, no me llaman, aquí no me sobra para nada. Juan es perfecto, un personaje más, que tiene sentido dentro de la trama. Sin él, la historia no funcionaría, sería otra.

Confirmo a Kelly como digna sucesora de Georgette Heyer. Me ha convencido totalmente con estas dos novelitas que acabo de leer. Creo que seguiré comprando sus novelas, para cuando me apetezca algo breve pero con chicha.

¿Cómo fue que compré en su día esta historia? Bien, todo viene de mi crítica de Sweet disorder. Al protagonista lo llamaban «héroe de Badajoz» y comenté:

… las simpatías que me despertaba el mustio Nick se me apagaban en cuanto mencionaban Badajoz. Porque me preguntaba, ¿a cuántas pacenses violó el menda? ¿A cuánto paisano civil ensartó con su espadita? ¿O acaso se quedó tranquilamente tomando el té mientras sus compatriotas arrasaban la ciudad, comentando displicentemente con algún oficial amigote «hay que ver cómo se ponen estos plebeyos hooligans cuando no dan fútbol por la tele»?

Entonces preguntó Rosario que si había leído a Carla Kelly. Comentaba que, en varios de sus libros reconoce los horrores que hicieron los soldados británicos luego de batallas como la de Badajoz. Se acordaba especialmente de One Good Turn: que me pareció excelente (aunque... *spoiler alert*... el protagonista fue uno de esos oficiales que se quedó sentadito tomando el té como imaginas arriba a Nick. Cuesta aceptar eso en un "hero", por más que se torture a sí mismo luego de darse cuenta de lo que pasó). En fin, te lo recomiendo**Fin del spoiler**.

Pues eso, que me la recomendó y yo la compré. Ha sido un encanto agridulce, porque la novela está muy bien, aunque lo poquito que te cuentan de la guerra resulte horrible.

De vez en cuando Kelly mete cosas en español e, inevitablemente, alguna vez acaba metiendo la pata. ¿Ejemplo? «Ven conmigo, Juan. No ten miedo».

También hay alguna inexactitud histórica, como que lapidaban a brujas, lo que no encaja con la realidad histórica. Quien quiera saber un poco más sobre la brujería en España, no hace falta que vaya muy lejos: le basta este artículo en la Wikipedia

Me ha gustado un poquitín menos que la de Lord Ragsdale. No hay aquí esa chispa enemies to lovers. Pero vamos, que sigue siendo estupenda, así que le doy cuatro estrellas.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de una novelita elegante y romántica, y que aguanten bien alusiones a brutalidades de la guerra.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas en español. Y es una pena. Este libro debería estar traducido, a muchas os gustaría tanto como a mí, estoy segura.

Empiezo con la crítica en inglés que le hizo Rosario en su blog, Rosario’s Reading Journal, que la puntuó con una A-. Y menciona una escena que realmente te da la medida del personaje de Nez: 

Hay una escena que me llevó a las lágrimas: cuando él se da cuenta realmente de lo que debió ocurrirle a ella y acaba vomitando por la ventana.

DIK A- en All About Romance

Mrs. Julien comenta las dos novelas Nesbitt en un solo artículo, gustándole más la primera que la segunda. 

Anne Gracie entrevistó a Carla Kelly para Word Wenches en 2009, y en ella menciona la autora a la heroína de esta novela como la que ha tenido unas experiencias más duras, aunque acordes con la época. 

Y como no he encontrado más, os dejo enlace a GoodReads, donde tiene 3.99 estrellas, y en Amazon4.6 estrellas 

martes, 28 de julio de 2020

Crítica: “Reforming Lord Ragsdale”, de Carla Kelly


Una delicia, humor seco y temas serios
Signet, 10/1995

DATOS GENERALES

Título original: Doing Reforming Lord Ragsdale
Subgénero: Regencia tradicional

Fecha de publicación original en inglés: Octubre de 1995
Editorial: Signet Regency Romance
Páginas: 224

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

El progreso del libertino
Emma Costello tiene una deuda de honor con el menos honorable de los lores del reino. El infame Lord Ragsdale no era solo eso, sino también pecador y tan insensible como guapo. Pero salvó a Emma de un destino peor que la muerte cuando impide que un bruto lascivo la compre como trabajadora forzada.
Era la oportunidad de Emma de salvar a Lord Ragsdale de sus costumbres perversas. Tiene que encontrar forma de que deje de beber, el juego, sus juergas. Tendrá que hacerle abandonar a su amante, la soberbiamente sensual Fae Moulle. Le convertirá en el pretendiente adecuado para la esposa ideal, nadie mejor que la impecable Lady Clarissa Partridge. Y por encima de todo, tiene que mantener su ojo lujurioso alejado de ella misma, incluso cuando lucha por mantener su propio deseo a raya, para no deshacer todo su duro trabajo para la transformación de este irresistible libertino…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, en mi lista de Las mil mejores novelas románticas apareció en el puesto 257. Entró en la lista Top 100 de All About Romance, la del año 2004, en el puesto 63. En 2013 quedó entre «lo mejor del resto», la 144. Aparece entre las cien mejores de Dear Author, la 19. Igualmente estuvo en las mil mejores de RomanceNovelsMe, la 38. Ha tenido buenas críticas: DIK A en All About Romance, cinco estrellas en Romantic historical reviews y The Romance Dish. ¡Y tiene un planteamiento enemies to lovers! No es de extrañar que esté entre las favoritas de muchos lectores, de manera que a la hora de hacer el último Top 100 en All About Romance llegara al Round 2.
  
CRÍTICA

Rico y atractivo, John Staples, Lord Ragsdale perdió a su padre de la forma más violenta y desagradable. Ahora pasa los días abúlico, entregado a la bebida, a su amante, despreocupándose de todo porque no hay nada que le interese.
Su tranquila vida se ve alterada cuando le llegan unos primos de América a los que tiene que colocar: a él en la universidad y a ella en los salones a ver si pilla un buen partido.
Los acompaña una sirvienta indentured, o sea, una trabajadora forzosa: la irlandesa Emma Costello. Lord Ragsdale, después de haber perdido allí a su padre y quedar él mismo malherido, odia todo lo irlandés.
Emma, muy digna, ha conocido tiempos mejores antes de caer en la servidumbre. Acepta resignada su destino, mientras odia… a los ingleses, que le han destruido la vida.
O sea, antipatía mutua desde el primer momento.
Eso no evita que, cuando Emma corre el riesgo de caer en manos de un tipo bastante desagradable, el caballeroso John acabe rescatándola.
John se hace así con el contrato de labor forzosa de Emma. No tiene el menor interés en ello. Para ganarse su libertad, Emma encuentra un trabajo a su medida: reformar al perdido lord Ragsdale.
Hacer eso cuando no se tragan el uno al otro, tiene mérito. Emma piensa…
Quiero algo mejor para este hombre, aunque no hay razón por la que yo debería hacerlo.
Estamos ante un Regencia tradicional, continuación de la obra de Georgette Heyer. Reconozco que en cuanto empecé a leer, todo el planteamiento me recordaba a esta autora: así de bien escritos, personajes con un humor semejante, conversaciones ingeniosas, sin intimidad física.

Ha sido una delicia. Reconozco que no es una novela de esas que te atrapen: me llevó seis días y eso que no llega a las trescientas páginas. La fui saboreando poco a poco.

Esos diálogos que contrastan con sus pensamientos, esos protagonistas que interaccionan con distancia pero inevitable humor… Son personajes cerebrales que no dejan que sus pasiones obnubilen su entendimiento. Sus sentimientos van cambiando poco a poco, del odio al respeto, de este a la amistad y de aquí al amor… pero incluso cuando este llega, se lo callan e intentan sobrellevarlo con sensatez.
Porque un final feliz no parece posible.
John tendría que casarse con una muchacha de buena familia, y ahí entra en juego la intachable Clarissa. Emma confía en saber algo de sus familiares desaparecidos, probablemente en Australia, con lo cual parece inevitable que su futuro esté allá, lejos de lord Ragsdale.
Estaba yo leyendo, y veía que me acercaba al final y me devanaba los esos intentando adelantarme a ver cómo lograría la autora un final feliz verosímil y… Demonios, qué bien lo resuelve, cómo logra que ninguno de los dos renuncie a lo que les resulta importante.
Y, ¡ay, qué montón de escenas románticas! De esas en las que un personaje hace justo lo que no le gusta, y lo hace en beneficio del otro. No solo tienen que superar su odio mutuo, que por cierto no es una inanidad, ambos han sufrido mucho y es lógico que ella odie a los ingleses y él a los irlandeses.
Me pareció todo tan romántico y tan bien escrito, que sinceramente ni eché en falta la parte erótica. Porque sí, este tipo de novela son «blancas»: nada de sexo entre héroe y heroína, algo lógico y más realista con lo que debió ser la Regencia. 
Una novela puede ser superromántica, intensa y apasionada sin necesidad de sexo explícito. Austen lo demostró, Heyer lo ratificó y Kelly sigue esa línea.
No me entendáis mal: me encanta sexo explícito en la romántica. Pero puede haber novelas excelentes sin él, con tal de que estén bien escritas.
Solo había leído una novela de Carla Kelly, Doing no harm, y aunque me gustó, no me entusiasmó. Me pareció demasiado sentimental, inclinada a lo religioso, y se centraba más en las peripecias de los parroquianos que en la relación entre los protagonistas. Aquí no pasa eso.
Hay momentos duros, porque las experiencias irlandesas de uno y otro son brutales, y la situación de Emma, lo ocurrido con su familia, la incertidumbre de no saber quién está muerto y quién vivo… es terrible.
Pero eso no quita que aquí lo que te cuenta es una historia de amor, de dos personas que se conocen, se odian al principio por el país al que pertenecen y la religión que cada uno profesa… pero luego, poco a poco, se van conociendo, respetando, aprenden a apreciarse y a ser amigos. Cuando descubren en sí mismos sentimientos amorosos por el otro, no se lanzan de cabeza a una relación apasionada, sino que se callan lo que consideran un amor sin futuro y saben sacar lo mejor de sí mismos en beneficio del otro.
Admito que hay cosas que pueden echar para atrás a muchos lectores. Aquí no hay pasiones intensas, toda la sensualidad se consume en un roce, un abrazo, un beso… Se nota que hay un fondo conservador y religioso en la autora… La trama no es muy creíble porque toda la reforma del lord resulta ridículamente fácil,… Sí, tenéis razón. 
Pero a mí me atrajo, ante todo, que esté tan bien escrita y, luego, su romanticismo, el ingenio de dos personas tan inteligentes hablando o el humor seco de lord Ragsdale. Ninguno de los protagonistas son unidimensionales y la ambientación no te presenta la trillada Regencia de bailes y fiestas campestres.
Al final, dentro de lo que es este tipo de novela, y sabiendo lo que te espera, me ha parecido simplemente perfecta. La he disfrutado tanto que ahora sí que me entran ganas de leer más historias así.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: quienes gusten de una novela bien escrita, romántica y «blanca».

Otras críticas de la novela:
 No estando traducida, es difícil que haya críticas en español y si la hay, yo no las he encontrado.
DIK A en All About Romance
The Romance Dish, 5 estrellas. 
Mary Kingswood, 4 estrellas
La Deetda Reads, 4,5 estrellas
Julie Coulter Bellon Book le hace una reseña favorable. 
Por contra, Mrs. Julien simplemente lo encuentra todo muy increíble, en su crítica de este y otros dos libros de Kelly