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martes, 24 de septiembre de 2019

Crítica: “Calles de fuego”, de Judith Duncan


Una historia de amor un poco diferente

DATOS GENERALES

Título original: Streets of fire
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 1990
Serie: Harlequin Super Romance #407

Edición en España
Traductora: Asunción Marín
Fecha Edición: 1/1991
Publicación: Harlequin Ibérica          
Colección: Internacional n.º 52

SINOPSIS (en la página web Harlequineras)

La magnate de una empresa de inversiones inmobiliarias de Calgary, Sydney Foster, tenía un secreto: de joven y con un nombre distinto, se había visto obligada a vender su cuerpo al precio de su alma. Y de no ser por la fe del policía antivicio Nick Novak, aún estaría atrapada en el lado oscuro de la ciudad. Sydney había resurgido de sus cenizas como el ave Fénix, pero nunca había olvidado a Nick, que seguía luchando valientemente en calles de fuego.
Reunidos por la tragedia y las circunstancias, Sydney y Nick debían enfrentarse a un amor demasiado poderoso para olvidar y a un pasado demasiado doloroso para recordar...

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, entró en mi lista de las mil mejores, versión de 2019, en el puesto 886. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance. Ganó el premio Romantic Times del año 1990 en la categoría de Harlequin Super Romance. En esa misma revista fue considerada como una de esas novelas «favoritas de todos los tiempos». Cuando en el año 2014 lo leyó The Hope Chest Reviews, destacó que, de entre sus lecturas de ese año, Sydney Foster era el personaje más único o inusual y que también lo era el lugar donde se ambienta la novela, Calgary (Alberta, Canadá). Además, es una historia de reencuentros, una de las variables del second chance at love que tanto nos gusta a muchas.

CRÍTICA


Vale, tú ves esa portada y te dices: seguro que los protas se pasan follando toda la novela. No, nada más lejos de la realidad. Esta novela no es de esas.

La autora de Calles de fuego, Judith Duncan, canadiense, escribió sobre todo novelas genéricas para Harlequin, unas diecinueve en total entre el año 1983 y 2001.

Era novela contemporánea en el momento que se publicó. Hoy hay cosas muy viejunas. No solo por los ordenadores que aparecen. Es que, nada más empezar, la protagonista, Sydney, está en una comisaría porque pillaron a dos hombres «robándole el estéreo del coche».

Allí conocerá a una menor prostituida, y algo hace click dentro de ella. Decide apoyar a esta muchacha para que pueda acudir a un refugio, pagando su rehabilitación o lo que haga falta para rescatarla de su horrenda situación.

Sydney fue violada de niña y también ella acabó en la calle, víctima de la prostitución. Consiguió salir de aquello. Ahora es una empresaria de éxito en Calgary (Canadá). De toda la pasta que gana, un buen pellizco se le va en obras digamos de caridad como estas.

Entra en escena el chico de la película, Nick Novak. Obviamente de ascendencia eslava del sur, católico; con semejante nombre, yo estaba todo el rato imaginándomelo como Djokovic. Cosas de la afición.

Nick trabajaba de policía y le pegaron cuatro tiros, uno de ellos alcanzándole la cabeza. Ha sufrido un importante daño cerebral. Pasó por un coma, luego ha tenido que hacer rehabilitación muy dura, para aprender de nuevo a hablar, a comer, a andar,… Aún sigue en ello. Padece graves limitaciones físicas, una discapacidad que frustra enormemente a quien llevó una vida tan activa como él.

Cuando descubre que su rehabilitación es pagada por Sydney, se cabrea bastante.

Porque Sydney y Nick tuvieron una historia en el pasado. Se enamoraron hasta el punto de llegar a vivir juntos, pero acabaron rompiendo. Eso fue hace quince años, y ambos quedaron profundamente heridos.

Cuando se reencuentran tres lustros después, vuelve aquella química que tuvieron. No es un tema sexual, de pasión, sino de total cuelgue personal del uno por el otro. La necesidad de estar juntos, de compartir los momentos,… el sexo es lo de menos, y hasta plantea algún problemilla entre ellos.

El tópico del reencuentro o «second chance at love», como he dicho otras veces, exige dos cosas. Primero, que las razones por las que se separaron en el pasado sean realmente comprensibles, para no parecer un par de necios. Segundo, que cuando vuelven a conectar, el obstáculo no exista, o que lo superen de manera solvente para que su final feliz te resulte creíble.

Aquí la autora lo consigue brillantemente. Cuando Sydney y Nick conectan de nuevo, los problemas del pasado resurgen. Porque no era un conflicto externo sino interno, en las mentes y el comportamiento de los protagonistas. Como son más maduros, pueden mirarlos con más sensatez, comprenderlos mejor e intentar superarlo.

No significa que sea fácil. Tampoco que tengan toda la razón del mundo en lo que piensan o sienten. Acabas viendo que son personas como tú y como yo, con sus errores, sus esperanzas, sus avances y sus retrocesos.

Sin ser una novela que me dejara resacosa, sí que la disfruté. No es de las que suelas ver ahora, o yo al menos no acabo de ver el equivalente. La historia se va construyendo poco a poco, casi vas viendo sus sentimientos como zarcillos que van creciendo y emparrándose. Es un placer salvo que estés en modo lectura rápida, que entonces puede superarte y parecerte aburridísima.

Siempre me asombran esas novelas que se escribían para estar una semana en el kiosco y que, sin embargo, han perdurado en la memoria de las lectoras durante años. Por poner un par de ejemplos de los que he hablado aquí, sería como A soldier’s heart de Kathleen Korbel (1994), un Silhouette Intimate Moments de 254 páginas con una enfermera que stuvo en la guerra de Vietnam y padece síndrome de estrés postraumático; o A crime of the heart de Cheryl Reavis(1988), un Silhouette Special Edition de 250 páginas, sobre una mujer madre soltera que regresa a un entorno tan conservador como los amish.

Creo es porque están muy bien escritas, los personajes parecen personas reales de verdad, maduras, que se enfrentan a los desafíos de la vida cotidiana y luego tienen algo original o diferente. En este caso, la historia de una mujer víctima de delitos sexuales y un ex policía recuperándose (hasta donde puede) de un severo daño cerebral.

Nada más abrir la novela, te encuentras con una página de agradecimientos de la escritora a quienes le ayudaron a documentarse, profesionales del ramo que le enseñaron sobre la rehabilitación del daño cerebral o el trasfondo psicológico de los niños abusados sexualmente, así como quienes compartieron sus historias personales con ella. Impresionante trabajo para un puto harlequín que estaría destinado a leerse y olvidarse.

No encuentro nada semejante en la inmensa mayoría de las novelas españolas contemporáneas, de cualquier género. Ni he visto representaciones tan compasivas y realistas de cosas tan terribles como el daño cerebral o los abusos sexuales en la infancia y los efectos psicológicos a largo plazo.

Creo que si algunas novelas de pura ficción comercial siguen gustando años después, es porque las escritoras, simplemente, se las tomaron en serio. La novela romántica no debe ser mi pobrecito libro que he ido escribiendo a ratos, no seas cruel con él que es mi bebé, he hecho lo que he podido… No, esto es obra de una escritora profesional que te habla de cosas tremendas dentro del formato endulzado de una novela romántica.

Pero no por ello lo que te cuenta es menos auténtico.

La he leído en inglés, en papel. No sé si alguien tendrá algún ejemplar de la traducción española perdida en algún desván. Es un ejemplo notable de los Harlequin Super Romance, novelas con extensión más o menos el doble que un harlequín normal, con más chicha y que vendía historias de mujeres contemporáneas.
Versión española, vista en Amazon

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes deseen una historia realista con el sabor del pasado.

Otras críticas de la novela:
Debido a lo antiguo de esta novela, no es fácil encontrar páginas que hablen de ellas. En Cazadoras del Romance la encuentro simplemente incluida en esta lista de novelas con protagonistas enfermos
En inglés, tenemos la crítica de DIK A en All About Romance
Cuatro estrellas le dieron en The Hope Chest Reviews
En Good Reads, 4.03 estrellas
5 estrellas le dan en la única crítica que le hacen en Amazon.com