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lunes, 2 de agosto de 2021

Reto Rita 5 – Judith Krantz: «Amantes»

En el mes de agosto, la autora del Reto RITA es Judith Krantz.

Judith Krantz es una de esas autoras ochenteras que llevan hombreras hasta en el cardado.

Nació en Nueva York el 9 de enero de 1928 y falleció en Los Ángeles el 22 de junio de 2019. Publicó diez novelas, muchas de las cuales fueron llevadas al cine, bueno más bien a la televisión, bien telefilmes o bien series.

Son, ya digo, historias de esas que te parece estar viendo una temporada de Dinastía, Los Colby o Falcon Crest. Recuerdo especialmente Scruples y Princesa Daisy.

Aunque, si he de ser sincera, pasó hace tanto tiempo que ya no sé si leí los libros o me vi las series.

Yo me dije, ¿y qué leo de esta buena señora? No tiene ningún premio RITA, ni de otro tipo, ni finalista, ni Romantic Times ni best of the year ni nada de nada. Se ve que en aquella época no se hacían listas, o nadie se ha acordado de pasarlas a internet.

Pero es que tampoco puedo recurrir a mi base de datos. Solo aparece una, Hasta que volvamos a encontrarnos, a la que en Smart Bitches Trashy Books hicieron una crítica de A. 

Me tuve que hacer una lista ad hoc para ver cuáles son más valoradas, cogiendo datos de los sospechosos habituales, Amazon y Good Reads. Lo que me salió fue esto, valorado de más a menos:

—   La hija de Mistral (Mistral's Daughter, 1983)

—   Hasta que volvamos a encontrarnos (Till We Meet Again, 1988)

—   Princesa Daisy (Princess Daisy, 1984)

—   Escrúpulos (Escrúpulos, 1979)                               

—   Joyas de familia (The Jewels of Tessa Kent, 1998)           

—   Paraíso privado (Dazzle, 2/1992)                

—   Escrúpulos II (Scruples II, 6/1992)  

—   Modelos (Spring Collection, 1996)               

—   Amantes (Lovers, 1994)

—   New York, New York (I'll Take Manhattan, 1987)

También publicó una autobiografía, en 2000, creo, Sex and Shopping: The Confessions of a Nice Jewish Girl: An Autobiography.

Los precios, aun en digital, me parecían demasiado caros para una autora que no sé si me va a gustar. Así que recurrí a mi propia biblioteca. Allí vi que tenía uno Amantes, compré en Fnac Callao… en 1998, según pone en la etiqueta. La debí leer en su momento, pero no recuerdo nada. Así que será como leerla de nuevo

 


Amantes

Título original: Lovers

Fecha: 4/1994

Páginas: 542

Parte de una serie: Scruples (Escrúpulos) #3

 

1.ª edición en España

ISBN 13: 978-84-7888-283-0

Traductora: Raquel Albornoz

Edición: 7/1996, Salamandra

Páginas: 432

Parte de una serie: Scruples (Escrúpulos) #3

 

Sinopsis (en La casa del libro) 

Sexo, dinero, romance, talento, ambición, glamour y hasta un intento de asesinato son algunos de los ingredientes que Judith Krantz pone en juego en esta ágil y cautivante novela.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No.

Crítica

Pues eso, una novela con hombreras. Tal ochentero como Ronald Reagan y la Madonna de Who’s that girl. A pesar de publicarse en 1994, la ambientación en 1983.

La protagonista, Gigi, es una muchacha superlativa. Guapísima, salerosa, rica, hasta sabe cocinar,… cualquier cosa que se le ocurre, cualquier negocio o aventura profesional que emprende, le sale bien porque ella es más lista que nadie. Y más ingeniosa, y más guapa, y más todo.

Prácticamente, todos los hombres que la conocen se enamoran de ella. Al principio del libro tiene un novio, un egocéntrico director de cine. Luego ya va teniendo sus rollos, pasando de un amante a otro. Sí, su final feliz implica casarse con uno en concreto, pero no entro en detalles por no destripar.

Si miras la definición de Mary Sue en el diccionario, aparece la foto de Gigi Orsini.

Esta es una de amor y lujo de toda la vida, con sus jetsetters (literal). Se ambienta en un mundillo en principio atractivo, el del cine y la publicidad, de la costa Oeste principalmente.

Seguiremos a Gigi a lo largo y ancho del mundo occidental, de Los Ángeles a Venecia, pasando por Nueva York. Siempre con cuidadosos looks de los cuales te dan hasta el último detalle, que si una cenefa por aquí, que si un bordado por allá, unas sandalias doradas para rematar el outfit…

Qué queréis que os diga, es como verse toda una temporada de Dinastía, entretenido pero viejuno, y con más brilli-brilli que un desfile del orgullo.

Lo peor es que Gigi acaba siendo muchas veces mero hilo conductor y desaparece de escena durante más de un capítulo.

Por ejemplo, te presentan a su antagonista, una ejecutiva de publicidad llamada Victoria, y entonces te empiezan a contar su vida con pelos y señales, cómo era de niña, su relación con su madre, cómo se deshizo de su virginidad, el amante del que está enamorada, los otros que se va echando porque sí…

O tomemos otro personaje, Zach, el director de cine. Está rodando una película en Montana y te cuentan lo que les ocurre con esta actriz, que si el tramoyista, que si pasión y celos, que si tal escena con Newman es así y la de Eastwood asao…

Si dejaras esto en la historia de Gigi y su amante XX, la cosa se te quedaría en la mitad.

Hubo un tiempo en que me leía estas cosas y me gustaban.

Hombre, creo que era sobre todo por contraste con otras novelas de la época. Aquí, las protagonistas eran mujeres pluscuamperfectas, que sabían cómo vestir, que montaban negocios y se hacían ricas, que se echaban a la espalda cuanto amante les hiciera tilín.

No pedían permiso para triunfar ni tampoco el perdón por ser sexualmente activas.

Era lo que entonces se llamaba una mujer liberada, por el movimiento women’s lib que quemaba sujetadores. Se trataba de mostrar modelos diferentes de mujer, independientes, con ambiciones, que vivían la vida a su manera.

Autosuficientes. Algo radicalmente opuesta a esa figura sentimental de la mujer-víctima y débil, con necesidad constante de protección.

Tomemos a Gigi, una chica que va por la vida sin complejos ni remordimientos. Va a su aire, rompiendo corazones, emprendiendo negocios, cortando cuando le tocan los ovarios… Que le den a esos cretinos si pretenden controlarla o que ella esté a su servicio. Si ellos se enamoran, es su problema, el corazón y el cuerpo de Gigi no son de nadie.

O son de quien ella quiera a cada momento. Y si rompe con alguien, adiós, el duelo por el amor perdido no le dura ni medio segundo.

Vemos a su amiga Sasha, ahora casada pero que en su soltería llegó a simultanear hasta a tres amantes a la vez: dos noches por semana para cada uno y el domingo, a descansar. La anécdota de esta muchacha da para reflexionar sobre el doble rasero.

(Que yo digo, de dónde sacaba energía para tanto).

Sería lo único que salvaría un poco la cosa, ese desenfado sexual de mujeres independientes. Encuentro refrescante ese descaro emocional en comparación con la ñoñería actual. Tengo la impresión de que, por mucha gimnasia sexual que metan ahora, en lo emocional deben resultar virtuosas, impecables, consideradas por los sentimientos ajenos, con cuidadín de no ofender a nadie, siempre políticamente correctas.

Pero bueno, dejando a un lado esas cosas que me distraían mientras estaba leyendo, la verdad es que este libro se me hizo muy cuesta arriba. No consiguió entretenerme lo más mínimo. Mi interés por las vidas de los ricos y famosos es bastante limitado. Lo puedo entender en un harlequín que no llega a doscientas páginas, pero tenerme más de cuatrocientas con estas cosas…

En fin, que me costó muchísimo acabar esta novela. Me paraba, leía otra cosa, volvía… Creo que me he leído tres novelas en los paréntesis que he ido haciendo con esta.

Me impacientaba, quería que algo me llamase la atención pero nada, que no progresaba.

Y si no fuera porque quería acabarla para escribir esta reseña, la habría dejado.

Se queda en una estrella. He intentado buscarle algo más que la redimiera, el estilo, los personajes, algo de intriga… sin encontrárselo. Salvo ese modelo de mujeres liberadas, que aprecio; no obstante, se me queda en muy poco. Insuficiente, desde luego, para ponerle una estrellita adicional.

Me sabe fatal escribir una reseña así de un libro de una autora tan popular, tan superventas. Me pregunto si, en otro momento, hubiera encajado mejor esta historia. Al fin y al cabo compré este libro, voluntariamente, hace más de veinte años… Cuánto he cambiado yo, o el género, o ambos.

Igual en formato teleflín es más llevadero. Por escrito… es otra cosa.

Lo que es a día de hoy, no sé la verdad qué le pueden encontrar los lectores a estos novelones en plan Jackie Collins.

Estoy deseando leer otras reseñas del Reto RITA, de este y otros libros de Krantz, a ver cómo se toma gente más joven estas cosas.

Valoración: soporífera, 1 estrella

La recomendaría a: los fans de las “novelas con hombreras”.

Otras críticas de la novela

De algo así de antiguo no encuentro prácticamente nada en internet.

Hay una breve referencia a esta novela en Mulher portuguesa. 

Reseña en Publishers Weekly. 

Crítica estupenda en LA Times de Margo Kaufman que empieza así: “Creo que la prueba de fuego de cuán grande es un mal libro es que no te odias a ti misma hasta que lo has terminado”.

A mí no me queda ni ese consuelo, la verdad.

Análisis detallado en AllReaders.com 

Amazon, hoy, 3.9 estrellas. 

Good Reads, hoy, 3.47 estrellas. 


Portada de la edición Bantam de enero de 1995. No he encontrado la de la primera edición, tapa dura, Crown, abril de 1994.