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sábado, 28 de enero de 2023

Feliz 210 aniversario...

Hoy, 28 de enero es el día de Orgullo y prejuicio

Imagen al comienzo del capítulo 32. Darcy y Elizabeth en la casa de Charlotte (de soltera Lucas) Collins (autor: Hugh Thomson). Londres: George Allen, 1894. 



 Tal día como hoy, pero de 1813, se publicó esta novela de costumbres de Jane Austen

Salió de manera anónima, como el resto de las novelas de Austen. Orgullo y prejuicio se atribuía a «the Author of Sense and Sensibility», o sea, la autora de Sentido y sensibilidad. 

Según nos cuenta la Wikipedia en inglés, la novela sigue el desarrollo personal de Elizabeth Bennet, la dinámica protagonista del libro que aprende las consecuencias de formarse juicios apresurados y llega a diferenciar entre la bondad superficial y la auténtica. 

 Os dejo enlace a mi reseña

Y ya sabéis, podemos celebrar el día leyendo el libro o viendo alguna de las muchas adaptaciones en película, o incluso la serie de la BBC. Una novela que empezaba tal que así…

viernes, 12 de marzo de 2021

210 años de… “Sentido y sensibilidad”, de Jane Austen

 

Un clásico que ya no puedes leer sin pensar en Emma Thompson

 


DATOS GENERALES 

Título original: Sense and sensibility

Género: ficción literaria

Fecha de publicación original: 1811

Páginas: 352

 

En España (por poner una reciente, hay un montón de ediciones)

Título:  Sentido y sensibilidad

Traductora: Ana María Rodríguez

Edición: 11/2015, Penguin Clásicos

Páginas: 376

Colección: Penguin Clásicos, 27001

ISBN 13: 978-84-9105-168-8

SINOPSIS (de La casa del libro)

En Sentido y sensibilidad, Jane Austen explora con sutileza e ironía las opciones de la mujer en una sociedad rígida, donde el éxito o el fracaso dependen de la elección del marido. La historia se centra en dos hermanas, Elinor y Marianne, cuyas personalidades antagónicas ejemplifican dos posibles respuestas femeninas ante la hipocresía dominante: el «sentido común» y la «sensibilidad». Sin embargo, tanto un camino como el otro entrañan sus peligros.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

La incluí en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, versión de 2017, en el puesto 581. Ahora, en 2021, sigue más o menos en el mismo puesto, es un clásico que la gente seguimos leyendo desde hace, ya veis, más de doscientos años. Más que por haber visto grandes críticas en la páginas al uso, está en ese lugar porque la meten en muchas listas de novelas románticas. Eso no quita que haya alguna crítica como en Dear Author, que le pusieron una A-. Vamos a por las listas, de las cuales os voy a dar en algún caso enlaces, por si queréis consultar. Cuando en 2013 All About Romance hizo su Top 100, entró en «lo mejor del resto», la 170. Jack Moreno la incluyó en su post sobre las 70mejores novelas románticas, quien hizo un max mix de historias de amor, unas con final feliz y otras sin él. En el Top 1000 de RomanceNovels.Me está la 2, en una lista de Amazon de novelas románticas la 5; The Best Romance Novels Ever Written (ProWritingAid) 5; Malin’s Book Blog hizo su Top 100 y la pone la 70Goodreads también tiene una lista de esta, que va cambiando, cuando yo la consulté estaba la 85; El Top 1000 de Book Binge, 245 

CRÍTICA

Sentido y sensibilidad (Sense and sensibility, 1811) cualifica como novela romántica porque contiene dos historias de amor con final feliz.

Es la primera novela que publicó Jane Austen, anónimamente, firmando como A Lady (Una dama).

Como todas las suyas, la había ido puliendo a lo largo de los años. El producto final es uno de esos textos tan suyos, precisos, con ironía rezumando a cada paso, que no se puede leer apresuradamente. Me llevó varios días, porque no quería perderme ni una coma. También, porque la leí en inglés, y siendo ficción literaria, el nivel no es sencillo.

Para quienes desconozcan el libro y no hayan visto la película, os cuento. Trata de dos hermanas, Elinor y Marianne, jovencitas, de 19 y 17 años, respectivamente. La muerte de su padre las deja en una situación modesta, sin una gran dote, de manera que no resultan particularmente atractivas en el mercado matrimonial.

Eso sí, ambas son mujeres cultivadas, saben de literatura y sienten inclinaciones artísticas: Elinor con el dibujo y Marianne con la música. Las inclinaciones son acordes con lo que cada una de ellas representa. En la primera, el sentido común o sensatez, en la segunda, la emoción, la sensibilidad.

Solo aspiran a vivir tranquilamente con su madre en un cottage en el campo. Si se casan –y las damas en aquella época no solían tener muchas más posibilidades vitales–, deben hacerlo sensatamente y con medios para llevar una vida de cierto nivel.

Se enamorarán de jóvenes de su mismo rango social, pero las cosas no serán fáciles. Entre Elinor y Edward no hay palabras amorosas en la mayor parte de la novela. Se gustan intensamente, pero guardan silencia, solo se admiran a distancia, sin esperanzas para el futuro.

En el caso de Marianne, se enamora apasionadamente de un chico guapo, entretenido, pero que es un poco tarambana, de hecho un calavera de los pies a la cabeza que, se descubrirá más tarde, ya ha seducido al menos a otra jovencita sin casarse con ella. Esto no acaba bien, y al final Marianne (¡spoiler, spoiler!) acabará casada con un hombre que le dobla la edad, sereno y taciturno, que lleva admirándola todo el libro, echándole una mano a su familia, incluso a Edward, el enamorado de Elinor.

Los líos amorosos de estas dos hermanas son entretenidos, pero lo que a mí más placer me da en esta autora es más bien su ironía y la penetración psicológica de los personajes. Respecto a lo primero, rezuma en muchas frases en las que te está diciendo justo lo contrario de lo que pretende, y en ese contraste te arranca una sonrisa.

En cuanto a lo segundo, es admirable lo bien que sabe retratar a los distintos personajes, no describiéndolos sino sobre todo a través de lo que dicen y lo que hacen. Me gustaría fijarme en un personaje secundario pero que tiene mucho papel en su relación con Edward y Elinor: Lucy Steele. Una muchacha que tampoco tiene una dote pero que, a diferencia de las Dashwood, no es una dama cultivada. Es consciente de sus limitaciones (hasta cierto punto), y tiene que usar sus limitados recursos para lograr un buen matrimonio. Guapetona, sibilina y bastante pelota, sabe halagar la vanidad de quienes se relacionan con ella, que caen en sus manos irremisiblemente.

Es increíble esa agudeza a la hora de calar a la gente que se mueve en un círculo muy estrecho de damas y caballeros, ojo, no aristócratas, sino más bien una clase de rentistas que viven sin trabajar, con servicio doméstico limitado a un par de criados.

Pertenece al género más bien de la sátira social, tan propia de la novelística inglesa desde el siglo XVIII.

Mucha gente entiende que Austen escribe novela romántica en el sentido del Romanticismo como movimiento literario, sin duda despistado por aquello de que hable de amoríos, pero no es así. Ella pertenece a la época georgiana, al neoclasicismo, desconfía de los sentimientos exaltados, y aquí se encuentra el ejemplo en Marianne. Eso de enamorarse apasionadamente, lanzando al viento toda precaución, solo puede llevar al desastre.

La decisión más importante que una mujer de esa época y nivel social era el matrimonio, y debía tomarse con sensatez, buscando una pareja con la que lograr armonía doméstica. El dinero también es importante. Hay toda una reflexión, al final de la novela (¡spoiler, spoiler, again!), sobre cómo Edward y Elinor consiguen hacerse con una renta suficiente para tener la casa en condiciones, calculan que las dos mil libras de él, las mil de ella y quinientas que les puede proporcionar la madre de ella no será suficiente, y Elinor le aconseja que se reconcilie con su familia. Lo hace, sin humillarse demasiado, para obtener de su madre una modesta renta que les permitirá vivir a un nivel adecuado.

Es una novela que, como he dicho antes, al ser ficción literaria, se puede hacer más pesada para quienes no suelan leer libros un poquito más complejos. Yo aconsejaría tomarla con paciencia, deleitándose en el viaje y no devorándola como si fuera agua en un día de calor. No es ese tipo de novela.

También puedes ver la película, excelente, dirigida por Ang Lee, con música de Patrick Doyle y excepcional guion de Emma Thompson (ganó el Óscar) que supo extraer lo esencial, las escenas claves de esta novela. Los actores son todos estupendos y están magníficos. Fíjate que quien menos me convence es la propia Thompson, preferiría una Elinor cuya cara no reconociera, la verdad.

En una entrevista, contó Thompson que Ang Lee le dijo mientras rodaban, no del todo satisfecho por lo que estaba viendo, que intentara no parecer tan vieja.

Desde que se lo escuché, no me lo quito de la cabeza. A ver, no es que la actriz fuera vieja, tenía 36 años, pero no es la Elinor del libro, que tenía 19 años. En cambio, Kate Winslet como Marianne, cumple bien, porque tenía 20 años y la Marianne del libro tiene 17 años.

Valoración personal: muy buena, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de la literatura.

Otras críticas de la novela:

Como es un clásico, podéis leer su artículo en la wikipedia. Y, ahora, paso a otras cíticas, primero en español:

Mi viaje literario

El rincón desastre

El rincón de la novela romántica

Paso al inglés.

Dear Author, A-. 

We need to talk about books

Literary Elephant comenta el libro y la película. 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Crítica: “Flirting with Pride & Prejudice”, Jennifer Crusie (editor)


Una mezcla de ensayo y ficción bastante irregular.
Leído en kindle


DATOS GENERALES

Título original: Firting with Pride & Prejudice
Subgénero: ensayo
Editado por Jennifer Crusie con Glenn Yeffeth

Fecha de publicación original en inglés: 2005
Editorial: Benbella Books, Inc.

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS

“Flirteando con Orgullo y Prejuicio: nuevas perspectivas sobre la obra maestra chick-lit original”

Una de las novelas más amadas de la dicción, este clásico del siglo XIX sigue capturando los corazones de los lectores contemporáneos con sus ideas del matrimonio, las citas y el romance. Autores destacados en el tema de la literatura de mujeres y el romance hacen sus contribuciones en esta refrescante colección de artículos sobre toda ella, desde el escandaloso matrimonio de Lydia con George Wickham hasta la casa de los Bennett, dominado por las mujeres, y el énfasis que se pone en el cortejo y el matrimonio. Entre los autores que han contribuido a esta obra, se encuentran Jo Beverly, Alesia Holliday, Mercedes Lackey, Joyce Millman y Jill Winters. La compilación es un excelente acompañamiento tanto para aquellos que son nuevos en Jane Austen como los muy versados austénfilos.

CRÍTICA

Jennifer Crusie, cuyo nombre aparece en la portada, es mera editora, o sea, que me imagino que se dedicó, principalmente, a presentar el material y darle un orden.

Ensayos

Me interesó bastante la primera parte, que son ensayos.

Does this petticoat make me look fat? de Beth Kendrick, explora el “tenerlo todo” en la época de Jane Austen y en la actualidad, esa obsesión de la mujer de toda época por hacer mucho, hacerlo bien y que, encima, parezca que es sin esfuerzo:

¿De dónde surge este ardiente impulso interior por ser perfectas? ¿Por qué es tan importante ocultar las debilidades y hacer siempre que parezca fácil? Propongo que hoy en día, lo mismo que en la época de Austen, la carga de sostener el “nombre de la familia” pesa más sobre las mujeres que sobre los hombres debido a que las mujeres tienen un margen de error mucho más estrecho.

En A Little Friendly Advice, Jennifer O’Connell, partiendo de la actitud de Elizabeth con su amiga Charlotte y el matrimonio con el señor Collins, se pregunta por qué los amigos no te advertimos que ibas a vas a casar con un cretino.

High-Class Problems de Laura Caldwell, habla de que en realidad este libro va de “los problemas de la clase alta” o media,... es decir, inanidades si te pones a compararlos con las realidades duras de la mayor parte de la gente.

A World at War de Lawrence Watt-Evans se pregunta por qué hay tan pocas referencias a la guerra en la época de Austen, cuando a lo largo de los años de su composición, el Reino Unido estaba inmerso en las Guerras napoleónicas.

Jo Beverley, en Gold Diggers of 1813, analiza el aspecto económico: qué significaban en realidad las rentas de Bingley y Darcy, cómo las mujeres viudas o solteras de la familia podían ser un verdadero lastre en las finanzas familiares, qué significaba que la señora Bennett y sus hijas viviesen del interés de una renta de cinco mil libras (alrededor de 250 libras al año)…

Para Elisabeth Fairchild (Any Way You Slice It), el secreto de la novela radica en su estructura de “cebolla” tratando una y otra vez el mismo tema: las “Primeras impresiones” engañosas. No sólo los personajes se hacen una idea equivocada de los demás; también el propio lector recibe una imagen errónea de los personajes.

Adam Roberts firma Jane Austen and the Masturbating Critic, un dialogo entre un profesor universitario y una lectora apasionada de Austen. Confronta el placer simple que siente el lector medio de Jane Austen, con los sesudos análisis que los estudiosos escriben en un lenguaje críptico. No es la primera vez que leo este reproche: hace más de 50 años, los estudios de los eruditos los podía comprender cualquier lector de cultura media, mientras que los más recientes son absolutamente ininteligibles. También apunta al efecto túnel: cada cual ve sólo lo que le interesa. Si uno es experto en, digamos, colonialismo, leerá la obra de Jane Austen sólo desde ese prisma, lo cual está a años luz de lo que el lector normal ve en esa obra.

Shanna Swendson (The Original Chick-Lit Masterpiece) defiende la idea de que en realidad Orgullo y prejuicio no es el origen de la novela romántica, sino del chick-lit, porque la novela va más sobre “el crecimiento de Lizzy como persona que sobre su relación con Darcy. Darcy permanece fuera de escena la mayor parte del libro, entrando sólo en la vida de Lizzy en determinados momentos clave”.

De Plenty of Pride and Prejudice to Go Around, escrito por Lauren Baratz-Logsted, me quedo con la idea de que Lizzy es mucho mejor heroína que sus sucesoras chick-lit. Segura de sí misma, con ideas claras y sin preocuparse demasiado por su apariencia física, mientras que Bridget Jones et cie son torpes, inseguras y se obsesionan con su peso, su apariencia, los tacones,… Todo un paso atrás si se las compara con Lizzy.

El cine

Luego pasamos al cine. Jennifer Coburn (Elizabeth… On the Roof) busca paralelismos y contrastes con El violinista en el tejado. Laura Resnick (Bride and Prejudice) comenta la versión Bollywood de la historia. Sarah Zettel (Times and Tenors) se centra en qué se mantiene y qué se cambia en las versiones cinematográficas de esta historia y lo que eso revela de quienes hacen las películas. Por ejemplo, los dos factores dominantes en la vida de los Bennett son la clase y el dinero, siendo decisivo esto último. Pues bien, en las pelis se enfatiza sobre todo lo primero, pues buscan reforzarse como sociedad democrática burlándose del clasismo británico y reforzando la idea de que cualquiera puede tener dinero suficiente si se esfuerza en ello.

Teresa Medeiros explora por qué nos resulta atractivo del señor Darcy, nos menciona su fase RCO (Russell Crowe Obsession) cuando se bajó más de 350 fotos “del enigmático actor en menos de un mes” y concluye que estos héroes nos gustan porque no se revelan cómo son más que poco a poco y al final resultan ser todo lo que soñamos que fueran.

Lani Diane Rich retrata una obsesión por Colin Firth en el papel de Darcy (no él en cualquier otro papel, ni Darcy interpretado por otros). “Es una verdad universalmente aceptada que cualquier mujer que haya visto la versión de Orgullo y prejuicio de la BBC se desmayará al ver la escena del lago…Un Colin húmedo, al que le dijeron que interpretara la escena como si tuviera una erección. Con eso está dicho todo”.

Ficción

La segunda mitad del libro son relatos cortos inspirados por Orgullo y prejuicio. Puedes encontrar la historia de amor de Georgiana, la hermana de Darcy, o que te relaten todo el argumento en formato de reality-show televisivo. Me interesó mucho menos, y no encontré ninguno particularmente recomendable.

En conjunto, es una lectura amena, pero que se queda corta.

Recomiendo este libro especialmente a austenitas de pro a quienes no les importe leer y releer sobre Colin Firth y su camisa mojada. El resto, podéis pasar de él.


P.D.: Una de las escritoras que contribuyó a este libro Jo Beverley, ha fallecido recientemente (el 23 de mayo de 2016). Sus compañeras y amigas las Word Wenches le han dedicado un conmovedor artículo. Sit tibi terra levis.

lunes, 23 de febrero de 2015

Crítica: "Persuasión", de Jane Austen


Diseño: Robert Mathias, Publishing Workshop
Ilustración: April Showers Bring May Flowers
De Faustin Betbeder
Gavin Graham
Cortesía de Fine Art Photographic Library Ltd, Londres

(Como los Óscar este año están siendo "tan" entretenidos, y los comentaristas del plus "tan" amenos, he decidido pasar el rato subiendo esta crítica. De ahí la hora tan intempestiva).

Segunda novela que aparece por aquí de Jane Austen, esa guionista de la BBC cuyas historias, a veces, adapta Hollywood al cine.

DATOS GENERALES

Título original: Persuasion
Fecha de publicación original en inglés: 1818
Subgénero: ficción literaria
Puesto en la lista AAR 2013: 35

SINOPSIS

Traduzco la contraportada de mi ejemplar de Wordsworth Classics:

En Persuasión, la última novela completada por Jane Austen, conocemos a su heroína más memorable. Anne Elliot está lejos de ser una mojigata, pero es una joven dama muy bien educada, con emociones profundas e inquebrantable integridad. Primero la descubrimos llevando una existencia un poco de Cenicienta con su ridículo padre y su arrogante hermana.

Conforme se desarrolla la historia, Anne se libera de la autoridad familiar a través de sus relaciones con otras mujeres fuertes, y logra su satisfacción personal en esta novela sin parangón en la que los papeles tradicionales de héroe y heroína se invierten y los hombres y las mujeres se presentan como moralmente iguales.

CRÍTICA

Si te pones a pensar en alguna novela de Jane Austen que no sea Orgullo y prejuicio  (1813), antes surgen en la mente Sentido y sensibilidad o Emma que Persuasión.

Sin embargo, los lectores de All About Romance, al escoger sus novelas románticas favoritas, se acordaron de Persuasión y no de esas otras.

Es más bien breve (no como Emma, que se me hizo eterna), centrada en la relación amorosa de la heroína (a diferencia de Sentido y sensibilidad, que dispersa la atención en varios personajes). Apenas hay sucesos externos. Todo son las zozobras interiores de la heroína, sus sentimientos, inseguridades y esperanzas, con un par de vistazos al punto de vista del héroe.

Poca ironía o comedia de costumbres encontramos aquí, aunque alguna maldad se le escapa a la Austen, como cuando dice que


Los Musgrove tuvieron la mala fortuna de echar al mundo un hijo cargante e inútil y la buena suerte de perderlo antes de que llegase a los veinte años.


Anne Elliott es una heroína sensata, de buen corazón, útil para familiares y amigos, que tuvo hace años su momento de fresca y juvenil belleza. Se enamoró de un joven marino, Frederick Wentworth. Jóvenes, atractivos, animosos, y de buenas cualidades: perfectos el uno para el otro. Sin embargo, el padre de Anne, y Lady Russell, amiga de la familia, impidieron ese matrimonio. Anne se convenció de que, por el bien de los dos, debía romper el compromiso.

Wentworth marchó a recorrer esos mares del Señor como hacían los marineros de la Royal Navy a principios del siglo XIX, saqueando unos cuantos barcos extranjeros de los que sacar botín, en plan Master and Commander (aunque sin un Maturin a la vista). Cuando se reencuentran, ocho años después, aquel joven tan prometedor está ahora en posesión de una buena fortuna, y mejor fama, aparte de seguir siendo un hombre muy atractivo.

La pobre Anne, en cambio, ha languidecido hasta el punto de que, muy poco amablemente, Wentworth comenta que no la hubiera reconocido de lo cambiada que está. Él quiso olvidarla y se cree a salvo. Ha decidido que es momento de casarse y cualquiera de las señoritas Musgrove, unas bien dotadas damiselas del vecindario, haría bien el papel, por lo que corteja relajadamente a una y a otra.

Anne resulta demasiado buena. Su familia la aprecia bastante poco, aunque se aprovechan sobradamente de sus virtudes. Una indiferencia que contrasta con lo bien recibida que es en otros ámbitos:


Había allí una liberalidad, un calor y una sinceridad que Anne apreciaba mucho más por la triste falta de tal bendición en su hogar.


Hasta el punto de que llega a avergonzarse un poco de no tenerse más que a ella misma para ofrecerse al capitán:


La sensación de que no había en su familia una persona con méritos suficientes para ser presentada a un hombre de buen sentido. Allí sintió poderosamente su inferioridad.


No en vano uno de los temas de la novela es el peligro que puede suponer un progenitor imprudente como el vanidoso padre de Anne. Jane Austen era cualquier cosa menos una sentimental. A veces, los parientes son así, egocéntricos y con una ceguera absoluta ante los méritos de una persona. Y eso que Anne tiene muchísimos: constancia, integridad, lealdad y espíritu de sacrificio. A estas alturas, madura y bastante segura de sus sentimientos, sigue amando a Wentworth. Aunque ha perdido toda esperanza de ser correspondida, rechaza otras posibilidades de matrimonio.

Gran parte de la novela se ambienta en Bath, ciudad donde la gente de buen tono tomaba las aguas para sus diversas dolencias. Se puso de moda en la época georgiana, de la que datan muchos de los espléndidos edificios que aún hoy se pueden ver y que le han valido ser reconocida por la Unesco como ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Pero siendo sinceros, ¿qué recordamos todos los lectores de la obra? La carta. Oh, sí, la carta del capitán Wentworth a Anne… Está casi al final de la novela, así que no puedo decir gran cosa sobre ella. Puro arrebato romántico. Un clímax cargado de emoción en un libro en el que todo el mundo se contiene y disimula.

Predomina la introspección psicológica. Dentro de su esquema bastante poco revolucionario, Austen defiende la igualdad de los sexos al menos en cuanto a su dignidad personal. Casi al final de la novela, se debate la constancia amorosa de uno u otro sexo. Anne opina que, si son cientos los libros proclaman la fragilidad de las mujeres, es porque los escriben los hombres. Y que si una ventaja tienen las mujeres frente a los hombres es que ellas aman incluso cuando toda esperanza ha desaparecido, mientras que los hombres sólo son constantes si sus sentimientos tienen un objeto tangible. Lo justifica un poco por la vida activa que tienen los hombres frente a la pasividad de una vida cerrada en el hogar.

Cuando alguna vez he leído que Patrick O’Brian (de bendita memoria) recuerda a Jane Austen, siempre pienso en esta obra en concreto. No sólo porque su héroe es un capitán de navío británico (vamos, que no cuesta ná de ná imaginárselo en plan Russell Crowe), sino porque en general siempre se habla de los marineros de la Royal Navy con admiración. Considerándolos lo mejorcito del país. Y es que, según ella, los marineros se distinguen, “si ello fuera posible, tanto más por sus virtudes domésticas que por su importancia nacional” (Jane dixit al final de la obra).

La verdad, da que pensar que consideren que el marido ideal fuera alguien que se pasara años fuera de casa.

Mejor pensar que propone como modelo a seguir al almirante Croft y su esposa, que hasta han viajado juntos en los barcos que él comandaba. Pero no sé yo si Anne tendrá esa suerte, porque Wentworth se manifiesta muy contrario a que las damas pisen un barco.

Valoración personal: un clásico, 4

Se la recomendaría a: todos los lectores inclinados a la introspección reposada.

Otras críticas de la novela:

Páginas de internet que hablen de Persuasión son unas cuantas.

Como es una obra literaria, tiene artículo en la Wikipedia. Algunos blogs y sitios románticos, hablan de ella…el blog de Lady Marian, el Rincón de la novela romántica, Inés y sus libros, Aloha Criticón, De nuevo alzo mi voz para cantarte esta canción; y, en inglés, All About Romance (DIK A) y también pueden leerse comentarios, debates, etc. sobre Persuasion en The Republic of Pemberley
 
Actualizo el 19/04/2026, para añadir algunas otras críticas que sustituyan las que ya no están activas: 

Mi viaje literario. Serendipia (blog de Mónica Gutiérrez Artero) y Doble lectura.
 
Por último, la ficha en la fictiondb.

Otras novelas de la autora en el Desafío AAR:

AAR 03. Jane Austen – Pride and Prejudice / Orgullo y prejuicio (1813) 

Adaptaciones audiovisuales:

Como otras obras de Jane Austen, Persuasión ha sido objeto de adaptaciones televisivas. Hay una miniserie de cuatro episodios de 1960-1961, otra en cinco episodios de 1971. En España Persuasión se adaptó para la televisión en 1972, con Juan Diego haciendo de Frederick Wentworth. La última versión fue una película para televisión de 2007.

Veo en IMDB que está anunciada A Modern Persuasion dirigida por Bonnie Mae (que ya hizo A Modern Pride and Prejudice).

Ediciones en España:

Al ser una obra clásica de la Literatura Universal, unas cuantas ediciones, aunque bastantes menos que Orgullo y prejuicio. Dada la fecha de fallecimiento de Jane Austen, se encuentra ya en el dominio público y se pueden encontrar ediciones gratuitas tanto en inglés como en traducciones aceptables al español.

-       Persuasión (1958) Editorial Juventud, S.A.
-       Persuasión (1985) Club Internacional del Libro. Marketing Directo
-       Persuasión (1997, 2000) Plaza & Janés Editores, S.A.
-       Persuasión (1999) Editorial Andrés Bello
-       Persuasión (2003) Ediciones Cátedra, S.A.
-       Persuasión (2003) Debolsillo
-       Persuasión (2004) RBA Coleccionables
-       Persuasión (2010) Círculo de Lectores, S.A.
-       Persuasión (2013) Alianza Editorial, S.A.
-       Persuasión (2013) Eliber Ediciones
-       Persuasión (2013) Plutón Ediciones
-       Persuasion [Obra Completa] Ediciones del Prado, S.A.
-       Persuasión Espasa Libros, S.L.